La Secretaría General de Política de Defensa del Ministerio de Defensa de España, junto al Centro Sefarad-Israel, órgano encargado de promover la imagen de Israel en España con financiación pública estatal y madrileña, han invitado al exministro de Defensa y exdirector de la Agencia de inteligencia israelí Shin Bet, Avi Dichter, a abrir el próximo 6 de noviembre un seminario titulado “La Cultura de Defensa en España e Israel: Antiguos Desafíos y Nuevos Retos en la Sociedad del Siglo XXI”. Avi Dichter ha sido acusado de ser responsable del ataque, que causó en julio 2002, el asesinato extrajudicial del dirigente del Hamas, Shehade, y múltiples asesinatos de inocentes como su mujer, sus tres hijos (1 ½, 3 y 5 años), su hermana (10 años), nieta (2 meses) y abuela, y de Muna Fahmi Al Huweiti y sus dos hijos (4 y 5 años). Dicho ataque dejó además a 150 personas heridas, incluyendo Marwan Zeino, que quedó tetrapléjico. Otro de los invitados por el Ministerio español de Defensa es Dan Meridor, actual diputado por el Likud y exministro de Energía atómica e Inteligencia, acusado de formar parte del asalto al barco Mavi Marmara que provocó que 9 internacionalistas fueran asesinados.
Las acusaciones de crímenes de guerra contra Dichter y Meridor en los Tribunales británicos les impidieron pisar suelo británico: el primero no llegó ni a salir del avión que le llevó a Londres en diciembre 2007 y el segundo tuvo que cancelar su visita a Gran Bretaña en noviembre de 2010. Los asesinatos extrajudiciales constituyen crímenes de guerra bajo la legislación internacional, pero al no haber ratificado el Tratado de Roma, Israel hasta la fecha ha escapado a la jurisdicción del Tribunal Penal Internacional y los supuestos criminales de guerra o de lesa humanidad sólo han podido ser aprehendidos en virtud del principio de jurisdicción universal. Según el Centro Palestino de Derechos Humanos de Gaza, entre los años 2000 y 2008, murieron 714 personas en estos ataques llamados ‘selectivos’ por Israel que suelen hacer un gran número de víctimas civiles.
La Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina, compuesta por más de treinta ONGD, asociaciones y grupos de solidaridad con el pueblo palestino, considera que esta actividad va encaminada a normalizar la imagen de un Estado de Apartheid que ocupa ilegalmente un territorio ajeno, vulnera las Convenciones de Ginebra, desoye sistemáticamente las resoluciones de Naciones Unidas y sigue incumpliendo la Sentencia del Tribunal de la Haya, ante la complicidad de muchos gobiernos y ha demandado al Gobierno la cancelación del seminario así como que lleve a los tribunales a estos ciudadanos israelíes acusados de crímenes de guerra y lesa humanidad. El acto está previsto para el 6 noviembre a las 17h en el Paseo de la Castellana, 61.
Concentración de boicot a Mayumana en Tirso de Molina.
Ante la actuación de Mayumana en los escenarios madrileños reivindicamos la necesidad, una vez más, de continuar con el boicot a Israel tal y como se viene reclamando desde la sociedad civil Palestina. En el año 2005 más de 170 organizaciones palestinas hicieron un llamamiento a la comunidad internacional para que se boicoteara el régimen de apartheid israelí, se optara por la desinversión y se impusieran sanciones hasta que Israel cumpliera con la ley internacional. Se pedía de esta forma que se repitiera la presión internacional que tan buenos resultados dio en el caso del apartheid sudafricano.
Esta campaña conocida internacionalmente como BDS (Boicot, desinversión y sanción), hace hincapié en la necesidad de boicotear la estrategia israelí de utilizar la cultura y los espectáculos como medios para invisibilizar la ocupación del pueblo palestino y ‘normalizar’ una situación aberrante desde los puntos de vista jurídicos y humanos. El Gobierno israelí destina grandes sumas de dinero para enviar por todo el mundo a sus representantes culturales y también para contratar actuaciones de artistas extranjeros en Israel. El objetivo es consolidar una imagen de ‘país normal’, de democracia de corte occidental, obviando el cruel sometimiento del pueblo palestino.
¿Por qué un boicot a Mayumana?
Por formar parte de la cortina de humo que oculta los crímenes del estado sionista de Israel y que le permite aparecer ante el resto del mundo como un país “normal”, joven, dinámico, democrático, divertido, amable, multicultural… mientras continúa pisoteando la legalidad internacional y los derechos de la población palestina. Aunque Mayumana se define como grupo independiente y no se consideran embajadores de Israel, de hecho se han convertido en un instrumento de la propaganda israelí, que presenta a Tel Aviv-Jaffa y a Mayumana como símbolos del cosmopolitismo y la diversidad de Israel. En Israel revista en la red, –dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel–, se define a Mayumana como “el ritmo de Israel”, que incorpora elementos típicamente israelíes, reflejando el cosmopolitismo que subyace en el Israel moderno, y ofreciendo imágenes en constante cambio que se refieren a las raíces y al complejo dinamismo de la realidad israelí. Al mismo tiempo las actuaciones de la compañía son publicitadas efusivamente por la embajada de Israel en España.
Por contribuir a borrar las huellas de Palestina. Como afirma Victoria Buch, activista israelí contra la ocupación, la existencia de Israel se basa en una continua limpieza étnica de la población palestina, acompañada de la judeizacion del territorio. Para completar su limpieza étnica necesita que el mundo olvide que una vez existió Palestina. Con ese objetivo, destruye el patrimonio cultural palestino, impide su desarrollo actual y potencia la creación y difusión de una nueva cultura Israelí que incluya y reconozca elementos de cualquier parte del mundo…excepto de Palestina. Jaffa –ciudad en la que se encuentra la sede de Mayumana– en la actualidad casi engullida por ese monstruo urbano que es Tel Aviv, era una población eminentemente palestina cuando fue atacada en la Nakba de 1948 por el Irgun la milicia sionista. La gran mayoría de sus 70.000 habitantes huyó aterrorizada ante el avance de los sionistas, que, casa por casa, completaban meticulosa y eficientemente su trabajo de limpieza étnica. Terminada la invasión, el Estado de Israel se dedicó a borrar las huellas palestinas, al igual que haría en otros tantos lugares. En este caso, potenciando el establecimiento de colonias de artistas israelíes en las ciudades árabes desalojadas que disfrutan de todos los derechos que se les niegan a la población palestina sin preguntarse sobre que ruinas ni a expensas de que han logrado esos privilegios. El Gobierno israelí vende al exterior una postal idílica de sus creadores trabajando en entornos bucólicos que han sido restaurados primorosamente, en un intento deliberado de dar una imagen de normalidad y de asimilación a la cultura occidental a la que tanto se jactan de pertenecer los israelíes. En la propia Ciudad Vieja de Jaffa viven aún 15.000 palestinos sometidos a un estado crónico de pobreza, una décima parte de los cuales sufre graves problemas de drogadicción.
Por vivir en una burbuja que les impide ver la limpieza étnica y el apartheid que sufre la población palestina. La estrategia sionista se apoya en la complicidad de grupos como Mayumaná, que salvo posicionamientos individuales, como grupo mantiene un mutismo obstinado y nada inocente sobre la política genocida que lleva a cabo el Estado de Israel, centrándose únicamente en sus espectáculos, como si fuera posible callar en un lugar donde las violaciones de los derechos humanos, asesinatos y torturas incluidos, son continuas y masivas. Mayumaná, como tantos otros, recurre así al argumento falaz de que no se debe mezclar arte y política, como si la vida se pudiera dividir en compartimentos estancos. ¿Es posible que ignoren lo que su país está haciendo?, ¿es posible callar en un lugar donde las violaciones de los derechos humanos, asesinatos y torturas incluidos, son continuas y masivas, y además en tu nombre y por tu seguridad?, ¿se le puede llamar a esto política?, ¿puede ser el arte algo puro?, ¿es posible actuar como si no pasara nada?
Como recordó el arzobispo sudafricano Desmond Tutu: “Si eres neutral en situaciones de injusticia has elegido el lado del opresor”, ese es el lado que parecen haber elegido la mayoría de las instituciones políticas occidentales. En esta situación, tal y como señala Roger Waters (fundador de Pink Floynd y miembro activo del movimiento BDS), dada la incapacidad o falta de voluntad de nuestros gobiernos, o del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para presionar y hacer que Israel ponga fin a estas violaciones y lleve a cabo una reparación a las víctimas, ésta recae sobre la sociedad civil y la conciencia de los ciudadanos del mundo, para limpiar nuestras conciencias, asumir nuestras responsabilidades y actuar.
Formamos parte de la comunidad internacional y no queremos ser neutrales, nos negamos a ser cómplices. Por ello, en apoyo a la campaña BDS lanzada por la población palestina, pedimos el boicot a Mayumana y al resto de productos culturales israelíes que contribuyen con la “normalización” y el ocultamiento de este régimen de apartheid.
La única razón necesaria para el triunfo de la maldad es que las personas buenas no hagan nada (Edmund Burke).
Conferencia de prensa junto a la tienda del Baskonia.
En relación al partido que enfrentará el próximo jueves 17 a Maccabi de Tel Aviv y Baskonia en Gasteiz, los aficionados de Indar Baskonia y Sarea (Red de Solidaridad con Palestina en Euskal Herria) han dirigido un llamamiento a las personas que acudan al encuentro a mostrar su repulsa ante la visita de la delegación Israelí. Para ello proponen mostrar ese rechazo a través de un gesto simple, pero simbólico y visual: Dando la espalda a la cancha en el momento en que los jugadores israelíes salgan a la cancha. También invitan a los asistentes a que en el minuto 19:48 ondeen las 1000 banderas que repartirán a tal efecto y den la espalda al encuentro, en señal de denuncia contra la limpieza étnica puesta en marcha por Israel en 1948. Además han organizado una serie de actividades a lo largo de la semana, como la charla que impartirán brigadistas en Palestina el miércoles a las 19:00 en la taberna Garraxi, o la concentración permanente que protagonizarán varios colectivos de la ciudad en la Virgen Blanca entre las 12:00 y las 19:00. Con estas actividades pretenden denunciar la implicación intelectual del club macabeo en la operación militar “plomo fundido” en 2009 y que se le brinde al embajador sionista un recibimiento normalizado. Encuadran todos estos actos de protesta dentro de las movilizaciones contra el Maccabi impulsadas desde el movimiento internacional BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel).
Da la espalda al Maccabi. Boicot a Israel
El Maccabi de Tel Aviv vuelve a visitar Euskal Herria por segunda vez en menos de un año. Nuevamente la diplomacia israelí hace gala de sus embajadores más mediáticos para presentarse ante el mundo como un estado normalizado. El club macabeo, que en enero de 2009 ponía a sus principales estrellas al servicio de una campaña propagandística de respaldo al ejército sionista mientras éste se dedicaba a bombardear a la población de la franja de Gaza, se pasea una vez más por nuestras canchas como si nada hubiera pasado. La campaña militar conocida como “plomo fundido”, que recibió el apoyo explícito del Maccabi, se cobró la vida de 1.500 personas civiles, miles de heridos, y redujo a escombros la franja costera en la que viven –o mejor dicho, sobreviven– más de un millón y medio de personas. Además el ataque fue calificado como crimen de guerra por el informe Goldstone del Relator Especial de DDHH de la ONU para Palestina, lo que sitúa al club de Tel Aviv en la posición de colaborador intelectual de un crimen contra la humanidad.
Desde que en 2005 alrededor de 200 organizaciones de la sociedad civil palestina pusieran en marcha el llamamiento internacional de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra el apartheid israelí, el Maccabi ha sido marcado como objetivo prioritario de ese boicot por sus implicaciones directas en los crímenes del estado al que representa, y por su connivencia con un ejército que supone una amenaza para la paz en Oriente Medio, por su política de limpieza étnica en Palestina y por sus injerencias imperialistas en la región. En Euskal Herria no hemos sido ajenas a ese llamado y llevamos años activando todas las vías de boicot para impedir que se reciba con normalidad a los embajadores deportivos de Israel. Hemos mantenido contactos con la dirección y la gerencia del club Baskonia, aprobado mociones de repulsa a estos encuentros en Ayuntamiento y Diputaciones, realizado campañas de protestas y movilización, hemos estado presentes en la cancha de Zurbano e incluso cuando lo hemos creído necesario hemos recurrido a la desobediencia civil. La respuesta ha sido desigual. Por la parte institucional se ha respondido imponiendo un estado de excepción durante la jornada del partido y las previas (prohibiendo manifestaciones pacíficas, requisando material completamente legal, y sometiendo a los activistas y a la parte más comprometida de la afición a detenciones ilegales y en los peores de los casos palizas). Sin embargo por parte de la afición la respuesta a los actos de propuesta ha sido siempre cálida y participativa, lo que nos confirma que aunque se nos hayan cerrado todas las vías legales de reivindicación política, la batalla de la legitimidad moral la tenemos más que ganada.
Da la espalda a los jugadores del Maccabi a su entrada y ondea las banderas palestinas en el minuto 19:48.
Así que en esta ocasión no queremos apelar a la catadura moral de los responsables de todas aquellas instituciones que por acción u omisión han permitido hasta ahora que este evento de legitimación del estado de Israel se desarrolle con normalidad, ya nos han demostrado que carecen de cualquier tipo de código ético. Nos dirigimos a todas aquellas personas que aunque queriendo disfrutar de un buen espectáculo deportivo no son insensibles a las implicaciones criminales del club macabeo y no están dispuestas a aceptar su visita con normalidad. Les llamamos a que muestren su rechazo con un sencillo gesto: Durante los minutos previos al partido, coincidiendo con la entrada en la cancha de los jugadores del Maccabi, os invitamos a que les deis la espalda, y a que lo escenifiquéis físicamente colocándoos de espaldas a la cancha. Os invitamos a repetir este gesto y a ondear banderas palestinas en el minuto 19:48, recordando así la fecha de 1948 en la que tras la fundación del estado de Israel comenzó la tragedia del pueblo palestino. Dos gestos sencillos pero visuales que demostrarán a la delegación israelí que en Gasteiz no permanecemos indiferentes ante sus crímenes.
Hacemos este llamamiento desde Indar Baskonia y los colectivos que integramos SAREA [1], la red de solidaridad con Palestina de Euskal Herria, sumándonos al llamamiento internacional del movimiento BDS de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra Israel, y de la propia sociedad palestina.
[1] SAREA esta constituida por las organizaciones Askapena, Komite Internazionalistak, Sodepaz, Paz con Dignidad, Red Mewando, Palestinarekin Elkartasuna, Iruñea Contra las Guerras, Gazte Mugimendua, Ikasle Abertzaleak, LAB, Sortu, Aralar, Alternatiba, Eusko Alkartasuna.
En julio 2013, la Comisión Europea anunció nuevas Directrices destinadas a impedir que proyectos israelíes en asentamientos ilegales reciban financiación para investigación, y que empresas e instituciones israelíes que operan en los asentamientos israelíes participen en instrumentos financieros europeos como son los créditos. Estas nuevas directrices fueron recibidas con satisfacción por las organizaciones de la sociedad civil palestina y europea.
Pero ahora Israel y sus defensores presionan la UE para que abandone estas Directrices. Existe un riesgo real de que la Comisión Europea ceda a las presiones y decida continuar financiando los proyectos y organizaciones israelíes basadas en los Territorios Palestinos Ocupados. Ello enviaría un mensaje peligroso de que la UE carece de voluntad política para presionar a Israel para que ponga fin a sus crímenes y cumpla con la legalidad internacional.
Por favor utiliza esta campaña electrónica para enviar un mensaje a tus europarlamentarios/as y para pedirles que actúen en defensa de las Directrices y en contra de la financiación por la UE de los crímenes de guerra israelíes.
Envía este correo electrónico a los y las europarlamentarias del Estado español.
Actuación de Chambao con protestas entre el público, que ondearon banderas y carteles de boicot a Israel (Imagen Ilya U. Topper/M’Sur)
Ayer el grupo malagueño Chambao amenizó una de las noches de la Fiesta del PCE en Madrid. Comparte nombre con otros músicos, autores, cantantes, escritores, periodistas, economistas, políticos y filósofos de la izquierda en España.
Tocarán, harán alguna leve referencia a la troika, sobre la que es fácil propelir insultos de diversa índole y marcharse. Al fin y al cabo, no nos encontraremos nunca a la troika por la calle, ni en la panadería, tampoco en el trabajo. No nos contestará desmintiendo nuestra afirmación. Qué fácil es tener un enemigo llamado “troika”…. sin embargo, habrá muchos militantes y ciudadanos como yo, que aunque no pertenezcamos a ningún partido, nos sentiremos otra vez engañados por aquellos que apelan a la coherencia y la dignidad.
Los niños gazatíes muy probablemente tampoco podrán protestar en la fiesta del PCE. Tampoco presos políticos como Ameer Makhoul, que todavía está en prisión, ni Emad Abu Tayoun que fue secuestrado por Israel esta semana junto a sus dos hijos de 25 y 21 años… Así será más fácil para Chambao y para el PCE pasar este amargo trago teñido de flamenco progre y cinismo. Los 15.000€ que los comunistas pagarán al grupo lo harán todavía más dulce.
El pasado 26 de mayo de 2012, Chambao tocaba para los israelíes en el festival Indigo en Tiberias, frente al mar de Galilea, ocupada por Israel manu militari durante la guerra de colonización y limpieza étnica de 1948. Cientos de organizaciones palestinas, israelíes y españolas llamaron al boicot al grupo, que hizo caso omiso a la petición y se negó a reunirse con los activistas y miembros de organizaciones que le pedimos una cita previa. No solo se negó a reunirse con la RESCOP o cancelar su concierto en Israel, sino que reivindicó su derecho a hacerlo. Su gran suerte fue la coincidencia con la campaña de boicot a Sabina y Serrat que se dio con una semana de diferencia y con la escasez de recursos de un movimiento contra la ocupación que no pudo emprender una campaña como la de los dos pájaros.
Chambao vuelve a España y con total impunidad maquilla de nuevo el mal trago cerrando contratos con la izquierda ignorante de este país. Esa izquierda, la del PCE, arcaica y vertical, que pese a haberse declarado a favor del BDS públicamente no implementa ninguna medida de control y se niega a cortar un contrato de este tipo con el grupo musical malagueño.
Pese a todo, hoy se celebra una mesa redonda en la Fiesta del PCE con el apoyo de García Montero y otros activistas del movimiento BDS en el que se hablará de estos temas. Deseamos todo el apoyo y la suerte para los compañeros y compañeras.
Mesa redonda de boicot cultural a Israel en la Fiesta PCE 2013.
Chambao, por su parte, no ha querido sumarse al BDS, pese a haber sido solicitado por la dirección del Partido. Y ya van dos negativas. Dos “Zas en toda la boca”. El grupo malagueño sale pues, nuevamente, impune y victorioso. Rodeado de la izquierda que los apoya, la actitud arrogante de Chambao solo puede encontrar oposición en las personas libres que luchan por la emancipación de los pueblos, la dignidad y la justicia social. Ahora sabemos que muchos de estos, no se encuentran en la izquierda, al menos, en la cúpula de esta vieja izquierda…
Estimada Gracia Querejeta:
Nos ha sorprendido que una directora a quien preocupa especialmente la situación de la juventud, participe con 15 años y un día en el Festival Internacional de Cine de Haifa (HIFF), el evento cinematográfico más importante de Israel. Este festival recibe una generosa financiación del Gobierno israelí, el mismo que impide soñar, y vivir, a la juventud palestina y es responsable de que lo que ven, y sufren especialmente, niños y jóvenes palestinos sea realmente aterrador.
El HIFF es una de las estrellas de la “Marca Israel“, campaña de relaciones públicas diseñada para crear una brillante –pero falsa–, imagen democrática, cosmopolita y multicultural de Israel, muy útil para ocultar la ocupación ilegal de Palestina, las violaciones de la legalidad internacional y los crímenes de guerra que Israel comete en total impunidad.
Es imposible ignorar que Israel ha sido declarado indistintamente tanto por organizaciones de derechos humanos como por altos representantes de Naciones Unidas, así como el Tribunal Internacional de Justicia, culpable de graves violaciones del derecho internacional, entre ellas la expulsión forzada de población autóctona de su legítima tierra para colonizarla con población ocupante. Esta limpieza étnica continúa en la actualidad en Jerusalén Este y otros lugares en los que familias palestinas son física y sistemáticamente desalojadas de sus casa para dar cabida a judíos ocupantes, y quienes pretenden ayudar a las familias afectadas son atacados por el ejército israelí con total impunidad, aunque se trate de diplomáticos europeos acompañando un convoy de ayuda humanitaria.
Ni los palestinos de Cisjordania, ni los de Gaza, ni, por supuesto, los refugiados, podrán acudir a la proyección de tu película en Haifa. El HIFF podría invitar a cineastas de Gaza y Cisjordania, y podría garantizarles un permiso especial para entrar en Israel, así como difundir sus películas. El HIFF elige sin embargo, permanecer en silencio sobre el asedio ilegal e inhumano contra la población de Gaza, la brutal ocupación militar, el robo de tierras y el agua, el sistema de apartheid, los miles de presos palestinos encarcelados sin juicio y sin derechos, incluidos niños, la detención administrativa y otras violaciones graves del derecho internacional cometidas por Israel.
Ante la injusticia y el abuso es imposible pretender ser neutrales, hay que elegir entre apoyar a la población palestina o a la potencia ocupante. Algunos como Sabina y Serrat, Chambao, o Muñoz Molina, eligieron a Israel.
En cambio, directoras como Mira Nair, invitada de honor, ha optado por no participar en ese festival y apoyar la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) que denuncia y busca acabar con la impunidad absoluta de Israel. El BDS es una propuesta de la sociedad civil palestina cuyo objetivo es presionar para que Israel sea obligado a acatar la legalidad internacional y a respetar los derechos humanos. Es un movimiento no violento e incluso legal, ya que está reconocido el derecho al boicot a un Estado que practica el apartheid. El productor de documentales británico Stephen Gargan, de Gaslight Productions, retiró también su película del festival de Haifa. El director de cine israelí Eyal Silvan se niega a recibir financiación del Estado de Israel pues no quiere ser utilizado para promocionar la “marca Israel”. Directores de cine como Ken Loach, Mikel Leigth o Udi Aloni, actores y personas del mundo de la cultura y la academia como Dustin Hoffman, Megg Ryann, Alberto Sanjuan, Pilar Bardem, Juan Diego Botto, Willy Toledo, Chus Gutierrez o Luis García Montero apoyan asimismo el BDS.
La cultura también es política, y las opciones comerciales y personales pueden tener repercusiones ineludibles sobre personas muy lejanas.
Mientras Haifa muestra al mundo su multiculturalidad y el glamour de su festival, la población palestina de Hebrón está sufriendo, una vez más, un terrible castigo colectivo y la crisis humanitaria de Gaza se agrava. El dia 27 se proyecta tu película en el auditorio de Haifa. Por todo lo anterior, te pedimos que reflexiones, compartiendo contigo estas palabras de Roger Waters:
Dada la incapacidad o falta de voluntad de nuestros gobiernos, o del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para presionar y hacer que Israel ponga fin a estas violaciones y lleve a cabo una reparación a las víctimas, ésta recae sobre la sociedad civil y la conciencia de los ciudadanos del mundo, para limpiar nuestras conciencias, asumir nuestras responsabilidades y actuar. Os escribo ahora, hermanos y hermanas de la familia del rock & roll, para pediros que os unáis a mí, y a miles de otros artistas alrededor del mundo para declarar un boicot cultural a Israel, para arrojar luz sobre estos problemas y también apoyar a todos nuestros hermanos y hermanas en Palestina e Israel, quienes luchan para poner fin a todas las formas de opresión israelí y desean vivir en paz, justicia, igualdad y libertad.
Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP).
Donostia zinemaldia. Palestinarekin Elkartasuna. El cine palestino también existe… y resiste.
Películas israelíes: 3
En la sección de nuevos directores participan: Funeral at Noon de Sanderson, subvencionada directamente por el gobierno sionista israelí a través del Fondo “Israel Film Fund”; y La duna de Yossi Aviram, coproducción Francia-Israel. Dentro del Encuentro Internacional de Estudiantes de Cine se proyecta Beshivhey Hayom / In Praise of the Day de Oren Adaf.
Películas palestinas: 0
Llama la atención que por más cambios que se produzcan en el Zinemaldia, algo que siempre permanece es la participación habitual de Israel y la ausencia del cine palestino así como de directores extranjeros o israelíes que se oponen a la ocupación. Esto también es política.
No es ningún secreto que el sionismo israelí dedica gran cantidad de medios tanto a promocionar la Marca Israel imprescindible para mostrar su rostro “amable” y ocultar sus crímenes como a impedir el desarrollo y difusión de la cultura palestina. Consciente del importante papel que juega el cine en la transmisión de valores, apoya generosamente la difusión del cine israelí y al mismo tiempo intenta con bastante éxito hasta el momento, como podemos comprobar analizando la programación de los festivales europeos, evitar que nos llegue la voz de la población palestina.
Israel no es un estado “normal” y por tanto no debería ser tratado como tal. Una vez más, parece necesario recordar que el estado de Israel destaca por su incumplimiento del derecho internacional, los derechos humanos, la convención de Ginebra y múltiples resoluciones de la ONU. Todo ello con total impunidad gracias a la complicidad de la “comunidad internacional”. Israel puede utilizar fósforo blanco contra la población de Gaza pero no sufre ninguna sanción. También es conocido que dispone de un importante arsenal de armas químicas y nucleares, pero nadie le pide que los desmantele.
Para denunciar e intentar acabar con la impunidad absoluta de Israel nació la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) con el objetivo de que se obligue a Israel a acatar la legalidad internacional y a respetar los derechos humanos. Es un movimiento no violento e incluso legal, ya que está reconocido el derecho al boicot a un Estado que practica el apartheid. El director de cine israelí Eyal Silvan se niega a recibir financiación del Estado de Israel pues no quiere ser utilizado para promocionar la “marca Israel”. Reconocidos Directores de cine como Ken Loach, Mira Nair, Mikel leigth o Udi Aloni, actores como Dustin Hoffman, Megg Ryann, Alberto Sanjuan, Pilar Bardem, Juan diego Botto, Willy Toledo, o Chus Gutiérrez apoyan el BDS.
Sabemos que ni la dirección del festival ni las instituciones públicas que colaboran están dispuestos a apoyar el BDS. Parecen olvidar que Israel practica un boicot de hecho y muy efectivo contra el cine palestino, con el que involuntariamente están colaborando al ignorar el cine palestino y permitir que películas y escuelas de cine financiadas por el Estado sionista de Israel participen en el Zinemaldia. Por ello les solicitamos, que, siendo coherentes con su política de oponerse a cualquier boicot, dejen de apoyar a quien lo viene realizando contra el cine palestino desde su fundación.
Recogemos como conclusión el título de la última película de David Trueba, también presente en este festival: Vivir es fácil con los ojos cerrados.
Palestinarekin Elkartasuna
Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP)
[hr]
Zinemaldia 2013
Donostia zinemaldia. Palestinarekin Elkartasuna. El cine palestino también existe… y resiste.
Film israeldarrak: 3
Zuzendari berrien sailean honako hauek hartzen dute parte: Sandersonen Funeral at Noon, israelgo gobernu sionistak “Israel Film Fund” fondoak zuzenean emandako diru-laguntzaz egina: eta Yossi Aviramen La duna, Frantziar-Israeldar koprodukzioa. Zinema Ikasleen Nazioarteko Topaketan Oren Adafen Beshivhey Hayom / In Praise of the Day proiektatzen da.
Film palestinarrak: 0
Badago deigarria den zerbait, Zinemaldian hainbat eta hainbat aldaketa egonda ere, Israelgo filmen parte-hartzea eta palestinar zinearen ez egotea, okupazioaren aurkako postura duten zuzendari israeldar edo atzerritarren ez egotea baita ere. Hau ere politika da.
Israeldar sionismoak “Israel marka” sustatzeko baliabide asko erabiltzen dituela jakina da, bere aurpegi “atsegina” erakutsi eta zuzengabekeriak estali eta palestinar kulturaren garapen eta hedapena oztopatzeko. Zinemak balore-igortzaile duen lan garrantzitsua jakinda, zine israeldarraren hedapena eskuzabaltasunez babesten da eta, europear zinemaldien programazioa gainbegiratuz ikus dezakegun bezala, palestinarren ahotsa gurera iristea saihesten da.
Israel ez da estatu “normal” bat eta, hortaz, ez litzateke haintzat tratatu beharko. Berriz ere, beharrezkoa dirudi Israelgo estatuak nazioarteko zuzenbidea, giza-eskubideak, Genevako hitzarmena eta NBEren hainbat ebazpenak ez betetzeagatik nabarmentzen dela gogoraraztea “Nazioarteko komunitatearen” konplizitateari esker, betiere. Israelek fosforo zuria jaurti dezake Gazako herritarren gainean zigorrik jaso gabe. Gainera, arma kimiko eta nuklearrez osatutako garrantzizko armategia duela ezaguna da ere, baina inork ez dio honen desegitea eskatzen.
Israelen zigorgabetasun osoarekin bukatzeko eta salatzeko BDS kanpainia jaio zen (Boikot, Desinbertsio eta Zigorrak), Israelek nazioarteko legedia ontzat hartu eta giza-eskubideak errespeta ditzan helburuekin. Mugimendu ez biolentoa eta legezkoa da, Apartheida praktikatzen duen estatu baten aurkako boikota egitera eskubidea onartuta bai dago. Eyal Silvan zinema zuzendari israeldarrak Israelgo estatuaren dirulaguntza jasotzeari uko egin dio, ez bai du nahi “Israel marka” sustatzeko erabilia izan. Ken Loach, Mira Nair, Mikel leigth edo Udi Aloni bezelako zuzendari ospetsuak, Dustin Hoffman, Megg Ryann, Alberto Sanjuan, Pilar Bardem, Juan Diego Botto, Willy Toledo, edo Chus Gutiérrez antzezleek BDSa bultzatzen dute.
Badakigu Zinemaldiaren zuzendaritza eta instituzio publiko laguntzaileak BDSa bultzatzeaz urrun daudela. Badirudi ahaztu egin dutela Israelek palestinar zinearen kontrako boikot oso eraginkorra daramala aurrera, haiek nahi gabe bultzatzen dutena palestinar zinea baztertuz eta Israelgo estatu sionistak ordaindutako film eta zinema-eskolen parte-hartzea onartuz. Horregatik, eta edozein boikoten aurka egitearen politikarekin bat etorriz, palestinar zinearen aurkakoa bere fundaziotik egin duenari babesa emateari uztea eskatzen diegu.
Palestinarekin Elkartasuna
Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP)
Entrevista de Isabel Pérez (Gaza) para Diagonal a Haidar Eid, activista palestino de BDS y profesor de Estudios Culturales y Literatura en la Universidad de Al-Aqsa en Gaza.
El profesor Haidar Eid es un defensor de la causa palestina, la resistencia no violenta y propone un único Estado laico y democrático. Ha vivido en Sudáfrica durante años lo que le hace tener una idea clara de la importancia del movimiento Boicot, Sanciones y Desinversión a Israel que revindica como medida de presión contra Israel.
Haidar Eid, del movimiento BDS (Boicot, Sanciones y Desinversión a Israel).
Haidar Eid tiene una larga trayectoria en la lucha no violenta por la causa palestina y es un ferviente defensor de la solución de un único estado laico y democrático para el conflicto árabe-israelí. Eid vivió en Sudáfrica durante 7 años, lo que le coloca en una ventajosa posición para explicar la situación actual de los palestinos bajo el sistema de apartheid israelí.Eid señala la importancia del movimiento BDS (Boicot, Sanciones y Desinversión a Israel) que también incluye el boicot académico, y nos cuenta por qué la Universidad Católica de Murcia no debería entregar el título de doctor honoris causa al primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu.
Explíquenos un poco la campaña del BDS palestino que en 2013 ha cumplido 8 años y, según Israel, configura un peligro estratégico.
En 2005 más de 170 organizaciones de la sociedad civil palestina hicieron un llamamiento a la comunidad internacional para que boicoteara el apartheid israelí, optara por la desinversión e impusiera sanciones hasta que Israel cumpliera con la ley internacional, exactamente del mismo modo que sucedió en Sudáfrica. Lo interesante de la campaña palestina del BDS es que luego se ha convertido en una campaña global.
Es un movimiento basado en los derechos y llama a la implementación de la ley internacional, primero, con la retirada de las tropas israelíes de la tierra palestina ocupada en 1967, incluyendo Jerusalén-Este; segundo, llama a Israel a cumplir la resolución 194 de las Naciones Unidas que afirma claramente el derecho al retorno de los refugiados palestinos a los pueblos y ciudades de los cuales fueron expulsados en 1948; y, tercero, clama que Israel debe poner fin a su leyes discriminatorias raciales contra la población indígena de Palestina.
Y, ¿cómo empezó el boicot académico?
En 2004 un grupo de académicos, intelectuales y figuras culturales de Palestina formamos el PACBI, la Campaña Palestina para el Boicot Académico y Cultural de Israel, y llamamos a las figuras culturales y a las instituciones académicas internacionales a boicotear las instituciones académicas israelíes por su complicidad con los crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra que Israel comete contra Palestina, por las continuas violaciones israelíes de la ley internacional. Desafortunadamente, se ha demostrado que todas las instituciones israelíes son cómplices, directa o indirectamente, de la ocupación israelí en la Franja de Gaza y Cisjordania.
Uno de los campus universitarios hebreos está levantado sobre suelo ocupado en 1967, en Jerusalén-Este, lo cual es ilegal. La universidad de Tel Aviv fue construida sobre las ruinas del pueblo de Sheikh Muwannes. La doctrina de Dhahia, una doctrina militar israelí, que Israel usó contra los civiles libaneses en 2006 y contra Gaza en 2008-2009 fue desarrollada en la Universidad de Tel Aviv. Todas las tácticas militares que Israel utiliza son desarrolladas en universidades israelíes y por eso nosotros esperamos que nuestros colegas y las instituciones académicas internacionales boicoteen las instituciones académicas israelíes. Esperamos que cualquier académico decente, cualquier ser humano decente, se oponga a la opresión de otros seres humanos.
Usted ha estado muchos años en Sudáfrica y a menudo compara el apartheid israelí con el apartheid sudafricano.
En Palestina tenemos un gran desequilibrio de poder entre el opresor y el oprimido, exactamente igual que el que había entre los negros de Sudáfrica y los blancos de Sudáfrica, pero lo que Israel está haciendo a los palestinos es mucho peor. En Palestina tienes apartheid y discriminación racial, pero también tienes un proceso continuo de colonización y limpieza étnica y una ocupación militar directa en la Franja de Gaza y Cisjordania.
¿Alguna vez el sistema de apartheid usó F16 contra los negros sudafricanos? ¿Usó alguna vez helicópteros Apache? ¿Bombas de fósforo contra los indígenas? Israel practica también el genocidio: en 2008 entró en Gaza y en 22 días mató a 1.400 personas. Gaza es ahora un campo de concentración, la cárcel al aire libre más grande del mundo. Ilan Pappe, un historiador israelí, afirma que el bloqueo es un “genocidio lento”. Richard Falk define el bloqueo como un “preludio al genocidio”.
El BDS ya ha empezado su campaña (Des-honoris Causa) en España contra la entrega del título Doctor Honoris Causa al primer ministro israelí en la Universidad Católica de Murcia.
Es vergonzoso para España, para cada uno de los españoles, homenajear a este criminal de guerra. Bajo la presidencia de Netanyahu en 2012 Israel atacó Gaza durante ocho días y mató a 150 personas, incluyendo 54 niños, se cometieron los peores crímenes de guerra bajo la presidencia de Netanyahu que, además, está a la cabeza del gobierno más fascista de la historia de Israel. Un hombre que está practicando la limpieza étnica en el desierto del Negev con el Plan Prawer y que continúa la limpieza étnica en la Palestina ocupada. Con Netanyahu, el número de colonos y la expansión de asentamientos han aumentado más que nunca, es el líder que rechaza implantar la resolución 194 de las Naciones Unidas. Es una vergüenza para España homenajear a una persona que no está muy lejos de ser como P. W. Botha, primer ministro del gobierno de apartheid de Sudáfrica. Esto hace de la universidad que va a honorarble cómplice por ayudar a lavar la cara del estado de Israel. Como académico respeto a mis colegas académicos españoles, pero algunos de ellos están mostrando solidaridad con el opresor.
Sí. En el BDS tenemos tres demandas: libertad para la Franja de Gaza y Cisjordania, justicia para los refugiados palestinos e igualdad para los ciudadanos palestinos del Estado de Israel. No hay paz sin justicia, no hay libertad sin justicia y no hay justicia en Palestina sin el derecho al retorno de los refugiados palestinos.
Tenemos un sistema donde un grupo de personas tienen privilegios basados en su identidad religiosa porque, por definición, Israel es un estado de apatheid que se define así mismo como ‘el estado de los judíos’, solo los judíos, no se define como el estado de sus ciudadanos. Queremos invertir este proceso a través de la decolonización de Palestina y el primer paso es desionizarla.
A propósito de la trágica muerte a tiros del adolescente desarmado Travon Martin y la absolución de su asesino Zimmenman, Stevie Wonder en unas recientes declaraciones hechas en uno de sus conciertos anunció que no actuará en el Estado de Florida hasta que ese estado derogue su ley de “Defensa propia”. En realidad, ha declarado un boicot por motivos de conciencia. Aplaudo su postura y estoy con él, ya que me ha traído a colación una propuesta que hice en una carta que escribí el pasado 14 de febrero en la que hacía referencia a esto mismo, pero que nunca se publicó.
Ha llegado el momento de hacerlo, así que aquí está.
Esta carta ha estado gestándose a fuego lento durante un tiempo en un segundo plano de mi conciencia y conocimiento.
Hace ya siete años que me adherí al BDS (Boicot Desinversiones y Sanciones), movimiento no violento que se opone a la ocupación de Cisjordania por parte de Israel y a las violaciones del derecho internacional y en defensa de los derechos humanos de los palestinos. El objetivo es llamar la atención internacional de estas políticas israelíes, con la esperanza de que sirvan para poner fin a las mismas. Todas las personas de la región se merecen algo mejor que esto.
Para ir al grano, Israel ha sido declarado indistintamente tanto por organizaciones de derechos humanos como por altos representantes de Naciones Unidas, así como el Tribunal Internacional de Justicia, culpable de graves violaciones del derecho internacional. Entre las que se incluyen sólo citaré dos:
El crimen de Apartheid:
La opresión sistemática de un grupo étnico sobre otro.
Por ejemplo, el 9 de marzo de 2012 el Comité de Naciones Unidas para la eliminación de la discriminación racial exigió a Israel que pusiera fin a sus políticas racistas y leyes que infringían la prohibición contra la segregación racial y apartheid.
El crimen de limpieza étnica:
La expulsión forzada de población autóctona de su legítima tierra para colonizarla con población ocupante. Por ejemplo, en Jerusalén Este familias no judías son física y sistemáticamente desalojadas de sus casa para dar cabida a los judíos ocupantes.
Hay otras más.
Dada la incapacidad o falta de voluntad de nuestros gobiernos, o del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para presionar y hacer que Israel ponga fin a estas violaciones y lleve a cabo una reparación a las víctimas, ésta recae sobre la sociedad civil y la conciencia de los ciudadanos del mundo, para limpiar nuestras conciencias, asumir nuestras responsabilidades y actuar. Os escribo ahora, hermanos y hermanas de la familia del rock & roll, para pediros que os unáis a mí, y a miles de otros artistas alrededor del mundo para declarar un boicot cultural a Israel, para arrojar luz sobre estos problemas y también apoyar a todos nuestros hermanos y hermanas en Palestina e Israel, quienes luchan para poner fin a todas las formas de opresión israelí y desean vivir en paz, justicia, igualdad y libertad.
Me dirijo ahora a todos vosotros con motivo de dos hechos recientes:
Stevie Wonder
La primera semana de diciembre 2012 que Stevie Wonder había sido invitado a encabezar una cena de gala para los Amigos de las Fuerzas de Defensa de Israel en Los Angeles el día 6 de ese mes. Un acto para recaudar dinero para las fuerzas armadas israelíes, ¿como si los 4.300 millones de dólares que nosotros, los contribuyentes de Estados Unidos, les damos cada año no fueran suficientes? Este acto se celebró justo después de que las fuerzas israelíes hubieran concluido otro ataque sobre Gaza (operación Pilar Defensivo), cometiendo, conforme al observatorio de Derechos Humanos, crímenes de guerra contra la sitiada población de 1,6 millones de palestinos que viven allí.
De cualquier manera, escribí a Stevie para persuadirle de que cancelara su actuación. Mi carta se desgrana a lo largo de estas líneas: “¿Te hubieras sentido bien actuando en la fiesta de la policía en Johanesburgo la noche posterior a la masacre de Sharpeville en 1960, o en la de Birmingham – Alabama, para recaudar dinero para el cuerpo de policía que apaleó, lanzó gas lacrimógeno y chorros de agua a aquellos chicos que pretendían la integración en 1963?”
El arzobispo Desmond Tutu también escribió una apasionada petición a Stevie y otras 3.000 personas se adhirieron a una petición a través del portal change.org para que Stevie, para su mayor mérito, cancelara.
A comienzos de aquella semana pronuncié un discurso en Naciones Unidas. Si estáis interesados pueden encontrar este discurso en YouTube.
Lo interesante de estas dos historias es que no hubo NI UNA SOLA mención de ninguna de ellas en los principales medios de comunicación de Estados Unidos.
La conclusión directa sería que esos medios en Estados Unidos no están interesados en lo que afecta a la población palestina, o para el caso, de la situación de la población israelí. Sólo podemos esperar que puedan llegar a interesarles como finalmente lo hicieron las políticas de Apartheid en Sudáfrica.
En los tiempos del Apartheid en Sudáfrica al principio era un goteo de artistas que rechazaban actuar allí, un goteo, que ejerció un boicot cultural que después se convirtió en un arroyo, más tarde en un río, pasando a torrente, para terminar en inundación, (¿Recordáis Stevie van Zant, Bruce y todos los demás? ¿El “no actuaremos en Sun City”?) ¿Por qué? Porque ellos entendieron, como lo entienden Naciones Unidas y el Tribunal Internacional de Justicia, que el Apartheid es injusto.
La comunidad deportiva ganó la batalla, ningún equipo de cricket o rugby iría a jugar a Sudáfrica, y finalmente se sumó también la comunidad política. Todos, las comunidades musical, deportiva y política a escala global, alzamos nuestras voces al unísono y el régimen de Apartheid en Sudáfrica cayó.
Puede ser que ahora estemos en el punto de inflexión con Israel y Palestina. Hay buena gente en ambos lugares y merecen una solución justa a su situación. Todos y cada uno de ellos merecen libertad, justicia e igualdad de derechos. Recientemente el ANC (African National Congress), partido gobernante en Sudáfrica, se ha adherido al BDS. Estamos cerca. Por favor, únete conmigo y todos los hermanos y hermanas de la sociedad civil en proclamar nuestro rechazo al Apartheid en Israel y la Palestina ocupada; comprometiéndonos a no actuar, o exponer en Israel, ni aceptar premios o financiación de ninguna institución asociada al gobierno de Israel, hasta el momento en que Israel cumpla con el derecho internacional y los principios universales de los derechos humanos.
Roger Waters
Fuente: Nota de Roger Waters en su página de Facebook. Traducción: Juan Pablo Crespo.
Descriptible como sudor frío mezclado con negra indignación, ha sido la sensación que me ha producido la noticia de que la Universidad Católica de Murcia (UCAM) investirá en breve como doctor honoris causa al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. El sudor frío me lo produjo la posibilidad de que se pasee por España en septiembre el hombre que manda en el Estado que más dolor y humillación produce, desde hace 60 años, al pueblo palestino (al que ataca, invade, ocupa, explota, expolia y desespera) y a sus Estados vecinos Siria y Líbano (a los que ataca, humilla y atemoriza con su poderío militar y nuclear) burlando sistemáticamente las condenas internacionales, muy en especial las de Naciones Unidas, y exhibiendo como causa y justificación de sus crímenes más allá de la verborrea mesiánico-irredentista, ampliada a la sistemática consideración de «terrorista» a cuanto y cuantos incomodan su política e itinerario de abusos y exacciones una agresividad terrorífica y el amparo tan incondicional como execrable de las potencias occidentales, Estados Unidos y Unión Europea.
Y la negra indignación me la producen, ante todo, que sea una universidad católica la que, alegando intereses académicos (el papel intermediario de Netanyahu en futuras colaboraciones con universidades israelíes), deje de lado cualquier exigencia evangélica que le debiera ser constitucional, la dignidad universitaria general, que niega el acceso a la academia a personajes acusados por millones de personas de crímenes sin cuento, de creadores y valedores de apartheid y de un trato y una política hacia un pueblo, el palestino, que siendo profundamente racista se acerca mucho más al genocidio de hecho que a la ‘mera’ ocupación, secuestro y cerco que por decenios viene aplicándole. Es, sí, el rótulo y la pretensión de ‘católicos’ en la UCAM, lo que me resulta grotesco e insoportable: porque no creo que tal iniciativa pueda pretenderse católica, cristiana o simplemente ética.
Me viene perturbando, desde su aparición por nuestra tierra, ese José Luis Mendoza, factótum de la UCAM, por su notable capacidad para la megalomanía y la provocación, que a sus éxitos ante el Vaticano (al que él mismo reconoce regalar con sustanciosos cheques) añade el que ha sabido acomplejar, y en gran medida paralizar, a la sociedad murciana progresista, concretamente a la comunidad de la universidad pública que, si bien se encuentra maltratada por un poder político decidido a promover la universidad privada, no ha desplegado su capacidad real para recordar a todos que la ética universitaria no es compatible con las universidades-negocio, con la atribución de honores con criterio político-comercial ni con las morales escandalosas.
En esta operación, tan antievangélica, Mendoza pretende el respaldo de la Iglesia española, y por eso se hace retratar, junto a Netanyahu, con el cardenal Cañizares y por otros representantes de la Conferencia Episcopal, como Silverio Nieto que, siendo también profesor de la UCAM, ostenta a la sazón nada menos que la cátedra de Relaciones Iglesia-Estado y Derechos Humanos (¡competencia bien escogida para la ocasión, vive Dios!). Esperemos que el nuevo papa, que acaba de criticar en Río la «incoherencia de la Iglesia», se alarme de la iniciativa de la UCAM, que es sólo coherente con una política oportunista y amoral, ajena completamente a lo universitario y que se alinea con los poderes más violentos y discrecionales del planeta.
Muy oportuna, y completando el ejercicio ultra, mendaz y antiárabe programado por esta UCAM, se anuncia la presencia de José María Aznar, que dirige ¡oh maravilla! la cátedra de Ética, Política y Humanidades de esa universidad católica, al que se le reserva el papel de padrino en esa ceremonia en la que se le quiere conferir una dignidad espuria al responsable de tanto sufrimiento. Teniendo en cuenta el papel de Aznar en la historia reciente, cuando ha llevado a España a una guerra ilegal, injusta e inmoral, con el resultado de miles de víctimas inocentes, ni el enunciado de su cátedra puede ser más hipócrita ni las cualidades que se le suponen más insultantes.
Mientras tanto, espero y deseo que el rechazo a esta visita y a esta distinción se extienda por Murcia y por España; que la Iglesia Católica retire su apoyo a esta ignominia; que profesores, intelectuales, políticos y ciudadanía en general se alcen contra la deshonra que se cierne sobre nuestras cabezas. Aunque lo que a mí me haría más feliz, como a tantos y tantos seres humanos que son sus víctimas, es que una orden internacional de arresto llegase a Murcia, oportuna y firme, para llevar a juicio a Netanyahu —a quien los gazíes, entre muchos otros, tienen por verdugo impune, con argumentos ciertamente de peso—, condenarle y encerrarle en prisión para el resto de sus días.
Pedro Costa Morata es profesor universitario y doctor en Ciencias Políticas y Sociología.
La Universidad Católica de San Antonio de Murcia (UCAM) ha decidido investir al Primer Ministro Israelí, Benjamín Netanyahu, Doctor Honoris Causa a través de la cátedra de Ética Política y Humanidades de esa universidad, dirigida por José María Aznar, quien ejercerá de padrino. La decisión de la UCAM nos parece incomprensible si tenemos en cuenta la política actual del Estado de Israel que vulnera sistemáticamente los derechos civiles del pueblo palestino. Esa política ha sido sancionada abiertamente por la Unión Europea, que ha aprobado una nueva directiva comunitaria que prohíbe cualquier financiación, cooperación o concesión de galardones a residentes en asentamientos judíos de Cisjordania y Jerusalén Este.
En ese contexto, para una universidad de ideario católico como la UCAM deberían ser especialmente relevantes los obstáculos que el estado israelí impone a los creyentes cristianos y musulmanes para acceder a los lugares santos, la política sistemática de intentar borrar las evidencias históricas de la población no-judía de palestina e incluso la persecución de dignatarios del credo ortodoxo.
En el ámbito académico, deben destacarse los obstáculos al ejercicio de los derechos a la educación superior como el estrangulamiento y los ataques militares a las universidades palestinas y las restricciones a las que son sometidos sus estudiantes, profesorado y personal administrativo. Por ejemplo, según el Centro por los Derechos Humanos en Gaza, desde que el gobierno israelí impuso en junio de 2007 un bloqueo absoluto, los estudiantes de Gaza están completamente ausentes de las instituciones académicas de Cisjordania cuando antes suponían un 35% del total de sus estudiantes. Asimismo, una encuesta publicada recientemente por la UNESCO señala que el 72% de los estudiantes palestinos encuestados no son optimistas en cuanto al futuro y esperan el estallido de una guerra en cualquier momento [1].
Finalmente, un informe de Ruhan Nagra publicado en 2013 sobre la situación del sistema educativo superior palestino concluyó: “Durante décadas Israel ha operado un amplio régimen de circulación interna y externa y ha impuesto restricciones de acceso en detrimento de la enseñanza superior palestina y en otros procesos de desarrollo económico y bienestar social en Cisjordania y la Franja de Gaza. Habida cuenta de su carácter arbitrario e indiscriminado, la inspiración política y el impacto perjudicial en la vida civil palestina, este amplio régimen restrictivo contraviene claramente el derecho internacional” [2].
Por otro lado, este galardón se otorga en el momento en que el gobierno liderado por el Primer Ministro Benjamín Netanyahu planea construir nuevos asentamientos ilegales en los territorios ocupados en 1967. Esta política ha llevado a la UE a decidir aplicar una resolución de Naciones Unidas que obliga a Israel a respetar la frontera de 1967. En su trayectoria política, Benjamín Netanyahu perteneció en su juventud a las fuerzas especiales israelíes y siempre se ha alineado con los sectores contrarios a una solución justa y negociada del conflicto palestino: en 2001 intervino públicamente para que el comité central del Likud rechazara la creación de un Estado palestino y en 2004 dimitió cuando el general Ariel Sharon, entonces primer ministro, decidió abandonar Gaza. Su ética política, por la que ahora lo premia la UCAM, quedó patente cuando en enero de 2010 siendo Primer Ministro, visitó la sede del Mosad para supervisar los últimos preparativos del asesinato en Dubai del líder de Hamás, Mahmud al-Mabhuh.
La política del Estado de Israel ha justificado el llamamiento de la sociedad civil palestina e internacional a una campaña de boicot las instituciones académicas israelíes en tanto esas instituciones no cesen en su complicidad con las políticas de ocupación, colonización y discriminación violatorias del derecho internacional. Esta campaña es similar a la que, en su momento, mostró eficazmente la postura de la comunidad internacional en defensa de los derechos humanos y civiles del pueblo de Sudáfrica contra el régimen de Apartheid. A esta campaña se están sumando numerosas organizaciones que suspenden sus relaciones institucionales y retiran sus inversiones en Israel, como la Universidad de Johannesburg (UBG), así personalidades académicas que se unen al boicot de esas instituciones como Stéphane Hessel, Arundhati Roy, Judith Butler, Naomi Klein, Ilan Pappe, y recientemente Stephen Hawking.
Desde la comunidad académica, vemos necesario denunciar y condenar la decisión de la UCAM de conceder este galardón académico por su contradicción con la tendencia europea y española de condenar la violación de las resoluciones aprobadas por organismos internacionales. No nos parece apropiado conceder dicho reconocimiento académico mientras Israel no respete el derecho a la educación superior de cientos de miles de alumnos, profesores y trabajadores en las universidades palestinas.
En consecuencia, llamamos a la UCAM a anular la decisión de otorgar este Doctorado Honoris Causa y suspender sus relaciones institucionales con Israel hasta que ese estado se atenga a la legislación internacional y cese el sistema de colonización y apartheid con el que somete a la población palestina.
Autónom@s por Palestina Cantoblanco, julio de 2013
Hace unos días me quedé estupefacto oyendo la radio, más que otras veces, tengo que añadir. El caso es que se iba a celebrar un partido de baloncesto entre el Maccabi de Tel Aviv y el Real Madrid y su entrenador realizaba unas declaraciones en las que señalaba que la del Maccabi era una de las canchas más temibles de Europa… ¿De Europa? En ese momento dejé lo que estaba haciendo y me pregunté si Israel está en Europa.
La radio seguía sonando y el locutor hablaba de la Euroliga de baloncesto, en la que se enmarcaba este partido. Mi asombro dio paso a la indignación al constatar que el estado racista de Israel, espada del imperialismo angloamericano en Oriente Medio, se inserta con total normalidad en un continente que no es el suyo. Algo que no sorprende a la mayoría de la población europea.
Indagando, descubrí que la Euroliga depende de la Confederación Europea de Baloncesto (FIBA Europa) entidad integrada por 51 países, de los que 50 están geográficamente en Europa, siendo uno de ellos, Turquía, bicontinental al compartir territorio en Europa y Asia. Israel representa pues, una anomalía absoluta, ya que su situación en el mapa es Oriente Medio, indiscutiblemente situada en el continente asiático.
En la mayor expresión de racismo, Israel no se relaciona culturalmente con sus vecinos, ni con Palestina, a la que mantiene bajo una criminal ocupación, ni con los demás países del área, la mayoría de los cuales son abiertamente hostiles a un estado que se ha forjado sobre la expansión militar basada en criterios religiosos.
No hay ningún atisbo de intención de una paz justa que dé lugar a una buena vecindad en el espacio geográfico sobre el que se asienta el Estado de Israel. Por eso la esquizofrenia de residir en tierra árabe pero pensar en occidental; alma judía, mente estadounidense y cuerpo europeo.
Mayor culpa tenemos nosotros, que permitimos la presencia en la Euroliga, en Eurovisión, en la Eurocopa, etc… de un país que practica el apartheid racista contra la población árabe dentro de sus fronteras y un estado de guerra permanente con Palestina, territorios ocupados o no.
Es como si a finales del siglo XX hubiéramos admitido a los racistas de Pretoria para que se desarrollaran deportiva y culturalmente alejados de su propia población negra. Cultura occidental, robo sudafricano. Puro cinismo racista elevado a la máxima potencia.
Este desatino tiene como finalidad la normalización, algo parecido al olvido en los casos de genocidio. Si se ve normal será aceptado, si se olvida no será juzgado. Admitiendo a un estado racista en nuestros espacios culturales y deportivos damos nuestro plácet al robo de tierras, a la ocupación, a los asesinatos extrajudiciales, a la deportación, a la tortura, al uso de fósforo blanco, a los bombardeos sobre población civil, … en definitiva, la aceptación del mal sobre otros seres humanos.
La normalización del crimen a nivel de estado es la banalización de la violencia como forma de política internacional, constituye la aceptación del horror institucionalizado. Haciéndolos nuestros iguales nos hacemos, a su vez, cómplices.
Cada gol, cada canción, cada canasta, son un tanto en la impunidad de un estado, como el israelí, que ni respeta ni pretende más ley que la del más fuerte, la suya.
Apoyemos al movimiento BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones).
Hemos tenido noticia de que el próximo mes de septiembre el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu será investido Doctor Honoris Causa por la Universidad católica de Murcia –UCAM–, a través de la cátedra de Ética Política y Humanidades, que dirige el ex presidente del gobierno español, José María Aznar, quien será el padrino del dirigente israelí.
Es de conocimiento público la situación de represión y violencia que el Gobierno de Israel, presidido por Netanyahu, despliega contra el pueblo palestino, tanto musulmán como cristiano, haciendo caso omiso de las resoluciones de Naciones Unidas y de las llamadas de la comunidad internacional.
El Gobierno de Israel cerca ciudades y pueblos, dentro de Cisjordania, con grandes alambradas de espinos, aislándolos completamente unos de otros. Está erigiendo, de Norte a Sur, un muro de 700 kilómetros de largo, para aislar y humillar al pueblo palestino. Soldados israelíes patrullan calles y mercados por las ciudades de Jerusalén, Hebrón, Ramalla…, atemorizando a la población palestina, cuya economía se ve estrangulada debido a la escasez de peregrinos y turistas. En algunas ciudades palestinas, los colonos israelíes han usurpado el agua para destinarla a sus nuevos asentamientos, que crecen sin cesar pese a la prohibición de Naciones Unidas.
Pero no es esta la actitud de todos los israelíes. En el Estado de Israel hay ciudadanos y ciudadanas, organizaciones e instituciones que están en desacuerdo con su Gobierno, condenan su política represiva y violenta contra el pueblo palestino, defienden el camino del diálogo un diálogo respetuoso con dicho pueblo y reclaman su derecho a la independencia.
Ante esta realidad, la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII y los Comités Óscar Romero del Estado Español manifestamos nuestro más radical rechazo al galardón concedido por la Universidad Católica de Murcia al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por considerarlo un insulto y un desprecio al pueblo palestino, un atentado contra los Derechos Humanos y una negación de la dignidad de este pueblo que habita con pleno derecho la tierra desde varios milenios. Nos parece un escándalo que una Universidad que se proclama católica actúe en contra de los más elementales principios de la Ética humanitaria y del Derecho Internacional y legitime actuaciones que lesionan los legítimos derechos del pueblo palestino.
En la encíclica Pacen in terris Juan XXIII llamaba a cristianos y no cristianos a construir la paz fundada en la libertad, la justicia y el amor. Monseñor Romero denunciaba proféticamente la “paz” basada en la represión y el miedo, y hacía un llamamiento a respetar el derecho a una vida digna. Jesús de Nazaret clamaba, indignado: “¡Ay de vosotros cuando todo el mundo os alabe, porque eso es lo que hacían los antepasados de esta gente con los falsos profetas!” (Lc 6,26). El salmista judío defendía el encuentro entre Bondad y Lealtad y el beso entre Justicia y Paz (Sal 85,10). Contra los deseos del salmista, Netanyahu ha conseguido una alianza entre la injusticia y la violencia para destruir al pueblo palestino, legítimo habitante de esos territorios desde milenios.
Si la Universidad Católica de Murcia no quiere ser cómplice de la sistemática agresión del Gobierno de Israel contra el pueblo palestino, debe renunciar a la concesión del doctorado honoris causa al primer ministro israelí. Todavía está a tiempo.
Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI)
La Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI), la Asociación de Profesores/as Universitarios/as y la Federación Palestina de Sindicatos de Profesores/as y Empleados/as Universitarios/as (PFUUPE) ve con gran preocupación la intención de la Universidad Católica de Murcia de honrar a Benjamín Netanyahu con un Doctorado Honoris Causa. Es a la vez cínico y difícil de creer que una universidad de prestigio como la Universidad Católica de Murcia quiera honrar a un primer ministro israelí cuyo historial está directamente ligado a una sucesión de crímenes de guerra. Otorgar esa distinción empañaría gravemente la imagen de la Universidad Católica de Murcia (UCAM). Y quienes han recibido este prestigioso título de manos de esa universidad quedarán también manchados/as por estar en compañía de tan connotado personaje.
Netanyahu es el primer ministro de un Estado que practica la forma más perniciosa de colonialismo y apartheid. El gobierno israelí somete al pueblo palestino a un sistema cruel de despojo y discriminación racial, y sus acciones han sido ampliamente reconocidas como violaciones del Derecho Internacional. Honrar a Netanyahu con un doctorado serviría para encubrir esas prácticas, haciendo que parezca normal seguir manteniendo relaciones con Israel. En noviembre de 2012, Netanyahu ordenó un ataque violento sobre la Franja de Gaza, donde murieron más de 150 civiles palestinas/os, incluidos 34 niños/as [1]. Organizaciones palestinas de derechos humanos han acusado a Israel de crímenes de guerra, incluyendo ataques deliberados contra personas e infraestructuras civiles.
Ese ataque fue sólo el episodio más reciente del castigo colectivo que Israel impone sobre el pueblo palestino. Israel viola sistemáticamente los derechos humanos básicos de las y los palestinos de las siguientes maneras:
Las y los palestinos en Cisjordania y la Franja de Gaza viven bajo una ocupación militar brutal e ilegal. Israel restringe la libertad de movimiento y de expresión; bloquea el acceso a la tierra, a la salud y a la educación; encarcela a líderes y activistas de derechos humanos sin cargos ni juicio; e inflige diariamente humillación y violencia en los más de 600 puestos de control militares y bloqueos de carreteras que estrangulan a Cisjordania. Al mismo tiempo, Israel continúa construyendo el muro ilegal en tierras palestinas e impulsando la expansión permanente y creciente de la red de asentamientos judíos ilegales, que dividen a Cisjordania en bantustanes.
Dentro de las fronteras de Israel, las ciudadanas y ciudadanos palestinos se enfrentan a un sistema creciente de apartheid, con leyes y políticas que les niegan los derechos de que goza la población judía. Estas leyes y políticas discriminatorias se aplican a la educación, la propiedad de la tierra, la vivienda, el empleo, el matrimonio y todos los demás aspectos de la vida cotidiana de las personas. En muchos aspectos, este sistema se asemeja asombrosamente a las leyes Jim Crow de EEUU y a la Sudáfrica del apartheid.
Desde que en 1948 despojó y expulsó a más de 750.000 personas palestinas con el fin de formar un estado judío exclusivista, Israel le ha negado a las y los refugiados palestinos el derecho internacionalmente reconocido a regresar a sus hogares y tierras. Israel también continúa expulsando a la población palestina de sus hogares en Jerusalén y en el desierto del Naqab (Negev). Hoy en día hay en el mundo más de 7 millones de refugiadas/os palestinas/os que todavía están luchando por el derecho a regresar a sus hogares, como todos los y las refugiadas del mundo.
En Gaza, los y las palestinas son objeto de un cerco criminal e inmoral desde 2006. Como parte de este sitio, Israel impide la entrada de medicamentos, velas, lápices de colores, ropa, zapatos, mantas, pasta, té, café, chocolate y también libros para el millón y medio de personas encarceladas en la prisión al aire libre más grande del mundo [2].
¿Se puede honrar a un primer ministro tan ignominioso con la conciencia tranquila?
En los últimos años, y para salvar su deteriorada imagen, Israel ha redoblado sus esfuerzos por promocionarse como una democracia liberal ilustrada [3]. Los títulos de honor juegan un papel clave en esta campaña de la “marca Israel” [4]; al conferirlo al primer ministro, vosotros estáis sirviendo a la política de legitimación del gobierno israelí, y afirmando su calidad de miembro del privilegiado club occidental de democracias liberales y “cultas”. Y al hacer esto, estáis haciendo la vista gorda a la continua ocupación, colonialismo y apartheid israelí, y echando sal en las heridas abiertas por las injusticias perpetradas contra nuestro pueblo.
En 2004, en respuesta a las atrocidades cometidas por Israel, e inspirándose en el exitoso boicot cultural a la Sudáfrica del apartheid, y con el apoyo de importantes sindicatos y grupos culturales palestinos, PACBI hizo un llamamiento a boicotear las instituciones involucradas en la ocupación y el apartheid israelíes [5]. El movimiento de boicot, desinversión y sanciones (BDS) adopta una estrategia no violenta y moralmente consistente para exigir que Israel sea juzgado por las mismas normas internacionales de derechos humanos que el resto de los países. El movimiento BDS pide a las y los artistas que atiendan el llamamiento al boicot hasta que «Israel se retire de todos los territorios ocupados en 1967, incluida Jerusalén oriental; desmantele todas sus colonias ubicadas en esas tierras; acate todas las resoluciones de Naciones Unidas relativas a la restitución de derechos a los y las refugiadas palestinas, y desmantele su sistema de apartheid» [6].
Una vez más, como pueblo originario oprimido, apelamos a vosotros/as y os pedimos respetar nuestra estrategia de resistencia y mantener el más alto nivel de respeto por los derechos humanos de las y los palestinos. Es necesario tomar decisiones valientes en apoyo al pueblo palestino, del mismo modo que se apoyó al pueblo sudafricano, mucho tiempo antes de que se pusiera de moda hacerlo. Los criminales de guerra israelíes deben ser boicoteados, no recompensados.
Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI) Federación Palestina de Sindicatos de Profesores/as y Empleados/as Universitarios/as (PFUUPE) Asociación de Profesores/as Universitarios/as Palestinos/as