Más de mil profesionales del ámbito académico y científico han firmado un manifiesto, lanzado por la campaña de BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) Académico por Palestina, pidiendo el cese de toda relación institucional con el mundo académico israelí hasta que éste deje dar apoyo a la ocupación y apartheid en Palestina.
1.200 profesores e investigadores del Estado español con el BDS Académico. / AFP. M Abed.
La campaña, iniciada hace más de dos años, pide el apoyo tanto de profesionales del ámbito académico y científico como de asociaciones vinculadas a éste, como son los sindicatos de estudiantes y trabajadores, centros de investigación, colegios profesionales, etc. De los 1.400 firmantes totales, 150 corresponden a catedráticos, 850 a profesores y 200 a investigadores. Además, han dado su apoyo también 52 asociaciones vinculadas al ámbito académico, entre las cuales hay grupos de investigación y departamentos universitarios.
La iniciativa se enmarca dentro de la campaña internacional de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) a Israel. Dicha campaña es una estrategia no-violenta impulsada por la sociedad civil palestina en 2005 que se está erigiendo en una alternativa efectiva para presionar a Israel a la hora de respetar los derechos humanos y la legalidad internacional. En el último año, el físico Stephen Hawking, el premio Nobel de la Paz Desmond Tutu y hasta cuatro asociaciones académicas de EEUU se han sumado al boicot como forma de apoyar la llamada hecha por la sociedad civil palestina. Es importante apuntar que se trata de una llamada al boicot a las instituciones israelíes y no a los individuos del ámbito académico. Asimismo, la Unión Europea ha establecido un boicot de facto a toda colaboración con Universidades y Centros de Investigación israelíes situados en territorio palestino ocupado.
La campaña seguirá recogiendo firmas y tiene previsto servir de apoyo a campañas específicas que se desarrollarán en diferentes universidades del estado, como son las campañas de la Universitat de Vic y de la Universidad de Málaga, donde se trabaja con el objetivo de romper las relaciones con la universidad de Haifa y de Tel Aviv, respectivamente.
Para más información y contacto con miembros de la campaña se puede escribir a bdspbai@gmail.com.
Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP)
More than 1,000 professionals have signed a manifesto, released by the BDS (Boycott, Divestment and Sanctions) academic campaign for Palestine, demanding to end all institutional relations with the Israeli academic world, until it stops supporting occupation and apartheid in Palestine.
1.200 Spanish University professors and researchers with the Academic Boycott campaign. / AFP. M Abed.
The campaign, which started two years ago, asks for support from professionals from the academic and scientific field, and also from associations linked to this field, such as student’s and worker’s unions, research centres, professional associations, etc. From the 1,400 people who have signed the manifesto, 150 are professors, 850 are teachers and 200 are researchers. More than 52 associations linked to the academic field have also signed; among them there are research groups and University departments.
This initiative is part of an international campaign: Boycott, Divestments and Sanctions (BDS) to Israel. This international calling is a non-violent strategy driven by the Palestinian Society in 2005. It is growing as an effective pressure strategy towards Israel, so that it respects Human Rights and International Law. Last year, the physician Stephen Hawking, the Nobel Peace Prize Desmond Tutu and four American academic associations adhered to the boycott. It’s important to emphasize that this demand is at an institutional level and not at an individual one. On the same line, the European Union has established a de facto boycott to all collaboration with Israeli research centres and Universities placed in the Occupied Territories.
The campaign will keep collecting signatures and foresees to support specific campaigns which will develop in different Spanish universities, such as theUniversity of Vic and the University of Malaga, where the aim is to break ties with the Haifa University and the Tel Aviv University, respectively.
In Catalonia, activists from the above mentioned campaign, occupied on May 15th the Secretary of Universities and Research asking for transparency in all of the agreements signed last November when a delegation of businessmen, councillors and directors of research centres lead by Artur Mar travelled to Israel to tighten economic and academic ties with Israeli institutions.
As a result, a meeting was achieved with the Secretary of Universities, Antoni Castellà, where the campaign’s demands were exposed. He delivered the agreements signed
during that trip. Even though he assured that no Catalan Universities collaborate with universities which are involved in the Occupation of Palestine, these Israeli universities do actively participate in military research projects and in the Palestinian occupation. This is documented in Alejandro Pozo’s report: Defensa, Seguretat i Ocupació com a Negoci. Relacions Militars, Armamentístiques i de Seguretat entre Espanya i Israel.
The Spanish campaign, has achieved a special echo in Catalonia, where 40% of the total signatures are from: more than 550. The Universities which have participated the most are the Universitat Autònoma de Barcelona and the Universitat de Barcelona. This is specially significant since the Generalitat is clearly trying to transform Israel into a priority partner, with a specific emphasis when it comes to University ties.
For more information and to contact with members of the campaign send an e-mail to bdspbai@gmail.com.
Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina (RESCOP)
Autónom@s por Palestina, Universidad Autónoma de Madrid, 4 de marzo de 2014.
Chantal Meloni y Luz Gómez en los actos de la Semana Contra el Apartheid Israelí en la UAM. / Juan Zarza/DISO Press
En el marco de la X Semana Contra el Apartheid Israelí, ha tenido lugar una mesa redonda La UAM contra el apartheid israelí: llamamiento al boicot académico, con participación de todos los sectores de la comunidad universitaria de la Universidad Autónoma de Madrid (estudiantes, personal docente e investigador, personal de administración y servicios, y representantes sindicales e institucionales). La mesa se ha sumado al llamamiento al boicot académico lanzado por las universidades palestinas en 2004.
Las intervenciones han constatado que la ocupación israelí impide el normal desarrollo de la enseñanza y la investigación universitarias, así como la participación de las universidades israelíes en el sistema generalizado de discriminación y ocupación al que se somete a la población palestina, ya sea de forma directa o mediante una pasiva complicidad. Esta participación se refleja tanto en el papel de la ciencia y el desarrollo tecnológico en el mantenimiento de la ocupación y en la producción de conocimientos y discursos que sostienen y legitiman el sistema de apartheid, como en el silencio ante la conculcación de la libertad académica de las universidades palestinas por parte de Israel.
Las ponencias han destacado los importantes avances de la campaña de BDS académico durante 2013, especialmente en EE. UU. y Europa del Norte. En línea con estos avances, han mostrado la disposición de los colectivos que representan a actuar para que los órganos de gobierno de la UAM suspendan la colaboración institucional con las universidades israelíes en tanto éstas no se desvinculen de las políticas de apartheid y ocupación.
Asimismo, exigen la aplicación a la colaboración bilateral con Israel en materia de educación e investigación de las cláusulas y las directrices europeas que la condicionan al respeto de la legislación internacional y los derechos humanos, y excluyen explícitamente la financiación de proyectos relacionados directa o indirectamente con la ocupación ilegal de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Oriental. Por otro lado, los participantes se propusieron reforzar los convenios e intercambios con las universidades palestinas.
Un millar de personas han firmado un manifiesto en el marco de la campaña Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) en apoyo a Palestina. Mientras la tendencia internacional es de aumentar la presión sobre Israel, el gobierno catalán lo toma como referente universitario.
Edificio del Instituto Technion de Haifa / David Shankbone – Wikimedia Commons
«Lo que pedimos es que se corten las relaciones institucionales con Israel, porque cada convenio es visto como un apoyo al estado de las cosas; cuanto más colabores con ellos más libertades les das para no cambiar nada de sus políticas», asegura Aitor Carr, profesor de la Universitat de Barcelona y activista de BDS Cataluña.
La campaña, inspirada en la presión internacional que sufrió el régimen de apartheid sudafricano, fue impulsada en el año 2005 con una llamada internacional lanzada por organizaciones de la sociedad civil palestina, que reclamaban medidas coercitivas «hasta que Israel cumpla con el Derecho Internacional y los principios universales de los derechos humanos».
El manifiesto, que firman personalidades como Josep Fontana, Arcadi Oliveres, Joan Subirats, Jordi Borja, Miren Etxezarreta, Antoni Domènech o Manuel Delgado y colectivos como la Asociación de Estudiantes Progresistas, el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes o el Sindicato Andaluz de Trabajadores/as, asegura que «el boicot académico nace como respuesta al apoyo institucional unánime de las universidades israelíes a las políticas de ocupación y apartheid contra la población palestina, que, entre otras cosas, se materializa en una estrecha cooperación con el ejército israelí y las políticas discriminatorias contra los estudiantes palestinos».
El gobierno catalán apuesta por Israel
En el caso catalán, Carr denuncia que «mientras Europa en conjunto avanza hacia posiciones de mayor exigencia hacia Israel, el Gobierno de Cataluña y sus universidades vamos en la dirección opuesta, dándole un apoyo total y acrítico, sin ninguna contrapartida, e intentando hacernos creer la ficción que colaborar con las instituciones israelíes no tiene nada que ver con la situación de los palestinos».
De hecho, el pasado noviembre, una comitiva del Gobierno encabezada por el Presidente de la Generalitat visitó Israel y, según informó la Generalitat, firmó cinco convenios con las cuatro grandes universidades de Israel y su agencia para la investigación y el desarrollo. Estos acuerdos se enmarcan en un programa de colaboración científica en el que el Gobierno invertirá un millón de euros hasta 2016. «La campaña Negocios Ocultos reclama transparencia sobre lo que se acordó allí con un viaje impulsado por la Generalitat, y no se sabe nada», asegura el activista.
Crece la presión internacional
A nivel internacional, en cambio, la presión sobre Israel aumenta. Por ejemplo, se han quedado fuera del programa de investigación impulsado por la Unión Europa Horizon 2020, porque la normativa, aprobada en julio, no permite beneficiarse de su financiación a las instituciones que se encuentren en territorios ocupados.
Recientemente, Alemania ha sido el primer país en adoptar también como propia esta política de la UE. Desde la campaña BDS, Aitor Carr ve con buenos ojos esta iniciativa y revindica la necesidad de «pedir a las universidades y centros que hagan suya esta política europea de no colaborar con centros que estén en territorios ocupados». «El acceso al espacio europeo es muy importante para Israel, y tiene un acceso preferente, pero mientras haya violaciones de los derechos humanos pedimos una moratoria de este acceso», añade.
Campaña local
Un ejemplo de esta presión a las universidades es la campaña Complicidades que Matan, que llevan a cabo trabajadores de la Universitat de Vic (Barcelona) para denunciar los convenios con centros israelíes, que ya tiene cerca de 400 apoyos. «El objetivo de la campaña es que terminen los acuerdos que han establecido con la Universidad de Haifa y el Instituto Technion, y a un nivel más profundo, el fin de la ocupación, el respeto a los derechos humanos y el derecho a retorno los refugiados palestinos», explica Joan Coma, uno de sus impulsores.
Según Coma, «en el caso de Haifa hay acuerdos de colaboración en términos de programas académicos y de investigación y de intercambio de alumnos». Por otra parte habría «los acuerdos con la facultad de medicina del instituto Technion, porque la UVic quiere presentar en un año o dos un nuevo grado en medicina, y pretende colaborar en términos médicos así como en dar una mejor imagen ante el ministerio para la aprobación del grado», asegura.
Aunque el rector les ha convocado a una reunión después de su última acción informativa, el profesor asegura que es una campaña «difícil, porque está en un entorno en el que el Gobierno te dice que Israel es un referente, y es la secretaría de universidades la que les ha abierto las puertas para estos acuerdos «, lamenta Coma. No obstante, está convencido de que «a la larga estos acuerdos acabarán cayendo, sobre todo por la presión internacional, que irá creciendo como ocurrió con Sudáfrica», asegura.
Vídeo de la campaña Negocis Ocults sobre el caso de la Universitat de Vic.