Desde el grupo de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) Madrid consideramos que la moción aprobada hoy en el pleno del consistorio refleja la condena unánime de la ciudadanía a las masacres y el bloqueo de Gaza. Sin embargo, adopta una postura equidistante que no ayuda a salvaguardar los Derechos Humanos que pretende defender.
Manifestante palestino señala que el pueblo palestino son un laboratorio de experimentación de las armas israelíes. / BDS Movement
Lo que ha pasado durante estas últimas semanas en Gaza no son “sucesos” como se recoge en el encabezado de la nota de prensa publicada en la web del Ayuntamiento. Lo que ha pasado durante estos últimos días en la Franja de Gaza es una nueva masacre más de población civil palestina que ha sido brutalmente asesinada por el simple hecho de reclamar sus derechos.
El Ayuntamiento ha condenado “el uso desproporcionado e indiscriminado de la fuerza por las fuerzas de ocupación israelíes contra civiles palestinos”. Disparar indiscriminadamente contra población civil desarmada que se manifiesta de manera pacífica es un crimen de guerra. No se trata de ataques “desproporcionados”, se trata de ataques ilegales según el Derecho Internacional Humanitario.
Para prevenir futuras masacres como ésta, o la del 2014 o la del 2009, para ponerle fin a esta Nakba continua que dura ya más de 70 años lo que necesitamos no son muestras de “dolor y profunda consternación”, necesitamos que las instituciones públicas sean coherentes con su obligación de promover y proteger los Derechos Humanos.
Necesitamos que nuestras instituciones tomen medidas efectivas para la protección de los derechos del pueblo palestino, incluyendo su derecho a la autodeterminación, y que rompan con las complicidades que ayudan a mantener un régimen de colonialismo, ocupación ilegal y apartheid.
Desde el grupo de BDS Madrid esperamos del Ayuntamiento de Madrid coherencia con sus políticas en defensa de los Derechos Humanos, evitando equiparar sufrimientos y responsabilidades entre dos partes, porque no existen tales.
Por estos motivos, saludamos la demanda de levantar el bloqueo criminal e ilegal de Gaza a la vez que le pedimos al Ayuntamiento de Madrid que, en línea de las decisiones aprobadas por los Ayuntamientos de Barcelona, Badalona y Terrasa, inste al gobierno de España a imponer un embargo militar a Israel (como ya lo han hecho más de 2.500 personas en esta petición de la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina) por la altas probabilidades de que el material de defensa y seguridad exportado sea utilizado para la comisión de graves crímenes de guerra y contra la humanidad.
Israel mata porque tiene armas. Israel no rinde cuentas porque los gobiernos no imponen las sanciones que el propio Derecho Internacional prevé por los crímenes que comente. El final del régimen de apartheid israelí, al igual que pasó en Sudáfrica, sólo llegará cuando desaparezcan las complicidades que lo sustentan.
La Nakba no es un crimen del pasado, es un proceso continuo de desposesión, subyugación y limpieza étnica que sigue presente en la Palestina de hoy, contra el que tenemos que levantarnos desde todos los puntos del planeta. Ante su Nakba continua, nuestra eterna resistencia.
El 15 de mayo de 1948 comienza uno de los procesos de colonización más largos de la historia moderna, la Nakba, la catástrofe palestina. Durante décadas, Israel ha expropiado al pueblo palestino de sus tierras, de sus casas, de sus recursos naturales, de sus derechos más básicos y fundamentales.
Ha construido muros que separan a la población palestina, físicos, como el de Cisjordania, o legales, como aquel que impide a las millones de personas palestinas refugiadas regresas a sus hogares. Ha encerrado en cárceles a personas palestinas sin juicios ni cargos.
En Gaza, la cárcel abierta más grande del mundo, la vida diaria es una lucha por la supervivencia. Desde el pasado 30 de marzo Israel ha asesinado en las últimas semanas a 41 personas palestinas durante la Gran Marcha del Retorno, y ha herido a más de 3000 simplemente por protestar de manera pacífica y defender sus derechos.
Con todo esto, si hay algo que Israel no ha conseguido es expropiar al pueblo palestino de su dignidad, su capacidad para resistir y transmitir la esperanza contagiosa de luchar por una causa justa.
Desde los distintos grupos de solidaridad con Palestina del Estado español, agrupados en la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), hemos organizado más de una treintena de actos en conmemoración de la Nakba palestina. Visibilizar el régimen de violencia, discriminación y apartheid que Israel impone al pueblo palestino es un elemento crucial para ponerle fin a esta situación de injusticia que dura ya demasiado tiempo. Es por ello que desde la RESCOP hacemos un llamamiento para que este 15 de mayo no nos quedemos en casa. Hay múltiples maneras de denunciar lo que está pasando en Palestina y os necesitamos a todas para romper este silencio y ponerle fin a esta Nakba continua.
Algunas ideas pueden ser:
Participa en los actos organizados en tu ciudad. Si no hay ninguno, ¡anímate a organizarlo! Podemos ayudarte a encontrar ponentes, sugerir películas o cortos para organizar un cine-forum…¡contáctanos!
Participa en las concentraciones convocadas en tu ciudad en conmemoración del 70 aniversario de la Nakba.
Organiza acciones directas para denunciar la ocupación, el colonialismo y el apartheid israelí.
Escribe una carta exigiendo al Gobierno que imponga un embargo militar a Israel para prevenir nuevas masacres de civiles palestinos y palestinas.
Hazte un foto llamando al BDS o con algún mensajes creativo de solidaridad con Palestina y compártela por redes usando la etiqueta #Nakba70.
Sobretodo, ¡no te quedes en casa! Los grandes cambios en la historia se consiguen gracias a las pequeñas acciones de muchas personas, se parte de ese cambio que todas queremos ver.
Por una Palestina libre,
Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP)
15 de mayo 2018
A Alaa al-Dali le amputaron una pierna tras un disparo durante la Gran Marcha del Retorno, rompiendo su sueño de participar en los juegos de 2018.
Alaa al-Dali feu operado nueve veces y tuvo que sufrir la amputación de una pierna tras ser disparado por un francotirador israelí. / (MEE/Maha Hussaini)
En el momento en que un francotirador israelí alcanzó a Alaa al-Dali en la pierna derecha, un sueño largamente buscado cayó al suelo junto a él: el ciclista de 21 años había estado entrenando durante meses para competir en los Juegos Asiáticos de 2018 que se celebrarán en Indonesia este verano.
«Mi sueño brilló ante mis ojos como si ya se hubiera convertido en una cosa del pasado», recordó al-Dali.
Participaba en las protestas que iniciaron la campaña de 46 días de la Gran Marcha del Retorno durante el Día de la Tierra Palestina, el 30 de marzo, pidiendo el derecho de los refugiados palestinos a regresar a su antiguo hogar, actualmente dentro de las fronteras de Israel, cuando recibió un disparo cerca del muro fronterizo de Gaza.
«En el momento en que me dispararon y caí al suelo, supe que nunca más sería capaz de montar en una bicicleta», dijo al-Dali a Middle East Eye. «He estado entrenando durante meses, durante al menos seis horas al día […] para representar a mi equipo y levantar la bandera de mi país, Palestina, en los Juegos Asiáticos».
El ciclista palestino Alaa al-Daly, de 21 años, que perdió una pierna con una bala disparada por tropas israelíes, reacciona en un hospital de la ciudad de Gaza el 18 de abril de 2018 / (REUTERS / Suhaib Salem)
Después de someterse a nueve operaciones, los médicos le dijeron a la familia de Al-Dali que su pierna tendría que ser amputada debido a los daños causados en sus huesos y tejidos, supuestamente por una bala «explosiva», que está prohibida por el derecho internacional humanitario. Estas balas están diseñadas para fragmentarse y explotar cuando impactan, rompiendo huesos y desgarrando vasos sanguíneos.
‘Ni siquiera llevaba piedras’
Con varias medallas en su haber, al-Dali, un ciclista de la ciudad de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza y miembro de la Federación de Motorsport, Motocicleta y Bicicletas de Palestina, tenía el ojo puesto en el medallero de los Juegos Asiáticos de 2018, que comenzará en Yakarta en agosto.
El ciclista Alaa al-Dali, de 21 años, sueña con representar a su país en los Juegos Asiáticos / (MEE / Maha Hussaini)
Solo el año pasado, al-Dali ganó tres premios locales, incluida la medalla de bronce en la Liga de Tokio 2, una carrera organizada por el Comité Olímpico Palestino en asociación con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el gobierno de Japón.
El 30 de marzo, al-Dali, junto con miles de personas más, se dirigió a la valla fronteriza oriental de Gaza para participar en las protestas exigiendo su derecho al retorno, 70 años después de la Nakba palestina (la “catástrofe” en árabe): más de 750.000 palestinos fueron expulsados por la fuerza de sus pueblos y aldeas a raíz del establecimiento de Israel en mayo de 1948.
«Monté mi bicicleta para dirigirme a la valla fronteriza del este junto con tres de mis amigos ese día», recordó.»Estaba desarmado. Ni siquiera llevaba piedras. Me quedé a unos 200 metros de la valla de la frontera y me dispararon una bala justo debajo de la rodilla».
Según el Ministerio de Salud palestino, al menos 40 palestinos han muerto y más de 5.000 han resultado heridos, decenas han quedado discapacitados a largo plazo desde el comienzo de las protestas. Mientras tanto, el jefe de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU criticó al ejército israelí por el «deplorable» asesinato de 42 palestinos en cuatro semanas.
El ejército israelí dice que sus fuerzas solo disparan contra los «instigadores» o para evitar que los manifestantes se acerquen a la valla que separa el territorio de Israel.
Sin embargo, grupos de Derechos Humanos han dicho que Israel está llevando a cabo una política de atacar deliberadamente a los manifestantes con fuego real y usando «fuerza excesiva y letal» . El grupo israelí por los Derechos Humanos B’Tselem incluso lanzó una campaña a principios de este mes, pidiendo a los soldados israelíes que rechacen las órdenes de «abrir fuego contra manifestantes desarmados» en Gaza.
Israel le negó tratamiento médico
La madre de Al-Dali, Intisar, de 56 años, dijo que había tenido un mal presentimiento sobre las protestas y advirtió a al-Dali antes de irse a la marcha.
Intisar al-Dali, de 56 años, dice que Israel le negó el permiso a su hijo para recibir tratamiento en Cisjordania / (MEE / Maha Hussaini)
«A las fuerzas israelíes no les importa si los manifestantes son pacíficos o no. Yo mismo participé en muchas protestas durante la primera Intifada (levantamiento contra la ocupación) en 1987, y los soldados israelíes solían acribillarnos con balas reales, incluso cuando no hacíamos más que cantar», dijo.
Al-Dali recuerda haber llegado al Hospital Europeo de Gaza y esperar cinco horas antes de ser atendido debido a que había decenas de manifestantes heridos. Quedó inconsciente después de perder mucha sangre y permaneció en la unidad de cuidados intensivos durante dos días antes de someterse a una cirugía.
Según Intisar, cuando la familia exigió su traslado a un hospital de Cisjordania para tener acceso a un mejor tratamiento médico y evitar la amputación, las autoridades israelíes le negaron el permiso para salir de Gaza.
«La oficina de enlace del Ministerio de Salud palestino nos dijo que las autoridades israelíes les habían informado de que no aceptarían ninguna solicitud para palestinos heridos durante las protestas», dijo.
El ciclista palestino Alaa al-Daly se encuentra junto a su bicicleta en su casa en Rafah, al sur de la Franja de Gaza en abril de 2018. / (REUTERS / Suhaib Salem)
Al-Dali cree que las autoridades israelíes le negaron intencionadamente el permiso para salir de Gaza, a él y a docenas de heridos más, como una forma de castigo. «Al negarme el acceso a tratamiento médico, la ocupación destruyó todo lo que he estado construyendo durante años», se lamentó.
Reuters informó que el ejército israelí dijo que, aparte de «casos humanitarios excepcionales», no se brindaría tratamiento médico a los palestinos que participaron en las protestas.
«Se decidió que cualquier solicitud de tratamiento médico por parte de ‘terroristas’ o ‘alborotadores’ que participasen en ‘eventos violentos’ sería denegada», dijo un comunicado del ejército. «Los residentes extranjeros no tienen derechos adquiridos para ingresar al territorio israelí, incluidos los palestinos que viven en la Franja de Gaza».
Las fuerzas del ejército israelí han estado estacionadas a lo largo del muro que separa Gaza de Israel durante las últimas tres semanas, utilizando gases lacrimógenos, francotiradores disparando munición real, bombardeos de tanques y ataques aéreos.
Los manifestantes palestinos han quemado llantas a lo largo de la frontera para reducir la visibilidad[de los francotiradores] y han arrojado piedras y artefactos incendiarios en dirección a las tropas israelíes.
Balas explosivas
El hermano de Al-Dali, Mohammed, de 25 años, dice que había bastantes probabilidades de que su hermano pudiera haber salvado la pierna si el equipo médico y el personal necesarios hubieran estado disponibles a tiempo.
Gaza ha estado sufriendo una crisis humanitaria como resultado del bloqueo impuesto por Israel en la Franja desde 2007.
Casi el 43% de los medicamentos esenciales no están disponibles en Gaza y «el equipo médico esencial para salvar vidas ha dejado de funcionar debido a los constantes cortes en la corriente eléctrica», según un informe de 2017 de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Como resultado, los hospitales de Gaza han estado luchando para hacer frente a la afluencia masiva de heridos en las últimas tres semanas.
«Para salvar la pierna de mi hermano, los médicos habrían pasado no menos de diez horas realizando una cirugía muy complicada para eliminar los fragmentos de bala. Pero había docenas de otros jóvenes que necesitaban operaciones urgentes. Pasar diez horas para salvar a una persona significa dejar que otros mueran «, dijo.
Ashraf al-Qedra, portavoz del Ministerio de Salud en Gaza, dice que el uso de balas explosivas por parte de Israel refleja su intención de infligir la mayor cantidad de bajas entre los civiles.
«Las municiones explosivas causan daños severos y lesiones graves que requieren enormes cantidades de suministros médicos y medicamentos para tratar las heridas, y dejan a los hospitales de Gaza completamente saturados», dijo a MEE. «Decenas de heridos sufrirán discapacidades permanentes, ya que los principales hospitales de Gaza carecen de personal médico y equipos para tratar cientos de casos cada día».
Las balas explosivas, prohibidas por el derecho internacional humanitario, explotan al impactar para causar el mayor daño posible. Esto hace que sea difícil de extraer, lo que obliga a los médicos a recurrir a la amputación. Según Medical Aid for Palestine, los cirujanos en Gaza se han visto obligados a realizar 17 amputaciones (13 piernas y cuatro brazos) desde el 30 de marzo.
El ciclista palestino Alaa al-Daly, de 21 años, que perdió una pierna por una bala disparada por las tropas israelíes, sonríe en un hospital en la ciudad de Gaza en abril de 2018. / (REUTERS / Suhaib Salem)
«Puedes imaginar lo difícil que es para alguien que le digan que le amputaron la pierna. Lo único que me podía ayudar a lograr mi sueño… fue amputado», dijo al-Dali. «En el momento en que me dijeron que perdí la pierna me sentí como en una pesadilla. No creía que esto fuese una realidad que pudiese asumir durante el resto de mi vida».
En una declaración en respuesta a Middle East Eye, el ejército israelí dijo que «emplea solo armas estándar y municiones que son legales según el derecho internacional».
Amnistía Internacional ha pedido un embargo global de armas contra Israel, acusando a sus fuerzas de cometer crímenes de guerra en la Franja de Gaza.
Aunque no mencionaron las balas explosivas, el grupo de derechos humanos dijo que la naturaleza de las lesiones de los manifestantes palestinos «muestra que los soldados israelíes están usando armas militares de gran potencia diseñadas para causar el máximo daño a los manifestantes palestinos que no representan una amenaza inminente para ellos».
«Estos intentos aparentemente deliberados de matar y mutilar son profundamente inquietantes, por no decir completamente ilegales. Algunos de estos casos parecen ser homicidios dolosos, una violación grave de los Convenios de Ginebra y un crimen de guerra», afirma Magdalena Mughrabi, subdirectora de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África.
Los deportistas como objetivo
Hassan Abu Harb, entrenador de al-Dali, tenía grandes esperanzas de que al-Dali ganaría varios premios internacionales. «Alaa es uno de los mejores ciclistas de Palestina. Ganó varios premios y dependíamos de él para representar a Palestina en los Juegos Asiáticos», dijo Abu Harb, agregando que al-Dali fue seleccionado junto con otros dos ciclistas para participar en la competición y que los preparativos para su viaje ya habían comenzado.
Según Abu Harb, desde el comienzo de las protestas, otros cinco atletas palestinos en Gaza han perdido las piernas debido a las heridas causadas por municiones explosivas, incluyendo a Muhammed Khalil, un jugador de fútbol de 23 años cuya pierna también fue amputada.
Hassan Abu Harb, de 26 años, es el entrenador de Alaa al-Dali. / (MEE / Maha Hussaini)
Abdul Salam Haniyya, miembro del Consejo Supremo para la Juventud y el Deporte en Palestina, dice que el uso de deportistas como objetivo militar israelí no es nada nuevo.
«Las fuerzas israelíes han estado atacando sistemáticamente a los deportistas palestinos durante años. Al usar munición real y balas explosivas, claramente están causándoles discapacidades de forma intencionada», dijo.
Según el Ministerio palestino de Juventud y Deportes, 32 deportistas fueron asesinados y otros 27 resultaron heridos en la guerra lanzada en 2014 en la Franja de Gaza, incluido Ahed Zaqout, un jugador de fútbol palestino, que murió por un bombardeo del ejército israelí sobre su vivienda.
Aún así, al-Dali dice que no lamenta haber tomado parte en las protestas, incluso si eso le costó la pierna.
Según al-Dali, su objetivo actual es viajar al extranjero para reemplazar su pierna con una extremidad artificial y participar en los próximos Juegos Paralímpicos de Asia, una competición para atletas con discapacidades. «Con una extremidad artificial o no, continuaré mi entrenamiento y trabajaré en fortalecer mi pierna izquierda para poder volver a montar mi bicicleta», dijo.
«Tomaré [mi discapacidad] como un nuevo desafío y dependeré de mi otra pierna para lograr mi sueño», dijo.
Dile a Adidas que no puede haber juego limpio en tierra robada / BNC
Más de 130 clubes de fútbol palestinos y asociaciones deportivas pidieron al gigante alemán de ropa deportiva Adidas que termine con su patrocinio a la Asociación de Fútbol de Israel (IFA) por albergar a equipos de fútbol de colonias israelíes ilegales construidas en tierras palestinas robadas.
En una carta dirigida al director general de Adidas Kasper Rørsted, los clubes palestinos advirtieron que como «el principal patrocinador internacional de la IFA, Adidas está prestando su marca para encubrir y lavar los abusos israelíes contra los derechos humanos» y dando «cobertura internacional a los asentamientos ilegales de Israel».
La carta señala que «la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU denuncia los asentamientos israelíes como violaciones flagrantes del derecho internacional» y advierte al segundo mayor fabricante de ropa deportiva del mundo que su patrocinio de la IFA lo hace elegible para incluirlo en la base de datos de Naciones Unidas de empresas cómplices que hacen negocios en con los asentamientos ilegales de Israel. Los equipos palestinos advierten además que la complicidad de la empresa con el sistema de colonias de Israel «puede exponerlo a campañas de boicot lideradas por los y las consumidoras en el mundo árabe y en el resto del mundo».
El exjugador del equipo nacional palestino Mahmoud Sarsak dijo:
Los futbolistas palestinos somos forzados de forma rutinaria a soportar incursiones militares israelíes y gases lacrimógenos en nuestros campos, a que nos sea denegado nuestro derecho a viajar a los partidos, y a ver a nuestros compañeros de equipo asesinados y nuestros estadios bombardeados.
Fui encarcelado por la ocupación israelí durante tres años sin cargos ni juicio y fui liberado sólo después de una huelga de hambre de 96 días y protestas en todo el mundo. Los jugadores palestinos corren este riesgo todos los días, al verse obligados a pasar por los controles militares israelíes. Al mismo tiempo, la IFA celebra partidos en colonias israelíes ilegales, que nos roban nuestra tierra, agua, recursos y medios de vida. El patrocinio de Adidas a la IFA coloca de forma destacada su mítico logo en los abusos israelíes de nuestros derechos. La compañía debe cortar inmediatamente sus vínculos con la IFA.
Hind Awwad de la Campaña Palestina para el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI) dijo:
Adidas depende en gran medida de las ligas de fútbol y los patrocinios de equipos para publicitar su marca. Sin embargo, estar asociado con la IFA mientras ésta pisotea los derechos del pueblo palestino implicará a Adidas en las atroces violaciones israelíes de los derechos humanos, incluidos los asentamientos ilegales, las demoliciones de viviendas y el robo de tierras en todo el territorio palestino ocupado.
En 2016, Adidas retiró su patrocinio de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo debido a los escándalos de dopaje y corrupción, y que suponían una violación del contrato. Sin duda, estar implicada en los asentamientos israelíes construidos violando el derecho internacional debería ser motivo suficiente para terminar con el patrocinio de la IFA. Adidas tiene la responsabilidad de hacer lo correcto y escuchar la llamada de los equipos de fútbol palestinos para retirar su patrocinio de la IFA.
En su carta, los clubes palestinos recuerdan las «protestas generalizadas, los llamamientos al boicot y las condenas gubernamentales» de Adidas por el patrocinio de la llamada Maratón de Jerusalén, que pasa ilegalmente a través de Jerusalén Este ocupada. «Adidas, de forma correcta, terminó con su patrocinio» de la maratón, dicen, y ahora debe retirar el patrocinio de la IFA «hasta que termine su participación en las graves violaciones israelíes del derecho internacional y los abusos contra los derechos humanos del pueblo palestino».
Entre los clubes que firman la carta se encuentra el Jenin Athletic Club, el más antiguo de Cisjordania, fundado en 1940. También Shabab Al-Khalil, excampeones de la Premier League, y equipos importantes como Tulkarem y Shabab Alsamu.
La Asociación Palestina Biladi recuerda al Giza Eskubideen Zinemaldia / Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia que la película Muhi: Generally Temporary no hace un relato veraz de la situación en Gaza, donde el «único responsable del colapso de su sistema de salud es el bloqueo impuesto por Israel».
La película Muhi: Generally temporary incluida en el apartado «Gaza, enclave inhabitable» no aporta explicación alguna sobre los antecedentes y el contexto en el que se encuentra la Franja de Gaza, lugar donde ha nacido el protagonista. Gaza lleva 11 años de bloqueo, interrumpidos por tres guerras genocidas y el pueblo palestino de Gaza aún vive con sus heridas físicas, mentales y emocionales. Sus cuerpos no pueden sanar porque la medicina requerida no está permitida en la Franja de Gaza. Sus casas no pueden ser reconstruidas y el acero y el cemento de la última masacre del verano de 2014 no pueden ser removidos porque los camiones y excavadoras que pueden removerlos no pueden entrar en la Franja de Gaza. Nunca antes se han negado a una población los requisitos básicos para sobrevivir como una política deliberada de colonización, ocupación y apartheid. Esto es lo que Israel está haciendo con la población de Gaza hoy, 2 millones de personas, viviendo sin suministro de agua potable, alimentos, electricidad, medicinas y casi la mitad son niños menores de 15 años.
Esta película ofrece una visión de Israel como un país donde las personas, como el protagonista Muhi, son recibidas con los brazos abiertos; un país que pone a su disposición todos los medios técnicos y sanitarios a su alcance. Pero deja de lado que es el gobierno de Israel quien encarcela a dos millones de personas en Gaza impidiendo desde su libertad de movimiento a la entrada de los bienes más elementales para la vida como el material sanitario o el combustible necesario para la electricidad. Sobre el terreno la vida para el palestino promedio en Gaza es cada día más miserable pero su población se resiste a considerarlo como “normal”. Un niño de 11 años no sabe lo que son unas horas de electricidad seguidas al día y ya nadie recuerda cuando el agua potable manaba por el grifo.En 2012 la ONU elaboró un informe sobre las condiciones de vida en Gaza y predijo que, según las tendencias que se estaban viendo entonces, Gaza estaba en camino de volverse ‘inhabitable’ para 2020. Es sin lugar a dudas un castigo colectivo que la fuerza ocupante, Israel, somete a más de dos millones de personas en la mayor cárcel del mundo.
En resumen lo que no dice la película es que Gaza no ha sufrido ni sufre una catástrofe natural y el único responsable del colapso de su sistema de salud es el bloqueo impuesto por Israel. Si no existiera el bloqueo no hubiera sido necesario que el protagonista, Muhi, tuviera que ser tratado fuera de Gaza. Así mismo el niño ha sido separado de su familia, su padre no lo ha podido volver a ver y su madre solo en dos ocasiones.
Lo que no dice la película es que la situación de Gaza es una forma severa de castigo colectivo descrita por Richrad Falk, ex Relator Especial de la ONU para los Derechos Humanos como «un preludio del genocidio» o dicho de otra forma «genocidio progresivo» sin precedentes en la historia de la humanidad.
Israel ha destruido Gaza e impide su reconstrucción con total impunidad. Estos días estamos viendo como asesinan a personas desarmadas que se manifiestan por el derecho al retorno, pero ni los gobiernos ni las instituciones cumplen con su obligación de aplicarle sanciones a Israel. Al contrario, se le premia reforzando la cooperación cultural y económica . Ante tanta pasividad y complicidad , desde Palestina nos piden que impulsemos la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones ) en defensa de los derechos humanos y la legalidad internacional.
Consideramos que con esta película no se presta la voz a la realidad palestina sino que se ofrece una mirada amable y comprensiva al ocupante israelí. La voz palestina necesita más que nunca ser escuchada por un Festival de Derechos Humanos que quiera ofrecer unas películas de calidad y cuya mirada sea lo más fidedigna con la realidad posible.
Cada 17 de abril se conmemora el día de los y las presas palestinas. Con este motivo, la Asociación de Derechos Humanos y Apoyo a los Presos (Addameer) subraya la lucha continuada de los más de 6000 presos políticos palestinos que se encuentran actualmente en cárceles israelíes. Todos los años Israel arresta a miles de palestinos/as en un intento de reprimir la voluntad de autodeterminación y continuar su colonización. El resultado: aproximadamente 800 000 palestinos arrestados desde 1967.
Solidaridad con las y los presos palestinos / Addameer
Hasta el 1 de marzo de 2018, había 6050 presos y presas políticas palestinas detenidas en prisiones israelíes. Esto incluye 427 detenidos administrativos, 356 niños, 62 mujeres presas, y 7 miembros del Consejo Legislativo Palestino. Del total de prisioneros, 530 están condenados a cadena perpetua. La situación de los prisioneros continúa deteriorándose a medida que enfrentan una campaña continua de violaciones y represión. Los detenidos y los presos, incluidos niños y mujeres, continúan sufriendo malos tratos y tortura de forma sistemática. Estas políticas han resultado en la muerte de 72 prisioneros de la tortura desde 1967.
Desde la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) nos sumamos a las reivindicaciones de los presos/as palestinos en cárceles de Israel, con la exigencia de que se respeten sus derechos. Especialmente grave es la situación de los menores encarcelados, de las mujeres y de los 320 procedentes de Gaza, que desde 2006 se les prohíbe tener contacto con sus familias y desde 2009 recibir dinero o ayudas de sus familiares.
Desde el pasado 15 de febrero, los palestinos encarcelados iniciaron un boicot al sistema judicial israelí al que acusan de ser ilegal. En su manifiesto, los prisioneros afirman que: «el núcleo de la resistencia a la política de detención administrativa proviene de boicotear el sistema legal israelí». Añaden que «por lo tanto, pedimos a la Autoridad Palestina que presente lo antes posible a la Corte Penal Internacional un informe sobre la cuestión de la detención administrativa.
Israel ha estado intentando aplastar el boicot. Los detenidos han sido amenazados, golpeados y obligados a asistir a las audiencias de los tribunales militares. En cuanto a los abogados, algunos han sido amenazados con una sanción económica, o incluso reciben quejas si continúan con el boicot. Ante tales medidas, los detenidos administrativos decidieron intensificar su boicot.
Consideramos que la aplicación sistemática y en gran escala por parte de Israel de la política de detención administrativa constituye una violación del Cuarto Convenio de Ginebra. Además de contravenir el artículo 78, la detención administrativa también viola el artículo 147 de la misma Convención, lo que significa que la política constituye un crimen de guerra y un crimen de lesa humanidad de conformidad con los artículos 8 y 9 de los Estatutos de Roma.
La Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) hace un llamamiento a todas las organizaciones de derechos humanos para ampliar la voz de los presos. Si bien pueden estar atrapados en las celdas, podemos asegurarnos de que su mensaje se difunda por todas partes. Además, instamos a que se activen medidas internacionales de rendición de cuentas contra las violaciones del derecho internacional humanitario cometidas por la ocupación israelí.
La Red Internacional Judía Antisionista-España (IJAN) y la Associació Catalana de Jueus i Palestins (JUNTS) se solidarizan con las protestas que están teniendo lugar en Gaza exigiendo el Derecho al Retorno de las personas refugiadas. Comenzaron el 30 de marzo, Día de la Tierra, y durarán hasta el 15 de mayo, Día de la Nakba.
Médico atiende a un herido en la segunda manifestación de la Great Return March en Gaza / AlJazeera, Hosam Salem
La Red Internacional Judía Antisionista-España (IJAN) y JUNTS, la Asociació Catalana de Jueus i Palestins, observamos con asombro cómo la resistencia civil palestina lanzaba el viernes pasado una campaña: la Gran Marcha del Retorno, es decir, movilizaciones populares masivas en la Franja de Gaza, durante el primer día de seis semanas de manifestaciones previas al Día de la Nakba. La elección de la fecha, el 30 de marzo, no es accidental: es el Día de la Tierra. En esa fecha, en 1976, los palestinos de los territorios de 1948 (es decir, los que quedaron en el interior de Israel) organizaron marchas masivas y una huelga general en protesta por la decisión del gobierno sionista de expropiar tierras palestinas. Las fuerzas colonizadoras asesinaron a seis de ellos e hirieron a más de cien. El viernes pasado, la protesta reunió a 30.000 palestinos. Los israelíes asesinaron a 17 e hirieron a más de 700, quedando muchos de ellos lisiados de por vida. La prensa occidental ha reaccionado con su habitual operación de «lavado de cara» de la violencia colonial, convirtiendo la opresión y la contrainsurgencia unilateral generadas por las fuerzas de la IDF (como es llamado el ejército de ocupación por sus siglas en inglés, Fuerzas de «Defensa» Israelíes) en supuestas «confrontaciones», «enfrentamientos» y violencia recíproca. Con su alquimia habitual, convirtieron los neumáticos palestinos quemados en el mismísimo material peligroso de las balas que mataron a esos palestinos. IJAN y JUNTS rechazan un encuadre tan deshonesto, por decirlo suavemente, de los acontecimientos del viernes, o cualquier intento de equiparar la resistencia de los colonizados con la violencia del colonizador.
IJAN y JUNTS rechazan los intentos habituales de caracterizar estas protestas o a sus defensores como antisemitas, o de vincular el momento de la lucha de los palestinos con la celebración de la Pascua judía. IJAN y JUNTS rechazan tajantemente cualquier vinculación de este tipo. La resistencia palestina no tiene nada que ver con el antijudaísmo. La Pascua no tiene nada que ver con el sionismo. Y el robo de nuestra identidad judía por parte de Israel para llamarse a sí mismo «Estado judío» no significa que pueda hablar en nombre de nuestras tradiciones, nuestras memorias o nuestra historia, o que tenga derecho a utilizarlos o abusar de ellos para negar a los palestinos su propio camino hacia su liberación .
Nuestra solidaridad con los mártires, sus familias, y la noble causa del pueblo palestino para regresar a sus tierras, de las que fueron «étnicamente limpiados» hace ya más de setenta años. Por ello, nuestro compromiso contra la colonización y el apartheid israelíes es firme e invitamos a todas y todos a fortalecer y ampliar el instrumento de lucha pacífica del que se ha dotado la propia sociedad civil palestina: el movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS).
Exigimos al Gobierno del Estado español que condene los ataques contra civiles desarmados y revise sus acuerdos con Israel.
En la conmemoración del día de la Tierra y el derecho al retorno el pasado 30 de marzo, el ejército israelí llevó a cabo una verdadera masacre en la Franja de Gaza utilizando munición de guerra en contra de manifestantes pacíficos.
Según el Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR), ha habido 17 palestinos asesinados y más de 2.000 personas heridas por disparos de los soldados y francotiradores israelíes entre los que se encuentran más de 200 niños y 30 mujeres. Las manifestaciones se llevaron a cabo durante la jornada de la conmemoración del Día de la Tierra y por el Derecho al Retorno del pueblo palestino a sus hogares de origen de donde fueron violentamente expulsados hace ya 70 años.
Las organizaciones convocantes de las manifestaciones difundieron de antemano el plan de su protesta no violenta: pacíficamente, sin armas, se reunirían a lo largo del muro fronterizo que los encierra. Durante seis semanas levantarían tiendas de campaña, celebrarían eventos culturales y marcharían para poner fin al asedio y al derecho a regresar a sus hogares y tierras dentro de Israel de acuerdo con la resolución 194 de la ONU.
El Ejército israelí planeó de antemano atacar a las personas manifestantes, dando autorización previa para que los soldados abrieran fuego. Los palestinos asesinados fueron ejecutados por disparos desde larga distancia. El ataque ha sido producido contra asambleas explícitamente pacíficas que han sido reprimidas sin que las personas manifestantes representaran ninguna amenaza para la vida de los soldados.
El portavoz del Ejército israelí, también amenazó con que «de ser necesario, responderemos en el centro de la Franja de Gaza contra los que están detrás de estas violentas protestas», insinuando la comisión de crímenes de ejecuciones extrajudiciales (asesinatos). Este enorme número de víctimas demuestra que las fuerzas israelíes siguen cometiendo nuevos crímenes y haciendo un uso excesivo de la fuerza contra civiles palestinos.
Consideramos que Israel se ha burlado descaradamente de Naciones Unidas y la UE, otra vez, negándose a abrir una investigación sobre los asesinatos en Gaza, tal y como ha exigido el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres y la responsable de Política Exterior de la UE Federica Mogherini.
Desde la RESCOP, queremos recordar a los medios de comunicación, a periodistas destinados en terreno, que la principal característica de la ocupación es el desequilibrio de fuerzas entre ocupante y ocupado, entre víctima y verdugo. Hemos asistido, de nuevo, al manido ritual de desfile de términos fetiches para Israel. Sin embargo, subrayamos que No ha habido enfrentamientos, ni choques, Israel está disparando a muerte a civiles desarmados a sangre fría por manifestarse pacíficamente en su tierra exigiendo sus derechos. Enfrentamientos y choques sugiere de forma fraudulenta igualdad de poderes y responsabilidades. Algo que dista mucho de lo que ocurre en realidad. Otra de las rutinas sobre las que queremos advertir es del abuso de fuentes israelíes para la construcción de la noticia en detrimento de las fuentes palestinas, incluidas las fuentes gazatíes.
El 30 de marzo es uno de los días nacionales en Palestina. Se conmemora el asesinato de seis jóvenes palestinos ciudadanos israelíes en 1976 que se encontraban protestando por el robo de tierras en Galilea, hoy limpiada étnicamente por Israel. Ahora, más de cuatro décadas después, palestinos y palestinas siguen enfrentándose al acaparamiento de tierras y a la represión militarizada, tanto en el territorio palestino ocupado como dentro de Israel.
Desde la RESCOP pedimos a nuestros representantes políticos que se posicionen del lado del Derecho Internacional y, como titulares de obligaciones, les apelamos a reiterar su llamamiento a respetar y hacer respetar el Convenio de Ginebra y activen los mecanismos necesarios para que Israel rinda cuentas.
Al gobierno de España para que imponga de inmediato un embargo en la venta de armas a Israel, paralizando la participación en el programa Europeo Lawtrain y revisando los acuerdos comerciales con las colonias. Además, a revisar sus acuerdos gubernamentales con Israel o sus instituciones públicas, paralizando cualquier colaboración con ellas hasta que Israel no cumpla con sus obligaciones internacionales en materia de protección de la población civil a la que ocupa.
A los gobiernos locales, diputaciones y parlamentos regionales a avanzar en la implementación de medidas de compra pública ética y responsable con el cumplimiento de la legalidad internacional, haciendo hincapié en la incompatibilidad del comercio con las colonias y el respeto al derecho internacional.
A la sociedad civil para que impulse con más ahínco la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones al Apartheid Israelí (BDS).
Concluimos con estas palabras de Joan Cañete en El espejo de Gaza, publicado en ctxt: ¨En Gaza, sin apenas agua potable, ni electricidad, ni alcantarillado, ni trabajo, ni esperanza, ni presente ni futuro, millón y medio de personas son condenadas a morir en vida. No se trata de que a los palestinos de Gaza no les asuste la muerte. Es que les asusta la vida. Eso es lo que hay que entender cuando se ven los vídeos de los asesinados por los disparos de los francotiradores israelíes.¨ Y añadimos: Por organizar una protesta pacífica, deben ser elogiados, no asesinados.
RESCOP – Red Solidaria contra la ocupación de Palestina
Los y las vecinas del barrio de Mendillorri (Iruñea) piden a Amaia Romero, ganadora de Operación Triunfo, y a Alfred García que no toquen en Israel en su gira de promoción de Eurovisión. Puedes unir tu firma a la carta a través de su petición en Avaaz. Este concierto organizado por el gobierno israelí pone de manifiesto la estrategia de normalización a través de la cultura.
Canción Tu boicot, versionando a Amaia y Alfred / RESCOP
Las vecinas y vecinos del barrio Mendillorri de Iruñea (Nafarroa) piden a Amaia Romero, ganadora de la edición de 2017 de Operación Triunfo, y a su compañero Alfred García que no toquen en Israel. El concierto está planeado para el 10 de abril en Tel Aviv dentro de una gira de promoción de su candidatura para Eurovisión. El evento tendrá lugar dentro de la tercera edición del «Israel Calling«, una fiesta previa a Eurovisión de cuatro días organizada por el Ministerio de Turismo y el Ministerio de Exteriores de Israel.
El Israel Calling es un evento organizado por tercer año consecutivo por el gobierno de Israel. En él se invita a distintos participantes de Eurovisión durante cuatro días para que actúen allí y realicen otras actividades como tours turísticos, promociones de las candidaturas y ruedas de prensa conjuntas. Yuval Rotem, Director General del Ministerio de Exteriores de Israel, define este encuentro como «una oportunidad para experimentar y celebrar nuestro 70 aniversario y así poder conocer Israel y a la gente israelí, la cultura rica y diversa que tenemos aquí».
Amaia y Alfred, representantes de Eurovisión, tienen planeado un concierto en Israel / EFE
En el año 2018 se cumplen 70 años de la fundación del Estado de Israel, tras una limpieza étnica conocida como Nakba (catástrofe) que tuvo lugar en 1948. En ella, grupos paramilitares sionistas expulsaron a más de 700 000 personas palestinas de sus casas y tierras, y a día de hoy les siguen negando su derecho al retorno, a pesar de estar reconocido por la resolución 194 de Naciones Unidas. Precisamente para reclamar este derecho al retorno el pasado viernes 30 de marzo (Día de la Tierra) se organizó en Gaza una gran manifestación pacífica conocida como la Great Return March, en la que soldados francotiradores israelíes dispararon matando a 17 personas e hiriendo a más de 1500.
Durante la estancia patrocinada por el gobierno israelí que tendrán las y los participantes de Eurovisión durante cuatro días, también está planificada una plantación de árboles en uno de los bosques del Fondo Nacional Judío, una agencia creada en 1901 y utilizada desde entonces como una de las principales herramientas para la colonización sionista y la apropiación de tierras de la población indígena. Muchos de los más de 400 pueblos que sufrieron una limpieza étnica en la Nakba 1948 se encuentran bajo uno de los «bosques» que hoy sigue gestionando el Fondo Nacional Judío, y que impide el derecho al retorno de su población original.
Es por ello que el barrio de Mendillorri está pidiendo a su vecina Amaia y a su compañero Alfred a través de una carta abierta y una petición de adhesiones en internet que cancelen esta actuación. Israel utiliza la cultura y el deporte como herramientas para vender al exterior una imagen de país normal y occidental. Es por ello que participa en concursos europeos de música y deporte como Eurovisión, el Eurobasket o la Eurocopa de fútbol de la UEFA.
«Amaia y Alfred, una sugerencia, un ruego. No dejéis que utilicen vuestra voz, vuestra imagen y vuestros nombres para maquillar un feroz régimen de ocupación y maltrato de derechos humanos. No en vuestro nombre. No en nombre de Mendillorri o El Prat», dicen sus vecinas. Firma la petición online y únete también a la petición de las vecinas de Mendillorri.
Honda cancela su evento que tenía previsto en Israel tras la presión internacional de grupos BDS. El gigante del motor japonés ya canceló la semana pasada la carrera que se iba a celebrar en una colonia de la Cisjordania ocupada, trasladándola a Arad. Pero finalmente ni Honda ni Joe Roberts irán a Israel.
Un evento patrocinado por Honda en Israel, con la estrella de Moto GP Joe Roberts, ha sido cancelado. El gigante del motor japonés se enfrentó a intensas críticas de defensores de Derechos Humanos por asociarse con el gobierno de Israel. (RW Racing)
Los palestinos han dado la bienvenida a la cancelación de un evento de carreras patrocinado por Honda en Israel.
El evento, debido a peculiaridad de la participación de la estrella estadounidense de las carreras de motos Joe Roberts, había sido condenado por grupos de derechos humanos.
Honda Israel anunció en su página de Facebook el jueves que el encuentro programado en la ciudad de Arad del 23 al 24 de febrero fue cancelado «debido a la falta de una pista adecuada para la carrera».
Sin embargo, los medios de comunicación israelíes atribuyen las dificultades del caso a la presión que Honda enfrentó por la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) por los derechos de los palestinos, con un titular que declaró: «BDS, ahora también en contra del automovilismo».
Ese informe afirma que los «activistas de extrema izquierda» en Israel asociados con el movimiento BDS se habían puesto en contacto con sus homólogos en el extranjero para coordinar una campaña para persuadir a Honda y a Roberts de abandonar el evento, citando los abusos contra los derechos humanos de Israel.
Los activistas también han apelado a Roberts directamente a través de las redes sociales.
Pista «insegura»
Sin embargo, el informe de los medios israelíes señala que la razón oficial de la cancelación dada por la Federación de Deportes de Motor de Israel es que la pista de Arad se consideró insegura.
Omer Shoshani, un representante de la federación, dijo a los medios que Roberts visitó la pista de Arad el miércoles y decidió que era inseguro para él seguir adelante.
Shoshani también afirmó que la pista alternativa en Petzael se inundó debido a las fuertes lluvias.
De hecho, el evento se había programado originalmente para la pista recién construida en el asentamiento de Petzael, en la Cisjordania ocupada, en una zona del valle del Jordán donde el ejército israelí se ha involucrado en el desplazamiento forzado de palestinos.
Todos los asentamientos de Israel en Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental, y los Altos del Golán en Siria son ilegales según el derecho internacional.
Los grupos por los derechos humanos y por la paz en Japón han instado a Honda a cancelar el evento y el Comité Nacional Palestino de BDS (BNC) advirtió al gigante del motor japonés que se podría enfrentar a «boicots internacionales» si se lo llevara a cabo.
Honda Israel anunció abruptamente que el evento se trasladaría fuera de Cisjordania, a Arad.
El mismo Roberts dijo a la revista +972 Magazine que los organizadores no le habían informado que el evento estaba programado para llevarse a cabo en Cisjordania.
«No me dieron muchos detalles al principio, aparte de que la pista estaba en Israel», escribió Roberts a la publicación. «No habría asistido al evento si hubiera sido en Cisjordania».
Roberts, de 20 años, ganó el Campeonato MotoAmerica Superstock 600 en 2015. Recientemente firmó con el equipo RW Racing para competir en el Campeonato Mundial de Moto2.
Roberts llegó a Israel a principios de esta semana según las publicaciones en su cuenta de Instagram.
Desplazamiento forzado y racismo
Los palestinos celebraron la decisión de la semana pasada de trasladar la carrera de Cisjordania como una señal de la fuerza del movimiento BDS, pero esto no disipó sus preocupaciones.
El BNC señaló la expulsión forzosa de las comunidades beduinas que Israel practica en la región de Arad, así como la política del alcalde de Arad de oponerse a que los refugiados africanos se asienten en su ciudad.
Además, el evento todavía estaba patrocinado por el Ministerio de Deportes de Israel, dirigido por Miri Regev, una política de extrema derecha famosa por su incitación racista contra los palestinos y las personas de los estados africanos.
Lavado de cara deportivo (Sportwashing)
Activistas por los derechos humanos palestinos y japoneses continuaron presionando a Honda y Joe Roberts para que cancelaran el evento por completo.
El BNC instó a Roberts de no permitir que el gobierno israelí use su «buen nombre para lavar sus crímenes y violar flagrantemente los derechos humanos».
Lavado de cara deportivo (sportwashing) es un término que describe la estrategia de Israel de utilizar atletas y eventos deportivos, como la carrera ciclista del Giro d’Italia, o el reciente viaje de los jugadores de la NFL (la Liga Nacional de Fútbol de Estados Unidos), para pulir su imagen internacional.
«El Comité Nacional Palestino del BDS (BNC) celebra la cancelación de Honda del evento Moto GP albergado por Israel tras una campaña de presión efectiva de activistas japoneses, palestinos, israelíes y otros militantes del BDS en todo el mundo,» Jamal Juma «, miembro del comité, hablando a The Electronic Intifada.
«Organizar una carrera en un asentamiento israelí ilegal en el territorio palestino ocupado constituye una complicidad con un crimen de guerra, nada menos», declaró Juma. «Igualmente preocupante para Honda habría sido su patrocinio de una carrera en Arad, donde las comunidades palestinas beduinas están siendo expulsadas, sus casas demolidas y sus comunidades desposeídas».
Roberts no ha respondido a las solicitudes que se le enviaron en los comentarios a través de Facebook.
El Sindicato de Comisiones de Base (co.bas) decide en su última coordinadora estatal adherirse a la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel, declarándose Espacio Libre de Apartheid Israelí: «es necesario que el movimiento sindical se posicione del lado de la población palestina».
El Sindicato co.bas se adhiere al BDS.
Adhesión del sindicato COBAS a la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel (BDS)
El pasado día 2 de febrero de 2018, la Coordinadora Estatal del Sindicato Comisiones de Base (COBAS) aprobó una moción de adhesión a la Campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel (BDS). Dicha adhesión se enmarca dentro de una muestra activa de solidaridad internacionalista con el pueblo palestino frente a toda forma de opresión dentro del estado de apartheid y limpieza étnica que Israel practica contra la población originaria de la tierra, el pueblo palestino. Mediante esta adhesión el sindicato Comisiones de Base se hace eco de la llamada de la sociedad civil palestina que desde el año 2005 promueve esta campaña en el mismo sentido que la campaña iniciada en Sudáfrica contra el apartheid en la defensa del derecho de pueblo palestino a la autodeterminación, la justicia, la libertad, la igualdad y el derecho al retorno de todos los refugiados y refugiadas.
La situación de opresión que vive hoy el pueblo palestino con casi seis millones de refugiados y refugiadas en el mundo a los que se prohíbe retornar a sus hogares, con la discriminación que viven los palestinos y palestinas que residen en los territorios de 1948, la separación del territorio de Cisjordania por un muro de más de 700 km, el aislamiento por tierra, mar y aire del territorio y la población en Gaza, la situación de los presos y presas en las cárceles israelíes, en especial la situación de los menores palestinos y palestinas encarceladas, los asesinatos colectivos, la continua expoliación de tierras a través de la construcción de colonias dentro del territorio de Cisjordania, la quema de olivos ancestrales en territorios palestinos y la judeización de Jerusalén como capital israelí, hacen necesario que el movimiento sindical se posicione del lado de la población palestina a través de la campaña que la misma ha considerado necesaria para luchar contra este estado de apartheid, genocidio y limpieza étnica que vive desde hace más de 100 años el pueblo palestino.
Consideramos que la paz sin justicia no es posible, que la Campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel establece las bases para conseguirlos siguientes objetivos:
El fin de la ocupación y colonización de todas las tierras palestinas y el desmantelamiento del Muro;
El reconocimiento de los derechos fundamentales de los ciudadanos árabe-palestinos de Israel para una igualdad completa; y
Respetar, proteger y promover el derecho de los refugiados palestinos a retornar a sus hogares.
Por ello hacemos un llamamiento a boicotear a Israel, a sus instituciones y a sus empresas, así como a las empresas que se benefician de la ocupación o de la negación de los derechos de la población refugiada para que retiren sus inversiones. Así mismo establecer medidas de presión y evitar las relaciones económicas, políticas y empresariales con el Estado de Israel. Nos declaramos Espacio Libre de Apartheid Israelí, y hacemos un llamamiento a todos los afiliados y las afiliadas para que pongan en práctica un boicot activo contra Israel.
Sindicato de Comisiones de Base (co.bas) Madrid, 12 de febrero de 2018
Organizaciones del Estado Español reclaman la puesta en libertad del defensor de Derechos Humanos palestino-francés Salah Hamouri, tras seis meses en prisión sin cargos ni juicio por parte de Israel
Ramallah, 15 de febrero de 2018.- Salah Hamouri, defensor de Derechos Humanos y trabajador de la organización palestina Addameer, es una de las 450 personas palestinas que Israel mantiene en prisión en detención administrativa, lo que quiere decir que no sabe qué cargos le imputa Israel para mantenerlo privado de libertad y por tanto no ha recibido juicio. Basado en informaciones secretas, Salah fue declarado una amenaza para la seguridad según un tribunal militar israelí. Su detención se produjo el pasado 23 de agosto de 2017, en su casa de Kufr Aqab (Jerusalén, Palestina). Un capítulo más de la persecución a la que está siendo sometido Hamouri desde que tenía 16 años así como una prueba más de las políticas de Israel contra todo aquel que trabaje en la denuncia de las constantes violaciones de DDHH que comete.
Addameer teme que se produzca una renovación de la detención administrativa que debería finalizar el próximo 28 de febrero. Las organizaciones del Estado Español Sodepaz, Paz con Dignidad, Novact, Mundubat, Suds y Al Quds manifestamos igualmente nuestra preocupación porque esto ocurra y reclamamos a Israel que libere a Hamouri y no siga haciendo un uso indiscriminado y arbitrario del mecanismo de detención administrativa como una forma de castigo colectivo y acoso a defensoras y defensores palestinos de Derechos Humanos. Desde Octubre de 2015, las fuerzas de ocupación han intensificado la detención, intimidación, amenaza y castigo colectivo de Defensores/as de Derechos Humanos (periodistas, activistas, miembros de comités populares, miembros de ONGDS de defensa de DDHH) en el TOP, tratando de silenciarlos y penalizarlas por el rol que juegan en la denuncia de las violaciones y crímenes perpetrados contra la población palestina. La Orden Militar 101 del sistema judicial israelí, vigente desde la ocupación militar de Cisjordania en 1967, criminaliza muchas actividades civiles: organización y participación en protestas, formar parte de asambleas o vigilias, portar banderas y otros símbolos políticos, imprimir y distribuir material político.
Del mismo modo, reclamamos una mayor presión de la comunidad internacional para hacer valer la legislación internacional que amparan la protección de los derechos de la población palestina, en primer lugar por la potencia que ocupa sus vidas, Israel. Al tiempo animamos a la sociedad civil del Estado Español a que se movilice para poner el caso en conocimiento de cuantas más personas mejor. La campaña bajo el lema #FreeSalah también se desarrolla en redes sociales.
Qué es la detención administrativa
En la Cisjordania ocupada y Jerusalén Este, las fuerzas militares israelíes pueden imponer órdenes de detención administrativa a población civil palestina según la Orden Militar 1651. Esta orden permite que se pueda detener a una persona hasta por periodos de 6 meses renovables indefinidamente si existen, según la inteligencia israelí, “razones fundadas de que la seguridad en la zona requiere de una detención”. Estas renovaciones se producen, en ocasiones, incluso durante años. La detención administrativa decreta secreto de sumario, por lo que no se comunican al acusado los cargos que se le imputan y se le niega, de facto, el derecho a la defensa y al debido proceso legal con garantías. La utilización arbitraria del mecanismo de la detención administrativa es una grave violación de la legislación internacional y de los estándares de respeto a los Derechos Humanos, particularmente de los artículos 72 y 78 de la Cuarta Convención de Ginebra según los cuáles toda persona tiene el derecho a la legítima defensa. Además contraviene el artículo 66 de esta misma convención ya que la detención administrativa no permite asegurar un juicio justo. Por otro lado, la transferencia de población reclusa a cárceles bajo administración del gobierno israelí contraviene los mandatos del Derecho Internacional Humanitario según el cual como potencia ocupante no se puede transferir población fuera de su territorio. En este momento, según Addameer, hay 6.119 prisioneros/as políticos/as palestinas en cárceles israelíes, 450 en detención administrativa. Justo hoy, las y los palestinos en detención administrativa han iniciado una campaña de boicot a los tribunales militares israelíes aludiendo que “el núcleo de la resistencia a las políticas de detención administrativa deben venir desde el boicot al sistema legal israelí”. Reclaman un mayor apoyo internacional y asunción de responsabilidades por parte de Israel.
El caso de Salah Hamouri
Salah Hamouri es investigador de campo de la organización palestina de DDHH Addameer. Tiene 33 años, palestino-francés jerusalemita y se encuentra en la prisión del desierto de Negev (fuera del territorio ocupado) en detención administrativa. La primera vez que fue detenido tenía 16 años y desde entonces ha sido objeto de persecución por parte de Israel. Ha pasado 7 años seguidos en prisión, renunciando a sus derechos como ciudadano francés y manteniéndose comprometido con la defensa de los DDHH de la población palestina. Desde que fue liberado en 2011, estudió derecho y un master en DDHH y se casó en 2014 con una ciudadana francesa. Aplicó por la reunificación familiar, algo que siempre le ha sido denegado. La presión y el castigo en su vida personal han continuado puesto que en 2015, Israel prohibió a su mujer volver a entrar en el país y tuvo que volver a Francia, donde nació el hijo de ambos. Ahora Salah pasa temporadas en Francia para poder estar con su familia y otras en Palestina para continuar trabajando. Israel no sólo se interpone en su vida familiar en este sentido sino que le ha prohibido entrar en Cisjordania lo que ha afectado a sus estudios y al contacto con sus familiares en Palestina. Todas estas medidas suponen un acoso psicológico a Hamouri para que abandone su tierra natal y cese en sus actividades como documentalista de violaciones de DDHH por parte de Israel.
Carta abierta de la Coordinadora Andalucía con Palestina ante la participación en la Vuelta Ciclista a Andalucía del equipo Israeli Cycling Academy, patrocinado por el Ministerio de Turismo israelí. Denuncia la utilización del deporte para normalizar las violaciones de Derechos Humanos.
Desde la Coordinadora Andalucía con Palestina, miembro de la Red Estatal de Solidaridad con Palestina, que aglutina a decenas de colectivos y organizaciones de todo el Estado en la defensa de los Derechos Humanos del pueblo palestino, queremos expresar lo siguiente en relación a la Vuelta Ciclista Andalucía, uno de los eventos deportivos más importante de nuestra tierra, que se celebra del 14 al 18 de febrero.
Hemos sabido que en esta edición vuelve a participar el equipo “Israeli Cycling Academy”, que representa a Israel en la competición y que lo hace además con todos los honores de un gran equipo, a pesar de ser de muy reciente creación (2014), lo que hace un tanto sospechosa su fuerte acogida, no sólo en Andalucía sino también en otras competiciones internacionales como el próximo Giro de Italia.
Queremos expresar nuestro más profundo malestar por esta participación en la competición andaluza y exponerle los motivos de nuestro rechazo.
Todo estaría bien si este equipo ciclista no estuviese directamente patrocinado por el Ministerio de Turismo israelí ya que el gobierno de Israel utiliza el deporte como estrategia de marketing para tratar de normalizar en el exterior a un país que es profundamente anormal. Otro de sus patrocinadores, el empresario canadiense Sylvan Adams, recientemente declaró que “nuestros atletas entienden que estar en un equipo israelí los convierte en embajadores de Israel” .
Es bien conocido que Israel viola sistemáticamente la legalidad internacional y los derechos humanos, incumple numerosas resoluciones de la ONU sobre sus obligaciones legales y sigue aplicando la política de hechos consumados sobre el terreno, ampliando sus colonias ilegales, anexionando unilateralmente más territorios y practicando políticas discriminatorias propias de un sistema de Apartheid.
Israel además, no respeta el derecho al deporte del pueblo palestino, más bien al contrario, impone obstáculos a la práctica de la actividad deportiva de los y las palestinas, destruyendo estadios, impidiendo entrenamientos o desplazamientos de deportistas de Gaza a Cisjordania o de los equipos nacionales fuera de los Territorios Ocupados para participar en competiciones internacionales, cuando no bombardea directamente las instalaciones deportivas.
La presencia del equipo israelí en esta Vuelta Ciclista Andalucía, supone para el gobierno israelí un lavado de cara a sus crímenes contra la humanidad y a su condición de estado de Apartheid. Y es por eso que rechazamos profundamente la complicidad de la Vuelta Ciclista Andalucía con la política de normalización israelí.
Llamamos a la ciudadanía solidaria de Andalucía a denunciar la complicidad con un estado que no representa, ni de lejos, los valores deportivos de respeto, libertad e igualdad, con acciones concretas durante la vuelta ciclista: presencia de banderas palestinas durante la carrera, posicionamiento público de rechazo al Apartheid israelí y petición de responsabilidades a las instituciones que siguen siendo cómplices de los crímenes de Israel y le hacen el juego a su política de normalización.
Solicitamos a las entidades organizadoras DEPORINTER y sus patrocinadores que retiren la participación del equipo israelí en la competición y vele por el respeto a los valores éticos que promueve la Unión Ciclista Internacional, de la que forma parte, que son la promoción y defensa de la transparencia, la imparcialidad y el respeto por las reglas del ciclismo.
Pedimos a los municipios y sus instituciones públicas a manifestar su solidaridad con el derecho al deporte en Palestina y que expresen su compromiso con el respeto a los Derechos Humanos, rechacen al sistema de Apartheid que practica Israel y la participación de este equipo en la competición.
Carta de la Red Internacional Judía Antisionista (IJAN) y la Associació Catalana de Jueus i Palestins (JUNTS) a Marcial Marín, Secretario de Estado de Educación, ante el anuncio de la firma de un convenio con la Federación Comunidades Judías de España (FJCE), que peca de un sesgo de parcialidad y no satisface criterios de conocimiento científico experto y coherencia conceptual.
Red Internacional Judía Antisionista (IJAN) y la Associació Catalana de Jueus i Palestins (JUNTS).
Hemos leído con sorpresa la nota publicada en El Economista, informando que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte se dispone a firmar un Convenio con la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) para la erradicación del antisemitismo en España.
Consideramos que el antisemitismo es un prejuicio con complejos aspectos filosóficos, sociales, culturales, políticos y una larga historia que justifican un tratamiento profundo y documentado que informe su prevención y eliminación. Por lo tanto, debería abordarse con rigor aplicando los conocimientos expertos de las ciencias humanas y sociales pertinentes.
El antisemitismo o más precisamente la judeofobia es una de las plagas de ideología racista que azotaron la historia humana. Obvio que no es la única: la negrofobia, la gitanofobia y la actual islamofobia se nutren de similares esquemas racistas.
Estas nefastas visiones de la condición humana deben someterse a un análisis riguroso con ayuda de expertos e investigadores cualificados en la materia. No faltan expertos en España, hispanoamérica, el mundo francófono o el anglosajón que pudieran ser consultados, como Enzo Traverso; Judith Butler; Marie Anne Matard-Bonucci, Jean Beaubérot, Etienne Balibar, Norman Finkelstein, el israelí Zeev Sternehall, Eugenia Relaño Pastor, Fernando Bravo López, entre otros.
Como muestra de ese tratamiento riguroso, mencionemos a la investigadora y profesora de Historia Contemporánea de la Universidad de Paris 8, Marie Anne Matard-Bonucci, en su artículo La historia frente al racismo y el antisemitismo. En ese artículo sostiene que en la lucha contra los prejuicios a nivel escolar y universitario es más importante dar voz a los investigadores y expertos antes que a los militantes en la materia:
«Hasta aquí, las autoridades públicas, han, en gran medida, delegado esta misión educativa en las asociaciones antirracistas y en los Memoriales, que por ejemplo trabajan a menudo de manera productiva con las universidades.
En lugar de contestar, a menudo de manera urgente, a una demanda social, sería preferible que las instituciones de enseñanza superior y de investigación puedan anticiparla y proponer, relacionada con éstas temáticas, una oferta de formación basada en investigaciones cuyas modalidades de transmisión hayan sido objeto de reflexión.
Si se ha criticado, con razón, la ilusión de una neutralidad absoluta de los investigadores en ciencias sociales, sigue siendo cierto que los historiadores se esfuerzan, a través de metodologías rigurosas, proponer análisis que se acerquen a los hechos al máximo, lo que puede otorgarles un suplemento de legitimidad en comparación con una palabra militante.
Por el capital de saber y de saber-hacer del que disponen los investigadores docentes, por la independencia y el carácter laico que caracterizan a las universidades, estás están más capacitadas para elaborar una respuesta coherente de prevención y educación contra los prejuicios».
En ese sentido, muchos académicos han subrayado la necesidad imperiosa de distinguir conceptual y metodológicamente entre el tratamiento de los racismos hacia colectivos humanos específicos incluyendo el antisemitismo/judeofobia en la línea que se argumenta y el tratamiento del Estado de Israel y sus políticas, que es claramente un tema de política y geopolítica contemporánea.
La primera razón para evitar la confusión es que la mayoría de la población judía no reside en, ni es ciudadana de, el Estado de Israel por lo que no es representada por ese Estado.
En segundo lugar, la mayoría de los judíos no se identifica con éste como «su» Estado, sino que considera su patria al país donde residen y del que son ciudadanos (España, Francia, Inglaterra, EEUU, Argentina, etc.).
En tercer lugar, el hecho que la población de Israel, en las fronteras internacionalmente reconocidas del 5 de junio de 1967, incluya una proporción mayoritaria de judíos (79 % de su población) no hace de éste el Estado de los judíos. El Derecho y los tratados internacionales desde la Ilustración conciben al Estado como una institución que debe servir al conjunto de sus ciudadanos incluyendo, en especial, a sus grupos minoritarios.
Otros grupos, entre los que nos incluimos, están en total desacuerdo con la ocupación militar y la colonización de Palestina, llevada a cabo para —supuestamente— crear una tierra de asilo para las comunidades judías del mundo que sufren del antisemitismo de los países en los que residen. Es ese un argumento falaz, ya es dicha política de colonización y humillación de los habitantes originarios de Palestina la que origina buena parte de la inestabilidad en Oriente Próximo.
Es decir, consideramos que la crítica a las políticas de Israel es totalmente legítima y no tiene necesariamente que ver con la judeofobia/antisemitismo, de la misma manera que una crítica al Estado Armenio no puede asimilarse a la negación del genocidio del cual fueron víctimas numerosos armenios. Este argumento falaz es utilizado por Israel para desacreditar cualquier crítica hacia su política.
En otras palabras, es posible y frecuente ser judío y no ser sionista. Oponerse a Israel y a su política no es una muestra de antisemitismo o de racismo sino, al contrario, es una expresión coherente de los valores de igualdad y antirracismo, así como del deseo de restablecer la justicia para los habitantes primigenios de Palestina.
Consideramos que la autoridad intelectual del presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), Isaac Querub, es cuestionable en el tema que nos ocupa debido a que varias de las falacias interesadas que hemos discutido están presentes en sus declaraciones en el artículo citado de El Economista. Allí manifiesta que en la actualidad es testigo de «un nuevo tipo de antisemitismo más político: el odio y aversión al Estado de Israel como hogar de los judíos». «Es una actualización preocupante de todos los clichés antisemitas clásicos del pasado», ha precisado, al tiempo que ha asegurado que seguirán trabajando «por normalizar el hecho Israel en la sociedad».
Por el contrario, el Centro Kantor para el Estudio del Judaísmo Europeo Contemporáneo de la Universidad de Tel Aviv, en su informe reciente, escribe que hay una baja importante (del 12 %) en el número de ataques violentos con base antisemita en Europa y que este descenso configura una tendencia en los últimos años. En la misma línea, el artículo citado de El Economista señala que «según los últimos datos, correspondientes al informe del Observatorio de Antisemitismo en España de 2015-2016, los comportamientos antisemitas en España apenas han variado respecto a los años anteriores».
Por otro lado, los seguimientos sistemáticos del racismo y la xenofobia del Observatorio de Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) muestran que el racismo contra el pueblo gitano y la islamofobia son fenómenos significativamente más frecuentes y enquistados en la población española. La necesaria política educativa en contra de todo racismo y discriminación debería, por lo tanto, adoptar una visión más integral e incluir estos otros prejuicios étnicos.
En definitiva, reivindicamos que las políticas educativas en este ámbito crucial para la construcción de nuestra convivencia cívica se basen en datos fiables y sistemáticos, confronten la diversidad de enfoques y estudios para abordar de modo responsable y eficaz la problemática del racismo, la xenofobia y la discriminación.
Asimismo, vemos muy conveniente consultar a todos los actores relevantes de la sociedad civil cuando una temática que les concierne es debatida en las instituciones del Estado. Así como la FCJE es invitada a participar en el debate, deberían también ser invitadas otras agrupaciones judías que estudian y disponen de personas preparadas y expertas sobre estas cuestiones.
Puesto que la lucha contra los prejuicios judeófobos concierne a la sociedad toda y particularmente a las entidades que incluyen en sus principios y acción la lucha contra la discriminación racial, consideramos que esta invitación debería extenderse a otras asociaciones expertas como SOS Racismo y otras.
Por todo lo dicho, consideramos que la firma de un convenio de parte del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España con el FCJE para la erradicación del antisemitismo en nuestro Estado, peca de un sesgo de parcialidad y no satisface criterios de conocimiento científico experto y coherencia conceptual. Denunciamos al mismo tiempo, la ausencia de pluralidad en la consulta del Secretario de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, realizada con unos escasos actores de la sociedad civil, excluyendo a otros más expertos e igualmente dedicados a la lucha contra todo racismo y discriminación, incluyendo al antisemitismo.