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Etiqueta: Tarjeta Roja al Racismo Israelí

  • Tras el último incidente, el futuro de Israel en la FIFA está en entredicho

    Tras el último incidente, el futuro de Israel en la FIFA está en entredicho

    Jawhar y Adam, de 19 y 17 años, no podrán volver a jugar al fútbol. Mientras regresaban a casa tras su entrenamiento, fueron disparados en los pies y golpeados por el ejército israelí en el checkpoint que deben atravesar. La FIFA y el COI deben tomar medidas ante un régimen que imposibilita sistemáticamente cualquier desarrollo del deporte palestino. La campaña Tarjeta Roja Contra el Racismo Israelí lanzó una recogida de firmas para suspender la afiliación de Israel a la FIFA.
    La selección de fútbol palestina, motivo de orgullo para muchas personas, ha sido atacada por el Estado israelí. (AP Photo/Tara Todras-Whitehill)
    La selección de fútbol palestina, motivo de orgullo para muchas personas, ha sido atacada por el Estado israelí. (AP Photo/Tara Todras-Whitehill)
    Dave Zirin, The Nation

    Se llaman Jawhar Nasser Jawhar, de 19 años y Adam Abd al-Raouf Halabiya, de 17. Una vez fueron jugadores de fútbol en Cisjordania. Nunca volverán a practicar deporte de nuevo. El 31 de enero, Jawhar y Adam estaban regresando a su casa después de un entrenamiento en el estadio Faisal al-Husseini cuando fueron disparados por fuerzas israelíes al aproximarse a un checkpoint. Después de que se les disparara varias veces, fueron atacados por perros del checkpoint y golpeados. Jawhar recibió diez balazos en el pie. Adam, uno en cada pie. Tras ser trasladados desde un hospital de Ramallah al King Hussein Medical Center en Ammán, recibieron la noticia de que el fútbol ya no formaría parte de su futuro (la patrulla de fronteras israelí sostiene que los dos jóvenes iban a lanzar una bomba).

    Éste es solo el último caso de persecución de futbolistas palestinos por parte del ejército y las fuerzas de seguridad israelíes. A lo largo de los últimos cinco años, la realidad a la que se han tenido que enfrentar varios miembros de la selección palestina ha sido la muerte, las heridas o el encarcelamiento. Imagina simplemente lo que pasaría si alguno de los jugadores de élite de la selección española del mundial hubiera sido encarcelado, disparado o asesinado por otro país, ¿hasta dónde habría llegado la indignación de los medios de comunicación internacionales? O si algún país disparara en los pies a jóvenes futuras promesas del fútbol de Brasil. Sin embargo, desgraciadamente, estos hechos acaecidos en los checkpoints no han recibido mucha atención en la sección de deportes ni en otras.

    Se ha escrito mucho sobre los efectos psicológicos de este tipo de persecución sobre la población de los territorios ocupados. El deporte representa una vía de escape, alegría y comunidad y la selección palestina constituye una importante fuente de orgullo para un pueblo al que no se le reconoce su nación. Atacar a los jugadores es atacar la esperanza de que la selección nacional tenga alguna vez un hogar.

    La selección nacional palestina, formada en 1998, ocupa el puesto 144 del mundo según la clasificación de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA). Nunca han estado por encima del 115. Según las contundentes declaraciones del presidente de la Asociación de Fútbol Palestino, los problemas tienen su origen en “el empeño de la ocupación en destruir el deporte palestino”.

    Durante el último año, y respondiendo a la persecución sistemática en contra del fútbol palestino, al-Rajoub ha tratado de unir fuerzas para imponer a Israel una sanción definitiva y, según sus palabras, “pedir que se expulse a Israel de la FIFA y del Comité Olímpico Internacional”. Al-Rajoub afirma que ya cuenta con el apoyo de Jordania, Qatar, Irán, Omán, Argelia y Túnez y promete que se unirán más países. Tiene la oportunidad de aprovechar la reunión regional del 14 de marzo de estados árabes para recabar más apoyos. También se ha comprometido a formalizar su resolución cuando todos los miembros de la FIFA se reúnan en Brasil.

    El papel de Qatar, sede del mundial de fútbol del 2022, merece una especial atención. Siendo el primer Estado árabe en alojar el campeonato, está en el punto de mira por la muerte de cientos de trabajadores de la construcción nepalíes en sus manos. Con el aumento de este tipo de críticas, Qatar necesita todo el apoyo que pueda reunir en la FIFA. El que decida finalmente si el camino para lograr ese apoyo pasa por enfrentarse o acercarse a Israel será algo fascinante.

    Por su parte, Sepp Blatter reconoce claramente el hecho de que hay un problema en la forma en la que el Estado de Israel trata a los atletas palestinos. A lo largo del año pasado, ha tratado de mediar en este tema convocando un comité de autoridades israelíes y palestinas para ver si se podía llegar a algún tipo de acuerdo sobre los checkpoints y las restricciones que impiden a los atletas palestinos la salida (y a los entrenadores, asesores e instructores la entrada) de y hacia Cisjordania y Gaza. Al-Rajoub no ve que se haya producido ningún progreso. Según sus declaraciones, “así es como se comportan los israelíes y no veo ningún indicio de que estén recargando sus baterías mentales. No hay ningún cambio real. Somos miembros de la FIFA y tenemos los mismos derechos que el resto de miembros”.

    Los disparos en los pies de Jawhar y Adam han provocado una situación delicada e imposible. Las instituciones deportivas como la FIFA o el COI siempre se muestras cautelosas a la hora de estableces líneas rojas respecto a la conducta de las naciones miembro. Sin embargo, la persecución deliberada a jugadores es algo que, incluso en los pasillos del poder, se considera imposible de ignorar. Mientras Israel siga sometiendo a los atletas palestinos a detenciones y violencia, su sitio en la mesa del deporte internacional no dejará de ser inestable.

     

    Fuente: After Latest Incident, Israel’s Future in FIFA Is Uncertain, Dave Zirin, The Nation, 3/03/2014.
    Traducción de BDS Madrid.

  • Pide a la FIFA que suspenda la afiliación de la Asociación de Fútbol de Israel

    Pide a la FIFA que suspenda la afiliación de la Asociación de Fútbol de Israel

    La campaña Tarjeta Roja al Racismo Israelí ha lanzado una recogida de firmas para solicitar a la FIFA que suspenda la afiliación de la Asociación de Fútbol de Israel. El gobierno israelí, a través del régimen de apartheid y ocupación al que somete al pueblo palestino, hace imposible un desarrollo normal de los y las deportistas palestinas, que se ven sometidas sistemáticamente a acosos, detenciones, encarcelamientos y asesinatos.
    Niños palestinos juegan al fútbol frente al Muro del Apartheid. Ahmad Gharabli/AFP
    Niños palestinos juegan al fútbol frente al Muro del Apartheid. Ahmad Gharabli/AFP

    Suspendan la afiliación de la Asociación de Fútbol de Israel a la FIFA

    La pertenencia de de la Asociación de Fútbol de Israel (IFA, por sus siglas en inglés) debería ser suspendida hasta que Israel respete los derechos humanos del pueblo palestino y cumpla con el derecho internacional, permitiendo así a los futbolistas palestinos jugar y competir a nivel nacional e internacional.

    Desde 1967, Israel ha mantenido una brutal ocupación militar sobre Palestina, construyendo colonias ilegales y un Muro de Apartheid en tierra robada, a pesar de la condena de Naciones Unidas y de la Corte Internacional de Justicia. Dentro de Israel, más de cincuenta leyes discriminan a sus ciudadanos palestinos. Cuando organizaciones deportivas influyentes callan ante una injusticia de esta magnitud, se hacen cómplices de ella.

    Cada vez un mayor número de acciones económicas y culturales a lo largo de todo el mundo están exigiendo el fin de las políticas represivas israelíes.

    Ha llegado el momento de que el mundo deportivo sume su voz.

    La ocupación israelí tiene un impacto directo en el fútbol palestino, restringiendo el movimiento de jugadores dentro de Cisjordania, entre Cisjordania y Gaza, e impidiéndoles participar en competiciones internacionales. Israel limita la importación de la necesaria equipación deportiva. Los y las jugadoras han sido acosadas, detenidas, encarceladas y asesinadas.

    Existe un flagrante racismo bien documentado en el fútbol israelí. Los jugadores de origen palestino sufren insultos desde las gradas: el Club de Fútbol Beitar Jerusalén es sin duda peor que cualquier otro en Europa con gritos de «Muerte a los árabes» y ataques incendiarios. Cualquier esfuerzo hecho por la IFA para detener este abuso ha resultado inútil.

    En 2013, futbolistas como Éric Cantona, Frédéric Kanouté y otros 50 jugadores internacionales impugnaron la decisión de la UEFA de celebrar el Europeo Sub-21 en Israel. Destacados activistas por los derechos humanos cuestionaron cómo una organización que claramente promueve el antirracismo puede realizar una competición tan importante en un estado abiertamente racista. Aún así, la UEFA todavía planea celebrar la final del Femenino Sub-19 allí en 2015, y podría considerar a Israel como sede de los partidos preliminares del Europeo 2020.

    La FIFA ha reconocido diversos abusos israelíes y ha creado un grupo de trabajo dirigido a facilitar el movimiento de jugadores y equipación. Pero su éxito depende de la buena voluntad del ejército israelí.

    Cuando la FIFA suspendió formalmente la pertenencia de la Asociación de Fútbol de Sudáfrica entre 1964 y 1992, su acción contribuyó a la presión internacional para acabar con el apartheid.

    Por lo tanto, la petición pide a la FIFA que siga este precedente y suspenda a la Asociación de Fútbol de Israel. El gobierno israelí debe tomar nota en algún momento.

    Más información:

    ¡Firma la petición!

  • Presentación de la campaña de boicot deportivo en Madrid

    Presentación de la campaña de boicot deportivo en Madrid

    Uno de los mayores retos propagandísticos del Estado israelí es intentar presentarse al mundo como un estado normal, vender una imagen cosmopolita y occidental para que nos olvidemos poco a poco del régimen de apartheid al que somete al pueblo palestino. Así, quizás ya nos haya dejado de sorprender que participe en competiciones deportivas o actividades culturales europeas como si fuera un país más de la Unión Europea, como si la región en la que existe no es suficiente para él.

    Estadio Paralímpico de Gaza, destruido por el bombardeo israelí durante la operación Plomo Fundido (2009) / Foto: Desde Palestina.
    Estadio Paralímpico de Gaza, destruido en un bombardeo israelí durante la operación Plomo Fundido. / Foto: Desde Palestina.

    El deporte es una herramienta de ocupación que Israel utiliza sin ningún pudor. Una de las incontables formas en las que se materializa esta ocupación es a través de la negación sistemática del normal desarrollo de las actividades deportivas palestinas: encarcela a jugadoras y jugadores, impide su libertad de movimiento y su formación, destruye estadios… El caso del futbolista Mahmoud Sarsak es especialmente significativo, fue detenido mientras se trasladaba de su ciudad natal en Gaza a Nablús, en Cisjordania, donde iba a empezar a jugar para el equipo Balata Youth. En este desplazamiento fue detenido por las fuerzas israelíes y encarcelado durante tres años aplicándole la detención administrativa, mecanismo israelí que permite encarcelar durante periodos de seis meses renovables indefinidamente sin pruebas ni juicio. Ante esta violación de los derechos humanos, como muchos otros presos políticos inició una huelga de hambre que duró tres meses. Las secuelas de tanto tiempo sin comer y de las torturas físicas y mentales que sufrió en prisión las arrastrará el resto de su vida.

    Si con esto no fuera suficiente, a menudo nos encontramos voceras sionistas utilizando el discurso recurrente y falaz de «no mezclar deporte y política». Lo hacen al mismo tiempo que se esconden tras la saludable y conveniente imagen de deportistas para tapar sus crímenes de guerra, o utilizándoles en campañas propagandísticas del Ejército. El Maccabi de Tel Aviv, que ha visitado en varias ocasiones las canchas del estado español, se jacta de haber ido a «animar» a las tropas israelíes en la frontera con Gaza durante la sangrienta operación Plomo Fundido (2008-09), que acabó con la vida de más de 1.400 personas palestinas (incluyendo más de 300 menores), dejando miles de heridas y las ciudades reducidas a escombros.

    Durante el apartheid sudafricano, el boicot deportivo y la implicación de deportistas de todo el mundo jugó un papel imprescindible para acabar con aquel ignominioso régimen. La campaña BDS (Boicot, Desinversiones, Sanciones) lanzada en 2005 por más de 170 organizaciones palestinas inspiradas en aquel movimiento antiapartheid nos pide a la comunidad internacional que hagamos lo mismo con Israel: exijamos el fin de la ocupación, la colonización y el apartheid.

    El viernes 15 de noviembre a las 20h, presentamos la campaña de boicot deportivo en la Taberna Castellana (C/ Picos de Europa 45, Portazgo):
    ¡SACA LA TARJETA ROJA A LA COLONIZACIÓN!

     

    Acto
    Presentación de la campaña de boicot deportivo a Israel. Viernes 15 de noviembre a las 20h en la Taberna Castellana (C/ Picos de Europa 45, Portazgo).

    Comparte y difunde el evento en Facebook o en AgitaMadrid.

  • Artículo de Manuel Zaguirre sobre la victoria de la selección española sub-21 en Israel

    Artículo de Manuel Zaguirre sobre la victoria de la selección española sub-21 en Israel

    La selección española de fútbol sub-21 gana de Copa de Europa, bien.
    La final se juega en el estado sionista de Israel y en la ciudad de Jerusalén… muy mal.

    Por Manuel Zaguirre*

    Como español de a pie y amante del buen fútbol me alegro de que los muchachos de la Sub-21 hayan ganado la Copa de Europa, como ya lo hicieran sus mayores en las dos ocasiones anteriores, 2008 y 2012.

    Los Sub-21, “La Rojita”, se han merendado literalmente a los muchachos de Italia (4 a 2), más proclives al juego sucio que al buen fútbol, como le pasa a sus mayores algunas veces…

    Lo indignante es el contexto en el que se jugó esta Final. En el Estado Sionista de Israel, especializado en ciscarse en la legalidad internacional en lo tocante a derechos humanos y al maltrato contra el pueblo palestino.

    ¿Es que el Estado de Israel pertenece a Europa o a la Unión Europea? Pues no, más bien lo contrario: se burlan de las resoluciones de la Unión Europea y de la ONU referidas al trato vejatorio e inhumano que se infringe a los palestinos desde el nacimiento mismo de ese Estado en 1948.

    Y en la ciudad de Jerusalén, ocupada ilegalmente, como toda Cisjordania y gran parte de la Palestina histórica, por un Estado militarizado y poseedor de un inmenso arsenal atómico, que es el argumento y razón “de peso” para comportarse con los palestinos con similar falta de humanidad y afán de exterminio con el que los odiosos nazis se comportaron con los indefensos e inocentes judíos de todos los países de Europa.

    La UEFA, asociación del fútbol europeo, la Unión Europea en su conjunto, los Estados Unidos del decepcionante Obama, deberían dejar de reírle las gracias y tolerarle todos los desmanes al Estado Sionista de Israel, y exigirle un comportamiento respetuoso con las Resoluciones de Naciones Unidas sobre el derecho del pueblo palestino a un Estado y a una Vida Digna en su propia patria milenaria…

    La tolerancia con la arrogancia y chulería del Estado de Israel puede ser suicida pues, hoy por hoy, ese Estado y esa arrogancia –atómica– es la mayor amenaza a la Paz y a la Estabilidad mundial. Preferiría no verificar que estos riesgos se confirman… pero ahí siguen, y muy vigentes.

    Siento que este nuevo triunfo del fútbol español –en casi todos los demás dominios venimos fracasando– se dé en estas condiciones de mansedumbre y objetiva complicidad con un Estado nada ejemplar, todo lo contrario, como el Sionista de Israel.

     

    * Ex-secretario general de USO

  • Desmond Tutu, Kanouté y Ken Loach piden a la UEFA retirar la Sub-21 de Israel

    Desmond Tutu, Kanouté y Ken Loach piden a la UEFA retirar la Sub-21 de Israel

    La insensibilidad de la UEFA ante el sufrimiento de los y las palestinas

    El viernes pasado, delegados/as de las asociaciones europeas de fútbol se reunieron en un hotel londinense para celebrar el congreso anual de la UEFA. Aprobaron nuevas normas más exigentes para hacer frente al racismo, lo que parecía indicar una voluntad loable de querer combatir la discriminación en el deporte.

    Nos resulta muy sorprendente que esta misma organización muestre una falta total de sensibilidad para con la discriminación flagrante y enraizada aplicada por Israel contra las y los deportistas palestinos.

    Haciendo caso omiso a los llamamientos directos hechos por representantes del deporte palestino y por defensores antirracistas de los derechos humanos en toda Europa, la UEFA está premiando el comportamiento cruel y criminal de Israel otorgándole el honor de organizar el campeonato europeo Sub-21 el mes próximo.

    La UEFA no debería permitir que Israel utilice un evento futbolístico de gran prestigio para maquillar su negación racista de los derechos palestinos y su ocupación ilegal de tierras palestinas.

    Instamos a la UEFA a que emule el valiente ejemplo del mundialmente conocido del científico Stephen Hawking quien, siguiendo el consejo de colegas palestinos, se negó a participar en una conferencia internacional en Israel.

    Hacemos un llamamiento a la UEFA para que, aún a estas alturas, cambie la elección de Israel como ubicación del campeonato.

     

    Arzobispo Desmond Tutu, Frédéric Kanouté futbolista, John Austin exdiputado, Rodney Bickerstaffe, Bob Crow, Victoria Brittain, Jeremy Corbyn diputado, Caryl Churchill dramaturga, Rev Garth Hewitt, Dr Ghada Karmi, Bruce Kent, Roger Lloyd Pack actor, Ken Loach cineasta, Michael Mansfield QC, Kika Markham actor, Luisa Morgantini ex-vicepresidenta del Parlamento Europeo, Prof Hilary Rose, Prof Stephen Rose, Alexei Sayle autor y cómico, Jenny Tonge Cámara de los Lores, Dr Antoine Zahlan, Geoffrey Lee Red Card Israeli Racism, Tomas Perez Football Beyond Borders (Fútbol sin Fronteras), John McHugo Liberal-Democrats Friends of Palestine.

     

    Fuente: The Guardian, 27 de mayo 2013.
    Lee aquí la declaración de la campaña Tarjeta Roja al Racismo Israelí.

  • La campaña Tarjeta Roja al Apartheid Israelí solicita entrevista con el presidente de la FEF

    La campaña Tarjeta Roja al Apartheid Israelí solicita entrevista con el presidente de la FEF

    La campaña BDS del estado español ha enviado una carta a D. Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, solicitándole una entrevista para informarle de la Campaña Tarjeta Roja y pedirle que en la reunión a celebrar en Londres el próximo día 24 de mayo, la Federación Española de Fútbol apoye la retirada de la autorización al Estado israelí para organizar el campeonato europeo Sub21 y excluya a Israel de ser candidato, en el futuro, para organizar eventos deportivos internacionales y así, de este modo, enviar un mensaje claro y contundente de apoyo a los Derechos Humanos.

    Madrid, a 7 de mayo de 2013

    D. Ángel Mª Villar
    Real Federación Española de Fútbol
    Presidente

    Estimado Sr:

    En junio 2011, 42 clubes de fútbol palestinos exhortaron al presidente de la UEFA Michel Platini a cambiar la decisión de celebrar el campeonato masculino de fútbol Sub21 en Israel, un estado que impone la ocupación militar, la colonización y un sistema de apartheid en Palestina.

    Desde entonces, se han multiplicado de manera constante en toda Europa y en el resto del mundo los llamamientos para que la UEFA quite a Israel las finales Sub21. Acciones tales como la petición en las redes sociales con mas de 13.000 firmas, la declaración firmada por 50 estrellas europeas del fútbol o la carta de la exministra francesa de deportes Marie-George Buffet demuestran que, tanto seguidores del fútbol como defensores de los derechos humanos, opinan que otorgar a Israel el honor de organizar un evento deportivo de primera importancia es premiar muy injustamente un comportamiento que va en contra de los valores deportivos.

    Un movimiento paneuropeo de organizaciones antirracistas esta haciendo campaña para mostrar a Israel la Tarjeta Roja por su incumplimiento del derecho internacional y su violación de los derechos humanos palestinos. La campaña cuestiona la decisión de la UEFA de celebrar competiciones deportivos en Israel y busca conseguir que se utilice el potencial positivo del deporte para presionar a Israel para que deje de violar los derechos humanos. La campaña se engloba dentro del movimiento global BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) que la sociedad civil palestina lanzó en 2005 y que se inspira en el movimiento anti-apartheid en Sudáfrica en cuya victoria el boicot deportivo jugó un papel decisivo.

    En septiembre 2010, Michel Platini expresó preocupación por las restricciones que Israel impone a futbolistas palestinos, diciendo que «Israel tiene que escoger entre permitir que el deporte palestino se desarrolle y florezca o enfrentarse a las consecuencias de su comportamiento actual».

    Las instalaciones futbolísticas y deportivas, incluyendo la sede del Comité Nacional Paralímpico y el Estadio Nacional de Gaza, han sido blanco de los ataques militares israelíes. El bombardeo israelí de patios escolares y parques infantiles ha matado a niños y niñas palestinas mientras jugaban al fútbol.

    Costó tres meses de huelga de hambre y una gran protesta internacional conseguir que las autoridades israelíes excarcelasen al integrante de la selección nacional palestina, Mahmoud Sarsak, en julio del año pasado. Le habían arrestado en camino desde Gaza hacia Cisjordania para jugar un partido y le habían detenido durante tres años sin cargos o juicio. Aún hoy Israel tiene encarcelado al portero de la selección nacional Omar Abu Rois y al jugador de Ramala Mohammed Nimr, juntos con otros 4.000 prisioneros políticos.

    Igual que a toda persona palestina, Israel deniega la libertad de movimiento a los futbolistas palestinos de manera rutinaria, sea dentro de los territorios ocupados o cuando intentan viajar al extranjero para entrenarse o para jugar en competiciones. Es más, si la UEFA siguiera adelante con el plan de celebrar el campeonato Sub21 en Israel, a muchos miles de hinchas palestinos, de los territorios ilegalmente ocupados por Israel, se les denegaría el derecho de entrar en los estadios para presenciar los partidos, mientras los colonos israelíes tendrían libertad para ir y venir sin ningún obstáculo.

    Además queremos informarle que los estadios escogidos para los finales Sub21 incluyen el estadio Bloomfield, antes el Basa, estadio del que el club Shabab el-Arab fue expulsado en 1948; el estadio municipal de Netanya que se yergue sobre el último edificio del pueblo palestino destruido de Bayyarat Hannun; un estadio de reserva en Ramat Gan construido sobre terrenos expropiados a los municipios palestinos de Jarisha y al Jammasin al Sharqi bajo las leyes de “propietario ausente”; y el estadio Teddy construido al lado del municipio palestino destruido de Al Maliha.

    El estadio Teddy es también la sede del notorio equipo Beitar Jerusalem, cuyos seguidores quemaron los edificios administrativos del club en febrero del 2013 después de que se fichasen a dos jugadores musulmanes de Chechnya y un mes después organizaron un éxodo masivo del estadio cuando uno de ellos marcó su primer gol.

    La campaña paneuropea de Tarjeta Roja argumenta que Israel debe “ser obligado a enfrentarse a las consecuencias”. Los abusos enumerados en esta declaración descalifican a Israel como anfitrión de eventos deportivos internacionales. Permitir que lo haga refuerza la sensación de impunidad que perpetua estos abusos.

    UEFA: Saca la Tarjeta Roja al Apartheid israelí
    UEFA: Saca la Tarjeta Roja al Apartheid israelí

     

    Exigimos que la UEFA retire el honor de organizar el campeonato europeo Sub21 concedido a Israel y que excluya a Israel de los candidatos para organizar eventos en el futuro, enviando así un mensaje contundente de que la violación sistemática de los derechos humanos no tiene cabida en el deporte.

    Por todo lo anterior desde la Campaña BDS Deportivo del estado español le solicitamos una reunión para hablar de esta situación y le pedimos a la Real Federación Española de Fútbol que apoye la no celebración del campeonato masculino de fútbol Sub21 en Israel y así enviar una señal clara al estado de Israel: los valores deportivos son coherentes con el respeto a los Derechos Humanos.

     

    Carta traducida al inglés: Letter to D. Ángel Mª Villar.

  • Saca la Tarjeta Roja al racismo israelí

    Saca la Tarjeta Roja al racismo israelí

    En junio del 2011, 42 clubes de fútbol palestinos exhortaron al presidente de la UEFA, Michel Platini, a cambiar la decisión de celebrar el campeonato masculino de fútbol Sub21 en Israel, un estado que impone la ocupación militar, la colonización y un sistema de apartheid en Palestina.

    Desde entonces, se han multiplicado de manera constante en toda Europa y en el resto del mundo los llamamientos para que la UEFA quitase a Israel las finales Sub21. Acciones tales como la petición en la red con más de 13.000 firmas, la declaración firmada por 50 estrellas europeas del fútbol o la carta de la exministra francesa de deportes Marie-George Buffet demuestran que, tanto seguidores del fútbol como defensores de los derechos humanos, opinan que otorgar a Israel el honor de organizar un evento deportivo de primera importancia es premiar muy injustamente un comportamiento que va en contra de los valores deportivos.

    Un movimiento paneuropeo de organizaciones antirracistas esta haciendo campaña para mostrar a Israel la Tarjeta Roja por su incumplimiento del derecho internacional y su violación de los derechos humanos palestinos. La campaña cuestiona la decisión de la UEFA de celebrar competiciones deportivos en Israel y busca conseguir que se utilice el potencial positivo del deporte para presionar a Israel para que deje de violar los derechos humanos y no para envalentonarle con premios e impunidad. La campaña se engloba dentro del movimiento global BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) que la sociedad civil palestina lanzó en 2005 y que se inspira en el movimiento antiapartheid en Sudáfrica en cuya victoria el boicot deportivo jugó un papel decisivo.

    En septiembre 2010, Michel Platini expresó preocupación por las restricciones que Israel impone a futbolistas palestinos, diciendo que «Israel tiene que escoger entre permitir que el deporte palestino se desarrolle y florezca o enfrentarse a las consecuencias de su comportamiento actual«.

    En los dos años y medio que han pasado desde entonces, «florecer» no es una palabra que pueda usarse para describir las condiciones actuales de los deportes en Palestina – un ejemplo en pequeño de la realidad al que tiene que enfrentarse todo el pueblo palestino o bajo la ocupación militar en Cisjordania, Jerusalén y Gaza; o como ciudadanas y ciudadanos de segunda clase dentro del estado de Israel; o como refugiado expulsado en el exterior.

    No han sido blanco de los ataques militares israelíes solamente las instalaciones futbolísticas y deportivas, incluyendo la sede del Comité Nacional Paralímpico y el Estadio Nacional de Gaza. El bombardeo israelí de patios escolares y parques infantiles ha matado a niños y niñas palestinas mientras jugaban al fútbol.

    Costó tres meses de huelga de hambre y una gran protesta internacional conseguir que las autoridades israelíes soltasen al integrante de la selección nacional palestina Mahmoud Sarsak en julio del año pasado. Le arrestaron en el camino desde Gaza hacia un partido en Cisjordania y le tuvieron detenido durante tres años sin cargos o juicio. Aún hoy Israel tiene encarcelado al portero de la selección nacional Omar Abu Rois y el jugador de Ramala Mohammed Nimr, junto con otros 4000 prisioneros políticos.

    Igual que a toda persona palestina, Israel deniega la libertad de movimiento a los futbolistas palestinos de manera rutinaria, sea dentro de los territorios ocupados o cuando intentan viajar al extranjero para entrenarse o para jugar en competiciones. Es más, si la UEFA siguiera adelante con el plan tan mal pensado de celebrar el campeonato Sub21 en Israel, a muchos miles de hinchas palestinos de los territorios ilegalmente ocupados por Israel se les denegaría el derecho de entrar para presenciar los partidos, mientras los colonos israelíes tendrían libertad para ir y venir sin ningún obstáculo.

    Como colmo de las injurias, los estadios escogidos para los finales Sub21 incluyen el estadio Bloomfield, antes el Basa, estadio del que el club Shabab el-Arab fue expulsado en 1948; el estadio municipal de Netanya que se yergue sobre el último edificio del pueblo palestino destruido de Bayyarat Hannun; un estadio de reserva en Ramat Gan, construido sobre terrenos expropiados a los municipios palestinos de Jarisha y al Jammasin al Sharqi bajo las leyes de “propietario ausente”; y el estadio Teddy construido al lado del municipio palestino destruido de al Maliha.

    El estadio Teddy es también la sede del notorio equipo Beitar Jerusalem, cuyos seguidores quemaron los edificios administrativos del club en febrero del 2013 después de que se fichasen a dos jugadores musulmanes de Chechnya y un mes después organizaron un éxodo masivo del estadio cuando uno de ellos marcó su primer gol. Moshe Zimmerman, un historiador del deporte en la universidad hebrea, rechaza la idea de que los seguidores de Beitar Jerusalem sean solo un grupúsculo extremista e insiste que “la sociedad israelí en general se esta volviendo más racista o, por lo menos, más etnocentrista y esto es una manifestación de esa deriva”.

    La campaña paneuropea de Tarjeta Roja argumenta que Israel debe “ser obligado a enfrentarse a las consecuencias”. Los abusos enumerados en esta declaración descalifican a Israel como anfitrión de eventos deportivos internacionales. Permitir que lo haga refuerza la sensación de impunidad que perpetúa estos abusos.

    Exigimos que la UEFA retire el honor de organizar el campeonato europeo Sub21 concedido a Israel y que excluya a Israel de los candidatos para organizar eventos en el futuro, enviando así un mensaje contundente de que la violación sistemática de los derechos humanos no tiene cabida en el deporte.