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Etiqueta: Donostia

  • Carta abierta sobre la película alemana-israelí ‘Muhi: Generally temporary’ en el Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia

    Carta abierta sobre la película alemana-israelí ‘Muhi: Generally temporary’ en el Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia

    La Asociación Palestina Biladi recuerda al Giza Eskubideen Zinemaldia / Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia que la película Muhi: Generally Temporary no hace un relato veraz de la situación en Gaza, donde el «único responsable del colapso de su sistema de salud es el bloqueo impuesto por Israel».
    Muhi: Generally temporary, en el Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia

    La película Muhi: Generally temporary incluida en el apartado «Gaza, enclave inhabitable» no aporta explicación alguna sobre los antecedentes y el contexto en el que se encuentra la Franja de Gaza, lugar donde ha nacido el protagonista. Gaza lleva 11 años de bloqueo, interrumpidos por tres guerras genocidas y el pueblo palestino de Gaza aún vive con sus heridas físicas, mentales y emocionales. Sus cuerpos no pueden sanar porque la medicina requerida no está permitida en la Franja de Gaza. Sus casas no pueden ser reconstruidas y el acero y el cemento de la última masacre del verano de 2014 no pueden ser removidos porque los camiones y excavadoras que pueden removerlos no pueden entrar en la Franja de Gaza. Nunca antes se han negado a una población los requisitos básicos para sobrevivir como una política deliberada de colonización, ocupación y apartheid. Esto es lo que Israel está haciendo con la población de Gaza hoy, 2 millones de personas, viviendo sin suministro de agua potable, alimentos, electricidad, medicinas y casi la mitad son niños menores de 15 años.

    Esta película ofrece una visión de Israel como un país donde las personas, como el protagonista Muhi, son recibidas con los brazos abiertos; un país que pone a su disposición todos los medios técnicos y sanitarios a su alcance. Pero deja de lado que es el gobierno de Israel quien encarcela a dos millones de personas en Gaza impidiendo desde su libertad de movimiento a la entrada de los bienes más elementales para la vida como el material sanitario o el combustible necesario para la electricidad. Sobre el terreno la vida para el palestino promedio en Gaza es cada día más miserable pero su población se resiste a considerarlo como “normal”. Un niño de 11 años no sabe lo que son unas horas de electricidad seguidas al día y ya nadie recuerda cuando el agua potable manaba por el grifo.En 2012 la ONU elaboró un informe sobre las condiciones de vida en Gaza y predijo que, según las tendencias que se estaban viendo entonces, Gaza estaba en camino de volverse ‘inhabitable’ para 2020. Es sin lugar a dudas un castigo colectivo que la fuerza ocupante, Israel, somete a más de dos millones de personas en la mayor cárcel del mundo.

    En resumen lo que no dice la película es que Gaza no ha sufrido ni sufre una catástrofe natural y el único responsable del colapso de su sistema de salud es el bloqueo impuesto por Israel. Si no existiera el bloqueo no hubiera sido necesario que el protagonista, Muhi, tuviera que ser tratado fuera de Gaza. Así mismo el niño ha sido separado de su familia, su padre no lo ha podido volver a ver y su madre solo en dos ocasiones.

    Lo que no dice la película es que la situación de Gaza es una forma severa de castigo colectivo descrita por Richrad Falk, ex Relator Especial de la ONU para los Derechos Humanos como «un preludio del genocidio» o dicho de otra forma «genocidio progresivo» sin precedentes en la historia de la humanidad.

    Israel ha destruido Gaza e impide su reconstrucción con total impunidad. Estos días estamos viendo como asesinan a personas desarmadas que se manifiestan por el derecho al retorno, pero ni los gobiernos ni las instituciones cumplen con su obligación de aplicarle sanciones a Israel. Al contrario, se le premia reforzando la cooperación cultural y económica . Ante tanta pasividad y complicidad , desde Palestina nos piden que impulsemos la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones ) en defensa de los derechos humanos y la legalidad internacional.

    Consideramos que con esta película no se presta la voz a la realidad palestina sino que se ofrece una mirada amable y comprensiva al ocupante israelí. La voz palestina necesita más que nunca ser escuchada por un Festival de Derechos Humanos que quiera ofrecer unas películas de calidad y cuya mirada sea lo más fidedigna con la realidad posible.

    Asociacion Palestina Biladi
  • Carta abierta al director del Festival  Internacional de Cine de Donostia: excelentes drones y excelentes películas no compensan la violación de los derechos humanos

    Carta abierta al director del Festival Internacional de Cine de Donostia: excelentes drones y excelentes películas no compensan la violación de los derechos humanos

    Zinemaldia 2015De nuevo en esta edición del Zinemaldia comprobamos que, a pesar de anteriores conversaciones con la dirección del festival, nada ha cambiado.

    No encontramos ninguna película palestina —ni tampoco de israelíes y cineastas de otros países que denuncien la ocupación— pero, como viene siendo habitual, participa una película israelí, Barash, producida por Lama Films y el Israel Film Fund (Fondo de Cine Israelí). Barash formó parte además del proyecto Jerusalem International Film Lab, recibiendo mención especial el año 2012. El Jerusalem International Film Lab está apoyado, entre otros, por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel.

    El Israel Film Fund, coproductor de Barash, promociona la marca Israel en el cine. Israel Film Fund apoya, ayuda, asesora y financia los proyectos cinematográficos seleccionados cada año, incluyendo su comercialización y distribución. Gracias al fondo participan en las competiciones oficiales de los grandes festivales internacionales de cine.

    Llamamos marca Israel al cine israelí que, independientemente de las intenciones y opiniones de sus directores, el Estado de Israel utiliza para mantener su fachada democrática y como cortina de humo que oculte sus crímenes. Eyal Sivan (cineasta israelí) nos recuerda en una entrevista reciente como ,en 2006, Israel comenzó esta campaña para promocionar una visión positiva del país, de tres maneras: la promoción de la llamada cultura progresista, utilizar figuras públicas como embajadores de buena voluntad y promoción de Tel Aviv como una ciudad acogedora para los homosexuales. Cualquier cineasta que muestra su película en el extranjero bajo la bandera oficial de Israel, de hecho es recuperada con fines de propaganda aunque exprese una visión crítica.

    Conoce muy bien Israel el papel que el cine puede jugar para difundir su versión. Y por esa misma razón es muy importante para Israel que no nos llegue la voz y la versión de Palestina. En la inauguración del Festival Internacional del cine de Haifa en 2007, el presidente Shimon Peres recordó en su discurso que «el cine americano creó la imagen de la Gran América en el mundo, y este cine ha tenido más influencia que la armada o la administración americanas…Y si el sueño americano ha sido creado por Hollywood, ¿porque no podemos nosotros también soñar?».

    Según Illan Pappe, historiador israelí, está bien documentado actualmente que los artistas, escritores y otros trabajadores de la cultura que solicitan financiación estatal para cubrir el coste de su participación en eventos internacionales, o de sus productos culturales, deben aceptar contribuir a los esfuerzos de propaganda oficial de Israel.

    La «marca Israel» contribuye decisivamente a normalizar a Israel, es decir, a que lo veamos y aceptemos como un país democrático y no como al Israel que viola diariamente los derechos humanos, se ríe de la legalidad internacional, boicotea el cine palestino, destruye la cultura palestina, incrementa las agresiones a la población palestina y mantiene el bloqueo ilegal y criminal de la franja de Gaza, con total impunidad gracias a la colaboración de los países occidentales.

    Según la Convención de Ginebra, las instituciones y los estados están obligados a actuar para que se cumpla la ley internacional y los derechos humanos, pero la mayoría no imponen sanciones a Israel a pesar de sus crímenes contra la humanidad demostrados, y le premian con acuerdos de colaboración.

    Por ello, frente a la complicidad de los gobiernos con Israel, la sociedad palestina llamó el año 2005 a impulsar la campaña internacional BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones), que exige el fin de la ocupación militar y del apartheid, y la aplicación de la resolución 194 de la ONU sobre el derecho al retorno de los refugiados.

    La dirección del Zinemaldia se opone al boicot, en defensa de la libertad de expresión, pero parece ignorar la absoluta falta de libertad (no sólo de expresión) de la población palestina y el boicot permanente de Israel a la cultura palestina. Algunos ejemplos recientes: EE.UU. e Israel prohíben al cineasta palestino Amer Shomali asistir al estreno de su película, en Nueva York, en el Festival Internacional de Cine de Human Rights Watch. También Israel impide a dos cineastas palestinos presentar sus películas en Suiza, y censuró el Festival internacional de marionetas en Jerusalem.

    La censura ejercida por Israel afecta también a cineastas israelíes críticos con la ocupación. Las películas de directores como Avi Mograbi o Eyal Sivan no se ven en el país, no se distribuyen en el circuito comercial. Y Haim Bresheeth, cineasta y experto en cine israelí, catedrático de Estudios Culturales y Audiovisuales de la Universidad de East London denunciaba en una entrevista lo que define como «terrorismo cultural» israelí contra los intelectuales críticos antisionistas. Dicho «terrorismo» se plasma, según Breesheth, en «censura, boicot mediático y editorial, ostracismo académico y otras medidas destinadas a silenciar al intelectual incómodo», aunque ningún intelectual israelí ha sufrido nunca lo que cada palestino está sufriendo: no hemos sido torturados, no hemos sido puestos en prisión por nuestras opiniones… sino que nos hemos visto obligados a irnos. En su caso se ha exiliado en Gran Bretaña, abandonando su puesto de director de la Escuela de Medios, Cine y Estudios Culturales del Sapir College en el Néguev.

    Consideramos, por todo lo anterior, que hay suficientes razones como para que el Zinemaldia deje de promocionar la marca Israel. En apoyo a la campaña BDS, solicitamos por tanto, la retirada de Barash, no porque su directora sea israelí, sino por ser una película seleccionada y financiada por el Israel Film Fund (fondo de cine israelí).

    En cambio, no pedimos boicot del cortometraje israelí Kav Hebron/Stationed, de la directora israelí Nitzan Zifrut —de la escuela de cine y audiovisuales Sapir College —por considerar que no forma parte de la marca Israel al no recibir financiación directa del Israel Film fund u otras instituciones gubernamentales similares.

    Ignorar el cine palestino y apoyar el cine israelí es también una opción política, no cultural.

    PALESTINAREKIKO ELKARTASUN TALDEA

    bdz

  • Carta abierta al Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia

    Carta abierta al Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia

    Carta abierta de BDS Gipuzkoa BDZ al XIII Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia ante la ausencia, un año más, de películas que reflejen en su justa medida la magnitud del drama al que el Estado de Israel somete a la población palestina.
    Festival
    XIII edición del Giza Eskubideen Zinemaldia / Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia.

    Mediante esta carta nos gustaría explicarles nuestra opinión sobre la programación de la próxima XIII edición de su Festival que se llevará a cabo del 17 al 24 de abril.

    En primer lugar nos parece un hecho positivo que no se haya programado para su exhibición ninguna película israelí, ni financiada, al menos directamente, por sus instituciones.

    En segundo lugar, nos llama la atención que en un festival que ofrece excelentes testimonios sobre las vulneraciones de los derechos humanos en diferentes partes del mundo, contadas muchas veces por las víctimas, continuemos sin encontrar largometrajes que nos muestren las violaciones diarias y continuadas de los derechos humanos que comete, con total impunidad, el Estado de Israel en Palestina, máxime si tenemos en cuenta que la desposesión de la población Palestina se ha intensificado exponencialmente desde 1948 y las políticas de apartheid son una realidad en el terreno, que preocupan a todas las organizaciones internacionales vinculadas con los Derechos Humanos. La permisividad con la que se trata al estado sionista, a pesar de haber llevado a cabo tres masacres en la devastada Franja de Gaza en los últimos 6 años, aumenta y le permite seguir vendiendo en el exterior la falacia de un estado democrático.

    Nos preocupa que no hayan seleccionado ninguna película de origen palestino o que trate directamente de Palestina. Es cierto que han elegido un corto titulado Sumud pero nos parece que la grave situación en la que se encuentra la población Palestina y la continuada violación de sus derechos más fundamentales en la actualidad se merecía como mínimo un largometraje. Existen películas recientes sobre Palestina, realizadas por directores/as palestinas, así como por extranjeros, que pueden dar una idea más completa sobre las consecuencias de la ocupación colonial que sufre desde hace más de 65 años.

    Gaza, arrasada recientemente y bloqueada por tierra, mar y aire por Israel, merecería que un festival de derechos humanos le dedicara mayor espacio y atención. Nos duele que en lugar de mostrarnos las victimas actuales de Israel se opte por recordar únicamente a victimas del pasado. Cuando comprobamos que, a pesar de las últimas masacres en Gaza, nunca se ha aceptado proyectar en este festival Las lágrimas de Gaza, por ejemplo, nos parece desafortunada la selección de la película La profesora de historia, debido a que la propaganda israelí utiliza este tipo de películas sobre el Holocausto para generar un sentimiento de comprensión y disculpa hacia el estado de Israel, que perpetúa su imagen de Estado de las víctimas.

    Evidentemente, apoyamos la denuncia del genocidio de l@s judí@s en la Segunda Guerra Mundial. Lo que rechazamos es el uso del Holocausto para justificar la ocupación de Palestina por Israel y el genocidio que este estado de apartheid perpetra contra el pueblo palestino. También nos parece que en un festival de Derechos Humanos debería primar la denuncia de los hechos más actuales, y no solo los que ocurrieron hace ya 70 años.

    BDS Gipuzkoa BDZ y BDS Cultural-RESCOP
  • Palestina, Zinemaldia, Rebordinos

    Palestina, Zinemaldia, Rebordinos

    Manoli Etxeberria, Antzine Biain, Joseba Alvarez, Julen Agirre, Xabi Soto. Participantes de la plataforma Palestinarekin Elkartasuna de Donostia.
    Rueda de prensa en el Donostia Zinemaldia
    Rueda de prensa de Palestinarekin Elkartasuna en el Donostia Zinemaldia.

    La ONU proclamó 2014 Año Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino e Israel lo ha celebrado con una brutal masacre, arrasando Gaza, matando a más de 2000 palestinos —muchos de ellos mujeres y niñ@s— e hiriendo a más de 10 000 ciudadan@s, además de demoler 40 000 viviendas y nuevos asentamientos y practicando, además, detenciones arbitrarias y asesinatos en Cisjordania. Nada nuevo, aunque esta vez su barbarie ha dio más lejos que nunca.

    Nada nuevo, tampoco, en el Zinemaldia 62 de Donostia. No esperábamos que la llamada de la ONU se tradujera en una retrospectiva sobre el cine palestino, aunque hubiera sido bastante lógico, pero sí confiábamos en encontrar alguna presencia testimonial del mismo en esta edición. Pero nada de nada. Pues esta simple crítica y la petición por escrito por parte del colectivo Palestinarekin Elkartasuna para que sean retiradas las tres películas israelíes de la programación de este año parecen haber molestado a su director, José Luis Rebordinos.

    La opinión pública debe de saber que en ningún apartado de la carta de Palestinarekin Elkartasuna se ha pedido el boicot a un director por su nacionalidad. Es más, nos gustaría encontrar en el Zinemaldia películas de directores de nacionalidad israelí como Udi Aloni o Eyal Sivan quienes, a pesar de ser israelíes, apoyan la campaña internacional del BDS. Y no son los únicos israelies que lo apoyan. Pero nada de nada. Ni rastro.

    Lo que ha pedido el Colectivo Palestinarekin Elkartasuna es el boicot a la «marca Israel», al cine israelí que, independientemente de las intenciones y opiniones de sus directores, el Estado de Israel utiliza para mantener su fachada democrática y como cortina de humo que oculte sus crímenes. Porque, como afirmaba un ministro de cultura, Limor Livnat :»el cine israelí demuestra cada día que la cultura es la mejor embajadora del Estado».

    Desde nuestro punto de vista, la «marca Israel» contribuye decisivamente a normalizar la visión de Israel en el mundo, es decir, a que lo veamos y aceptemos como un país democrático y no como el que viola diariamente los derechos humanos, se ríe de la legalidad internacional, incumple las resoluciones de la ONU, boicotea el cine palestino y, además, acaba de cometer, una vez mas, crímenes contra la humanidad en Gaza y mantiene el bloqueo ilegal y criminal de la franja.

    No es posible separar ambas caras de Israel. Como afirma Ilan Pappé, historiador israelí, el enfoque de la cultura y la vida académica israelí como entidades diferentes del ejército, la ocupación y la destrucción, proporciona inmunidad a una de las mayores atrocidades de nuestro tiempo.

    Por todo ello, en ningún momento hemos solicitado que el Zinemaldia 62 retirara a Gett por la nacionalidad de sus directores, ni mucho menos por su contenido. Pero sí consideramos que no debería participar en este festival por ser una de las películas elegidas y financiadas este año por el Estado de Israel para representarlo, y así lavar su imagen, en todo el mundo.

    La campaña internacional BDS no está dirigida contra personas concretas sino contra productos culturales y de consumo financiados y promocionados por el Estado de Israel.

    Gett es una de las películas seleccionadas por el Israel Film Fund, encargado de promocionar la marca Israel en el cine. Con un presupuesto anual de 6 millones de dólares, Israel Film Fund apoya, ayuda, asesora y financia los proyectos cinematográficos seleccionados , incluyendo la comercialización y distribución en todo el mundo.

    Algunos pueden afirmar que parece contradictorio que Israel apoye Gett, una película crítica que denuncia los matrimonios religiosos en Israel, los únicos válidos. No lo considera así el cineasta israeli Eyal Silvan, quien opina que al Estado de Israel le interesa financiar alguna película llamada «crítica». Silvan, que se niega a aceptar dinero israelí, asegura que «el gobierno israelí mediante los fondos de ayuda, utiliza las obras de oposición como una prueba de democracia».

    Por todo ello, es fácil afirmar que Zinemaldia defiende la libertad de expresión, tal y como lo ha manifestado Rebordinos, pero nunca se han oído denuncias claras contra los ataques permanentes y diarios por parte de Israel a la libertad de expresión de los y lass palestinas en Zinemaldia. Tampoco se ha protestado públicamente porque desde el año 2008 Anne Marie Jacir tenga prohibida por Israel la entrada en Cisjordania, tras el rodaje de la película La sal de este mar. Tampoco hemos visto ninguna muestra de apoyo a Mohamed Barkri que aún sufre persecución, acoso y dos juicios debido a su película Jenin, Jenin. Y si no fuera suficiente, la ausencia total de cine palestino en la actual edición, tampoco dice mucho en favor de la actitud de Zinemaldia.

    Hemos visto que el Zinemaldia ha tenido reflejos para incluir un guiño en recuerdo a Nestor Basterretxea, recientemente fallecido, y nos felicitamos de ello, pero no ha pasado lo mismo con Palestina en el año internacional de solidaridad declarado por la ONU. A pesar de que se afirme que cualquier cineasta puede proyectar su película en el Zinemaldia, no hay ninguna película palestina.

    Desde el Colectivo Palestinarekin Elkartasuna, además de sumarnos a la campaña internacional BDS (Boicot, Desinversión, Sanciones), hacemos nuestras las palabras del poeta israelí Aharon Shabtai cuando afirma que “no creo que un Estado que mantiene una ocupación, que comete a diario crímenes contra civiles, merezca ser invitado a algún (evento) cultural».


    Escucha el programa Uhintifada 192: Zinemaldia o el cine como herramienta de legitimación de Israel:

     

    Donostia Zinemaldia

    Donostia Zinemaldia

     

    Fuente: Palestina, Zinemaldia, Rebordinos, Komite Internazionalistak, 20/09/2014.

  • Respuesta a las declaraciones de José Luis Rebordinos, director del Zinemaldia

    Respuesta a las declaraciones de José Luis Rebordinos, director del Zinemaldia

    A la atención del Director del Festival Internacional de Cine de Donostia-San Sebastián Señor José Luis Rebordinos.

    Palestinarekiko Elkartasuna Taldea responde a las declaraciones que ha realizado José Luis Rebordinos después de recibir nuestra carta solicitando la retirada del Zinemaldia 62 de las películas israelíes.

    El director del Zinemaldia afirma:

    1. «El Zinemaldia no va a boicotear a ningún director por su nacionalidad. (…) El Festival no hará ningún boicot a los cineastas israelíes»

    En ningún apartado de nuestra carta se pide el boicot a un director por su nacionalidad. Es más, nos gustaría encontrar en el Zinemaldia películas de directores de nacionalidad israelí como Udi Aloni o Eyal Sivan quienes, a pesar de ser israelíes, apoyan la campaña BDS. Y no son los únicos israelies que lo apoyan.

    Pedimos boicot a la «marca Israel», al cine israelí que, independientemente de las intenciones y opiniones de sus directores, el Estado de Israel utiliza para mantener su fachada democrática y como cortina de humo que oculte sus crímenes. Porque, como afirmaba un ministro de cultura, Limor Livnat: «el cine israelí demuestra cada día que la cultura es la mejor embajadora del Estado».

    La «marca Israel» contribuye decisivamente a normalizar a Israel, es decir, a que lo veamos y aceptemos como un país democrático y no como al Israel que viola diariamente los derechos humanos, se ríe de la legalidad internacional, boicotea el cine palestino, acaba de cometer, una vez mas, crímenes contra la humanidad en Gaza y mantiene el bloqueo ilegal y criminal de la franja.

    No es posible separar ambas caras de Israel. Como afirma Illan Pappe, historiador israeli, el enfoque de la cultura y la vida académica israelí como entidades diferentes del ejército, la ocupación y la destrucción proporciona inmunidad a una de las mayores atrocidades de nuestro tiempo.

    2. «Palestinarekiko Elkartasun Taldea ha pedido al Zinemaldia boicotear la proyección de Gett, el proceso de Viviane Amsalem, una película espléndida que pasó por el Festival de Cannes y que denuncia la situación de la mujer en Israel»

    En ningún momento hemos solicitado que el Zinemaldia retire a Gett por la nacionalidad de sus directores, ni mucho menos por su contenido.

    Pero sí consideramos que no debería participar en este festival por ser una de las películas elegidas y financiadas este año por el Estado de Israel para representarlo, y así lavar su imagen, en todo el mundo.

    La campaña BDS no esta dirigida contra personas concretas sino contra los productos culturales financiados y promocionados por el Estado de Israel. Gett es una de las películas seleccionadas por el Israel Film Fund, encargado de promocionar la marca Israel en el cine. Con un presupuesto anual de 6 millones de dólares, Israel Film Fund apoya, ayuda, asesora y financia los proyectos cinematográficos seleccionados, incluyendo la comercialización y distribución. El Fondo promociona las películas y está presente en todos los grandes festivales internacionales que promueven el cine israelí en todo el mundo. Gracias al fondo, largometrajes israelíes se proyectan en las competiciones oficiales de los festivales internacionales de cine más célebres.

    Katriel Schory, director ejecutivo de Israel Film Fund, afirmaba en Cannes, en una entrevista con Cineuropa a raíz de la participación de cinco películas israelíes, entre ellas Gett: «todos los filmes israelíes que tenemos reciben financiamiento gubernamental. (…) Tuvimos la película que ganó el premio principal en Tribeca y parece que definitivamente tendremos un filme israelí en Locarno y en Venecia, y también es probable que tengamos uno en San Sebastián y en Toronto. (…) Yo negocié la mayor parte de las coproducciones. (…) Esta estrategia está funcionando bien, pero, por supuesto, se requiere mucho trabajo y esfuerzo». «Israel Film Fund resulta de mucha ayuda. Somos una especie de ‘red de contactos’: creamos plataformas para los productores israelíes«.

    Parece contradictorio que Israel apoye Gett, una película crítica que denuncia los matrimonios religiosos en Israel, los únicos válidos. No lo considera así el cineasta israelí Eyal Sivan, quien opina que al Estado de Israel le interesa financiar alguna película llamada «crítica». Silvan, que se niega a aceptar dinero israelí, asegura que «el gobierno israelí mediante los fondos de ayuda, utiliza las obras de oposición como una prueba de democracia».

    ¿Se puede invitar a escuelas de cine y proyectar películas israelíes cuando sabemos que están financiadas por un estado que practica el apartheid y la limpieza étnica, es responsable de crímenes contra la humanidad y utiliza los productos culturales, como el cine, como arma política?

    3. «El Zinemaldia defiende la libertad de expresión»

    ¿De quiénes? Depende… Nunca le hemos oído denunciar los ataques permanentes y diarios por parte de Israel a la libertad de expresión de los y las palestinas. Tampoco protestar porque desde el año 2008 Annemarie Jacir tenga prohibida por Israel la entrada en Cisjordania, tras el rodaje de “La sal de este mar” (película que pudo salvar gracias a que la Embajada francesa sacó las grabaciones en maletas diplomáticas). Ninguna muestra de apoyo a Mohamed Barkri que aún sufre persecución, acoso y dos juicios debido a su película «Jenin, Jenin».

    4. «Respeto la postura de quienes creen que el boicot es la mejor manera de solucionar el problema entre Israel y Palestina, pero pienso que es mucho mejor el intercambio de opiniones»

    ¿Nos puede contar algún mínimo cambio en la política de Israel tras años de «intercambio de opiniones»? Incluso con la escasa información que nos llega, cualquiera puede constatar que sus agresiones son cada vez más amplias y brutales.

    Por ello, en apoyo a la campaña BDS lanzada por la población palestina, reafirmamos nuestra solicitud anterior.

    Porque nos negamos a ser cómplices y no queremos ser neutrales. Porque, ante la complicidad de nuestros gobiernos con Israel, ante la inoperancia de la justicia y de los organismos internacionales, alguien debe actuar para defender la legalidad internacional.

    5. «Cualquier cineasta tendrá derecho a proyectar su película»

    ¿También incluye a los cineastas palestinos? Llama mucho la atención la ausencia de cine palestino en el Zinemaldia. ¿Nos podría explicar por qué en todas las ediciones encontramos películas israelíes, mientras no se ha proyectado ninguna película palestina desde que es director  del festival y apenas ninguna en las anteriores ediciones?

    ¿No es una decisión política tratar a Israel como un país democrático cuando no lo es? Elegir continuar considerando el cine israelí como algo separado de la política genocida de Israel, es una opción política. Ignorar el cine palestino es también una opción política, no cultural.

    «No creo que un Estado que mantiene una ocupación, que comete a diario crímenes contra civiles, merezca ser invitado a algún (evento) cultural». Aharon Shabtai, poeta israelí.

    Atentamente
    Palestinarekiko Elkartasuna Taldea
  • Piden al Donostia Zinemaldia que se adhiera al BDS y que no contribuya a silenciar la cultura palestina

    Piden al Donostia Zinemaldia que se adhiera al BDS y que no contribuya a silenciar la cultura palestina

     

    En una carta abierta, grupos de solidaridad con Palestina solicitan de nuevo la adhesión del Donostia Zinemaldia al BDS, para rechazar así la normalización de Israel a través de este tipo de eventos y para no contribuir a silenciar el cine y la cultura palestinos bajo ocupación.
    Ayuntamiento de Donostia, señor Juan Karlos Izagirre.
    Diputación Foral de Gipuzkoa, señor Martin Garitano.
    Gobierno Vasco, señora Cristina Uriarte.
    Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, señor José Ignacio Wert.

    La ONU proclamó 2014 Año Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino e Israel lo ha celebrado con una brutal masacre, arrasando Gaza, matando a más de 2.000 palestinos —muchos de ellos mujeres y niñ@s— e hiriendo a más de 10.000 habitantes de la ciudad, además de demoler 40.000 viviendas así como los nuevos asentamientos, y practicar, además, detenciones arbitrarias y asesinatos en Cisjordania. Nada nuevo, aunque esta vez ha ido más lejos que nunca en su barbarie.

    Nada nuevo, tampoco, en el Zinemaldia de Donostia. No esperábamos que la llamada de la ONU se tradujera en una retrospectiva sobre el cine palestino, aunque hubiera sido bastante lógico, pero sí confiábamos en encontrar alguna presencia testimonial del mismo en esta edición. Pero nada de nada.

    Entendemos que es más difícil de encontrar, pero existe el cine palestino, a pesar del boicot permanente y bastante efectivo de Israel. Hay cineastas palestinos, pero carecen de medios, debido a la ocupación israelí. No hay escuelas de cine, no hay estudios, es muy difícil encontrar productores y distribuidores y, más difícil aún, conseguir permiso de Israel.

    Todos y todas sabemos que el Zinemaldia de Donostia no apoya el boicot a Israel, pero nunca ha denunciado ni se opone al boicot que Israel ejerce sobre la cultura palestina y en concreto sobre el cine palestino. Su ausencia en la gran mayoría de ediciones del festival supone en la práctica la realización de un boicot no declarado al cine palestino.

    Israel es el responsable de los crímenes contra la humanidad que hemos podido ver en directo estos 50 días, pero no pasa nada. A pesar de todo ello, el cine israelí continua siendo bien recibido en este festival, porque, según algunos interesados, «la cultura no tiene nada que ver con la política» y su papel es el de «tender puentes» entre las diferentes sensibilidades. Llevamos más de 60 años «tendiendo puentes » a quien sí tiene muy clara la relación entre cultura y política , y por eso dedica un abultado presupuesto a la promoción de la cultura israelí, y especialmente del cine israelí, al tiempo que promueve la destrucción sistemática de la cultura e historia palestina, impidiendo, con todo tipo de obstáculos, su desarrollo y, especialmente, su difusión.

    ¿Se preguntarán por qué nos centramos en Israel cuando existen tantos países que violan los derechos humanos? Simplemente porque el caso de Israel es diferente: a ningún otro país del mundo se le permitiría bombardear instalaciones de la ONU, usar armas prohibidas, lanzar toneladas de bombas sobre la población civil, incumplir todas las resoluciones de la ONU, mantener la ocupación, encarcelar a niñas y niños… Por mucho menos, Europa sancionó a Irak y ahora a Rusia. Pero Israel nunca ha sido sancionado, ni aislado o expulsado de organismos internacionales. Europa considera a Israel un estado «democrático» —a pesar de ser un estado colonial que practica el apartheid y ser responsable de crímenes contra la humanidad—, y mantiene por tanto sus relaciones preferentes en todos los campos (comerciales, culturales, académicas, científicas, deportivas).

    Como respuesta ante la impunidad absoluta de Israel por la complicidad de los Gobiernos nació la campaña internacional BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) con el objetivo de obligar a Israel a acatar la legalidad internacional —poniendo fin a la ocupación y el apartheid, y permitiendo el regreso de los refugiados—, y a respetar los derechos humanos.

    Por todo ello, el cine israelí no es bienvenido a este Zinemaldia de Donostia.

    ¿Cómo se puede disfrutar con lo que nos cuenta el cine israelí cuando aún permanecen ante nuestros ojos las imágenes de las más de 2.000 personas asesinadas —más de 500 menores entre ellas—, y de 10.000 heridas, muchas de ellas inválidas? ¿Cómo no reaccionar ante el bloqueo ilegal y criminal de Gaza que mantiene Israel que les condena a una muerte lenta?

    Solicitamos por ello que:

    1. Se retiren del Festival de Cine las películas israelíes ya que su proyección, lejos de promover una solución justa para los y las palestinas, pretende ser un gesto normalizador y cómplice con el Estado de apartheid que Israel mantiene en Palestina.
    2. Mientras perdure la política de apartheid a la que Israel somete a la población palestina, el Zinemaldia se adhiera a la campaña BDS (boicot, desinversiones y sanciones) a través de medidas que garanticen la no participación de Israel en este Festival.
    Palestinarekiko Elkartasun Taldea
    Donostia, septiembre de 2014
  • 1.300 personas inician #YoNOComproApartheid 10 años después del Dictamen de La Haya contra el Muro de Anexión

    1.300 personas inician #YoNOComproApartheid 10 años después del Dictamen de La Haya contra el Muro de Anexión

    Ya han sido más de 1.300 personas las que se han adherido a la campaña #YoNOComproApartheid de la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP-BDS). El 9 de julio de 2014 se cumplen 10 años del dictamen de La Haya declarando ilegal el Muro de Apartheid y Anexión construido por Israel en territorios palestinos.

    Con motivo del X Aniversario de la Sentencia del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya contra el Muro de Anexión construido en Palestina, y en un contexto marcado por la escalada de castigos colectivos, crímenes y ataques racistas contra la población palestina, 1300 personas han firmado contra el Apartheid israelí en Palestina. El 9 de Julio 2004, el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya emitió una Opinión Consultiva sobre el Muro construido en Territorio Palestino Ocupado, dictaminando que el Muro del Apartheid y las colonias israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este debían ser desmantelados. Israel también debía restituir a los palestinos las tierras anexionadas y ofrecer reparación por los daños causados.

    El Tribunal también exigió de la comunidad internacional que no reconociera ni prestara asistencia a la construcción de este Muro de más de 700 km de largo y 8 metros de alto, y que garantizara el respeto por Israel de la sentencia y la legalidad internacional. Después de este dictamen, ha transcurrido otra década de injusticia para el pueblo palestino, y de impunidad para el Estado israelí y sus más de 700 mil colonos y colonas instalados por Israel en territorio palestino en vulneración de la IV Convención de Ginebra.

    Tras una década de incumplimiento, la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina, lanza un vídeo en el que decenas de personas afirman su voluntad de no comprar productos fabricados en Israel o en sus colonias construidas ilegalmente en Palestina (https://rescop.freepresshost.cloud/yonocomproapartheid). Recuerdan que la Unión Europea es el primer destinatario de las exportaciones israelíes, y que gran parte de estos productos son fabricados ilegalmente en territorio ocupado palestino aunque las empresas que los comercializan en nuestro país engañan a los consumidores, vendiéndolos como si fueran fabricados en territorio israelí. Por ello piden que distribuidores, tiendas y mercados se comprometan con la legalidad internacional y los derechos humanos y dejen de comercializar productos etiquetados en Israel.

    Desde la desaparición de tres jóvenes colonos israelíes en Cisjordania, se han multiplicado los ataques racistas y supuestas represalias contra la población palestina perpetrados tanto por colonos israelíes como por las fuerzas militares y policiales de este estado de Apartheid. El lunes por la noche, el gabinete de Netanyahu decidió intensificar la operación militar contra la Franja de Gaza, en otro claro intento de socavar el gobierno de unidad nacional palestino, castigando a toda una población.

    Se han convocado concentraciones de solidaridad con el pueblo palestino y contra la impunidad de Israel en muchas ciudades del Estado español.

     

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    Listado de concentraciones
    Concentraciones / @Mar_y_tal

    Convocatorias:

    Además de las acciones que se realizaron en Donostia y Bilbo, y las decenas que se realizarán a lo largo de todo el mundo, se han convocado concentraciones en las siguientes ciudades:

    • Girona: 9 de julio a las 19h en Plaça del Vi.
    • Madrid: 9 de julio a las 19h en Plaza Callao.
    • Barcelona: 9 de julio a las 19h30 en Plaça de Sant Jaume.
    • València: 9 de julio a las 19h30 frente a Delegación de Gobierno (metro Colón).
    • Sevilla: 9 de julio a las 20h en Plaza Nueva.
    • Salamanca: 9 de julio a las 20h en Plaza del Liceo.
    • Valladolid: 9 de julio a las 20h30 en Plaza Fuente Dorada.
    • Palma: 10 de julio a las 20h en Plaça d’Espanya.
    • Zaragoza: 10 de julio a las 20h en Plaza de España.
    • Manresa: 11 de julio a las 19h30 en la Plaça Major.
    • Málaga: 11 de julio a las 20h en la Plaza de la Constitución.
    • Xixón: 12 de julio a las 20h en la Semana Negra de Xixón.
  • El cine palestino también existe… y resiste. Carta al Donostia Zinemaldia

    El cine palestino también existe… y resiste. Carta al Donostia Zinemaldia

    Euskara

    Zinemaldia 2013

    Donostia zinemaldia
    Donostia zinemaldia. Palestinarekin Elkartasuna. El cine palestino también existe… y resiste.

    Películas israelíes: 3
    En la sección de nuevos directores participan: Funeral at Noon de Sanderson, subvencionada directamente por el gobierno sionista israelí a través del Fondo «Israel Film Fund»; y La duna de Yossi Aviram, coproducción Francia-Israel. Dentro del Encuentro Internacional de Estudiantes de Cine se proyecta Beshivhey Hayom / In Praise of the Day de Oren Adaf.

    Películas palestinas: 0

     

    Llama la atención que por más cambios que se produzcan en el Zinemaldia, algo que siempre permanece es la participación habitual de Israel y la ausencia del cine palestino así como de directores extranjeros o israelíes que se oponen a la ocupación. Esto también es política.

    No es ningún secreto que el sionismo israelí dedica gran cantidad de medios tanto a promocionar la Marca Israel imprescindible para mostrar su rostro «amable» y ocultar sus crímenes como a impedir el desarrollo y difusión de la cultura palestina. Consciente del importante papel que juega el cine en la transmisión de valores, apoya generosamente la difusión del cine israelí y al mismo tiempo intenta con bastante éxito hasta el momento, como podemos comprobar analizando la programación de los festivales europeos, evitar que nos llegue la voz de la población palestina.

    Israel no es un estado «normal» y por tanto no debería ser tratado como tal. Una vez más, parece necesario recordar que el estado de Israel destaca por su incumplimiento del derecho internacional, los derechos humanos, la convención de Ginebra y múltiples resoluciones de la ONU. Todo ello con total impunidad gracias a la complicidad de la «comunidad internacional». Israel puede utilizar fósforo blanco contra la población de Gaza pero no sufre ninguna sanción. También es conocido que dispone de un importante arsenal de armas químicas y nucleares, pero nadie le pide que los desmantele.

    Para denunciar e intentar acabar con la impunidad absoluta de Israel nació la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) con el objetivo de que se obligue a Israel a acatar la legalidad internacional y a respetar los derechos humanos. Es un movimiento no violento e incluso legal, ya que está reconocido el derecho al boicot a un Estado que practica el apartheid. El director de cine israelí Eyal Silvan se niega a recibir financiación del Estado de Israel pues no quiere ser utilizado para promocionar la «marca Israel». Reconocidos Directores de cine como Ken Loach, Mira Nair, Mikel leigth o Udi Aloni, actores como Dustin Hoffman, Megg Ryann, Alberto Sanjuan, Pilar Bardem, Juan diego Botto, Willy Toledo, o Chus Gutiérrez apoyan el BDS.

    Sabemos que ni la dirección del festival ni las instituciones públicas que colaboran están dispuestos a apoyar el BDS. Parecen olvidar que Israel practica un boicot de hecho y muy efectivo contra el cine palestino, con el que involuntariamente están colaborando al ignorar el cine palestino y permitir que películas y escuelas de cine financiadas por el Estado sionista de Israel participen en el Zinemaldia. Por ello les solicitamos, que, siendo coherentes con su política de oponerse a cualquier boicot, dejen de apoyar a quien lo viene realizando contra el cine palestino desde su fundación.

    Recogemos como conclusión el título de la última película de David Trueba, también presente en este festival: Vivir es fácil con los ojos cerrados.

    Palestinarekin Elkartasuna
    Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP)

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    Zinemaldia 2013

    Donostia zinemaldia
    Donostia zinemaldia. Palestinarekin Elkartasuna. El cine palestino también existe… y resiste.

    Film israeldarrak: 3
    Zuzendari berrien sailean honako hauek hartzen dute parte: Sandersonen Funeral at Noon, israelgo gobernu sionistak “Israel Film Fund” fondoak zuzenean emandako diru-laguntzaz egina: eta Yossi Aviramen La duna, Frantziar-Israeldar koprodukzioa. Zinema Ikasleen Nazioarteko Topaketan Oren Adafen Beshivhey Hayom / In Praise of the Day proiektatzen da.

    Film palestinarrak: 0

     

    Badago deigarria den zerbait, Zinemaldian hainbat eta hainbat aldaketa egonda ere, Israelgo filmen parte-hartzea eta palestinar zinearen ez egotea, okupazioaren aurkako postura duten zuzendari israeldar edo atzerritarren ez egotea baita ere. Hau ere politika da.

    Israeldar sionismoak “Israel marka” sustatzeko baliabide asko erabiltzen dituela jakina da, bere aurpegi “atsegina” erakutsi eta zuzengabekeriak estali eta palestinar kulturaren garapen eta hedapena oztopatzeko. Zinemak balore-igortzaile duen lan garrantzitsua jakinda, zine israeldarraren hedapena eskuzabaltasunez babesten da eta, europear zinemaldien programazioa gainbegiratuz ikus dezakegun bezala, palestinarren ahotsa gurera iristea saihesten da.

    Israel ez da estatu “normal” bat eta, hortaz, ez litzateke haintzat tratatu beharko. Berriz ere, beharrezkoa dirudi Israelgo estatuak nazioarteko zuzenbidea, giza-eskubideak, Genevako hitzarmena eta NBEren hainbat ebazpenak ez betetzeagatik nabarmentzen dela gogoraraztea “Nazioarteko komunitatearen” konplizitateari esker, betiere. Israelek fosforo zuria jaurti dezake Gazako herritarren gainean zigorrik jaso gabe. Gainera, arma kimiko eta nuklearrez osatutako garrantzizko armategia duela ezaguna da ere, baina inork ez dio honen desegitea eskatzen.

    Israelen zigorgabetasun osoarekin bukatzeko eta salatzeko BDS kanpainia jaio zen (Boikot, Desinbertsio eta Zigorrak), Israelek nazioarteko legedia ontzat hartu eta giza-eskubideak errespeta ditzan helburuekin. Mugimendu ez biolentoa eta legezkoa da, Apartheida praktikatzen duen estatu baten aurkako boikota egitera eskubidea onartuta bai dago. Eyal Silvan zinema zuzendari israeldarrak Israelgo estatuaren dirulaguntza jasotzeari uko egin dio, ez bai du nahi “Israel marka” sustatzeko erabilia izan. Ken Loach, Mira Nair, Mikel leigth edo Udi Aloni bezelako zuzendari ospetsuak, Dustin Hoffman, Megg Ryann, Alberto Sanjuan, Pilar Bardem, Juan Diego Botto, Willy Toledo, edo Chus Gutiérrez antzezleek BDSa bultzatzen dute.

    Badakigu Zinemaldiaren zuzendaritza eta instituzio publiko laguntzaileak BDSa bultzatzeaz urrun daudela. Badirudi ahaztu egin dutela Israelek palestinar zinearen kontrako boikot oso eraginkorra daramala aurrera, haiek nahi gabe bultzatzen dutena palestinar zinea baztertuz eta Israelgo estatu sionistak ordaindutako film eta zinema-eskolen parte-hartzea onartuz. Horregatik, eta edozein boikoten aurka egitearen politikarekin bat etorriz, palestinar zinearen aurkakoa bere fundaziotik egin duenari babesa emateari uztea eskatzen diegu.

    Palestinarekin Elkartasuna
    Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP)

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