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  • Casi 40 artistas se oponen a la decisión de Trump de trasladar la embajada de EE.UU. en Israel a Jerusalén

    Casi 40 artistas se oponen a la decisión de Trump de trasladar la embajada de EE.UU. en Israel a Jerusalén

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    Artistas comprometidos se posicionan en solidaridad con la causa palestina

    Trump dio otro golpe a la esperanza de poner fin a la ocupación de Palestina

    El pasado 6 de diciembre, Donald Trump apoyó la decisión unilateral e ilegal de Israel de anexionar Jerusalén oriental (que ocupó en 1967) y trasladar allí su capital. Con esta decisión el presidente estadounidense legitima otro incumplimiento de resoluciones de la ONU por parte de Israel: en este caso, la misma resolución 181/1947 de partición de Palestina que permitió la creación del Estado y otorgaba a Jerusalén un estatus internacional separado.

    La Jerusalén actual refleja bien el estado de apartheid y la limpieza étnica que construye el sionismo: Aunque Israel la anexó y declaró su capital en 1980, no ha otorgado ciudadanía sino residencia permanente a sus residentes palestinos, que desde ese momento viven sometidos a la discriminación institucional y una campaña continua de acoso, cerco y expulsión. De hecho, Israel ha revocado más de 14.000 de estos permisos.

    Hoy ha pasado un mes desde aquella declaración y la condena de la comunidad internacional ha sido contundente: La Asamblea General de la ONU rechazó la decisión de Trump por 128 votos a favor y 9 en contra (Israel, EE.UU. y otros estados como Togo, Micronesia, Nauru, Palau, Islas Marshall,…), mientras la condena en el Consejo de Seguridad (14 a 1) sólo se evitó por el veto estadounidense. Asimismo, se suceden las declaraciones internacionales de apoyo a Palestina, al estatus especial que mantiene Jerusalén desde 1948 y a que la ciudad sea la capital palestina.

    Frente a ese consenso, Israel ha interpretado la declaración de Trump como otra luz verde a su represión: una decena de personas asesinadas, casi 500 detenidas y más de tres mil heridas por el ejército israelí. Una luz verde para acelerar el proceso de expulsión de población palestina, la destrucción de viviendas e infraestructuras o la detención de activistas, como la reciente y sonada detención de Ahed Tamimi, adolescente de 16 años que está siendo juzgada por abofetear a un soldado israelí. La liberación de Ahed Tamimi y todos los más de 300 menores palestinos encarcelados por Israel es objeto de una campaña internacional impulsada por multitud de organizaciones de derechos humanos y de la infancia.

    Asimismo, Israel intensifica su campaña de propaganda e imagen promoviendo eventos culturales y deportivos (como el inicio del Giro de Italia) pretendiendo naturalizar la ocupación y desviar la atención de las violaciones cotidianas de derechos humanos en la ciudad.

    Esta situación deja en evidencia el fracaso de las negociaciones de paz y las declaraciones institucionales. Son necesarias otras actuaciones para conseguir el fin de crímenes de ocupación, colonización, apartheid y étnica contra el pueblo palestino. El final de esta violencia contra el pueblo palestino pasa por presionar a Israel para que desista de su política de apartheid, tal y como se consiguió en Sudáfrica.

    En esa línea, hacemos público un comunicado firmado por casi 40 artistas, quienes se oponen a este nuevo paso hacia la anexión de la totalidad de Palestina.

    COMUNICADO

    El pasado 6 de diciembre, Donald Trump reconoció a Jerusalén como la capital de Israel. De esta manera, a través de una declaración, logra lo que Israel ha estado tratando de hacer durante 50 años mediante la violencia: borrar a los palestinos, política y culturalmente, de la vida de su propia ciudad. El pueblo palestino de Jerusalén ya está sujeto a la discriminación municipal a todos los niveles y a un proceso progresivo de limpieza étnica.

    Además de la política permanente de demolición de viviendas, en los últimos 15 años, al menos, 35 instituciones públicas y ONG palestinas en Jerusalén oriental ocupada han sido clausuradas de forma permanente o temporal por las fuerzas de ocupación.

    Las instituciones culturales han sido un objetivo particular. Al mismo tiempo, las autoridades y los empresarios israelíes han gastado millones en limpiar barrios palestinos para crear proyectos “patrimoniales” que promueven un mito de identidad urbana monoétnica, que se remonta a 3.000 años atrás.

    Como artistas y como ciudadanos rechazamos la complicidad de Trump con tal manipulación racista y su desprecio por el derecho internacional. Deploramos su disposición a coronar la conquista militar israelí de Jerusalén Este y su indiferencia hacia los derechos palestinos. Desafiamos la ignorancia e inhumanidad de estas políticas y celebramos la resistencia de los palestinos que viven bajo la ocupación.

    Apoyamos el movimiento de boicot, desinversiones y sanciones al Estado de Israel [BDS] como medida de presión no violenta para devolver la libertad al pueblo palestino.

    37 artistas se suman al comunicado

    Marinah Abad
    Carlos Chaouen
    Cristina del Valle
    Juan Pinilla
    Lucía Socam
    La Raíz
    Che sudaka
    Zoo
    Riot propaganda
    Lágrimas de sangre
    Itaca Band
    Txarango
    FRAC
    Cadipsonians
    Konflikto
    Ezetaerre
    Zapata
    El Cabrero
    Tosko
    LCDM
    El bastón de la vieja
    EA música
    Glaukoma
    Sharif

    Alberto San Juan – actor
    Oliva Acosta – cineasta
    Miguel Muñoz Zurita – actor
    Cristian Weidmann – actor
    Hernán Zin – director de cine
    Marius von der Fehr – director de teatro
    Nada Chouiab – Coreógrafa
    Manuel Sierra Álvarez – pintor, muralista y diseñador gráfico
    Acacio Puig – artista plástico
    Pallasos en rebeldía – payasas y payasos

    Agents 4 music – agencia de contratación
    Muchacalle – representante y promotor
    Intermedia Producciones – productora social

    Enlaces noticias:

    Rebelión

    Público

    Nueva Tribuna

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  • Declaración contra la decisión de Trump de trasladar su embajada a Jerusalén

    Declaración contra la decisión de Trump de trasladar su embajada a Jerusalén

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    Sindicatos y organizaciones sociales firman una declaración contra la decisión de Trump de trasladar su embajada a Jerusalén.

    Jerusalen - Capital de Palestina
    La Ciudad de Jerusalén no forma parte, según el Derecho Internacional del Estado de Israel.

    Según la resolución 181 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, conocida como la resolución de partición de Palestina, Jerusalén adquiere un estatus especial como “Corpus Separatum” bajo la administración de las Naciones Unidas.

    Nunca llegó a aplicarse esta administración internacional.

    En la actualidad las Naciones Unidas consideran a la parte Oriental de Jerusalén un territorio palestino ocupado por Israel desde la “Guerra de los 6 días” de Junio de 1967.

    En 1980, el parlamento israelí aprobó la “Ley de Jerusalén” que declaró unilateralmente Jerusalén como capital eterna e indivisible del Estado de Israel. Las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas 476 y 478 condenaron la “Ley de Jerusalén” declarándola una violación del Derecho Internacional.

    Por todo ello, las organizaciones firmantes, rechazamos la violación del Derecho y la legalidad Internacional cometida por la administración Trump, reconociendo unilateralmente a Jerusalén como la capital del Estado de Israel que en nada contribuye a un deseado proceso de paz en la región.

    Solicitamos al Gobierno de España y a los Gobiernos de los países de la UE, a las instituciones europeas e internacionales que intervengan, rechazando la decisión tomada por el presidente Trump, por las consecuencias negativas a la convivencia entre los pueblos y a la Paz mundial. Exigimos el respeto y el cumplimiento de la legalidad internacional.

    Firmantes:

    CCOO
    UGT
    ACHPJ
    Palestina Toma la Calle
    Paz Ahora
    RESCOP – Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina
    1. Al’Madafa
    2. Anticapitalistas
    3. Asociación Al-Quds de Solidaridad con los Pueblos del Mundo Árabe (Málaga)
    4. Asociación de Amistad Palestina-Granada «Turab»
    5. Asociación Andaluza por la Solidaridad y la Paz – ASPA
    6. Asociación Hispano Palestina Jerusalén (Madrid)
    7. Asociación Palestina Biladi
    8. Asociación Pau Ara y Sempre
    9. Asociación Pro-Derechos Humanos de Andalucía
    10. Asociación ProPalestina del Campo de Gibraltar
    11. Asociación Unadikum
    12. BDS Alacant
    13. BDS Catalunya
    14. BDS Granada
    15. BDS Madrid
    16. BDS País Valencià
    17. Castelló per Palestina
    18. Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional (CERAI)
    19. Coalició Prou Complicitat amb Israel
    20. Comité de Solidaridad con la Causa Árabe (Madrid, Asturias)
    21. Comité de Solidaridad con los Pueblos – Interpueblos (Cantabria)
    22. Comunidad Palestina en Canarias
    23. Comunitat Palestina de Catalunya
    24. Comunitat Palestina de València
    25. Coordinadora de apoyo a Palestina (La Rioja)
    26. Ecologistas en Acción (Confederal)
    27. Fundación IEPALA
    28. Fundación Mundubat
    29. Grupo de Cooperación Sevilla Palestina
    30. Hilombé Solidaridad
    31. Izquierda Anticapitalista Revolucionaria (IZAR)
    32. Komite Internazionalistak (Euskal Herria)
    33. MEWANDO (Euskadi)
    34. Movimiento de Jóvenes Palestinos
    35. Mujeres en Zona de Conflicto – M.Z.C.
    36. Mujeres por la Paz – Acción Solidaria con Palestina (Canarias)
    37. Pallasos en Rebeldía
    38. Paz Ahora
    39. Paz con Dignidad
    40. Plataforma de Solidaridad con Palestina (Sevilla)
    41. Plataforma Palestina Ibiza
    42. Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid
    43. Palestina Toma la Calle
    44. Red Judía Antisionista Internacional (IJAN)
    45. Sodepau
    46. Sodepaz
    47. Sodepaz Balamil
    48. Taula per Palestina (Illes Balears)
    49. Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE)

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  • Boicot a la Conferencia de historia oral de la Universidad Hebrea de Jerusalén: Carta abierta

    Boicot a la Conferencia de historia oral de la Universidad Hebrea de Jerusalén: Carta abierta

    Además de las casi 400 adhesiones de académica/os de todo el mundo alcanzadas ya, recientemente Alessandro Portelli (Italia) y Mary Marshall Clark (Estados Unidos), los dos principales ponentes internacionales de la Conferencia, han cancelado su participación.
    Para agregar su nombre a la lista de firmantes, escriba un correo electrónico indicando su puesto y filiación académica a: hebrewuconferenceboycott@gmail.com.
    Accede al listado completo de firmantes en la página de AURDIP (Asociación de Universitarios/as por el Respeto al Derecho Internacional en Palestina).

     

    Queridas/os colegas:

    Somos un grupo de palestinos, israelíes, académicos e historiadores que trabajan con fuentes orales de Europa, Sudáfrica y Norteamérica que llamamos a boicotear la Conferencia Internacional de junio de 2014 que organiza la división de historia oral del Avraham Harman Institute of Contemporary Jewry (Universidad Hebrea de Jerusalén). Mientras que todas las universidades israelíes son profundamente cómplices de la ocupación, la limpieza étnica y el apartheid en Palestina, la Universidad Hebrea de Jerusalén es particularmente responsable en esta materia, como vamos a explicar a continuación.

    Sus acciones tienen un impacto directo en nuestra lucha común por un paz justa en Palestina-Israel y en nuestra solidaridad con lo y las compañeras académicas palestinas, cuyas universidades han sido cerradas, bloqueadas e incluso bombardeadas por la aviación israelí durante las últimas tres décadas; universidades que han estado subyugadas a una larga y brutal ocupación israelí en Jerusalén Este, Gaza y Cisjordania. Precisamente, la tierra en la que se encuentran algunos de los edificios e instalaciones de la Universidad Hebrea en el campus del Monte Scopus fue adquirida como resultado de la confiscación ilegal, en 1968, de 3.345 dunums de tierra palestina por Israel. Esta tierra confiscada en Jerusalén Este es un territorio ocupado de acuerdo con la legalidad internacional. La anexión unilateral de Jerusalén Este por parte del Estado de Israel y la aplicación de la legalidad israelí en ella son violaciones de la IV Convención de Ginebra. No han sido admitidas reiteradamente por la comunidad internacional, incluyendo el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (Resolución 252 del 21 de mayo de 1968). De este modo, el traslado de persona israelí y estudiantes para trabajar y vivir en las tierras palestinas ocupadas por la Universidad Hebrea es una grave violación de la IV Convención de Ginebra.

    Más allá, esta universidad es cómplice del tratamiento desigual a los palestinos, incluyendo aquellos que son ciudadanos de Israel. Por ejemplo, no provee de servicios docentes a los residentes de Jerusalén y las áreas colindantes, a diferencia de aquellos brindados a los grupos judíos. Tampoco ofrece cursos en árabe. Además, la Universidad Hebrea ha elegido permanecer en silencio mientras el gobierno israelí ha excluido a toda la población de Gaza de la posibilidad de acceder y estudiar en la universidad. Los estudiantes palestinos de Gaza tienen más oportunidades de acceder a una universidad en los Estados Unidos que a la Universidad Hebrea.

    La administración de la Universidad Hebrea restringe la libertad de expresión y de protesta de sus pocos estudiantes palestinos. Por ejemplo, prohibió un evento conmemorativo de la invasión de la Franja de Gaza en 2008-2009, en la que cerca de 1400 palestinos fueron asesinados por las fuerzas israelíes. Mientras tanto, ha reservado una consideración especial para aquellos que participaron en esa invasión como soldados.

    En diciembre de 2012, el ministro israelí de Defensa aprobó el reconocimiento de la Universidad de Ariel, situada en la colonia ilegal de Ariel, dentro del sistema académico israelí. Como resultado, personal (exclusivamente judío) de la Universidad Hebrea tomó parte en la supervisión y promoción de comités de estudiantes y de personal de esta nueva universidad. La Universidad Hebrea reconoce los certificados académicos expedidos por esta institución académica construida en tierra palestina confiscada y rodeada de otros municipios palestinos, pero no reconoce los certificados de la cercana Universidad de Al-Quds.

    Irónicamente, la conferencia de historia oral está organizada por un instituto llamado Avraham Harman, que fue presidente de la Universidad Hebrea de 1968 a 1983. Como presidente, Harman fue el responsable directo de la expansión y reconstrucción del campus original del Monte Scopus, construido ilegalmente en tierra despojada a los palestinos de Jerusalén Este.

    En un momento en el que el movimiento internacional de boicot a las instituciones académicas y culturales israelíes está ganando terreno como respuesta a la flagrante y persistente violación de los derechos humanos y políticos de los palestinos, exhortamos a investigadores y profesionales académicos a reflexionar sobre las implicaciones de la participación en una conferencia de una institución cómplice de esta situación, rechazando dicha participación. La conferencia es un intento de mejorar la imagen y reputación de la Universidad Hebrea de Jerusalén en “Occidente” y cubrir el hecho de que la Universidad está fuertemente asociada con la anexión y las políticas del Muro de Separación/Apartheid. Políticas que fueron declaradas ilegales y condenadas por su violación del derecho internacional el 9 de julio de 2004 por el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya.

    Desde que los poderes hegemónicos del mundo son activamente cómplices en permitir y perpetuar las políticas coloniales y opresivas de Israel, creemos que la única vía abierta para lograr la justicia y sostener la legalidad internacional es apoyar el trabajo de la sociedad civil internacional y palestina para presionar a Israel y sus instituciones cómplices para acabar con esta opresión.

    Inspirado por el exitoso boicot académico y cultural a la Sudáfrica del apartheid e impulsada por organizaciones y diversos grupos culturales claves de Palestina, en 2004, la Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI) llamó al boicot de las instituciones ligadas al sistema de ocupación, colonialista y de apartheid israelí. La llamada de los palestinos apeló a la comunidad académica internacional, para, entre otras cosas: “rechazar cualquier tipo de cooperación, colaboración o unión con proyectos académicos y culturales de instituciones israelíes”.

    En esta línea, en 2005, una abrumadora mayoría de la sociedad palestina lanzó una campaña de BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) basada en los principios de derechos humanos, justicia, libertad e igualdad. El movimiento BDS adopta una estrategia no violenta y moralmente consistente para que Israel rinda cuentas sobre los mismos estándares legales y de derechos humanos que otros Estados. Se está pidiendo a la comunidad académica internacional que acuda a la llamada del boicot, tal y como se hizo en la lucha contra la Sudáfrica de apartheid, hasta que “Israel se retire de todas las tierras ocupadas en 1967, incluyendo Jerusalén Este; desmantele sus colonias en esas tierras; obedezca las resoluciones de las Naciones Unidas relativas a la restitución de los derechos de los palestinos refugiados y desmantele sus sistema de apartheid”.

    De manera similar al periodo del boicot al apartheid sudafricano y a sus universidades cómplices, creemos que la participación en conferencias o eventos similares en Israel -pese a las intenciones- puede contribuir únicamente a la prolongación de esta injusticia mediante la su normalización y legitimación. Ello contribuye de manera velada al esfuerzo de Israel de aparecer como un participante normal en el mundo de la investigación científica, mientras que al mismo tiempo practica las formas perniciosas de control colonial y legaliza la discriminación racial contra los palestinos.

    Hasta que Israel no cumpla completamente con las leyes y convenciones internacionales esperamos que los académicos de todo el mundo no participen ni avalen esta violación sistemática de los derechos humanos más básicos de los palestinos, incluso aunque sea de un modo involuntario. Llamamos a nuestros colegas a tratar a Israel exactamente de la misma manera a como el mundo trató a la racista Sudáfrica, o a como cualquier otro país que legisle y practique el apartheid: como un Estado “paria” fuera de la legalidad internacional. Solo así los palestinos podrán tener esperanza en una paz justa basada en el derecho internacional, en el respecto de los derechos humanos y en el principio fundamental de igualdad para todos, sin consideración de etnia, religión u otro criterio identitario.

    Nosotras/os, por tanto, le instamos a que se sume al boicot a la Conferencia de historia oral de la Universidad Hebrea de Jerusalén y que pida a sus colegas que rechacen participar en ella, rechazando cruzar las líneas de defensa de los palestinos.

     

    PD: Además de las casi 400 adhesiones de académica/os de todo el mundo alcanzadas ya, recientemente Alessandro Portelli (Italia) y Mary Marshall Clark (Estados Unidos), los dos principales ponentes internacionales de la Conferencia, han cancelado su participación.
    Fuente: Plataforma para el Boicot Académico a Israel (PBAI) y Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP).

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