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Author: BDS Madrid

  • El movimiento solidario con Palestina quiere que el Ayuntamiento de Barcelona rompa las relaciones con Israel

    El movimiento solidario con Palestina quiere que el Ayuntamiento de Barcelona rompa las relaciones con Israel

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    Decenas de personas se concentran en la plaza de Sant Jaume en respuesta al abordaje israelí a la Flotilla de la Libertad que se dirigía a la Franja de Gaza.
    Pau Fabregat.
    Sant Jaume
    La reivindicación en la plaza de Sant Jaume de Barcelona /Mayu – directa.cat

    En respuesta al abordaje israelí a la Flotilla de la Libertad esta madrugada cuando se dirigía hacia Gaza, decenas de personas se han concentrado, desde las seis de la tarde hasta las siete y media, en la plaza Sant Jaume de Barcelona para mostrar su rechazo y pedir activamente que el Ayuntamiento barcelonés adopte el BDS (Boicot Desinversiones y Sanciones contra Israel). La concentración, convocada por la Coalició Prou Complicitat amb Israel (CPCI), tenía como objetivo mostrar el rechazo al abordaje de la Flotilla y también apoyar desde la calle a la delegación de cuatro activistas que se han reunido con miembros del Ayuntamiento.

    Reunión con el Ayuntamiento pidiendo el BDS

    Durante la movilización, cuatro miembros de la Coalició han entrado en el Ayuntamiento entre aplausos y gritos de “Boicot a Israel” para reunirse con Gerardo Pisarello (Primer Teniente Alcalde de Barcelona) y Xavier Domènech (Comisionado de Relaciones Estratégicas y Memoria histórica), a fin de exponerles las demandas del movimiento de solidaridad con Palestina. En el comunicado que las activistas han entregado a los representantes del consistorio barcelonés se pide “poner fin al hermanamiento entre Barcelona y Tel Aviv, potenciar el hermanamiento con Gaza, adherirse a la campaña de BDS contra Israel y que el Ayuntamiento aporte información sobre los acuerdos con Israel”. El hermanamiento con Tel Aviv se mantiene desde 1998, y desde la Coalició se exige su ruptura ya que se entiende que “de un lado estas relaciones refuerzan la idea de que Israel es un estado normal, y de otro lado le dan herramientas para seguir ocupando de forma ilegal la población palestina”. Según explicó Felip Daza, participante de la Coalició en la reunión, el encuentro ha sido muy positivo, “se ha abierto una vía de trabajo y cooperación con el Ayuntamiento para estudiar la posibilidad de que el consistorio adopte el BDS y se ha acordado que en un plazo de quince a veinte días habrá una próxima reunión para empezar a trabajar en esta línea”. Según Daza, el Ayuntamiento se ha comprometido a hacer un manifiesto apoyando la iniciativa de la Flotilla y condenando el abordaje israelí al Marianne. Respecto a la adhesión del consistorio barcelonés al BDS, desde el Ayuntamiento se ha afirmado que estudiará bien qué implica esta adhesión ya que se debe investigar todos los acuerdos existentes con Israel. En cuanto al hermanamiento con Tel Aviv, se ha afirmado que existe la voluntad política de romperlo pero se debe hacer un trabajo político previo para poder lograrlo. Al finalizar la reunión, desde la Coalició se ha pedido que el Ayuntamiento facilite una lista con todos y cada uno de los acuerdos que tienen firmados con Israel a nivel institucional, económico, político y académico.

    Gente parada interesaba por el contenido de la protesta / Mayu – directa.cat

    Otros ayuntamientos catalanes ya lo han adoptado

    En caso de que el Ayuntamiento de Barcelona se sumara a la campaña de BDS contra Israel, supondría el compromiso de no establecer ningún tipo de convenio ni trato comercial, académico, cultural, político o deportivo con las instituciones, empresas u organizaciones israelíes hasta que ese Estado cumpla con su obligación de reconocer el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino y acate el Derecho Internacional. Varios ayuntamientos catalanes ya están adheridos a la campaña. El último en hacerlo fue el Ayuntamiento de Terrassa, cuando el pasado octubre aprobó la moción con los votos favorables del PSC e ICV-EUiA. Previamente, durante el 2014 los ayuntamientos de ocho municipios catalanes aprobaron mociones similares y se sumaron a la campaña BDS contra Israel. Fueron Badalona (Barcelonès), Artés (Bages), Sant Pere de Riudebitlles (Alt Penedès), Molins de Rei y Sant Feliu de Llobregat (Baix Llobregat), Sant Cebrià de Vallalta (Maresme), Sant Celoni (Vallès Oriental) y Ripollet (Vallès Occidental).

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  • Entrevista con Omar Barghouti, el hombre detrás del movimiento BDS

    Entrevista con Omar Barghouti, el hombre detrás del movimiento BDS

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    Rami Younis, traducción de María Landi.

    A medida que crece el movimiento de boicot, desinversión y sanciones, su cofundador, Omar Barghouti, se ha convertido en blanco de la satanización israelí. Rami Younis, de +972 Magazine, se sentó con él para discutir sobre los objetivos del BDS, sus éxitos recientes y las frecuentes acusaciones de que el movimiento es antisemita.
    Barghouti
    Omar Barghouti, cofundador de la campaña BDS, en Bruselas / intal.be

    Omar Barghouti es en este momento uno de los nombres más denostados en los círculos del gobierno israelí y sus aliados. Los funcionarios han calificado a este activista de derechos humanos palestino y líder del movimiento BDS –que él ayudó a fundar hace una década– como una amenaza al Estado de Israel. ¿Qué tan grande es esa amenaza? Bueno, apenas la semana pasada el periódico de más venta en el país, Yedioth Ahronot, publicó un artículo sobre él en primera página, apodándolo “el Explosivo Omar”. Y si él y el movimiento de boicot le están provocando un ataque de pánico a los políticos y a los medios israelíes, uno solo puede concluir que están haciendo las cosas bien.

    Sin embargo Barghouti (51) se rehúsa a responder a sus acusadores, porque mantiene un boicot a la prensa israelí. Aceptó dar esta inusual entrevista debido a mi identidad palestina y a condición de que primero se publicara en árabe en el sitio palestino Bokra, además de publicarse aquí en inglés y en hebreo en Local Call, donde yo blogueo. Antisionismo trilingüe unitario en su máxima expresión, se podría decir.

    Barghouti explica su decisión de no hablar con los medios israelíes y la lógica del llamado más general al boicot, la desinversión y las sanciones a Israel en su conjunto: “En cualquier otra situación de opresión prolongada, los grupos de derechos humanos piden medidas punitivas contra el Estado y sus instituciones, no solo contra un sector del Estado que es directamente responsable de la injusticia. Nadie pidió que se prohibiera los productos de compañías ubicadas en Darfur en respuesta a los crímenes de guerra cometidos por Sudán: la medida se planteó para Sudán como país”.

    “Como dijo una vez el arzobispo Desmond Tutu: en Occidente ponen a Israel en un pedestal y lo tratan como si estuviera por encima del derecho internacional. El BDS busca terminar con esta excepcionalidad y su impunidad criminal. Israel debe ser tratado como cualquier otro país que comete crímenes igualmente escandalosos”.

    El movimiento BDS se puso en marcha el 9 de julio de 2005, cuando una amplia alianza de más de 170 organizaciones sociales y de base, sindicatos, ONGs, partidos políticos y redes de refugiados palestinos hicieron llamamiento abierto al boicot, dirigido a las organizaciones de la sociedad civil internacional y a las personas de conciencia. Llamaban a “imponer amplios boicots e implementar iniciativas de desinversión contra Israel, similares a las aplicadas contra Sudáfrica en la era del apartheid”, dice Barghouti. “Hoy, el movimiento global de BDS es liderado por la mayor coalición de la sociedad palestina: el Comité Nacional de BDS” [BNC por sus siglas en inglés].

    El movimiento BDS exige: el fin de la ocupación de los territorios palestinos y árabes desde 1967, incluyendo el desmantelamiento del muro y las colonias; el fin del sistema de discriminación racial contra las y los palestinos con ciudadanía israelí; y respetar el derecho fundamental –reconocido por la ONU– de las y los refugiados palestinos de retornar a su tierra.

    “Estos tres derechos básicos corresponden a los tres principales componentes del pueblo palestino: los que están en la Franja de Gaza y Cisjordania (incluyendo Jerusalén Este); las que están en el territorio de 1948 y viven bajo el apartheid israelí, y los que están en el exilio”, dice Barghouti. Él sostiene que cualquiera que sea la forma que adopte la solución política al conflicto, debe basarse en estos tres principios.

    La herramienta que esas 170 organizaciones de la sociedad civil palestina eligieron para reclamar esos derechos y luchar contra la ocupación israelí se apoya enteramente en el discurso de los derechos humanos y en la acción no violenta –en oposición a la violencia de la ocupación–. Al menos por esa razón es importante escuchar y entender lo que Barghouti tiene para decir.

    El arzobispo sudafricano Desmond Tutu se reunió con Omar Barghouti en Ciudad del Cabo en 2013 / Yazeed Kamaldien
    El arzobispo sudafricano Desmond Tutu se reunió con Omar Barghouti en Ciudad del Cabo en 2013. / Yazeed Kamaldien

    La campaña ha tenido una cantidad de éxitos recientemente; dos buenos ejemplos son: la cancelación de Lauryn Hill de su show en Israel, y la compañía Orange que amenazó con retirarse del país. ¿De qué otros casos exitosos que no hayan tenido tanta atención mediática me puedes hablar?

    El gigantesco fondo de pensiones holandés PGGM, cuyas inversiones internacionales están cerca de los 200 000 millones de dólares, decidió el año pasado retirar inversiones de los cinco principales bancos israelíes, debido a su implicación en financiar la ocupación. A eso le siguió la decisión de la Iglesia Presbiteriana de EEUU de retirar inversiones de Caterpillar, HP y Motorola por su complicidad en la ocupación, y lo mismo hizo [la fundación de] Bill Gates con G4S, la compañía de seguridad más grande del mundo, involucrada en los crímenes de Israel contra el pueblo palestino. El BDS está teniendo éxito en revelar la toxicidad de la Marca Israel.

    Algunos activistas del BDS eligen boicotear a Israel en su conjunto, no simplemente a las compañías o instituciones que lucran con la ocupación. ¿Por qué?

    “La distinción artificial e insostenible entre Israel y ‘la ocupación’ es política e ideológica; no se basa en consideraciones prácticas, legales o morales. Es a Israel al que el Derecho Internacional considera el poder ocupante, y por lo tanto, es el responsable de la construcción y el mantenimiento de no solo los asentamientos coloniales, sino también todo el sistema de ocupación”.

    “Israel también es responsable de lo que incluso el Departamento de Estado de EEUU ha criticado como discriminación institucional, legal y social hacia las y los ciudadanos palestinos de Israel, y ese sistema se ajusta a la definición de apartheid de la ONU“.

    Pero la mayor injusticia de Israel, alega Barghouti, es negar el derecho al retorno a los refugiados y refugiadas palestinas. Esos refugiados, desarraigados y despojados en 1948, comprenden el 68% del pueblo palestino. Ellas y ellos también merecen iguales derechos humanos, insiste.

    Una acusación frecuente contra la campaña internacional de BDS es que alimenta el antisemitismo. ¿Qué dice sobre eso?

    “El BDS es un movimiento no violento de derechos humanos que aspira a la libertad, la justicia y la igualdad para el pueblo palestino, basado en el derecho internacional y los principios universales de derechos humanos. Como tal, el BDS rechaza categórica y consistentemente toda forma de discriminación y racismo, incluyendo el antisemitismo, así como docenas de leyes racistas israelíes“.

    “Nuestra lucha no violenta nunca ha sido contra los judíos o contra los israelíes en tanto judíos, sino contra un régimen injusto que esclaviza a nuestro pueblo con la ocupación, el apartheid y la negación de los derechos de las y los refugiados, reconocidos por la ONU. Estamos orgullosos del número desproporcionadamente alto de activistas judías y judíos en el movimiento BDS, especialmente en EEUU”.

    “Confundir acciones puntuales y basadas en los derechos humanos con el racismo antijudío no solo es falso, sino que es un intento racista de poner a todos los judíos y judías en la misma canasta y de implicarles en los crímenes de Israel contra el pueblo palestino. Israel acusando de racismo al movimiento BDS es equivalente al Ku Klux Klan acusando de racismo a Martin Luther King y a Rosa Parks. ¡Es tan descaradamente propagandístico!”

    ¿Cómo identifican a una persona, una organización o cualquier otra entidad como objeto de boicot? Y una vez que los han identificado, ¿cómo proceden a partir de allí?

    “Los tres criterios generales que el BNC palestino recomienda para elegir objetivos estratégicos son: primero, el nivel de complicidad: enfocarse en las compañías y productos que están más directa y claramente involucrados en las violaciones israelíes de los derechos humanos, y por lo tanto son más fáciles de explicar a un público amplio”.

    “Segundo, la posibilidad de hacer alianzas entre movimientos: priorizar las compañías o productos que permitan la creación de alianzas transversales. Por ejemplo, una campaña para frenar los contratos con Mekorot, la compañía israelí de agua, puede involucrar a un amplio espectro de grupos ecologistas y antiprivatización”.

    “Tercero, el potencial de éxito: una campaña de BDS debería tener una posibilidad realista de éxito, más allá de la simple concientización; por ejemplo, persuadir a una compañía o institución internacional de que corte vínculos con una compañía israelí”.

    Hace un par de meses facilité una discusión pública con Barghouti ante 400 ciudadanas y ciudadanos palestinos de Israel en la ciudad de Ara’ra. Antes de empezar, pedí a los asistentes que levantaran la mano si alguna vez habían oído sobre el movimiento BDS. Solo 20 personas lo hicieron. Miré a Barghouti: sonreía. Él sabía lo que yo iba a preguntar. Ahora le recuerdo ese momento. (Una nota sobre lo que sigue: los términos palestinos/as del 48 y región del 48 se refieren a las y los palestinos ciudadanos de Israel y a los territorios ubicados dentro de Israel según las fronteras anteriores a 1967).

    “Los acuerdos de Oslo excluyeron a los palestinos de la región del 48, provocando una ruptura grave”, explica. “Por el contrario, el movimiento BDS insiste en el derecho de todos los palestinos y palestinas a ejercer su libre determinación como pueblo unificado y, como tal, insiste en los derechos de todos los palestinos y palestinas, incluidos los del 48. Muchos grupos importantes dentro del 48 fueron parte del lanzamiento del BDS en 2005, pero el movimiento no ha hecho lo suficiente para darse a conocer allí”.

    “Además, la lucha por descolonizar nuestras mentes es una lucha cuesta arriba en la región del 48, porque el proceso de israelización, o colonización de nuestras mentes, se ha arraigado en las últimas siete décadas. Una parte esencial de lo que hace el movimiento BDS diariamente es combatir la desesperación y alimentar la esperanza y la convicción de que nosotros, los oprimidos, somos capaces de terminar con la opresión”.

    Es probable que cada vez más empresas vayan a retirarse de Israel en los próximos años, como resultado de los esfuerzos del BDS, y eso sería un éxito para el movimiento. Sin embargo, ¿qué le dice a los ciudadanos palestinos de Israel que podrían enfrentar despidos u otras consecuencias económicas si las empresas multinacionales abandonan el mercado israelí?

    “El régimen de opresión israelí, y no la resistencia a la ocupación y el apartheid, es el responsable de eso y de cualquier otra consecuencia que tenga esta resistencia a la opresión”.

    “Quienes afirman que el BDS perjudica a los palestinos no solamente están haciendo afirmaciones infundadas y carentes de ética, sino además no parecen entender que la resistencia siempre tiene un costo al principio. También están siendo paternalistas al decirnos que ellos entienden mejor que nosotros nuestros intereses. Rechazamos completamente esta actitud colonial. Nada afecta tanto al pueblo palestino, ya sea en los territorios del 67, del 48 o en el exilio, como la opresión racista y colonial de Israel.”

    Como ciudadano palestino de Israel que no puede apoyar públicamente el BDS debido a la legislación criminalizadora, siento que no puedo unirme a vuestro movimiento popular no violento. ¿Cómo podemos apoyar los y las activistas locales?

    “Esa es una mala interpretación de la ley israelí anti-BDS, draconiana y antidemocrática. Mala como es, la ley no impide en realidad apoyar el BDS. Sólo hace ilegal abogar públicamente por el boicot a Israel o a cualquier institución israelí. Cualquier ciudadano judío o palestino de Israel que desee apoyar al movimiento BDS puede declarar públicamente su apoyo sin violar la ley –siempre y cuando no exhorte directamente al boicot”.

    (Nota del editor: La ley antiboicot en Israel no penaliza al que exhorta a boicotear a Israel o a sus instituciones, pero sí permite a los ciudadanos particulares demandar por daños económicos a cualquiera que haga un llamamiento público a boicotearlos).

    “Hay maneras de burlar esta ley represiva. Por ejemplo, yo puedo explicar por qué la empresa X es cómplice de violaciones del derecho internacional y luego decir: ‘Yo estoy boicoteando los productos de esta compañía, pero debido a la represiva ley antiboicot, no se me permite exhortarles a ustedes a boicotearla también’. De esa manera estoy indirectamente llamando al boicot sin violar la ley”.

    “Pero en última instancia, necesitamos una desobediencia civil generalizada en contra de ésta y todas las demás leyes draconianas de Israel, como hizo el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos y el movimiento antiapartheid sudafricano. Las leyes injustas y contrarias a la ética no deben ser obedecidas. Las personas de conciencia deben desobedecerlas colectiva y activamente, y eventualmente repudiarlas”.

    Otro éxito reciente de la campaña BDS, que llenó los titulares en Israel y en todo el mundo, no fue –sorprendentemente– organizado por Barghouti y el BNC, sino por la Autoridad Palestina. Como miembro de la FIFA, la Asociación Palestina de Fútbol logró amenazar a Israel con ser expulsado de torneos deportivos internacionales, y al final lo forzó a cambiar las políticas que afectan al fútbol palestino. Quise entender qué piensa Barghouti de esto, y de la misma ANP.

    “El BDS es un movimiento de derechos humanos de base y de la sociedad civil, totalmente independiente de las estructuras oficiales palestinas y de cualquier gobierno”, enfatiza. “Jugó un papel decisivo en la campaña para expulsar a Israel de la FIFA, y muchos observadores reconocen ese papel. Las y los activistas de solidaridad con Palestina, que en su casi totalidad apoyan el BDS, estuvieron luchando durante meses para concientizar sobre las violaciones a los derechos de los atletas palestinos cometidas por Israel en el contexto general de ocupación y opresión.

    “El hecho de que funcionarios palestinos lideraran el esfuerzo público en este sentido fue nuestro talón de Aquiles, porque la Autoridad Palestina está encadenada a los humillantes Acuerdos de Oslo, y no está concebida para resistir al régimen de opresión israelí de ninguna manera significativa o estratégica.”

    El movimiento BDS se está volviendo más y más popular. ¿Hacia dónde ve que va el movimiento, tanto en el futuro cercano como lejano?

    “Estamos en camino de volvernos mainstream. Ese es nuestro desafío. Y no estamos pidiendo caridad: estamos apelando a la solidaridad efectiva. Como dijo Martin Luther King Jr., el boicot en un nivel básico implica ‘retirarle la cooperación a un sistema perverso’. Cuando le pedimos a instituciones y organizaciones que retiren inversiones de compañías involucradas en los crímenes de Israel no estamos pidiendo nada heroico: estamos simplemente pidiendo a esas organizaciones que cumplan con una profunda obligación moral. Esa es la lógica persuasiva y ética del BDS, y es un factor fundamental en el impresionante crecimiento del movimiento en la última década”.

    “El movimiento BDS está llegando a un punto de inflexión, principalmente debido a que su estrategia funciona –y funciona bien–, y a que Israel se ha desplazado hacia la derecha fanática, con elementos fascistas en el gobierno, dejando caer la última máscara de su engañosa ‘democracia’. Quizás nuestro logro más importante es haber unido a los palestinos de todo el espectro político e ideológico en una plataforma de derechos humanos y en torno a una forma no violenta de resistencia que está anclada en el derecho internacional”.

    A juzgar por las victorias que el BDS ha estado acumulando recientemente parecería que, finalmente, esta estrategia basada en una lógica de presión sostenida y creciente sobre Israel en todos los campos –académico, cultural, económico y militar– está empezando a tener un efecto real y serio. O como dice Omar Barghouti: “todavía no estamos allí, pero nuestro momento sudafricano está llegando”.

     

    Fuente: Interview: The man behind the BDS movement, Rami Younis, +972 Magazine (14/06/2015)
    Traducción: María Landi.

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    María Landi

    Al celebrar sus 10 años de existencia, el movimiento palestino y global de BDS se ha convertido en el nuevo enemigo del régimen sionista.
    BDS
    El próximo 9 de julio, la campaña palestina de BDS cumplirá 10 años.

    El escándalo de corrupción que estalló en el reciente Congreso de la FIFA le restó visibilidad a otra polémica desatada en la reunión: la solicitud formal de la Federación de Fútbol Palestina de suspender a Israel por violar la normativa de la FIFA al encarcelar, mutilar y matar a futbolistas palestinos y negarles la libertad de movimiento en su territorio.

    La iniciativa había generado una importante campaña internacional de presión sobre la FIFA (“Tarjeta roja para el apartheid”), que ocupó espacios incluso en los medios masivos. Cerca de 20 000 personas –incluyendo conocidas personalidades, artistas e intelectuales– habían adherido a la campaña, imitando la primera iniciativa de boicot internacional que se realizó contra la Sudáfrica del apartheid. Además, organizaciones internacionales convocaron a protestar en Zúrich ante la sede del 65º Congreso de la FIFA.

    De ahí que la frustración de la sociedad civil palestina y sus aliados en el mundo fuera grande cuando en el último minuto, cediendo una vez más a la presión de Israel y sus cómplices, el representante palestino de la ANP en la FIFA, Jibril Rajoub, retirara la solicitud a cambio de vagas promesas de mejora que, como todos saben, Israel no va a cumplir.

    Pero si bien esta vez Israel ‘zafó’, no le va tan bien en su millonario empeño por detener la creciente y exitosa campaña mundial de boicot, desinversión y sanciones (BDS). Aun los más incrédulos han tenido que admitir ese avance, no solo por sus éxitos notorios , sino también por la preocupación que suscita en las más altas esferas del gobierno israelí.

    Guerra frontal al BDS

    Lanzado en 2005 por la mayor coalición de la sociedad civil palestina, el BDS pide el fin de la ocupación israelí de 1967, el fin de la discriminación racial institucionalizada (que se ajusta a la definición de apartheid de Naciones Unidas) y el derecho al retorno de los refugiados palestinos desarraigados y desposeídos en 1948. Se trata de una medida pacífica que busca presionar para generar un cambio efectivo, ante la sistemática negativa de Israel a acatar las resoluciones de la ONU.

    La campaña fue iniciada al cumplirse –el 9 de julio de 2005– el primer aniversario del dictamen de la Corte Internacional de Justicia que declaró ilegales el Muro y todo el sistema asociado de ocupación y colonización israelíes, y llamó a los miembros de la ONU a tomar medidas para ponerles fin. La falta de voluntad política de la comunidad internacional llevó a la sociedad civil palestina a convocar a sus pares de todo el mundo, siguiendo el ejemplo del movimiento que puso fin al apartheid en Sudáfrica. Al celebrar su 10º aniversario, el BDS puede jactarse de estar ganando la batalla de la opinión pública.

    En efecto, de ignorado durante años, el BDS pasó a ser un asunto de Estado en Israel. El año pasado, en su discurso ante AIPAC (el poderoso lobby judío norteamericano) Netanyahu nombró 18 veces al BDS. El Presidente, el Parlamento y el flamante gabinete del nuevo gobierno de Netanyahu –el más extremista de toda la historia del país– han calificado a la campaña de boicot como “amenaza existencial y estratégica”. Netanyahu encargó a Gilad Erdan, nuevo ministro de Asuntos Estratégicos y Diplomacia, el cometido especial de combatir al BDS, asignándole un presupuesto adicional a las ya millonarias sumas que el país invierte en su industria de propaganda (hasbará). Sin contar los 50 millones de dólares comprometidos a principios de junio por varios magnates judío-norteamericanos como Sheldon Adelson y Haim Saban en una reunión celebrada en Las Vegas para discutir y financiar estrategias de combate al BDS en las universidades del país.

    Por otro lado, este mes la Suprema Corte de Israel ratificó la ley –fuertemente criticada por su carácter antidemocrático– que criminaliza a quienes inciten o adhieran al boicot. Es decir, los israelíes pueden boicotear –y de hecho lo hacen– productos turcos, tapados de piel animal o comida no kosher, pero no los productos de las colonias. Como escribió el periodista Noam Sheizaf, “hoy en Israel se puede boicotear cualquier cosa, excepto la ocupación”.

    La cuestión es cuánto dinero será necesario para frenar la bola de nieve en que se ha convertido la campaña de BDS. Desde que en 2013 Stephen Hawking canceló un viaje a Israel adhiriendo públicamente al boicot académico, los éxitos han ido en aumento. Recientemente, la Unión Nacional de Estudiantes británica (que agrupa a 600 gremios) se sumó al BDS, siguiendo los pasos de unos 700 artistas de ese país que en febrero adhirieron al boicot cultural. Y en mayo, más de 300 investigadores y docentes belgas se unieron al boicot académico.

    En el mismo EE. UU., asociaciones académicas, prestigiosas universidades, iglesias cristianas y hasta organizaciones judías vienen cuestionando con fuerza las políticas israelíes y aprobando mociones de boicot o de retiro de inversiones en empresas israelíes o multinacionales que lucran con la ocupación. En Europa han hecho lo mismo importantes fondos de pensiones, con pérdidas millonarias para los bancos israelíes; varios ayuntamientos cancelaron contratos con empresas multinacionales involucradas con la ocupación, y tiendas y supermercados han retirado productos israelíes fabricados en territorio ocupado.

    Varias compañías ya vienen sintiendo el impacto del boicot y han empezado a cerrar sus negocios o a anunciar su retiro de Israel. Así lo han hecho la británica G4S y las francesas Veolia y Orange. Aunque aún está por verse si esos anuncios se materializan, es indiscutible que “el movimiento BDS ha mostrado que debe pagarse un precio por la participación israelí en la colonización de los territorios palestinos”, como declaró Mahmud Nawayaa, coordinador del Comité Nacional Palestino del BDS.

    El año pasado la campaña alcanzó un pico importante cuando firmar un contrato publicitario con la empresa israelí SodaStream (ubicada en Jerusalén Este ocupada) le costó a la actriz Scarlett Johansson su puesto como embajadora de Oxfam. Pero mayor fue el precio pagado por la misma SodaStream, que vio desplomarse sus acciones y terminó anunciando el traslado de su planta al desierto del Negev. En situación similar se encuentra la empresa Ahava que produce cosméticos en una colonia ubicada en la parte ocupada del Mar Muerto, y que es objeto desde hace años de la campaña de boicot “Belleza robada”. Este mes se supo que Ahava está considerando trasladar su planta para frenar las pérdidas que sufre cada año como consecuencia del boicot.

    Las directivas tomadas por la Unión Europea en 2013 ya están afectando exportaciones agrícolas de las colonias ubicadas en el Valle del Jordán palestino. La situación amenaza agravarse con nuevas disposiciones anunciadas por el bloque que obligarían a etiquetar los productos provenientes del territorio ocupado, prohibiendo que se exporten como “Made in Israel”.

    Los gobiernos y empresas que toman medidas de presión hacia Israel no lo hacen impulsados por códigos éticos, sino cediendo a la presión de consumidores y electores. Fue muy claro en el caso de la francesa Orange, después que su rama israelí, además de operar en las colonias, apareció patrocinando directamente unidades militares que participaron en el último ataque a Gaza. Esto no hace sino demostrar la fuerza del boicot como herramienta que está en las manos de ciudadanas y ciudadanos comunes.

    La preocupación que estas semanas ha llenado los titulares de los medios israelíes no es exagerada. El Financial Times reseñó un informe filtrado del gobierno israelí donde se estima que el BDS podría costarle a su economía unos 1400 millones de dólares al año, principalmente por la caída de exportaciones de las colonias si se concretara el etiquetado anunciado por la Unión Europea. Sin embargo un estudio de la estadounidense Rand Corporation afirma que las pérdidas serían más de tres veces superiores, llegando a unos 47 000 millones de dólares en 10 años.

    Cavándose su propia fosa

    Es indudable que el nuevo gobierno fascista de Israel, y las declaraciones explícitas del gabinete sobre que hay que anexar directamente los territorios ocupados, han contribuido al acelerado avance del BDS. Como escribió Omar Barghouti en el New York Times: “Un Gobierno dirigido por un primer ministro que rechaza un Estado palestino, que convierte a los ciudadanos palestinos de Israel en el objetivo de sus comentarios racistas y cuyo aliado principal, el partido Hogar Judío, defiende la creación de bantustanes palestinos, hará muy difícil la defensa de Israel ante el tribunal de la opinión pública mundial”.

    El mismo Barak Obama (que ya tuvo un choque con Netanyahu cuando en marzo éste habló en el Congreso de EE.UU. contradiciendo la voluntad del presidente) declaró recientemente: “El mundo ya no cree que Israel sea serio acerca de los dos Estados”, recordando la afirmación de Netanyahu antes de las elecciones de marzo sobre que el Estado de Palestina no existirá mientras él sea primer ministro.

    La sociedad israelí, sin embargo, no puede entender las razones del creciente aislamiento internacional. Ante el avance del BDS, el establishment israelí reacciona de la única manera que sabe hacerlo: culpando a las víctimas. Mientras la clase política esgrime la gastada muletilla del “antisemitismo”, la Corte Suprema equipara a los partidarios del BDS con los que niegan el Holocausto, el ‘opositor liberal’ Yair Lapid dice que son los mismos que atacaron las Torres Gemelas y los medios masivos los comparan con Al Qaeda e ISIS, una encuesta reciente reveló que tres cuartas partes de la opinión pública israelí considera que “el mundo entero está contra nosotros”.

    Es el resultado inevitable de un narcisismo victimista inculcado desde el jardín de infantes, por el cual los israelíes se vuelven incapaces de sentir compasión por el sufrimiento palestino y de admitir que su país es en realidad el victimario. La violación sistemática del Derecho Internacional y de numerosas resoluciones de la ONU son irrelevantes para una sociedad educada en una ideología supremacista que le otorga derechos territoriales exclusivos derivados de un texto religioso.

    Solo unas pocas voces críticas –entre ellas, periodistas como Gideon Levy, Amira Hass, Dahlia Scheindlin, consideradas traidoras por la mayoría de la sociedad israelí– intentan inútilmente alertar a sus compatriotas sobre el derrotero suicida por el que se está llevando al país. Esas voces señalan que la incapacidad de la gente de preguntarse por las causas del boicot es coherente con la postura de su gobierno, para el cual todas las estrategias son válidas para acabar con el BDS… menos poner fin a la ocupación.

    ¿Y América Latina?

    Es indiscutible que los vientos del hemisferio Norte son apenas una brisa en nuestra región. De hecho Israel trata de aprovechar la relativa legitimidad que le queda por aquí avanzando distintas propuestas de normalización en los planos comercial, cultural y diplomático. Así, no solo gobiernos, sino también sindicatos, universidades, artistas, instituciones culturales y deportivas de América Latina aceptan de buen grado las ofertas de patrocinio, viajes, festivales, becas y cursos, desconociendo –por ignorancia o indiferencia– el llamado de la sociedad civil palestina a poner fin a las relaciones de normalidad con Israel.

    Sin embargo las cosas están empezando a cambiar, aunque lentamente. Brasil es el país que ofrece los mejores ejemplos de ello:

    • En agosto 2014, la presión de artistas participantes consiguió que la 31ª edición de la Bienal de São Paulo retirara el patrocinio de la embajada israelí.
    • En diciembre del mismo año, movimientos sociales y de solidaridad lograron que el gobierno de Rio Grande do Sul cancelara un importante acuerdo de cooperación con la empresa militar israelí Elbit Systems.
    • En mayo de este año, el gobierno brasileño anunció que no adjudicará a la empresa de seguridad israelí ISDS un contrato por 2200 millones de euros para las Olimpíadas de 2016 en Río de Janeiro.
    • Estos días los grandes medios brasileños están difundiendo la creciente campaña para que Caetano Veloso y Gilberto Gil cancelen su concierto en Israel; una presión que se ha vuelto internacional: el británico Roger Waters (ex líder de Pink Floyd y abanderado del boicot cultural) ya les escribió dos cartas públicas, y el obispo sudafricano Desmond Tutu (también partidario del BDS) les pidió que no actúen en Israel.

    En Argentina, 2013 fue un año significativo para el despegue del BDS:

    • El gobierno de la Provincia de Buenos Aires suspendió un acuerdo por 170 millones de dólares con la firma estatal israelí Mekorot, después de una campaña de sindicatos y grupos de derechos humanos que conectaron el apartheid del agua que Israel practica en Palestina con evidencia de que el proyecto perjudicaría a los consumidores argentinos.
    • Docentes universitarios de todo el país iniciaron una campaña de boicot académico que ya tiene más de 400 adhesiones.

    A nivel regional, las últimas Cumbres de la Sociedad Civil del MERCOSUR han aprobado en sus declaraciones finales la moción de suspender el tratado de libre comercio con Israel (el único que el bloque firmó con un país de fuera de la región). Pero aún no se han tomado medidas para pasar del discurso a la práctica.

    En cuanto al boicot cultural, en varios países de la región se ha hecho campaña contra la actuación de compañías israelíes o para pedir a nuestros artistas que no actúen en Israel. Hasta ahora los resultados han sido escasos, aunque es bueno señalar una campaña exitosa que pasó desapercibida: el año pasado, en pleno ataque sobre Gaza, la popular murga uruguaya Agarrate Catalina canceló su actuación en Tel Aviv; aunque no explicó las razones, se supo que lo hizo atendiendo a las fuertes presiones que recibió desde ambas orillas del Plata. Incluso Joaquín Sabina fue repudiado cuando actuó en tres países del Cono Sur por haberse negado a cancelar dos actuaciones previas en Israel.

    Más allá de los limitados alcances de estas iniciativas, el mensaje se está haciendo sentir con claridad: el precio de hacer negocios o mantener vínculos ‘normales’ con Israel es cada vez más alto. El fantasma de Sudáfrica está en la memoria de todos, y muchos sienten que es hora de marcar distancia, antes que sea demasiado tarde. Como expresó Omar Barghouti en una reciente entrevista: “Todavía no estamos allí, pero nuestro momento sudafricano está llegando”.

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    Con Omar Barghouti

    María Landi. Entrevista realizada al final de una charla reciente en el campo de refugiados de Aida (Belén, Cisjordania).

    María Landi: ¿Qué potencial y desafíos ve el movimiento BDS en América Latina?
    Omar Barghouti: Nosotros vemos a América Latina como una gran inspiración para las redes de derechos humanos y movimientos sociales en todo el mundo. También la vemos como una región clave para el trabajo de solidaridad con Palestina, dado el rápido aumento de la influencia de Israel en la región.

    Años atrás, esa influencia se limitaba mayormente a apoyar dictadores y escuadrones de la muerte, y a hacer el trabajo sucio para Estados Unidos en su patio trasero. Hoy, la influencia de Israel alcanza incluso a gobiernos que simbólicamente apoyan los derechos palestinos en Naciones Unidas y en todas partes, pero sin embargo no tienen problema en invertir cientos de millones de dólares para comprarle a Israel equipamiento militar y de seguridad que ha sido “testeado” en la población civil de Palestina y Líbano.

    El BDS en América Latina se ha vuelto más urgente que nunca. Tenemos que construir un movimiento de base que sea inclusivo, no sectario, opuesto a toda forma de racismo y discriminación y capaz de construir alianzas con otros movimientos de derechos humanos y por la justicia socio-económica en el continente.

    Las alianzas con movimientos que luchan por los derechos colectivos: indígenas, negros, mujeres, trabajadoras, campesinos, sin tierra, estudiantes, LGBTQ, ecologistas, teólogos de la liberación, etc., están en el foco de nuestra estrategia en construcción. El hecho de haber nombrado recientemente a un coordinador de campañas para América Latina es un indicador de la importancia que le damos a esa región.

    ML: ¿Qué espera el Comité Nacional Palestino de BDS de activistas y sociedad civil de América Latina?
    OB: Esperamos ver que las campañas estratégicas de BDS se desarrollen de manera efectiva en todo el continente, repitiendo victorias como la de Brasil contra Elbit Systems y aprendiendo de ella para obtener otras en el futuro cercano. Esperamos que se desafíe a Israel y sus cómplices y se les haga rendir cuentas, y que los movimientos sociales de América Latina trabajen junto al movimiento BDS para frenar la creciente militarización del continente.

    Nuestras hermanas y hermanos de América Latina conocen el apoyo que Israel le dio a todos y cada uno de los dictadores, y cómo ha entrenado y armado a los escuadrones de extrema-derecha y fuerzas de seguridad. Esa es la herencia de Israel en el continente. Por eso, la campaña de BDS es buena para los pueblos de América Latina tanto como lo es para el pueblo palestino.

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    Fuente: El fantasma sudafricano recorre Israel, María Landi (19/06/2015)

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  • Carta abierta a Vicente Amigo: Te pedimos solidaridad y compromiso. No actúes en Israel.

    Carta abierta a Vicente Amigo: Te pedimos solidaridad y compromiso. No actúes en Israel.

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    Carta abierta de los artistas Juan Pinilla, El Niño de Elche y Marinah (excantante de Ojos de Brujo) junto a la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) al guitarrista Vicente Amigo, que tiene previsto realizar dos conciertos en Israel.
    Vicente Amigo
    Ilustración del artista Andrej Pasej pidiendo a Vicente Amigo que no toque en Israel.

    Querido amigo Vicente,

    Te escribimos esta carta urgente ante el anuncio de tu actuación el próximo 10 y 11 de junio en Israel.

    Acogemos con preocupación este anuncio y por eso te queremos hacer llegar una iniciativa que está removiendo conciencias por todo el mundo para que tomes una decisión consciente con el objetivo de que reconsideres tu actuación en Israel.

    Nos negamos rotundamente a que un sistema que oprime brutalmente y con total impunidad a todo un pueblo, nos utilice para limpiarse la cara. Y más aún, detestamos que se utilicen el flamenco y las ricas raíces conjuntas de las que surge para normalizar una situación de discriminación racial de apartheid más grave y más profunda que la vivida por la población negra en Sudáfrica.

    La tierra a la que tocas en tu último álbum, también es la tierra Palestina que ha sido robada por los israelíes que van a escucharte tocar. Es la misma tierra que llora por sus indígenas palestinos antes de su expulsión. La misma que se lame las heridas provocadas por un muro de hormigón de más de 700 kilómetros que divide a familias enteras condenadas al olvido. Una tierra que solloza una música que la ocupación y las bombas de tus anfitriones no les deja oír.

    Este tipo de conciertos forman parte de la estrategia de lavado de cara que lleva a cabo Israel y donde participan artistas de todo el mundo con el objetivo de dar una imagen de mestizaje, multiculturalidad y tolerancia para que estos valores se asocien con Israel. Por eso, y como ya hemos anunciado en diferentes ocasiones desde la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra Israel, actuar en Israel significa tomar partido. Ya lo decía Desmond Tutu, premio nobel de la paz, al afirmar que “si eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor”.

    Los artistas sudafricanos contra el Apartheid Israelí defienden que “algunos pueden esconderse detrás de la excusa de que el arte es apolítico, pero los artistas no dudaron en tomar posición contra el racismo y la desigualdad en la Sudáfrica racista. Gracias a ellos hoy podemos levantar la voz”. Creemos que la capacidad de la música para transformar el mundo comienza por los que son embajadores de ella. Su uso determina, en buena medida, su destino. Y no queremos que este sea el de la complicidad, sino el de la esperanza y el compromiso con las víctimas, no con sus verdugos.

    La cultura en Israel es de acceso privilegiado para los israelíes. El gobierno de Israel encarcela y tortura a artistas y destruye el patrimonio cultural palestino, no dudando en allanar, demoler o cerrar centros culturales, teatros, salas de exposiciones o conciertos. Israel boicotea desde hace más de 67 años a los artistas a través de la censura directa, el saqueo y destrucción de sus obras o las restricciones a sus movimientos en su propia tierra o hacia fuera, cuando se les niega el visado para participar en acontecimientos internacionales. Como afirma el coreógrafo palestino Omar Barghouti: “La supuesta separación entre arte y política no ha sido razón para proteger a los artistas palestinos ni la cultura palestina”.

    Como afirmaba Alice Walker en su carta abierta a la cantante Alicia Keys: “el boicot cultural a Israel y sus instituciones es la única opción que les queda a los artistas que no pueden soportar el incuestionable daño que Israel inflige cada día a la ciudadanía palestina, cuyo crimen más grave parece ser existir en su propia tierra”.

    Muchos artistas han demostrado ser valiente y coherente con sus valores al atreverse a cancelar sus actuaciones en Israel, uniéndose así, como también hizo recientemente Marinah o Lauryn Hill, a la lista creciente de artistas que se niegan a actuar en Israel mientras éste continúe violando con total impunidad los derechos humanos y la legalidad internacional.

    Además de ellos otras personalidades del mundo de la cultura que han compartido su apoyo al BDS son, entre otros, Brian Eno, Elvis Costello, Emma Thompson, Roger Waters, Pixies, Mike Leigh, Ken Loach, Snoop Dogg, Damon Albarn, Klaxons, Jean-Luc Godard, Devendra Banhart, Bjork, Jason Moran, Stanley Jordan, Tuba Skinny, Richard Bona, Stevie Wonder, Vanessa Paradis, Eddie Vedder, Jello Biafra, Massive Attack, Gorillaz Sound System, Carlos Santana, Gil Scott-Heron, Cassandra Wilson, Dave Randall, John Wiliams, The pains of Being Pure at Heart, Tuba Skinny, Juan Pinilla, el Niño de Elche, Annie Lennox o Carmen París. También se han sumado a la campaña científicos como Stephen Hawking, escritores como el recientemente fallecido Eduardo Galeano, John Berger, Arundhati Roy, Iain Banks, Naomi Klein y el arzobispo Desmond Tutu.

    Te pedimos solidaridad y compromiso. No actúes en Israel.

    Juan Pinilla, El Niño de Elche y Marinah
    Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP)

    #VAmigoNoToquesEnIsrael

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  • Carta a Javier Limón: Palestina no necesita caridad sino justicia

    Carta a Javier Limón: Palestina no necesita caridad sino justicia

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    Carta del grupo de BDS Cultural de la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) dirigida a Javier Limón, al que se le pidió que, junto con otros y otras artistas, cancelaran las actuaciones previstas en el festival de Ashdod, el próximo 10 de junio. Marinah, la excantante de Ojos de Brujo, canceló su concierto en solidaridad con el pueblo palestino.
    Ashdod 2015
    Actuar en el Festival Mediterranée de Ashdod contribuye a normalizar el apartheid israelí.

    A la atención de Javier Limón,

    No dudamos de tu compromiso con la causa palestina, pero no compartimos tu visión sobre las posibles soluciones, ya que los hechos han demostrado exhaustivamente que no se resuelve la ocupación y colonización de Palestina con “negociaciones de paz”, “el diálogo” o “tendiendo puentes” entre unas pocas personas con muy buena voluntad pero sin poder ninguno. Por otro lado, con vuestra participación en el festival de Ashdod difícilmente podéis tender ningún puente, ya que una parte, la palestina, ni siquiera puede acudir; y la otra, dentro de la cual está una mayoría que apoyaba y jaleaba los bombardeos sobre Gaza, recibe el mensaje de que pueden continuar con sus agresiones porque no sufren ninguna sanción ni rechazo.

    Todas esas “soluciones” que compartes construyen una cortina de humo que impide mostrar al responsable y tomar medidas efectivas. Porque, aunque tú nunca lo mencionas, Israel (o el sionismo, como prefieras), es el agresor y Palestina la víctima. La lógica más elemental y los hechos nos demuestran que nunca puede haber diálogo entre ocupante y ocupado, entre agresor y víctima, ni al agresor se le puede convencer con buenas palabras. Si no se actúa con sanciones, si no se le obliga a reparar el daño causado ni se toman medidas para que cesen definitivamente sus agresiones, éstas serán cada vez más graves, como está ocurriendo en Palestina.

    Así, mientras nos distraen y confunden con propuestas “equidistantes”, Israel arrasa Gaza y asesina a sus habitantes con sus bombas y el ilegal bloqueo, aumenta las demoliciones de casas palestinas y los asentamientos en tierra robada, las agresiones de colonos y ejército israelí, las detenciones masivas ilegales, etc.

    Gracias a la coartada que le ofrecen las negociaciones, diálogos, o la “necesidad de no romper puentes”, la política israelí es cada día más letal para la población palestina y para el resto del mundo. También para los derechos humanos y la justicia universal, al ignorar (y atacar) a la ONU y los tribunales de justicia internacionales.

    “El problema” no se resuelve debido a la impunidad de que goza Israel. A ningún otro país se le permite actuar así. Las agresiones de Israel son cada día mayores y más graves porque sabe que puede hacer todo lo que quiera, puede violar diariamente todos los derechos humanos, puede saltarse todas las leyes internacionales, puede cometer crímenes contra la humanidad, practicar el apartheid y mostrarse claramente racista sin que tenga que responder por ello ni pagar ningún precio.

    Pero no estamos ante un “problema de difícil solución”. Estamos ante una ocupación militar colonial de Palestina por Israel, quien aplica una limpieza étnica continuada de la población nativa desde su creación, y la justifica, contra toda lógica, con su derecho a la “seguridad y autodefensa”.

    Consigue, además, que no se le reconozcan estos derechos a la población palestina cuando, por ser la agredida y ocupada, es quien, según las normas internacionales, tiene derecho a defenderse como considere oportuno frente a los ataques de la potencia ocupante.

    Hay solución y es fácil, lógica y justa: obligar a Israel a cumplir las leyes internacionales y las resoluciones de la ONU, impedir que continúe violando los derechos humanos, sancionarle, juzgarle por sus crímenes y exigir las indemnizaciones correspondientes. Ayudaría a resolver “el problema” el que los cómplices voluntarios, o involuntarios, con su “equidistancia”, dejaran de apoyarle y de colaborar en la utilización política de la cultura y el deporte para tapar los crímenes de Israel.

    Palestina no necesita caridad sino justicia

    La población palestina no es una población “desfavorecida”, no es víctima de un terremoto o algún otro desastre provocado por la naturaleza a la que hay que ayudar, sino una población ocupada, discriminada y agredida de todas las formas posibles desde hace 67 años por el estado sionista de Israel, gracias al apoyo cómplice de Europa y EEUU.

    Afirmas que tu compromiso con la causa palestina es firme, reconoces y denuncias la falta de libertad de la población palestina. Pero difícilmente se puede apoyar de forma efectiva si no se tiene claro que quien ha creado el problema y lo mantiene es el estado sionista de Israel. No se puede ignorar —porque está bien documentado y denunciado por todo tipo de organismos internacionales— que Israel fue creado hace 67 años por el movimiento sionista en una tierra ya habitada, Palestina, expulsando y asesinando a la población nativa para así crear un país exclusivamente para judíos, y en ello sigue para conseguir su objetivo del Gran Israel.

    Ante la complicidad de gobiernos e instituciones, consideramos que las únicas iniciativas válidas son las que apoyan la campaña BDS. Está demostrado que la “equidistancia”, el intento de ser neutral ante lo que se considera un conflicto en lugar de una ocupación colonial siempre se traduce, en la práctica, en un apoyo a Israel, y lamentamos comprobar que así ha ocurrido hasta ahora con tus iniciativas:

    • A pesar de que la población palestina lleva años pidiendo que no se actúe en Israel, has organizado actuaciones en Israel de casi todos los artistas a los que representas o con los que tienes relación, y ninguna en Palestina.
    • Apoyas la música mediterránea pero fundamentalmente promocionas las artistas israelíes.
    • Organizas proyectos conjuntos como Promesas de tierra, pero los palestinos tocan en la Casa Árabe y las israelíes en la Casa Sefarad-Israel, patrocinadas por la embajada israelí. Y únicamente las israelíes tocan en salas comerciales promocionando sus discos.
    • En el disco Mujeres de agua con selección de música mediterránea para apoyar a las mujeres iraníes, participa una cantante israelí pero ninguna palestina. Ningún proyecto específico para apoyar a las mujeres palestinas.
    • El proyecto conjunto Promesas de tierra, que nació cuando oíste tocar a un músico palestino, ya no es un proyecto conjunto cuando lo presentas en Israel. Ninguna referencia a la música palestina, ningún músico palestino ni árabe en Asdhod.

    Por todo ello, te pedimos una vez más que, si quieres apoyar la causa palestina y contribuir a una paz justa, no actúes en Ashdod.

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  • Declaración de la RESCOP ante el intento de instrumentalización de la causa palestina por organizaciones vinculadas al fascismo

    Declaración de la RESCOP ante el intento de instrumentalización de la causa palestina por organizaciones vinculadas al fascismo

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    A raíz de la celebración de la supuesta Jornada por Palestina “Memorial Naji al Ali”, que pretende celebrarse el 6 de junio en Córdoba, nos han llegado informaciones sobre la organización que promueve dichas jornadas que la vincula a movimientos de extrema derecha, racistas y neonazis. Antes estos hechos, desde la Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina, queremos expresar nuestro más profundo rechazo a un nuevo intento de instrumentalizar la legítima lucha del pueblo palestino por parte de organizaciones racistas y fascistas.

    El antirracismo, el antifascismo y la lucha contra la islamofobia y contra la judeofobia son pilares fundamentales del movimiento de solidaridad con Palestina. En él no caben lobos con piel de cordero que tratan de aprovecharse de la justa lucha por la libertad de un pueblo. Conocemos la estrategia de infiltración de la extrema derecha en movimientos sociales para legitimarse, y en la solidaridad con Palestina no lo vamos a permitir. No podemos consentir que este tipo de actos ayuden a quienes se oponen a la libertad del pueblo palestino.

    ¡Contra el racismo, el fascismo, la ocupación y el Apartheid! ¡Viva Palestina libre!

    Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina, junio 2015.
    Palestina antifa
    Palestina libre contra el fascismo.

    La RESCOP está formada por:

    1. Acsur Las Segovias
    2. Asociación Al-Quds de Solidaridad con los Pueblos del Mundo Árabe
    3. Asociación Andaluza por la Solidaridad y la Paz (ASPA)
    4. Asociación de Amistad Palestina-Granada «Turab»
    5. Asociación Hispano Palestina Jerusalén
    6. Asociación Propalestina del Campo de Gibraltar
    7. Asociación Unadikum
    8. BDS Alacant
    9. BDS Catalunya
    10. BDS Madrid
    11. BDS País Valencià
    12. Castelló per Palestina
    13. Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional (CERAI)
    14. Comité de Solidaridad con la Causa Árabe
    15. Comité de Solidaridad con los Pueblos – Interpueblos
    16. Comunidad Palestina en Canarias
    17. Comunitat Palestina de Catalunya
    18. Coordinadora de apoyo a Palestina de La Rioja (CAP La Rioja)
    19. Fundación IEPALA
    20. Fundación Mundubat
    21. Gipuzkoako palestinaren aldeko plataforma
    22. Grupo de Cooperación Universitaria Sevilla-Palestina
    23. Anticapitalistas
    24. Komite Internazionalistak
    25. MEWANDO
    26. Movimiento Solidaridad Internacional Catalunya (ISM)
    27. Mujeres en Zona de Conflicto (MCZ)
    28. Mujeres por la Paz – Acción Solidaria con Palestina de Canarias
    29. Palestinarekin Elkartasuna
    30. Pau Sempre
    31. Paz Ahora
    32. Paz con Dignidad
    33. Plataforma de Solidaridad con Palestina de Sevilla
    34. Plataforma Palestina Ibiza
    35. Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid
    36. Red de Jóvenes Palestinos
    37. Red Judía Antisionista Internacional (IJAN)
    38. Sodepau
    39. Sodepaz
    40. Sodepaz Balamil
    41. Taula per Palestina (Illes Balears)
    42. Xarxa de Solidaritat amb Palestina de València

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  • El Festival Primavera Sound vuelve a colaborar con la Embajada de Israel en España

    El Festival Primavera Sound vuelve a colaborar con la Embajada de Israel en España

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    La colaboración del Festival Primavera Sound con la Embajada de Israel en España convierte al Festival en cómplice de las políticas contrarias al Derecho Internacional y a los Derechos Humanos que el Estado sionista lleva a cabo en Palestina desde el 1948.
    Primavera Sound Israel
    El Festival Primavera Sound vuelve a estar patrocinado por la Embajada israelí para normalizar su régimen de apartheid.

    El Festival de música independiente Primavera Sound, que se celebrará en Barcelona entre el 27 y el 31 de mayo de 2015, incluye en su cartel a artistas invitados de tres bandas israelíes: Acollective, Garden City Movement y theAngelcy, que forman parte de la sección “Sounds from Israel.

    Estas tres bandas tienen previsto tocar el 28 y 29 de mayo en el marco de PrimaveraPro, que la organización del Festival define como a “un encuentro dirigido a profesionales de la industria musical que se lleva a cabo de forma paralela a Primavera Sound”.

    Las tres bandas musicales incluidas en la sección “Sounds from Israel” reciben el apoyo institucional de la Embajada de Israel en España, tal y como informa claramente la página web de PrimaveraPro: “La Consejería de Cultura de la Embajada de Israel en España tiene por objetivo apoyar artistas que promueven la cultura y la ciencia israelí fuera de sus fronteras. El objetivo es dar a conocer las últimas innovaciones en los campos de la cultura y la ciencia en las que Israel, en su corta historia como nación, destaca en todo el mundo. En esta ocasión apuesta por dar a conocer lo mejor del panorama musical israelí promoviendo una pequeña muestra de grupos seleccionados entre más de 200 candidaturas presentadas”.

    El 6 de julio de 2004, la Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural de Israel (PACBI, en sus siglas en inglés), formada por decenas de organizaciones de la sociedad civil palestina, lanzó un llamado a la comunidad internacional pidiendo que se aplique boicot a todas las instituciones culturales y académicas israelís, como contribución no violenta en la lucha contra las políticas de ocupación, colonización y apartheid que Israel lleva a cabo en Palestina desde 1948.

    Un año más tarde, el 9 de julio de 2005, más de 170 organizaciones de la sociedad civil palestina lanzaron un llamado al Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra Israel hasta que este Estado: 1/ ponga fin a la ocupación y colonización de todas las tierras árabes ocupadas en junio de 1967 y destruya el Muro; 2/ reconozca los derechos fundamentales de la ciudadanía árabe-palestina de Israel; y 3/ respete, proteja y promueva el derecho de los refugiados palestinos a volver a sus casas y propiedades tal y como establece la resolución 194 de las Naciones Unidas.

    Las directrices de PACBI definen que el boicot cultural es aplicable cuando “un evento cultural está totalmente o parcialmente patrocinado por un organismo israelí oficial o una institución cómplice”. La actuación de estas tres bandas israelís en el marco del Festival Primavera Sound viola claramente la demanda al boicot cultural de la sociedad civil palestina, a causa del apoyo institucional que reciben de la Embajada de Israel en España. Las instituciones israelís invierten una gran cantidad de recursos económicos para promover su cultura, en un intento desesperado de limpiar su imagen ante una comunidad internacional cada vez más harta de sus sistemáticas políticas ilegales. Las instituciones israelíes invierten una gran cantidad de recursos económicos para promover la cultura, en un intento desesperado de limpiar su imagen ante una comunidad internacional cada vez más harta de sus sistemáticas políticas ilegales.

    Primavera Sound Israel cartell
    “Primavera Sound, el festival que lava la cara a Israel”.

    La colaboración del Festival Primavera Sound con la Embajada de Israel convierte al Festival en cómplice de las políticas contrarias al Derecho Internacional y a los Derechos Humanos que el Estado sionista lleva a cabo en Palestina desde 1948. Un festival que por otro lado, aunque recibe unos 300 000 euros en subvenciones públicas de las administraciones catalanas, no muestra muchos escrúpulos a la hora de ofrecer trabajos precarios y miserablemente pagados a las estudiantes.

    En vista de lo que hemos expuesto más arriba, pedimos a la organización del Festival: i) que cancele los conciertos de las bandas israelís Acollective, Garden City Movement y theAngelcy y la sección “Sounds from Israel”; ii) que rompa todas sus relaciones actuales de colaboración con la Embajada de Israel en España y con cualquier otra institución de este Estado. Esta es exactamente la misma petición que hicimos al Festival en su edición de 2014; desafortunadamente Primavera Sound ha decidido este año mantener y fortalecer sus enlaces con la Embajada de Israel, profundizando de esta manera su complicidad con los crímenes sionistas.

    En caso de que la organización del Festival se niegue a dar respuesta a nuestras dos demandas, pedimos a las personas que tengan previsto asistir a este Festival, que boicoteen los conciertos de estas tres bandas y que no participen en ellos de ninguna forma.

    Inspirado en el magnífico ejemplo del boicot cultural que se llevó a cabo contra el régimen de apartheid sudafricano, el boicot cultural en Israel tiene cada día más fuerza y recibe un apoyo creciente de artistas y personalidades internacionales ligadas al sector cultural. Entre los artistas internacionales que ya han dado apoyo al boicot cultural de Israel están Lauryn Hill, Cassandra Wilson, Bono, Natacha Atlas, Jean Luc Godard, Cat Power, Jello Biafra, Lenny Kravitz, Lhasa, Roger Waters, Elvis Costello, Carlos Santana, Annie Lennox, Devendra Banhart, Vanessa Paradis, Gil Scott-Heron, The Pixies y Massive Attack.

    En el Estado español, muchos artistas e intelectuales apoyan también el boicot cultural a Israel: Marinah (Ojos de Brujo), Obrint Pas, Maruja Torres, Juan Diego Botto, Amparo Sánchez (Amparanoia), Pilar Bardem, Cesk Freixas, Los Chicos del Maíz, Leo Bassi, Pau Alabajos, Willy Toledo, etc. La guía de boicot cultural contra el apartheid israelí, publicada el 2013 por la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), ofrece toda la información necesaria sobre las razones de este boicot cultural y cómo aplicarlo.

    Primavera Sound: los “Sonidos de Israel” son sonidos de apartheid. ¡Basta de complicidad con la violación de los derechos del pueblo palestino! ¡Boicot cultural a Israel!

    Firman:
    BDS Catalunya
    Coalició Prou Complicitat amb Israel (CPCI)
    Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP)

     

    Fuente: Comunicado sobre la colaboración del Festival Primavera Sound con la Embajada de Israel en España, BDS Catalunya, 26/5/2014.

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  • La RESCOP denuncia el asalto y cierre por parte de Israel de una ONG palestina en Jerusalén Este Ocupada

    La RESCOP denuncia el asalto y cierre por parte de Israel de una ONG palestina en Jerusalén Este Ocupada

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    La Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) denuncia el cierre de la oficina de Health Work Committees (HWC) en Shufat, en Jerusalén Este Ocupada, e insta al gobierno a que se posicione de forma clara y presione a las fuerzas de ocupación israelí para que revoquen esta decisión.
    HWC Jerusalen
    Israel asaltó y ordenó el cierre de la oficina de HWC en Jerusalén Este Ocupada / AIC
    Comunicado de la Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) ante el cierre de la oficina en Jerusalén Este de la asociación Health Work Committees (HWC)

    Tras recibir la noticia del cierre de la oficina de la organización palestina Health Work Committees en Shuafat (Jerusalén Este) queremos manifestar nuestro apoyo y solidaridad a los y las compañeras de la asociación, así como expresar nuestra denuncia ante este nuevo ejemplo de vulneración de los derechos del pueblo palestino y el Derecho Internacional.

    Según el comunicado de denuncia compartido por el HWC el 11 de mayo, los servicios de inteligencia junto con la Policía israelí, asaltaron la oficina de Health Work Committees en Shuafat, Jerusalén Este, y entregaron una orden de cierre del centro durante un año en la que se acusaba a la organización de realizar actividades terroristas. Acusaciones totalmente falsas que han sido rechazadas por la asociación.

    HWC es una organización no gubernamental palestina dedicada a los ámbitos de la salud y el desarrollo. Su programa de asistencia médica cubre el vació de atención sanitaria que la ocupación israelí ha provocado en Jerusalén Este y otras ciudades palestinas. En particular, la oficina de Shuafat se utiliza para el Programa de Salud Escolar, que proporciona servicios de salud y vacunación a estudiantes en más de 62 escuelas en Jerusalén. El programa ofrece a decenas de miles de estudiantes servicios de salud y actividades educativas, incluyendo revisiones médicas para la detección preventiva de enfermedades, aulas de medio ambiente para la salud y promoción de la salud a través de la educación. Además, se encarga de implementar el Programa Nacional de Vacunación palestino, debido a que tanto la Autoridad Nacional Palestina como el Ministerio de Salud palestino no pueden acceder a Jerusalén Este por la ocupación israelí. Según la agencia EFE, el Programa de Salud Escolar, ha recibido financiación por parte de las agencias de cooperación del Estado español en varios proyectos. HWC ha sido y sigue siendo organización socia de muchas ONG españolas, como Mundubat, ACSUR, MPDL, APS, Sodepau, Paz con Dignidad, etc.

    El cierre arbitrario de la oficina de HWC constituye un nuevo ataque a los derechos humanos del pueblo palestino, particularmente el derecho a la salud y el derecho de asociación. Así mismo, supone un paso más en la política israelí de continuar con la ocupación de Jerusalén Este, en este caso, impidiendo a HWC la prestación de servicios a la población palestina. En 1967 Israel anexionó ilegalmente Jerusalén Este y 28 pueblos palestinos vecinos. A pesar de las condenas y declaraciones de la comunidad internacional, lo cierto es que Israel ha contado con una impunidad absoluta en su proceso de colonización de Jerusalén Este, lo que ha llevado a un punto en la que la vida de la población palestina en el lugar se ha visto gravemente amenazada.

    Según Rami Saleh, director del Centro de Asistencia Legal y Derechos Humanos de Jerusalén, las políticas de demoliciones de casas, revocación de permisos de residencia, privación de servicios públicos, ataques racistas impunes de judíos extremistas y allanamiento de viviendas por el Ejército –crímenes de guerra según el Derecho Internacional– forman parte de una estrategia dirigida a cambiar el balance demográfico de la parte oriental de la ciudad.

    Desde la Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina nos unimos al llamamiento de HWC y denunciamos el cierre de su oficina de Shufat. Así mismo, instamos al gobierno del Estado español a que se posicione de forma clara y presione a las fuerzas de ocupación israelí para que revoquen esta decisión y que la oficina de HWC pueda seguir trabajando tan pronto como sea posible.

    Además, recordamos que una de las demandas de la sociedad civil europea expresada en el documento Deber y obligaciones de la Unión Europea de la Coordinación Europea de Comités y Asociaciones por Palestina (ECCP) y Mundubat, era que las representaciones europeas en Territorio Palestino Ocupado establezcan “un observatorio permanente para monitorear la persecución y acoso de las Organizaciones de la Sociedad Civil y defensores de derechos humanos palestinos en Jerusalén Este Ocupada, por las autoridades, policía, organizaciones de colonos y grupos nacionalistas radicales israelíes, que les brinde protección diplomática y asistencia legal, y que las embajadas europeas en Israel eleven esta cuestión en su diálogo sobre Derechos Humanos con Israel”.

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  • Actuar en el Festival de Ashdod es normalizar el apartheid israelí

    Actuar en el Festival de Ashdod es normalizar el apartheid israelí

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    Carta abierta de la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) a las y los artistas que tienen previsto actuar en el Festival de Ashdod. Marinah, excantante de Ojos de Brujo, ya canceló sus conciertos escuchando el llamamiento palestino al BDS.

    A la atención de Javier Limón, Diego Guerrero, Ricardo Moreno, Antonio Serrano, Genara Cortés, Tomatito y acompañantes en Soy Flamenco (El Cristi, Simón Román, Kiki Cortiñas, David Paniagua y El Piraña),

    Por los derechos humanos y la justicia, no cantéis para el apartheid israelí en el Festival Méditerranée de Ashdod en Israel.

    https://www.facebook.com/marinahofficial/posts/822538271134919

    Estas son las declaraciones que el 15 de mayo hizo Marinah, exvocalista del grupo barcelonés Ojos de Brujo. Marinah se unía así a las reivindicaciones de la sociedad civil palestina al cancelar las actuaciones que tenía previstas en el Festival Méditerranée de Ashdod (en el sur de Israel y a pocos kilómetros de la Franja de Gaza) y en el World Music de Tel Aviv.

    Desde la Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina os solicitamos que, como Marinah, escuchéis la petición de la sociedad civil palestina y canceléis vuestra actuación en el festival de Ashdod. Festival patrocinado por las autoridades israelíes para normalizar más de setenta años de colonización y violaciones de los derechos humanos.

    El Festival Mediterranée de Ashdod forma parte de la estrategia de lavado de cara que lleva a cabo Israel y donde participan artistas de todo el mundo con el objetivo de dar una imagen de mestizaje, multiculturalidad y tolerancia para que estos valores se asocien con Israel. Por eso, y como ya hemos anunciado en diferentes ocasiones desde la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra Israel, actuar en Israel significa tomar partido. Ya lo decía Desmond Tutu al afirmar que “si eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor”.

    A continuación os proporcionamos algunos datos sobre el significado del festival y la colonización israelí:

    • Ashdod constituye la principal base militar en la costa sur de Israel. Así mismo, el
    • puerto de Ashdod fue el destino de los barcos asaltados por la marina israelí en aguas internacionales cuando se dirigían a la Franja de Gaza para romper el bloqueo. Un bloqueo —ilegal e inhumano— que cumple ahora 9 años y supone un castigo colectivo de toda la población palestina, provocando una gravísima crisis humanitaria.
    • Por otra parte, el festival de Ashdod cuenta con un amplio apoyo institucional del Estado israelí. En él están involucradas instituciones como el Ayuntamiento de Ashdod, el Ministerio de Cultura de Israel y un centro cultural financiado por el mismo ayuntamiento y la Lotería Nacional. Además, está financiado por empresas vinculadas directamente con la violación de derechos palestinos. Entre los patrocinadores se encuentra:
      • Mizrahi Tfahot, un banco que financia colonias en la Cisjordania ocupada —declaradas ilegales según el Derecho internacional—;
      • el puerto de Ashdod, desde el que se exportan productos agrícolas producidos en tierras ocupadas;
      • y Adama, una empresa agroalimentaria conectada con la empresa Agan-Machteshim, que produce fibra de vidrio en una colonia ilegal de Cisjordania.

    Este festival es además un ejemplo vivo del sistema de apartheid israelí. A pesar de que Ashdod está muy cerca de Gaza, ninguna persona de Gaza, tampoco de Cisjordania, puede acudir. Resulta también paradójico que, presentándose como un punto de encuentro en el que se puede escuchar la música de cualquier país del Mediterráneo, no encontremos ni música ni artistas palestinas. Por último, llama la atención que Javier Limón presente en Ashdod el álbum Promesas de tierra, —un proyecto conjunto en el que han participado jóvenes músicos palestinos, israelíes y españoles—, en un lugar en el que sólo pueden participar músicos israelíes y españoles.

    No podéis olvidar que, mientras quienes apoyan el bloqueo y los bombardeos sobre Gaza podrán disfrutar con vuestro espectáculo, muy cerca de allí, en Gaza, más de un millón y medio de personas intentan sobrevivir entre escombros, aguas residuales y contaminación, sin techo, luz ni agua potable. El verano pasado la Franja de Gaza sufrió un brutal ataque por parte del ejército israelí, que asesinó a más de 2200 personas palestinas, entre ellas más de 500 niños y niñas, y destruyó completamente las infraestructuras de viviendas, sanidad, educación, y cualquier tipo de recurso económico. Las mismas autoridades que patrocinan vuestra actuación en el festival, son las que están impidiendo su reconstrucción y continúan violando los derechos del pueblo palestino con total impunidad. Además, cabe recordar todas las resoluciones de Naciones Unidas que Israel incumple con total impunidad gracias a la comunidad internacional. Así como los pronunciamientos de la Corte Internacional de Justicia sobre la ilegalidad de la construcción del Muro del Apartheid.

    En 2005, y ante tanta injusticia cometida con total impunidad, nace de la sociedad civil palestina la campaña de BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) como último recurso contra la colonización, la ocupación y el apartheid impuestos sobre la población palestina.

    Ashdod 2015
    Actuar en el Festival Mediterranée de Ashdod contribuye a normalizar el apartheid israelí.

    Quizás pensáis que el boicot imposibilita “el diálogo”. Pero no es posible ni creíble “el diálogo” entre el ocupante, que utiliza todo su poderío militar, y la población ocupada, a la que niega sus derechos, mientras no desaparezca la ocupación.

    Por otro lado, es evidente que las continuas rondas de negociaciones, el diálogo constructivo y los argumentos razonados no han funcionado, por lo que el BDS es lo único que nos queda hoy en día para poner fin a estos castigos colectivos israelíes contra la población palestina.

    Como afirmaba Alice Walker en su carta abierta a la cantante Alicia Keys: “el boicot cultural a Israel y sus instituciones es la única opción que les queda a los artistas que no pueden soportar el incuestionable daño que Israel inflige cada día a la ciudadanía palestina, cuyo crimen más grave parece ser existir en su propia tierra”.

    Marinah ha demostrado ser valiente y coherente con sus valores al atreverse a cancelar sus actuaciones en Israel, uniéndose así, como también hizo recientemente Lauryn Hill, a la lista creciente de artistas que se niegan a actuar en Israel mientras éste continúe violando con total impunidad los derechos humanos y la legalidad internacional.

    Además de Marinah, otras personalidades del mundo de la cultura que han compartido su apoyo al BDS son, entre otros, Brian Eno, Elvis Costello, Emma Thompson, Roger Waters, Pixies, Mike Leigh, Ken Loach, Snoop Dogg, Damon Albarn, Klaxons, Jean-Luc Godard, Devendra Banhart, Bjork, Jason Moran, Stanley Jordan, Tuba Skinny, Richard Bona, Stevie Wonder, Vanessa Paradis, Eddie Vedder, Jello Biafra, Massive Attack, Gorillaz Sound System, Carlos Santana, Gil Scott-Heron, Cassandra Wilson, Dave Randall, John Wiliams, The pains of Being Pure at Heart, Tuba Skinny, Juan Pinilla, el Niño de Elche, Annie Lennox o Carmen París. También se han sumado a la campaña científicos como Stephen Hawking, escritores como el recientemente fallecido Eduardo Galeano, John Berger, Arundhati Roy, Iain Banks, Naomi Klein, y el arzobispo Desmond Tutu.

     

    Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP)

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  • Más de 300 profesores e investigadores belgas se unen al boicot académico a Israel

    Más de 300 profesores e investigadores belgas se unen al boicot académico a Israel

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    Más de 300 personas pertenecientes al profesorado y cuerpo de investigación de universidades de toda Bélgica se han adherido al boicot académico a Israel a través de un comunicado hecho público el día de la Nakba, que conmemora la limpieza étnica palestina de 1948. En el Estado español, ya se adhirieron más de 1300 profesores e investigadores.
    Muro Apartheid Bruselas
    Instalación simulando el Muro de Apartheid israelí en la Grand Place de Bruselas / ABP

    Dentro de los círculos académicos belgas se ha iniciado una campaña de solidaridad con el pueblo palestino: Académicos/as Belgas por el Boicot Académico y Cultural a Israel (BACBI, por sus siglas en inglés) . En este momento, más de 300 profesores e investigadores de ambas partes del país han firmado la declaración de principios del boicot. Con su firma están respondiendo a la llamada de la sociedad civil palestina a una campaña internacional contra la política israelí de apartheid y ocupación. El día de la Nakba, la conmemoración anual de la limpieza étnica de Palestina en 1948 que precedió a la creación del Estado de Israel, es un buen momento para publicar la primera lista de firmantes.

    Tras las últimas elecciones y la construcción de una coalición de gobierno ultraderechista, está más claro que nunca que no hay una alternativa real desde dentro de Israel para lograr una paz justa con los y las palestinas. El primer ministro Netanyahu fue muy explícito en este punto. Por esta razón, deberíamos presionar a Israel desde fuera. La mejor manera no violenta de hacerlo es la campaña internacional del Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS). Como se demostró durante el apartheid sudafricano, un boicot puede tener un impacto muy serio en el Estado opresor. Su objetivo en este caso es terminar con las violaciones continuas y sistemáticas a la legislación internacional y los derechos humanos por parte de Israel.

    Los y las firmantes del llamamiento se comprometen a boicotear las instituciones académicas israelíes: se abstendrán de participar en cualquier forma de colaboración institucional. Además animan a sus colegas y sus instituciones a adherirse al boicot. Las universidades israelíes son cómplices de las políticas de ocupación y apartheid del Estado israelí, ya sea permaneciendo en silencio o, en la mayoría de los casos, cooperando de forma activa con el ejército, los servicios de seguridad y la industria armamentística.

    Ajustándose al llamamiento de nuestros colegas palestinos (PACBI) el boicot académico belga no tiene como objetivo a los profesores o investigadores individualmente. Por el contrario, se fomenta un diálogo constructivo con ellos. Nuestro boicot no está dirigido tampoco contra los judíos: condenamos total e incondicionalmente toda forma de racismo y antisemitismo. Al mismo tiempo, sin embargo, rechazamos la mezcla frecuente de antisemitismo con la crítica a Israel.

    BACBI se une a la campaña internacional BDS con el objetivo, entre otros, de la desinversión de las empresas multinacionales que colaboran con las políticas israelíes de ocupación y colonización. BACBI pretende así presionar a nuestras propias autoridades, así como a las instituciones europeas para condenar la política israelí de ocupación de una manera fuerte y eficaz. El tratado europeo de asociación con Israel y su trato preferencial en todas sus formas debe terminar.

    Ya es hora de poner fin, de una manera no violenta, a la política violenta de apartheid, al muro, a los checkpoints, al encarcelamiento y el castigo colectivo de la población —cerca de 6000 palestinas y palestinos se encuentran detenidos como presos políticos en las cárceles israelíes y centros de detención, siendo la tortura una práctica generalizada—, a poner fin a la limpieza étnica que se está llevando a cabo de manera continuada y más que nunca, con la colonización de Cisjordania y Jerusalén Este, con la proliferación de los asentamientos, los desalojos coloniales, las demoliciones de casas y la confiscación de tierras; a poner fin a la destrucción de los olivos, la destrucción de la tierra y pozos de cultivo; a poner fin a la represión despiadada y la agresión contra la gente, día y noche, niñas y niños incluidos, a los ataques recurrentes y asesinos contra Gaza, en una palabra: a poner fin a toda la política criminal de Israel que se sucede con impunidad desde hace 67 años.

     

    Fuente: Belgian Academics Call for a Boycott of Israel, BACBI, 15/5/2015.

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  • Brasil cancela un contrato de 2200 millones de dólares con una empresa de seguridad israelí para las Olimpiadas de 2016

    Brasil cancela un contrato de 2200 millones de dólares con una empresa de seguridad israelí para las Olimpiadas de 2016

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    Tras una campaña realizada por activistas de solidaridad con Palestina, el gobierno brasileño ha excluido a la empresa de “seguridad” israelí ISDS de trabajar en los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro.
    ISDS
    ISDS iba a proveer la seguridad de las Olimpiadas de Río 2016 / Ricardo Stuckert/Wikimedia Commons

    En octubre de 2014, la empresa israelí International Security and Defense Systems (ISDS) anunció que había obtenido la adjudicación de un contrato por parte del Gobierno brasileño, valorado en 2200 millones de dólares, para coordinar la seguridad del gigantesco acto deportivo. The Times of Israel describió el acuerdo como “un logro sin precedentes para Israel”, y altos cargos de la empresa afirmaron que ésta ya había empezado a trabajar.

    Pero el 8 de abril, una sección encargada de grandes eventos en el Ministerio de Justicia brasileño negó que se hubiera adjudicado ningún contrato a ISDS.

    En una carta del ministerio podía leerse: “Cualquier contrato realizado por Río 2016 no supondrá ningún compromiso por parte del Gobierno brasileño”. La campaña contra ISDS, que fue apoyada por algunos sindicados brasileños, lo interpreta como un reconocimiento de sus reclamaciones.

    Julio Turra, dirigente de la Central Única de Trabajadores (CUT), el mayor sindicato de Brasil, afirma en un comunicado de prensa: “Estamos contentos de que el Gobierno se distancie de ISDS. Sería ilegal y vergonzoso contratar a una empresa que desarrolla su tecnología en connivencia con los crímenes de Israel y que acumula denuncias por su participación en las dictaduras de América Central”.

    El éxito de este boicot se suma a otro reciente y muy significativo logrado en Brasil por los activistas de la campaña Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra Israel. A finales de 2014, en respuesta a una campaña independiente, el estado brasileño de Rio Grande do Sul canceló un contrato con la empresa armamentística Elbit Systems para desarrollar un importante centro de investigación aeroespacial.

    Pasado sangriento

    La campaña en contra del contrato con ISDS se centró en presionar al Gobierno para que cancelase cualquier acuerdo con la empresa con el argumento de que ésta tenía vínculos estrechos con el Ejército israelí, así como una historia sórdida en América Central y Sudamérica.

    Fundada en 1982 en Tel Aviv por un ex coronel del Ejército israelí, ISDS ha ofrecido formación en seguridad y contraterrorismo a muchos estados de América Central, incluyendo a los paramilitares en Honduras y Guatemala en la década de los 80.

    ISDS ayudó a entrenar y armar a la Contra de Nicaragua, que intentaron derrocar al gobierno sandinista de izquierdas. En el libro The “Terrorism” Industry (1989), Edward Herman y Gerry O’Sullivan documentan cómo ISDS entrenó y ayudó a formar “escuadrones” antiterroristas dentro del Ejército de Guatemala dirigidos contra fuerzas de la oposición y organizaciones de base, a la vez que suministraba al Ejército vigilancia electrónica, armamento, helicópteros y aviones. Además, ISDS entrenó a los escuadrones de la muerte de Honduras, incluyendo el tristemente célebre “Batallón 3-16”, el cual perpetró secuestros, asesinatos y tortura contra disidentes políticos.

    No ha terminado

    Mientras celebran la decisión de Brasil, los activistas de solidaridad con Palestina empiezan a dirigir su atención hacia el Comité Olímpico, el cual ha nombrado a ISDS proveedor oficial de los juegos.

    Maristela Pinheiro, miembro del Comité de Solidaridad con el Pueblo Palestino de Río de Janeiro, declaró: “Es seguro que habrá una fuerte campaña contra el acuerdo de provisión de servicios entre ISDS y el comité organizador de 2016 y seguiremos pendientes de Coesrio [la agencia gubernamental responsable de los Juegos Olímpicos]. Los juegos no pueden suponer la intensificación de las prácticas represivas en nuestro país ni avalar actos ilegales e inmorales”.

    Los grandes acontecimientos deportivos, como los Juegos Olímpicos y la Copa del Mundo, son imanes para las empresas militares y de seguridad, que son contratadas para pacificar, mantener bajo vigilancia y apartar de la celebración a los pobres y a otros segmentos “indeseables” de la población. ISDS es una de las varias empresas israelíes e internacionales que se han beneficiado de esta rutina en el pasado.

    Gracias a los activistas de solidaridad con Palestina, la empresa no obtendrá las ganancias que había esperado cosechar en Brasil el próximo año.

    Charlotte Silver es una periodista independiente que reside actualmente en San Francisco, y anteriormente lo hizo en Cisjordania. Su Twitter es @CharESilver.

    Fuente: Brazil cancels $2 billion contract with Israeli security firm for 2016 Olympics, Charlotte Silver, Electronic Intifada, 12/5/2015.
    Traducción: Rebelión.

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  • Marinah, primera cantante del Estado español en cancelar conciertos en Israel

    Marinah, primera cantante del Estado español en cancelar conciertos en Israel

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    Estaba previsto que Marinah participara en el festival Méditerranée de Ashdod el 11 de junio de este año y también en el World Music de Tel Aviv. El festival de Ashdod tiene un amplio apoyo institucional y está financiado por empresas vinculadas directamente con la violación de derechos palestinos.
    Marinah
    Imagen de agradecimiento a Marinah por respetar la llamada al BDS: #Marinah4BDS.

    La ex-vocalista del grupo barcelonés Ojos de Brujo Marina Abad tenía previsto actuar el 11 de junio en el Festival Méditerranée de Ashdod (sur de Israel, a pocos kilómetros de la Franja de Gaza) junto con otros artistas españoles como Tomatito, Diego Guerrero, Rycardo Moreno y Javier Limón. El concierto de Marinah formaba parte del Idan Raichel Project, donde también tiene previsto actuar el portugués António Zambujo. La artista valenciana también tenía previsto cantar en el World Music de Tel Aviv.

    Cuando se tuvo noticia de estos conciertos, diversas activistas del BDS Catalunya le pedimos por las redes sociales que no cantara en Israel porque ello supondría violar el llamamiento palestino al boicot cultural. Conociendo su apoyo a las causas internacionalistas y a los movimientos sociales, resultaba paradójico que participara en un festival organizado por el mismo régimen israelí que oprime al pueblo palestino desde hace 67 años. Después de varias conversaciones telefónicas mantenidas con la cantante, Marinah ha decidido cancelar sus dos conciertos previstos en Israel.

    Esta importante victoria para el movimiento BDS llega pocos días después de que la cantante estadounidense Lauryn Hill (excomponente de The Fugees) decidiera cancelar también su concierto en Tel Aviv después de una fuerte campaña internacional que le pedía que no violara el llamamiento al boicot cultural lanzado por la sociedad civil palestina en el 2004. La artista no decepcionó y también decidió no cantar para el apartheid.

    El fenómeno de “whitewash” israelí

    El festival Méditerranée de Ashdod es un ejemplo más de cómo Israel utiliza la cultura para limpiarse la cara y mostrarse al mundo como un país moderno y abierto, ocultando así las políticas de ocupación, colonización y apartheid que aplica en Palestina desde 1948. Bajo una imagen de multiculturalidad, mestizaje y tolerancia, este festival busca tapar la maquinaria colonizadora sionista con el fin de mostrar a Israel como un país “normal”.

    Si echamos una ojeada a los organizadores y patrocinadores del festival se hace patente su estrecha implicación con la maquinaria ocupante que viola impunemente los derechos palestinos. Entre los patrocinadores encontramos Mizrahi Tfahot, un banco que financia colonias ilegales en la Cisjordania ocupada; el puerto de Ashdod, que exporta productos agrícolas producidos en tierras robadas; Adama, una empresa agroalimentaria conectada con la empresa Agan-Machteshim, que produce fibra de vidrio en una colonia ilegal de Cisjordania; finalmente encontramos un amplio apoyo institucional del Estado judío (Ayuntamiento de Ashdod, Ministerio de Cultura de Israel y un centro cultural financiado por el mismo ayuntamiento y la lotería nacional).

    Tal y como marcan las directrices del PACBI (Palestinian Campaign for the Academic and Cultural Boycott of Israel) “un producto cultural es boicoteable si está financiado por una institución Israelí o de otra institución que contribuye a la propaganda israelí”, y como hemos explicado más arriba, este festival es un claro ejemplo de ello.

    La Nakba continúa

    Queremos destacar finalmente que Marinah ha hecho pública la noticia hoy 15 de mayo, el día en que se conmemora la Nakba palestina (el “desastre” en lengua árabe), que empezó hace 67 años. El 15 de mayo de 1948 se creó el Estado de Israel, hecho que supuso la expulsión de más del 70% de las palestinas y palestinos de su tierra y la desposesión de centenares de miles de palestinas de sus hogares. La Nakba no es un hecho aislado en el tiempo, sino que se continúa repitiendo sistemáticamente. Durante 67 años, el Estado de Israel ha estado vulnerando impunemente los derechos y libertades fundamentales del pueblo palestino, aumentando de forma flagrante sus agresiones en los últimos años.

    Hoy recordamos la Nakba y desde el BDS Catalunya y RESCOP celebramos la decisión de Marinah y le damos todo nuestro apoyo. Queremos reivindicar la importancia histórica que tiene su decisión, ya que se convierte en la primera cantante española que cancela un concierto en Israel cuando éste ya estaba programado. Marinah ha dado un ejemplo de compromiso, valores y solidaridad que esperemos anime al resto de artistas del Estado español y de todo el mundo a intensificar el boicot cultural en Israel.

    Desde el BDS Catalunya y RESCOP no dejaremos de pedir el BDS hasta que Israel:

    1. finalice su ocupación y colonización de todas las tierras árabes ocupadas en junio de 1967 y destruya el Muro;
    2. reconozca los derechos fundamentales de la ciudadanía árabe-palestina de Israel; y
    3. respete, proteja y promueva el derecho de la población refugiada palestina de volver a sus casas y propiedades tal y como establece la resolución 194 de las Naciones Unidas.

    ¡¡Gracias Marinah y viva Palestina libre!!!

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  • Comunicado para la conmemoración de la Nakba 2015

    Comunicado para la conmemoración de la Nakba 2015

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano eta Català bakarrik dago.

    Desde la Coalició Prou Complicitat amb Israel (CPCI) y la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) conmemoramos un año más la Nakba palestina, el “desastre” (en lengua árabe) que comenzó hace 67 años. El 15 de mayo de 1948 fue el día en que se creó el estado de Israel, lo que supuso la expulsión de más del 70 % de las palestinas de su tierra y el despojo de cientos de miles de palestinas de sus hogares. La Nakba no es un hecho aislado en el tiempo, sino que se sigue repitiendo sistemáticamente: Israel sigue expulsando palestinas de sus casas, las despoja de sus hogares y no deja volver a las refugiadas a su tierra, lo que ha causado que más de 6.000.000 de palestinas estén en la diáspora.

    Diseño de Carlos Latuff en conmemoración de la Nakba palestina.
    Diseño de Carlos Latuff en conmemoración de la Nakba palestina.

    Durante 67 años, el Estado de Israel ha vulnerado sistemáticamente los derechos y libertades fundamentales del pueblo palestino, y ha aumentado sus agresiones en los últimos años. La operación “Margen Protector” que tuvo lugar en Gaza el verano de 2014 y el aumento continuo de asentamientos ilegales en Cisjordania son dos ejemplos bien claros. Durante 67 años, sin embargo, el pueblo palestino ha salido y sigue saliendo a la calle para reivindicar sus derechos. Con su lucha resiste a la ocupación y al sistema de apartheid al que le somete el Estado de Israel.

    Aun así, el estado sionista cada día se hace más fuerte gracias a la complicidad de la Comunidad Internacional y también de nuestras instituciones y gobiernos. Mientras la Comunidad Internacional calla, Israel ha creado una marca de calidad gracias a la utilización de los Territorios Ocupados de Palestina como un laboratorio donde prueba y perfecciona su industria militar y de seguridad. Israel ha hecho de la represión una industria de la que Europa, el Estado español y Cataluña son clientes.

    Un ejemplo de las relaciones comerciales militares que mantienen Israel y el Estado español es la visita de una delegación española en la mayor feria israelí de seguridad y defensa internacional que se celebrará los días 2, 3 y 4 de junio en Tel Aviv. Otro ejemplo, son los contratos comerciales vigentes en el ámbito de la seguridad entre el gobierno catalán e Israel. Cataluña compra en Israel parte del material antidisturbios que usan los Mossos d’Esquadra, algunos de los cuales también realizan parte de su entrenamiento en Israel.

    Para acabar con las complicidades con el Estado de Israel, exigimos la cancelación de la visita española a la feria israelí de seguridad y defensa internacional del próximo mes de junio y la interrupción inmediata de las relaciones comerciales en el ámbito militar entre ambos países, así como también exigimos al Gobierno de Cataluña que interrumpa inmediatamente cualquier tipo de relación comercial y académica con Israel.

    Animamos a todas las personas, colectivos, movimientos, instituciones y organizaciones que se sumen a la Coalició Prou Complicitat amb Israel y la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina, y que apliquen la estrategia de Boicot, Desinversiones y Sanciones para romper las relaciones de complicidad con Israel que permiten que este Estado viole los derechos del pueblo palestino desde hace 67 años gozando de una impunidad inaceptable.

    Saludamos al pueblo palestino en resistencia y le hacemos llegar nuestra solidaridad: no está solo y no lo olvidamos.
    ¡Viva Palestina Libre!

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  • Matando en Gaza, salvando en Nepal: la hipocresía moral de Israel

    Matando en Gaza, salvando en Nepal: la hipocresía moral de Israel

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    Gideon Levy. Haaretz.
    Israel no necesita hacer todo el camino hasta Katmandú para salvar vidas; sería suficiente con que levantara el sitio que impone a una hora en coche de Tel Aviv y permitiera que Gaza sea reconstruida.
    Niñas palestinas Gaza
    Niñas estudiantes palestinas Gaza caminan por los escombros de una casa destruida durante el ataque de 2014 en Beit Hanoun, al norte de la Franja de Gaza, el 12 de abril de 2015. / Reuters

    El uniforme es el mismo uniforme. Es el uniforme cuyos portadores bombardearon cientos de casas, escuelas y clínicas en Gaza el verano pasado. Es el uniforme cuyos portadores periódicamente disparan a adolescentes y niños que tiran piedras y a quienes marchan pacíficamente en Cisjordania ocupada. Es el uniforme que cada noche invade hogares con brutalidad y saca a la gente de su cama, a menudo por arrestos innecesarios y políticamente motivados. Es el uniforme que bloquea la libertad de movimiento de las personas en su propia tierra. Es el uniforme que ha abusado de un pueblo entero por décadas.

    Ahora sus portadores están salvando vidas para las cámaras. El malvado ejército para los palestinos se ha convertido en el ejército de salvación en Nepal.

    Los rescatistas israelíes en Nepal ciertamente están infundidos de buenas intenciones. Entre ellos, los soldados reservistas dijeron que dejaron todo para unirse a este esfuerzo. Son sin duda buenas personas que se alistaron para ayudar a israelíes y nepalíes. Es muy conmovedor ver a un bebé prematuro ser cargado sano y salvo por un soldado del ejército israelí.

    Pero no podemos olvidar que usando ese mismo uniforme, el ejército israelí mata bebés por docenas: un informe de B’Tselem publicado la semana pasada enumera 13 casos de viviendas que fueron voladas en Gaza, matando a 31 bebés y 39 niños y niñas. El que hizo eso a decenas de bebés tiene que tener una dosis intolerable de descaro para atreverse a ser fotografiado con un bebé rescatado de un terremoto y jactarse de su humanitarismo.

    Porque después de todo, esto es cuestión de jactancia. Eso es un hecho. Vamos a mostrarnos a nosotros mismos, y en particular el resto del mundo, lo maravillosos que somos, cómo el ejército israelí es verdadera y absolutamente el más moral del mundo.

    “¿Han visto algún avión de rescate iraní?”, preguntó un propagandista disfrazado ayer. “Un Estado modelo”, “El hermoso Israel”, “La bandera de Israel entre las ruinas”, “El orgullo”. “Nuestra delegación de ángeles abnegados representa los valores universales de nuestro pueblo y nuestro país”, dijo el presidente. “Ellos son el verdadero rostro de Israel: un país preparado para ayudar a cualquier distancia en tales circunstancias”, dijo el primer ministro.

    ¿Ángeles abnegados? ¿El verdadero rostro del país? Tal vez. Pero ese rostro angelical también tiene un oscuro lado satánico, uno que no sólo salva bebés, sino que los mata. Cuando ese es el caso, no se puede hablar de “valores universales”. No se puede hablar en absoluto de valores. Simplemente no hay derecho a hacerlo. ¿Avigdor Lieberman, el matón que pide a cada rato bombardear y destruir, hablando de humanitarismo?

    Hay países que no mandan a Nepal una ayuda tan generosa como la de Israel; pero no hay un solo país comportándose con tal hipocresía —matando en Gaza y salvando en Nepal— y presentándose a sí mismo como la Madre Teresa. No hay ningún otro país que explote tanto cada oportunidad para hacerse propaganda y mostrarse hasta la náusea embadurnado de vergonzosa autoadulación.

    Hay bebés que mueren en los depósitos de niños de la estación central de autobuses de Tel Aviv, no por razones de fuerza mayor, sino debido a una despiadada política de inmigración. El ejército israelí no está salvando a esos bebés. En Gaza hubo un terremoto durante la operación Borde Protector; los escombros no han sido removidos hasta el día de hoy, y la mayoría de los que perdieron sus hogares permanecen sin techo. Todo el que ha visitado Gaza recientemente ha sido sacudido en lo más profundo de su ser. Y ese terremoto fue hecho por el hombre: fue el trabajo del ejército israelí; el mismo que está en Nepal.

    Israel no necesita hacer todo el camino hasta Katmandú para salvar vidas; sería suficiente con que levantara el sitio que impone a apenas una hora en coche desde Tel Aviv y permitiera que Gaza sea reconstruida. Sería suficiente con darle a los dos millones de personas que viven allí un poco de libertad. Sería suficiente con decidir que en el próximo ataque —que será inevitable— el ejército actuará de manera diferente; que ese mismo ejército que hoy está abocado al rescate no cometa más crímenes de guerra. Que respete el derecho internacional, y tal vez incluso esos “valores universales” en los que Israel se regodea ahora. Que ese mismo ejército que ahora está abrazando bebés no bombardee hogares con bebés adentro.

    Pero todo esto, por supuesto, es mucho más difícil que mandar un 747 a Katmandú y montar el hospital de campaña más grande y mejor equipado posible en frente del ejército de periodistas, y aplaudir al hermoso, virtuoso y moral Israel.

     

    Fuente: Killing in Gaza, saving in Nepal: Israel’s moral hypocrisy, Gideon Levy, Haaretz, 30 de abril del 2015.
    Traducción: María Landi (con aportes de Alicia Herrera)

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