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Etiqueta: Jerusalem Legal Aid and Human Rights Center (JLAC)

  • La RESCOP denuncia el asalto y cierre por parte de Israel de una ONG palestina en Jerusalén Este Ocupada

    La RESCOP denuncia el asalto y cierre por parte de Israel de una ONG palestina en Jerusalén Este Ocupada

    La Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) denuncia el cierre de la oficina de Health Work Committees (HWC) en Shufat, en Jerusalén Este Ocupada, e insta al gobierno a que se posicione de forma clara y presione a las fuerzas de ocupación israelí para que revoquen esta decisión.
    HWC Jerusalen
    Israel asaltó y ordenó el cierre de la oficina de HWC en Jerusalén Este Ocupada / AIC
    Comunicado de la Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) ante el cierre de la oficina en Jerusalén Este de la asociación Health Work Committees (HWC)

    Tras recibir la noticia del cierre de la oficina de la organización palestina Health Work Committees en Shuafat (Jerusalén Este) queremos manifestar nuestro apoyo y solidaridad a los y las compañeras de la asociación, así como expresar nuestra denuncia ante este nuevo ejemplo de vulneración de los derechos del pueblo palestino y el Derecho Internacional.

    Según el comunicado de denuncia compartido por el HWC el 11 de mayo, los servicios de inteligencia junto con la Policía israelí, asaltaron la oficina de Health Work Committees en Shuafat, Jerusalén Este, y entregaron una orden de cierre del centro durante un año en la que se acusaba a la organización de realizar actividades terroristas. Acusaciones totalmente falsas que han sido rechazadas por la asociación.

    HWC es una organización no gubernamental palestina dedicada a los ámbitos de la salud y el desarrollo. Su programa de asistencia médica cubre el vació de atención sanitaria que la ocupación israelí ha provocado en Jerusalén Este y otras ciudades palestinas. En particular, la oficina de Shuafat se utiliza para el Programa de Salud Escolar, que proporciona servicios de salud y vacunación a estudiantes en más de 62 escuelas en Jerusalén. El programa ofrece a decenas de miles de estudiantes servicios de salud y actividades educativas, incluyendo revisiones médicas para la detección preventiva de enfermedades, aulas de medio ambiente para la salud y promoción de la salud a través de la educación. Además, se encarga de implementar el Programa Nacional de Vacunación palestino, debido a que tanto la Autoridad Nacional Palestina como el Ministerio de Salud palestino no pueden acceder a Jerusalén Este por la ocupación israelí. Según la agencia EFE, el Programa de Salud Escolar, ha recibido financiación por parte de las agencias de cooperación del Estado español en varios proyectos. HWC ha sido y sigue siendo organización socia de muchas ONG españolas, como Mundubat, ACSUR, MPDL, APS, Sodepau, Paz con Dignidad, etc.

    El cierre arbitrario de la oficina de HWC constituye un nuevo ataque a los derechos humanos del pueblo palestino, particularmente el derecho a la salud y el derecho de asociación. Así mismo, supone un paso más en la política israelí de continuar con la ocupación de Jerusalén Este, en este caso, impidiendo a HWC la prestación de servicios a la población palestina. En 1967 Israel anexionó ilegalmente Jerusalén Este y 28 pueblos palestinos vecinos. A pesar de las condenas y declaraciones de la comunidad internacional, lo cierto es que Israel ha contado con una impunidad absoluta en su proceso de colonización de Jerusalén Este, lo que ha llevado a un punto en la que la vida de la población palestina en el lugar se ha visto gravemente amenazada.

    Según Rami Saleh, director del Centro de Asistencia Legal y Derechos Humanos de Jerusalén, las políticas de demoliciones de casas, revocación de permisos de residencia, privación de servicios públicos, ataques racistas impunes de judíos extremistas y allanamiento de viviendas por el Ejército –crímenes de guerra según el Derecho Internacional– forman parte de una estrategia dirigida a cambiar el balance demográfico de la parte oriental de la ciudad.

    Desde la Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina nos unimos al llamamiento de HWC y denunciamos el cierre de su oficina de Shufat. Así mismo, instamos al gobierno del Estado español a que se posicione de forma clara y presione a las fuerzas de ocupación israelí para que revoquen esta decisión y que la oficina de HWC pueda seguir trabajando tan pronto como sea posible.

    Además, recordamos que una de las demandas de la sociedad civil europea expresada en el documento Deber y obligaciones de la Unión Europea de la Coordinación Europea de Comités y Asociaciones por Palestina (ECCP) y Mundubat, era que las representaciones europeas en Territorio Palestino Ocupado establezcan «un observatorio permanente para monitorear la persecución y acoso de las Organizaciones de la Sociedad Civil y defensores de derechos humanos palestinos en Jerusalén Este Ocupada, por las autoridades, policía, organizaciones de colonos y grupos nacionalistas radicales israelíes, que les brinde protección diplomática y asistencia legal, y que las embajadas europeas en Israel eleven esta cuestión en su diálogo sobre Derechos Humanos con Israel”.

  • Las obligaciones de la Unión Europea en Jerusalén Este

    Las obligaciones de la Unión Europea en Jerusalén Este

    Entre el 15 y el 19 de noviembre, representantes de organizaciones de derechos humanos palestinas e israelíes visitaron Bruselas y llamaron a la Unión Europea a cumplir con el derecho internacional y con su propia legislación, con el fin de poner fin a las vulneraciones perpetradas por Israel en Jerusalén Este.
    Informe Jerusalén Este
    Descarga el informe en inglés y el tríptico con las 20 demandas dirigidas a la UE y estados europeos. / ECCP y Mundubat

    En la conferencia organizada el pasado lunes en el Parlamento Europeo por la eurodiputada belga Marie Arena (S&D), Ingrid Jaradat de la Coalición Cívica por los derechos palestinos en Jerusalén, ha recordado que en 1967 Israel anexionó ilegalmente Jerusalén Este y 28 pueblos palestinos vecinos. “La comunidad internacional condenó enérgicamente la anexión de Jerusalén Este así como la declaración unilateral de Jerusalén como capital de Israel. Sin embargo, ha permitido que 47 años más tarde, la violación sistemática de los derechos de la población palestina de Jerusalén haya alcanzado tales niveles que su existencia se ha visto gravemente afectada”, puntuó Jaradat.

    “La frustración de la población palestina de Jerusalén es insostenible y sus experiencias personales les conducen a reacciones desesperadas”, ha reconocido Daoud Ghoul, coordinador de la plataforma de ONG Qanaan. También recalcó que las incursiones a la Explanada de las Mezquitas organizadas diariamente por grupos de judíos extremistas no hacen más que agudizar las tensiones entre ambas comunidades.

    Rami Saleh, director del Centro de Asistencia Legal y Derechos Humanos de Jerusalén, ha denunciado que las políticas israelíes (demoliciones de casas palestinas, revocación de permisos de residencia, privación de servicios públicos, ataques racistas impunes de judíos extremistas y allanamiento de viviendas por el Ejército) persiguen cambiar el balance demográfico de la parte oriental de la ciudad. “Mientras muchos palestinos son forzados a abandonar Jerusalén Este, la construcción de asentamientos ha conducido a una situación en la que, a fecha de hoy, la tercera parte de todos los habitantes judíos de Jerusalén son colonos instalados ilegalmente en territorio palestino”, explicó Saleh.

    La Coordinación Europea de Comités y Asociaciones por Palestina (ECCP) ha recordado a los miembros del Parlamento Europeo que la Unión y sus veintiocho países miembros tienen la obligación de poner fin a las políticas israelíes de colonización, traslado forzoso de población y apartheid en la parte palestina de la ciudad. Para ello, recomiendan la adopción de las medidas restrictivas contra Israel que la Unión tiene a su disposición.

    “Si la UE ha podido adoptar sanciones contra Rusia en unas pocas semanas por el conflicto ucraniano, no entendemos como después de 47 años de colonización ilegal de Jerusalén Este, Europa no ha sido capaz de suspender su acuerdo preferencial con un estado que vulnera sistemáticamente las resoluciones de Naciones Unidas y la IVª Convención de Ginebra”, dio Michael Deas, coordinador en Europa del Comité palestino de Boicot, Desinversión y Sanciones. También señaló que existen muchas compañías europeas que juegan un rol clave en la financiación, facilitación y apoyo a las colonias ilegales y a las violaciones israelíes del derecho internacional en Jerusalén Este.

    Agnès Bertrand de APRODEV –consejo mundial de ONG cristianas de desarrollo– señaló que más de 19 gobiernos europeos ya han dado un primer paso positivo al alertar a sus ciudadanos contra las actividades comerciales, económicas o financieras con los asentamientos israelíes, incluyendo los que están situados en Jerusalén Este. No obstante, lamentó que todavía siga siendo una misión casi imposible dar con estas recomendaciones en las webs de los respectivos Ministerios de Asuntos Exteriores, y que no se hayan difundido debidamente entre las empresas europeas.

    Asimismo, los participantes llamaron a la UE a excluir de sus proyectos de cooperación en investigación, la Universidad Hebrea de Jerusalén –construida parcialmente sobre suelo perteneciente al barrio palestino de Issawia–. “Es una mala señal, dijo Magali Thill de la RESCOP, que Durao Barroso firmara el acuerdo para la Investigación e Innovación Horizon 2020 entre la UE e Israel –que ha sido dotado con 80 mil millones de euros–, justamente en esa Universidad”.

    Los ponentes también pidieron a la UE que apoyara incondicionalmente la ratificación del Estatuto de Roma por la Autoridad Palestina, con el fin de garantizar que los crímenes de guerra cometidos en Jerusalén Este puedan ser perseguidos ante la Corte Penal Internacional.

    Descargar el informe completo en inglés EU obligations and duty to end Israeli policies of forced transfer, colonisalism and apartheid in Occupied East Jerusalem (Deber y obligaciones de la Unión Europea para poner fin a las políticas israelíes de traslado forzoso, colonialismo y apartheid en Jerusalén Este ocupada); y el tríptico (castellano) con las 20 demandas dirigidas a la UE y estados europeos.

  • Llamamiento urgente a frenar la transferencia étnica forzosa de la población beduina palestina

    Llamamiento urgente a frenar la transferencia étnica forzosa de la población beduina palestina

    La Comisión Nacional en Contra del Muro y los Asentamientos y el Centro de Asistencia Legal y Derechos Humanos JLAC hacen un llamado urgente a las autoridades israelíes, la comunidad internacional y todas las autoridades competentes a frenar de forma inmediata y permanente la transferencia étnica forzosa de beduinos palestinos.

    Denunciamos que la población beduina palestina enfrenta una campaña premeditada como parte de una estrategia de limpieza étnica y anexión ilegal de tierras. Ésta pretende expropiarles su identidad y forma de vida ancestral a través de reasentarlos en una serie de «pueblos» de concentración, forzando la urbanización de su estilo de vida y privándolos de sus medios de vida tradicionales.

    Las autoridades israelíes recientemente publicaron seis planes que serán implementados en un futuro próximo. Consisten en la transferencia étnica forzosa de beduinos palestinos desde sus comunidades ubicadas en los alrededores de Jerusalén, Ramallah y Jericó, hacia un área adyacente de Jericó, conocida como el área de Nuwei’mah, donde habitan numerosas familias beduinas. Señalamos que esto representa una grave violación del derecho internacional, el cual prohíbe la transferencia forzosa de “personas protegidas”, como es el caso de estas comunidades. Exceptuando en caso de que se haga por su propia seguridad o por una necesidad militar urgente, incluso en estos casos sólo es permisible de forma temporal. Ambas excepciones no son aplicables en este caso.

    El Plan Maestro Nuwei’mah, que incluye los planes de Rashayda Oeste (1417-1, 1417-2, 1417-3), Rashayda Este (1418, 1418-1) y Abu Zheman (1419) delimitan un área insuficiente para la reubicación de un número de población beduina aún no determinado. El área descrita queda comprimida entre el asentamiento ilegal de Yitav, una base militar, un puesto de control militar y el área urbana de Jericó. Esto representa un riesgo de sobre población y hacinamiento, enfrentamientos con colonos y las fuerzas israelíes, así como la falta de espacio para el pastoreo, exponiendo a la población beduina como mano de obra barata para los asentamientos israelíes.

    Alertamos del riesgo de la proximidad de estos “pueblos de concentración” a los límites de Jericó en área A, esto absolvería potencialmente a Israel de su responsabilidad de garantizar las necesidades y servicios básicos para la población beduina palestina transferida a esta área.

    Los beduinos palestinos refugiados comprenden el sector más pobre de la población, muchos de ellos habitan en comunidades no reconocidas, por lo tanto carecen de servicios básicos como electricidad, agua y saneamiento, educación y asistencia sanitaria. Continuamente enfrentan demoliciones de cualquier infraestructura sólida que construyan, incluyendo demoliciones y confiscación de infraestructura financiada por donantes internacionales. Al igual que el resto de la población palestina que vive bajo la ocupación, enfrentan órdenes de desalojo y demoliciones y sus comunidades son clasificadas arbitrariamente como áreas militares y de tiro y más recientemente en proyectos de desarrollo urbanístico como es el caso del Plan E-1.

    El coordinador de la Unidad Israelí de Actividades de Gobierno en el Territorio Ocupado COGAT, subordinada al Ministerio de Defensa de Israel, recientemente declaró en el parlamento que “estos planes persiguen evacuar a los beduinos Palestinos del área E-1”.

    El Plan E-1 cubre una extensión de aproximadamente 3000 hectáreas que se extienden desde Jerusalén Este, al asentamiento ilegal israelí de Ma’ale Adumim. Incluye en sus diferentes fases el desarrollo de un circuito de carreteras y caminos, nuevas unidades habitacionales, instalaciones turísticas, servicios regionales y de comercio, un cementerio regional y más.

    La implementación del Plan E-1 tendría graves consecuencias para la población palestina, exacerbaría el aislamiento de Jerusalén así como la continuidad geográfica entre el norte y el sur de Cisjordania. Tendría un grave impacto en la economía palestina y en su desarrollo social, pondría en riesgo la construcción de un Estado palestino y eliminaría la posibilidad de la “solución de los dos Estados” para palestinos e israelíes.

    Declaramos que una vez más el gobierno israelí demuestra sus verdaderas intenciones políticas, imponiendo sus políticas discriminatorias y de segregación en contra de la población palestina. Una vez más, incurren en la violación del derecho internacional humanitario.

    • En coherencia con las Regulaciones de La Haya y la Cuarta Convención de Ginebra (GCIV), Israel como fuerza ocupante está obligado a proteger las viviendas de las personas protegidas —Israel está vinculado a la GCIV en lo relativo a la protección de civiles en tiempos de guerra, por ser un Estado signatario—.
    • En el Artículo 49, la GCIV estipula: “Los traslados en masa o individuales, así como las deportaciones de personas protegidas del territorio ocupado al territorio de la Potencia ocupante o al de cualquier otro país, ocupado o no, están prohibidos, sea cual fuere el motivo”.
    • El Artículo 53 establece: “Cualquier destrucción por la Potencia ocupante de bienes muebles o inmuebles, pertenecientes individual o colectivamente a personas particulares o al Estado, o a otras autoridades públicas, a organizaciones sociales o cooperativas, está prohibida, excepto cuando tales destrucciones sean absolutamente necesarias a causa de las operaciones militares».

    Ante la afirmación de Israel en cuanto a que la Cuarta Convención de Ginebra no aplica al Territorio Palestino Ocupado, la comunidad internacional ha manifestado su rechazo, incluidos el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional. La Convención de La Haya de 1907 hace un llamado a todos los Estados miembros a respetar, proteger y satisfacer el honor y los derechos de las familias, la vida de las personas, la propiedad privada así como las convicciones y prácticas religiosas.

    Ante todo lo expuesto, exigimos al Estado de Israel:

    • Detener inmediata y permanentemente los planes de transferencia étnica forzosa de beduinos palestinos, incluyendo los planes maestros E-1 y Nuwei’mah y sus planes secundarios.
    • Desmantelar su sistema institucionalizado de discriminación en contra del pueblo palestino y eliminar todas las leyes discriminatorias.
    • Actuar en coherencia y respetar el derecho humanitario internacional, tratados bilaterales y multilaterales relacionados con el respeto y la garantía de los derechos humanos del pueblo palestino.
    • Cancelar todas las órdenes de desalojo y transferencia sobre la población beduina en la periferia de Jerusalén, el Valle del Jordán y toda el área C en Cisjordania y preservar la existencia de las comunidades beduinas y sus formas de vida.
    • Trasladar el poder y las responsabilidades relacionadas a la planificación territorial y urbanística en Cisjordania, incluyendo el área C, a la jurisdicción palestina de acuerdo con las leyes internacionales y permitir un sistema de planificación que incluya la participación comunitaria en todos los niveles del proceso de planificación.
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    Mapa de la zona de Jericó.
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    Nuevo plan israelí de limpieza étnica para la población beduina en el área de Nuwei’mah.

     

    Fuente: Centro de Asistencia Legal y Derechos Humanos JLAC