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Tag: Campanya Palestina pel Boicot Acadèmic i Cultural d’Israel (PACBI)

  • Pide a The Rolling Stones que cancelen su concierto en el apartheid israelí

    Pide a The Rolling Stones que cancelen su concierto en el apartheid israelí

    ¿Por qué aceptar actuar en un estado que está tan profundamente involucrado en crímenes de guerra y violaciones de los derechos humanos? Firma la petición para que The Rolling Stones cancelen su concierto en Israel en solidaridad con el pueblo palestino, como ya hicieron en 2007.
    Petición a The Rolling Stones.
    Petición a The Rolling Stones para que cancelen su concierto en el apartheid israelí.

    The Rolling Stones: Por favor, ¡cancelad vuestro concierto y boicotead el apartheid israelí!

    Los firmantes de esta petición os escriben para pediros que os abstengáis y no actuéis para el apartheid israelí y, de esta manera, no sirváis de aval a las permanentes violaciones del derecho internacional y los derechos humanos contra el pueblo palestino. Esperamos que, al igual que en el año 2007, escuchéis está petición en favor de la justicia.

    ¿Por qué aceptar actuar en un país que está tan profundamente involucrado en crímenes de guerra y violaciones de los derechos humanos? Actualmente tocar en Israel es moralmente equivalente a hacerlo en la Sudáfrica del apartheid. Todos recordamos cómo, los músicos de los Rolling Stones, tuvieron un papel destacado en la aplicación de un boicot cultural a la Sudáfrica del apartheid en la década de 1980, participando en la grabación de la canción atemporal, Sun City, que tuvo una influencia singular en el aumento de la conciencia pública sobre el apartheid y sus injusticias.

    Hoy en día, grupos de la sociedad civil palestina están pidiendo a artistas, en muchos casos con éxito, que rechacen actuar en Tel Aviv, de la misma manera que los activistas sudafricanos pidieron a artistas a boicotear Sun City. En el fondo, lo que os pedimos entre todos/as, es tan sencillo como absteneros de cruzar el piquete de la huelga convocada por la sociedad civil palestina, apoyada por organizaciones internacionales y, cada vez más, por población israelí progresista en contra de la ocupación.

    Para más información: Rolling Stones: Boycott Apartheid, again!, Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI)
    Email: pacbi@pacbi.org.

    ¡Firma la petición!

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  • Académicos irlandeses se unen al boicot a Israel

    Académicos irlandeses se unen al boicot a Israel

    Irish Academics for Palestine
    Academics for Palestine: 144 académicos irlandeses se unen al boicot académico a Israel.

    El 20 de febrero de 2014, 144 académicos irlandeses firmaron un compromiso, organizado por Académicos por Palestina, para apoyar el Boicot Académico a Israel hasta que los derechos de los palestinos sean respetados. El compromiso dice lo siguiente:

    “Como respuesta al llamamiento de la sociedad civil palestina para el boicot académico institucional a Israel, nos comprometemos a no participar en ninguna asociación profesional o de investigación con universidades israelíes, ni con instituciones estatales ni con los que representan a estas instituciones, hasta el momento en que Israel cumpla el derecho internacional y los principios universales de los derechos humanos”.

    Los firmantes proceden de una amplia gama de disciplinas e incluyen muchos nombres conocidos, como Seamus Deane, Ailbhe Smyth, Luke Gibbons, Ronit Lentin, Joe Cleary, Kieran Allen, Kathleen Lynch, Tadhg Foley, Terrence McDonough y Helena Sheehan. Al menos uno de los firmantes se ha retirado anteriormente de un proyecto financiado por la UE debido a la participación de Israel.

    Consulta la lista completa de firmantes aquí.

    Nota: Si eres académico residente en Irlanda y deseas firmar el compromiso, ponte en contacto en: academicsforpalestine@gmail.com.

    La Dra. Ghada Karmi, médica palestina, profesora de la Universidad de Exeter, hizo hincapié en que la campaña internacional de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) no va dirigida a los individuos sino a las instituciones israelíes. Lejos de ser una amenaza para la libertad académica, ella dice que el BDS confirma su importancia para los palestinos: “la represión bien documentada de Israel de la vida académica palestina y la victimización de los profesores y estudiantes palestinos es un escándalo para ser denunciada por todos los que dicen estar preocupados por la libertad académica”.

    El Dr. Conor McCarthy, profesor de inglés en NUI Maynooth y veterano activista por los derechos palestinos, dio la bienvenida a la iniciativa, diciendo que “la reciente aprobación de la campaña de boicot por parte de los 5.000 miembros de la Asociación de Estudios Americanos en EE. UU., además de las medidas positivas de la Asociación de Lenguas Modernas y la polémica con Scarlett Johansson, muestra que el BDS es ahora realmente parte de un gran debate internacional “.

    En abril de 2013, el Sindicato de Enseñantes de Irlanda, que representa a los profesores de los institutos de tecnología en todo el Estado, se convirtió en uno de los primeros sindicatos de académicos del mundo en apoyar el boicot.

    Según el profesor Haim Bresheeth, cineasta y académico israelí, “los EE. UU., la UE y otros estados han protegido a Israel y financiado la ocupación desde 1967, por lo que es imposible resolver el conflicto a través de la ONU o de las vías diplomáticas internacionales. Esto pone una especial responsabilidad en la sociedad civil internacional, y el BDS es su principal herramienta para resolver el conflicto de una manera justa y pacífica”.

     

    Fuente: Irish Academic Boycott Pledge, Palestinian Campaign for the Academic & Cultural Boycott of Israel (PACBI), 20/02/2014.
    Traducción: Compromiso de Boicot Académico irlandés, Mujeres por la Paz y la Acción Solidaria con Palestina, 22/02/2014.

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  • La Asociación de Estudios Americanos vota a favor del boicot académico a Israel

    La Asociación de Estudios Americanos vota a favor del boicot académico a Israel

    La Asociación de Estudios Americanos (ASA), una organización académica de 60 años de antigüedad, que cuenta con 5.000 miembros, anunció este lunes que sus miembros habían votado abrumadoramente a favor de apoyar el boicot a las instituciones académicas israelíes.
    La American Studies Association se adhiere al boicot académico a Israel.
    La ASA se adhiere al boicot académico a Israel.

    En una histórica decisión, más del 66 por ciento de los miembros votantes de la Asociación de Estudios Americanos optó a favor de una resolución que apoyaba el boicot. La resolución también expresó el apoyo de la asociación a los académicos en Estados Unidos para hablar críticamente de las políticas israelíes.

    “El respaldo de la ASA al boicot académico se justifica dado los apoyos militares de Estados Unidos y otros tipos de apoyo a Israel; la violación de Israel del derecho internacional y las resoluciones de la ONU, el impacto documentado de la ocupación israelí para académicos y estudiantes palestinos, el grado en que las instituciones israelíes de la educación superior son parte de las políticas estatales que violan los derechos humanos y, por último, el apoyo de dicha resolución por una mayoría de miembros de la ASA”, se puede leer en un un comunicado difundido por la asociación este lunes.

    Los resultados de la votación siguen a la decisión del Consejo Nacional de la Asociación para respaldar la resolución a principios de diciembre, según informó Ma’an en ese momento.

    Aunque el Consejo ha manifestado su apoyo a la resolución, también se refirió a la decisión final de sus miembros. De 5.000 miembros de la asociación, 1252 emitieron sus votos. El 66,05 % dijeron que sí, mientras que el 30,5 % dijeron que no y el 3,43 % se abstuvieron.

    De acuerdo con la página web de la ASA, la resolución implica la prohibición de “colaboraciones formales con instituciones académicas israelíes, o con los estudiosos que están sirviendo expresamente como representantes o embajadores de esas instituciones”.

    Sin embargo, no exigen “un boicot en contra de los investigadores israelíes que participan en los contactos a nivel individual ni las formas cotidianas de intercambio académico”, aclara el sitio, añadiendo que “el objetivo del boicot académico es el de contribuir al mayor movimiento por la justicia social en Israel/Palestina que busca ampliar, no restringir aún más, los derechos a la educación y a la libre investigación”.

    La Asociación de Estudios Americanos es la mayor asociación académica con sede en EE.UU. en apoyar el Boicot Académico a Israel hasta la fecha, y le sigue la Asociación para los Estudios Asiático-Americanos (AAAS) que se convirtió en la primera institución académica de EEUU en mostrar su apoyo al movimiento de boicot en abril pasado.

    Este voto es un hecho histórico en particular, dado que los Estados Unidos es uno de los aliados más fuertes de Israel y le da más 3 mil millones de dólares en ayuda por año.

    La campaña fue apoyada por la Campaña Estadounidense para el Boicot Académico y Cultural a Israel (USACBI), una importante organización académica con casi 1.000 citas de apoyo de muchos de los principales académicos estadounidenses.

    La Campaña Palestina para el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI) fue lanzada oficialmente en 2004 por la sociedad civil palestina con el fin de presionar al Estado de Israel a poner fin a sus violaciones sistemáticas de los derechos humanos de los palestinos, incluido el derecho a la educación.

    Los activistas sostienen que una amplia colaboración institucional entre las universidades israelíes y el ejército israelí garantiza una campaña de boicot internacional, como parte de un movimiento más amplio de boicot, desinversión y sanciones contra el Estado de Israel para poner fin a la ocupación y sus amplias violaciones a los derechos humanos.

     

    Fuente: Major US scholarly association votes for academic boycott of Israel, Ma’an 16/12/2013.
    Traducción: Palestinalibre.org.

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  • Boicot a la Conferencia de historia oral de la Universidad Hebrea de Jerusalén: Carta abierta

    Boicot a la Conferencia de historia oral de la Universidad Hebrea de Jerusalén: Carta abierta

    Además de las casi 400 adhesiones de académica/os de todo el mundo alcanzadas ya, recientemente Alessandro Portelli (Italia) y Mary Marshall Clark (Estados Unidos), los dos principales ponentes internacionales de la Conferencia, han cancelado su participación.
    Para agregar su nombre a la lista de firmantes, escriba un correo electrónico indicando su puesto y filiación académica a: hebrewuconferenceboycott@gmail.com.
    Accede al listado completo de firmantes en la página de AURDIP (Asociación de Universitarios/as por el Respeto al Derecho Internacional en Palestina).

     

    Queridas/os colegas:

    Somos un grupo de palestinos, israelíes, académicos e historiadores que trabajan con fuentes orales de Europa, Sudáfrica y Norteamérica que llamamos a boicotear la Conferencia Internacional de junio de 2014 que organiza la división de historia oral del Avraham Harman Institute of Contemporary Jewry (Universidad Hebrea de Jerusalén). Mientras que todas las universidades israelíes son profundamente cómplices de la ocupación, la limpieza étnica y el apartheid en Palestina, la Universidad Hebrea de Jerusalén es particularmente responsable en esta materia, como vamos a explicar a continuación.

    Sus acciones tienen un impacto directo en nuestra lucha común por un paz justa en Palestina-Israel y en nuestra solidaridad con lo y las compañeras académicas palestinas, cuyas universidades han sido cerradas, bloqueadas e incluso bombardeadas por la aviación israelí durante las últimas tres décadas; universidades que han estado subyugadas a una larga y brutal ocupación israelí en Jerusalén Este, Gaza y Cisjordania. Precisamente, la tierra en la que se encuentran algunos de los edificios e instalaciones de la Universidad Hebrea en el campus del Monte Scopus fue adquirida como resultado de la confiscación ilegal, en 1968, de 3.345 dunums de tierra palestina por Israel. Esta tierra confiscada en Jerusalén Este es un territorio ocupado de acuerdo con la legalidad internacional. La anexión unilateral de Jerusalén Este por parte del Estado de Israel y la aplicación de la legalidad israelí en ella son violaciones de la IV Convención de Ginebra. No han sido admitidas reiteradamente por la comunidad internacional, incluyendo el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (Resolución 252 del 21 de mayo de 1968). De este modo, el traslado de persona israelí y estudiantes para trabajar y vivir en las tierras palestinas ocupadas por la Universidad Hebrea es una grave violación de la IV Convención de Ginebra.

    Más allá, esta universidad es cómplice del tratamiento desigual a los palestinos, incluyendo aquellos que son ciudadanos de Israel. Por ejemplo, no provee de servicios docentes a los residentes de Jerusalén y las áreas colindantes, a diferencia de aquellos brindados a los grupos judíos. Tampoco ofrece cursos en árabe. Además, la Universidad Hebrea ha elegido permanecer en silencio mientras el gobierno israelí ha excluido a toda la población de Gaza de la posibilidad de acceder y estudiar en la universidad. Los estudiantes palestinos de Gaza tienen más oportunidades de acceder a una universidad en los Estados Unidos que a la Universidad Hebrea.

    La administración de la Universidad Hebrea restringe la libertad de expresión y de protesta de sus pocos estudiantes palestinos. Por ejemplo, prohibió un evento conmemorativo de la invasión de la Franja de Gaza en 2008-2009, en la que cerca de 1400 palestinos fueron asesinados por las fuerzas israelíes. Mientras tanto, ha reservado una consideración especial para aquellos que participaron en esa invasión como soldados.

    En diciembre de 2012, el ministro israelí de Defensa aprobó el reconocimiento de la Universidad de Ariel, situada en la colonia ilegal de Ariel, dentro del sistema académico israelí. Como resultado, personal (exclusivamente judío) de la Universidad Hebrea tomó parte en la supervisión y promoción de comités de estudiantes y de personal de esta nueva universidad. La Universidad Hebrea reconoce los certificados académicos expedidos por esta institución académica construida en tierra palestina confiscada y rodeada de otros municipios palestinos, pero no reconoce los certificados de la cercana Universidad de Al-Quds.

    Irónicamente, la conferencia de historia oral está organizada por un instituto llamado Avraham Harman, que fue presidente de la Universidad Hebrea de 1968 a 1983. Como presidente, Harman fue el responsable directo de la expansión y reconstrucción del campus original del Monte Scopus, construido ilegalmente en tierra despojada a los palestinos de Jerusalén Este.

    En un momento en el que el movimiento internacional de boicot a las instituciones académicas y culturales israelíes está ganando terreno como respuesta a la flagrante y persistente violación de los derechos humanos y políticos de los palestinos, exhortamos a investigadores y profesionales académicos a reflexionar sobre las implicaciones de la participación en una conferencia de una institución cómplice de esta situación, rechazando dicha participación. La conferencia es un intento de mejorar la imagen y reputación de la Universidad Hebrea de Jerusalén en “Occidente” y cubrir el hecho de que la Universidad está fuertemente asociada con la anexión y las políticas del Muro de Separación/Apartheid. Políticas que fueron declaradas ilegales y condenadas por su violación del derecho internacional el 9 de julio de 2004 por el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya.

    Desde que los poderes hegemónicos del mundo son activamente cómplices en permitir y perpetuar las políticas coloniales y opresivas de Israel, creemos que la única vía abierta para lograr la justicia y sostener la legalidad internacional es apoyar el trabajo de la sociedad civil internacional y palestina para presionar a Israel y sus instituciones cómplices para acabar con esta opresión.

    Inspirado por el exitoso boicot académico y cultural a la Sudáfrica del apartheid e impulsada por organizaciones y diversos grupos culturales claves de Palestina, en 2004, la Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI) llamó al boicot de las instituciones ligadas al sistema de ocupación, colonialista y de apartheid israelí. La llamada de los palestinos apeló a la comunidad académica internacional, para, entre otras cosas: “rechazar cualquier tipo de cooperación, colaboración o unión con proyectos académicos y culturales de instituciones israelíes”.

    En esta línea, en 2005, una abrumadora mayoría de la sociedad palestina lanzó una campaña de BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) basada en los principios de derechos humanos, justicia, libertad e igualdad. El movimiento BDS adopta una estrategia no violenta y moralmente consistente para que Israel rinda cuentas sobre los mismos estándares legales y de derechos humanos que otros Estados. Se está pidiendo a la comunidad académica internacional que acuda a la llamada del boicot, tal y como se hizo en la lucha contra la Sudáfrica de apartheid, hasta que “Israel se retire de todas las tierras ocupadas en 1967, incluyendo Jerusalén Este; desmantele sus colonias en esas tierras; obedezca las resoluciones de las Naciones Unidas relativas a la restitución de los derechos de los palestinos refugiados y desmantele sus sistema de apartheid”.

    De manera similar al periodo del boicot al apartheid sudafricano y a sus universidades cómplices, creemos que la participación en conferencias o eventos similares en Israel -pese a las intenciones- puede contribuir únicamente a la prolongación de esta injusticia mediante la su normalización y legitimación. Ello contribuye de manera velada al esfuerzo de Israel de aparecer como un participante normal en el mundo de la investigación científica, mientras que al mismo tiempo practica las formas perniciosas de control colonial y legaliza la discriminación racial contra los palestinos.

    Hasta que Israel no cumpla completamente con las leyes y convenciones internacionales esperamos que los académicos de todo el mundo no participen ni avalen esta violación sistemática de los derechos humanos más básicos de los palestinos, incluso aunque sea de un modo involuntario. Llamamos a nuestros colegas a tratar a Israel exactamente de la misma manera a como el mundo trató a la racista Sudáfrica, o a como cualquier otro país que legisle y practique el apartheid: como un Estado “paria” fuera de la legalidad internacional. Solo así los palestinos podrán tener esperanza en una paz justa basada en el derecho internacional, en el respecto de los derechos humanos y en el principio fundamental de igualdad para todos, sin consideración de etnia, religión u otro criterio identitario.

    Nosotras/os, por tanto, le instamos a que se sume al boicot a la Conferencia de historia oral de la Universidad Hebrea de Jerusalén y que pida a sus colegas que rechacen participar en ella, rechazando cruzar las líneas de defensa de los palestinos.

     

    PD: Además de las casi 400 adhesiones de académica/os de todo el mundo alcanzadas ya, recientemente Alessandro Portelli (Italia) y Mary Marshall Clark (Estados Unidos), los dos principales ponentes internacionales de la Conferencia, han cancelado su participación.
    Fuente: Plataforma para el Boicot Académico a Israel (PBAI) y Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP).

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  • Pautas para aplicar el boicot cultural internacional a Israel

    Pautas para aplicar el boicot cultural internacional a Israel

    Criterios para el Boicot

    Pautas para aplicar el boicot cultural internacional a Israel

    Antes de discutir las diferentes categorías de productos y eventos culturales, y como norma general fundamental, prácticamente todas las instituciones culturales israelíes, a menos que demuestren lo contrario, son cómplices de mantener la ocupación israelí y de denegar los derechos palestinos básicos, ya sea por medio de su silencio o de su implicación real en justificar, encubrir o desviar de otro modo deliberadamente la atención de las violaciones por parte de Israel del derecho internacional y de los derechos humanos. En consecuencia, se debe boicotear a estas instituciones, todos sus productos y todos los acontecimientos que ellas patrocinen o apoyen. Del mismo modo, se deben boicotear eventos y proyectos que impliquen a individuos que explícitamente representan a estas instituciones cómplices

    Campaña Palestina para el Boicot Académico y Cultural a Israel, PACBI.
    www.pacbi.org, Rebelión, 22-07-2009

    concentración

    Desde abril de 2004 la PACBI ha invitado a los intelectuales y académicos de todo el mundo a “boicotear exhaustiva y sistemáticamente las instituciones académicas y culturales israelíes como una contribución a la lucha para acabar con la ocupación, colonización y sistema de apartheid de Israel” [1].

    En 2006 la contundente mayoría de los trabajadores de la cultura palestinos, incluyendo a la mayoría de los directores de cine y artistas, apoyados por cientos de trabajadores internacionales de la cultura, hicieron un llamamiento a todos los directores de cine y artistas internacionales de conciencia a unirse al boicot cultural institucional contra Israel [2]. En respuesta a este llamamiento, el célebre escritor y artista británico John Berger hizo pública una declaración que fue respaldada por decenas de destacados artistas, escritores y directores de cine internacional pidiendo a sus colegas de todas partes del mundo que suscribieran el llamamiento palestino de boicot cultural [3].

    En el espíritu de este boicot cultural y coherente con su lógica, en un anuncio publicitario de media página publicado el 8 de mayo de 2008 en [el diario británico] International Herald Tribune bajo el título de “Ninguna razón para celebrar” decenas de destacadas figuras culturales internacionales (incluyendo a Mahmoud Darwish, Augusto Boal, Ken Loach, Andre Brink, Ella Shohat, Judith Butler, Vincenzo Consolo, Ilan Pappe, David Toscana y Aharon Shabtai) firmaron una declaración en respuesta las celebraciones mundiales del “60 aniversario” de Israel afirmando [4]:

    “¡No hay motivos de celebración! A los 60 años Israel es un Estado que sigue denegando a los refugiados palestinos sus derechos sancionados por la ONU simplemente porque son “no judíos”. Sigue ocupando ilegalmente Palestina y otras tierras árabes en violación de muchas resoluciones de la ONU. Sigue violando persistente y terriblemente el derecho internacional y derecho humanos fundamentales con total impunidad, algo que le permite un magnánimo apoyo económico, diplomático y político de Estados Unidos y la Unión Europea. Continúa tratando a sus propios ciudadanos palestinos con una discriminación institucionalizada”.

    La campaña de boicot cultural contra el apartheid sudafricano ha sido una fuente fundamental de inspiración para formular tanto el llamamiento palestino al boicot como sus criterios. En aquel contexto el argumento clave presentado por el régimen sudafricano y por sus defensores en todo el mundo en contra del boicot cultural y deportivo al apartheid cultural (que el boicot viola la libertad de expresión y el intercambio cultural) fue refutado con firmeza por el director del Centro de Naciones Unidas contra el Apartheid, Enuga S. Reddy, quien en 1984 escribió [5]: “Es cuando menos bastante extraño que el régimen sudafricano, que deniega todas las libertades … a la mayoría africana … se vuelva un defensor de la libertad de los artistas y deportistas del mundo. Tenemos una lista de personas que han actuado en Sudáfrica por ignorar la situación, atraídos por el dinero o indiferentes al racismo. Hay que persuadirlos de que dejen de entretener al apartheid, de que dejen de beneficiarse del dinero del apartheid y de que dejen de servir a los propósitos de propaganda del régimen de apartheid”. De forma similar, el objetivo del llamamiento al boicot cultural son las instituciones, proyectos y eventos que siguen sirviendo a las intenciones del régimen colonial y de apartheid israelí.

    Durante cinco años de intenso trabajo con compañeros en varios países para promover el boicot cultural contra Israel, la PACBI ha examinado exhaustivamente decenas de proyectos y eventos culturales, y valorado la aplicabilidad del criterio de boicot a estos y, en consecuencia, ha publicado cartas abiertas, declaraciones u opiniones consultivas sobre el tema. Las dos conclusiones más importantes a las que se llegó a este respecto eran: (a) muchos de estos eventos y proyectos caen en una zona gris e incierta que es difícil de valorar, y (b) el objetivo del boicot debe ser no sólo las instituciones cómplices sino también los vínculos inherentes y orgánicos entre ellas que reproducen la maquinaria de la subyugación colonial y del apartheid. Basándose en esta experiencia y en respuesta a la cada vez mayor demanda a la PACBI de unas pautas en la aplicación del boicot cultural a diversos proyectos, desde festivales de cine a exposiciones de arte y actuaciones musicales y de danza y conferencias, la Campaña expone a continuación unos criterios inequívocos, sistemáticos y coherentes que abordan específicamente los matices y particularidades del campo de la cultura.

    El objetivo fundamental de estos criterios es ayudar a guiar a los trabajadores y organizadores de acontecimientos culturales de todo el mundo cuando se adhieran al llamamiento palestino al boicot, como una contribución al establecimiento de una paz justa en la zona.

    Criterios del boicot cultural

    En adelante, la palabra “producto” se refiere a productos culturales como películas y otras formas de arte; “evento” se refiere a festivales de cine, conferencias, exposiciones de arte, espectáculos de danza y música, giras de artistas y escritores, entre otras actividades.

    Antes de discutir las diferentes categorías de productos y eventos culturales, y como norma general fundamental, prácticamente todas las instituciones culturales israelíes, a menos que demuestren lo contrario, son cómplices de mantener la ocupación israelí y de denegar los derechos palestinos básicos, ya sea por medio de su silencio o de su implicación real en justificar, encubrir o desviar de otro modo deliberadamente la atención de las violaciones por parte de Israel del derecho internacional y de los derechos humanos. En consecuencia, se debe boicotear a estas instituciones, todos sus productos y todos los acontecimientos que ellas patrocinen o apoyen. Del mismo modo, se deben boicotear eventos y proyectos que impliquen a individuos que explícitamente representan a estas instituciones cómplices.

    El siguiente criterio puede que no sea completamente exhaustivo y, desde luego, no sustituye, remplaza o elude otros criterios de boicot que sean de sentido común, particularmente cuando un producto o evento cultura demuestra ser explícitamente justificativo, defensor o promotor de crímenes de guerra, discriminación racial, apartheid, supresión de derechos humanos fundamentales y graves violaciones del derecho internacional.

    Basándose en lo anterior, el boicot cultural a Israel se aplica en las siguientes situaciones:

    (1) El producto cultural es encargado por un organismo oficial israelí

    Todos los productos culturales encargados por un organismo oficial israelí (por ejemplo, una película financiada por un ministerio del gobierno, un municipio, una embajada, un consulado, el Estado u otro organismo público) merecen ser boicoteados por razones institucionales ya que han sido encargados y, por tanto, financiados por el Estado de Israel (o cualquiera de sus instituciones cómplices) específicamente para ayudar a la propaganda del Estado o a los intentos de “renombrar” que tienen el objetivo de diluir, justificar, encubrir u otras formas de desviar la atención de la ocupación israelí y de otras violaciones de los derechos de los palestinos y del derecho internacional. Sin embargo, con mucha frecuencia este nivel de complicidad explícita es difícil de establecer, ya que la información sobre estos encargos directos puede que no esté fácilmente disponible o que incluso se oculte intencionadamente.

    (2) El producto es financiado por un organismo oficial israelí, aunque no encargado (no existen condiciones políticas)

    El término “condiciones políticas” se refiere aquí específicamente a aquellas condiciones que obligan al receptor de un fondo a servir directa o indirectamente a los esfuerzos de propaganda o de “renombrar” del gobierno. Los productos financiados por los organismos oficiales israelíes (tal como se definen en la categoría (1) antes mencionada), pero no encargados y, por consiguiente, no vinculados a ninguna condición política, no son, per se, sujeto de boicot. Según el criterio de la PACBI, los productos culturales individuales que reciben fondos del Estado como parte del derecho de trabajador de la cultura individual en tanto que ciudadano contribuyente sin que él o ella esté obligado a servir a los intereses politicos y a las condiciones políticas del Estado, no son boicoteables. Por otra parte, aceptar estas condiciones políticas convertiría claramente el producto o evento cultural en una forma de complicidad al contribuir a los esfuerzos de Israel de encubrir u ocultar su realidad colonial y de apartheid, y a consecuencia de ello sería boicoteable.

    Mientras que en este contexto se debe respetar completa y sistemáticamente la libertad de expresión, particularmente de la expresión artística, un artista individual, director de cine, escritor, etc., israelí o no, no puede estar exento de ser sujeto de boicots que ciudadanos de conciencia de todo el mundo (más allá del alcance del criterio de boicot de la PACBI) pueden pedir en respuesta a lo que en general se considera un acto o declaración particularmente ofensivo por parte del trabajador o trabajadora de la cultura en cuestión (como la incitación directa o indirecta a la violencia; la justificación — una forma indirecta de defensa – de crímenes de guerra y otras graves violaciones del derecho internacional; declaraciones racistas; participación real en violaciones de derechos humanos, etc.). A este nivel , los trabajadores de la cultura israelíes no estarían automáticamente exentos de una crítica justificada o de cualquier otra forma legal de protesta, incluyendo el boicot; serían tratados como todos los demás infractores en la misma categoría, no mejor ni peor.

    (3) El evento es patrocinado parcial o totalmente por un organismo oficial israelí

    El principio general es que un evento o proyecto llevado a cabo bajo el patrocinio/auspicios de o en relación a un organismo oficial israelí constituye complicidad y, por consiguiente, es merecedor de boicot. También está bien documentado actualmente que los artistas, escritores y otros trabajadores de la cultura que solicitan financiación estatal para cubrir el coste de su participación en eventos internacionales, o de sus productos culturales, deben aceptar contribuir a los esfuerzos de propaganda oficial de Israel. Para ello el trabajador de la cultura debe firmar un contrato con el ministerio de Asuntos Exteriores que obliga al trabajador o trabajadora a “comprometerse a actuar fiel, responsable e incansablemente para proporcionar al ministerio los mejores servicios profesionales. El proveedor del servicio es consciente de que el propósito de encargarle un servicio es promover los intereses políticos del Estado de Israel vía la cultura y el arte, incluyendo el contribuir a crear una imagen positiva de Israel” [6].

    (4) El producto no está financiado o patrocinado por un organismo oficial israelí

    A menos que viole alguno de los criterios antes mencionados, en ausencia de patrocinio oficial israelí, el producto individual de un trabajador israelí de la cultura no es, per se, boicoteable, a pesar de su contenido o de su mérito.

    (5) El evento o el producto promueve falsa simetría o “equilibrio”

    Los eventos y proyectos culturales que implica a palestinos y/o árabes e israelíes y que promueven el “equilibro” entre las “dos partes” al presentar sus respectivos relatos, o se basan en la falsa premisa de que colonizadores y colonizados, opresores y oprimidos, son igualmente responsables del “conflicto”, son intencionadamente engañosos, intelectualmente deshonestos y moralmente censurables. Estos eventos y proyectos, que a menudo buscan fomentar diálogo o “reconciliación entre ambas partes” sin abordar los requisitos de justicia promueven la normalización de la opresión y de la injusticia. A menos que estén enmarcados en el explícito contexto de oposición a la ocupación y a otras formas de la opresión israelí de los palestinos, todos estos eventos y proyectos que reúnen palestinos y/o árabes e israelíes son fuertes candidatos al boicot. Otros elementos que la PACBI tiene en cuenta al evaluar estos eventos y proyectos son las fuentes de financiación, el diseño del programa, los objetivos de la organización o las organizaciones patrocinadoras, los participantes y similares factores relevantes.

    Referencias:

    [1] http://www.pacbi.org/etemplate.php?id=869

    [2] http://www.pacbi.org/etemplate.php?id=315

    [3] http://www.pacbi.org/etemplate.php?id=415

    [4] http://www.pngo.net/data/files/english_statements/08/PNGO-THT-HP5208(2).pdf

    [5] http://www.anc.org.za/un/reddy/cultural_boycott.html

    [6] http://www.haaretz.com/hasen/spages/1005287.html

    Enlace con el original: http://www.pacbi.org/etemplate.php?id=1045
    Traducción: Beatriz Morales Bastos, www.rebelión.org

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