La selección española de fútbol sub-21 gana de Copa de Europa, bien. La final se juega en el estado sionista de Israel y en la ciudad de Jerusalén… muy mal.
Como español de a pie y amante del buen fútbol me alegro de que los muchachos de la Sub-21 hayan ganado la Copa de Europa, como ya lo hicieran sus mayores en las dos ocasiones anteriores, 2008 y 2012.
Los Sub-21, “La Rojita”, se han merendado literalmente a los muchachos de Italia (4 a 2), más proclives al juego sucio que al buen fútbol, como le pasa a sus mayores algunas veces…
Lo indignante es el contexto en el que se jugó esta Final. En el Estado Sionista de Israel, especializado en ciscarse en la legalidad internacional en lo tocante a derechos humanos y al maltrato contra el pueblo palestino.
¿Es que el Estado de Israel pertenece a Europa o a la Unión Europea? Pues no, más bien lo contrario: se burlan de las resoluciones de la Unión Europea y de la ONU referidas al trato vejatorio e inhumano que se infringe a los palestinos desde el nacimiento mismo de ese Estado en 1948.
Y en la ciudad de Jerusalén, ocupada ilegalmente, como toda Cisjordania y gran parte de la Palestina histórica, por un Estado militarizado y poseedor de un inmenso arsenal atómico, que es el argumento y razón “de peso” para comportarse con los palestinos con similar falta de humanidad y afán de exterminio con el que los odiosos nazis se comportaron con los indefensos e inocentes judíos de todos los países de Europa.
La UEFA, asociación del fútbol europeo, la Unión Europea en su conjunto, los Estados Unidos del decepcionante Obama, deberían dejar de reírle las gracias y tolerarle todos los desmanes al Estado Sionista de Israel, y exigirle un comportamiento respetuoso con las Resoluciones de Naciones Unidas sobre el derecho del pueblo palestino a un Estado y a una Vida Digna en su propia patria milenaria…
La tolerancia con la arrogancia y chulería del Estado de Israel puede ser suicida pues, hoy por hoy, ese Estado y esa arrogancia –atómica– es la mayor amenaza a la Paz y a la Estabilidad mundial. Preferiría no verificar que estos riesgos se confirman… pero ahí siguen, y muy vigentes.
Siento que este nuevo triunfo del fútbol español –en casi todos los demás dominios venimos fracasando– se dé en estas condiciones de mansedumbre y objetiva complicidad con un Estado nada ejemplar, todo lo contrario, como el Sionista de Israel.
La insensibilidad de la UEFA ante el sufrimiento de los y las palestinas
El viernes pasado, delegados/as de las asociaciones europeas de fútbol se reunieron en un hotel londinense para celebrar el congreso anual de la UEFA. Aprobaron nuevas normas más exigentes para hacer frente al racismo, lo que parecía indicar una voluntad loable de querer combatir la discriminación en el deporte.
Nos resulta muy sorprendente que esta misma organización muestre una falta total de sensibilidad para con la discriminación flagrante y enraizada aplicada por Israel contra las y los deportistas palestinos.
Haciendo caso omiso a los llamamientos directos hechos por representantes del deporte palestino y por defensores antirracistas de los derechos humanos en toda Europa, la UEFA está premiando el comportamiento cruel y criminal de Israel otorgándole el honor de organizar el campeonato europeo Sub-21 el mes próximo.
La UEFA no debería permitir que Israel utilice un evento futbolístico de gran prestigio para maquillar su negación racista de los derechos palestinos y su ocupación ilegal de tierras palestinas.
Instamos a la UEFA a que emule el valiente ejemplo del mundialmente conocido del científico Stephen Hawking quien, siguiendo el consejo de colegas palestinos, se negó a participar en una conferencia internacional en Israel.
Hacemos un llamamiento a la UEFA para que, aún a estas alturas, cambie la elección de Israel como ubicación del campeonato.
Arzobispo Desmond Tutu, Frédéric Kanoutéfutbolista, John Austinexdiputado, Rodney Bickerstaffe, Bob Crow, Victoria Brittain, Jeremy Corbyndiputado, Caryl Churchilldramaturga, Rev Garth Hewitt, Dr Ghada Karmi, Bruce Kent, Roger Lloyd Packactor, Ken Loachcineasta, Michael MansfieldQC, Kika Markhamactor, Luisa Morgantiniex-vicepresidenta del Parlamento Europeo, Prof Hilary Rose, Prof Stephen Rose, Alexei Sayleautor y cómico, Jenny TongeCámara de los Lores, Dr Antoine Zahlan, Geoffrey LeeRed Card Israeli Racism, Tomas PerezFootball Beyond Borders (Fútbol sin Fronteras), John McHugoLiberal-Democrats Friends of Palestine.
La campaña BDS del estado español ha enviado una carta a D. Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, solicitándole una entrevista para informarle de la Campaña Tarjeta Roja y pedirle que en la reunión a celebrar en Londres el próximo día 24 de mayo, la Federación Española de Fútbol apoye la retirada de la autorización al Estado israelí para organizar el campeonato europeo Sub21 y excluya a Israel de ser candidato, en el futuro, para organizar eventos deportivos internacionales y así, de este modo, enviar un mensaje claro y contundente de apoyo a los Derechos Humanos.
Madrid, a 7 de mayo de 2013
D. Ángel Mª Villar
Real Federación Española de Fútbol
Presidente
Estimado Sr:
En junio 2011, 42 clubes de fútbol palestinos exhortaron al presidente de la UEFA Michel Platini a cambiar la decisión de celebrar el campeonato masculino de fútbol Sub21 en Israel, un estado que impone la ocupación militar, la colonización y un sistema de apartheid en Palestina.
Desde entonces, se han multiplicado de manera constante en toda Europa y en el resto del mundo los llamamientos para que la UEFA quite a Israel las finales Sub21. Acciones tales como la petición en las redes sociales con mas de 13.000 firmas, la declaración firmada por 50 estrellas europeas del fútbol o la carta de la exministra francesa de deportes Marie-George Buffet demuestran que, tanto seguidores del fútbol como defensores de los derechos humanos, opinan que otorgar a Israel el honor de organizar un evento deportivo de primera importancia es premiar muy injustamente un comportamiento que va en contra de los valores deportivos.
Un movimiento paneuropeo de organizaciones antirracistas esta haciendo campaña para mostrar a Israel la Tarjeta Roja por su incumplimiento del derecho internacional y su violación de los derechos humanos palestinos. La campaña cuestiona la decisión de la UEFA de celebrar competiciones deportivos en Israel y busca conseguir que se utilice el potencial positivo del deporte para presionar a Israel para que deje de violar los derechos humanos. La campaña se engloba dentro del movimiento global BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) que la sociedad civil palestina lanzó en 2005 y que se inspira en el movimiento anti-apartheid en Sudáfrica en cuya victoria el boicot deportivo jugó un papel decisivo.
En septiembre 2010, Michel Platini expresó preocupación por las restricciones que Israel impone a futbolistas palestinos, diciendo que «Israel tiene que escoger entre permitir que el deporte palestino se desarrolle y florezca o enfrentarse a las consecuencias de su comportamiento actual».
Las instalaciones futbolísticas y deportivas, incluyendo la sede del Comité Nacional Paralímpico y el Estadio Nacional de Gaza, han sido blanco de los ataques militares israelíes. El bombardeo israelí de patios escolares y parques infantiles ha matado a niños y niñas palestinas mientras jugaban al fútbol.
Costó tres meses de huelga de hambre y una gran protesta internacional conseguir que las autoridades israelíes excarcelasen al integrante de la selección nacional palestina, Mahmoud Sarsak, en julio del año pasado. Le habían arrestado en camino desde Gaza hacia Cisjordania para jugar un partido y le habían detenido durante tres años sin cargos o juicio. Aún hoy Israel tiene encarcelado al portero de la selección nacional Omar Abu Rois y al jugador de Ramala Mohammed Nimr, juntos con otros 4.000 prisioneros políticos.
Igual que a toda persona palestina, Israel deniega la libertad de movimiento a los futbolistas palestinos de manera rutinaria, sea dentro de los territorios ocupados o cuando intentan viajar al extranjero para entrenarse o para jugar en competiciones. Es más, si la UEFA siguiera adelante con el plan de celebrar el campeonato Sub21 en Israel, a muchos miles de hinchas palestinos, de los territorios ilegalmente ocupados por Israel, se les denegaría el derecho de entrar en los estadios para presenciar los partidos, mientras los colonos israelíes tendrían libertad para ir y venir sin ningún obstáculo.
Además queremos informarle que los estadios escogidos para los finales Sub21 incluyen el estadio Bloomfield, antes el Basa, estadio del que el club Shabab el-Arab fue expulsado en 1948; el estadio municipal de Netanya que se yergue sobre el último edificio del pueblo palestino destruido de Bayyarat Hannun; un estadio de reserva en Ramat Gan construido sobre terrenos expropiados a los municipios palestinos de Jarisha y al Jammasin al Sharqi bajo las leyes de “propietario ausente”; y el estadio Teddy construido al lado del municipio palestino destruido de Al Maliha.
El estadio Teddy es también la sede del notorio equipo Beitar Jerusalem, cuyos seguidores quemaron los edificios administrativos del club en febrero del 2013 después de que se fichasen a dos jugadores musulmanes de Chechnya y un mes después organizaron un éxodo masivo del estadio cuando uno de ellos marcó su primer gol.
La campaña paneuropea de Tarjeta Roja argumenta que Israel debe “ser obligado a enfrentarse a las consecuencias”. Los abusos enumerados en esta declaración descalifican a Israel como anfitrión de eventos deportivos internacionales. Permitir que lo haga refuerza la sensación de impunidad que perpetua estos abusos.
UEFA: Saca la Tarjeta Roja al Apartheid israelí
Exigimos que la UEFA retire el honor de organizar el campeonato europeo Sub21 concedido a Israel y que excluya a Israel de los candidatos para organizar eventos en el futuro, enviando así un mensaje contundente de que la violación sistemática de los derechos humanos no tiene cabida en el deporte.
Por todo lo anterior desde la Campaña BDS Deportivo del estado español le solicitamos una reunión para hablar de esta situación y le pedimos a la Real Federación Española de Fútbol que apoye la no celebración del campeonato masculino de fútbol Sub21 en Israel y así enviar una señal clara al estado de Israel: los valores deportivos son coherentes con el respeto a los Derechos Humanos.
En junio del 2011, 42 clubes de fútbol palestinos exhortaron al presidente de la UEFA, Michel Platini, a cambiar la decisión de celebrar el campeonato masculino de fútbol Sub21 en Israel, un estado que impone la ocupación militar, la colonización y un sistema de apartheid en Palestina.
Desde entonces, se han multiplicado de manera constante en toda Europa y en el resto del mundo los llamamientos para que la UEFA quitase a Israel las finales Sub21. Acciones tales como la petición en la red con más de 13.000 firmas, la declaración firmada por 50 estrellas europeas del fútbol o la carta de la exministra francesa de deportes Marie-George Buffet demuestran que, tanto seguidores del fútbol como defensores de los derechos humanos, opinan que otorgar a Israel el honor de organizar un evento deportivo de primera importancia es premiar muy injustamente un comportamiento que va en contra de los valores deportivos.
Un movimiento paneuropeo de organizaciones antirracistas esta haciendo campaña para mostrar a Israel la Tarjeta Roja por su incumplimiento del derecho internacional y su violación de los derechos humanos palestinos. La campaña cuestiona la decisión de la UEFA de celebrar competiciones deportivos en Israel y busca conseguir que se utilice el potencial positivo del deporte para presionar a Israel para que deje de violar los derechos humanos y no para envalentonarle con premios e impunidad. La campaña se engloba dentro del movimiento global BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) que la sociedad civil palestina lanzó en 2005 y que se inspira en el movimiento antiapartheid en Sudáfrica en cuya victoria el boicot deportivo jugó un papel decisivo.
En septiembre 2010, Michel Platini expresó preocupación por las restricciones que Israel impone a futbolistas palestinos, diciendo que “Israel tiene que escoger entre permitir que el deporte palestino se desarrolle y florezca o enfrentarse a las consecuencias de su comportamiento actual“.
En los dos años y medio que han pasado desde entonces, “florecer” no es una palabra que pueda usarse para describir las condiciones actuales de los deportes en Palestina – un ejemplo en pequeño de la realidad al que tiene que enfrentarse todo el pueblo palestino o bajo la ocupación militar en Cisjordania, Jerusalén y Gaza; o como ciudadanas y ciudadanos de segunda clase dentro del estado de Israel; o como refugiado expulsado en el exterior.
No han sido blanco de los ataques militares israelíes solamente las instalaciones futbolísticas y deportivas, incluyendo la sede del Comité Nacional Paralímpico y el Estadio Nacional de Gaza. El bombardeo israelí de patios escolares y parques infantiles ha matado a niños y niñas palestinas mientras jugaban al fútbol.
Costó tres meses de huelga de hambre y una gran protesta internacional conseguir que las autoridades israelíes soltasen al integrante de la selección nacional palestina Mahmoud Sarsak en julio del año pasado. Le arrestaron en el camino desde Gaza hacia un partido en Cisjordania y le tuvieron detenido durante tres años sin cargos o juicio. Aún hoy Israel tiene encarcelado al portero de la selección nacional Omar Abu Rois y el jugador de Ramala Mohammed Nimr, junto con otros 4000 prisioneros políticos.
Igual que a toda persona palestina, Israel deniega la libertad de movimiento a los futbolistas palestinos de manera rutinaria, sea dentro de los territorios ocupados o cuando intentan viajar al extranjero para entrenarse o para jugar en competiciones. Es más, si la UEFA siguiera adelante con el plan tan mal pensado de celebrar el campeonato Sub21 en Israel, a muchos miles de hinchas palestinos de los territorios ilegalmente ocupados por Israel se les denegaría el derecho de entrar para presenciar los partidos, mientras los colonos israelíes tendrían libertad para ir y venir sin ningún obstáculo.
Como colmo de las injurias, los estadios escogidos para los finales Sub21 incluyen el estadio Bloomfield, antes el Basa, estadio del que el club Shabab el-Arab fue expulsado en 1948; el estadio municipal de Netanya que se yergue sobre el último edificio del pueblo palestino destruido de Bayyarat Hannun; un estadio de reserva en Ramat Gan, construido sobre terrenos expropiados a los municipios palestinos de Jarisha y al Jammasin al Sharqi bajo las leyes de “propietario ausente”; y el estadio Teddy construido al lado del municipio palestino destruido de al Maliha.
El estadio Teddy es también la sede del notorio equipo Beitar Jerusalem, cuyos seguidores quemaron los edificios administrativos del club en febrero del 2013 después de que se fichasen a dos jugadores musulmanes de Chechnya y un mes después organizaron un éxodo masivo del estadio cuando uno de ellos marcó su primer gol. Moshe Zimmerman, un historiador del deporte en la universidad hebrea, rechaza la idea de que los seguidores de Beitar Jerusalem sean solo un grupúsculo extremista e insiste que “la sociedad israelí en general se esta volviendo más racista o, por lo menos, más etnocentrista y esto es una manifestación de esa deriva”.
La campaña paneuropea de Tarjeta Roja argumenta que Israel debe “ser obligado a enfrentarse a las consecuencias”. Los abusos enumerados en esta declaración descalifican a Israel como anfitrión de eventos deportivos internacionales. Permitir que lo haga refuerza la sensación de impunidad que perpetúa estos abusos.
Exigimos que la UEFA retire el honor de organizar el campeonato europeo Sub21 concedido a Israel y que excluya a Israel de los candidatos para organizar eventos en el futuro, enviando así un mensaje contundente de que la violación sistemática de los derechos humanos no tiene cabida en el deporte.