La Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), formada por una cuarentena de organizaciones que trabajan la solidaridad internacionalista con el pueblo palestino, ha solicitado a ADIF la retirada de los puestos de cosméticos Premier en las estaciones de Atocha y Sants en el marco de la campaña #NoCompresApartheid.
Puesto de cosméticos Premier en Atocha.
Los productos cosméticos israelíes de la marca Premier se comercializan en puestos situados en las estaciones de Atocha en Madrid y Sants en Barcelona, cuya gestión es responsabilidad de la empresa ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias). La venta de estos productos fabricados e importados a nuestro país en contravención de las normas internacionales y europeas, son en efecto consideradas por la ciudadanía informada, como una peligrosa muestra de complicidad con la colonización ilegal de Palestina y con el expolio indebido de recursos naturales palestinos.
Israel ocupa ilegalmente los territorios de Gaza, Jerusalén Este y Cisjordania, e impone sobre la población palestina autóctona, un régimen colonial y de Apartheid equiparable al que existía en Sudáfrica, tal como declaró el prestigioso Tribunal Russell sobre Palestina. Las colonias israelíes, situadas en territorio palestino, violan el derecho internacional, en concreto la IV Convención de Ginebra, razón por la cual en decenas de resoluciones, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha instado a Israel a retirarse de los Territorios Palestinos Ocupados. Asimismo las violaciones de derechos humanos que de esta ocupación ilegal se derivan, han sido denunciadas por numerosos defensores de derechos humanos, ONG, organizaciones internacionales y representaciones gubernamentales.
La Unión Europea tampoco reconoce la soberanía israelí sobre las ciudades, carreteras y empresas ilegalmente edificadas y gestionadas por Israel en los Territorios palestinos ocupados. Con las Directrices Europeas 2013/C 205/05 aprobadas el pasado mes de julio, la Unión Europea reafirmó su compromiso de no avalar la ocupación ilegal de Palestina, al excluir de la financiación europea todas las entidades israelíes que tengan actividad en los asentamientos ilegales.
Comercializados en el estado español a través de la empresa Premier Skin Scare S.L., los cosméticos Premier son fabricados por los laboratorios israelíes Dead See Premier en el kibbutz Kalya, una colonia israelí ubicada al borde del Mar Muerto en territorio palestino. En otras palabras, los cosméticos del Mar Muerto Premier son fabricados por una empresa israelí en territorio palestino, usando recursos naturales robados, lo cual constituye una violación de la legalidad internacional.
Con el fin de normalizar la ocupación ilegal de territorios ajenos y de burlarse de la legislación europea, los productos Premier son luego importados a la Unión Europea de manera fraudulenta con el etiquetado de “fabricados en Israel”, lo que lesiona el derecho a la información de los consumidores y contradice la norma europea de exclusión de productos fabricados en colonias israelíes en territorio palestino ocupado.
Es por ello que la Red Solidaria Contra la Ocupación Palestina exige al Gobierno español que cumplimente la normativa europea e impida la importación de productos procedentes de las colonias israelíes como si fueran de libre comercio y solicita a ADIF, como responsable la gestión de las estaciones de Atocha y Sants, que retire los puestos de cosméticos del Mar Muerto Premier y no se haga cómplice normalizador de la ocupación y saqueo de Palestina.
Boicot a los cosméticos PREMIER: No compres apartheid, solidaridad con Palestina
Campaña en contra de los convenios de colaboración entre la Universidad de Vic y universidades de Israel
El día 12 de noviembre, la Universidad de Vic (UVic) hizo público en un comunicado de prensa en el que anunciaba los acuerdos de colaboración con instituciones Israelíes. El señor Jordi Montaña, como rector de la Universidad de Vic, viajó a Israel con la delegación que acompañó el viaje oficial del presidente de la Generalitat de Catalunya, Artur Mas, este mes de noviembre y firmó un convenio de colaboración con la Universidad de Haifa y el Rambam Health Care Campus.
Con la firma de estos convenios, la Universidad de Vic pretende impulsar, junto con las instituciones israelíes, programas de movilidad para profesores, investigadores y estudiantes, así como cooperar para implementar grados y másteres interuniversitarios. Estos acuerdos se encuentran dentro de la línea estratégica de internacionalización de la UVic.
Nosotros, los firmantes de este manifiesto, entidades, colectivos y personas a nivel individual, nos oponemos a este convenio por los siguientes motivos:
En julio de 2005, la sociedad Palestina inició una campaña de aislamiento internacional del estado de Israel inspirada en la lucha sudafricana en contra del régimen de apartheid. Más de 130 organizaciones de la sociedad civil palestina se adhirieron al manifiesto. Des de entonces, la campaña civil internacional para el Boicot, las Desinversiones y las Sanciones (BDS) contra Israel se han extendido por todo el mundo y ha conseguido mucho apoyo.
A través de esta campaña de medidas punitivas no violentas, el pueblo de Palestina quiere ejercer su derecho inalienable de autodeterminación y terminar con la injusticia histórica a la que está sometida des del año 1948, des de la Nakba (catástrofe.)
En el año 1948, el establecimiento del Estado de Israel se tradujo en la expulsión de más del 70% de la población indígena de sus propias casas y su tierra. Más de 700.000 personas de Palestina pasaron a ser refugiadas. A partir de la Guerra de 1967, Israel inicia la ocupación militar y civil de Gaza, Cisjordania; Jerusalén Este y Altos del Golán. 300.000 personas de origen Palestino fueron desplazadas de sus casas. A día de hoy, la cantidad de refugiados llega a más de cinco millones de personas. Israel sigue negando su derecho a volver, lo que significa el incumplimiento de la Resolución 194 (1948) de la Asamblea General de las Naciones Unidas y la 237 (1967) de su Consejo de Seguridad.
El Estado de Israel ha establecido más de 230 asentamientos que cuentan con una población de 600.000 colonos judíos aproximadamente en las ciudades de Cisjordania y Jerusalén Este, impidiendo, de esta manera, la creación de un estado Palestino viable y autónomo. Israel, también, sigue ocupando los Altos del Golán sirios des del 1967, territorio en el que residen más de 20.000 colonos judíos en 32 asentamientos. Todos estos asentamientos son ilegales según el Derecho Internacional, violan la Cuarta Convención de Ginebra e incumplen la Resolución 242 (1967) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Israel, des del año 2005, ha establecido un bloqueo criminal en la Franja de Gaza. La situación en este territorio es de extrema crisis humanitaria, así lo documentan las Naciones Unidas.
El Estado de Israel establece y consolida un aparato legislativo discriminatorio con el 20% de la población, la minoría árabe. Más de 50 leyes discriminan a las personas de origen Palestino con ciudadanía Israelí.
Las instituciones académicas Israelís no son alienas al desarrollo y mantenimiento de este sistema de control institucionalizado y fragmentación territorial a la que se ve sometida el pueblo de Palestina. Son agente necesario e imprescindible y, por este motivo, nos oponemos a este acuerdo de colaboración que la UVic quiere establecer con universidades israelíes:
Por ley, los soldados, exsoldados y los estudiantes reservistas reciben un trato preferente en todas las universidades. Nunca una universidad ha expuesto oposición, ni tan solo, de manera simbólica.
La discriminación hacia el pueblo de Palestina se puede ver reflejada en su desproporcionada baja representación en todos los niveles educativos. Son el 20% de la población del Estado de Israel pero solo representan al 9.5% de los alumnos de grado, el 4.8% de los de master, el 3.2% de los de doctorado y el 1% del personal académico.
Como ya pasaba en la África del Sud del Apartheid, las instituciones académicas no son espacios inocentes en los que gobierna la libertad académica y las ideas progresistas. Al contrario, las universidades ayudan de manera particular al desarrollo del conocimiento necesario para asegurar y apoyar las prácticas y políticas que prolongan la ocupación y la colonización de los territorios de Palestina.
Las empresas militares de Israel posibilitan las continuas y graves violaciones que cometen de la Legalidad Internacional. Aportan el armamento y la tecnología que permite a Israel cometer atrocidades tales como los bombardeos de Gaza (2008-09) que han provocado más de 1.300 personas muertas, el 30% menores y las diarias violaciones de los Derechos Humanos. El sistema universitario y los institutos de investigación Israelís están fuertemente implicados en la investigación militar y los proyectos de desarrollo armamentístico situándose, de esa forma, en el centro de la planificación y la ejecución de los crímenes de guerra Israelíes. Michael Federman, Presidente de la Junta de Directores de Elbit Systems, una de las principales empresas que fabrican materiales electrónicos de defensa a Israel, es miembro de la Junta Directora de la Universidad hebrea de Jerusalén y del instituto Weizmann. La implicación de la academia Israelí en la ocupación de los territorios palestinos y el sistema de Apartheid Israelí es innegable.
La Universidad de Haifa es un ejemplo de lo expuesto anteriormente. Patrocina, junto al ejército, un programa que ofrece formación para futuros oficiales de inteligencia y que se lleva a cabo en una base militar dentro del mismo campus universitario. Ofrece privilegios a los estudiantes que han ejercido en el ejército en la asignación de plazas de residencia para sus estudiantes, un criterio abiertamente discriminatorio que perjudica a los estudiantes árabes y palestinos. Además, la guía oficial de la universidad para estudiantes internacionales incluye advertencias específicas de no visitar pueblos y ciudades Palestinas que se encuentran dentro del Estado de Israel y desaconseja totalmente visitar territorio Palestino, Cisjordania y Gaza.
Es por estos motivos que:
Exigimos al Rector de la Universidad de Vic, el Sr. Jordi Montaña, y al presidente de la Fundación Universitaria Balmes y Alcalde de Vic, el Sr. Josep María Vila d’Abadal, que reconsideren los acuerdos de colaboración en nombre de la Universidad de Vic con una universidad Israelí.
Exigimos que hasta que la universidad con la que se quiera establecer acuerdos no emita una postura clara y pública en defensa de estos puntos y se desvincule de cualquier colaboración con el ejército y la industria armamentística, la Universidad de Vic no puede establecer ningún tipo de colaboración con esta institución Israelí. De hacerse, se convertiría en cómplice de todos los crímenes que el Estado de Israel comete hacia la población civil de Palestina por legitimación de una parte imprescindible que posibilita la ejecución de estos crímenes.
Desde las peticiones que realiza la campaña civil internacional Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS), consideramos legítimas las acciones hasta que el Estado de Israel no cumpla con la obligación de reconocer el derecho a la autodeterminación del pueblo de Palestina y acate el Derecho Internacional mediante la finalización de la ocupación y la colonización de los territorios ocupados en el año 1967 y el desmantelamiento del muro; el reconocimiento de los derechos fundamentales de la ciudadanía árabe palestina de Israel hacia la plena igualdad; el respeto, la protección y la promoción de los derechos de los refugiados de Palestina a volver a sus hogares y propiedades como se estipuló en la Resolución 194 de las Naciones Unidas.
Al contrario de lo que se comenta desde ámbitos poco informados o con voluntad desinformadora, el boicot internacional no persigue la destrucción o la desaparición del Estado de Israel sino el estricto cumplimiento de la legalidad internacional y el respeto hacia los Derechos Humanos y al derecho de autodeterminación del pueblo de Palestina.
Pancarta en favor del boicot a interés comerciales israelíes en la concentración de Fuente Dorada. Foto: últimoCero
La artillería israelí sigue bombardeando la Franja de Gaza, aunque cada día resulte más difícil encontrar la noticia en los medios oficiales de comunicación, más preocupados en los últimos tiempos por los ataques de Bachar el Asad a la ciudad siria de Alepo.
La tensión en el territorio palestino va en aumento desde que hace una semana, un francotirador mató a un israelí que realizaba labores de mantenimiento en la valla fronteriza con el territorio ocupado por Israel. Inmediatamente, la aviación israelí respondió con un bombardeo en el que, al menos, falleció una niña palestina de 3 años y causó heridas a otras seis personas, entre ellas su madre y dos de sus hermanos.
Desde el martes pasado, estos bombardeos se están produciendo sobre la Franja de Gaza; el último, del que se tienen noticias, ocurrió el domingo, causando nuevas bajas palestinas, según informaciones de testigos oculares recogidas por la agencia Efe. Sin embargo, portavoces militares israelíes han declarado cínicamente “no tener conocimiento de ninguna operación en la zona”.
En respuesta a estos ataques y en apoyo al pueblo palestino, la Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid ha convocado hoy, lunes 30, una concentración en la plaza Fuente Dorada, donde se han dado cita varias decenas de personas bajo la lluvia.
Los concentrados han exhibido una gran pancarta a favor de la libertad de Gaza (Free Gaza), reivindicación escrita sobre los colores de la bandera palestina y otra, de dimensiones menores : “Israel= Apartheid. Boicot“.
La Plataforma Solidaria con Palestina, haciéndose eco de grupos proderechos palestinos, en el primer semestre de 2013, informó que “más de una docena de palestinos fueron asesinados por las fuerzas israelíes y cerca de 1.800, entre ellos mujeres y niños, fueron detenidos durante el mismo periodo”.
“Desde junio de 2007, cuando Hamás, electo democráticamente, asumió la administración del territorio palestino, el régimen de Israel ha impuesto un férreo bloqueo contra Gaza, donde los residentes sufren, desempleo y pobreza”, según el comunicado leído hoy.
“El régimen usurpador israelí”, añade el manifiesto, ”ha privado a los 1,7 millones de palestinos residentes en la franja de Gaza de sus derechos básicos, tales como el suministro eléctrico, la libertad de circulación, atención médica, trabajo o acceso a la educación”.
La Plataforma pide el cese de los ataques contra el pueblo palestino por parte del Estado de Israel y que se cumpla el derecho Internacional a la Autodeterminación de Palestina, “decidiendo ésta y nadie más, su propio futuro”.
Boicot productos
El manifiesto concluye con el recuerdo que desde 2005, “como herramienta de presión”, la sociedad civil palestina lanzó hacia la comunidad internacional la campaña Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra el Estado de Israel, como ya se desarrolló contra la Sudáfrica del apartheid. A esta iniciativa ya se han sumado personas y organizaciones de todo el mundo, incluidos grupos israelíes no sionistas que trabajan por los derechos del pueblo palestino.
Pegatinas #NoCompresApartheid repartidas durante la concentración.
“Como todos los años por estas fechas, la red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) lanza su campaña de boicot y desea que en 2014: ¡No compres apartheid: Solidaridad con palestina!”.
Durante la concentración se distribuyeron hojas informativas con la relación de productos a no adquirir y establecimientos en donde no comprar. Entre ellos; Café Starbucks Chocolate, Galletas y Helados, Nestlé-Milky Bar, Maggi, Nestea, Motorola, Ariel, Nanas, Fayry, Tibetean Tea, Buittoni, Nesquik, Carrefour, Mercadona, El Corte Inglés, Casa e Imaginarium.
Los concentrados se disolvieron al grito de: “Gaza resiste, Palestina vencerá”.
Fuente: Texto: M. de la Fuente, Fotografía: Carlos Arranz, Último Cero, 12-02-2013.
Omar Barghouti Aljazeera Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos.
Omar Barghouti.
En la cima de su poderío económico y militar (particularmente nuclear), Israel se siente inusitadamente vulnerable pero, irónicamente, en este caso la amenaza procede de un movimiento no violento anclado en el derecho internacional y en la Declaración Universal de Derechos Humanos. El pasado mes de junio el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu clasificó al movimiento global dirigido por palestinos de boicot, desinversiones y sanciones a Israel (BDS) de “amenaza estratégica” para el régimen de ocupación, colonización y apartheid de Israel al decidir asignar al ministro de Asuntos Estratégicos toda la responsabilidad de la lucha contra este movimiento.
Este cambio espectacular es un reflejo del fracaso de la bien engrasada campaña israelí “Marca Israel” dirigida por el Ministerio de Exteriores desde que en 2005 se lanzó la campaña de BDS y que considera que la cultura es una herramienta de propaganda y cuya lógica es utilizar a los artistas y escritores israelíes para mostrar al mundo “la cara más hermosa de Israel”.
El hecho de que muchas personas de conciencia de todo el mundo se hayan dado cuenta de que se puede acabar con la impunidad de Israel únicamente por medio de la resistencia popular interna unida a una presión y exigencia de responsabilidad continuas y consecuentes moralmente ha dado un gran impulso a las campañas de BDS. El brutal e ilegal bloqueo de Israel a Gaza, la constante construcción de ilegales colonias y de un muro de separación en la ocupada Cisjordania, su “estrategia de judaización” de Jerusalén, Galilea, el valle del Jordán y del Naqab (Negev) tal como señalan varios informes oficiales de las Naciones Unidas, su adopción de nuevas leyes racistas y su negación de los derechos de los refugiados palestinos, todo ello ha alejado a muchos de quienes entonces apoyaban a Israel.
Los éxitos de la campaña de BDS en estos dos últimos años pueden ser el factor que ha puesto nervioso al régimen israelí. El apoyo del Congreso Nacional Africano al movimiento en diciembre de 2012, el apoyo al BDS y la cancelación de espectáculos por parte de artistas y grupos de música de fama internacional, la decisión de uno de los científicos más importantes del mundo, Stephen Hawking, de respetar el boicot y cancelar su participación en una conferencia en la Universidad Hebrea y la reciente avalancha de resoluciones de boicot de asociaciones académicas estadounidenses han contribuido a que se considere que el movimiento de BDS está alcanzando su momento sudafricano.
Pero la valoración de Israel por parte de la opinión pública mundial se está deteriorando últimamente debido a dos factores fundamentales: el poder moral del movimiento de BDS, incluido su crucial componente anticolonial israelí y el giro de Israel hacia la extrema derecha. Según una encuesta realizada por la BBC en 2013, Israel comparte con Corea del Norte el puesto de tercer país peor considerado del mundo en opinión de amplias mayorías europeas y de otras partes.
¿Qué es el BDS?
El llamamiento de BDS fue lanzado el 9 de julio de 2005 por una alianza de más de 170 partidos, sindicatos, redes de refugiados, ONG y asociaciones de base palestinas que pedían a las organizaciones de la sociedad civil internacional y a las personas de conciencia “imponer un amplio boicot e implementar iniciativas de desinversión contra Israel similares a las aplicadas a Sudáfrica durante la era del apartheid”.
En concreto, la campaña de BDS pide el fin de la ocupación israelí de los territorios palestinos y demás territorios árabes ocupados desde 1967 (incluido el desmantelamiento del Muro y de las colonias), el fin del sistema israelí de discriminación racial de los ciudadanos palestinos y que se respete el derecho inherente de los refugiados palestinos a retornar a los hogares de los que son originarios, un derecho sancionado por las Naciones Unidas.
Estos tres derechos básicos corresponden a los tres principales componentes del pueblo palestino: los palestinos y palestinas de Gaza y Cisjordania, incluido Jerusalén Oriental (el 38% del pueblo palestino, según estadísticas de 2011), de los territorios de 1948 que viven bajo el apartheid israelí (el 12%) y del exilio (el 50%). Más de dos terceras partes del pueblo palestino son personas refugiadas o desplazadas internas.
Poder blando en funcionamiento
Figuras de la talla e influencia pública de Desmond Tutu, Roger Waters, Naomi Klein, Alice Walker, Judith Butler, John Berger, Ken Loach, Angela Davis, Arundhati Roy, Marcel Khalife y Aijaz Ahmed han llegado a la conclusión de que, al igual que ocurrió en la lucha contra la Sudáfrica del apartheid, la campaña BDS es fundamental para obligara Israel a cumplir sus obligaciones según el derecho internacional.
Al pedir a las personas de conciencia del mundo que ayuden a acabar con el sistema de opresión de Israel basado en tres facetas el movimiento de BDS no está pidiendo nada heroico, sino cumplir con la profunda obligación moral de no ser cómplices de la opresión. Dados los miles de millones de dólares que los Estados occidentales, especialmente Estados Unidos y Alemania, prodigan anualmente a Israel y el lucrativo comercio militar con Israel, los contribuyentes de estos países están subvencionando de hecho las violaciones por parte de Israel del derecho internacional en un momento en el que los programas sociales nacionales están sufriendo graves recortes, aumenta el paro y se está devastando el medio ambiente. Poner fin a la complicidad con los crímenes israelíes no solo es bueno para los palestinos, sino que sin lugar a dudas lo es también para el “99%” de personas de todo el mundo que luchan por la justicia social y económica, y en contra de la guerra perpetua.
Basándose en su ascendiente global, el movimiento de BDS (dirigido por la mayor coalición de la sociedad civil palestina, el Comité Nacional de BDS, BNC por sus siglas en inglés) se está extendiendo por todo el mundo y logrando victorias significativas.
Los consejos de estudiantes de varias universidades de norteamérica, incluida la Universidad de California, Berkeley, adoptaron la desinversión de compañías que se benefician de la ocupación de Israel.
La lista sigue y sigue
Han dado su apoyo a la campaña de BDS los principales federaciones de sindicatos internacionales que cuentan con millones de miembros en Sudáfrica, Gran Bretaña, Irlanda, India, Brasil, Noruega, Canadá, Italia, Francia, Bélgica y Turquía, entre otros países.
Veolia, una empresa cómplice de la ocupación israelí, ha perdido contratos, o ha tenido que retirar su oferta, por valor de miles de millones de dólares, sobre todo en Suecia, Reino Unido, Irlanda y últimamente en Estados Unidos.
La mayor empresa de seguridad del mundo, G4S, está experimentando importantes fracasos simbólicos debido al activismo de las campañas de BDS en Noruega, Sudáfrica, el Parlamento Europeo, varias universidades británicas y otros lugares debido a su relación con las cárceles israelíes en las que se tortura a las presas y presos palestinos, incluidos menores, y con varios proyectos que violan el derecho internacional. Admitiendo el daño que las campañas de BDS han causado a su reputación, G4S ya ha prometido ir suprimiendo paulatinamente su vinculación con las violaciones por parte de Israel del derecho internacional.
La cadena de supermercados británica Co-op, la quinta mayor de Reino Unido, ha adoptado la política de boicotear a las compañías que operan en los territorios palestinos ocupados.
El año pasado la Iglesia Metodista Unida pidió el boicot a los productos de las colonias israelíes, lo mismo que la Iglesia Presbiteriana de Estados Unidos y la Iglesia Unida de Canadá. La Iglesia Menonita de Estados Unidos fue aún más lejos al decidir no invertir en ninguna compañía que estuviera implicada en la ocupación israelí.
El gobierno holandés ha “disuadido” públicamente a las empresas holandesas de hacer negocios con entidades israelíes en los territorios palestinos ocupados, lo que ha llevado a la principal empresa constructora holandesa, Royal Haskoning DHV, a retirarse de un proyecto de tratamiento de aguas residuales con el ayuntamiento israelí en el ocupado Jerusalén Este. En el mismo contexto, la compañía pública de aguas holandesa Vitens también ha puesto término a un contrato con la compañía nacional de aguas israelí Mekorot.
En esta misma línea, el gobierno británico ha publicado directrices relativas a los negocios con las ilegales colonias israelíes. Esta medida está en continuidad con la publicación de las directrices de la Unión Europea contra la financiación de proyectos y entidades israelíes ubicadas en los territorios palestinos.
La compañía de ferrocarril controlada por el gobierno alemán Deutsche Bahn se retiró de un proyecto israelí que invadía territorio palestino y funcionarios de ministerio de Exteriores alemán informaron a representantes de la sociedad civil palestina que han aconsejado a todas las instituciones académicas que eviten establecer relaciones con Ariel, una colonia-facultad israelí en Cisjordania.
La violenta represión, la limpieza étnica y el bloqueo contra los palestinos de Israel están aumentando, pero el hecho de que el movimiento global de BDS esté ganando la batalla de los corazones y de las mentes por todo el mundo nos da la esperanza de que venceremos. Puede que estemos llegando a un punto de inflexión.
Omar Barghouti es un activista en favor de los derechos humanos independiente palestino y miembro fundador del movimiento de BDS. Es autor de Boycott, Divestment, Sanctions: The Global Struggle for Palestinian Rights (Haymarket: 2011).
El pasado 21 de diciembre, el grupo BDS Madrid ha realizado una acción de denuncia por la presencia de tiendas de cosméticos Premier en los mercados San Anton (Chueca) y San Miguel (Calle Mayor). Con el fin de informar sobre el pillaje ilegal de recursos palestinos cometido por la empresa israelí Premier, un grupo de activistas se dirigieron el pasada sábado por la mañana al Mercado de San Antón en Chueca.
Cual fue nuestra sorpresa al comprobar después de la campaña lanzada en redes sociales, que el puesto, habitualmente instalado en la entrada del mercado había sido retirado ese día. La explicación que obtuvimos de empleados de otros puestos del mercado es que curiosamente, ese día libraban.
El grupo de activistas se dirigió luego al Mercado de San Miguel, al lado de la Plaza Mayor, donde pudieron comprobar que la empresa de Apartheid Premier tiene un puesto en el centro del mercado. Después de informar a las dos vendedoras allí presentes de las violaciones del derecho internacional cometidas por la empresa Premier en la Palestina ocupada, las y los activistas repartieron folletos informativos primero en el interior del Mercado, y después de haber sido explusados por un guardia de seguridad privada, en las puertas del mercado. Después de veinte minutos, llegó la Polícia Municipal, a la que habían llamado las vendedoras del puesto, e identificó a algunos activistas que integraban el grupo.
La Campaña #NoCompresApartheid pide el boicot a los productos israelíes Premier, porque son producidos en el Kibbutz Kalia, un asentamiento israelí en Cisjordania, al borde del mar muerto. Esta explotación se realiza en total violación del derecho internacional y de las resoluciones de las Naciones Unidas que reconocen la soberanía palestina sobre estos territorios.
Estos productos robados por Premier al pueblo palestino se venden en puestos vistosos situados en el hall de la estación de Atocha y en los mercados de San Antón y San Miguel. Puedes ayudar al pueblo palestino no comprando estos productos y ayudando a difundir la campaña y a pedir la retirada de estos puestos a los responsables políticos de ADIF y los Mercados de Madrid.
Los productos cosméticos israelíes de la marca PREMIER, que se venden en muchos lugares del Estado español y en puestos muy vistosos, son producidos en el Kibbutz Kalia, un asentamiento israelí en Cisjordania, al borde del mar muerto. Esta explotación se realiza en total violación del derecho internacional y de las resoluciones de las Naciones Unidas que reconocen la soberanía palestina sobre estos territorios.
Al apoyar la campaña #NoCompresApartheid, estarás enviando un mensaje claro a PREMIER y a su comunidad de que estás en contra de la violación del Derecho Internacional y del robo de recursos palestinos. Es intolerable que se permita la venta de productos provenientes del expolio de recursos palestinos, no podemos permitir esta complicidad directa con la opresión y la ocupación.
No financies el Apartheid que sufre el pueblo palestino en su propia tierra. Gracias a la presión de muchas personas solidarias y activistas que defienden los derechos del pueblo palestino, los productos Premier han sido retirados ya de muchas tiendas, por ejemplo en Irlanda y Escocia. Ayúdanos a que eso también pase en tu ciudad. No compres estos productos y protesta por la presencia de los puestos de PREMIER en tienda y lugares públicos, como es el caso de la Estación de Sants en Barcelona o Atocha en Madrid.
La Asociación de Estudios Americanos (ASA), una organización académica de 60 años de antigüedad, que cuenta con 5.000 miembros, anunció este lunes que sus miembros habían votado abrumadoramente a favor de apoyar el boicot a las instituciones académicas israelíes.
La ASA se adhiere al boicot académico a Israel.
En una histórica decisión, más del 66 por ciento de los miembros votantes de la Asociación de Estudios Americanos optó a favor de una resolución que apoyaba el boicot. La resolución también expresó el apoyo de la asociación a los académicos en Estados Unidos para hablar críticamente de las políticas israelíes.
“El respaldo de la ASA al boicot académico se justifica dado los apoyos militares de Estados Unidos y otros tipos de apoyo a Israel; la violación de Israel del derecho internacional y las resoluciones de la ONU, el impacto documentado de la ocupación israelí para académicos y estudiantes palestinos, el grado en que las instituciones israelíes de la educación superior son parte de las políticas estatales que violan los derechos humanos y, por último, el apoyo de dicha resolución por una mayoría de miembros de la ASA”, se puede leer en un un comunicado difundido por la asociación este lunes.
Los resultados de la votación siguen a la decisión del Consejo Nacional de la Asociación para respaldar la resolución a principios de diciembre, según informó Ma’an en ese momento.
Aunque el Consejo ha manifestado su apoyo a la resolución, también se refirió a la decisión final de sus miembros. De 5.000 miembros de la asociación, 1252 emitieron sus votos. El 66,05 % dijeron que sí, mientras que el 30,5 % dijeron que no y el 3,43 % se abstuvieron.
De acuerdo con la página web de la ASA, la resolución implica la prohibición de “colaboraciones formales con instituciones académicas israelíes, o con los estudiosos que están sirviendo expresamente como representantes o embajadores de esas instituciones”.
Sin embargo, no exigen “un boicot en contra de los investigadores israelíes que participan en los contactos a nivel individual ni las formas cotidianas de intercambio académico”, aclara el sitio, añadiendo que “el objetivo del boicot académico es el de contribuir al mayor movimiento por la justicia social en Israel/Palestina que busca ampliar, no restringir aún más, los derechos a la educación y a la libre investigación”.
La Asociación de Estudios Americanos es la mayor asociación académica con sede en EE.UU. en apoyar el Boicot Académico a Israel hasta la fecha, y le sigue la Asociación para los Estudios Asiático-Americanos (AAAS) que se convirtió en la primera institución académica de EEUU en mostrar su apoyo al movimiento de boicot en abril pasado.
Este voto es un hecho histórico en particular, dado que los Estados Unidos es uno de los aliados más fuertes de Israel y le da más 3 mil millones de dólares en ayuda por año.
La Campaña Palestina para el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI) fue lanzada oficialmente en 2004 por la sociedad civil palestina con el fin de presionar al Estado de Israel a poner fin a sus violaciones sistemáticas de los derechos humanos de los palestinos, incluido el derecho a la educación.
Los activistas sostienen que una amplia colaboración institucional entre las universidades israelíes y el ejército israelí garantiza una campaña de boicot internacional, como parte de un movimiento más amplio de boicot, desinversión y sanciones contra el Estado de Israel para poner fin a la ocupación y sus amplias violaciones a los derechos humanos.
La compañía telefónica Orange ha firmado un acuerdo de colaboración con la sociedad israelí Partner, que instala transmisores telefónicos para el ejército y los colonos israelíes en los territorios palestinos ocupados. Durante la concentración de boicot a Orange denunciamos que esta empresa es un cómplice directa de la ocupación de Palestina por parte de Israel.
Acción de boicot a ORANGE en la Puerta del Sol.
Los y las compañeras de BDS Francia llevan tiempo denunciando el papel cómplice de France Télécom-Orange con el régimen israelí, desde que en el año 2000, tras la privatización de France Télécom, adquiriera Orange y preservara el acuerdo que tenía con la israelí Partner Communications. Este ignominioso acuerdo ha sido renegociado y ampliado en 2011, a través del cual se estipula que Partner seguirá utilizando la marca Orange a cambio de unos honorarios calculados en 5 millones de euros el primer año, y utilizará sus recursos publicitarios y materiales.
Este sábado 14 de diciembre se han realizado acciones en diversas ciudades como Paris, Montpellier, Grenoble, etc. Desde BDS Madrid nos hemos echo eco de estas jornadas y, dentro del marco de la campaña #NoCompresApartheid, hemos llevado a cabo una concentración frente a la tienda Orange de la céntrica Puerta del Sol, repartiendo información a las numerosas personas que por allí pasaban. Denunciamos así la complicidad directa y activa de esta compañía en la ocupación israelí tanto de Cisjordania y Jerusalén Este, como de los Altos del Golán Sirios.
El papel de Orange-Partner y el resto de compañías israelíes que operan en los territorios ocupados es fundamental, pues implementan el sistema de comunicaciones utilizado tanto por soldados como por los colonos que viven allí, que en la actualidad superan los 700.000. A través de la instalación de antenas en tierras robadas a su población original y su red de tiendas y servicios en las colonias ilegales asistimos a una grave e inadmisible violación de la IV Convención de Ginebra y de los Derechos Humanos del pueblo palestino.
La ocupación que marca el día a día del pueblo palestino se hace patente en todos los ámbitos de la vida. Uno de ellos es también la comunicación, pues Israel se ha apropiado del espectro radioeléctrico por el que se proporcionan servicios de televisión, radio y telecomunicaciones. Hasta ahora el gobierno israelí ha denegado todas las solicitudes de compañías palestinas para poder proporcionar a sus clientes 3G en los móviles, y no se espera que esta situación cambie.
Orange debe romper su contrato con la empresa colonial Partner.
¡Exigimos a Orange que rompa su acuerdo comercial con Partner! ¡Por la paz y la justicia, Orange, di no a la colonización!
Exigimos a Orange que rompa el acuerdo comercial con la empresa israelí Partner.
Partner Communications es una empresa de telefonía israelí que participa directamente en las actividades de colonización de Cisjordania y los Altos del Golan, violando sistemáticamente el derecho internacional:
Dispone de 176 antenas sobre tierras palestinas confiscadas por el ejército israelí.
Se aprovecha de la prohibición del ejército israelí a los operadores palestinos de instalar sus antenas en el 60 % de Cisjordania, limitando así su acceso al mercado local.
Disfruta de una total libertad de emprender e importar, al contrario de las empresas palestinas.
Tiene tiendas en las colonias israelíes.
Con su servicio a las colonias ilegales mantiene la ocupación de Cisjordania.
La empresa ORANGE firmó en 2011 un acuerdo de colaboración comercial con la israelí Partner por la que ésta hace uso de la marca Orange. Por tanto, las violaciones de derechos humanos antes mencionadas se están cometiendo en nombre de Orange.
ORANGE es cómplice y sostiene la colonización israelí de Cisjordania, obstaculizando la creación del Estado palestino y la paz conforme con el derecho internacional.
¡Exigimos a Orange que rompa su acuerdo comercial con Partner!
¡Por la paz y la justicia, Orange, di no a la colonización!
Si estás en Madrid, el sábado realizaremos una concentración frente a la tienda de ORANGE en Sol, coincidiendo también con numerosas acciones en varias ciudades francesas. El sábado 14 de diciembre, a las 12h en Sol dejaremos claro que los cómplices de la ocupación no son gratos en Madrid, ni en ningún otro lugar.
La compañía telefónica ORANGE es cómplice directa de la ocupación y el apartheid en Palestina. Concentración en su tienda de Sol (Madrid) el sábado 14 a las 12h.
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Cámbiate de compañía y haz saber a ORANGE por qué lo hacer. Te proponemos esta carta para que se la envíes a Orange (también disponible en formato odt editable).
Además de las casi 400 adhesiones de académica/os de todo el mundo alcanzadas ya, recientemente Alessandro Portelli (Italia) y Mary Marshall Clark (Estados Unidos), los dos principales ponentes internacionales de la Conferencia, han cancelado su participación.
Para agregar su nombre a la lista de firmantes, escriba un correo electrónico indicando su puesto y filiación académica a: hebrewuconferenceboycott@gmail.com.
Accede al listado completo de firmantes en la página de AURDIP (Asociación de Universitarios/as por el Respeto al Derecho Internacional en Palestina).
Queridas/os colegas:
Somos un grupo de palestinos, israelíes, académicos e historiadores que trabajan con fuentes orales de Europa, Sudáfrica y Norteamérica que llamamos a boicotear la Conferencia Internacional de junio de 2014 que organiza la división de historia oral del Avraham Harman Institute of Contemporary Jewry (Universidad Hebrea de Jerusalén). Mientras que todas las universidades israelíes son profundamente cómplices de la ocupación, la limpieza étnica y el apartheid en Palestina, la Universidad Hebrea de Jerusalén es particularmente responsable en esta materia, como vamos a explicar a continuación.
Sus acciones tienen un impacto directo en nuestra lucha común por un paz justa en Palestina-Israel y en nuestra solidaridad con lo y las compañeras académicas palestinas, cuyas universidades han sido cerradas, bloqueadas e incluso bombardeadas por la aviación israelí durante las últimas tres décadas; universidades que han estado subyugadas a una larga y brutal ocupación israelí en Jerusalén Este, Gaza y Cisjordania. Precisamente, la tierra en la que se encuentran algunos de los edificios e instalaciones de la Universidad Hebrea en el campus del Monte Scopus fue adquirida como resultado de la confiscación ilegal, en 1968, de 3.345 dunums de tierra palestina por Israel. Esta tierra confiscada en Jerusalén Este es un territorio ocupado de acuerdo con la legalidad internacional. La anexión unilateral de Jerusalén Este por parte del Estado de Israel y la aplicación de la legalidad israelí en ella son violaciones de la IV Convención de Ginebra. No han sido admitidas reiteradamente por la comunidad internacional, incluyendo el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (Resolución 252 del 21 de mayo de 1968). De este modo, el traslado de persona israelí y estudiantes para trabajar y vivir en las tierras palestinas ocupadas por la Universidad Hebrea es una grave violación de la IV Convención de Ginebra.
Más allá, esta universidad es cómplice del tratamiento desigual a los palestinos, incluyendo aquellos que son ciudadanos de Israel. Por ejemplo, no provee de servicios docentes a los residentes de Jerusalén y las áreas colindantes, a diferencia de aquellos brindados a los grupos judíos. Tampoco ofrece cursos en árabe. Además, la Universidad Hebrea ha elegido permanecer en silencio mientras el gobierno israelí ha excluido a toda la población de Gaza de la posibilidad de acceder y estudiar en la universidad. Los estudiantes palestinos de Gaza tienen más oportunidades de acceder a una universidad en los Estados Unidos que a la Universidad Hebrea.
La administración de la Universidad Hebrea restringe la libertad de expresión y de protesta de sus pocos estudiantes palestinos. Por ejemplo, prohibió un evento conmemorativo de la invasión de la Franja de Gaza en 2008-2009, en la que cerca de 1400 palestinos fueron asesinados por las fuerzas israelíes. Mientras tanto, ha reservado una consideración especial para aquellos que participaron en esa invasión como soldados.
En diciembre de 2012, el ministro israelí de Defensa aprobó el reconocimiento de la Universidad de Ariel, situada en la colonia ilegal de Ariel, dentro del sistema académico israelí. Como resultado, personal (exclusivamente judío) de la Universidad Hebrea tomó parte en la supervisión y promoción de comités de estudiantes y de personal de esta nueva universidad. La Universidad Hebrea reconoce los certificados académicos expedidos por esta institución académica construida en tierra palestina confiscada y rodeada de otros municipios palestinos, pero no reconoce los certificados de la cercana Universidad de Al-Quds.
Irónicamente, la conferencia de historia oral está organizada por un instituto llamado Avraham Harman, que fue presidente de la Universidad Hebrea de 1968 a 1983. Como presidente, Harman fue el responsable directo de la expansión y reconstrucción del campus original del Monte Scopus, construido ilegalmente en tierra despojada a los palestinos de Jerusalén Este.
En un momento en el que el movimiento internacional de boicot a las instituciones académicas y culturales israelíes está ganando terreno como respuesta a la flagrante y persistente violación de los derechos humanos y políticos de los palestinos, exhortamos a investigadores y profesionales académicos a reflexionar sobre las implicaciones de la participación en una conferencia de una institución cómplice de esta situación, rechazando dicha participación. La conferencia es un intento de mejorar la imagen y reputación de la Universidad Hebrea de Jerusalén en “Occidente” y cubrir el hecho de que la Universidad está fuertemente asociada con la anexión y las políticas del Muro de Separación/Apartheid. Políticas que fueron declaradas ilegales y condenadas por su violación del derecho internacional el 9 de julio de 2004 por el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya.
Desde que los poderes hegemónicos del mundo son activamente cómplices en permitir y perpetuar las políticas coloniales y opresivas de Israel, creemos que la única vía abierta para lograr la justicia y sostener la legalidad internacional es apoyar el trabajo de la sociedad civil internacional y palestina para presionar a Israel y sus instituciones cómplices para acabar con esta opresión.
De manera similar al periodo del boicot al apartheid sudafricano y a sus universidades cómplices, creemos que la participación en conferencias o eventos similares en Israel -pese a las intenciones- puede contribuir únicamente a la prolongación de esta injusticia mediante la su normalización y legitimación. Ello contribuye de manera velada al esfuerzo de Israel de aparecer como un participante normal en el mundo de la investigación científica, mientras que al mismo tiempo practica las formas perniciosas de control colonial y legaliza la discriminación racial contra los palestinos.
Hasta que Israel no cumpla completamente con las leyes y convenciones internacionales esperamos que los académicos de todo el mundo no participen ni avalen esta violación sistemática de los derechos humanos más básicos de los palestinos, incluso aunque sea de un modo involuntario. Llamamos a nuestros colegas a tratar a Israel exactamente de la misma manera a como el mundo trató a la racista Sudáfrica, o a como cualquier otro país que legisle y practique el apartheid: como un Estado “paria” fuera de la legalidad internacional. Solo así los palestinos podrán tener esperanza en una paz justa basada en el derecho internacional, en el respecto de los derechos humanos y en el principio fundamental de igualdad para todos, sin consideración de etnia, religión u otro criterio identitario.
Nosotras/os, por tanto, le instamos a que se sume al boicot a la Conferencia de historia oral de la Universidad Hebrea de Jerusalén y que pida a sus colegas que rechacen participar en ella, rechazando cruzar las líneas de defensa de los palestinos.
El 29 de noviembre, Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, es un día para recordar. Recordar la injusticia del plan de partición de Palestina propuesto por las Naciones Unidas en 1947 que pretendía entregar un 54 % de la superficie de Palestina a una pequeña minoría de colonos judíos que desde principios del siglo habían empezado a instalarse con el beneplácito del protectorado británico, dejando a la población palestina autóctona tan sólo un 46 % de sus tierras. Recordar que esta resolución 181, inadmisible para el pueblo palestino, dio lugar a la guerra de creación del estado de Israel. Esta guerra supuso la destrucción de cientos de pueblos y provocó el éxodo masivo de población palestina hacia los países vecinos, creando el problema de refugiados más largo de la historia contemporánea.
Recordar que esta decisión de la comunidad internacional adoptada el 29 de Noviembre 1947 marca un hito en la cruel empresa colonial pilotada por la Organización Sionista Mundial, que no ha cesado de fragmentar, roer y cercar el territorio palestino hasta convertirlo hoy en día en un archipiélago de territorios separados los unos de los otros por hileras de asentamientos y vías de uso exclusivo para colonos israelíes. Recordar que la comunidad internacional ha sido desde el principio cómplice de la ocupación ilegal de una tierra, Palestina, y de la desposesión de su pueblo, su persecución inhumana y humillación continuada. Especialmente preocupante es el cerco israelí a la Franja de Gaza que mantiene a un millón seiscientas mil personas en un situación de crisis permanente les somete a carencia de productos básicos e insumos médicos y a cortes de electricidad y combustible que hacen invivible esta cárcel a cielo abierto.
Día de la ira: Prawer no pasará.
En ese día de conmemoración, la Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina, conformada por más de treinta ONG, grupos y comités de todo el estado, expresa su solidaridad inquebrantable con la población palestina. Se manifiesta en contra de las campañas de normalización de la ocupación israelí y del lavado de imagen del estado sionista. Reitera su rechazo a las invitaciones y homenajes dados a criminales de guerra israelíes en nuestras ciudades y llama a la ciudadanía, los medios de comunicación y los responsables políticos a adherirse y divulgar la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones contra el Apartheid israelí. La RESCOP también se solidariza con la población beduina de Israel que se movilizará el próximo día 30 de noviembre en contra del Plan Prawer, un plan por el que el gobierno israelí quiere expulsar a decenas de pueblos árabes en el Naqab/Neguev, demostrando una vez más que tiene todas las características de un estado de Apartheid.
¡Justicia para el pueblo palestino! ¡Palestina Libre!
Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina.
Este miércoles 20 de noviembre, el Tribuna de Casación francés (órgano judicial de más alto nivel) ha desestimado las apelaciones de distintas organizaciones proisraelíes francesas contra Olivia, una militante de la causa palestina, a raíz de la sentencia del Tribunal de Apelación de París en 2012 en favor de las y los militantes del boicot a Israel, precediendo ésta a un primer juicio en 2011 a favor de los militantes.
Así pues los tres niveles de la justicia francesa han rechazado considerar las alegaciones de los atacantes. Estos lobbys no han conseguido hacer pasar el llamamiento al boicot como odio racial o como un llamamiento a la discriminación, y sus demandas han sido consideradas inadmisibles por la Corte de Casación.
La campaña BDS Francia celebra esta nueva victoria jurídica y llama a todos y todas las ciudadanas de conciencia a boicotear a Israel, sus productos y sus instituciones en tanto que este país no respeta el derecho internacional y los derechos legítimos del pueblo palestino, y puesto que nos gobiernos no toman medidas responsables, como lo ha demostrado de nuevo la visita de François Hollande a Israel: es nuestro deber actuar. Esperamos que la ministra de justicia Christiane Taubira que, a la luz de los diversos juicios, decida finalmente anular la escandalosa circular Alliot-Marie*.
Campaña BDS Francia.
* En 2010 la entonces ministra de justicia Alliot-Marie ordenó a los fiscales a presentar cargos contra las militantes del movimiento BDS amparándose en una ley de 1881 sobre la libertad de prensa. El Colectivo Nacional por una Paz Justa y duradera entre israelíes y palestinos tiene abierta una campaña de recogida de firmas para su revocación.
Estos días el Presidente de la Generalitat de Cataluña Artur Mas, junto con el alcalde de Barcelona Xavier Trias y el Consejero de Economía y Conocimiento Andreu Mas-Colell, están de visita oficial en el estado de Israel.
#IsraelNoEsReferent #BDS
Estos días el Presidente de la Generalitat de Cataluña Artur Mas, junto con el alcalde de Barcelona Xavier Trias y el Consejero de Economía y Conocimiento Andreu Mas-Colell, están de visita oficial en el estado de Israel. Nos preocupa enormemente que desde fuentes gubernamentales se esté presentando a Israel como un “modelo” y un “referente” para Cataluña. Igualmente preocupante es el hecho que estén utilizando el ámbito universitario y de investigación, entre otros, como la herramienta para intentar forjar una estrecha alianza entre Cataluña e Israel.
Ante estos hechos queremos apuntar cinco consideraciones:
La visita y las palabras de Artur Mas muestran el inequívoco posicionamiento del Gobierno de Convergència i Unió a favor del estado de Israel y en contra de los derechos del pueblo palestino. Esto implica, entre otras cosas, apoyar una ocupación militar ilegal y contraria al Derecho Internacional. [1-4]
Este fortalecimiento de las relaciones con Israel va en contra del que la sociedad civil palestina pide a la comunidad internacional de forma insistente desde 2005: una campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) hasta que este estado respete los derechos del pueblo palestino y el Derecho Internacional. [5]
La línea adoptada por el Gobierno de la Generalitat va en contra de los tiempos que corren en la comunidad internacional. Un ejemplo reciente lo ilustra claramente. La última semana el gobierno de Suráfrica (heredero de las luchas contra el régimen de apartheid implantado en aquel país) anunció que reducía al mínimo las relaciones institucionales con Israel mientras este no respetara los derechos del pueblo palestino [6]. Durante los últimos años del régimen de apartheid Sudafricano, ciertos gobiernos occidentales destacaron por su apoyo a este régimen racista. No deseamos que el Gobierno de Cataluña desarrolle este rol de cara al futuro (y estamos seguros que la ciudadanía de Cataluña no lo permitirá).
El Gobierno de la Generalitat no ha mostrado ningún interés al conocer la realidad palestina durante la visita de estos días. Esta invisibilización de un pueblo que vive bajo un régimen de ocupación militar y de apartheid es un desprecio hacia el sufrimiento de millones de personas.
Finalmente, los acuerdos firmados con Universidades y centros de investigación israelíes también van en contra de los tiempos que corren en este ámbito. Y es que la Unión Europea ha decidido recientemente que no colaborará con los centros de investigación israelíes que mantengan vínculos con centros e instituciones situados en las colonias israelíes de los territorios ocupados, en Cisjordania y Jerusalén Este. Esta noticia, que ha pasado prácticamente desapercibida en los medios de comunicación, es de una enorme trascendencia y ha enfurecido al gobierno de Benjamin Netanyahu [7, 8]. Hay que remarcar que todas las universidades israelíes mantienen una estrecha colaboración con el ejército, la industria armamentista y la ocupación de los territorios palestinos.
Ante esto, no sólo levantamos la voz en protesta por esta visita, si no que anunciamos que retomamos la campaña estatal de recogida de firmas en favor del boicot académico a las instituciones universitarias israelíes. Una campaña donde ya hemos recogido más de 500 firmas del mundo académico de todo el Estado español y que a buen seguro recibirá un fuerte impulso en las próximas semanas.
A un año de la última campaña militar llamada “Pilar defensivo”, que del 14 al 21 de Noviembre del 2012 produjo 142 muertos en la Franja de Gaza, según palabras del secretario General de la ONU [9], queremos reiterar nuestro llamamiento a la sociedad civil para que se adhiera a la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra el estado de Israel, lanzada en el 2005 por más de 170 organizaciones palestinas. Mientras haya ocupación, mientras Israel practique de manera sistemática el apartheid en contra de la población palestina, pedimos a nuestros gobiernos la rotura de cualquier acuerdo con Israel; ya sea académico, comercial, cultural o de cualquier otro tipo.
La ocupación, la colonización y el apartheid no sueño nuestro modelo para Cataluña.
Os pedimos que difundáis este comunicado a través de vuestras redes sociales y amistades.
Firmantes:
BDS Catalunya
Junts (Associació Catalana de Jueus i Palestins)
Comissió Universitària Catalana per Palestina (CUNCAP)
Dones en Rebel·lia
IJAN (International Jewish Antizionist Network)
Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP)
Sodepau
Ítaca (Organització Internacionalista dels Països Catalans)
Revolta Global-Esquerra Anticapitalista
BDS País Valencià
Plataforma Aturem la Guerra
Taula Palestina (Mallorca)
ACSUR Catalunya
Col·lectiu Antimilitarista de Sant Cugat (CASC)
Federació d’Associacions Catalanes Amigues del Poble Saharauí
Endavant (Organització Socialista d’Alliberament Nacional)
Rumbo a Gaza
Esquerra Unida i Alternativa-EUiA
Dones x Dones
Pau Sempre
L’Aurora, organització marxista (POR)
Iniciativa per Catalunya Verds (ICV)
Candidatura d’Unitat Popular (CUP)
Rubí Solidari
NOVACT-Institut Internacional per la Noviolència Activa
Procés Constituent
Servei Civil Internacional (SCI)
Associació Altarik
Joves d’EUiA
Tigre de paper Edicions
Moviment de Brigadistes
CGT – Secció sindical Universitat de Barcelona (UB)
Casals de Joves de Catalunya
Moviment de Defensa de la Terra (MDT)
Gent de Gramanet
Joventut Socialista de Catalunya