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Category: Boicots

  • Stephen Hawking se une al boicot académico a Israel

    Stephen Hawking se une al boicot académico a Israel

    El profesor Stephen Hawking se unió al boicot académico a Israel, al retirarse de una conferencia organizada por el presidente israelí Shimon Peres en Jerusalén, como protesta por el trato dado a los palestinos por Israel.

    Hawking, de 71 años, reconocido físico teórico y profesor de Matemáticas de la Universidad de Cambridge, había aceptado una invitación para encabezar la quinta conferencia de presidentes, “Frente al Mañana”, en junio, que cuenta con importantes personalidades internacionales, atrae a miles de participantes y este año celebra el 90 cumpleaños de Peres.

    Hawking se encuentra en muy mal estado de salud, pero la semana pasada, escribió una breve carta al presidente de Israel para decirle que había cambiado de opinión. Él no ha anunciado su decisión públicamente, pero un comunicado publicado por el Comité Británico para las Universidades de Palestina, con la aprobación de Hawking describió como “su decisión independiente de unirse al boicot, en base a su conocimiento de Palestina, y a la recomendación unánime de su propios contactos académicos allí”.

    La decisión de Hawking marca una nueva victoria en la campaña de boicot, desinversiones y sanciones a las instituciones académicas israelíes.

    En abril, el Sindicato de Maestros de Irlanda se convirtió en la primera asociación de profesores en Europa en pedir el boicot académico a Israel, y los miembros de la Asociación de Estudios Asiático-Americanos de Estados Unidos votaron a favor de un boicot, el primer grupo académico nacional en hacerlo.

    Al participar en el boicot, Hawking se une a una pequeña pero creciente lista de personalidades británicas que han rechazado invitaciones para visitar Israel, como Elvis Costello, Roger Waters, Brian Eno, Annie Lennox y Mike Leigh.

    Por otra parte, muchos artistas, escritores y académicos han desafiado e incluso denunciado el boicot, que califican de ineficaz y selectivo. Ian McEwan, que fue galardonado con el Premio Jerusalén en 2011, respondió a las críticas diciendo: “Si yo fuera solo a los países que apruebo, probablemente nunca saldría de la cama … No es bueno que todo el mundo deje de hablar”.

    Caricatura de Carlos Latuff
    Caricatura de Carlos Latuff.

    Hawking ha visitado Israel en cuatro ocasiones en el pasado. Más recientemente, en 2006, pronunció conferencias públicas en universidades israelíes y palestinas como invitado de la embajada británica en Tel Aviv. En ese momento, dijo que estaba “deseoso de ir a Israel y a los territorios palestinos y emocionado porque iba a conocer a los científicos israelíes y palestinos”.

    Desde entonces, su actitud hacia Israel parece haberse endurecido. En 2009, Hawking denunció el ataque de tres semanas de Israel contra Gaza, diciendo a Riz Khan, de Al-Jazeera, que la respuesta de Israel al lanzamiento de cohetes desde Gaza era “claramente desproporcionada… esta situación es como la situación de Sudáfrica antes de 1990 y no puede continuar”.

    La oficina del presidente Peres, que aún no ha anunciado el retiro de Hawking, no respondió a solicitudes de comentarios. El nombre de Hawking fue eliminado de la lista de oradores que figuran en el sitio web oficial.

    Fuente: EPA / The Guardian / OICP

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  • La campaña Tarjeta Roja al Apartheid Israelí solicita entrevista con el presidente de la FEF

    La campaña Tarjeta Roja al Apartheid Israelí solicita entrevista con el presidente de la FEF

    La campaña BDS del estado español ha enviado una carta a D. Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, solicitándole una entrevista para informarle de la Campaña Tarjeta Roja y pedirle que en la reunión a celebrar en Londres el próximo día 24 de mayo, la Federación Española de Fútbol apoye la retirada de la autorización al Estado israelí para organizar el campeonato europeo Sub21 y excluya a Israel de ser candidato, en el futuro, para organizar eventos deportivos internacionales y así, de este modo, enviar un mensaje claro y contundente de apoyo a los Derechos Humanos.

    Madrid, a 7 de mayo de 2013

    D. Ángel Mª Villar
    Real Federación Española de Fútbol
    Presidente

    Estimado Sr:

    En junio 2011, 42 clubes de fútbol palestinos exhortaron al presidente de la UEFA Michel Platini a cambiar la decisión de celebrar el campeonato masculino de fútbol Sub21 en Israel, un estado que impone la ocupación militar, la colonización y un sistema de apartheid en Palestina.

    Desde entonces, se han multiplicado de manera constante en toda Europa y en el resto del mundo los llamamientos para que la UEFA quite a Israel las finales Sub21. Acciones tales como la petición en las redes sociales con mas de 13.000 firmas, la declaración firmada por 50 estrellas europeas del fútbol o la carta de la exministra francesa de deportes Marie-George Buffet demuestran que, tanto seguidores del fútbol como defensores de los derechos humanos, opinan que otorgar a Israel el honor de organizar un evento deportivo de primera importancia es premiar muy injustamente un comportamiento que va en contra de los valores deportivos.

    Un movimiento paneuropeo de organizaciones antirracistas esta haciendo campaña para mostrar a Israel la Tarjeta Roja por su incumplimiento del derecho internacional y su violación de los derechos humanos palestinos. La campaña cuestiona la decisión de la UEFA de celebrar competiciones deportivos en Israel y busca conseguir que se utilice el potencial positivo del deporte para presionar a Israel para que deje de violar los derechos humanos. La campaña se engloba dentro del movimiento global BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) que la sociedad civil palestina lanzó en 2005 y que se inspira en el movimiento anti-apartheid en Sudáfrica en cuya victoria el boicot deportivo jugó un papel decisivo.

    En septiembre 2010, Michel Platini expresó preocupación por las restricciones que Israel impone a futbolistas palestinos, diciendo que «Israel tiene que escoger entre permitir que el deporte palestino se desarrolle y florezca o enfrentarse a las consecuencias de su comportamiento actual».

    Las instalaciones futbolísticas y deportivas, incluyendo la sede del Comité Nacional Paralímpico y el Estadio Nacional de Gaza, han sido blanco de los ataques militares israelíes. El bombardeo israelí de patios escolares y parques infantiles ha matado a niños y niñas palestinas mientras jugaban al fútbol.

    Costó tres meses de huelga de hambre y una gran protesta internacional conseguir que las autoridades israelíes excarcelasen al integrante de la selección nacional palestina, Mahmoud Sarsak, en julio del año pasado. Le habían arrestado en camino desde Gaza hacia Cisjordania para jugar un partido y le habían detenido durante tres años sin cargos o juicio. Aún hoy Israel tiene encarcelado al portero de la selección nacional Omar Abu Rois y al jugador de Ramala Mohammed Nimr, juntos con otros 4.000 prisioneros políticos.

    Igual que a toda persona palestina, Israel deniega la libertad de movimiento a los futbolistas palestinos de manera rutinaria, sea dentro de los territorios ocupados o cuando intentan viajar al extranjero para entrenarse o para jugar en competiciones. Es más, si la UEFA siguiera adelante con el plan de celebrar el campeonato Sub21 en Israel, a muchos miles de hinchas palestinos, de los territorios ilegalmente ocupados por Israel, se les denegaría el derecho de entrar en los estadios para presenciar los partidos, mientras los colonos israelíes tendrían libertad para ir y venir sin ningún obstáculo.

    Además queremos informarle que los estadios escogidos para los finales Sub21 incluyen el estadio Bloomfield, antes el Basa, estadio del que el club Shabab el-Arab fue expulsado en 1948; el estadio municipal de Netanya que se yergue sobre el último edificio del pueblo palestino destruido de Bayyarat Hannun; un estadio de reserva en Ramat Gan construido sobre terrenos expropiados a los municipios palestinos de Jarisha y al Jammasin al Sharqi bajo las leyes de “propietario ausente”; y el estadio Teddy construido al lado del municipio palestino destruido de Al Maliha.

    El estadio Teddy es también la sede del notorio equipo Beitar Jerusalem, cuyos seguidores quemaron los edificios administrativos del club en febrero del 2013 después de que se fichasen a dos jugadores musulmanes de Chechnya y un mes después organizaron un éxodo masivo del estadio cuando uno de ellos marcó su primer gol.

    La campaña paneuropea de Tarjeta Roja argumenta que Israel debe “ser obligado a enfrentarse a las consecuencias”. Los abusos enumerados en esta declaración descalifican a Israel como anfitrión de eventos deportivos internacionales. Permitir que lo haga refuerza la sensación de impunidad que perpetua estos abusos.

    UEFA: Saca la Tarjeta Roja al Apartheid israelí
    UEFA: Saca la Tarjeta Roja al Apartheid israelí

     

    Exigimos que la UEFA retire el honor de organizar el campeonato europeo Sub21 concedido a Israel y que excluya a Israel de los candidatos para organizar eventos en el futuro, enviando así un mensaje contundente de que la violación sistemática de los derechos humanos no tiene cabida en el deporte.

    Por todo lo anterior desde la Campaña BDS Deportivo del estado español le solicitamos una reunión para hablar de esta situación y le pedimos a la Real Federación Española de Fútbol que apoye la no celebración del campeonato masculino de fútbol Sub21 en Israel y así enviar una señal clara al estado de Israel: los valores deportivos son coherentes con el respeto a los Derechos Humanos.

     

    Carta traducida al inglés: Letter to D. Ángel Mª Villar.

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  • Artistas e intelectuales participan en Madrid en un concierto de denuncia del Apartheid israelí

    Artistas e intelectuales participan en Madrid en un concierto de denuncia del Apartheid israelí

    El próximo 10 de mayo, un grupo de cantantes, músicos, actores, dibujantes, escritores y escritoras, se solidarizarán con el pueblo palestino en una gala organizada por la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina y el Grupo de BDS Madrid en el marco de la campaña global de artistas contra el Apartheid israelí.

    Ante la falta de voluntad de la comunidad internacional para presionar a Israel para que abandone su política colonial en Palestina, la Campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones, comúnmente llamada campaña BDS, nació en 2005 con el propósito de poner fin a un sistema que la ONU ha declarado ilegal en innumerables resoluciones de su Asamblea General. Desde entonces, no ha cesado de extenderse por todos los continentes, encontrando numerosos apoyos en el mundo del deporte, la academia, la cultura y la política, siendo uno de sus últimos logros la adopción del boicot a Israel por el partido de Nelson Mandela en Suráfrica.

    Al igual que hizo gran parte del mundo del arte y la cultura en contra del régimen de Apartheid en Sudáfrica, hoy en día miles de artistas de todo el mundo se niegan a actuar en Israel y a colaborar con instituciones israelíes. Lo hacen en señal de protesta contra la ocupación de Palestina, el sistema de Apartheid que Israel ejerce contra la población autóctona, sus crímenes y terrorismo de estado, y la sistemática violación del derecho internacional que se comete con impunidad. Recientemente, se celebró en Bruselas, la sesión de clausura del Tribunal Russel sobre Palestina, que confirmó que desde el punto de vista jurídico, Israel es un sistema de Apartheid, y llamó a la extender la campaña BDS.

    En el ámbito internacional, ya se adhirieron al boicot cultural artistas e intelectuales de la talla de Roger Waters, Ken Loach, John Berger, Breyten Breytenbach, Henning Mankell, Iain Banks, Alice Walker, el difunto Stéphane Hessel, Emma Thomson, Paul Laverty, Elvis Costello, Pixies, Blur, Dvendra Benhard, Naomi Klein, Yes Men, Judith Butler, Mike Leigh, David Aukin, Björk, Massive Attack, David Aukin, Arundhati Roy, etc. En el estado español, ya se han solidarizado artistas como Alberto San Juan, Maruja Torres, Santiago Auserón, Pilar Bardem, Luis García Montero, Juan Pinilla, Lolo Rico, Carmen París, Amparo Sánchez, Chus Gutiérrez, Juan Kalvedillo, Manuel Sierra, Willy Toledo, Marwan, Obrint Pas, Chikos del Maíz, etc.

    Artistas e intelectuales de España y Palestina se han dado cita en Madrid el próximo 10 de mayo, a las 19h30 en el auditorio del Instituto Lope de Vega (Noviciado) para explicar por qué apoyan la campaña global no violenta, antirracista y pacifista de Boicot, Desinversión y Sanciones contra el Apartheid israelí. La gala, en la que participarán cantantes y grupos de ambos países, contará con las actuaciones de Bako y DJ Pache, Menteenguerra, la cantante palestina Maysa, El club secreto y el grupo de rap de Gaza Palestinian Unit, así como con la participación de varios artistas e intelectuales como Carlos Azagra, Teresa Aranguren, Beatriz Gimeno, Dosperillas, etc.

    También se presentará la publicación “Ayer Sudáfrica, Hoy Palestina”, en la que los organizadores dan a conocer más en profundidad la campaña de boicot cultural contra el Apartheid israelí. Entrada libre hasta completar el aforo. Bono de apoyo de 5 euros con un ejemplar de la mencionada publicación.

    Presentación "Ayer Sudáfrica, hoy Palestina"
    Presentación “Ayer Sudáfrica, hoy Palestina: Boicot cultural contra el apartheid israelí”.

     

    Para más información: Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina: www.causapalestina.net
    Prensa: causpalestina@gmail.com.

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  • Saca la Tarjeta Roja al racismo israelí

    Saca la Tarjeta Roja al racismo israelí

    En junio del 2011, 42 clubes de fútbol palestinos exhortaron al presidente de la UEFA, Michel Platini, a cambiar la decisión de celebrar el campeonato masculino de fútbol Sub21 en Israel, un estado que impone la ocupación militar, la colonización y un sistema de apartheid en Palestina.

    Desde entonces, se han multiplicado de manera constante en toda Europa y en el resto del mundo los llamamientos para que la UEFA quitase a Israel las finales Sub21. Acciones tales como la petición en la red con más de 13.000 firmas, la declaración firmada por 50 estrellas europeas del fútbol o la carta de la exministra francesa de deportes Marie-George Buffet demuestran que, tanto seguidores del fútbol como defensores de los derechos humanos, opinan que otorgar a Israel el honor de organizar un evento deportivo de primera importancia es premiar muy injustamente un comportamiento que va en contra de los valores deportivos.

    Un movimiento paneuropeo de organizaciones antirracistas esta haciendo campaña para mostrar a Israel la Tarjeta Roja por su incumplimiento del derecho internacional y su violación de los derechos humanos palestinos. La campaña cuestiona la decisión de la UEFA de celebrar competiciones deportivos en Israel y busca conseguir que se utilice el potencial positivo del deporte para presionar a Israel para que deje de violar los derechos humanos y no para envalentonarle con premios e impunidad. La campaña se engloba dentro del movimiento global BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) que la sociedad civil palestina lanzó en 2005 y que se inspira en el movimiento antiapartheid en Sudáfrica en cuya victoria el boicot deportivo jugó un papel decisivo.

    En septiembre 2010, Michel Platini expresó preocupación por las restricciones que Israel impone a futbolistas palestinos, diciendo que “Israel tiene que escoger entre permitir que el deporte palestino se desarrolle y florezca o enfrentarse a las consecuencias de su comportamiento actual“.

    En los dos años y medio que han pasado desde entonces, “florecer” no es una palabra que pueda usarse para describir las condiciones actuales de los deportes en Palestina – un ejemplo en pequeño de la realidad al que tiene que enfrentarse todo el pueblo palestino o bajo la ocupación militar en Cisjordania, Jerusalén y Gaza; o como ciudadanas y ciudadanos de segunda clase dentro del estado de Israel; o como refugiado expulsado en el exterior.

    No han sido blanco de los ataques militares israelíes solamente las instalaciones futbolísticas y deportivas, incluyendo la sede del Comité Nacional Paralímpico y el Estadio Nacional de Gaza. El bombardeo israelí de patios escolares y parques infantiles ha matado a niños y niñas palestinas mientras jugaban al fútbol.

    Costó tres meses de huelga de hambre y una gran protesta internacional conseguir que las autoridades israelíes soltasen al integrante de la selección nacional palestina Mahmoud Sarsak en julio del año pasado. Le arrestaron en el camino desde Gaza hacia un partido en Cisjordania y le tuvieron detenido durante tres años sin cargos o juicio. Aún hoy Israel tiene encarcelado al portero de la selección nacional Omar Abu Rois y el jugador de Ramala Mohammed Nimr, junto con otros 4000 prisioneros políticos.

    Igual que a toda persona palestina, Israel deniega la libertad de movimiento a los futbolistas palestinos de manera rutinaria, sea dentro de los territorios ocupados o cuando intentan viajar al extranjero para entrenarse o para jugar en competiciones. Es más, si la UEFA siguiera adelante con el plan tan mal pensado de celebrar el campeonato Sub21 en Israel, a muchos miles de hinchas palestinos de los territorios ilegalmente ocupados por Israel se les denegaría el derecho de entrar para presenciar los partidos, mientras los colonos israelíes tendrían libertad para ir y venir sin ningún obstáculo.

    Como colmo de las injurias, los estadios escogidos para los finales Sub21 incluyen el estadio Bloomfield, antes el Basa, estadio del que el club Shabab el-Arab fue expulsado en 1948; el estadio municipal de Netanya que se yergue sobre el último edificio del pueblo palestino destruido de Bayyarat Hannun; un estadio de reserva en Ramat Gan, construido sobre terrenos expropiados a los municipios palestinos de Jarisha y al Jammasin al Sharqi bajo las leyes de “propietario ausente”; y el estadio Teddy construido al lado del municipio palestino destruido de al Maliha.

    El estadio Teddy es también la sede del notorio equipo Beitar Jerusalem, cuyos seguidores quemaron los edificios administrativos del club en febrero del 2013 después de que se fichasen a dos jugadores musulmanes de Chechnya y un mes después organizaron un éxodo masivo del estadio cuando uno de ellos marcó su primer gol. Moshe Zimmerman, un historiador del deporte en la universidad hebrea, rechaza la idea de que los seguidores de Beitar Jerusalem sean solo un grupúsculo extremista e insiste que “la sociedad israelí en general se esta volviendo más racista o, por lo menos, más etnocentrista y esto es una manifestación de esa deriva”.

    La campaña paneuropea de Tarjeta Roja argumenta que Israel debe “ser obligado a enfrentarse a las consecuencias”. Los abusos enumerados en esta declaración descalifican a Israel como anfitrión de eventos deportivos internacionales. Permitir que lo haga refuerza la sensación de impunidad que perpetúa estos abusos.

    Exigimos que la UEFA retire el honor de organizar el campeonato europeo Sub21 concedido a Israel y que excluya a Israel de los candidatos para organizar eventos en el futuro, enviando así un mensaje contundente de que la violación sistemática de los derechos humanos no tiene cabida en el deporte.

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  • Iain Banks: por qué apoyo el boicot cultural contra Israel

    Iain Banks: por qué apoyo el boicot cultural contra Israel

    Apoyo la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) contra Israel porque en este mundo en el que estamos todos conectados los unos con los otros, de forma casi instantánea, una injusticia cometida contra alguien o contra un grupo de personas, es una injusticia cometida contra todos, contra cada uno de nosotros. Es un ataque sufrido colectivamente.

    Mi razón particular para participar en el boicot cultural contra Israel es, en primer lugar, que puedo hacerlo. Soy un escritor, un novelista y mis trabajos en general se venden en el mercado internacional, lo que me confiere un grado de poder extra sobre mi estatuto de ciudadano y consumidor británico. En segundo lugar, considero que siempre que uno quiere denunciar algo, debe ser preciso y golpear donde duele. En este sentido, el boicot deportivo lanzado contra Sudáfrica cuando ésta era gobernada por un régimen de Apartheid, tuvo un impacto considerable porque la minoría Afrikáner gobernante había apostado fuertemente por el deporte. El rugby y el cricket les importaban especialmente, y la excelente posición que en general ocupaban sus equipos en las clasificaciones de las ligas internacionales, les producía un gran orgullo. Cuando fueron aislados en el campo deportivo –como parte de un boicot cultural y económico más amplio- se les obligó de una forma mucho más persuasiva, a enfrentarse a su propia ilegalidad.

    Comparándolo con el que se aplicó a Sudáfrica, el boicot deportivo contra Israel no supone en principio un golpe tan duro a su autoestima. A cambio, un boicot intelectual y cultural podría hacer la diferencia, especialmente ahora que los acontecimientos de la Primavera Árabe y las repercusiones del ataque contra la Flotilla de la Libertad han mermado la confianza que Israel tenía en la colaboración de Egipto para contener la Franja de Gaza, y en la voluntad de Turquía de simpatizar con ellos. Al sentirse cada vez más aislado, Israel es también más vulnerable ante la evidencia de que se le percibe como un estado que,al igual que lo fue el régimen racista de Suráfrica (al que Israel apoyó en el pasado y con el que siguió colaborando a pesar del boicot internacional), el estado sionista está fuera de la legalidad.

    Como escritor, pude jugar un pequeño papel en la campaña de boicot cultural contra Sudáfrica, y garantizar que mis novelas no se vendieran más allí, dando término a un contrato que incluía el país africano. Calculé aproximadamente los beneficios que había cobrado anualmente por derechos de autor y mandé su equivalente al Congreso Nacional Africano.

    En 2010, después del ataque israelí en aguas internacionales contra el barco turco que viajaba rumbo a Gaza, también di instrucciones a mi agente de dejar de vender los derechos de mis novelas a editores israelíes. Mi pareja y yo no compramos productos ni alimentos de origen israelí y trato de apoyar los productos fabricados o cultivados por productores y productoras palestinos siempre que puedo. No me parece mucho esfuerzo, pero tampoco me siento completamente satisfecho. En ocasiones, he llegado a pensar que formo parte de una especie de castigo colectivo, y eso aunque la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones se dirige por definición contra el Estado israelí, y no contra su población. Éste es justamente uno de los crímenes más graves de los que hay que acusar al estado de Israel: se dedica a castigar colectivamente a los palestinos y palestinas que residen en Israel, en los Territorios Palestinos Ocupados y especialmente, a las familias confinadas en esa gran prisión que es Gaza. Y el problema es que, como se ha demostrado, el diálogo constructivo y los argumentos razonados no han funcionado, y lo único que nos queda hoy en día para poner fin a estos castigos colectivos israelíes contra la población palestina, es el arma, relativamente “cruda”, del boicot.

    Siempre he respetado y admirado los logros de los judíos. Probablemente han contribuido más a la civilización mundial que los escoceses, aunque nosotros, los caledonios, solemos defender muy bien nuestras reducidas pero influentes aportaciones y nuestro estatus. Siempre he sentido simpatía por el sufrimiento que las personas judías experimentaron, especialmente en los años previos y durante la II Guerra Mundial y el Holocausto. Siempre me sentiré incómodo al participar en una campaña que podría ser interpretada como dirigida contra esta comunidad–incluso si esta versión tan sólo es defendida por la máquina propagandística israelí. Pero se sabe muy bien que el estado de Israel y los judíos no son sinónimos. Israel y quienes hacen su apología no pueden siempre salirse con la suya, y si van a alegar, en un ejercicio intelectual bastante histérico, que toda crítica de la política interna o externa israelí es una manifestación de antisemitismo, tendrán que aceptar que esa pretendida -y falsa- equiparación no puede impedir que lo que ellos proclaman ser un ataque contra los judíos, constituya una condena de Israel.

    La tragedia particular del tratamiento que Israel da al pueblo palestino, es que nadie haya aprendido nada del pasado. Israel se creó como parte de un intento tardío y culpable de la comunidad internacional de resarcir su complicidad en el catastrófico crimen del Holocausto, o por lo menos, su incapacidad para evitarlo. Entre todos los pueblos, el judío debería saber cómo se siente al ser perseguido en masa, castigado colectivamente y tratado de forma inhumana.

    Para el Estado israelí y el colectivo de extraños compañeros de cama que en el mundo lo apoyan de manera tan indiscriminada, seguir tratando de forma inhumana al pueblo palestino –brutalmente forzado a abandonar su tierra en 1948 y todavía asediado hoy en día-, y negándose a admitir que una injusticia siempre es una injusticia, independientemente de contra quien se comete y, sobre todo, de quién la comete, constituyen una de las inequidades que definen nuestra época y que demuestran lo residual que la inteligencia moral de nuestra especie llega a ser. La solución a la desposesión y persecución de un pueblo nunca puede ser la desposesión y persecución de otro pueblo. Cuando lo hacemos, o cuando participamos de este proceso, incluso cuando lo único que hacemos es permitir que esto ocurra sin emitir crítica ni resistencia, contribuimos a que haya en el futuro, más injusticia, más opresión, más intolerancia, más crueldad y más violencia.

    Deberíamos considerarnos como tribus dentro de una sola especie. El quedarnos silenciosos ante las injusticias infringidas sobre algún grupo de nuestra especie, el abstenerse de combatir a aquellos que acumulan más errores sobre los anteriores, hace que, efectivamente, ejerzamos un castigo colectivo contra el conjunto de la especie, contra todos nosotros.

    El BDS, cuyo objetivo es una solución justa para el pueblo palestino, es una campaña que cualquier persona decente y abierta de mente apoyaría, al menos eso espero. Judío o no, conservador o de izquierdas, no importa quién seas o cómo te consideres, el pueblo palestino es nuestra gente, y durante demasiado tiempo, hemos dada la espalda de manera colectiva a su sufrimiento.

     

    Publicado originalmente en The Guardian, el 5 abril 2013.

    Traducción: RESCOP (Traducción: María Sevillano del grupo de BDS Madrid y Magali Thill de la RESCOP)

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  • El BNG aprueba en asamblea su adhesión al BDS

    El BNG aprueba en asamblea su adhesión al BDS

    Resolución aprobada en la Asamblea del BNG celebrada el 17 de marzo del 2013:
    Asamblea del BNG celebrada el 17 de marzo de 2013.
    XIV Asamblea Nacional del BNG.

    El Bloque Nacionalista Galego (BNG) siempre ha mantenido una posición inequívocamente contraria a cualquier modo de opresión nacional.

    Israel, un estado confesional de origen multinacional asentado en Palestina, practica una forma de opresión específica, que denomina sionismo, cuyo objetivo es la apropiación es la apropiación del territorio y la erradicación de su pueblo mediante sucesivas operaciones de limpieza étnica.

    La respuesta global a esta práctica atroz, contraria al derecho internacional, cristalizó en 2005 con el inicio de la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel), una iniciativa civil que busca la restauración de los derechos del pueblo palestino y el cumplimiento del derecho internacional.

    La Asamblea del BNG se adhiere a esta iniciativa de la sociedad civil contra la opresión sionista, en defensa de los derechos del pueblo palestino y la recuperación de su territorio y anima a todos y todas las militantes a practicar el boicot no comprando productos etiquetados como “made in Israel” (código de barras 729).

     

    Fuente: BDS-Galiza.

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    El presidente de EDOM Reino Unido anuncia su dimisión

    Nueva victoria de BDS: Jimmy Russo, presidente de la compañía israelí EDOM en Gran Bretaña, ha anunciado que dimite de su cargo y “va a intentar por todos los medios” vender su participación del 20% en dicha sociedad, ante las nuevas pruebas aportadas de que los tomates cherry que venden son envasados en el asentamiento de Beit Ha’arava en los territorios ocupados del Valle del Jordán.

    Tomates EDOM.
    Tomates EDOM.

    Los productos de la marca EDOM que se venden en los almacenes Sainsburys en Gran bretaña son envasados en esta colonia ilegal. Esta foto, que muestra los nombres de Agrexco y Hadiklaim ha sido tomada el 4 de enero 2013 por Corporate Watch.

    Jimmy Russo, quien también es director de otra empresa británica que vende ensaladas, la Valley Grown Salads (VGS) y posee el 20% de las acciones de Edom, ha hecho las siguientes declaraciones el 7 de febrero:

    1. Confirmo que renuncio a la presidencia de EDOM, con efecto inmediato, porque no quiero que mi empresa VGS participe en esta situación y regularmente tome parte en opciones políticas que no puedo controlar.
    2. Voy a procurar vender el 20% de mis acciones de la empresa EDOM.

    Russo también ha confirmado que su empresa VGS no importará más productos de los territorios ocupados por Israel.

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  • Un grupo de intelectuales solicita a Muñoz Molina que no recoja su premio en Israel

    Un grupo de intelectuales solicita a Muñoz Molina que no recoja su premio en Israel

    Un grupo de destacados intelectuales han solicitado al escritor y miembro de la Real Academia Española Antonio Muñoz Molina que no acuda a recoger el Premio Jerusalén el próximo 10 de febrero ya que consideran que desde la alcaldía de esa ciudad se promueve “uno de los sistemas de Apartheid urbano más crueles del mundo”.

    La carta está firmada entre otros por el co-autor de la Declaración Universal de los Derechos Humanos Stéphane Hessel, el cantante de Pink Floyd Roger Waters, el director de cine Ken Loach, el escritor y dramaturgo John Berger, el escritor y columnista Luis García Montero, la autora norteamericana Alice Walker, el guionista británico Paul Laverty y el poeta surafricano Breyten Breytenbach.

    El premio Jerusalén, dotado de una asignación económica de 10.000 euros, es un galardón patrocinado por la Municipalidad de Jerusalén que los autores de la carta califican de “cerebro e instrumento de la colonización ilegal de Jerusalén Oriental”. Según los firmantes el alcalde de Jerusalén, “que auspiciará la ceremonia de entrega es responsable del diseño y desarrollo de uno de los sistemas de Apartheid urbano más crueles del mundo, de la demolición ilegal de casas, confiscación arbitraria de propiedades, supresión sostenida y sistemática del desarrollo económico, social y cultural en los barrios palestinos”.

    Como artistas, señala el grupo de intelectuales, tenemos “la obligación de revelar al público lo que los opresores intentan mantener oculto, renunciar a que les hagan cómplices de sus violaciones y crímenes, y reclamar en voz alta: Justicia, Libertad y Dignidad para los oprimidos”.

    Los firmantes solicitan a Muñoz Molina que “reconsidere su posición y renuncie al Premio Jerusalén” , tal como indicó el movimiento global de Boicot, Desinversión y Sanciones contra el Apartheid israelí”. La iniciativa ciudadana israelí “Boicot desde dentro”, ha denunciado que la Feria del libro de Jerusalén, en cuyo marco se entregará el premio, constituye “una ocasión propagandística para promover la imagen de Israel y presentarla como modelo”.

    Esta organización también ha declarado que, de aceptar el Premio, el autor de Sefarad “será cómplice de los crímenes de Israel contra los derechos humanos y de su política del “aquí no pasa nada”. Dos grupos propalestinos, la española Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) y la Campaña Palestina de Boicot Cultural y Académico contra Israel (PACBI), pidieron el pasado día 28 al escritor que renuncie a recoger el premio literario Jerusalén en esa ciudad.

    Muñoz Molina subrayó que en Israel “hay muchas personas y organizaciones que militan a favor de la paz”, y puso como ejemplo la orquesta del famoso director Daniel Barenboim que agrupa a músicos israelíes, palestinos y españoles. “Elijo estar de parte de esa gente antes que boicotear a un pueblo entero”, añadió el escritor, quien lamentó que “en España a veces no se distingue entre qué es ser judío o israelí, o entre el estado de Israel y las políticas concretas del Gobierno israelí de cada momento”.

    Antonio Muñoz Molina recalcó cuando anunció su intención de acudir a recoger el premio que hay que distinguir entre un estado y las políticas concretas de sus gobiernos y añadió que “a veces se olvida que Israel es una sociedad plural en la que hay voces que están en contra de las políticas del Gobierno israelí en los territorios ocupados”. El miembro de la Real Academia afirmó además que se trata de un asunto “muy delicado” y que desea evitar entrar en un cruce de declaraciones y contradeclaraciones.

    El escritor, que es profesor de la New York University, es autor de obras como El jinete polaco, Sefarad o Plenilunio y recogerá el premio el próximo 10 de febrero, en la inauguración de la feria internacional del libro de Jerusalén, en un acto en el que participará el presidente israelí, Simón Peres, entre otros.

    http://www.publico.es/culturas/450165/un-grupo-de-intelectuales-solicita-a-munoz-molina-que-no-recoja-un-premio-en-israel

     

    Texto de la carta en Castellano:

    3 Febrero 2013

    Estimado Antonio Muñoz Molina,

    El anuncio de su viaje a Israel el próximo 10 de febrero para recoger el premio Jerusalén, ha decepcionado
    a muchos de sus lectores y lectoras. En calidad de personas que nos dedicamos a la literatura, el arte y
    la cultura, comprometidas con la defensa de la paz y la justicia, le rogamos que cancele su viaje, por las
    razones que le explicamos a continuación.

    En su sesión de noviembre 2011 en Suráfrica, el Tribunal Russell sobre Palestina resolvió, tras examinar
    las pruebas y escuchar los testimonios devastadores de israelíes y palestinos, que Israel es culpable de
    Apartheid contra la población palestina, tanto dentro de Israel como en el Territorio Ocupado Palestino.
    En su sentencia, el Jurado1 llamó a “la sociedad civil global, incluyendo los grupos y particulares que
    trabajan para poner fin al sistema de dominación racial en Israel, a replicar el espíritu de solidaridad
    que contribuyó a acabar con el Apartheid en Sudáfrica, dando a conocer a los parlamentos nacionales las
    conclusiones del Tribunal y apoyando la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones contra Israel”.

    El Ejército israelí ha cometido innumerables crímenes de guerra contra la población civil y asesinatos
    selectivos de líderes políticos palestinos. Israel ha intensificado el ritmo de construcción de colonias ilegales
    en Cisjordania. La anexión de tierras, acuíferos y demás recursos naturales palestinos, y la edificación del
    Muro del Apartheid constituyen violaciones del derecho internacional y representan graves obstáculos
    para la paz. Prácticas que atentan contra la dignidad humana, como son los encarcelamientos ilegales,
    detenciones administrativas y uso de la tortura, han sido normalizadas por el sistema israelí. Además, Israel
    es el país que ha violado durante el periodo de tiempo más largo, el derecho inalienable de las personas
    refugiadas a retornar a sus hogares y propiedades.

    El premio que le ha sido concedido es patrocinado por la Municipalidad de Jerusalén. Esta Municipalidad
    ha sido, desde sus inicios, el cerebro e instrumento de la colonización ilegal de Jerusalén Este y su Ciudad
    Vieja. Es responsable del diseño y desarrollo de uno de los sistemas de Apartheid urbano más crueles del
    mundo, y ha sido activamente implicada en la limpieza étnica de Jerusalén Oriental, demolición ilegal
    de casas, confiscación arbitraria de propiedades, y en la supresión sostenida y sistemática del desarrollo
    económico, social y cultural en los barrios palestinos.

    La calificación de la Municipalidad de Jerusalén como responsable de un sistema de Apartheid contra la
    población palestina ha sido ratificada por el Relator especial de Naciones Unidas por los Derechos Humanos
    para el Territorio Ocupado Palestino, John Dugard, que declaró que “existen grandes similitudes entre la
    situación de los habitantes de Jerusalén Este y los negros surafricanos bajo el Apartheid en lo relativo a sus
    derechos de residencia”, y que “la clasificación territorial de Jerusalén Este tiene las mismas consecuencias
    que la clasificación racial que existía en Suráfrica con respecto a con quien te puedes casar, donde puedes
    vivir y donde puedes o no ir a la escuela o acudir a un hospital”.

    En este contexto, cabe recordar que el Alcalde de Jerusalén, autoridad que auspicia el acto de entrega del
    Premio, apoyó públicamente la candidatura de Netanyahu en las últimas elecciones porque, según sus
    propias declaraciones, “estaba convencido que el primer ministro seguiría apoyando un Jerusalén unido”,
    eufemismo común entre los israelíes para referirse a “un Jerusalén ocupado”.

    Los artistas que aceptan participar en eventos oficiales israelíes como es esta ceremonia de entrega, prestan
    sus nombres, indirecta y a menudo inconscientemente, a la Hasbara o propaganda sionista. En el ámbito de
    la literatura, el premio Jerusalén es una pieza central de la propaganda cultural y mediática que el gobierno
    israelí financia con el fin de distraer a la opinión pública de sus violaciones de la legalidad internacional y de normalizar su ocupación ilegal del territorio palestino. La sola declaración de que el premio tiene como objetivo el reconocimiento de escritores y escritoras por su contribución a la “libertad de los individuos en la sociedad”, ofende los principios básicos de humanidad, solidaridad y honestidad. El concepto de libertad entra en total contradicción con las políticas israelíes de Apartheid, que eliminan de facto cualquier tipo de libertad en Territorio Ocupado Palestino, especialmente en la Franja de Gaza, que no es más que una cárcel a cielo abierto.

    Si va a recibir el premio Jerusalén, no solamente ayudará al gobierno israelí a crear la falsa imagen de un
    estado que respeta y promueve la “libertad de los individuos en la sociedad”. Aceptar un premio financiado
    por las autoridades israelíes, de las manos de sus más altos representantes, desoyendo el llamamiento de un
    movimiento que lucha por la justicia, como es el movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones contra
    Israel, equivale a renunciar a comprometerse con la lucha contra las violaciones del derecho internacional,
    los crímenes de guerra y el sistema de Apartheid israelíes. Llevaría a sus seguidores y seguidoras a
    cuestionarse, no el compromiso individual que Usted probablemente tenga con los derechos humanos, la
    libertad y la dignidad humana, sino el valor que debería tener para activar este compromiso, y apoyar el
    movimiento global no-violento que busca acabar con el Apartheid israelí, en vez de posicionarse en contra.

    Conscientes de las intenciones de las autoridades israelíes de lavar sus crímenes a través de la cultura,
    personalidades del mundo del arte han renunciado a los supuestos honores del estado israelí, o han
    cancelado sus actuaciones en Israel, como medio de presión para acabar con este régimen colonial.
    Pensamos que como artistas, tenemos la obligación de revelar al público lo que los opresores intentan
    mantener oculto, renunciar a que nos hagan cómplices de sus violaciones, y reclamar en alto y fuerte,
    “Justicia, Libertad y Dignidad” para los oprimidos.

    Porque estamos convencidos de que comparte esta visión, le pedimos, estimado compañero, que reconsidere
    su posición y renuncie al Premio Jerusalén, de acuerdo con los llamamientos que le han dirigido el
    movimiento global de Boicot, Desinversión y Sanciones, la Campaña Palestina de Boicot Académico y
    Cultural, el movimiento israelí Boicot Desde Dentro y la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina.

    Atentamente,

    Roger Waters
    Stephane Hessel
    Ken Loach
    Paul Laverty
    Alice Walker
    John Berger
    Breyten Breytenbach

     

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  • Carta a Muñoz Molina: Le dan a usted un premio en Israel

    Carta a Muñoz Molina: Le dan a usted un premio en Israel

    Estimado Sr. Muñoz Molina:

    He leído sus declaraciones en las que confirma su intención de asistir a Jerusalén para recibir el premio que lleva el nombre de la ciudad . Por supuesto, es libre de obrar como mejor le parezca y de considerar que su participación en la ceremonia de entrega redundará en el entendimiento entre los pueblos y que, por lo mismo, no se puede boicotear a un pueblo ni una sociedad, plural y con voces discordantes en un sentido u otro, en su conjunto. Le daría plenamente la razón si no fuera porque el permio Jerusalén no es un galardón concedido por la sociedad civil, un grupo de particulares sin implicación en la labor de representatividad del estado de Israel o una asociación cívica u organización no gubernamental; este premio, como usted bien sabe, tiene carácter oficial, está financiado con fondos públicos (del estado de Israel) y representa, quiera usted o no, el punto de vista de la municipalidad de Jersualén, la cual, como usted bien sabe, promueve una política de asentamientos y expansión que conculca, de manera evidente, los derechos de los ciudadanos palestinos, habitantes originarios de buena parte del área metropolitana de Jerusalén y sus alrededores, por mucho que un porcentaje muy elevado haya sido expulsado de sus hogares y que la propaganda sionista ponga en duda la condición de propietarios primeros de muchos de ellos o disfrace la política sistemática de confiscación y expulsión con eufemismos y fábulas de todo signo. Este premio, pues, no contribuye al entendimiento entre los pueblos ni favorece un debate sosegado y plural sobre la política de discriminación articulada por el estado de Israel hacia la población palestina. Tampoco representa siquiera la pluralidad de voces y opiniones existentes en el seno de la sociedad israelí; más bien, refleja el posicionamiento de unas autoridades que no han demostrado, usted bien lo sabe, predisposición ninguna a dialogar sobre la flagrante situación de injusticia que padece Palestina. De hecho, no conocemos a ningún intelectual occidental, de los que han mantenido una actitud abiertamente crítica hacia el estado de Israel, que haya sido distinguido con el premio; y algunos, como su antecesor, el británico Ian McEwan, el cual criticó de forma explícita la política de asentamientos y la discriminación ejercida sobre los palestinos, al tiempo que lamentaba el “nihilismo” de las dos partes, poniendo de este modo al ocupado y el ocupante en el mismo nivel de “responsabilidad”, hubieron de ver cómo su presencia era utilizada por el alcalde de Jerusalén para comparar la pulsión de respeto y fomento de las libertades individuales apreciables en los libros de McEwan, virtud que, según parece, valora en sumo grado la comisión que falla el premio, para encomiar “la tolerancia que nosotros practicamos en Jerusalén”.

    No lo olvide: se fotografiará usted con personas que representan a las instituciones de un estado, incluido el presidente, que no respeta los derechos humanos ni la legalidad internacional. Y no se equivoque: yendo allí no ayudará a colocar en un contexto de crítica y debate saludables la situación de millones de palestinos privados de sus derechos básicos; al contrario, contribuirá a reforzar las tesis de un régimen, el de Tel Aviv, que disfruta de un poder de acción y decisión en la región de Oriente Medio que difícilmente justifica su supuesta condición de estado cercado o sometido a amenazas permanentes. Más bien habría que hablar de la vulnerabilidad de palestinos y árabes ante la formidable maquinaria militar de Israel y el apoyo incondicional de las potencias occidentales.

    Y lo que más nos duele a nosotros como gente que tratamos de leer, pensar y reflexionar sobre lo que nos rodea, sobre nosotros mismos, sobre valores tan humanos como la libertad y el respeto mutuo: ver a intelectuales como usted, cuyas palabras y actuaciones no dejan de tener eco mediático, utilizar argumentos inconexos e irreales para justificar lo que, si se tiene una visión de solidaridad y compromiso con los débiles, los oprimidos y los vilipendidados, difícilmente puede justificarse.

    Una última petición, dando por hecho que no ceja en su intención de acudir a Jerusalén: no abuse de los recursos retóricos y las matizaciones terminológicas. Los particulares y organizaciones que le hemos solicitado que reconsidere su decisión distinguimos perfectamente entre judíos, Israel y sionismo. Estamos ante un caso de violación de los derechos humanos, no disquisiciones confesionales o étnicas que, al cabo, únicamente sirven para que algunos desvíen la atención de lo que verdaderamente debería importar con sutiles y capciosas cortinas de humo.

    No deberían ser tiempos de sutilezas sino de obrar con consecuencia y honradez. Si usted es partidario del sionismo o cree que, pese a todo, hay que “comprender” lo que hace Israel porque, queramos o no, representa un manantial de libertad y conciencia creativa, dígalo. Mas déjenos de retruécanos. Desprecie u obvie los escritos que, como este, le piden que reflexione pero absténgase de decirnos cosas extrañas y un tanto pintorescas.

    Buen viaje a Palestina. Millones de personas que nacieron allí no pueden hacerlo. Acuérdese de ellos al menos, un instante nomás, cuando el Sr. Nir Barkat le estreche con ardor sus manos y proclame al mundo libre que las calles de Jerusalén componen un hermoso ejemplo de tolerancia, igualdad y amor por la humanidad.

    Suyo atentamente,

    Ignacio Gutiérrez de Terán Gómez-Benita

    Profesor de la Universidad Autónoma de Madrid.

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  • CCOO de Asturias se suma a la campaña BDS

    CCOO de Asturias se suma a la campaña BDS

    Resolución nº 5 del XI Congreso de CCOO de Asturias

    De solidaridad con el pueblo palestino y apoyo a la campaña BDS de boicot a Israel

    Este año de 2013 se cumplirán 66 años de la ocupación de Palestina. Día a día, el estado de Israel roba tierras, expulsa de ellas a sus legítimas habitantes, construye asentamientos y transfiere allí colonos sionistas. Además realiza prácticas de terrorismo de estado, con campañas de bombardeos contra la población civil como la vivida en el pasado mes de noviembre en la franja de Palestina de Gaza, o ataca y detiene a pescadores y campesinos a los que pretenden excluir de la explotación de sus propios recursos naturales. Estas han sido condenadas por Naciones Unidas y por gran mayoría de gobiernos del mundo, incluidos los de la Unión Europea y Estados Unidos.

    Las personas palestinas con ciudadanía israelí –aquellas que viven en el Estado de Israel– siguen siendo discriminadas. Hay localidades ancestrales palestinas que no son reconocidas y por ello carecen de presupuesto y otras que reciben transferencias menores a las que les corresponderían por su peso poblacional. Además, el estado de Israel practica con estas personas una discriminación educativa y laboral que conduce a su marginalidad.

    Por todo ello, múltiples organizaciones sociales internacionales y palestinas impulsan y apoyan las campañas de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra el estado de Israel (BDS) y la campaña Palestina para el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI). Ambas iniciativas, surgidas de la propia sociedad palestina, piden el boicot a Israel en tanto no cumpla con la legislación internacional y con los principios generales de los Derechos Humanos.

    Al igual que centenares organizaciones sociales y sindicales de todo el mundo, CCOO de Asturias se suma a esta movilización pacífica y civil, colaborando, en lo que esté en su mano en dicha campaña, situando esta como uno de los ejes principales de su actividad de apoyo a la causa Palestina.

    Oviedo 25 de enero de 2013.

     

    Declaración de apoyo al BDS de CCOO Asturias (pdf).

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  • Piden a Muñoz Molina que renuncie al premio Jerusalén

    Piden a Muñoz Molina que renuncie al premio Jerusalén

    Jerusalén, EFE
    La Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) y la Campaña Palestina de Boicot Cultural y Académico contra Israel (PACBI) pidieron hoy al escritor Antonio Muñoz Molina que renuncie a recoger el premio literario Jerusalén en esta ciudad.

    El autor de “Sefarad” fue galardonado con esta distinción literaria bienal de Jerusalén, por su “lenguaje universal” y su “talento para recrear los cambios vividos por la sociedad española”, según el jurado del premio, cuya entrega está prevista el próximo 10 de febrero.

    La RESCOP escribió la semana pasada a Muñoz Molina para comunicarle que había “recibido con estupor, tristeza e indignación la noticia de su viaje a Jerusalén el próximo 10 de febrero para recibir de manos del Presidente israelí y del Alcalde de Jerusalén el Premio Jerusalén de literatura”, señaló hoy esa organización en un comunicado.

    Esta ONG pide al autor que “en representación de todas las personas defensoras de la paz, los derechos humanos y la legalidad internacional que se han adherido a la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones contra Israel (…) no legitime el sistema de ocupación, colonización y apartheid israelí”.

    La RESCOP afirma en el comunicado que decenas de escritores, artistas e intelectuales se han negado a participar en eventos culturales “que persiguen echar una cortina de humo sobre los crímenes de Israel”.

    Por su parte, la PACBI ha elegido la vía de la carta abierta para dirigirse a Muñoz Molina y en ella afirma que “los escritores que participan en eventos israelíes y reciben honores del Estado israelí, lo que hacen es ceder sus nombres a la propaganda de Estado, que no es más que un eje del programa de Marca Israel”.

    “Esta campaña -asegura PACBI- persigue hacer un lavado de imagen del sistema de opresión contra el pueblo palestino, incluyendo la ocupación de tierras palestinas, sus 223 asentamientos para población judía y su muro del apartheid que anexiona más tierras palestinas en violación del derecho internacional”.

    El jurado del premio literario Jerusalén decidió otorgarle al escritor español la condecoración por su “extraordinaria perspectiva personal, la emoción hacia los pobres y oprimidos, los desplazados y los perseguidos” y su “magnífica integración de paisajes interiores y exteriores”.

    Asimismo, destacó la importancia de la “preservación de la memoria histórica”, la “fuerte conexión con la cultura, historia y literatura internacional” y el reflejo de los importantes cambios producidos en España en el siglo XX que plasman sus libros.

    Carta de la RESCOP:

    http://www.nodo50.org/causapalestina/spip.php?article283

    Carta de la PACBI (en inglés):

    http://www.pacbi.org/etemplate.php?id=2106

    Carta de De Ignacio Gutiérrez de Terán a Muñoz Molina | 6 de Febrero de 2013

    http://palestina.webcindario.com/2013/130206_b.html

     

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  • Una empresa agrícola sudafricana rompe sus relaciones con la israelí Hadiklaim por su complicidad en la ocupación

    Una empresa agrícola sudafricana rompe sus relaciones con la israelí Hadiklaim por su complicidad en la ocupación

    Karsten Farms, empresa agrícola líder en Sudáfrica, respaldada por uno de los organismos financieros principales del país africano (Industrial Development Corporation) ha roto relaciones con la cooperativa israelí Hadiklaim y se ha comprometido además a no establecer futuras relaciones con ninguna entidad israelí cómplice con la ilegal ocupación de Palestina. Es la primera vez que una empresa sudafricana ha este tipo de compromiso legal.

    Organizaciones de derechos humanos sudafricanas, lideradas por Palestine Solidarity Alliance y BDS South Africa, lanzaron una campaña de consumidores contra Karsten Farms debido a sus relaciones comerciales (violando el boicot palestino a Israel) con Hadiklaim, una empresa israelí que opera, contra la legislación internacional, en los asentamientos ilegales israelíes.

    Esta semana, tras casi 3 años de campaña, en una carta al BDS sudafricano por medio de sus abogados, Werksmans Attorneys, Karsten Farms se ha comprometido “a no entablar ningún tipo de relación comercial con Hadiklaim durante el presente año agrícola 2013 y a no tener ningún tipo de relaciones con ellos en el futuro.”

    Además, Karsten Farms también se compromete “a no establecer ningún tipo de relación con ninguna compañía y/o entidad israelí dentro de las áreas de asentamientos ilegales de Israel en los Territorios Ocupados.”

    Siphiwe Thusi, de la Palestine Solidarity Alliance ha dado la bienvenida a la noticia: “Ésta es la primera vez que una empresa sudafricana ha tomado la correcta decisión tanto legal como ética de no comerciar con empresas israelíes cómplices en la ocupación ilegal israelí de Palestina. Karsten Farms ha sentado de hecho un precedente a seguir por otras empresas sudafricanas. Éste es un paso adelante no sólo para el boicot a Israel, sino también para unas buenas prácticas comerciales regidas por la ética.”

    Thusi ha añadido que: “la llamada al boicot de los consumidores de los productos Karsten ha sido ahora interrumpida en virtud de sus compromisos legales”, sin embargo también ha advertido de que “Palestine Solidarity Alliance y el BDS sudafricano continuarán monitorizando la situación y si cualquier nueva relación con Israel toma forma, incluso vía terceros, la campaña de boicot contra Karsten Farms sería relanzada e intensificada”.

    En 2005, los palestinos hicieron un llamamiento a la comunidad internacional en favor de una campaña de boicot, desinversiones y sanciones (BDS) que se aplique contra Israel como un método no violento de presión para acabar con las violaciones israelíes del derecho internacional, conseguir que se respeten los derechos humanos de los palestinos y conseguir unas negociaciones justas para una paz justa. Este llamamiento palestino en favor del BDS se basa e inspira en el exitoso boicot contra la Sudáfrica del Apartheid.

    Desde 2005, Israel ha sufrido un significativo boicot cultural y un creciente boicot económico. En abril de 2012, el quinto mayor minorista de alimentación del Reino Unido, Co-op, se convirtió en uno las primeras empresas en el mundo que adoptó el boicot a compañías israelíes cómplices con los asentamientos ilegales y la ocupación de Palestina. Pocos meses después, en los EEUU, la 22º Asamblea General de la Iglesia Presbiteriana, que cuenta con alrededor de dos millones de miembros, votó en favor de boicotear a la israelí Hadiklaim, la misma empresa con la que Karsten Farms ha roto relaciones ahora. Israel posteriormente ha aprobado la “Leyy anti-boicot”, que penaliza a aquellos que piden el boicot económico, cultural o académico contra Israel. La ley ha sido criticada por Amnistía Internacional, Human Rights Watch y otros.

    BDS Sudáfrica.

     

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