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Category: Boicot Económico

  • Cosméticos israelíes Premier: Apartheid NON GRATO en Mercados de Madrid

    Cosméticos israelíes Premier: Apartheid NON GRATO en Mercados de Madrid

    fotos-premierEl pasado 21 de diciembre, el grupo BDS Madrid ha realizado una acción de denuncia por la presencia de tiendas de cosméticos Premier en los mercados San Anton (Chueca) y San Miguel (Calle Mayor). Con el fin de informar sobre el pillaje ilegal de recursos palestinos cometido por la empresa israelí Premier, un grupo de activistas se dirigieron el pasada sábado por la mañana al Mercado de San Antón en Chueca.

    Cual fue nuestra sorpresa al comprobar después de la campaña lanzada en redes sociales, que el puesto, habitualmente instalado en la entrada del mercado había sido retirado ese día. La explicación que obtuvimos de empleados de otros puestos del mercado es que curiosamente, ese día libraban.

    El grupo de activistas se dirigió luego al Mercado de San Miguel, al lado de la Plaza Mayor, donde pudieron comprobar que la empresa de Apartheid Premier tiene un puesto en el centro del mercado. Después de informar a las dos vendedoras allí presentes de las violaciones del derecho internacional cometidas por la empresa Premier en la Palestina ocupada, las y los activistas repartieron folletos informativos primero en el interior del Mercado, y después de haber sido explusados por un guardia de seguridad privada, en las puertas del mercado. Después de veinte minutos, llegó la Polícia Municipal, a la que habían llamado las vendedoras del puesto, e identificó a algunos activistas que integraban el grupo.

    La Campaña #NoCompresApartheid pide el boicot a los productos israelíes Premier, porque son producidos en el Kibbutz Kalia, un asentamiento israelí en Cisjordania, al borde del mar muerto. Esta explotación se realiza en total violación del derecho internacional y de las resoluciones de las Naciones Unidas que reconocen la soberanía palestina sobre estos territorios.

    Estos productos robados por Premier al pueblo palestino se venden en puestos vistosos situados en el hall de la estación de Atocha y en los mercados de San Antón y San Miguel. Puedes ayudar al pueblo palestino no comprando estos productos y ayudando a difundir la campaña y a pedir la retirada de estos puestos a los responsables políticos de ADIF y los Mercados de Madrid.

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  • Acción de boicot a Premier, cómplice de la colonización israelí

    Acción de boicot a Premier, cómplice de la colonización israelí

    Acción de boicot a PREMIER en el Mercado San Antón
    No compres apartheid, solidaridad con Palestina

    Los productos cosméticos israelíes de la marca PREMIER, que se venden en muchos lugares del Estado español y en puestos muy vistosos, son producidos en el Kibbutz Kalia, un asentamiento israelí en Cisjordania, al borde del mar muerto. Esta explotación se realiza en total violación del derecho internacional y de las resoluciones de las Naciones Unidas que reconocen la soberanía palestina sobre estos territorios.

    Con echar un vistazo a esta colonia se pueden ver fácilmente las grandes piscinas con agua que se niega a la población palestina, que se ve forzada a vivir con un nivel mucho más bajo que el recomendado por la Organización Mundial de la Salud; o líneas de autobuses y carreteras segregadas de uso exclusivo para colonos.

    Al apoyar la campaña #NoCompresApartheid, estarás enviando un mensaje claro a PREMIER y a su comunidad de que estás en contra de la violación del Derecho Internacional y del robo de recursos palestinos. Es intolerable que se permita la venta de productos provenientes del expolio de recursos palestinos, no podemos permitir esta complicidad directa con la opresión y la ocupación.

    No financies el Apartheid que sufre el pueblo palestino en su propia tierra. Gracias a la presión de muchas personas solidarias y activistas que defienden los derechos del pueblo palestino, los productos Premier han sido retirados ya de muchas tiendas, por ejemplo en Irlanda y Escocia. Ayúdanos a que eso también pase en tu ciudad. No compres estos productos y protesta por la presencia de los puestos de PREMIER en tienda y lugares públicos, como es el caso de la Estación de Sants en Barcelona o Atocha en Madrid.

    Información del evento: https://www.facebook.com/events/223146524525181/

    Información de Premier: https://rescop.freepresshost.cloud/premier/

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  • ORANGE cómplice de la colonización israelí – Fotos y crónica de la acción

    ORANGE cómplice de la colonización israelí – Fotos y crónica de la acción

    La compañía telefónica Orange ha firmado un acuerdo de colaboración con la sociedad israelí Partner, que instala transmisores telefónicos para el ejército y los colonos israelíes en los territorios palestinos ocupados. Durante la concentración de boicot a Orange denunciamos que esta empresa es un cómplice directa de la ocupación de Palestina por parte de Israel.
    Acción de boicot a ORANGE en la Puerta del Sol.
    Acción de boicot a ORANGE en la Puerta del Sol.

    Los y las compañeras de BDS Francia llevan tiempo denunciando el papel cómplice de France Télécom-Orange con el régimen israelí, desde que en el año 2000, tras la privatización de France Télécom, adquiriera Orange y preservara el acuerdo que tenía con la israelí Partner Communications. Este ignominioso acuerdo ha sido renegociado y ampliado en 2011, a través del cual se estipula que Partner seguirá utilizando la marca Orange a cambio de unos honorarios calculados en 5 millones de euros el primer año, y utilizará sus recursos publicitarios y materiales.

    Este sábado 14 de diciembre se han realizado acciones en diversas ciudades como Paris, Montpellier, Grenoble, etc. Desde BDS Madrid nos hemos echo eco de estas jornadas y, dentro del marco de la campaña #NoCompresApartheid, hemos llevado a cabo una concentración frente a la tienda Orange de la céntrica Puerta del Sol, repartiendo información a las numerosas personas que por allí pasaban. Denunciamos así la complicidad directa y activa de esta compañía en la ocupación israelí tanto de Cisjordania y Jerusalén Este, como de los Altos del Golán Sirios.

    El papel de Orange-Partner y el resto de compañías israelíes que operan en los territorios ocupados es fundamental, pues implementan el sistema de comunicaciones utilizado tanto por soldados como por los colonos que viven allí, que en la actualidad superan los 700.000. A través de la instalación de antenas en tierras robadas a su población original y su red de tiendas y servicios en las colonias ilegales asistimos a una grave e inadmisible violación de la IV Convención de Ginebra y de los Derechos Humanos del pueblo palestino.

    La ocupación que marca el día a día del pueblo palestino se hace patente en todos los ámbitos de la vida. Uno de ellos es también la comunicación, pues Israel se ha apropiado del espectro radioeléctrico por el que se proporcionan servicios de televisión, radio y telecomunicaciones. Hasta ahora el gobierno israelí ha denegado todas las solicitudes de compañías palestinas para poder proporcionar a sus clientes 3G en los móviles, y no se espera que esta situación cambie.

    Orange debe romper su contrato con la empresa colonial Partner.

    ¡Exigimos a Orange que rompa su acuerdo comercial con Partner!
    ¡Por la paz y la justicia, Orange, di no a la colonización!

    Imágenes de la concentración de boicot a Orange:

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    Ver galería en Flickr.

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  • Orange cómplice de la colonización israelí

    Orange cómplice de la colonización israelí

    Exigimos a Orange que rompa el acuerdo comercial con la empresa israelí Partner.

    Partner Communications es una empresa de telefonía israelí que participa directamente en las actividades de colonización de Cisjordania y los Altos del Golan, violando sistemáticamente el derecho internacional:

    • Dispone de 176 antenas sobre tierras palestinas confiscadas por el ejército israelí.
    • Se aprovecha de la prohibición del ejército israelí a los operadores palestinos de instalar sus antenas en el 60 % de Cisjordania, limitando así su acceso al mercado local.
    • Disfruta de una total libertad de emprender e importar, al contrario de las empresas palestinas.
    • Tiene tiendas en las colonias israelíes.
    • Con su servicio a las colonias ilegales mantiene la ocupación de Cisjordania.

    La empresa ORANGE firmó en 2011 un acuerdo de colaboración comercial con la israelí Partner por la que ésta hace uso de la marca Orange. Por tanto, las violaciones de derechos humanos antes mencionadas se están cometiendo en nombre de Orange.

    ORANGE es cómplice y sostiene la colonización israelí de Cisjordania, obstaculizando la creación del Estado palestino y la paz conforme con el derecho internacional.

    ¡Exigimos a Orange que rompa su acuerdo comercial con Partner!
    ¡Por la paz y la justicia, Orange, di no a la colonización!

    Si estás en Madrid, el sábado realizaremos una concentración frente a la tienda de ORANGE en Sol, coincidiendo también con numerosas acciones en varias ciudades francesas. El sábado 14 de diciembre, a las 12h en Sol dejaremos claro que los cómplices de la ocupación no son gratos en Madrid, ni en ningún otro lugar.

    Orange
    La compañía telefónica ORANGE es cómplice directa de la ocupación y el apartheid en Palestina. Concentración en su tienda de Sol (Madrid) el sábado 14 a las 12h.

     

    Actúa:

    Cámbiate de compañía y haz saber a ORANGE por qué lo hacer. Te proponemos esta carta para que se la envíes a Orange (también disponible en formato odt editable).

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  • Diles a los europarlamentarios/as del Estado español que defiendan las Directrices que limitan la participación de Israel en los programas de la UE

    Diles a los europarlamentarios/as del Estado español que defiendan las Directrices que limitan la participación de Israel en los programas de la UE

    En julio 2013, la Comisión Europea anunció nuevas Directrices destinadas a impedir que proyectos israelíes en asentamientos ilegales reciban financiación para investigación, y que empresas e instituciones israelíes que operan en los asentamientos israelíes participen en instrumentos financieros europeos como son los créditos. Estas nuevas directrices fueron recibidas con satisfacción por las organizaciones de la sociedad civil palestina y europea.

    Pero ahora Israel y sus defensores presionan la UE para que abandone estas Directrices. Existe un riesgo real de que la Comisión Europea ceda a las presiones y decida continuar financiando los proyectos y organizaciones israelíes basadas en los Territorios Palestinos Ocupados. Ello enviaría un mensaje peligroso de que la UE carece de voluntad política para presionar a Israel para que ponga fin a sus crímenes y cumpla con la legalidad internacional.

    Por favor utiliza esta campaña electrónica para enviar un mensaje a tus europarlamentarios/as y para pedirles que actúen en defensa de las Directrices y en contra de la financiación por la UE de los crímenes de guerra israelíes.

    Envía este correo electrónico a los y las europarlamentarias del Estado español.

     

    ¡Gracias por apoyar esta campaña lanzada por la Coordinadora Europea de Comités por Palestina (ECCP)!

    Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP-BDS).

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  • Declaración de la ECCP sobre las Directrices Europeas excluyendo los asentamientos en los proyectos financiados por la UE

    Declaración de la ECCP sobre las Directrices Europeas excluyendo los asentamientos en los proyectos financiados por la UE

    La Coordinadora Europea de Comités y Asociaciones por Palestina (ECCP por sus siglas en Inglés), la mayor coalición europea de organizaciones de solidaridad con el pueblo palestino en su lucha por la libertad y la justicia, da la bienvenida a las nuevas Directrices publicadas por la Unión Europea. Después de años de limitarse a criticar al Gobierno israelí por sus numerosas violaciones al Derecho Internacional, la Unión Europea finalmente ha tomado medidas concretas al desarrollar unas directrices que establecen que la financiación de la UE, sus donaciones e instrumentos financieros no podrán ser utilizados para financiar entidades o actividades israelís en las zonas ocupadas por Israel en 1967.

    Las nuevas Directrices requieren que los proyectos financiados por la Unión Europea, así como los firmados por los Estados miembros de la UE, que reciban fondos de instituciones de la UE, incluyan una cláusula que establezca que los asentamientos no son parte del Estado de Israel y consecuentemente no podrán ser parte del acuerdo firmado. Por lo tanto, el Gobierno de Israel a la hora de firmar cualquier acuerdo futuro con la Unión Europea tendrá que reconocer por escrito que los asentamientos en Cisjordania no forman parte de Israel.

    Una vez que las Directrices entren en vigor el 1 de enero de 2014, todas las empresas, instituciones o fundaciones con sede en los asentamientos israelís no serán elegibles para beneficiarse de subvenciones, becas, premios e instrumentos financieros de la UE. Las Directrices se basan en una decisión adoptada en diciembre de 2012 por el Consejo Europeo y en declaraciones previas de la UE, que confirman que los asentamientos israelís son ilegales según el Derecho Internacional. Por lo tanto, este constituye un primer paso en la aplicación del no-reconocimiento por parte de la UE de la soberanía del Estado de Israel sobre Cisjordania, Gaza, Jerusalén Este y los Altos del Golán sirio.

    La política israelí de asentamientos es ilegal según el Derecho Internacional. Actualmente, los asentamientos, en los que viven más de 520.000 ciudadanos judíos israelís, han provocado la demolición de más de 28.000 casas y diversas estructuras palestinas, causando el desplazamiento de más de 180.000 palestinos de su patria y la confiscación de su tierra para uso exclusivo de los judíos de Israel, lo que constituye una flagrante violación de la Cuarta Convención de Ginebra. El desplazamiento forzado de la población palestina, junto con el sistema israelí de puestos de control, y sus cierres, la necesidad de permisos de viaje –incluso para el desplazamiento entre Cisjordania y Jerusalén Este– tienen un grave impacto económico, humanitario y psicológico sobre la población palestina que coarta el desarrollo de su propia economía. Por lo tanto, la ocupación y la política de colonización israelí constituyen uno de los principales obstáculos para el logro de una paz justa y duradera.

    La ECCP acoge con satisfacción la publicación de las Directrices de la UE, a pesar de la intensa presión de Israel y EE.UU. para su posposición, como un primer paso positivo. Consecuentemente, la Coordinadora Europea de Comités y Asociaciones por Palestina exhorta a la UE a:

    • Garantizar la plena aplicación de las Directrices y trabajar hacia la adopción de medidas similares por parte de todos los Estados miembros de la UE.
    • Adoptar instrumentos vinculantes para prohibir que cualquier producto fabricado, cultivado o empaquetado en asentamientos israelís pueda acceder al mercado europeo.
    • Poner fin a la financiación de la investigación llevada a cabo por empresas militares israelís que, entre otros delitos, realizan sus ‘pruebas de campo’ de sus sistemas mortales contra población civil palestina.

    Es necesaria una legislación vinculante, exhaustiva y que sea plenamente implementada, junto con una verdadera voluntad política de las autoridades europeas y de los Estados miembros para garantizar que los gobiernos de la UE y sus respectivas empresas se aleje de la actual complicidad con el sistema ilegal e injusto de Apartheid contra el pueblo palestino.

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  • Los dátiles del apartheid: boicot a los dátiles israelíes

    Los dátiles del apartheid: boicot a los dátiles israelíes

    Daniel G.
    ¿Sabes quién cultiva estos dátiles?
    Campaña de boicot a los dátiles israelíes.

    Empieza el Ramadán y con él se intensifica una de las campañas más persistentes de boicot a productos israelíes: la que se dirige contra los dátiles, que desde hace unos años pueden verse cada vez más en los mercados europeos, especialmente asociados a la presencia de consumidores musulmanes. Los dátiles son un producto de gran consumo durante el Ramadán por tradición y por el alto valor energético de este fruto, e Israel intenta (y lo va consiguiendo) que la ruptura del ayuno se haga con sus lujosos y caros dátiles medjoul, que ya suponen el 15% de las exportaciones israelíes a la UE. «Los dátiles israelíes llegan a tiempo para el Ramadán», dice ufano Mehadrin, el gigante agroalimentario israelí.

    «Este dátil sostiene la ocupación y el apartheid», afirma en cambio el Grupo BDS Madrid, que toma el testigo de una campaña que se ha desarrollado también en países como Francia (donde es veterana), el Reino Unido, Bélgica, o Italia, así como en Estados Unidos, Sudáfrica o Marruecos, uno de los países árabes que más ha normalizado sus relaciones con Israel.

    Estas acciones de boicot se inscriben o se sitúan en la estela de la campaña internacional Boicot, Desinversiones y Sanciones contra Israel (BDS), una iniciativa de la sociedad civil palestina lanzada en 2005 cuyos objetivos son «que Israel se retire de todos los territorios ocupados en 1967, incluido Jerusalén Este, que desmantele todos sus asentamientos establecidos en esos territorios, que obedezca las resoluciones de Naciones Unidas relativas a la restitución de derechos de los refugiados palestinos y que acabe con su sistema de apartheid». El BDS se inspira en el exitoso boicot que en otro tiempo se lanzó contra el régimen de apartheid en Sudáfrica y que contribuyó decisivamente a su desaparición.

    Precisamente en Sudáfrica, el BDS obtuvo hace unos meses una importante victoria, al conseguir que Karsten Farms, una de las empresas agrícolas más poderosas del país, rompa relaciones con el exportador israelí Hadiklaim y se comprometa a no tener relaciones en el futuro con ninguna empresa israelí que opere en los territorios palestinos ocupados. Una de las líneas de negocio de ambas empresas era la comercialización de dátiles medjoul cultivados (real o aparentemente) en Sudáfrica bajo la marca Kalahari, propiedad de Hadiklaim.

     

    El sustancioso negocio de los dátiles

    Israel cultiva y exporta hasta nueve variedades de dátiles, pero su producto estrella es sin duda el citado medjoul o medjool. Fácilmente reconocibles por su gran tamaño, su color oscuro y su elevado precio, los dátiles medjoul (deformación del árabe maŷhul, que significa ‘desconocido’) son una variedad de origen marroquí que a mediados del siglo pasado se exportó a California y de ahí pasó a otros países como Sudáfrica o Israel, que es hoy uno de los mayores productores y el mayor exportador. Estos dátiles a veces se encuentran en el mercado con la denominación de dátiles jumbo.

    Otras variedades que pueden encontrarse en el mercado español, aunque en mucha menor medida, son el dátil fresco (refrigerado) barhi y el dátil deglet nour. Aunque los dátiles de esta última variedad son los más comunes y conocidos en el mercado español, se importan generalmente de Túnez o Argelia y no de Israel. Sin embargo, hace unos años se denunció la presencia de dátiles israelíes deglet nour en el Mercadona.

    Algunos datos: Israel ocupa el puesto 14 (2011) entre los países cultivadores de dátiles pero controla el 35% del mercado mundial de dátiles en general y el 50% de la variedad medjoul, que representa un 60% de su producción datilera (30.000 toneladas en 2012). Israel exporta alrededor de un 50% de sus dátiles medjoul, pero debido a su alto precio, estos dátiles exportados suponen un 75% de los ingresos de los cultivadores. En 2011, la exportación de dátiles reportó a las compañías israelíes 265 millones de dólares de beneficios. Israel exporta a la UE el 66% de su producción agrícola (2010), dentro de la cual los dátiles ocupan uno de los primeros lugares.

    Las comunidades musulmanas de Europa y Estados Unidos son uno de los principales targets de los exportadores de dátiles israelíes, algo que puede ponerse en relación con el hecho de que el consumo medio de dátiles dentro de Israel es 1 kg por persona y año, mientras que en los países árabes (y mayoritariamente musulmanes) vecinos es 10 veces superior. El consumo de dátiles se dispara durante el Ramadán y entre muchos musulmanes parece estar extendiéndose la moda de romper el ayuno con los lustrosos y caros medjoul.

     

    Los dátiles del apartheid

    Los dátiles financian la ocupación
    Algunas de las marcas que comercializan dátiles de Israel.

    Buena parte de los productos agrícolas exportados por Israel se cultiva en los asentamientos ilegales de Cisjordania o en los Altos del Golán ocupados a Siria. En el caso de los dátiles, además de dos asentamientos en el Golán (Maale Gamla y Ramot), la producción se concentra en el valle del Jordán y el área del Mar Muerto, en una veintena de colonias sionistas, responsables de un 60% de la producción datilera de Israel (y un 51% de la producción de dátiles medjoul). Estas colonias habitualmente extienden sus cultivos por tierras que legalmente (si es que la legalidad tiene algún sentido en Cisjordania) no pertenecen al asentamiento, y que quedan inmediatamente vetadas a la población palestina. El asentamiento de Mitzpe Shalem, antiguo kibbutz «privatizado» a orillas del Mar Muerto, es hoy propietario, a través de varias empresas, de buena parte de la agricultura de la zona. A él se añaden Shadmot Mehola (un asentamiento religioso especializado en la exportación de dátiles), AlmogMevo’ot YerihoVered YerihoBeit HaaravaYitav, NaomiNiran (todos ellos destinados a la «judaización» del área de Jericó) ArgamanBekaotGitit, HamraHemdatKalyaMaskiotPetzael (cuyo jefe de seguridad fue sentenciado en 2003 por matar a sangre fría a un joven palestino a ¡200 horas de trabajo comunitario!) RoiRotem y Tomer. La mayor parte de estos asentamientos son colonias Nahal, es decir, establecidas inicialmente por el ejército israelí para atraer a población civil judía dentro del plan de colonización y limpieza étnica de Palestina que se desarrolla ininterrumpidamente desde 1948.

    Los dátiles son una de las principales fuentes de ingresos de estas colonias (la principal en algunos casos) y contribuyen decisivamente a su viabilidad. Sin duda tiene que ver el crecimiento exponencial que ha experimentado la presencia de dátiles israelíes en el mercado mundial en la última década con el crecimiento igualmente espectacular de las colonias. Desde 2011 el Ministerio de Agricultura de Israel destina nuevas subvenciones a la palmera datilera para compensar el cese de importaciones de hojas de palma desde Egipto, principal proveedor de este producto que Israel utiliza para confeccionar cada año 700.000 lulav o ramos rituales utilizados durante la festividad judía de los Tabernáculos (Sukkot). Ese mismo año, las exportaciones de dátiles israelíes crecieron un 16%.

    Las colonias se han ido extendiendo como un cáncer por la Cisjordania ocupada desde principios de los años setenta. Son la respuesta al dilema de la integración en Israel de una tierra que el sionismo considera suya, tanto por razones simbólicas como por su valor económico y estratégico, pero que está densamente habitada por una población, palestina, a la que no era aconsejable expulsar en masa (como se hizo en 1948 con los palestinos del interior del recién creado Israel) y a la que de ningún modo podía darse derechos de ciudadanía, aunque fuera de segunda, como se había tenido que hacer con la minoría palestina que quedó dentro de Israel después de 1948. La colonización, o la anexión demorada, fue la alternativa a la imposibilidad de anexionar formalmente Cisjordania tras su ocupación en 1967.

    Desde entonces, la intrincada red de colonias, con sus infraestructuras asociadas (carreteras privativas, áreas militares, zonas «verdes»), se ha ido comiendo la tierra palestina, hasta el punto de a pesar de que los colonos constituyen hoy apenas un 20% de la población de Cisjordania, Israel posee un 60% del territorio (y por supuesto controla el resto), que es en la práctica una parte más del Estado judío a todos los efectos (de hecho, un 10% ya ha sido anexionado físicamente por el famoso muro). En contrapartida, los palestinos viven literalmente enjaulados en enclaves sin continuidad territorial, con un grado creciente de hacinamiento y de pobreza, asistiendo impotentes a la confiscación de sus tierras, a la demolición de sus casas, a la destrucción de sus cultivos, al estrangulamiento de su economía, condenados a la inmovilidad, sometidos a la violencia de los colonos, del ejército y de un sistema legal diseñado específicamente para hacer su vida imposible y lograr que acaben abandonando su país.

    El uso del agua es uno de los aspectos más sangrantes de este sistema de apartheid. Si por término medio un israelí consume cuatro veces más agua que un palestino, en Cisjordania la proporción puede llegar a ser de 8 a 1. El 83% del agua disponible se destina a las colonias (que a menudo están construidas precisamente sobre los acuíferos) o se canaliza al interior de Israel, todo ello a través de la compañía estatal Mekorot, que sólo abastece a judíos. Existen multitud de restricciones sobre el agua que se aplican únicamente a los palestinos, como la prohibición de construir o incluso reparar infraestructuras de abastecimiento, incluido cavar pozos o profundizar los existentes una vez que se secan, lo que ocurre constantemente debido a la sobreexplotación de los acuíferos por parte de los colonos, con sus hábitos de consumo «a la europea» y sus regadíos intensivos. Las colonias, además, contaminan los acuíferos con sus residuos. Sin embargo, también son sólo para judíos las plantas de tratamiento de aguas residuales, un recurso que puede determinar el futuro de la agricultura en la zona. Precisamente los dátiles del apartheid se riegan con este tipo de aguas, procedentes del embalse de Og, que es propiedad de las colonias de Mitzpe Shalem, Kalya, Beit Haarava y Almog, y que por supuesto no abastece a los cultivadores palestinos.

    Palma datilera.
    Buena parte de los productos agrícolas exportados por Israel se cultiva en colonias.

    La agricultura de los colonos emplea frecuentemente la mano de obra de los propios palestinos desposeídos por la colonización, obligados a aceptar salarios miserables y condiciones de trabajo durísimas, pues no están protegidos por ninguna ley. Buena parte de esos trabajadores palestinos son niños, especialmente en las plantaciones datileras. En 2008, la Oficina Central de Estadísticas palestina denunció que más de 7.000 niños no acompañados de entre 5 y 17 años trabajaban en las plantaciones israelíes del valle del Jordán, sin contar los no documentados.

    Por supuesto todo lo que venimos mencionando es ilegal de acuerdo con el «derecho internacional»: además de la propia ocupación militar, la construcción de asentamientos y del muro y el sistema de colonización y apartheid asociado a todo ello violan la Cuarta Convención de Ginebra, ilegalidad que ha sido confirmada por las Naciones Unidas (Asamblea General y Consejo de Seguridad) y por la Corte Internacional de Justicia. Muchas más voces han hablado en este sentido, entre ellas las del Comité para la Eliminación de la Discriminación RacialComité contra la TorturaComité de Derechos Humanos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y PolíticosComité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y los informes de varios relatores de las Naciones Unidas. En la práctica poco importa, ya que, por otro lado, la «comunidad internacional» asume en la práctica que Israel es, como Guantánamo, un limbo jurídico, una excepción.

    Así pues no es de extrañar que la Unión Europea, uno de los puntales de ese limbo jurídico y socio preferente de Israel, no sólo no ponga trabas a la importación de productos procedentes de un territorio bajo ocupación militar sino que ni siquiera exija, o lo haga muy tibiamente, que el etiquetado refleje dicha procedencia (como hizo, por ejemplo, Sudáfrica). A pesar de que, en rigor, es ilegal que los productos de los territorios ocupados se beneficien del Acuerdo de Asociación entre Israel y la UE.

    Una exigencia que podría sonar extravagante en Israel. Si trata de hecho a Cisjordania como una parte más de su territorio (excepto en lo que concierne a los derechos de los palestinos) y las mismas compañías agrícolas operan a uno y otro lado de la borrosa Línea Verde, no cabe esperar no ya un etiquetado distinto sino ni siquiera que los dátiles coloniales del valle del Jordán estén separados de los que se producen en las otras dos zonas datileras: los valles de Baysán y de Araba, dentro de las fronteras «legales» de Israel. De hecho, el mayor exportador de dátiles, Hadiklaim, afirma en su web: «Las plantaciones datileras de Hadiklaim se extienden por toda la longitud de Israel: desde el Mar de Galilea hasta la región del Mar Muerto, del desierto de Arava [Araba] hasta el valle de Beit Shean [Baysán]». Un recorrido que abarca, sin nombrarlo, el valle del Jordán ocupado.

    Y es que, en realidad, ¿qué diferencia a los kibbutz datileros de Samar (en el valle de Araba), Sde Eliyahu o Mesilot (en el valle de Baysán) de las colonias sionistas en Cisjordania? Quizás sólo los tiempos. Todos son un instrumento de colonización y se asientan sobre tierra expropiada a los palestinos. El kibbutz religioso Sde Eliyahu, uno de los mayores productores de dátiles de Israel, explota tierras que fueron de la aldea palestina de Arab al-Arida, arrasada tras la expulsión de sus habitantes en mayo de 1948. El vecino kibbutz Maoz Hayyim cultiva sus dátiles sobre los restos de la aldea étnicamente limpiada de al-GaznawiyyaEin Hanatziv sobre la aldea deFarwanaShluhot sobre al-Ashrafiyya, y así sucesivamente siguiendo un patrón que se repite en todo Israel. En total, una treintena de poblaciones de la región datilera de Baysán fueron arrasadas por tropas sionistas en 1948 y sus habitantes forzados al exilio. La propia Baysán, hoy llamada Beit Shean, fue limpiada de palestinos dos días antes de la proclamación del Estado de Israel.

     

    ¿Quién vende los dátiles de Israel?

    La cooperativa Hadiklaim es el brazo de gran parte de los cultivadores de dátiles israelíes, incluidos naturalmente los asentamientos del valle del Jordán y el Mar Muerto (etiquetados también como «Israel»). El Estado español, Reino Unido, Francia, Suiza, Alemania, Austria y Escandinavia son sus principales destinos. King Solomon y Jordan River son sus marcas más habituales, y también es el principal proveedor de las grandes superficies, que los venden a granel. Es posible que sea Hadiklaim quien proporciona los dátiles vendidos en El Corte Inglés o AhorraMas. Hadiklaim también comercializa los dátiles Kalahari, aparentemente cultivados en Sudáfrica, aunque se ha señalado que ese origen podría ser un subterfugio para eludir el boicot. Sobre la compañía Mehadrin pesan acusaciones similares.

    Quién vende
    El Monaguillo o Eurobanan, algunos de los mayoristas que comercializan dátiles israelíes en el Estado español.

    Mehadrin es la mayor empresa de producción y exportación agroalimentaria de Israel, propietaria de la famosa marca Jaffa de cítricos, y compite (quizás la haya superado ya) con Hadiklaim por el mercado mundial de los dátiles medjoul, que comercializa con el sello MehadrinHa heredado gran parte del mercado que antaño controlaba Agrexco, la gran compañía estatal israelí privatizada en 2008 y liquidada formalmente en 2011 (aunque sobrevive la marca). Opera con productos tanto de Israel como de los territorios ocupados, incluido el Golán, y los etiqueta como procedentes de Israel. Es proveedor de la compañía de aguas Mekorot y del Ministerio de Defensa. Exporta dátiles al Estado español, a Francia (donde es objeto de una intensa campaña de boicot), Reino Unido, Alemania, Holanda, Suecia, Italia, Australia, China, EE.UU., Brasil y Canadá.

    Carmel-Agrexco fue durante más de medio siglo el principal exportador agroalimentario de Israel y responsable de la exportación de entre el 60 y el 70% de los productos agrícolas de los territorios ocupados. La solidaridad con Palestina saludó la liquidación de Agrexco en septiembre de 2011 afirmando que era «el fin de un monstruo del colonialismo agrícola». Su mercado lo heredaron Mehadrin y multitud de pequeños exportadores, a los que recurrieron en primera instancia los cultivadores que operaban con Agrexco. Sin embargo, poco después la actividad de la vieja compañía estatal fue adquirida por el empresario florero (cultivador de flores) Gideon Bickel, que trata de recuperar el terreno perdido. Aunque integrada dentro del Grupo Bickel, se mantiene la famosa marca Carmel-Agrexco, que, entre otros productos agrícolas de Israel y los territorios ocupados, exporta dátiles ecológicos del área del Mar Muerto (Carmel Bio Top) así como dátiles medjoul de la compañía Jordan Plains (con este mismo sello). Está presente en el Estado español.

    A estos gigantes se añaden muchos pequeños exportadores y el hecho de que Mehadrin, en concreto (y quizás las otras compañías), en ocasiones recurre a importadores locales, por lo que no merece la pena una mayor exhaustividad.

    Dátiles de Israel en Ahorramas.
    Dátiles jumbo de origen israelí en AhorraMas.

    Una búsqueda en Google de «dátiles medjoul» o «dátiles jumbo» permite comprobar que son varios los mayoristas españoles que sirven este producto. Entre ellos, la conocida empresa alicantina El Monaguillo, o la canaria Eurobanan, que los comercializa con sus marcas Agroorigen Bio o Isla Bonita. Los supermercados de El Corte Inglés venden dátiles israelíes, con lo que es posible que antes o después aparezcan en sus empresas Hipercor, Supercor y Opencor. También lo hace AhorraMas y lo hizo en el pasado Mercadona (que hoy vende otros productos israelíes).

    Además de las grandes superficies, es cada vez más frecuente encontrarlos en fruterías, en particular aquellas que se sitúan en zonas con una apreciable presencia musulmana. No es casual que, en Madrid, la campaña se haya iniciado en el barrio de Lavapiés y siga por las zonas aledañas a las dos grandes mezquitas de la ciudad. En una primera toma de contacto con la cuestión, el grupo BDS Madrid recorrió una veintena de fruterías. La mayoría exhibía en sus escaparates la característica caja de los dátiles medjoul con su aspa interna que divide el contenido en cuatro. Las razones: «la gente los pide», y más en Ramadán, época en la que los fruteros agotan y deben reponer varias veces su stock de dátiles

    Si «la gente los pide», no estaría de más recordar que entre la nube de asentamientos del valle del Jordán sigue estando la ciudad palestina de Jericó. Existen dátiles medjoul palestinos cuyo cultivo es una auténtica proeza dada la escasez de agua, la amenaza permanente de los colonos y el ejército sobre la tierra y el estrangulamiento de la economía palestina. A pesar de ello, pueden llegar a las mesas europeas si se piden. Y no tienen sabor a apartheid.

     

    FuenteBlog GAIA. Grupo de Internacional de Izquierda Anticapitalista-Madrid.

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  • Boicot a los dátiles israelíes

    Boicot a los dátiles israelíes

    Clic aquí para ver los materiales de la campaña.

    ¿Por qué no comprar dátiles israelíes?

    La mayoría de los dátiles israelíes se cultivan en las colonias sionistas de Cisjordania, sobre tierras expropiadas por la fuerza a la población palestina. Aproximadamente la mitad de las colonias cultivan estos dátiles, que les proporcionan grandes beneficios y contribuyen a su viabilidad.

    Las colonias, también llamadas asentamientos, además de ser ilegales según el derecho internacional, constituyen la punta de lanza de un sistema odioso de apartheid y limpieza étnica contra los palestinos. Para proteger y desarrollar la colonización, Israel expulsa a los palestinos de sus casas y tierras, les impide el acceso a las fuentes de agua, les agrede y acosa impidiéndoles desplazarse por su propio país, a menudo incluso para acceder a sus propias tierras de cultivo, a sus puestos de trabajo, a los centros educativos o de salud; les reduce a la miseria destruyendo sus cultivos e infraestructuras y boicoteando su economía.

    Desde 2005 existe una campaña internacional de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) a Israel hasta que éste no cumpla con el derecho internacional y respete los principios universales de los derechos humanos. La campaña BDS se inspira en la lucha de los sudafricanos contra el apartheid, y toma como referencia la exitosa campaña internacional que se llevó a cabo contra aquel régimen racista.

    Campaña de boicot a los dátiles israelíes. Haz clic en la imagen para verla a tamaño completo.
    Campaña de boicot a los dátiles israelíes. Haz clic en la imagen para verla a tamaño completo.

    ¿Cómo reconocerlos?

    Los dátiles israelíes suelen ser de la variedad medjoul, también llamada jumbo, más grandes, oscuros y caros de lo habitual. Israel es el mayor productor mundial de dátiles medjoul, un 80% de los cuales se exporta a Europa. Todos los que se venden en el Estado español son importados de Israel.

    El envase suele indicar «procedencia: Israel» o «procedencia: valle del Jordán». Si no aparece la procedencia hay que preguntar al vendedor.

    Los exportadores son Mehadrin, Carmel-Agrexco y Hadiklaim, y sus marcas comerciales habituales (suelen cambiar de nombre para eludir el boicot) son Isla Bonita, Carmel, King Solomon, Jordan River, Jordan Plains, Jordan Valley, Kalahari, Red Sea, además de la conocida marca valenciana El Monaguillo.

     

    ¿Dónde se venden?

    Pueden encontrarse en muchas fruterías y tiendas de frutos secos. También se vende una variedad bio en tiendas ecológicas. Algunas cadenas que los comercializan son El Corte Inglés, AhorraMas y Consum.

     

    ¿Cómo apoyar la campaña?

    Si eres vendedor, no vendas dátiles israelíes y explica a tus clientes por qué. Si eres comprador, no los compres y exige que se ponga fin a su venta, de palabra o mediante cartas u hojas de reclamaciones.

    Si quieres dar un paso más, existen cultivadores palestinos cuyas tierras aún no han sido expropiadas y que intentan comercializar sus dátiles a pesar del cerco israelí. Busca en tiendas y distribuidores de comercio justo.

     


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    Materiales

    Descárgate el folleto en pdf de boicot a los dátiles israelíes. Idiomas disponibles:

    Artículo en el blog del grupo de Internacional de Izquierda Anticapitalista que analiza la producción, exportación y comercio de los dátiles israelíes y su vinculación con la ocupación: «Los dátiles del apartheid: boicot a los dátiles israelíes».

    Imágenes en alta resolución para difundir la campaña:

    ¿Sabes quién cultiva estos dátiles?
    ¿Sabes quién cultiva estos dátiles? Resolución 620×8771240×1754 (4MB).
    ¿Sabes de dónde vienen estos dátiles?
    ¿Sabes de dónde vienen estos dátiles? Resolución 620×8771240×1754 (4MB).

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    En Reino Unido, Friends of Al-Aqsa también han lanzado una campaña de boicot a los dátiles israelíes: Check The Label.[/message_box]

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  • El presidente de EDOM Reino Unido anuncia su dimisión

    El presidente de EDOM Reino Unido anuncia su dimisión

    Nueva victoria de BDS: Jimmy Russo, presidente de la compañía israelí EDOM en Gran Bretaña, ha anunciado que dimite de su cargo y “va a intentar por todos los medios” vender su participación del 20% en dicha sociedad, ante las nuevas pruebas aportadas de que los tomates cherry que venden son envasados en el asentamiento de Beit Ha’arava en los territorios ocupados del Valle del Jordán.

    Tomates EDOM.
    Tomates EDOM.

    Los productos de la marca EDOM que se venden en los almacenes Sainsburys en Gran bretaña son envasados en esta colonia ilegal. Esta foto, que muestra los nombres de Agrexco y Hadiklaim ha sido tomada el 4 de enero 2013 por Corporate Watch.

    Jimmy Russo, quien también es director de otra empresa británica que vende ensaladas, la Valley Grown Salads (VGS) y posee el 20% de las acciones de Edom, ha hecho las siguientes declaraciones el 7 de febrero:

    1. Confirmo que renuncio a la presidencia de EDOM, con efecto inmediato, porque no quiero que mi empresa VGS participe en esta situación y regularmente tome parte en opciones políticas que no puedo controlar.
    2. Voy a procurar vender el 20% de mis acciones de la empresa EDOM.

    Russo también ha confirmado que su empresa VGS no importará más productos de los territorios ocupados por Israel.

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  • Una empresa agrícola sudafricana rompe sus relaciones con la israelí Hadiklaim por su complicidad en la ocupación

    Una empresa agrícola sudafricana rompe sus relaciones con la israelí Hadiklaim por su complicidad en la ocupación

    Karsten Farms, empresa agrícola líder en Sudáfrica, respaldada por uno de los organismos financieros principales del país africano (Industrial Development Corporation) ha roto relaciones con la cooperativa israelí Hadiklaim y se ha comprometido además a no establecer futuras relaciones con ninguna entidad israelí cómplice con la ilegal ocupación de Palestina. Es la primera vez que una empresa sudafricana ha este tipo de compromiso legal.

    Organizaciones de derechos humanos sudafricanas, lideradas por Palestine Solidarity Alliance y BDS South Africa, lanzaron una campaña de consumidores contra Karsten Farms debido a sus relaciones comerciales (violando el boicot palestino a Israel) con Hadiklaim, una empresa israelí que opera, contra la legislación internacional, en los asentamientos ilegales israelíes.

    Esta semana, tras casi 3 años de campaña, en una carta al BDS sudafricano por medio de sus abogados, Werksmans Attorneys, Karsten Farms se ha comprometido “a no entablar ningún tipo de relación comercial con Hadiklaim durante el presente año agrícola 2013 y a no tener ningún tipo de relaciones con ellos en el futuro.”

    Además, Karsten Farms también se compromete “a no establecer ningún tipo de relación con ninguna compañía y/o entidad israelí dentro de las áreas de asentamientos ilegales de Israel en los Territorios Ocupados.”

    Siphiwe Thusi, de la Palestine Solidarity Alliance ha dado la bienvenida a la noticia: “Ésta es la primera vez que una empresa sudafricana ha tomado la correcta decisión tanto legal como ética de no comerciar con empresas israelíes cómplices en la ocupación ilegal israelí de Palestina. Karsten Farms ha sentado de hecho un precedente a seguir por otras empresas sudafricanas. Éste es un paso adelante no sólo para el boicot a Israel, sino también para unas buenas prácticas comerciales regidas por la ética.”

    Thusi ha añadido que: “la llamada al boicot de los consumidores de los productos Karsten ha sido ahora interrumpida en virtud de sus compromisos legales”, sin embargo también ha advertido de que “Palestine Solidarity Alliance y el BDS sudafricano continuarán monitorizando la situación y si cualquier nueva relación con Israel toma forma, incluso vía terceros, la campaña de boicot contra Karsten Farms sería relanzada e intensificada”.

    En 2005, los palestinos hicieron un llamamiento a la comunidad internacional en favor de una campaña de boicot, desinversiones y sanciones (BDS) que se aplique contra Israel como un método no violento de presión para acabar con las violaciones israelíes del derecho internacional, conseguir que se respeten los derechos humanos de los palestinos y conseguir unas negociaciones justas para una paz justa. Este llamamiento palestino en favor del BDS se basa e inspira en el exitoso boicot contra la Sudáfrica del Apartheid.

    Desde 2005, Israel ha sufrido un significativo boicot cultural y un creciente boicot económico. En abril de 2012, el quinto mayor minorista de alimentación del Reino Unido, Co-op, se convirtió en uno las primeras empresas en el mundo que adoptó el boicot a compañías israelíes cómplices con los asentamientos ilegales y la ocupación de Palestina. Pocos meses después, en los EEUU, la 22º Asamblea General de la Iglesia Presbiteriana, que cuenta con alrededor de dos millones de miembros, votó en favor de boicotear a la israelí Hadiklaim, la misma empresa con la que Karsten Farms ha roto relaciones ahora. Israel posteriormente ha aprobado la “Leyy anti-boicot”, que penaliza a aquellos que piden el boicot económico, cultural o académico contra Israel. La ley ha sido criticada por Amnistía Internacional, Human Rights Watch y otros.

    BDS Sudáfrica.

     

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  • Universidad escocesa boicotea el agua Eden

    Universidad escocesa boicotea el agua Eden

    http://weareallhanashalabi.wordpress.com/2013/01/20/robert-gordon-university-students-maintain-boycott-momentum-with-bds-victory-against-eden-springs/

    ¡Nueva victoria del BDS! La presión de los y las estudiantes de la Universidad Robert Gordon de Aberdeen (Escocia) ha conseguido que la Universidad no renueve su contrato con Eden Springs, que finaliza en marzo de 2013. Eden Springs es una empresa israelí que explota ilegalmente el agua del Golán sirio ocupado y comercializa dispensadores de agua por todo el mundo. Este es un ejemplo a seguir en las universidades del Estado español que tienen contratos vigentes con Eden Springs (por ejemplo, algunas facultades de la Universidad de Barcelona).

    ¡Boicot a Eden, boicot a Israel!

    edenspringsfeb2010

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