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  • Comunicado de Denuncia del Plan Colonial de Trump y de la escalada de Crímenes Internacionales de Israel

    Comunicado de Denuncia del Plan Colonial de Trump y de la escalada de Crímenes Internacionales de Israel

    Un plan colonial avalado por la ONU

    26 de noviembre de 2025

    PDF con este Comunicado

    La Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) expresa su máxima condena ante la adopción, el 17 de noviembre de 2025, de la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que respalda parcialmente el denominado “Plan de Paz” del presidente estadounidense Donald Trump para la Franja de Gaza.

    Este día pasará a la historia de la ONU como un día de absoluta vergüenza internacional. Tal como señaló Craig Mokhiber, ex alto cargo de derechos humanos de la ONU, “ningún miembro del Consejo tuvo el coraje, el principio o el respeto por el derecho internacional para votar en contra de este ultraje colonial”.

    Mientras tanto, a nivel social Israel está más aislado que nunca gracias a la resistencia del pueblo palestino y a la solidaridad global con la causa palestina.

    El Plan Trump-Netanyahu, ahora parcialmente legitimado por la resolución del Consejo de Seguridad, es de todo menos un plan de paz. Es un esquema de reorganización colonial diseñado para romper el creciente aislamiento internacional de Israel, rehabilitar su régimen colonial, de apartheid, ocupación militar y genocidio e imponer un marco geopolítico que permita a Israel continuar su ocupación y su violencia estructural con cobertura internacional, Es también un intento de evitar la rendición de cuentas de Israel por las atrocidades y gravisimos crímenes que ha cometido.

    El plan ignora por completo la voluntad del pueblo palestino y vulnera de forma flagrante la Carta de la ONU, el derecho internacional humanitario y las resoluciones de la Corte Internacional de Justicia de 2024. Desde la Declaración de Balfour al Plan de Partición de la ONU, una vez más, se ha ignorado por completo la voz del pueblo palestino.

    Uno de los puntos más preocupantes de dicha resolución es que impone una supuesta “autoridad” tutelada por Washington y Tel Aviv sobre Gaza. Este plan viola el derecho inalienable del pueblo palestino a la autodeterminación, consolida la ocupación militar ilegal, promueve mecanismos coloniales como la creación de un “Board of Peace” – del que formaría parte el criminal de guerra Tony Blair – y una “International Stabilization Force” destinados a mantener Gaza inhabitable y bajo control externo, y abre la puerta a un nuevo episodio de limpieza étnica.


    El Comité Nacional Palestino de la Campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones ha alertado en su comunicado que “Este proyecto retoma la lógica del “poder imperial” y, como advirtieron Cyril Ramaphosa, Anwar Ibrahim y Gustavo Petro, amenaza a todos los pueblos del mundo porque destruye los fundamentos del derecho internacional y propone un orden global basado en la fuerza, la impunidad y la ilegalidad..

    Este plan propone lograr por vía diplomática lo que Israel no ha conseguido mediante bombardeos, hambre y desplazamientos masivos: vaciar la Franja de Gaza de población palestina. El plan busca completar lo que no ha podido hacer el genocidio israelí. Además, criminaliza la resistencia palestina, promueve la creación de nuevos campos de detención y legitima prácticas que ya constituyen crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.

    El precedente de la guerra de Irak demuestra que ninguna resolución de la ONU puede legitimar una autoridad impuesta por una potencia ocupante. La resolución 2803 debe ser considerada legalmente nula, sin efecto jurídico y contraria a las obligaciones internacionales de los Estados.

    Tortura sexual sistemática: la brutalidad extrema del régimen israelí

    En paralelo a la imposición del plan, nuevos testimonios documentados por el Centro Palestino de Derechos Humanos (PCHR), una de las mayores organizaciones de derechos humanos de la Franja de Gaza, revelan una dimensión todavía más devastadora de la violencia israelí.

    Los relatos recogidos entre personas palestinas recientemente liberadas de prisiones y campamentos de detención israelíes describen un patrón sistemático de: violaciones múltiples, tortura sexual con objetos, violaciones perpetradas por perros adiestrados, desnudez forzada y filmación de abusos, amenazas de violación contra familiares, electrochoques, palizas y humillación psicológica y detenciones sin ningún fundamento legal.

    Entre las víctimas hay mujeres, hombres y menores de edad. Las prácticas descritas cumplen los elementos jurídicos de: tortura, crímenes contra la humanidad yactos genocidas, tal como recoge la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio.

    El PCHR alerta también del riesgo de ejecuciones masivas, tras la aprobación en noviembre de 2025 de un proyecto de ley israelí que permitiría aplicar la pena de muerte a prisioneros palestinos, muchos de ellos con confesiones extraídas bajo tortura.

    Lo que es muy alarmante, es que estos testimonios, de una gravedad extrema, no han recibido la atención que merecen en los medios occidentales, evidenciando de nuevo la doble vara de medir, el racismo institucionalizado y la normalización de la violencia colonial cuando la población agredida es palestina.

    Por eso, desde RESCOP exigimos al gobierno español:

    1. Movilizar la oposición en la Asamblea General de la ONU, el Consejo de Derechos Humanos y todos los organismos pertinentes para anular y frenar el Plan Trump-Netanyahu. El Gobierno del estado español debe mostrar su oposición a este nuevo Plan colonial. Es extremadamente alarmante que Pedro Sánchez le diera la bienvenida al Plan y no haya mostrado ninguna oposición.

    2. Cumplir con el derecho internacional, en particular con las obligaciones de prevenir, no reconocer y no colaborar con crímenes de guerra, apartheid y genocidio. Para ello, el gobierno de España debe cerrar el período de enmiendas para transformar el RDL en un embargo militar a Israel.

    1. Imponer sanciones específicas y efectivas a Israel que incluyan el embargo energético y comercial y la ruptura de todas las relaciones con Israel como en los campos académicos, culturales y deportivos.

    2. Exigir la liberación inmediata de todas las personas palestinas presas, el fin de la tortura y el acceso sin restricciones de organismos internacionales a todos los centros de detención.

    Nosotras, como sociedad civil organizada, debemos incrementar nuestras movilizaciones y presiones para una Palestina libre, del río hasta el mar y donde las palestinas puedan vivir en libertad y dignidad en sus tierras.

    Denuncia del Plan Trump Netanyahu
    Denuncia del Plan Trump Netanyahu
  • La hipocresía de Netanyahu en la marcha de París de Charlie Hebdo

    La hipocresía de Netanyahu en la marcha de París de Charlie Hebdo

    Netanyahu, cuyas políticas se basan en la Ocupación, el Apartheid y la limpieza étnica del pueblo palestino, acudió a la manifestación en París contra el atentado a Charlie Hebdo. Artículos de la Red Internacional Judía Antisionista (IJAN) y de Santiago González Vallejo, del Comité de Solidaridad con la Causa Árabe (CSCA).
    Benjamin Netanyahu ridiculizado por su aparición en la marcha de París / Yves Herman/Reuters
    Benjamin Netanyahu ridiculizado por su aparición en la marcha de París / Yves Herman/Reuters

    Bajo la batuta de Netanyahu

    No tenemos los elementos completos para avanzar hipótesis sobre perpetradores, tomadores de decisiones, vericuetos de servicios de inteligencia, manipulaciones electoralistas y otras conjeturas más o menos plausibles.

    Lo que es ​realidad es Netanyahu desfilando con otros cabecillas del poder visible de Europa con la comandante Merkel a la cabeza, el domingo 11 de enero 2015 en la enorme marcha que inunda las calles de París.

    Netanyahu en primera fila, agitando sus palmas en saludo significante hacia los balcones, casi sacando el protagonismo al anfitrión Hollande. Es el ​día de Bibi.​

    Para nosotros/as, judíos antisionistas internacionalistas, es día de desgarrar vestiduras, como manda la tradición judía en los días de duelo.

    Duelo por los asesinados en la sede de Charlie Hebdo, por ​los policías, por ​los cuatro rehenes del supermercado de productos casher, por​los supuestos autores de estas acciones, y los miles, sí, miles de inocentes, mayoritariamente musulmanes, que cada día son victimas de la violencia que desangra Oriente Medio. Duelo por aquellos que se llaman Mohamed y tienen miedo a ser víctimas de pogromos racistas, que de virtuales se harán carnales.

    Tres bebés​ palestinos mueren congelados en Gaza donde ​17 periodistas fueron ​asesinados en 2014. ¿El culpable? Aquí no hay conjeturas: es Netanyahu con sus acólitos Benett y Liberman, con sus cómplices Merkel, Cameron, Rajoy y los reyes y reyezuelos de Europa y mas allá, ​desfilando bien arropados por las avenidas parisinas. ¡Vaya espectáculo tragicómico el que nos mandan los medios!

    No fuimos Charlie, publicación que se permitió insultar a algunos/as, y no a otros/as. Que participa de una cruzada por la llamada civilización “judeocristiana» y contra la “islámica” haciendo caso omiso de los siglos de opresión colonial y de su legado envenenado, y de la miseria de la periferia francesa.

    No somos Charlie en la marcha donde flamea Netanyahu rodeado de una corte de asesinos y explotadores. Nos oponemos de manera contundente a la pena de muerte promulgada por un individuo, por un partido, por un Estado.

    Denunciamos este derecho que se otorgan los que manejan las armas, las políticas, las finanzas, a imponer un Orden mundial donde los «terroristas» solo quedan del lado «oscuro» del planeta, mientras el Estado de Israel, entre otros, asesina con total impunidad.

    Hoy más que nunca decimos: Soy Mohamed o Aícha, que mañana será el o la señalada ​ por el crimen de unos pocos que llevan ese nombre, olvidando las eminencias grises y sus comanditarios, y soy palestino/a, esperando una marcha del millón con jefes de estado para poder gozar de la libertad, también de expresión.

    Red Internacional Judía Antisionista (IJAN)

     

    Netanyahu en una manifestación antiterrorista

    En la primera fila de la manifestación en París en contra del terrorismo y en solidaridad con las últimas víctimas francesas de diversos actos terroristas estaba, entre otros, el Primer Ministro israelí Benjamín Netanyahu. En total murieron 20 personas, incluyendo a los presuntos perpetradores de esos actos asesinos.

    La memoria nos dice que Netanyahu es el que ordenó los bombardeos (otra forma de terror) sobre la población inerme de Gaza (Palestina) que ocasionó más de 2.000 asesinatos, entre ellos más de 500 niños. Un jefe de estado que viola las leyes internacionales, entre ellas cada uno de los artículos de la Convención de Ginebra. Impunemente.

    Impunemente, porque le dejan hacer.

    Eso se demuestra en su asistencia a dicha manifestación, nadie se lo impidió y le pusieron en primera fila, en compañía de otros destacados líderes mundiales.

    La asistencia también de Mahmud Abbas, presidente en funciones de una subsidiaria administración de la colonización israelí y que intenta diplomáticamente que las Naciones Unidas, los líderes mundiales, sean coherentes y defiendan el derecho internacional, era otro intento de que la causa palestina quedase reflejada y no postergada. Aunque los franceses de Hollande sigan el juego de un supuesto equilibrismo y pongan a los dos en la pancarta pero que, en realidad, es una traición a la propia manifestación y su significado. Porque si todos somos Charlie Hebdo, judíos y policías, ¿qué significado tiene poner a Netanyahu, un supremacista (judío), mandamás de un ejército que bombardea terroríficamente a civiles y que considera que Palestina es una tierra que por su dios y el sionismo tiene que ser ocupada y expulsar o matar a sus habitantes palestinos?.

    Santiago González Vallejo, Comité de Solidaridad con la Causa Árabe
  • ¿Netanhayu en Murcia?

    ¿Netanhayu en Murcia?

    Pedro Costa Morata

    Descriptible como sudor frío mezclado con negra indignación, ha sido la sensación que me ha producido la noticia de que la Universidad Católica de Murcia (UCAM) investirá en breve como doctor honoris causa al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. El sudor frío me lo produjo la posibilidad de que se pasee por España en septiembre el hombre que manda en el Estado que más dolor y humillación produce, desde hace 60 años, al pueblo palestino (al que ataca, invade, ocupa, explota, expolia y desespera) y a sus Estados vecinos Siria y Líbano (a los que ataca, humilla y atemoriza con su poderío militar y nuclear) burlando sistemáticamente las condenas internacionales, muy en especial las de Naciones Unidas, y exhibiendo como causa y justificación de sus crímenes más allá de la verborrea mesiánico-irredentista, ampliada a la sistemática consideración de «terrorista» a cuanto y cuantos incomodan su política e itinerario de abusos y exacciones una agresividad terrorífica y el amparo tan incondicional como execrable de las potencias occidentales, Estados Unidos y Unión Europea.

    Y la negra indignación me la producen, ante todo, que sea una universidad católica la que, alegando intereses académicos (el papel intermediario de Netanyahu en futuras colaboraciones con universidades israelíes), deje de lado cualquier exigencia evangélica que le debiera ser constitucional, la dignidad universitaria general, que niega el acceso a la academia a personajes acusados por millones de personas de crímenes sin cuento, de creadores y valedores de apartheid y de un trato y una política hacia un pueblo, el palestino, que siendo profundamente racista se acerca mucho más al genocidio de hecho que a la ‘mera’ ocupación, secuestro y cerco que por decenios viene aplicándole. Es, sí, el rótulo y la pretensión de ‘católicos’ en la UCAM, lo que me resulta grotesco e insoportable: porque no creo que tal iniciativa pueda pretenderse católica, cristiana o simplemente ética.

    Me viene perturbando, desde su aparición por nuestra tierra, ese José Luis Mendoza, factótum de la UCAM, por su notable capacidad para la megalomanía y la provocación, que a sus éxitos ante el Vaticano (al que él mismo reconoce regalar con sustanciosos cheques) añade el que ha sabido acomplejar, y en gran medida paralizar, a la sociedad murciana progresista, concretamente a la comunidad de la universidad pública que, si bien se encuentra maltratada por un poder político decidido a promover la universidad privada, no ha desplegado su capacidad real para recordar a todos que la ética universitaria no es compatible con las universidades-negocio, con la atribución de honores con criterio político-comercial ni con las morales escandalosas.

    En esta operación, tan antievangélica, Mendoza pretende el respaldo de la Iglesia española, y por eso se hace retratar, junto a Netanyahu, con el cardenal Cañizares y por otros representantes de la Conferencia Episcopal, como Silverio Nieto que, siendo también profesor de la UCAM, ostenta a la sazón nada menos que la cátedra de Relaciones Iglesia-Estado y Derechos Humanos (¡competencia bien escogida para la ocasión, vive Dios!). Esperemos que el nuevo papa, que acaba de criticar en Río la «incoherencia de la Iglesia», se alarme de la iniciativa de la UCAM, que es sólo coherente con una política oportunista y amoral, ajena completamente a lo universitario y que se alinea con los poderes más violentos y discrecionales del planeta.

    Muy oportuna, y completando el ejercicio ultra, mendaz y antiárabe programado por esta UCAM, se anuncia la presencia de José María Aznar, que dirige ¡oh maravilla! la cátedra de Ética, Política y Humanidades de esa universidad católica, al que se le reserva el papel de padrino en esa ceremonia en la que se le quiere conferir una dignidad espuria al responsable de tanto sufrimiento. Teniendo en cuenta el papel de Aznar en la historia reciente, cuando ha llevado a España a una guerra ilegal, injusta e inmoral, con el resultado de miles de víctimas inocentes, ni el enunciado de su cátedra puede ser más hipócrita ni las cualidades que se le suponen más insultantes.

    Mientras tanto, espero y deseo que el rechazo a esta visita y a esta distinción se extienda por Murcia y por España; que la Iglesia Católica retire su apoyo a esta ignominia; que profesores, intelectuales, políticos y ciudadanía en general se alcen contra la deshonra que se cierne sobre nuestras cabezas. Aunque lo que a mí me haría más feliz, como a tantos y tantos seres humanos que son sus víctimas, es que una orden internacional de arresto llegase a Murcia, oportuna y firme, para llevar a juicio a Netanyahu —a quien los gazíes, entre muchos otros, tienen por verdugo impune, con argumentos ciertamente de peso—, condenarle y encerrarle en prisión para el resto de sus días.

     

    Pedro Costa Morata es profesor universitario y doctor en Ciencias Políticas y Sociología.

    Fuente: La Opinión de Murcia (23/08/2013).

  • Llamamiento a la Universidad Católica de San Antonio de Murcia a anular la concesión del doctorado honoris causa a Benjamín Netanyahu

    Llamamiento a la Universidad Católica de San Antonio de Murcia a anular la concesión del doctorado honoris causa a Benjamín Netanyahu

    La Universidad Católica de San Antonio de Murcia (UCAM) ha decidido investir al Primer Ministro Israelí, Benjamín Netanyahu, Doctor Honoris Causa a través de la cátedra de Ética Política y Humanidades de esa universidad, dirigida por José María Aznar, quien ejercerá de padrino. La decisión de la UCAM nos parece incomprensible si tenemos en cuenta la política actual del Estado de Israel que vulnera sistemáticamente los derechos civiles del pueblo palestino. Esa política ha sido sancionada abiertamente por la Unión Europea, que ha aprobado una nueva directiva comunitaria que prohíbe cualquier financiación, cooperación o concesión de galardones a residentes en asentamientos judíos de Cisjordania y Jerusalén Este.

    En ese contexto, para una universidad de ideario católico como la UCAM deberían ser especialmente relevantes los obstáculos que el estado israelí impone a los creyentes cristianos y musulmanes para acceder a los lugares santos, la política sistemática de intentar borrar las evidencias históricas de la población no-judía de palestina e incluso la persecución de dignatarios del credo ortodoxo.

    En el ámbito académico, deben destacarse los obstáculos al ejercicio de los derechos a la educación superior como el estrangulamiento y los ataques militares a las universidades palestinas y las restricciones a las que son sometidos sus estudiantes, profesorado y personal administrativo. Por ejemplo, según el Centro por los Derechos Humanos en Gaza, desde que el gobierno israelí impuso en junio de 2007 un bloqueo absoluto, los estudiantes de Gaza están completamente ausentes de las instituciones académicas de Cisjordania cuando antes suponían un 35% del total de sus estudiantes. Asimismo, una encuesta publicada recientemente por la UNESCO señala que el 72% de los estudiantes palestinos encuestados no son optimistas en cuanto al futuro y esperan el estallido de una guerra en cualquier momento [1].

    Finalmente, un informe de Ruhan Nagra publicado en 2013 sobre la situación del sistema educativo superior palestino concluyó: «Durante décadas Israel ha operado un amplio régimen de circulación interna y externa y ha impuesto restricciones de acceso en detrimento de la enseñanza superior palestina y en otros procesos de desarrollo económico y bienestar social en Cisjordania y la Franja de Gaza. Habida cuenta de su carácter arbitrario e indiscriminado, la inspiración política y el impacto perjudicial en la vida civil palestina, este amplio régimen restrictivo contraviene claramente el derecho internacional» [2].

    Por otro lado, este galardón se otorga en el momento en que el gobierno liderado por el Primer Ministro Benjamín Netanyahu planea construir nuevos asentamientos ilegales en los territorios ocupados en 1967. Esta política ha llevado a la UE a decidir aplicar una resolución de Naciones Unidas que obliga a Israel a respetar la frontera de 1967. En su trayectoria política, Benjamín Netanyahu perteneció en su juventud a las fuerzas especiales israelíes y siempre se ha alineado con los sectores contrarios a una solución justa y negociada del conflicto palestino: en 2001 intervino públicamente para que el comité central del Likud rechazara la creación de un Estado palestino y en 2004 dimitió cuando el general Ariel Sharon, entonces primer ministro, decidió abandonar Gaza. Su ética política, por la que ahora lo premia la UCAM, quedó patente cuando en enero de 2010 siendo Primer Ministro, visitó la sede del Mosad para supervisar los últimos preparativos del asesinato en Dubai del líder de Hamás, Mahmud al-Mabhuh.

    La política del Estado de Israel ha justificado el llamamiento de la sociedad civil palestina e internacional a una campaña de boicot las instituciones académicas israelíes en tanto esas instituciones no cesen en su complicidad con las políticas de ocupación, colonización y discriminación violatorias del derecho internacional. Esta campaña es similar a la que, en su momento, mostró eficazmente la postura de la comunidad internacional en defensa de los derechos humanos y civiles del pueblo de Sudáfrica contra el régimen de Apartheid. A esta campaña se están sumando numerosas organizaciones que suspenden sus relaciones institucionales y retiran sus inversiones en Israel, como la Universidad de Johannesburg (UBG), así personalidades académicas que se unen al boicot de esas instituciones como Stéphane Hessel, Arundhati Roy, Judith Butler, Naomi Klein, Ilan Pappe, y recientemente Stephen Hawking.

    Desde la comunidad académica, vemos necesario denunciar y condenar la decisión de la UCAM de conceder este galardón académico por su contradicción con la tendencia europea y española de condenar la violación de las resoluciones aprobadas por organismos internacionales. No nos parece apropiado conceder dicho reconocimiento académico mientras Israel no respete el derecho a la educación superior de cientos de miles de alumnos, profesores y trabajadores en las universidades palestinas.

    En consecuencia, llamamos a la UCAM a anular la decisión de otorgar este Doctorado Honoris Causa y suspender sus relaciones institucionales con Israel hasta que ese estado se atenga a la legislación internacional y cese el sistema de colonización y apartheid con el que somete a la población palestina.

    Autónom@s por Palestina
    Cantoblanco, julio de 2013

     

    Notas:
    [1] Disponible en http://unesdoc.unesco.org/images/0019/001904/190400e.pdf.
    [2] Nagra, Ruhan (Mayo 2013). Academia Undermined: Israeli Restrictions on Foreign National Academics in Palestinian Higher Education Institutions. Field Research, May 2013, disponible en http://www.pchrgaza.org/files/2013/Education%20Report%20Academia%20Undermined%20May%202013.pdf.
  • Comunicado de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII y de los Comités Óscar Romero del Estado español

    Comunicado de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII y de los Comités Óscar Romero del Estado español

    Hemos tenido noticia de que el próximo mes de septiembre el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu será investido Doctor Honoris Causa por la Universidad católica de Murcia –UCAM–, a través de la cátedra de Ética Política y Humanidades, que dirige el ex presidente del gobierno español, José María Aznar, quien será el padrino del dirigente israelí.

    Es de conocimiento público la situación de represión y violencia que el Gobierno de Israel, presidido por Netanyahu, despliega contra el pueblo palestino, tanto musulmán como cristiano, haciendo caso omiso de las resoluciones de Naciones Unidas y de las llamadas de la comunidad internacional.

    El Gobierno de Israel cerca ciudades y pueblos, dentro de Cisjordania, con grandes alambradas de espinos, aislándolos completamente unos de otros. Está erigiendo, de Norte a Sur, un muro de 700 kilómetros de largo, para aislar y humillar al pueblo palestino. Soldados israelíes patrullan calles y mercados por las ciudades de Jerusalén, Hebrón, Ramalla…, atemorizando a la población palestina, cuya economía se ve estrangulada debido a la escasez de peregrinos y turistas. En algunas ciudades palestinas, los colonos israelíes han usurpado el agua para destinarla a sus nuevos asentamientos, que crecen sin cesar pese a la prohibición de Naciones Unidas.

    Pero no es esta la actitud de todos los israelíes. En el Estado de Israel hay ciudadanos y ciudadanas, organizaciones e instituciones que están en desacuerdo con su Gobierno, condenan su política represiva y violenta contra el pueblo palestino, defienden el camino del diálogo un diálogo respetuoso con dicho pueblo y reclaman su derecho a la independencia.

    Ante esta realidad, la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII y los Comités Óscar Romero del Estado Español manifestamos nuestro más radical rechazo al galardón concedido por la Universidad Católica de Murcia al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por considerarlo un insulto y un desprecio al pueblo palestino, un atentado contra los Derechos Humanos y una negación de la dignidad de este pueblo que habita con pleno derecho la tierra desde varios milenios. Nos parece un escándalo que una Universidad que se proclama católica actúe en contra de los más elementales principios de la Ética humanitaria y del Derecho Internacional y legitime actuaciones que lesionan los legítimos derechos del pueblo palestino.

    En la encíclica Pacen in terris Juan XXIII llamaba a cristianos y no cristianos a construir la paz fundada en la libertad, la justicia y el amor. Monseñor Romero denunciaba proféticamente la “paz” basada en la represión y el miedo, y hacía un llamamiento a respetar el derecho a una vida digna. Jesús de Nazaret clamaba, indignado: “¡Ay de vosotros cuando todo el mundo os alabe, porque eso es lo que hacían los antepasados de esta gente con los falsos profetas!” (Lc 6,26). El salmista judío defendía el encuentro entre Bondad y Lealtad y el beso entre Justicia y Paz (Sal 85,10). Contra los deseos del salmista, Netanyahu ha conseguido una alianza entre la injusticia y la violencia para destruir al pueblo palestino, legítimo habitante de esos territorios desde milenios.

    Si la Universidad Católica de Murcia no quiere ser cómplice de la sistemática agresión del Gobierno de Israel contra el pueblo palestino, debe renunciar a la concesión del doctorado honoris causa al primer ministro israelí. Todavía está a tiempo.

    Madrid, 7 de agosto de 2013.
  • Honrando al ignominioso: Carta abierta a la Universidad Católica de Murcia

    Honrando al ignominioso: Carta abierta a la Universidad Católica de Murcia

    Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI)

    La Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI), la Asociación de Profesores/as Universitarios/as y la Federación Palestina de Sindicatos de Profesores/as y Empleados/as Universitarios/as (PFUUPE) ve con gran preocupación la intención de la Universidad Católica de Murcia de honrar a Benjamín Netanyahu con un Doctorado Honoris Causa. Es a la vez cínico y difícil de creer que una universidad de prestigio como la Universidad Católica de Murcia quiera honrar a un primer ministro israelí cuyo historial está directamente ligado a una sucesión de crímenes de guerra. Otorgar esa distinción empañaría gravemente la imagen de la Universidad Católica de Murcia (UCAM). Y quienes han recibido este prestigioso título de manos de esa universidad quedarán también manchados/as por estar en compañía de tan connotado personaje.

    Netanyahu es el primer ministro de un Estado que practica la forma más perniciosa de colonialismo y apartheid. El gobierno israelí somete al pueblo palestino a un sistema cruel de despojo y discriminación racial, y sus acciones han sido ampliamente reconocidas como violaciones del Derecho Internacional. Honrar a Netanyahu con un doctorado serviría para encubrir esas prácticas, haciendo que parezca normal seguir manteniendo relaciones con Israel. En noviembre de 2012, Netanyahu ordenó un ataque violento sobre la Franja de Gaza, donde murieron más de 150 civiles palestinas/os, incluidos 34 niños/as [1]. Organizaciones palestinas de derechos humanos han acusado a Israel de crímenes de guerra, incluyendo ataques deliberados contra personas e infraestructuras civiles.

    Ese ataque fue sólo el episodio más reciente del castigo colectivo que Israel impone sobre el pueblo palestino. Israel viola sistemáticamente los derechos humanos básicos de las y los palestinos de las siguientes maneras:

    • Las y los palestinos en Cisjordania y la Franja de Gaza viven bajo una ocupación militar brutal e ilegal. Israel restringe la libertad de movimiento y de expresión; bloquea el acceso a la tierra, a la salud y a la educación; encarcela a líderes y activistas de derechos humanos sin cargos ni juicio; e inflige diariamente humillación y violencia en los más de 600 puestos de control militares y bloqueos de carreteras que estrangulan a Cisjordania. Al mismo tiempo, Israel continúa construyendo el muro ilegal en tierras palestinas e impulsando la expansión permanente y creciente de la red de asentamientos judíos ilegales, que dividen a Cisjordania en bantustanes.
    • Dentro de las fronteras de Israel, las ciudadanas y ciudadanos palestinos se enfrentan a un sistema creciente de apartheid, con leyes y políticas que les niegan los derechos de que goza la población judía. Estas leyes y políticas discriminatorias se aplican a la educación, la propiedad de la tierra, la vivienda, el empleo, el matrimonio y todos los demás aspectos de la vida cotidiana de las personas. En muchos aspectos, este sistema se asemeja asombrosamente a las leyes Jim Crow de EEUU y a la Sudáfrica del apartheid.
    • Desde que en 1948 despojó y expulsó a más de 750.000 personas palestinas con el fin de formar un estado judío exclusivista, Israel le ha negado a las y los refugiados palestinos el derecho internacionalmente reconocido a regresar a sus hogares y tierras. Israel también continúa expulsando a la población palestina de sus hogares en Jerusalén y en el desierto del Naqab (Negev). Hoy en día hay en el mundo más de 7 millones de refugiadas/os palestinas/os que todavía están luchando por el derecho a regresar a sus hogares, como todos los y las refugiadas del mundo.
    • En Gaza, los y las palestinas son objeto de un cerco criminal e inmoral desde 2006. Como parte de este sitio, Israel impide la entrada de medicamentos, velas, lápices de colores, ropa, zapatos, mantas, pasta, té, café, chocolate y también libros para el millón y medio de personas encarceladas en la prisión al aire libre más grande del mundo [2].

    ¿Se puede honrar a un primer ministro tan ignominioso con la conciencia tranquila?

    En los últimos años, y para salvar su deteriorada imagen, Israel ha redoblado sus esfuerzos por promocionarse como una democracia liberal ilustrada [3]. Los títulos de honor juegan un papel clave en esta campaña de la “marca Israel” [4]; al conferirlo al primer ministro, vosotros estáis sirviendo a la política de legitimación del gobierno israelí, y afirmando su calidad de miembro del privilegiado club occidental de democracias liberales y “cultas”. Y al hacer esto, estáis haciendo la vista gorda a la continua ocupación, colonialismo y apartheid israelí, y echando sal en las heridas abiertas por las injusticias perpetradas contra nuestro pueblo.

    En 2004, en respuesta a las atrocidades cometidas por Israel, e inspirándose en el exitoso boicot cultural a la Sudáfrica del apartheid, y con el apoyo de importantes sindicatos y grupos culturales palestinos, PACBI hizo un llamamiento a boicotear las instituciones involucradas en la ocupación y el apartheid israelíes [5]. El movimiento de boicot, desinversión y sanciones (BDS) adopta una estrategia no violenta y moralmente consistente para exigir que Israel sea juzgado por las mismas normas internacionales de derechos humanos que el resto de los países. El movimiento BDS pide a las y los artistas que atiendan el llamamiento al boicot hasta que «Israel se retire de todos los territorios ocupados en 1967, incluida Jerusalén oriental; desmantele todas sus colonias ubicadas en esas tierras; acate todas las resoluciones de Naciones Unidas relativas a la restitución de derechos a los y las refugiadas palestinas, y desmantele su sistema de apartheid» [6].

    Una vez más, como pueblo originario oprimido, apelamos a vosotros/as y os pedimos respetar nuestra estrategia de resistencia y mantener el más alto nivel de respeto por los derechos humanos de las y los palestinos. Es necesario tomar decisiones valientes en apoyo al pueblo palestino, del mismo modo que se apoyó al pueblo sudafricano, mucho tiempo antes de que se pusiera de moda hacerlo. Los criminales de guerra israelíes deben ser boicoteados, no recompensados.

    Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI) Federación Palestina de Sindicatos de Profesores/as y Empleados/as Universitarios/as (PFUUPE) Asociación de Profesores/as Universitarios/as Palestinos/as

    Notas:

    [1] PCHR: The total numbers of victims of the Israeli offensive on the Gaza Strip.
    [2] BBC: Guide: Gaza under blockade.
    [3] Stephen M. Walt: Why «rebranding» Israel won’t work.
    [4] Adam Horowitz: NY Times offers the rationale for the cultural boycott of Israel.
    [5] PACBI: Call for Academic and Cultural Boycott of Israel.
    [6] PACBI: History.

    Publicado el 23/8/13 en el sitio web de PACBI: Honoring the Dishonorable: An Open Letter to the University Catolica de Murcia (inglés).
    Fuente de la traducción al castellano: RESCOP-BDS.