Un plan colonial avalado por la ONU
26 de noviembre de 2025
La Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) expresa su máxima condena ante la adopción, el 17 de noviembre de 2025, de la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que respalda parcialmente el denominado “Plan de Paz” del presidente estadounidense Donald Trump para la Franja de Gaza.
Este día pasará a la historia de la ONU como un día de absoluta vergüenza internacional. Tal como señaló Craig Mokhiber, ex alto cargo de derechos humanos de la ONU, “ningún miembro del Consejo tuvo el coraje, el principio o el respeto por el derecho internacional para votar en contra de este ultraje colonial”.
Mientras tanto, a nivel social Israel está más aislado que nunca gracias a la resistencia del pueblo palestino y a la solidaridad global con la causa palestina.
El Plan Trump-Netanyahu, ahora parcialmente legitimado por la resolución del Consejo de Seguridad, es de todo menos un plan de paz. Es un esquema de reorganización colonial diseñado para romper el creciente aislamiento internacional de Israel, rehabilitar su régimen colonial, de apartheid, ocupación militar y genocidio e imponer un marco geopolítico que permita a Israel continuar su ocupación y su violencia estructural con cobertura internacional, Es también un intento de evitar la rendición de cuentas de Israel por las atrocidades y gravisimos crímenes que ha cometido.
El plan ignora por completo la voluntad del pueblo palestino y vulnera de forma flagrante la Carta de la ONU, el derecho internacional humanitario y las resoluciones de la Corte Internacional de Justicia de 2024. Desde la Declaración de Balfour al Plan de Partición de la ONU, una vez más, se ha ignorado por completo la voz del pueblo palestino.
Uno de los puntos más preocupantes de dicha resolución es que impone una supuesta “autoridad” tutelada por Washington y Tel Aviv sobre Gaza. Este plan viola el derecho inalienable del pueblo palestino a la autodeterminación, consolida la ocupación militar ilegal, promueve mecanismos coloniales como la creación de un “Board of Peace” – del que formaría parte el criminal de guerra Tony Blair – y una “International Stabilization Force” destinados a mantener Gaza inhabitable y bajo control externo, y abre la puerta a un nuevo episodio de limpieza étnica.
El Comité Nacional Palestino de la Campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones ha alertado en su comunicado que “Este proyecto retoma la lógica del “poder imperial” y, como advirtieron Cyril Ramaphosa, Anwar Ibrahim y Gustavo Petro, amenaza a todos los pueblos del mundo porque destruye los fundamentos del derecho internacional y propone un orden global basado en la fuerza, la impunidad y la ilegalidad..
Este plan propone lograr por vía diplomática lo que Israel no ha conseguido mediante bombardeos, hambre y desplazamientos masivos: vaciar la Franja de Gaza de población palestina. El plan busca completar lo que no ha podido hacer el genocidio israelí. Además, criminaliza la resistencia palestina, promueve la creación de nuevos campos de detención y legitima prácticas que ya constituyen crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.
El precedente de la guerra de Irak demuestra que ninguna resolución de la ONU puede legitimar una autoridad impuesta por una potencia ocupante. La resolución 2803 debe ser considerada legalmente nula, sin efecto jurídico y contraria a las obligaciones internacionales de los Estados.