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  • Carta abierta al Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia

    Carta abierta al Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia

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    Carta abierta de BDS Gipuzkoa BDZ al XIII Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia ante la ausencia, un año más, de películas que reflejen en su justa medida la magnitud del drama al que el Estado de Israel somete a la población palestina.
    Festival
    XIII edición del Giza Eskubideen Zinemaldia / Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia.

    Mediante esta carta nos gustaría explicarles nuestra opinión sobre la programación de la próxima XIII edición de su Festival que se llevará a cabo del 17 al 24 de abril.

    En primer lugar nos parece un hecho positivo que no se haya programado para su exhibición ninguna película israelí, ni financiada, al menos directamente, por sus instituciones.

    En segundo lugar, nos llama la atención que en un festival que ofrece excelentes testimonios sobre las vulneraciones de los derechos humanos en diferentes partes del mundo, contadas muchas veces por las víctimas, continuemos sin encontrar largometrajes que nos muestren las violaciones diarias y continuadas de los derechos humanos que comete, con total impunidad, el Estado de Israel en Palestina, máxime si tenemos en cuenta que la desposesión de la población Palestina se ha intensificado exponencialmente desde 1948 y las políticas de apartheid son una realidad en el terreno, que preocupan a todas las organizaciones internacionales vinculadas con los Derechos Humanos. La permisividad con la que se trata al estado sionista, a pesar de haber llevado a cabo tres masacres en la devastada Franja de Gaza en los últimos 6 años, aumenta y le permite seguir vendiendo en el exterior la falacia de un estado democrático.

    Nos preocupa que no hayan seleccionado ninguna película de origen palestino o que trate directamente de Palestina. Es cierto que han elegido un corto titulado Sumud pero nos parece que la grave situación en la que se encuentra la población Palestina y la continuada violación de sus derechos más fundamentales en la actualidad se merecía como mínimo un largometraje. Existen películas recientes sobre Palestina, realizadas por directores/as palestinas, así como por extranjeros, que pueden dar una idea más completa sobre las consecuencias de la ocupación colonial que sufre desde hace más de 65 años.

    Gaza, arrasada recientemente y bloqueada por tierra, mar y aire por Israel, merecería que un festival de derechos humanos le dedicara mayor espacio y atención. Nos duele que en lugar de mostrarnos las victimas actuales de Israel se opte por recordar únicamente a victimas del pasado. Cuando comprobamos que, a pesar de las últimas masacres en Gaza, nunca se ha aceptado proyectar en este festival Las lágrimas de Gaza, por ejemplo, nos parece desafortunada la selección de la película La profesora de historia, debido a que la propaganda israelí utiliza este tipo de películas sobre el Holocausto para generar un sentimiento de comprensión y disculpa hacia el estado de Israel, que perpetúa su imagen de Estado de las víctimas.

    Evidentemente, apoyamos la denuncia del genocidio de l@s judí@s en la Segunda Guerra Mundial. Lo que rechazamos es el uso del Holocausto para justificar la ocupación de Palestina por Israel y el genocidio que este estado de apartheid perpetra contra el pueblo palestino. También nos parece que en un festival de Derechos Humanos debería primar la denuncia de los hechos más actuales, y no solo los que ocurrieron hace ya 70 años.

    BDS Gipuzkoa BDZ y BDS Cultural-RESCOP

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  • La Diputación de Gipuzkoa denuncia la vulneración de derechos de la población palestina

    La Diputación de Gipuzkoa denuncia la vulneración de derechos de la población palestina

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    La Diputación de Gipuzkoa denuncia que la ocupación israelí de Jerusalén Este se enmarca en un sistema de apartheid que afecta directamente a activistas implicados en proyectos impulsados por el gobierno foral. Llama también a la suspensión del Acuerdo de Asociación UE-Israel.
    Donostia Estelle
    Recibimiento del velero Estelle en agosto de 2012 / Rumbo a Gaza

    El Consejo de Gobierno de Gipuzkoa ha aprobado una declaración institucional frente a la vulneración de derechos que sufre la población palestina. Además, ha denunciado que la situación que se vive en Palestina afecta directamente a activistas implicados en proyectos impulsados por la Diputación en territorio ocupado, mediante la dirección foral de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

    Declaración Institucional frente a la vulneración de derechos de la población Palestina en Jerusalén Este

    En 1967, Israel anexionó de forma ilegal Jerusalén Este y 28 pueblos colindantes, anexión condenada en múltiples ocasiones por el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU que consideran Jerusalén Este como parte integral del territorio Palestino ocupado. Desde entonces, Israel desarrolla una política de traslado forzoso de población, colonialismo y Apartheid contra la población palestina de Jerusalén Este. Esas políticas constituyen violaciones de los Derechos Humanos y graves infracciones de normas imperativas del Derecho Internacional Humanitario, que podrían ser consideradas crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra o crímenes de Apartheid.

    La última expresión de estos ataques contra los derechos fundamentales de la población palestina en la ciudad, es la expulsión de la misma de tres jóvenes, prominentes activistas sociales, Daoud al-Ghoul, Majd Darwish, y Saleh Dirbas. Estos tres jóvenes palestinos de Jerusalén han sido deportados por las autoridades israelís de su ciudad natal durante cinco meses desde el 30 de noviembre de 2014. La violación de esta orden de expulsión conllevaría una pena de cárcel para los jóvenes.

    La situación de Daoud Al-Ghoul se agravó desde el 9 de diciembre de 2014 en el que recibió una nueva orden militar, esta vez de expulsión del territorio ocupado de Cisjordania.

    Daoud Al-Ghoul, es el coordinador de programas para la juventud de los Comités de Salud (HWC) en Jerusalén y de la Coalición de organizaciones de la sociedad civil palestina Kanaan y la persona responsable de la coordinación del trabajo de fortalecimiento de la organización de los y las jóvenes de la ciudad, que la Diputación Foral de Gipuzkoa ha apoyado en las convocatorias de proyectos de Cooperación al Desarrollo de 2013 y 2014.

    La expulsión de estos jóvenes es una clara violación del Artículo 49 de la Cuarta Convención de Ginebra, que prohíbe los traslados en masa o individuales, de índole forzosa, así como las deportaciones del territorio ocupado al territorio de la Potencia ocupante o la de cualquier otro país, ocupado o no.

    Este no es un caso aislado de persecución contra la sociedad civil organizada palestina en la ciudad, que afecta directamente a los procesos que la Diputación Foral de Gipuzkoa apoya en territorio ocupado palestino. En septiembre de 2014, las fuerzas de ocupación israelís irrumpieron en el domicilio de Iteraf Rimawi, director ejecutivo de Bisan, organización que también participa en proyectos de cooperación apoyados desde la Diputación Foral de Gipuzkoa. Iteraf Rimawi se encuentra detenido bajo la figura de la detención administrativa. Este procedimiento permite a las fuerzas militares israelís mantener a una persona detenida por un tiempo indefinido sin presentar cargos y sin ser puestos a disposición judicial [1]. El pasado miércoles 28 de enero, una semana antes de que terminase el plazo para su puesta en libertad, la detención administrativa de Iteraf Remawi fue renovada durante cuatro meses más.

    Por todo ello y atendiendo a nuestro compromiso por los Derechos Humanos de todas las personas y los pueblos,

    Denunciamos
    1. La violación de derechos fundamentales de la población palestina en Jerusalén Este que se enmarca en un sistema de discriminación racial y Apartheid.
    2. La criminalización de las organizaciones de las sociedad civil palestina en Jerusalén Este y de los y las líderes sociales que trabajan por la promoción, protección y defensa de los derechos de la población palestina en Jerusalén Este.
    Declaramos
    1. Nuestra solidaridad con el pueblo palestino y en concreto con la población palestina en Jerusalén Este.
    2. Nuestro apoyo a los líderes sociales sociales Majd Darwish, y Saleh Dirbas, y de manera muy especial, a Daoud al-Ghoul y a Iteraf Remawi, activos participantes en los proyectos que la Diputación Foral de Gipuzkoa apoya en la ciudad.
    3. La voluntad de la Diputación Foral de Gipuzkoa de no mantener ninguna relación institucional, conceder ayudas o asistencia a ninguna institución pública o compañía privada responsable de graves infracciones del Derecho Internacional Humanitario y normas imperativas del Derecho Internacional en Jerusalén Este ocupada, y en el resto del territorio palestino ocupado.
    Demandamos
    1. A las autoridades israelís, la inmediata revocación de las órdenes de expulsión contra Daoud al-Ghoul, Majd Darwish, y Saleh Dirbas así como la inmediata puesta en libertad de Iteraf Remawi.
    2. Al Gobierno Vasco, el establecimiento de una comisión de investigación por parte de la Agencia Vasca de Cooperación al Desarrollo que valore el impacto de las políticas de ocupación, transferencia forzosa y apartheid sobre los proyectos y acciones de cooperación financiadas por los diferentes actores de la cooperación vasca.
    3. Al Gobierno Español que se posicione dentro de la UE a favor de la suspensión del Acuerdo de Asociación UE-Israel debido a las sistemáticas, deliberadas y graves violaciones de los derechos humanos internacionalmente reconocidos en los Tratados sobre Derechos Humanos, en base a lo dispuesto en los artículos 2 y 79 del Acuerdo.

     


    Notas:
    [1] A pesar de que el régimen de la detención administrativa se utiliza casi exclusivamente para los palestinos de los Territorios Palestinos Ocupados (Cisjordania, Jerusalén Este y la Franja de Gaza), los ciudadanos israelíes y los extranjeros también pueden ser considerados como personas en detención administrativa por parte de Israel (en los últimos años, esta figura legal sólo ha sido utilizada con 9 colonos israelíes frente a la media mensual de 765 palestinos detenidos bajo esta figura).

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  • Respuesta a las declaraciones de José Luis Rebordinos, director del Zinemaldia

    Respuesta a las declaraciones de José Luis Rebordinos, director del Zinemaldia

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    A la atención del Director del Festival Internacional de Cine de Donostia-San Sebastián Señor José Luis Rebordinos.

    Palestinarekiko Elkartasuna Taldea responde a las declaraciones que ha realizado José Luis Rebordinos después de recibir nuestra carta solicitando la retirada del Zinemaldia 62 de las películas israelíes.

    El director del Zinemaldia afirma:

    1. «El Zinemaldia no va a boicotear a ningún director por su nacionalidad. (…) El Festival no hará ningún boicot a los cineastas israelíes»

    En ningún apartado de nuestra carta se pide el boicot a un director por su nacionalidad. Es más, nos gustaría encontrar en el Zinemaldia películas de directores de nacionalidad israelí como Udi Aloni o Eyal Sivan quienes, a pesar de ser israelíes, apoyan la campaña BDS. Y no son los únicos israelies que lo apoyan.

    Pedimos boicot a la “marca Israel”, al cine israelí que, independientemente de las intenciones y opiniones de sus directores, el Estado de Israel utiliza para mantener su fachada democrática y como cortina de humo que oculte sus crímenes. Porque, como afirmaba un ministro de cultura, Limor Livnat: “el cine israelí demuestra cada día que la cultura es la mejor embajadora del Estado”.

    La “marca Israel” contribuye decisivamente a normalizar a Israel, es decir, a que lo veamos y aceptemos como un país democrático y no como al Israel que viola diariamente los derechos humanos, se ríe de la legalidad internacional, boicotea el cine palestino, acaba de cometer, una vez mas, crímenes contra la humanidad en Gaza y mantiene el bloqueo ilegal y criminal de la franja.

    No es posible separar ambas caras de Israel. Como afirma Illan Pappe, historiador israeli, el enfoque de la cultura y la vida académica israelí como entidades diferentes del ejército, la ocupación y la destrucción proporciona inmunidad a una de las mayores atrocidades de nuestro tiempo.

    2. «Palestinarekiko Elkartasun Taldea ha pedido al Zinemaldia boicotear la proyección de Gett, el proceso de Viviane Amsalem, una película espléndida que pasó por el Festival de Cannes y que denuncia la situación de la mujer en Israel»

    En ningún momento hemos solicitado que el Zinemaldia retire a Gett por la nacionalidad de sus directores, ni mucho menos por su contenido.

    Pero sí consideramos que no debería participar en este festival por ser una de las películas elegidas y financiadas este año por el Estado de Israel para representarlo, y así lavar su imagen, en todo el mundo.

    La campaña BDS no esta dirigida contra personas concretas sino contra los productos culturales financiados y promocionados por el Estado de Israel. Gett es una de las películas seleccionadas por el Israel Film Fund, encargado de promocionar la marca Israel en el cine. Con un presupuesto anual de 6 millones de dólares, Israel Film Fund apoya, ayuda, asesora y financia los proyectos cinematográficos seleccionados, incluyendo la comercialización y distribución. El Fondo promociona las películas y está presente en todos los grandes festivales internacionales que promueven el cine israelí en todo el mundo. Gracias al fondo, largometrajes israelíes se proyectan en las competiciones oficiales de los festivales internacionales de cine más célebres.

    Katriel Schory, director ejecutivo de Israel Film Fund, afirmaba en Cannes, en una entrevista con Cineuropa a raíz de la participación de cinco películas israelíes, entre ellas Gett: “todos los filmes israelíes que tenemos reciben financiamiento gubernamental. (…) Tuvimos la película que ganó el premio principal en Tribeca y parece que definitivamente tendremos un filme israelí en Locarno y en Venecia, y también es probable que tengamos uno en San Sebastián y en Toronto. (…) Yo negocié la mayor parte de las coproducciones. (…) Esta estrategia está funcionando bien, pero, por supuesto, se requiere mucho trabajo y esfuerzo”. “Israel Film Fund resulta de mucha ayuda. Somos una especie de ‘red de contactos’: creamos plataformas para los productores israelíes“.

    Parece contradictorio que Israel apoye Gett, una película crítica que denuncia los matrimonios religiosos en Israel, los únicos válidos. No lo considera así el cineasta israelí Eyal Sivan, quien opina que al Estado de Israel le interesa financiar alguna película llamada “crítica”. Silvan, que se niega a aceptar dinero israelí, asegura que “el gobierno israelí mediante los fondos de ayuda, utiliza las obras de oposición como una prueba de democracia”.

    ¿Se puede invitar a escuelas de cine y proyectar películas israelíes cuando sabemos que están financiadas por un estado que practica el apartheid y la limpieza étnica, es responsable de crímenes contra la humanidad y utiliza los productos culturales, como el cine, como arma política?

    3. «El Zinemaldia defiende la libertad de expresión»

    ¿De quiénes? Depende… Nunca le hemos oído denunciar los ataques permanentes y diarios por parte de Israel a la libertad de expresión de los y las palestinas. Tampoco protestar porque desde el año 2008 Annemarie Jacir tenga prohibida por Israel la entrada en Cisjordania, tras el rodaje de “La sal de este mar” (película que pudo salvar gracias a que la Embajada francesa sacó las grabaciones en maletas diplomáticas). Ninguna muestra de apoyo a Mohamed Barkri que aún sufre persecución, acoso y dos juicios debido a su película “Jenin, Jenin”.

    4. «Respeto la postura de quienes creen que el boicot es la mejor manera de solucionar el problema entre Israel y Palestina, pero pienso que es mucho mejor el intercambio de opiniones»

    ¿Nos puede contar algún mínimo cambio en la política de Israel tras años de “intercambio de opiniones”? Incluso con la escasa información que nos llega, cualquiera puede constatar que sus agresiones son cada vez más amplias y brutales.

    Por ello, en apoyo a la campaña BDS lanzada por la población palestina, reafirmamos nuestra solicitud anterior.

    Porque nos negamos a ser cómplices y no queremos ser neutrales. Porque, ante la complicidad de nuestros gobiernos con Israel, ante la inoperancia de la justicia y de los organismos internacionales, alguien debe actuar para defender la legalidad internacional.

    5. «Cualquier cineasta tendrá derecho a proyectar su película»

    ¿También incluye a los cineastas palestinos? Llama mucho la atención la ausencia de cine palestino en el Zinemaldia. ¿Nos podría explicar por qué en todas las ediciones encontramos películas israelíes, mientras no se ha proyectado ninguna película palestina desde que es director  del festival y apenas ninguna en las anteriores ediciones?

    ¿No es una decisión política tratar a Israel como un país democrático cuando no lo es? Elegir continuar considerando el cine israelí como algo separado de la política genocida de Israel, es una opción política. Ignorar el cine palestino es también una opción política, no cultural.

    “No creo que un Estado que mantiene una ocupación, que comete a diario crímenes contra civiles, merezca ser invitado a algún (evento) cultural”. Aharon Shabtai, poeta israelí.

    Atentamente
    Palestinarekiko Elkartasuna Taldea

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  • Piden al Donostia Zinemaldia que se adhiera al BDS y que no contribuya a silenciar la cultura palestina

    Piden al Donostia Zinemaldia que se adhiera al BDS y que no contribuya a silenciar la cultura palestina

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    En una carta abierta, grupos de solidaridad con Palestina solicitan de nuevo la adhesión del Donostia Zinemaldia al BDS, para rechazar así la normalización de Israel a través de este tipo de eventos y para no contribuir a silenciar el cine y la cultura palestinos bajo ocupación.
    Ayuntamiento de Donostia, señor Juan Karlos Izagirre.
    Diputación Foral de Gipuzkoa, señor Martin Garitano.
    Gobierno Vasco, señora Cristina Uriarte.
    Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, señor José Ignacio Wert.

    La ONU proclamó 2014 Año Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino e Israel lo ha celebrado con una brutal masacre, arrasando Gaza, matando a más de 2.000 palestinos —muchos de ellos mujeres y niñ@s— e hiriendo a más de 10.000 habitantes de la ciudad, además de demoler 40.000 viviendas así como los nuevos asentamientos, y practicar, además, detenciones arbitrarias y asesinatos en Cisjordania. Nada nuevo, aunque esta vez ha ido más lejos que nunca en su barbarie.

    Nada nuevo, tampoco, en el Zinemaldia de Donostia. No esperábamos que la llamada de la ONU se tradujera en una retrospectiva sobre el cine palestino, aunque hubiera sido bastante lógico, pero sí confiábamos en encontrar alguna presencia testimonial del mismo en esta edición. Pero nada de nada.

    Entendemos que es más difícil de encontrar, pero existe el cine palestino, a pesar del boicot permanente y bastante efectivo de Israel. Hay cineastas palestinos, pero carecen de medios, debido a la ocupación israelí. No hay escuelas de cine, no hay estudios, es muy difícil encontrar productores y distribuidores y, más difícil aún, conseguir permiso de Israel.

    Todos y todas sabemos que el Zinemaldia de Donostia no apoya el boicot a Israel, pero nunca ha denunciado ni se opone al boicot que Israel ejerce sobre la cultura palestina y en concreto sobre el cine palestino. Su ausencia en la gran mayoría de ediciones del festival supone en la práctica la realización de un boicot no declarado al cine palestino.

    Israel es el responsable de los crímenes contra la humanidad que hemos podido ver en directo estos 50 días, pero no pasa nada. A pesar de todo ello, el cine israelí continua siendo bien recibido en este festival, porque, según algunos interesados, “la cultura no tiene nada que ver con la política” y su papel es el de “tender puentes” entre las diferentes sensibilidades. Llevamos más de 60 años “tendiendo puentes ” a quien sí tiene muy clara la relación entre cultura y política , y por eso dedica un abultado presupuesto a la promoción de la cultura israelí, y especialmente del cine israelí, al tiempo que promueve la destrucción sistemática de la cultura e historia palestina, impidiendo, con todo tipo de obstáculos, su desarrollo y, especialmente, su difusión.

    ¿Se preguntarán por qué nos centramos en Israel cuando existen tantos países que violan los derechos humanos? Simplemente porque el caso de Israel es diferente: a ningún otro país del mundo se le permitiría bombardear instalaciones de la ONU, usar armas prohibidas, lanzar toneladas de bombas sobre la población civil, incumplir todas las resoluciones de la ONU, mantener la ocupación, encarcelar a niñas y niños… Por mucho menos, Europa sancionó a Irak y ahora a Rusia. Pero Israel nunca ha sido sancionado, ni aislado o expulsado de organismos internacionales. Europa considera a Israel un estado “democrático” —a pesar de ser un estado colonial que practica el apartheid y ser responsable de crímenes contra la humanidad—, y mantiene por tanto sus relaciones preferentes en todos los campos (comerciales, culturales, académicas, científicas, deportivas).

    Como respuesta ante la impunidad absoluta de Israel por la complicidad de los Gobiernos nació la campaña internacional BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) con el objetivo de obligar a Israel a acatar la legalidad internacional —poniendo fin a la ocupación y el apartheid, y permitiendo el regreso de los refugiados—, y a respetar los derechos humanos.

    Por todo ello, el cine israelí no es bienvenido a este Zinemaldia de Donostia.

    ¿Cómo se puede disfrutar con lo que nos cuenta el cine israelí cuando aún permanecen ante nuestros ojos las imágenes de las más de 2.000 personas asesinadas —más de 500 menores entre ellas—, y de 10.000 heridas, muchas de ellas inválidas? ¿Cómo no reaccionar ante el bloqueo ilegal y criminal de Gaza que mantiene Israel que les condena a una muerte lenta?

    Solicitamos por ello que:

    1. Se retiren del Festival de Cine las películas israelíes ya que su proyección, lejos de promover una solución justa para los y las palestinas, pretende ser un gesto normalizador y cómplice con el Estado de apartheid que Israel mantiene en Palestina.
    2. Mientras perdure la política de apartheid a la que Israel somete a la población palestina, el Zinemaldia se adhiera a la campaña BDS (boicot, desinversiones y sanciones) a través de medidas que garanticen la no participación de Israel en este Festival.
    Palestinarekiko Elkartasun Taldea
    Donostia, septiembre de 2014

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