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Category: Universidades y departamentos

  • La Facultad de Geografía e Historia de la Universitat de València se adhiere al BDS y se declara “libre de todo apartheid”

    La Facultad de Geografía e Historia de la Universitat de València se adhiere al BDS y se declara “libre de todo apartheid”

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    Después de mucho trabajo y arduas negociaciones, el pasado 17 de junio la Junta de la Facultad de Geografía e Historia de la Universitat de València aprobaba por unanimidad la adhesión del centro académico a la iniciativa de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) al Estado de Israel. Asimismo, se declaraba “espacio libre de todo apartheid” como forma de reafirmar sus principios estatutarios de servicio a la paz, de libertad académica y de no discriminación, reforzando también su compromiso con el derecho internacional y los Derechos Humanos. Aunque anteriormente varios departamentos universitarios del Estado español habían dado su apoyo a la campaña de BDS, la Facultad de Geografía e Historia de la Universitat de València se convierte en la primera facultad que lo ha hecho de manera oficial.

    Esta incorporación al BDS supondrá que, en los ámbitos donde tenga atribuciones (organización de actividades académicas, colaboración con organismos públicos y privados, compra de material, contratación de servicios, etc.), el centro no colaborará con organismos y empresas cómplices con la violación de los Derechos Humanos. Del mismo modo, dicha facultad se ha comprometido a realizar una tarea de difusión de la iniciativa de BDS y de recomendar a los miembros de la comunidad universitaria y de sus órganos que den su apoyo a la misma. Por último, ha propuesto la creación de una comisión ética dentro de de la Universitat de València para que fomente las investigaciones, las colaboraciones y las iniciativas relacionadas con la promoción de los Derechos Humanos y para que revise las que pueden comportar una violación del derecho internacional o de artículos de los estatutos de la universidad.

    La adhesión, promovida por el grupo BDS País Valencià y los sindicatos estudiantiles SEPC y BEA, se inserta en la campaña BDS académico por Palestina, una de las vertientes del movimiento BDS que pretende impulsar la solidaridad de la comunidad universitaria con el pueblo palestino. Esta rama de la campaña BDS ha recibido el apoyo de numerosas universidades y asociaciones universitarias (desde California hasta Sudáfrica y Finlandia), de científicos como Stephen Hawking, de profesores de prestigio mundial como Etienne Balibar, Judith Butler, Deborah Eisenberg, Rashid Khalidi, Naomi Klein, Joan W Scott o Natalie Zemon Davis, y de más de mil trescientos profesoras, profesores, investigadoras e investigadores universitarios del Estado español, además de cientos de personas que trabajan como PAS en la esfera académica.

    Este posicionamiento supone un gran éxito en un contexto en el que se está habiendo un aumento muy significativo de las victorias globales del movimiento BDS en distintos ámbitos (económico, cultural, deportivo, institucional…). De igual manera, pretende ser el primer paso en una extensión de los apoyos al BDS tanto dentro de la Universitat de València como fuera de ella.

    BDS País Valencià
    Facebook: BDS País Valencià
    Twitter: @BDSPaisValencia

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  • Más de 300 profesores e investigadores belgas se unen al boicot académico a Israel

    Más de 300 profesores e investigadores belgas se unen al boicot académico a Israel

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    Más de 300 personas pertenecientes al profesorado y cuerpo de investigación de universidades de toda Bélgica se han adherido al boicot académico a Israel a través de un comunicado hecho público el día de la Nakba, que conmemora la limpieza étnica palestina de 1948. En el Estado español, ya se adhirieron más de 1300 profesores e investigadores.
    Muro Apartheid Bruselas
    Instalación simulando el Muro de Apartheid israelí en la Grand Place de Bruselas / ABP

    Dentro de los círculos académicos belgas se ha iniciado una campaña de solidaridad con el pueblo palestino: Académicos/as Belgas por el Boicot Académico y Cultural a Israel (BACBI, por sus siglas en inglés) . En este momento, más de 300 profesores e investigadores de ambas partes del país han firmado la declaración de principios del boicot. Con su firma están respondiendo a la llamada de la sociedad civil palestina a una campaña internacional contra la política israelí de apartheid y ocupación. El día de la Nakba, la conmemoración anual de la limpieza étnica de Palestina en 1948 que precedió a la creación del Estado de Israel, es un buen momento para publicar la primera lista de firmantes.

    Tras las últimas elecciones y la construcción de una coalición de gobierno ultraderechista, está más claro que nunca que no hay una alternativa real desde dentro de Israel para lograr una paz justa con los y las palestinas. El primer ministro Netanyahu fue muy explícito en este punto. Por esta razón, deberíamos presionar a Israel desde fuera. La mejor manera no violenta de hacerlo es la campaña internacional del Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS). Como se demostró durante el apartheid sudafricano, un boicot puede tener un impacto muy serio en el Estado opresor. Su objetivo en este caso es terminar con las violaciones continuas y sistemáticas a la legislación internacional y los derechos humanos por parte de Israel.

    Los y las firmantes del llamamiento se comprometen a boicotear las instituciones académicas israelíes: se abstendrán de participar en cualquier forma de colaboración institucional. Además animan a sus colegas y sus instituciones a adherirse al boicot. Las universidades israelíes son cómplices de las políticas de ocupación y apartheid del Estado israelí, ya sea permaneciendo en silencio o, en la mayoría de los casos, cooperando de forma activa con el ejército, los servicios de seguridad y la industria armamentística.

    Ajustándose al llamamiento de nuestros colegas palestinos (PACBI) el boicot académico belga no tiene como objetivo a los profesores o investigadores individualmente. Por el contrario, se fomenta un diálogo constructivo con ellos. Nuestro boicot no está dirigido tampoco contra los judíos: condenamos total e incondicionalmente toda forma de racismo y antisemitismo. Al mismo tiempo, sin embargo, rechazamos la mezcla frecuente de antisemitismo con la crítica a Israel.

    BACBI se une a la campaña internacional BDS con el objetivo, entre otros, de la desinversión de las empresas multinacionales que colaboran con las políticas israelíes de ocupación y colonización. BACBI pretende así presionar a nuestras propias autoridades, así como a las instituciones europeas para condenar la política israelí de ocupación de una manera fuerte y eficaz. El tratado europeo de asociación con Israel y su trato preferencial en todas sus formas debe terminar.

    Ya es hora de poner fin, de una manera no violenta, a la política violenta de apartheid, al muro, a los checkpoints, al encarcelamiento y el castigo colectivo de la población —cerca de 6000 palestinas y palestinos se encuentran detenidos como presos políticos en las cárceles israelíes y centros de detención, siendo la tortura una práctica generalizada—, a poner fin a la limpieza étnica que se está llevando a cabo de manera continuada y más que nunca, con la colonización de Cisjordania y Jerusalén Este, con la proliferación de los asentamientos, los desalojos coloniales, las demoliciones de casas y la confiscación de tierras; a poner fin a la destrucción de los olivos, la destrucción de la tierra y pozos de cultivo; a poner fin a la represión despiadada y la agresión contra la gente, día y noche, niñas y niños incluidos, a los ataques recurrentes y asesinos contra Gaza, en una palabra: a poner fin a toda la política criminal de Israel que se sucede con impunidad desde hace 67 años.

     

    Fuente: Belgian Academics Call for a Boycott of Israel, BACBI, 15/5/2015.

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  • Más de 600 antropólogos se unen al boicot a las instituciones académicas israelíes

    Más de 600 antropólogos se unen al boicot a las instituciones académicas israelíes

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    Más de 600 antropólogas y antropólogos han firmado un comunicado respaldando el creciente movimiento de boicot a las instituciones académicas israelíes en protesta por las sistemáticas violaciones de los derechos humanos cometidos por Israel contra el pueblo palestino. Estas violaciones, de las que el sistema educativo israelí es cómplice, incluyen negar a la población palestina su derecho a la educación y la libertad académica.

    El texto completo de la declaración y la lista de firmantes se puede encontrar en anthroboycott.wordpress.com.

    BDS
    Las personas firmantes reivindican el compromiso de la Antropología con la lucha anticolonial y los Derechos Humanos.

    Comunicado

    Nostras y nosotros, los antropólogos abajo firmantes, expresamos nuestra oposición a las continuas violaciones israelíes de los derechos palestinos, incluyendo la ocupación militar israelí de la Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental, y llamamos boicotear las instituciones académicas israelíes que son cómplices de estas violaciones.

    El último asalto militar hacia la Franja de Gaza por parte de Israel es un recordatorio de que los gobiernos del mundo y los principales medios de comunicación no son capaces de señalar a Israel como responsable sus de violaciones del derecho internacional. Como comunidad de académicos que estudian los problemas de poder, la opresión y la hegemonía cultural, tenemos la responsabilidad moral de alzar la voz y exigir cuentas a Israel y a nuestros propios gobiernos. Actuar en solidaridad con la sociedad civil palestina continúa una tradición disciplinaria de apoyo a las luchas anticoloniales y por los derechos humanos, que constituye una importante ruptura con la complicidad histórica de la antropología con el colonialismo. Como establece la Asociación Americana de Antropología (AAA), en la Declaración sobre Antropología y Derechos Humanos de 1999, la “Antropología como profesión está comprometida con la promoción y protección del derecho de las personas y de los pueblos en todas partes para la realización plena de su humanidad (…). Cuando cualquier cultura o sociedad niega o permite la negación de tal oportunidad de cualquiera de sus miembros o de otros, la AAA tiene la responsabilidad ética de protestar y oponerse a dicha privación”.

    Israel ha mantenido un bloqueo ilegal en la Franja de Gaza desde hace siete años, lo que restringe gravemente la circulación de personas y mercancías dentro y fuera del territorio. Los palestinos también están siendo despojados de sus tierras y medios de vida en toda Cisjordania, donde el Muro de Apartheid de Israel cercena la libertad palestina de movimiento y educación. Estas y otras violaciones en curso continuarán a menos que la gente de todo el mundo actúe donde los gobiernos hayan fallado.

    As employees in institutions of higher learning, we have a particular responsibility to oppose Israel’s widespread and systematic violations of the right to higher education of Palestinians on both sides of the Green Line. In recent months, Israeli forces have raided Al Quds University in Jerusalem, the Arab American University in Jenin, and Birzeit University near Ramallah. In this summer’s assault, Israeli aerial bombardment destroyed much of the Islamic University of Gaza. More generally, the Israeli state discriminates against Palestinian students in Israeli universities and it isolates Palestinian academia by, among other tactics, preventing foreign academics from visiting Palestinian institutions in Gaza and the West Bank. We are also alarmed by the long history of confiscations of Palestinian archives and the destruction of libraries and research centers.

    Como trabajadoras y trabajadores de instituciones de educación superior, tenemos una responsabilidad especial de oponernos a estas sistemáticas y generalizadas violaciones de Israel del derecho a la educación superior de los palestinos a ambos lados de la Línea Verde. En los últimos meses, las fuerzas israelíes han atacado la Universidad Al Quds de Jerusalén, la Universidad Árabe Americana en Jenin, y la Universidad de Birzeit cerca de Ramallah. En el asalto de este verano, el bombardeo aéreo israelí destruyó gran parte de la Universidad Islámica de Gaza. De forma generalizada, el estado de Israel discrimina a los estudiantes palestinos en las universidades israelíes y aísla la academia palestina, entre otras tácticas, prohibiendo que académicos visiten las instituciones palestinas en Gaza y Cisjordania. También estamos alarmados por la larga historia de confiscaciones de archivos palestinos y la destrucción de las bibliotecas y centros de investigación.

    Las instituciones académicas israelíes son cómplices de la ocupación y la opresión de los palestinos. La Universidad de Tel Aviv, la Universidad Hebrea de Jerusalén, la Universidad Bar Ilan, la Universidad de Haifa, Technion y la Universidad Ben Gurion han declarado públicamente su apoyo incondicional a los militares israelíes. Además, existen íntimas conexiones entre las instituciones académicas israelíes y los militares, la seguridad y los establecimientos políticos en Israel. Para citar sólo un ejemplo: la Universidad de Tel Aviv está implicada directamente, a través de su Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS), en el desarrollo de la Doctrina Dahiya, adoptada por el ejército israelí en sus ataques contra el Líbano en 2006 y en Gaza este verano. La Doctrina Dahiya aboga por la extensa destrucción de la infraestructura civil y el “sufrimiento intenso” entre la población civil como una herramienta “eficaz” para someter a la resistencia.

    Como antropólogos, nos sentimos obligados a unirnos a los académicos de todo el mundo que apoyan el llamado palestino al boicot de las instituciones académicas israelíes. Este llamado forma parte del llamamiento realizado por organizaciones de la sociedad civil palestina a implementar de forma completa el Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) a Israel, y está apoyado por la Federación Palestina de Sindicatos de Profesores y Empleados Universitarios (PFUUPE, por sus siglas en inglés).

    En respuesta al llamado palestino, buscamos practicar lo que la AAA llama una “antropología comprometida” que está enfocada en “apoyar los esfuerzos de cambio social que surgen de la interacción entre los objetivos de la comunidad y la investigación antropológica”. La investigación antropológica ha iluminado los efectos destructivos de la ocupación israelí en la sociedad palestina. Y la comunidad palestina ha llamado a un boicot académico a Israel como un paso necesario para garantizar los derechos palestinos, incluido el derecho a la educación.

    De acuerdo con estos principios establecidos en favor de los derechos y de la justicia, antropólogos, tanto de forma independiente como a través de la AAA, hemos tomado posiciones sobre una serie de cuestiones: el apartheid en Sudáfrica, Namibia y Burundi; la violencia contra la población civil en la antigua Yugoslavia y Pakistán; la violencia contra las poblaciones indígenas y las minorías en Chile, Brasil y Bulgaria; el uso de la tortura; el golpe de Estado de Pinochet en Chile; y el uso mal intencionado del conocimiento antropológico en el Sistema de Terreno Humano del ejército de los EE.UU. Como organización, la AAA también ha participado en boicots en varias ocasiones: del programa Fulbright-Chile en 1975; del Estado de Illinois en 1999; de la cadena de hoteles Hilton en 2004; de Coca-Cola en 2006; y del Estado de Arizona en 2010.

    Realizar un boicot a las instituciones académicas israelíes va en la línea de estas acciones anteriores. Nuestra decisión de firmar en forma individual por el boicot académico representa una afirmación concreta y consecuente de nuestro compromiso como antropólogos a la lucha del pueblo palestino.

    Siguiendo los pasos del creciente número de asociaciones académicas estadounidenses que han respaldado las resoluciones de boicot, hacemos un llamado a nuestros colegas antropólogos a boicotear a las instituciones académicas israelíes. Dado que las décadas de interacción, la cooperación y la colaboración con las instituciones israelíes no han producido el entendimiento mutuo o terminado con la ocupación militar y sus violaciones, creemos que este boicot es la única forma no violenta de presión que pudiera persuadir a los israelíes para pedir –y actuar para– un cambio significativo que conduciría a una paz justa. Los palestinos deben tener la libertad de asistir a las universidades, en Palestina e internacionalmente, de forma segura. Deben tener una floreciente experiencia educativa inclusiva, integral. Deben tener la libertad de conocer y aprender de académicos de todo el mundo.

    Nos comprometemos a no colaborar en proyectos y eventos que involucran instituciones académicas israelíes, a no participar de conferencias y eventos en esas instituciones y no publicar en revistas académicas con sede en Israel. Llamamos a hacerlo hasta que estas instituciones pongan fin a su complicidad en la violación de los derechos palestinos según lo estipulado en el derecho internacional, y respetar todos los derechos de los palestinos, llamando a Israel a que:

    1. Ponga fin al bloqueo de Gaza, la ocupación y colonización de todas las tierras ocupadas desde junio de 1967 y al desmantelamiento de colonias y Muro de Apartheid;
    2. Reconozca los derechos fundamentales de los ciudadanos árabe-palestinos de Israel y de los beduinos del Negev apátridas a la plena igualdad; y
    3. Respete, proteja y promueva los derechos de los refugiados palestinos a regresar a sus hogares y propiedades tal como se estipula en la Resolución 194 de la ONU.
    Atentamente,
    Los abajo firmantes.

     

    Fuente: Over 250 anthropologists join the call for a boycott of Israeli academic institutions, Mondoweiss, 1/10/2014.
    Traducción: PalestinaLibre.org.

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  • Directrices de PACBI para el boicot académico internacional a Israel

    Directrices de PACBI para el boicot académico internacional a Israel

    Sentitzen dugu, baina sarrera hau Castellano bakarrik dago.

    (Revisado julio 2014)

    Como parte del Comité Nacional Palestino de BDS (BNC) encargado de supervisar los aspectos de BDS relativos al boicot académico y cultural, la Campaña Palestina para el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI) recomienda, desde 2004, realizar un boicot a las instituciones académicas y culturales israelíes. Esta petición se basa en el hecho de que estas instituciones son profundamente cómplices del sistema de opresión israelí que viene denegando al pueblo palestino sus derechos básicos garantizados por el Derecho Internacional, o le impide el ejercicio de estos derechos, incluidos el de la libertad académica y el derecho a la educación.

    Las instituciones académicas son una parte clave del andamiaje ideológico e institucional del régimen israelí de ocupación, colonialismo y apartheid contra el pueblo palestino [1]. Desde su fundación, la academia israelí ha participado en el establishment político-militar hegemónico en Israel y, sin menospreciar los esfuerzos de un puñado de académicos de principios, está profundamente implicada en sustentar y perpetuar la negación sistemática de los derechos de los palestinos [2].

    El boicot académico institucional que PACBI promueve, ha sido aprobado por el Consejo Superior de Educación Palestino (CHE), secunda el llamamiento de este organismo de “no cooperación en las esferas científica y técnica entre universidades palestinas e israelíes” [3] y cuenta con el apoyo de la Federación Palestina de Sindicatos de Profesores y Empleados Universitarios (PFUUPE).

    Libertad académica

    El BNC, a través de las directrices PACBI que se presentan a continuación, defiende el derecho universal a la libertad académica. El boicot institucional solicitado por la sociedad civil palestina no entra en conflicto con esa libertad. PACBI suscribe la definición de libertad académica recogida por el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas (UNESCR), y aceptada internacionalmente:

    “La libertad académica comprende la libertad del individuo a expresar libremente sus opiniones sobre la institución o el sistema en que trabajan, a cumplir con sus funciones sin discriminación ni miedo a la represión por parte del Estado o de cualquier otro actor, a participar en organismos académicos profesionales o representativos y a disfrutar de todos los derechos humanos reconocidos internacionalmente que se apliquen a los demás individuos en la misma jurisdicción. El disfrute de la libertad académica conlleva obligaciones, como es el deber de respetar la libertad académica de los demás, asegurar una discusión justa sobre opiniones contrarias y tratar a todos sin discriminación en ningún terreno.” [4]

    Fiel a los preceptos del derecho internacional y a los derechos humanos universales, el movimiento BDS, incluida PACBI, rechaza en principio el boicot a individuos sobre la base de su identidad (como ciudadanía, raza, sexo o religión) o de su opinión. Sin embargo, si un individuo está representando al estado de Israel o a una institución israelí cómplice (como en el caso de un decano, rector o presidente), o es comisionado/reclutado para contribuir en los esfuerzos de Israel para “lavar su imagen”, entonces su/sus actividades serán objeto del boicot institucional que el movimiento BDS está solicitando.

    La mera pertenencia de académicos israelíes a una institución académica israelí, por tanto, no es motivo para aplicar el boicot.

    Mientras que la libertad académica de un individuo debe ser respetada totalmente y en todo momento en el contexto del boicot académico, un o una académica a título individual, sea israelí o no, no estará exenta de ser objeto de medidas de boicot de “sentido común” (más allá del alcance de los criterios PACBI de boicot institucional), que conscientemente la ciudadanía mundial pueda promover en respuesta a lo que perciba como una complicidad o una responsabilidad individual flagrante, o la defensa y la promoción de violaciones de Derecho internacional (como puedan ser la participación directa o indirecta en la comisión de crímenes de guerra u otras violaciones graves de los derechos humanos, incitación a la violencia, comentarios racistas, etc). En este nivel, las y los académicos israelíes no estarán exentos automáticamente de las críticas debidas o de cualquier forma legítima de protesta, incluido el boicot; y deberán ser tratados como el resto de los infractores, en la misma categoría, ni mejor ni peor. Todo ello de acuerdo con la Declaración Universal de Derechos Humanos, en la que se basan los principios del movimiento BDS, y que dice así:

    “En el ejercicio de sus derechos y libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público, y del bienestar general en una sociedad democrática.” [5]

    Directrices del boicot académico

    Desde 2004, PACBI ha examinado detenidamente muchos proyectos y actividades académicas, evaluando la aplicabilidad de los criterios de boicot a los mismos y, en consecuencia, ha elaborado cartas abiertas, declaraciones y dictámenes sobre ellos. Partiendo de esta experiencia, y en respuesta a la creciente demanda de una orientación específica desde PACBI sobre la aplicación del boicot académico a diversos proyectos, que van desde conferencias y programas de intercambio a proyectos de investigación, PACBI expone a continuación criterios y directrices claras, consistentes y coherentes, que abordan de manera específica los matices y particularidades de la academia.

    Estas directrices tienen la intención de ayudar a aquellos académicos de principios y a las instituciones académicas de todo el mundo a actuar en consonancia con el llamamiento palestino al boicot, como una contribución a la defensa del Derecho internacional y la promoción de la lucha por la libertad, la justicia y la igualdad. Directrices similares han sido emitidas por PACBI para el boicot cultural [6].

    Como regla general, y a menos que demuestren lo contrario, todas las instituciones académicas israelíes están sujetas al boicot por su complicidad profunda y consciente desde hace décadas en el mantenimiento de la ocupación israelí y la negación de los derechos básicos a los palestinos, independientemente de que dicha complicidad haya sido sustentada mediante el silencio, o mediante su participación efectiva en la justificación, el blanqueo o el encubrimiento intencionado de violaciones de Derecho internacional y de los derechos humanos cometidas por Israel, o a través de su colaboración directa con agencias estatales en la planificación y ejecución de proyectos que contravienen el Derecho internacional y los derechos palestinos. En consecuencia, estas instituciones, todas sus actividades, y todas las actividades que patrocinan o apoyan deben ser boicoteadas. Se debe poner término a los proyectos con todas las instituciones académicas israelíes, tal y como ocurrió con todas las instituciones académicas de Sudáfrica bajo el apartheid.

    En conformidad con lo anterior, PACBI insta a los académicos, a las asociaciones y sindicatos profesionales de la academia, y a todas las instituciones académicas de todo el mundo —así como a otras instituciones— cuando sea posible y según corresponda, a boicotear y/o trabajar en favor de la cancelación o anulación de todo evento, actividad, acuerdo o proyecto que involucre a instituciones académicas israelíes, o aquellas que promuevan la normalización de Israel en la academia mundial, que blanqueen las violaciones de Derecho internacional y de los derechos de los palestinos por parte de Israel, o que violen las directrices del BDS.

    En concreto, los siguientes eventos, actividades o situaciones son objetivo de boicot:

    1. Los eventos académicos (tales como conferencias, simposios, talleres, presentaciones de libros y exposiciones museísticas) convocados o copatrocinados por Israel, por instituciones israelíes cómplices o por sus lobbies (grupos de apoyo y de presión) en los diferentes países. Todos estos eventos académicos, tanto si se celebran en Israel como en el extranjero, merecen ser boicoteados por motivos institucionales. Las actividades boicoteables incluyen conferencias y otras actividades patrocinadas u organizadas por organismos o asociaciones académicas israelíes en conferencias internacionales fuera de Israel. Es importante destacar que también se incluyen la celebración en Israel de reuniones de organismos y asociaciones internacionales.El principio general es que todo evento o proyecto llevado a cabo bajo el patrocinio/auspicio de, o en colaboración con, o con financiación de un organismo oficial israelí o con una institución cómplice (incluidos los grupos de presión o lobbies) es merecedor de boicot. Lo mismo puede aplicarse a las instituciones no israelíes que apoyan y patrocinan eventos al servicio de los propósitos propagandísticos de Israel.
    2. Actividades de investigación y desarrollo que entran en las siguientes categorías:
      1. Entre instituciones académicas: Acuerdos de cooperación con universidades o institutos de investigación israelíes. Estos acuerdos, firmados entre instituciones académicas internacionales e israelíes normalmente implican el intercambio de profesores y estudiantes y, lo que es más importante, la realización de investigaciones conjuntas. Muchos de estos programas son patrocinados y financiados por la Unión Europea, en el caso de Europa, y por fundaciones independientes o gubernamentales en otros lugares.
      2. Entre el gobierno israelí y otros gobiernos, fundaciones o instituciones. Investigadores involucrados en este tipo de proyectos podrían desarrollarlos en universidades estadounidenses, europeas o de otros países.
      3. Entre empresas/multinacionales e instituciones académicas: Actividades de investigación y desarrollo apoyadas por corporaciones internacionales que implican contratos u otros acuerdos institucionales con departamentos o centros de universidades israelíes.

      El ejemplo más claro de complicidad académica con Israel es el Proyecto Horizonte 2020 [7], apoyado por todos los gobiernos europeos. Incluir a Israel en este megaproyecto de investigación académica a pesar de las violaciones persistentes por parte de Israel de la cláusula de derechos humanos del Acuerdo de Asociación UE-Israel [8], del marco legal de Horizon y de otros ámbitos de cooperación de la UE con Israel, equivale a blanquear la larga lista de violaciones de derechos humanos que Israel y sus universidades cómplices han cometido en las últimas décadas.

      Otros ejemplos incluyen: la Fundación Binacional Estados Unidos-Israel para la Ciencia (BSF) [9], una institución establecida por los gobiernos de EEUU e Israel en 1972 para patrocinar las investigaciones israelíes y estadounidenses; la Iniciativa Eureka [10] programa intergubernamental europeo que desde 1985 incluye a Israel como el único miembro no europeo; o la Asociación Británica-Israelí para la Investigación y el Intercambio Académico (BIRAX), un proyecto de motivación política que tiene como objetivo contrarrestar el creciente apoyo al boicot académico a Israel entre los académicos británicos y sus sindicatos [11].

    3. La financiación de Israel o de sus grupos de presión (lobbies) a actividades y/o proyectos académicos. Todos los proyectos y actividades académicas financiadas total o parcialmente por Israel o cualquiera de sus grupos de presión son objeto de boicot. Cualquier foro o proyecto académico internacional que acepte la financiación de Israel, de sus grupos de presión o de instituciones cómplices entra en conflicto con el boicot académico palestino a Israel.Nota: Un académico israelí tiene derecho, como contribuyente, a recibir financiación de su gobierno o institución como apoyo a sus actividades académicas tales como asistir a conferencias internacionales y otros eventos académicos, siempre y cuando dicha financiación no esté condicionada a estar al servicio de los intereses políticos de Israel en forma alguna, tal y como sería el reconocimiento público de dicho apoyo por parte de los organizadores de la conferencia, actividad o evento. La mera afiliación del académico a una institución israelí no convierte la conferencia o actividad en objeto del boicot.
    4. Las intervenciones y conferencias en foros internacionales por parte de dirigentes o representantes del Estado de Israel o de las instituciones académicas israelíes tales como presidentes, rectores o decanos.
    5. Estudiar en Israel a través de sus programas para estudiantes extranjeros. Estos programas de intercambio generalmente se ubican en universidades israelíes que forman parte del programa de propaganda israelí, diseñados con el objetivo de dar a los estudiantes internacionales una “experiencia positiva” de Israel, blanqueando la ocupación y la negación de los derechos de los palestinos. La publicidad y el reclutamiento que se realizan a través de estos planes de estudio desde las delegaciones de estudiantes y otros departamentos académicos (como son los centros de estudios sobre Oriente Medio) deben concluir.
    6. Premios honoríficos y reconocimientos a funcionarios israelíes, representantes de instituciones académicas, o a instituciones académicas o de investigación. Tales instituciones y sus representantes oficiales son cómplices y como tales se les debe negar este reconocimiento.
    7. Proyectos de normalización. Actividades académicas y proyectos que impliquen a palestinos y/u otros árabes por un lado e israelíes por otro (ya sean bi- o multilaterales) que pretenden apoyarse en la falsa premisa de simetría/paridad entre el opresor y los oprimidos, o que afirman que ambos, colonizadores y colonizados, son igualmente responsables en el “conflicto”; todas ellas son formas intelectualmente deshonestas y moralmente reprobables de normalización que debe ser boicoteadas [12]. Lejos de cuestionar un statu quo injusto, este tipo de proyectos contribuyen a que se perpetúe. Entre los ejemplos se incluyen eventos, proyectos o publicaciones que se han diseñado expresamente para reunir a palestinos/árabes e israelíes para que puedan presentar sus respectivas narrativas o miradas, o para trabajar hacia la reconciliación sin abordar las causas profundas de la injusticia y los requisitos fundamentales de la justicia.Otros factores que PACBI toma en consideración para evaluar dichas actividades y proyectos son las fuentes de financiación, el diseño del proyecto o evento, los objetivos de la/s organización/es patrocinadora/s, los participantes, y otros factores similares relevantes.Los proyectos asociados que cumplan las dos condiciones siguientes no se consideran formas de normalización y, por tanto están exentos de boicot:
      1. La parte israelí en el proyecto reconoce los derechos de los palestinos de acuerdo con el derecho internacional (que corresponden a los 3 derechos del llamamiento de BDS); y
      2. el proyecto / actividad es un proyecto/actividad de “co-resistencia” en lugar de co-existencia. [13]

      Los debates entre palestinos/árabes e israelíes están excluidos del boicot si se organizan sin la cooperación con Israel, sus grupos de presión, o de sus instituciones cómplices.

      Condicionar el apoyo a las instituciones académicas palestinas a la exigencia de que mantengan su “alianza” con instituciones israelíes, es también una forma coercitiva de normalización que es rechazada tanto por el BNC, como por PACBI y la Federación Palestina de Sindicatos de Profesores y Empleados Universitarios (PFUUPE). Contribuye a encubrir la complicidad de las instituciones israelíes y a mejorar su legitimidad como centros de excelencia, en lugar de reforzar la capacidad de investigación de las instituciones palestinas.

      Los académicos internacionales que insisten en cruzar las líneas rojas del BDS realizando actividades con instituciones israelíes objetos de boicot, y buscando un equilibrio visitando también a grupos palestinos, violan totalmente las directrices de boicot y contribuyen a la falsa percepción de la simetría entre el opresor colonial y colonizado. El BNC (incluyendo PACBI) rechaza este intento de camuflaje [14] y no acepta estas visitas a las instituciones palestinas.

    8. Afiliación institucional de las asociaciones israelíes en organismos mundiales. Las campañas coordinadas y selectivas para exigir la suspensión de la afiliación de Israel en foros internacionales contribuyen a presionar a Israel para que respete el derecho internacional. Del mismo modo que la participación de Sudáfrica en los foros mundiales académicos —entre otros— fue rechazada durante el Apartheid, también debe rechazarse la de Israel.
    9. Publicar o evaluar artículos para revistas académicas con sede en universidades israelíes, o publicados en colaboración con instituciones israelíes, o conceder permiso para reproducir material publicado en otro lugar en revistas con sede en Israel. También están incluidas las revistas cuya publicación depende de asociaciones internacionales domiciliadas en universidades israelíes. Se deben hacer esfuerzos para localizar sus redacciones en universidades fuera de Israel.
    10. Ser revisor externo de tesis, escribir recomendaciones, o participar otras formas de arbitraje, como formar parte de tribunales o comisiones de contratación, promociones, plazas, y asesoramiento de becas con universidades israelíes [15]. Los académicos internacionales que deciden revisar el trabajo académico de profesorado o estudiantes de universidades israelíes como una cuestión personal no están en conflicto con las directrices de boicot, siempre y cuando sus nombres no sean utilizados por las universidades de ninguna manera para ganar legitimidad. Aceptar ser miembro de un Tribunal de Tesis, ser revisor o asesor, invitado por universidad israelí, sin embargo, entra en conflicto directamente con el boicot institucional ya que legitima la posición académica de Israel en todo el mundo. El boicot también se aplica a las recomendaciones realizadas a los administradores universitarios. Además, las universidades internacionales no deberían dar recomendaciones a estudiantes que desean realizar sus estudios en Israel, ya que esto facilita el incumplimiento de la norma 11, que viene a continuación.
    11. Los y las estudiantes extranjeras y profesorado internacional que estén implicados en docencia o investigación con instituciones israelíes. Si la realización de las investigaciones en instalaciones israelíes, en archivos por ejemplo, para la búsqueda de documentación no implica afiliación oficial (como sucede, por ejemplo, con el estatuto de visitante), entonces la actividad no está sujeta al boicot.
    12. Todas las visitas académicas o misiones de investigación financiadas por Israel, sus instituciones cómplices o sus lobbies internacionales. La financiación del gobierno israelí o de cualquiera de sus grupos de presión debe ser boicoteada. Por otra parte, las misiones de investigación equilibradas, independientes, incluso aquellas que incluyen reuniones con instituciones académicas israelíes cómplices, no son boicoteables, siempre que no se establezca un vínculo institucional (por ejemplo, a través de seminarios, talleres, exposiciones, etc.) de ningún tipo con las instituciones israelíes.

    El boicot a las instituciones académicas israelíes debe continuar hasta que estas instituciones cumplan con dos condiciones básicas:

    • El reconocimiento de los derechos inalienables del pueblo palestino, consagrado en el derecho internacional (incluyendo los tres derechos básicos señalados en el llamamiento de BDS 2005) y
    • El fin de todas las formas de complicidad con la violación de los derechos palestinos según lo estipulado por el derecho internacional. Esta complicidad incluye políticas y prácticas discriminatorias, así como diversos roles en la planificación, ejecución y o justificación de los abusos y violaciones de los derechos humanos y de la legislación internacional por parte de Israel.
    PACBI

     

     


    Notas

    [1] Unidos contra el Apartheid, el colonialismo y la ocupación. Dignidad y justicia para el pueblo palestino. (Borrador final, octubre de 2008).
    [2] La complicidad de la academia israelí es demasiado profunda y larga para listarla aquí. Para algunas referencias ver http://www.pacbi.org/etemplate.php?id=2024, http://www.pacbi.org/etemplate.php?id=2522, y http://www.pacbi.org/etemplate.php?id=2532.
    [3] El Consejo Superior de Educación Palestino (CHE), compuesto por altos cargos de universidades palestinas y representantes de la comunidad, desde la década de 1990 se ha adherido al principio de no cooperación con universidades israelíes hasta que Israel termine con la ocupación; esta posición se ha reiterado en varias ocasiones, incluyendo una declaración del CHE agradeciendo al sindicato británico académico NATFHE en 2006 y en una carta del CHE dirigida a PACBI en 2005.
    [4] Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU, “Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales“, Art. 13, “El derecho a la educación“, 8/12/1999. Se hace especial énfasis.
    [5] Naciones Unidas, “Declaración Universal de Derechos Humanos” (1948), artículo 29(2).
    [6] PACBI Guidelines for the International Cultural Boycott of Israel (Revised July 2014).
    [7] Horizon 2020 – European Commission.
    [8] “No New EU-Israel Action Plan in April 2009!”, 9/07/2009, BDSMovment.net.
    [9] BSF (United States-Israel Binational Science Foundation).
    [10] EUREKA Initiative, Ministry of Economy and Energy.
    [11] UK Officialdom Sides with Israeli Apartheid: A Palestinian response to the new Israeli-British academic partnership, PACBI, 22/07/2008.
    [12] Israel’s Exceptionalism: Normalizing the Abnormal, PACBI, 31/10/2011.
    [13] Opinion: Co-Resistance vs. Co-Existence, Maath Musleh, Maan News Agency, 14/07/2011.
    [14] On BDS Bashers and their Search for Fig Leaves, PACBI, 29/06/2011.
    [15] En 2002, más de 700 personas de la academia europea firmaron la declaración: “Yo ya no tengo la conciencia tranquila continuando la cooperación con instituciones oficiales israelíes, incluyendo universidades. No atenderé a conferencias científicas en Israel, y no participaré como colegiado en la decisión de contratación o promoción de universidades israelíes, o en las decisiones de los organismos de financiación israelíes. No continuaré colaborando ni acogiendo colegas científicos israelíes de forma individual”, Israeli boycott divides academics, Suzanne Goldenberg y Will Woodward, The Guardian, 8/07/2002.

     

     

    Fuente: PACBI Guidelines for the International Academic Boycott of Israel (Revised July 2014), PACBI, 31/07/2014.
    Traducción: BDS Académico por Palestina, 17/09/2014.

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  • 1.200 profesores e investigadores universitarios del Estado español piden romper las relaciones académicas con Israel

    1.200 profesores e investigadores universitarios del Estado español piden romper las relaciones académicas con Israel

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    Más de mil profesionales del ámbito académico y científico han firmado un manifiesto, lanzado por la campaña de BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) Académico por Palestina, pidiendo el cese de toda relación institucional con el mundo académico israelí hasta que éste deje dar apoyo a la ocupación y apartheid en Palestina.
    BDS Académico
    1.200 profesores e investigadores del Estado español con el BDS Académico. / AFP. M Abed.

    La campaña, iniciada hace más de dos años, pide el apoyo tanto de profesionales del ámbito académico y científico como de asociaciones vinculadas a éste, como son los sindicatos de estudiantes y trabajadores, centros de investigación, colegios profesionales, etc. De los 1.400 firmantes totales, 150 corresponden a catedráticos, 850 a profesores y 200 a investigadores. Además, han dado su apoyo también 52 asociaciones vinculadas al ámbito académico, entre las cuales hay grupos de investigación y departamentos universitarios.

    La iniciativa se enmarca dentro de la campaña internacional de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) a Israel. Dicha campaña es una estrategia no-violenta impulsada por la sociedad civil palestina en 2005 que se está erigiendo en una alternativa efectiva para presionar a Israel a la hora de respetar los derechos humanos y la legalidad internacional. En el último año, el físico Stephen Hawking, el premio Nobel de la Paz Desmond Tutu y hasta cuatro asociaciones académicas de EEUU se han sumado al boicot como forma de apoyar la llamada hecha por la sociedad civil palestina. Es importante apuntar que se trata de una llamada al boicot a las instituciones israelíes y no a los individuos del ámbito académico. Asimismo, la Unión Europea ha establecido un boicot de facto a toda colaboración con Universidades y Centros de Investigación israelíes situados en territorio palestino ocupado.

    La campaña seguirá recogiendo firmas y tiene previsto servir de apoyo a campañas específicas que se desarrollarán en diferentes universidades del estado, como son las campañas de la Universitat de Vic y de la Universidad de Málaga, donde se trabaja con el objetivo de romper las relaciones con la universidad de Haifa y de Tel Aviv, respectivamente.

    Para más información y contacto con miembros de la campaña se puede escribir a bdspbai@gmail.com.

    Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP)

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  • 1,200 Spanish University professors and researchers demand to break academic relationships with Israel

    1,200 Spanish University professors and researchers demand to break academic relationships with Israel

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    More than 1,000 professionals have signed a manifesto, released by the BDS (Boycott, Divestment and Sanctions) academic campaign for Palestine, demanding to end all institutional relations with the Israeli academic world, until it stops supporting occupation and apartheid in Palestine.
    1.200 Spanish University professors and researchers with the Academic BDS campaign. / AFP. M Abed.
    1.200 Spanish University professors and researchers with the Academic Boycott campaign. / AFP. M Abed.

    The campaign, which started two years ago, asks for support from professionals from the academic and scientific field, and also from associations linked to this field, such as student’s and worker’s unions, research centres, professional associations, etc. From the 1,400 people who have signed the manifesto, 150 are professors, 850 are teachers and 200 are researchers. More than 52 associations linked to the academic field have also signed; among them there are research groups and University departments.

    This initiative is part of an international campaign: Boycott, Divestments and Sanctions (BDS) to Israel. This international calling is a non-violent strategy driven by the Palestinian Society in 2005. It is growing as an effective pressure strategy towards Israel, so that it respects Human Rights and International Law. Last year, the physician Stephen Hawking, the Nobel Peace Prize Desmond Tutu and four American academic associations adhered to the boycott. It’s important to emphasize that this demand is at an institutional level and not at an individual one. On the same line, the European Union has established a de facto boycott to all collaboration with Israeli research centres and Universities placed in the Occupied Territories.

    The campaign will keep collecting signatures and foresees to support specific campaigns which will develop in different Spanish universities, such as the University of Vic and the University of Malaga, where the aim is to break ties with the Haifa University and the Tel Aviv University, respectively.

    In Catalonia, activists from the above mentioned campaign, occupied on May 15th the Secretary of Universities and Research asking for transparency in all of the agreements signed last November when a delegation of businessmen, councillors and directors of research centres lead by Artur Mar travelled to Israel to tighten economic and academic ties with Israeli institutions.

    As a result, a meeting was achieved with the Secretary of Universities, Antoni Castellà, where the campaign’s demands were exposed. He delivered the agreements signed
    during that trip. Even though he assured that no Catalan Universities collaborate with universities which are involved in the Occupation of Palestine, these Israeli universities do actively participate in military research projects and in the Palestinian occupation. This is documented in Alejandro Pozo’s report: Defensa, Seguretat i Ocupació com a Negoci. Relacions Militars, Armamentístiques i de Seguretat entre Espanya i Israel.

    The Spanish campaign, has achieved a special echo in Catalonia, where 40% of the total signatures are from: more than 550. The Universities which have participated the most are the Universitat Autònoma de Barcelona and the Universitat de Barcelona. This is specially significant since the Generalitat is clearly trying to transform Israel into a priority partner, with a specific emphasis when it comes to University ties.

    For more information and to contact with members of the campaign send an e-mail to bdspbai@gmail.com.

    Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina (RESCOP)

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  • El Foro de Investigación sobre el Mundo Árabe y Musulmán se adhiere al BDS Académico

    El Foro de Investigación sobre el Mundo Árabe y Musulmán se adhiere al BDS Académico

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    El Foro de Investigación sobre el Mundo Árabe y Musulmán (FIMAM), que agrupa a más de un centenar de investigadoras e investigadores del mundo árabe y musulmán en el Estado español, ha decidido por unanimidad en su último congreso celebrado en Toledo adherirse al manifiesto del BDS Académico por Palestina.
    Mesa sobre el Sáhara Occidental, Palestina y el BDS Académico en en el XVII Encuentro del FIMAM.
    Mesa sobre el Sáhara Occidental, Palestina y el BDS Académico en en el XVII Encuentro del FIMAM.

    El Foro de Investigación sobre el Mundo Árabe y Musulmán (FIMAM) es una iniciativa de cooperación científica e información temática nacida en 1995 que reúne a más de un centenar de investigadoras e investigadores del mundo árabe y musulmán en el Estado español. Los días 12 y 13 de junio ha tenido lugar su XVII encuentro en la Universidad de Castilla-La Mancha en Toledo, en el que han participado en torno a medio centenar de especialistas de diferentes universidades del estado español, europeas, americanas y árabes.

    En este encuentro se decidió por unanimidad adherirse al manifiesto del BDS Académico por Palestina, que ya ha sido firmado por más de 1.600 personas del mundo universitario (incluyendo 1.000 profesoras e investigadoras), y más de cuarenta organizaciones sindicales, estudiantiles y de profesorado. El manifiesto impulsa así en el marco académico la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) que nació de la sociedad palestina en 2005 como vía pacífica para hacer cumplir a Israel con la legalidad internacional y respetar los Derechos Humanos del pueblo palestino. El boicot académico es la «respuesta al apoyo institucional unánime de las universidades israelíes a las políticas de ocupación y apartheid contra la población palestina», dice el manifiesto. Apoyo que se materializa «en una estrecha cooperación con el ejército israelí y en políticas discriminatorias contra los estudiantes palestinos».

    El FIMAM se une de este modo a los departamentos de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid y de la Universidad de Granada, así como el de Sociología y Antropología de la Universidad de La Laguna, que fueron las primeras instituciones en hacerlo. En Cataluña se ha obtenido un posicionamiento en contra del apartheid y la ocupación palestina tanto de la Secretaria d’Universitats i Recerca de la Generalitat en una reunión con Antoni Castellà, como de Jordi Montaña, rector de la Universitat de Vic.

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  • Manifiesto por el BDS Académico en Argentina contra el apartheid israelí

    Manifiesto por el BDS Académico en Argentina contra el apartheid israelí

    Más de una veintena de personas del mundo académico argentino se han unido ya al manifiesto por el BDS Académico en Argentina que se acaba de lanzar. La campaña, que denuncia el papel activo de las universidades israelíes en el régimen de apartheid y pide la no-colaboración con el mismo, ha cosechado grandes éxitos en los últimos meses, como la adhesión de importantes asociaciones estadounidenses y europeas, o la expulsión del programa europeo Horizon 2020 de instituciones en territorios ocupados.

    En el Estado español, el manifiesto BDS Académico por Palestina ha reunido en pocos meses más de 1.600 firmas (incluyendo 800 profesores e investigadoras). Los departamentos de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid y de la Universidad de Granada, así como el de Sociología y Antropología de la Universidad de La Laguna han sido las primeras instituciones oficiales en unirse. En Cataluña se ha obtenido un posicionamiento en contra del apartheid y la ocupación palestina tanto de la Secretaría de Universidades de la Generalitat como del rector de la Universitat de Vic.

    Para adherirte a la campaña argentina de forma individual o un colectivo, visita la web de BDS por Palestina en Argentina o escribe a bdsacademicoargentina@gmail.com con tus datos personales y académicos. Para información en castellano sobre el BDS académico a nivel mundial, entra al sitio del BDS Académico en el Estado español, además puedes unirte a la Campaña “Boicot Académico por Palestina en Argentina” también en Facebook.

     

    MANIFIESTO: Las universidades y el apartheid israelí: acabemos con la complicidad

    Como miembros de la comunidad universitaria, nos sumamos a la llamada hecha desde el conjunto de la sociedad y de las universidades palestinas pidiendo a la sociedad civil internacional que adopte la campaña para el Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) al Estado de Israel como la forma más pacífica y efectiva de obligar a Israel a cumplir la Legalidad Internacional vigente*. La campaña del BDS al Estado de Israel se inició en el año 2005 ante las constantes violaciones de los derechos humanos por parte del Estado de Israel y la reiterada falta de voluntad de los estados y actores internacionales para hacer que este Estado cumpla con el derecho internacional y las resoluciones de Naciones Unidas.

    Esta campaña, que se apoya en la exitosa experiencia del movimiento internacional de boicot al Apartheid de Sudáfrica y ha recibido el apoyo de destacados activistas como el premio nobel de la paz Desmond Tutu, de organizaciones judías como Jewish Voice for Peace (Voz Judía por la Paz) y de un número creciente de académicos israelíes, ha demostrado ser una vía de creciente eficacia para que la sociedad civil internacional presione, mediante acciones no-violentas, a la comunidad internacional con el objetivo de hacer respetar los derechos de la población palestina.

    Dentro de la campaña BDS, el boicot académico nace como respuesta al apoyo institucional unánime de las universidades israelíes a las políticas de ocupación y apartheid contra la población palestina, que, entre otras cosas, se materializa en una estrecha cooperación con el ejército israelí y en políticas discriminatorias contra los estudiantes palestinos. Por todo ello pedimos que, mientras el Estado de Israel no cumpla con el derecho internacional y las resoluciones de Naciones Unidas, se apliquen las siguientes medidas:

    • Los organismos oficiales de Ciencia y Tecnología (CyT) y la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación en Argentina suspendan la cooperación con sus semejantes israelíes, así como las convocatorias a propuestas de cooperaciones académicas, científicas y tecnológicas de Universidades e Institutos de investigación argentinos con los israelíes.
    • Mientras esto no se cumpla, pedimos a las agrupaciones gremiales, sindicales, centros de estudiantes, colectivos populares, ONG por los derechos humanos, partidos políticos y otros colectivos, que presionen a dichos organismos oficiales para que así lo hagan y que tomen las medidas a su alcance para implementar dicha moratoria.
    • En el ámbito universitario, la mejor medida de presión a nuestro alcance es la misma que viene siendo utilizada por universitarios de todo el mundo comprometidos con una solución justa para los pueblos de la región: el boicot académico. En consecuencia, pedimos la suspensión de las relaciones entre nuestras instituciones universitarias y las israelíes hasta que el Estado de Israel respete el derecho internacional y las resoluciones de Naciones Unidas, al tiempo que nos declaramos solidarios con todas aquellas personas -universitarias o no- que en Israel luchan valientemente en defensa de los derechos humanos, sociales y políticos del pueblo palestino.

    * El llamamiento tiene el apoyo de más 170 organizaciones de la sociedad civil palestina, así como de todas las universidades palestinas. Puede verse en bdsmovement.net y pacbi.org.

    La única vía para que las instituciones académicas argentinas no sean cómplices silenciosas de un sistema de ocupación, colonización y Apartheid es sumando el máximo de apoyo posible. Ante la inoperancia de los organismos internacionales, los pueblos debemos actuar.
    ¡Firmá y difundí!

     

    Entrevista a David Comedi, coordinador de la Campaña BDS Académico por Palestina en Argentina

    El programa Derribando Muros de Radio Gráfica entrevistó a David Comedi, doctor en Física, profesor de la Universidad Nacional de Tucumán e Investigador Independiente de CONICET. Comedi es miembro fundador del Grupo Tucumán por Palestina y coordinador del grupo Boicot Académico por Palestina en Argentina.

     

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  • La UAM contra el apartheid israelí: llamamiento al boicot académico

    La UAM contra el apartheid israelí: llamamiento al boicot académico

    Autónom@s por Palestina, Universidad Autónoma de Madrid, 4 de marzo de 2014.
    Chantal Meloni y Luz Gómez en los actos de la Semana Contra el Apartheid Israelí en la UAM. / Juan Zarza/DISO Press
    Chantal Meloni y Luz Gómez en los actos de la Semana Contra el Apartheid Israelí en la UAM. / Juan Zarza/DISO Press

    En el marco de la X Semana Contra el Apartheid Israelí, ha tenido lugar una mesa redonda La UAM contra el apartheid israelí: llamamiento al boicot académico, con participación de todos los sectores de la comunidad universitaria de la Universidad Autónoma de Madrid (estudiantes, personal docente e investigador, personal de administración y servicios, y representantes sindicales e institucionales). La mesa se ha sumado al llamamiento al boicot académico lanzado por las universidades palestinas en 2004.

    Las intervenciones han constatado que la ocupación israelí impide el normal desarrollo de la enseñanza y la investigación universitarias, así como la participación de las universidades israelíes en el sistema generalizado de discriminación y ocupación al que se somete a la población palestina, ya sea de forma directa o mediante una pasiva complicidad. Esta participación se refleja tanto en el papel de la ciencia y el desarrollo tecnológico en el mantenimiento de la ocupación y en la producción de conocimientos y discursos que sostienen y legitiman el sistema de apartheid, como en el silencio ante la conculcación de la libertad académica de las universidades palestinas por parte de Israel.

    Las ponencias han destacado los importantes avances de la campaña de BDS académico durante 2013, especialmente en EE. UU. y Europa del Norte. En línea con estos avances, han mostrado la disposición de los colectivos que representan a actuar para que los órganos de gobierno de la UAM suspendan la colaboración institucional con las universidades israelíes en tanto éstas no se desvinculen de las políticas de apartheid y ocupación.

    Asimismo, exigen la aplicación a la colaboración bilateral con Israel en materia de educación e investigación de las cláusulas y las directrices europeas que la condicionan al respeto de la legislación internacional y los derechos humanos, y excluyen explícitamente la financiación de proyectos relacionados directa o indirectamente con la ocupación ilegal de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Oriental. Por otro lado, los participantes se propusieron reforzar los convenios e intercambios con las universidades palestinas.

    Finalmente, la mesa hizo un llamamiento al conjunto de la comunidad universitaria para que se movilice por estas iniciativas en la UAM y apoye la campaña estatal firmando el manifiesto lanzado por la Plataforma del BDS Académico por Palestina.

     

    Más información: Autónomos por Palestina exhorta a no colaborar con el apartheid israelí, DISO Press, 5/03/2014.

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  • La excelencia no se encuentra en Israel

    La excelencia no se encuentra en Israel

    Manifiesto del BDS Académico por Palestina.
    Análisis publicado en el número de marzo de La Marea, a la venta en quioscos y aquí.
    Estudiantes en el campus de la Universidad de Haifa. UH
    Estudiantes en el campus de la Universidad de Haifa. UH

    Andan las universidades españolas a la caza de la excelencia. O mejor dicho, de una peculiar forma de entender ésta, que la equipara con la privatización de sus servicios, la elitización de sus estudiantes, la precariedad laboral de buena parte de sus docentes o la exclusiva atención a las necesidades del mercado a la hora de diseñar estudios y prioridades investigadoras. Además, en ese plan de excelencia cobra un papel relevante la internacionalización a cualquier precio, aunque esto suponga ignorar el respeto a los derechos fundamentales que debería presidir su actuación.

    Viene a cuento esta última afirmación al hilo del reciente interés que ciertas universidades han mostrado por la cooperación con Israel. Si ya hace algunos meses la Universidad de Vic anunció acuerdos con instituciones israelíes (Universidad de Haifa y Rambam Health Care Campus), ahora es la Universidad Carlos III de Madrid la que quiere firmar un acuerdo con la Universidad Hebrea de Jerusalén. Estos impulsos no son hechos aislados, sino que parecen responder a una estrategia general de colaboración diseñada desde ese lobby israelí que es el Centro Sefarad-Israel (institución pública española financiada por el Gobierno, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de esta ciudad) y en cuyo marco algunos rectores parecen estar felices.

    Recordemos que –según ha declarado Naciones Unidas en innumerables ocasiones– Israel ocupa ilegalmente el territorio palestino, construye en él asentamientos y colonias que vulneran el Derecho internacional, rechaza el derecho al retorno de los refugiados y viola sistemáticamente los derechos humanos de la población palestina. No son pocos los resultados de sus acciones militares que bien merecen la calificación de crimen de guerra o contra la humanidad. Además, es un Estado que utiliza la definición de judío para discriminar a los árabes que viven dentro de su territorio, los “palestinos del 48”, quienes sufren los efectos de una auténtica política de discriminación racial. En la historia reciente de la humanidad este contexto tiene un nombre: apartheid.

    Es en este contexto en el que las universidades israelíes desempeñan su labor docente e investigadora. Sin denunciarlo ni tan siquiera cuestionarlo. Según pone de manifiesto la campaña internacional Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel, las instituciones académicas israelíes son una pieza más en la estructura creada por dicho Estado para consolidar la ocupación y lavar su imagen frente a la comunidad internacional. Mientras que, por un lado, aparecen como abiertos y modernos centros de docencia e investigación, dotados de las mejores tecnologías; por otro, contribuyen, bien con su silencio cómplice, bien con su activa participación, a la consolidación de este régimen de apartheid impuesto por el Estado de Israel.

    En concreto, la Universidad Hebrea –con la que quiere “cooperar” la Carlos III– tiene su campus principal en el Monte Scopus, situado en Jerusalén Este, estando pues ubicada en territorio ocupado ilegalmente por Israel. Además, sus órganos de gobierno callan cuando se les requiere un pronunciamiento claro en contra de las violaciones de la legalidad internacional y los derechos humanos. No sólo eso. Por ejemplo, prohíbe la celebración de eventos críticos con la invasión o el bloqueo israelí a Gaza, restringiendo gravemente la libertad de expresión de sus promotores. En suma, si algo caracteriza a la universidad es su condición de foro libre de dogmatismos. Eso en la Hebrea no existe.

    El boicot internacional fue un instrumento decisivo para la caída del régimen sudafricano. Las mismas razones que lo justificaron allí se constatan ahora en Israel. Y las universidades, al igual que el resto de instituciones culturales, no pueden permanecer al margen del boicot. Más bien al contrario. Además de centros de investigación, son –o deberían ser– lugares de formación de personas responsables, libres y comprometidas con la cultura de los derechos humanos. Ello hace que debieran ser especialmente activas en la denuncia de cualquier situación contraria a su espíritu. Mientras no sea así, mientras no denuncien la ocupación y la violación de los derechos humanos por parte de las autoridades israelíes, serán merecedoras del más absoluto rechazo por parte de la comunidad académica internacional.

    Puestos a buscar la excelencia, bien podrían las universidades españolas fijarse como prioridad el cumplimiento de los derechos humanos y, en consecuencia, no colaborar con instituciones que los vulneran. Porque la colaboración es una forma de complicidad.

    *Rafael Escudero es profesor de Filosofía del Derecho en la Universidad Carlos III de Madrid

     

    Fuente: La excelencia no se encuentra en Israel, La Marea, 14/03/2014.

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  • Profesores universitarios de todo el Estado llaman al boicot académico contra Israel

    Profesores universitarios de todo el Estado llaman al boicot académico contra Israel

    Un millar de personas han firmado un manifiesto en el marco de la campaña Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) en apoyo a Palestina. Mientras la tendencia internacional es de aumentar la presión sobre Israel, el gobierno catalán lo toma como referente universitario.
    Edificio del Instituto Technion de Haifa / David Shankbone – Wikimedia Commons
    Edificio del Instituto Technion de Haifa / David Shankbone – Wikimedia Commons

    Uno de los ejes de la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) a Israel es un promover un boicot académico contra las instituciones israelíes mientras no se garanticen los derechos humanos en Palestina. Para mostrar apoyo a esta demanda, un millar de españoles, la mitad de las cuales profesores e investigadores universitarios, han firmado un manifiesto que se presentará el próximo día 15 de mayo.

    “Lo que pedimos es que se corten las relaciones institucionales con Israel, porque cada convenio es visto como un apoyo al estado de las cosas; cuanto más colabores con ellos más libertades les das para no cambiar nada de sus políticas”, asegura Aitor Carr, profesor de la Universitat de Barcelona y activista de BDS Cataluña.

    La campaña, inspirada en la presión internacional que sufrió el régimen de apartheid sudafricano, fue impulsada en el año 2005 con una llamada internacional lanzada por organizaciones de la sociedad civil palestina, que reclamaban medidas coercitivas “hasta que Israel cumpla con el Derecho Internacional y los principios universales de los derechos humanos”.

    El manifiesto, que firman personalidades como Josep Fontana, Arcadi Oliveres, Joan Subirats, Jordi Borja, Miren Etxezarreta, Antoni Domènech o Manuel Delgado y colectivos como la Asociación de Estudiantes Progresistas, el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes o el Sindicato Andaluz de Trabajadores/as, asegura que “el boicot académico nace como respuesta al apoyo institucional unánime de las universidades israelíes a las políticas de ocupación y apartheid contra la población palestina, que, entre otras cosas, se materializa en una estrecha cooperación con el ejército israelí y las políticas discriminatorias contra los estudiantes palestinos”.

    El gobierno catalán apuesta por Israel

    En el caso catalán, Carr denuncia que “mientras Europa en conjunto avanza hacia posiciones de mayor exigencia hacia Israel, el Gobierno de Cataluña y sus universidades vamos en la dirección opuesta, dándole un apoyo total y acrítico, sin ninguna contrapartida, e intentando hacernos creer la ficción que colaborar con las instituciones israelíes no tiene nada que ver con la situación de los palestinos”.

    De hecho, el pasado noviembre, una comitiva del Gobierno encabezada por el Presidente de la Generalitat visitó Israel y, según informó la Generalitat, firmó cinco convenios con las cuatro grandes universidades de Israel y su agencia para la investigación y el desarrollo. Estos acuerdos se enmarcan en un programa de colaboración científica en el que el Gobierno invertirá un millón de euros hasta 2016. “La campaña Negocios Ocultos reclama transparencia sobre lo que se acordó allí con un viaje impulsado por la Generalitat, y no se sabe nada”, asegura el activista.

    Crece la presión internacional

    A nivel internacional, en cambio, la presión sobre Israel aumenta. Por ejemplo, se han quedado fuera del programa de investigación impulsado por la Unión Europa Horizon 2020, porque la normativa, aprobada en julio, no permite beneficiarse de su financiación a las instituciones que se encuentren en territorios ocupados.

    Recientemente, Alemania ha sido el primer país en adoptar también como propia esta política de la UE. Desde la campaña BDS, Aitor Carr ve con buenos ojos esta iniciativa y revindica la necesidad de “pedir a las universidades y centros que hagan suya esta política europea de no colaborar con centros que estén en territorios ocupados”. “El acceso al espacio europeo es muy importante para Israel, y tiene un acceso preferente, pero mientras haya violaciones de los derechos humanos pedimos una moratoria de este acceso”, añade.

    Campaña local

    Un ejemplo de esta presión a las universidades es la campaña Complicidades que Matan, que llevan a cabo trabajadores de la Universitat de Vic (Barcelona) para denunciar los convenios con centros israelíes, que ya tiene cerca de 400 apoyos. “El objetivo de la campaña es que terminen los acuerdos que han establecido con la Universidad de Haifa y el Instituto Technion, y a un nivel más profundo, el fin de la ocupación, el respeto a los derechos humanos y el derecho a retorno los refugiados palestinos”, explica Joan Coma, uno de sus impulsores.

    Según Coma, “en el caso de Haifa hay acuerdos de colaboración en términos de programas académicos y de investigación y de intercambio de alumnos”. Por otra parte habría “los acuerdos con la facultad de medicina del instituto Technion, porque la UVic quiere presentar en un año o dos un nuevo grado en medicina, y pretende colaborar en términos médicos así como en dar una mejor imagen ante el ministerio para la aprobación del grado”, asegura.

    Aunque el rector les ha convocado a una reunión después de su última acción informativa, el profesor asegura que es una campaña “difícil, porque está en un entorno en el que el Gobierno te dice que Israel es un referente, y es la secretaría de universidades la que les ha abierto las puertas para estos acuerdos “, lamenta Coma. No obstante, está convencido de que “a la larga estos acuerdos acabarán cayendo, sobre todo por la presión internacional, que irá creciendo como ocurrió con Sudáfrica”, asegura.

     


    Vídeo de la campaña Negocis Ocults sobre el caso de la Universitat de Vic.

    Fuente: Artículo de João França publicado en El Diari de l’Educació y traducido en eldiario.es.

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  • Campaña contra los convenios de colaboración entre la Universidad de Vic y universidades de Israel

    Campaña contra los convenios de colaboración entre la Universidad de Vic y universidades de Israel

    Accede al manifiesto en catalán en la página de la campaña Complicitats que maten. En ella también podrás adherirte al mismo.

    Manifiesto: Complicidades que matan

    Complicidades que matan.
    Complicidades que matan. Campaña contra los convenios de colaboración entre la UVic y universidades de Israel: http://complicitatsquematen.wordpress.com/
    Campaña en contra de los convenios de colaboración entre la Universidad de Vic y universidades de Israel

    El día 12 de noviembre, la Universidad de Vic (UVic) hizo público en un comunicado de prensa en el que anunciaba los acuerdos de colaboración con instituciones Israelíes. El señor Jordi Montaña, como rector de la Universidad de Vic, viajó a Israel con la delegación que acompañó el viaje oficial del presidente de la Generalitat de Catalunya, Artur Mas, este mes de noviembre y firmó un convenio de colaboración con la Universidad de Haifa y el Rambam Health Care Campus.

    Con la firma de estos convenios, la Universidad de Vic pretende impulsar, junto con las instituciones israelíes, programas de movilidad para profesores, investigadores y estudiantes, así como cooperar para implementar grados y másteres interuniversitarios. Estos acuerdos se encuentran dentro de la línea estratégica de internacionalización de la UVic.

    Nosotros, los firmantes de este manifiesto, entidades, colectivos y personas a nivel individual, nos oponemos a este convenio por los siguientes motivos:

    En julio de 2005, la sociedad Palestina inició una campaña de aislamiento internacional del estado de Israel inspirada en la lucha sudafricana en contra del régimen de apartheid. Más de 130 organizaciones de la sociedad civil palestina se adhirieron al manifiesto. Des de entonces, la campaña civil internacional para el Boicot, las Desinversiones y las Sanciones (BDS) contra Israel se han extendido por todo el mundo y ha conseguido mucho apoyo.

    A través de esta campaña de medidas punitivas no violentas, el pueblo de Palestina quiere ejercer su derecho inalienable de autodeterminación y terminar con la injusticia histórica a la que está sometida des del año 1948, des de la Nakba (catástrofe.)

    En el año 1948, el establecimiento del Estado de Israel se tradujo en la expulsión de más del 70% de la población indígena de sus propias casas y su tierra. Más de 700.000 personas de Palestina pasaron a ser refugiadas. A partir de la Guerra de 1967, Israel inicia la ocupación militar y civil de Gaza, Cisjordania; Jerusalén Este y Altos del Golán. 300.000 personas de origen Palestino fueron desplazadas de sus casas. A día de hoy, la cantidad de refugiados llega a más de cinco millones de personas. Israel sigue negando su derecho a volver, lo que significa el incumplimiento de la Resolución 194 (1948) de la Asamblea General de las Naciones Unidas y la 237 (1967) de su Consejo de Seguridad.

    El Estado de Israel ha establecido más de 230 asentamientos que cuentan con una población de 600.000 colonos judíos aproximadamente en las ciudades de Cisjordania y Jerusalén Este, impidiendo, de esta manera, la creación de un estado Palestino viable y autónomo. Israel, también, sigue ocupando los Altos del Golán sirios des del 1967, territorio en el que residen más de 20.000 colonos judíos en 32 asentamientos. Todos estos asentamientos son ilegales según el Derecho Internacional, violan la Cuarta Convención de Ginebra e incumplen la Resolución 242 (1967) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

    Israel, des del año 2005, ha establecido un bloqueo criminal en la Franja de Gaza. La situación en este territorio es de extrema crisis humanitaria, así lo documentan las Naciones Unidas.

    El Estado de Israel establece y consolida un aparato legislativo discriminatorio con el 20% de la población, la minoría árabe. Más de 50 leyes discriminan a las personas de origen Palestino con ciudadanía Israelí.

    Las instituciones académicas Israelís no son alienas al desarrollo y mantenimiento de este sistema de control institucionalizado y fragmentación territorial a la que se ve sometida el pueblo de Palestina. Son agente necesario e imprescindible y, por este motivo, nos oponemos a este acuerdo de colaboración que la UVic quiere establecer con universidades israelíes:
    • Por ley, los soldados, exsoldados y los estudiantes reservistas reciben un trato preferente en todas las universidades. Nunca una universidad ha expuesto oposición, ni tan solo, de manera simbólica.
    • La discriminación hacia el pueblo de Palestina se puede ver reflejada en su desproporcionada baja representación en todos los niveles educativos. Son el 20% de la población del Estado de Israel pero solo representan al 9.5% de los alumnos de grado, el 4.8% de los de master, el 3.2% de los de doctorado y el 1% del personal académico.
    • Como ya pasaba en la África del Sud del Apartheid, las instituciones académicas no son espacios inocentes en los que gobierna la libertad académica y las ideas progresistas. Al contrario, las universidades ayudan de manera particular al desarrollo del conocimiento necesario para asegurar y apoyar las prácticas y políticas que prolongan la ocupación y la colonización de los territorios de Palestina.
    • Las empresas militares de Israel posibilitan las continuas y graves violaciones que cometen de la Legalidad Internacional. Aportan el armamento y la tecnología que permite a Israel cometer atrocidades tales como los bombardeos de Gaza (2008-09) que han provocado más de 1.300 personas muertas, el 30% menores y las diarias violaciones de los Derechos Humanos. El sistema universitario y los institutos de investigación Israelís están fuertemente implicados en la investigación militar y los proyectos de desarrollo armamentístico situándose, de esa forma, en el centro de la planificación y la ejecución de los crímenes de guerra Israelíes. Michael Federman, Presidente de la Junta de Directores de Elbit Systems, una de las principales empresas que fabrican materiales electrónicos de defensa a Israel, es miembro de la Junta Directora de la Universidad hebrea de Jerusalén y del instituto Weizmann. La implicación de la academia Israelí en la ocupación de los territorios palestinos y el sistema de Apartheid Israelí es innegable.
    • La Universidad de Haifa es un ejemplo de lo expuesto anteriormente. Patrocina, junto al ejército, un programa que ofrece formación para futuros oficiales de inteligencia y que se lleva a cabo en una base militar dentro del mismo campus universitario. Ofrece privilegios a los estudiantes que han ejercido en el ejército en la asignación de plazas de residencia para sus estudiantes, un criterio abiertamente discriminatorio que perjudica a los estudiantes árabes y palestinos. Además, la guía oficial de la universidad para estudiantes internacionales incluye advertencias específicas de no visitar pueblos y ciudades Palestinas que se encuentran dentro del Estado de Israel y desaconseja totalmente visitar territorio Palestino, Cisjordania y Gaza.
    Es por estos motivos que:
    • Exigimos al Rector de la Universidad de Vic, el Sr. Jordi Montaña, y al presidente de la Fundación Universitaria Balmes y Alcalde de Vic, el Sr. Josep María Vila d’Abadal, que reconsideren los acuerdos de colaboración en nombre de la Universidad de Vic con una universidad Israelí.
    • Exigimos que hasta que la universidad con la que se quiera establecer acuerdos no emita una postura clara y pública en defensa de estos puntos y se desvincule de cualquier colaboración con el ejército y la industria armamentística, la Universidad de Vic no puede establecer ningún tipo de colaboración con esta institución Israelí. De hacerse, se convertiría en cómplice de todos los crímenes que el Estado de Israel comete hacia la población civil de Palestina por legitimación de una parte imprescindible que posibilita la ejecución de estos crímenes.

    Desde las peticiones que realiza la campaña civil internacional Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS), consideramos legítimas las acciones hasta que el Estado de Israel no cumpla con la obligación de reconocer el derecho a la autodeterminación del pueblo de Palestina y acate el Derecho Internacional mediante la finalización de la ocupación y la colonización de los territorios ocupados en el año 1967 y el desmantelamiento del muro; el reconocimiento de los derechos fundamentales de la ciudadanía árabe palestina de Israel hacia la plena igualdad; el respeto, la protección y la promoción de los derechos de los refugiados de Palestina a volver a sus hogares y propiedades como se estipuló en la Resolución 194 de las Naciones Unidas.

    Al contrario de lo que se comenta desde ámbitos poco informados o con voluntad desinformadora, el boicot internacional no persigue la destrucción o la desaparición del Estado de Israel sino el estricto cumplimiento de la legalidad internacional y el respeto hacia los Derechos Humanos y al derecho de autodeterminación del pueblo de Palestina.

    Vic, 20 de Noviembre de 2013

    http://complicitatsquematen.wordpress.com/

    ¡Firma y súmate a título individual y adhiere también a tu colectivo/organización!: http://complicitatsquematen.wordpress.com/adhesions/

     

    FuentePBAI – Plataforma para el Boicot Académico a Israel.

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  • La Asociación de Estudios Americanos vota a favor del boicot académico a Israel

    La Asociación de Estudios Americanos vota a favor del boicot académico a Israel

    La Asociación de Estudios Americanos (ASA), una organización académica de 60 años de antigüedad, que cuenta con 5.000 miembros, anunció este lunes que sus miembros habían votado abrumadoramente a favor de apoyar el boicot a las instituciones académicas israelíes.
    La American Studies Association se adhiere al boicot académico a Israel.
    La ASA se adhiere al boicot académico a Israel.

    En una histórica decisión, más del 66 por ciento de los miembros votantes de la Asociación de Estudios Americanos optó a favor de una resolución que apoyaba el boicot. La resolución también expresó el apoyo de la asociación a los académicos en Estados Unidos para hablar críticamente de las políticas israelíes.

    “El respaldo de la ASA al boicot académico se justifica dado los apoyos militares de Estados Unidos y otros tipos de apoyo a Israel; la violación de Israel del derecho internacional y las resoluciones de la ONU, el impacto documentado de la ocupación israelí para académicos y estudiantes palestinos, el grado en que las instituciones israelíes de la educación superior son parte de las políticas estatales que violan los derechos humanos y, por último, el apoyo de dicha resolución por una mayoría de miembros de la ASA”, se puede leer en un un comunicado difundido por la asociación este lunes.

    Los resultados de la votación siguen a la decisión del Consejo Nacional de la Asociación para respaldar la resolución a principios de diciembre, según informó Ma’an en ese momento.

    Aunque el Consejo ha manifestado su apoyo a la resolución, también se refirió a la decisión final de sus miembros. De 5.000 miembros de la asociación, 1252 emitieron sus votos. El 66,05 % dijeron que sí, mientras que el 30,5 % dijeron que no y el 3,43 % se abstuvieron.

    De acuerdo con la página web de la ASA, la resolución implica la prohibición de “colaboraciones formales con instituciones académicas israelíes, o con los estudiosos que están sirviendo expresamente como representantes o embajadores de esas instituciones”.

    Sin embargo, no exigen “un boicot en contra de los investigadores israelíes que participan en los contactos a nivel individual ni las formas cotidianas de intercambio académico”, aclara el sitio, añadiendo que “el objetivo del boicot académico es el de contribuir al mayor movimiento por la justicia social en Israel/Palestina que busca ampliar, no restringir aún más, los derechos a la educación y a la libre investigación”.

    La Asociación de Estudios Americanos es la mayor asociación académica con sede en EE.UU. en apoyar el Boicot Académico a Israel hasta la fecha, y le sigue la Asociación para los Estudios Asiático-Americanos (AAAS) que se convirtió en la primera institución académica de EEUU en mostrar su apoyo al movimiento de boicot en abril pasado.

    Este voto es un hecho histórico en particular, dado que los Estados Unidos es uno de los aliados más fuertes de Israel y le da más 3 mil millones de dólares en ayuda por año.

    La campaña fue apoyada por la Campaña Estadounidense para el Boicot Académico y Cultural a Israel (USACBI), una importante organización académica con casi 1.000 citas de apoyo de muchos de los principales académicos estadounidenses.

    La Campaña Palestina para el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI) fue lanzada oficialmente en 2004 por la sociedad civil palestina con el fin de presionar al Estado de Israel a poner fin a sus violaciones sistemáticas de los derechos humanos de los palestinos, incluido el derecho a la educación.

    Los activistas sostienen que una amplia colaboración institucional entre las universidades israelíes y el ejército israelí garantiza una campaña de boicot internacional, como parte de un movimiento más amplio de boicot, desinversión y sanciones contra el Estado de Israel para poner fin a la ocupación y sus amplias violaciones a los derechos humanos.

     

    Fuente: Major US scholarly association votes for academic boycott of Israel, Ma’an 16/12/2013.
    Traducción: Palestinalibre.org.

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  • Boicot a la Conferencia de historia oral de la Universidad Hebrea de Jerusalén: Carta abierta

    Boicot a la Conferencia de historia oral de la Universidad Hebrea de Jerusalén: Carta abierta

    Además de las casi 400 adhesiones de académica/os de todo el mundo alcanzadas ya, recientemente Alessandro Portelli (Italia) y Mary Marshall Clark (Estados Unidos), los dos principales ponentes internacionales de la Conferencia, han cancelado su participación.
    Para agregar su nombre a la lista de firmantes, escriba un correo electrónico indicando su puesto y filiación académica a: hebrewuconferenceboycott@gmail.com.
    Accede al listado completo de firmantes en la página de AURDIP (Asociación de Universitarios/as por el Respeto al Derecho Internacional en Palestina).

     

    Queridas/os colegas:

    Somos un grupo de palestinos, israelíes, académicos e historiadores que trabajan con fuentes orales de Europa, Sudáfrica y Norteamérica que llamamos a boicotear la Conferencia Internacional de junio de 2014 que organiza la división de historia oral del Avraham Harman Institute of Contemporary Jewry (Universidad Hebrea de Jerusalén). Mientras que todas las universidades israelíes son profundamente cómplices de la ocupación, la limpieza étnica y el apartheid en Palestina, la Universidad Hebrea de Jerusalén es particularmente responsable en esta materia, como vamos a explicar a continuación.

    Sus acciones tienen un impacto directo en nuestra lucha común por un paz justa en Palestina-Israel y en nuestra solidaridad con lo y las compañeras académicas palestinas, cuyas universidades han sido cerradas, bloqueadas e incluso bombardeadas por la aviación israelí durante las últimas tres décadas; universidades que han estado subyugadas a una larga y brutal ocupación israelí en Jerusalén Este, Gaza y Cisjordania. Precisamente, la tierra en la que se encuentran algunos de los edificios e instalaciones de la Universidad Hebrea en el campus del Monte Scopus fue adquirida como resultado de la confiscación ilegal, en 1968, de 3.345 dunums de tierra palestina por Israel. Esta tierra confiscada en Jerusalén Este es un territorio ocupado de acuerdo con la legalidad internacional. La anexión unilateral de Jerusalén Este por parte del Estado de Israel y la aplicación de la legalidad israelí en ella son violaciones de la IV Convención de Ginebra. No han sido admitidas reiteradamente por la comunidad internacional, incluyendo el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (Resolución 252 del 21 de mayo de 1968). De este modo, el traslado de persona israelí y estudiantes para trabajar y vivir en las tierras palestinas ocupadas por la Universidad Hebrea es una grave violación de la IV Convención de Ginebra.

    Más allá, esta universidad es cómplice del tratamiento desigual a los palestinos, incluyendo aquellos que son ciudadanos de Israel. Por ejemplo, no provee de servicios docentes a los residentes de Jerusalén y las áreas colindantes, a diferencia de aquellos brindados a los grupos judíos. Tampoco ofrece cursos en árabe. Además, la Universidad Hebrea ha elegido permanecer en silencio mientras el gobierno israelí ha excluido a toda la población de Gaza de la posibilidad de acceder y estudiar en la universidad. Los estudiantes palestinos de Gaza tienen más oportunidades de acceder a una universidad en los Estados Unidos que a la Universidad Hebrea.

    La administración de la Universidad Hebrea restringe la libertad de expresión y de protesta de sus pocos estudiantes palestinos. Por ejemplo, prohibió un evento conmemorativo de la invasión de la Franja de Gaza en 2008-2009, en la que cerca de 1400 palestinos fueron asesinados por las fuerzas israelíes. Mientras tanto, ha reservado una consideración especial para aquellos que participaron en esa invasión como soldados.

    En diciembre de 2012, el ministro israelí de Defensa aprobó el reconocimiento de la Universidad de Ariel, situada en la colonia ilegal de Ariel, dentro del sistema académico israelí. Como resultado, personal (exclusivamente judío) de la Universidad Hebrea tomó parte en la supervisión y promoción de comités de estudiantes y de personal de esta nueva universidad. La Universidad Hebrea reconoce los certificados académicos expedidos por esta institución académica construida en tierra palestina confiscada y rodeada de otros municipios palestinos, pero no reconoce los certificados de la cercana Universidad de Al-Quds.

    Irónicamente, la conferencia de historia oral está organizada por un instituto llamado Avraham Harman, que fue presidente de la Universidad Hebrea de 1968 a 1983. Como presidente, Harman fue el responsable directo de la expansión y reconstrucción del campus original del Monte Scopus, construido ilegalmente en tierra despojada a los palestinos de Jerusalén Este.

    En un momento en el que el movimiento internacional de boicot a las instituciones académicas y culturales israelíes está ganando terreno como respuesta a la flagrante y persistente violación de los derechos humanos y políticos de los palestinos, exhortamos a investigadores y profesionales académicos a reflexionar sobre las implicaciones de la participación en una conferencia de una institución cómplice de esta situación, rechazando dicha participación. La conferencia es un intento de mejorar la imagen y reputación de la Universidad Hebrea de Jerusalén en “Occidente” y cubrir el hecho de que la Universidad está fuertemente asociada con la anexión y las políticas del Muro de Separación/Apartheid. Políticas que fueron declaradas ilegales y condenadas por su violación del derecho internacional el 9 de julio de 2004 por el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya.

    Desde que los poderes hegemónicos del mundo son activamente cómplices en permitir y perpetuar las políticas coloniales y opresivas de Israel, creemos que la única vía abierta para lograr la justicia y sostener la legalidad internacional es apoyar el trabajo de la sociedad civil internacional y palestina para presionar a Israel y sus instituciones cómplices para acabar con esta opresión.

    Inspirado por el exitoso boicot académico y cultural a la Sudáfrica del apartheid e impulsada por organizaciones y diversos grupos culturales claves de Palestina, en 2004, la Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI) llamó al boicot de las instituciones ligadas al sistema de ocupación, colonialista y de apartheid israelí. La llamada de los palestinos apeló a la comunidad académica internacional, para, entre otras cosas: “rechazar cualquier tipo de cooperación, colaboración o unión con proyectos académicos y culturales de instituciones israelíes”.

    En esta línea, en 2005, una abrumadora mayoría de la sociedad palestina lanzó una campaña de BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) basada en los principios de derechos humanos, justicia, libertad e igualdad. El movimiento BDS adopta una estrategia no violenta y moralmente consistente para que Israel rinda cuentas sobre los mismos estándares legales y de derechos humanos que otros Estados. Se está pidiendo a la comunidad académica internacional que acuda a la llamada del boicot, tal y como se hizo en la lucha contra la Sudáfrica de apartheid, hasta que “Israel se retire de todas las tierras ocupadas en 1967, incluyendo Jerusalén Este; desmantele sus colonias en esas tierras; obedezca las resoluciones de las Naciones Unidas relativas a la restitución de los derechos de los palestinos refugiados y desmantele sus sistema de apartheid”.

    De manera similar al periodo del boicot al apartheid sudafricano y a sus universidades cómplices, creemos que la participación en conferencias o eventos similares en Israel -pese a las intenciones- puede contribuir únicamente a la prolongación de esta injusticia mediante la su normalización y legitimación. Ello contribuye de manera velada al esfuerzo de Israel de aparecer como un participante normal en el mundo de la investigación científica, mientras que al mismo tiempo practica las formas perniciosas de control colonial y legaliza la discriminación racial contra los palestinos.

    Hasta que Israel no cumpla completamente con las leyes y convenciones internacionales esperamos que los académicos de todo el mundo no participen ni avalen esta violación sistemática de los derechos humanos más básicos de los palestinos, incluso aunque sea de un modo involuntario. Llamamos a nuestros colegas a tratar a Israel exactamente de la misma manera a como el mundo trató a la racista Sudáfrica, o a como cualquier otro país que legisle y practique el apartheid: como un Estado “paria” fuera de la legalidad internacional. Solo así los palestinos podrán tener esperanza en una paz justa basada en el derecho internacional, en el respecto de los derechos humanos y en el principio fundamental de igualdad para todos, sin consideración de etnia, religión u otro criterio identitario.

    Nosotras/os, por tanto, le instamos a que se sume al boicot a la Conferencia de historia oral de la Universidad Hebrea de Jerusalén y que pida a sus colegas que rechacen participar en ella, rechazando cruzar las líneas de defensa de los palestinos.

     

    PD: Además de las casi 400 adhesiones de académica/os de todo el mundo alcanzadas ya, recientemente Alessandro Portelli (Italia) y Mary Marshall Clark (Estados Unidos), los dos principales ponentes internacionales de la Conferencia, han cancelado su participación.
    Fuente: Plataforma para el Boicot Académico a Israel (PBAI) y Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP).

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