Entrevista a Omar Barghutti, Boikot Desinversiones por SODEPAZ
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¿Por qué el boicot a Israel? Entrevista a Sergio Yahni
Sergio Yahni
Lo que sigue es una entrevista con Sergio Yahni sobre la situación en Gaza, las manifestaciones contra la guerra en Israel, el boicot y los objetivos del gobierno israelí.
Entrevista a Sergio Yahni, Director de Programas del Alternative Information Center (AIC) y miembro de Alternatives International Governance Board.
En su opinión, ¿qué papel desempeña actualmente la estrategia israelí de disuasión a largo plazo? ¿Y cuáles son los objetivos a largo plazo de las políticas israelíes?
El ataque militar israelí contra Gaza es un poco más complicado de lo que pudiera parecer. El estado de Israel se creó en 1948, en medio de una guerra que había comenzado en noviembre del año anterior y desde entonces su política implica que Israel no puede obtener una victoria definitiva sobre los países árabes y sus ejércitos. Por lo tanto, su objetivo político consiste en disuadir a esos ejércitos de que ataquen al estado de Israel, pues piensa que el que esos países comprendan que no pueden conseguir una victoria contra Israel marcará la diferencia y como resultado se hará la paz. Esa estrategia de disuasión consta de dos elementos principales: uno es la capacidad militar de Israel con armamento convencional, el segundo se refiere a su armamento nuclear.
Esta estrategia resulta problemática cuando hablamos de una guerra asimétrica. En ese tipo de guerra, las organizaciones tipo guerrilla (como la OLP hasta que comenzó el proceso de paz en 1992, Hamas, Hezbollá) saben que son el lado más débil. Pero no tienen por qué serlo. Por el contrario, aún sabiendo que son más débiles, siguen tratando de atacar a Israel, sin hacer caso de esa debilidad. Por lo tanto, la estrategia de disuasión de Israel entra en crisis: no se puede disuadir a quienes ya están disuadidos. No se puede matar a quien ya está muerto.
En esa estrategia, el otro componente es la huelga popular a largo plazo: eso es lo que podemos ver en el caso de Hamas y Hezbollá, y con la OLP en el pasado. Hezbollá al comienzo y Hamas en la actualidad tratan de conseguir sus objetivos copiando la estrategia de disuasión de Israel, llevando misiles al campo de batalla. Los misiles son las herramientas de Hamas y Hezbollá para disuadir a Israel de que emprenda acciones militares.
En uno de sus últimos artículos, usted hablaba de un “embargo de la información”. ¿Podría explicar este concepto? Y ¿en qué medida está conectado con la falta de crítica dentro de la sociedad israelí?
No, yo no creo que haya una falta de crítica. Tras esta guerra entraremos en una nueva etapa de la democracia israelí, pues estamos lidiando con una guerra asimétrica e Israel está adoptando algunas estrategias muy concretas. Dado que no se puede disuadir a un grupo guerrillero que ya hemos asumido que es más débil, el objetivo político en esta confrontación consiste en exterminar a esa organización guerrillera. Esta práctica no es nueva, ya la usaron los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. En Alemania, el objetivo no era disuadir a los partisanos, sino acabar con la resistencia militar. Tras la guerra mundial, esta táctica la usó el Ejército francés en Argelia, las fuerzas de la Contra en Latinoamérica, y ahora la adopta Israel. Esta guerra de exterminio se puede describir sin dificultad como una guerra genocida: no se trata de un choque con una organización guerrillera encaminado a obtener una victoria convencional, sino a llevar a cabo un genocidio que extermine el marco político de la resistencia. Este tipo de guerra incluye a todas las diversas formaciones políticas que se hallan tras las organizaciones guerrilleras, no solo los combatientes. Este modus operandi es muy similar al usado por el Ejército francés en Argelia que resultó en un millón de muertos o al de las guerras que tuvieron lugar en Argentina y Chile.
…y el sistema de propaganda actúa para permitir que se produzcan estas acciones…
El embargo sobre la información no forma parte de un sistema de propaganda, sino que es parte de la estrategia militar. Los estados, como Alemania en los años 40, Francia en los 50, Argentina en los 70 e Israel actualmente no llevan a cabo un embargo de los medios para proporcionar su propia información, sino para perpetrar un genocidio. Junto a ese embargo, tenemos el sistema de propaganda que intenta a toda costa encontrar justificaciones para ese genocidio.
…justificaciones como el “derecho a defenderse”…
Exacto, el derecho a defenderse, a impedir que los terroristas ataquen tu territorio, etc.; el embargo de los medios pertenece a la estrategia militar. Es importante subrayar que los medios internacionales no dan voz a menudo a la amplia gama de voces críticas del interior de Israel. Estas críticas las protagonizan sobre todo ciudadanos palestinos de Israel, pero también los numerosos ciudadanos israelíes que han participado en manifestaciones en estos días: más de 100.000 personas fueron a una sola manifestación en Tel Aviv. Estas personas son todas ciudadanas de Israel, sujetos de su vida política. La falta de responsabilidad de los medios internacionales consiste en no presentar la complejidad del conflicto, al describirlo en términos simplistas: de un lado, los palestinos y de otro, los israelíes, que se matan unos a otros. Dentro de la sociedad israelí hay críticas contra la guerra, incluso en Sderot hay una asociación llamada “Otra voz en Sderot”, que se opone a esta lógica unidimensional de la guerra. Los medios internacionales, al ocultar la complejidad de las posiciones en el interior de la sociedad israelí con relación al conflicto, perpetúan su visión simplista de la guerra.
También tendríamos que tener en cuenta de que el régimen israelí está cambiando como resultado de esta guerra. Está adoptando medidas más duras contra la oposición en el interior del país: más de 500 personas han sido arrestadas por participar en manifestaciones o han sido sacadas de su casa porque son oposición al régimen. Dos partidos políticos (Balad y Lista Árabe Unidad Ta’al, que representan a la minoría árabe –NDR) que tienen un total de seis diputados en la Knesset, fueron ilegalizados ayer. Se aprecia un cambio en el enfoque político, que va más allá del marco democrático.
Hoy se cumplen 18 días de ataques contra Gaza. Las tropas israelíes están usando también una “estrategia de guerra psicológica”: ¿qué nos puede contar sobre esto? ¿Cree que esta táctica ayuda al ejército israelí a debilitar la resistencia de Gaza o puede tener el efecto contrario, es decir, puede contribuir a incrementar el apoyo popular a Hamas y a los otros grupos militantes?
Este tipo de guerra lo desarrolló primero el ejército francés durante el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial en Argelia y luego lo copiaron otros ejércitos. Esta estrategia, que incluye repartir panfletos, llamar a la gente por teléfono para que dejen sus hogares antes de bombardearlos, tiene como objetivo promover el desplazamiento de la población, pero resulta interesante observar que nunca ha tenido éxito. En Francia el ejército pensó que podrían conseguir la exterminación prácticamente total del FLN argelino, pero apenas unos pocos años después Argelia fue liberada. En Argentina se produjo una masacre muy similar a ésta: de 1976 a 1983 la dictadura de Videla consiguió acabar con el marco político del grupo guerrillero Montoneros, cuyos seguidores ahora gobiernan el país. Para ganar esta guerra, Israel tiene que exterminar a cada palestino y cada palestina que apoye a Hamas, ésta es la única alternativa. La victoria se Hamas se logrará simplemente manteniéndose con vida. Cuando a Israel se le imponga un alto el fuego, los miembros de Hamas que sobrevivan alzarán la bandera proclamando su victoria. Este es el tipo de guerra que Israel va a perder, porque no tiene otra alternativa.
Fuera de Israel, los medios están diciendo que Hamas está usando escudos humanos, que se ocultan en hospitales, en escuelas…
Los soldados israelíes no saben dónde se esconden los luchadores de Hamas y lo que la prensa israelí manifiesta es fundamentalmente su falta de conocimiento. Israel llevó a cabo una gran masacre, no saben a cuánta gente de Hamas mataron, no pueden definir el daño infligido a la capacidad militar del movimiento. Así que en este mismo momento los expertos militares tratan de aferrarse a parámetros insignificantes, como la disminución en un 50% en el lanzamiento de misiles. Pero no saben… Si los soldados israelíes controlan una zona, Hamas obviamente no la puede usar para lanzar misiles, pero si se mueven, los militantes comenzarán a lanzarlos de nuevo desde ahí. Solo podemos argumentar que estamos ante una especie de guerra genocida.
¿Cuáles serían las estrategias para una acción efectiva de defensa desde el extranjero?
Lo más inmediato en este momento es promover un boicot contra Israel. Contamos con el ejemplo turco, quizá la forma más efectiva de defensa. Han prohibido a los equipos deportivos israelíes que jueguen en su país y han boicoteado los productos del Mar Muerto. Necesitamos un boicot popular: varios miles de personas que no compren productos israelíes, y que impidan a cualquier futbolista israelí el jugar fuera. Para hacer una acción de boicot, hasta en Italia, hay que impedir incluso que actúen cantantes o músicos israelíes. Israel hace lo que hace no en vano, estamos en las garras de una ideología neoconservadora. Aunque usan herramientas democráticas, sus creencias son antidemocráticas. Italia es un caso bastante evidente de políticas antidemocráticas, que puede seguir pareciendo una democracia, pero no lo es. Esto no solo sucede en Italia o Israel, se trata de un proceso global. El apoyo popular está creciendo, normalmente los gobiernos apoyan a Israel a menos que la gente les fuerce a dejar de hacerlo. El movimiento popular en este momento tiene el papel de movilizar, de boicotear, de presentar demandas judiciales, de no permitir a sus gobiernos que sigan siendo cómplices del estado de Israel.
¿Deberíamos tratar de generar un consenso internacional entre la gente para boicotear a Israel a gran escala?
Deberíamos avanzar en la promoción del boicot, contamos con un enorme consenso internacional, se han producido manifestaciones masivas, en Europa más de un millón de personas se ha movilizado en apoyo del pueblo palestino. Deberíamos avanzar en la promoción del boicot.
¿Existe una lista de productos a boicotear?
Se va a lanzar una página web (www.whoprofits.org) que incluye a todas las compañías, israelíes o extranjeras, sus actividades, cómo trabajan y cómo se benefician de la ocupación de los Territorios Palestinos.
¿Son las manifestaciones una forma efectiva de convencer a las instituciones políticas o asociaciones deportivas para que adopten medidas sólidas de boicot?
La mejor herramienta es siempre la movilización popular. Los políticos de izquierda en Europa dicen una cosa y hacen otra. Expresan su solidaridad con los palestinos pero de facto apoyan a Israel. No estoy diciendo que no necesitemos a los políticos en absoluto, pero necesitamos la movilización popular para marcar unos límites. “¿Quieres ser de izquierdas?” debería decir la gente. “Nosotros somos la izquierda, vosotros sois nuestros trabajadores, trabajáis para nosotros, no al revés.” Los políticos presuntamente de izquierdas en Europa se han convertido en meros burócratas. La gente debería decir “Nosotros somos los votantes, si te limitas a hacer lo que tú quieres, no te votaremos.” Este debería ser el juego: no más votos para evitar que la derecha domine el parlamento, sino votos para aquellos que nos representan en el discurso y en los actos.
Creo que el papel que desempeña Palestina actualmente para la sociedad civil internacional es similar al que tuvo Vietnam en los años sesenta. Palestina tiene un status simbólico, es una nación que resiste una terrible ofensiva por parte del imperialismo, pero los palestinos no se rinden. No es una cuestión de tener los líderes políticos más inteligentes ni de ser la mejor gente del mundo: la lucha palestina simboliza también nuestro derecho a resistir contra la globalización y contra cualquier tipo de opresión.
http://www.bigcampaign.org
http://www.bdsmovement.net
http://www.alternativenews.org/content/view/1557/104 -

¡No a Eurovegas! ¡No al sionismo!
¡NO A EUROVEGAS! ¡NO AL SIONISMO!
Desde hace más de 60 años, el Estado de Israel continúa con su política de ocupación de tierra palestina a la vez que somete al pueblo palestino a una violación continua de sus derechos y un régimen de Apartheid. Sin embargo, la comunidad internacional sigue concediendo una total impunidad a la ocupación israelí por sus crímenes. En este hecho tienen una gran influencia los intereses de determinados actores y su complicidad con la colonización sionista. Un ejemplo de estos actores es Sheldon Adelson, que además de destacarse por sus prácticas fraudulentas, su lucha contra los derechos sindicales, su defensa de la derecha neoliberal, etc., se destaca por su apoyo al sionismo más extremista.
Este millonario, que ha declarado públicamente que habría preferido haber hecho el servicio militar en el ejército israelí en vez de en el ejército de los EEUU y que espera que su hijo crezca para “ser un francotirador de las Fuerzas Armadas Israelíes”, es el propietario de uno de los periódicos gratuitos de mayor tirada en el Estado de Israel, Israel Hayom, que apuesta por la línea sionista más radical y defiende la expulsión total del pueblo palestino de su tierra. Por otra parte, mantiene una estrecha relación con el Primer Ministro Israelí, Benjamin Netanjahu, y financia a su partido, el Likud, y sus campañas electorales. Además, Adelson financia otras organizaciones sionistas como Birthright Israel o One Jerusalen, que defienden la construcción de nuevas colonias israelíes.

Manifestación de las plataformas Eurovegas NO y Detengamos Eurovegas Alcorcón. Su apoyo del sionismo más extremista también se refleja en su intervención en la política estadounidense. Adelson empieza a aparecer en los medios de comunicación en 1993, cuando financió la creación de un grupo para presionar al gobierno de los EEUU de trasladar su embajada en el Estado de Israel de Tel Aviv a Jerusalén. Así mismo juega un papel relevante en la financiación de candidatos a la presidencia en Estados Unidos que mantenga posiciones favorables a sus intereses, entre estos, la defensa de la colonización sionista. Por ejemplo, después de que el candidato a las primarias de 2012 del Partido Republicano, Newt Gingrich, declarara que el pueblo palestino era “un pueblo inventado”, Adelson se lo recompensó con 5 millones de dólares y, en Enero de 2012, había donado alrededor de 13 millones de dólares a su campaña. Tras su derrota, apoyó después la candidatura de Romney en las elecciones presidenciales de 2012, siendo los Adelson los principales donantes a su campaña, con 10 millones de dólares. Con sus donaciones, también contribuye a la financiación de la Coalición Republicana Judía (RJC), a la del Partido Republicano estadounidense y el Comité Americano-Israelí de Asuntos Públicos, dos poderosos grupos de presión pro-sionistas.
El proyecto de Eurovegas, es un eslabón más de esta cadena, como lo demuestra el hecho de que, cuando Adelson ha visitado el Estado español, lo ha hecho acompañado de diplomáticos y empresarios relacionados con las relaciones económicas, comerciales y políticas entre el Estado de Israel y el Estado español.
Todo ello se añade al conjunto de razones que nos llevan a oponernos al proyecto de Eurovegas.
¡No a la financiación de la ocupación sionista! ¡No a la cesión de nuestros derechos!
¡BOICOT A ISRAEL! ¡BOICOT A EUROVEGAS!
BDS Madrid.
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Twitter: @BDSMadrid -

Al día siguiente, la ocupación continúa
La votación en las Naciones Unidas ha establecido un cambio de estatus nominal, mejorando la situación tenida hasta ahora por los palestinos al acceder a la categoría de Estado observador con unas fronteras anteriores al alto el fuego de 1967. En todo caso inferiores al Plan de Partición de las propias Naciones Unidas de la Palestina histórica, en ese momento colonia británica.
Pero este elemento es un punto de partida. No el final. Sigue la ocupación israelí. Y sigue el problema de los refugiados palestinos que tienen el derecho al retorno como cualquier otra población desplazada por la guerra y los conquistadores. Ese derecho que las potencias occidentales han hecho cumplimentar a amplias poblaciones castigadas por el conflicto de los Balcanes y en otros lugares.
Pero, además, la causa palestina incluye la situación de la minoría árabe israelí. Ésta está sufriendo junto con el resto de la población palestina un régimen de apartheid, con leyes racistas y discriminatorias. Desde el Fondo Nacional Judío a las leyes sobre ciudadanía; desde la distribución presupuestaria a los lugares de residencia y política urbanística; la calidad de la enseñanza y la formación profesional y las prácticas de contratación laboral que determinan unos itinerarios profesionales de descualificación y escasa promoción, repitiéndose círculos de pobreza y marginación.
En los Territorios Ocupados de Cisjordania, que incluye Jerusalén, y Gaza la economía palestina está colonizada, sin posibilidad de intercambio comercial y encima subsidia a la economía colonizadora pagando precios del agua (dejando la cuestión de la cantidad) más cara. Las tiendas palestinas están llenas de productos israelíes, incluso de las colonias, porque si no estarían desabastecidas. La población palestina que obtiene recursos en muchos casos provenientes de la ayuda internacional y la propia ayuda en infraestructuras está obligada a comprar a la colonizadora Israel que se encuentra en la práctica sin obligaciones como potencia ocupante, según la Convención de Ginebra y, encima, con la posibilidad de hacer negocios sufragados por el conjunto de la comunidad internacional.
Todos conocemos como el Muro hiere y penetra en Cisjordania, y que a pesar del Dictamen de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, los valedores de la puesta en marcha de las consecuencias del mismo no las han puesto en vigor.
Es decir, que ahora que ya hay un ‘Estado observador’ puede ocurrir que la comunidad internacional se quiera olvidar de que todos los problemas subsisten y que se mantienen sus responsabilidades, y que si no son proactivos en la resolución del problema de la ocupación israelí sobre los palestinos ésta puede agravarse.
Si Israel hace una política racista y mantiene la ocupación, lo que se ha reconocido por parte de la comunidad internacional, ¿es que el Estado observador de Palestina lo forman los bantustanes segregados que pululan en el archipiélago de Samaria, al igual que el intento de la racista Sudáfrica con la creación de ‘miniestados’ étnicos no blancos? ¿Se acepta la limpieza étnica desarrollada por la ideología sionista?
Si los productos de las colonias israelíes tienen libre circulación comercial en el mundo, si no se revisan los acuerdos de libre comercio con la potencia ocupante, se mantienen los intercambios militares con la misma y los palestinos son alimentados hasta la línea de la hambruna o lo que den de sí los presupuestos de la UNRWA, ¿daremos pasos en la dirección de una mejora de la situación o reforzamos la política de colonización y exclusión israelí?
Si los ciudadanos palestinos no tienen las mismas oportunidades de prosperar y realizarse como personas normales y vivir en sus hogares como cualesquiera otros, ¿no estamos disfrazando nuestra complicidad con el ocupante israelí sobre la racionalidad y la justicia, dando pábulos a que la conquista militar hace el derecho frente a los principios de convivencia y respeto a los derechos humanos?
Ese es el reto. Y tanto palestinos como israelíes tienen que resolverlo. También la comunidad internacional.
Santiago González Vallejo es miembro del Comité de Solidaridad con la Causa Árabe.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=160017
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¿Es Cisjordania la siguiente?
MJ Rosenberg
El Primer Ministro Benjamín Netanyahu espera que los EEUU protejan a Israel de una rebelión palestina, dice el autor [EPA]
Si el Gobierno de Benjamín Netanyahu y su lobby en Washington fueran racionales, se apresurarían a planear la evacuación de Israel de los Territorios Ocupados, y a promover la creación de un estado palestino en Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este.
Esto se debe a que habrían entendido que la revolución árabe no se parará a las puertas de Cisjordania, especialmente cuando es la ocupación lo que une virtualmente a todos los árabes y musulmanes en una furia compartida.
Por lo que respecta a los propios palestinos, observan las revoluciones con una combinación de alegría y humillación. Otros árabes se están liberando de los tiranos locales mientras que ellos siguen bajo una ocupación extranjera que cada día se hace más onerosa – particularmente en Jerusalén Este. Mientras otros árabes se deleitan con lo que han logrado, los palestinos siguen siendo víctimas, y como tal son vistos.
No va a durar. Los palestinos se rebelarán, como lo han hecho los otros árabes, y acabará la ocupación.
Pero depende de los israelíes ayudar a decidir cómo acabará (así como dependió del gobierno de Mubarak y del ejército egipcio decidir si el régimen caería a sangre y fuego o aceptar lo inevitable).
Los errores de Gaza
Para Israel, eso significa aceptar los términos de la Iniciativa de la Liga Árabe (incorporando las Resoluciones de Naciones Unidas 242 y 338) y negociar las tierras ocupadas por una paz total y la normalización de las relaciones con el mundo árabe en su totalidad. O puede aferrarse a un estatus quo insostenible.
Pueden esperar el estallido, pensando que pueden contenerlo e ignorar el hecho de que las armas que pueden usar contra cualquier invasor extranjero no pueden ser usadas contra una población civil ocupada. Esto es especialmente cierto en la era de Al Yazira y de Twitter, Facebook, y demás.
Los israelíes de derechas y su loby en Washington invariablemente responden a este argumento afirmando que es imposible abandonar Cisjordania, señalando la experiencia en Gaza. Se retiraron y solo para que su propio territorio más allá de la frontera fuera bombardeado por militantes que se habían hecho con el control en cuanto las Fuerzas de Defensa Israelí (FDI) tropas se fueron a casa.
Esto es verdad y de hecho podría pasar de nuevo si la ocupación israelí finalizara como resultado de un levantamiento popular.
Pero Gaza solo puede servir como precedente si Israel abandona el territorio sin negociar los términos de su salida. Israel se fue de Gaza cuando los palestinos hicieron que el coste de permanecer allí fuera demasiado elevado. Pero, más que negociar su salida, Israel simplemente se fue.
Mentalidad colonial
En un acto de arrogancia colosal típica de Ariel Sharon, el ex primer ministro, se retiraron unilateralmente. No sólo rechazaron negociar los términos de su retirada con Mahmud Abbas, el presidente palestino, Sharon se negó incluso a avisar por adelantado a la Autoridad Palestina (AP) sobre el día y la hora de su salida.
Si lo hubieran hecho así, la AP hubiera podido prevenir el caos que se produjo a continuación. Pero no lo hicieron. Sharon, completamente desdeñoso de los palestinos, se comportó como si Israel fuera la Bélgica del siglo XIX y Palestina fuera el Congo. Ni siquiera se contempló la posibilidad de consultar a los nativos.
El gobierno israelí tendría que estar completamente loco si permitiera que volviera a darse esa experiencia . Pero es probable que eso pase si Israel se ve forzado a irse, más que negociar su salida.
Afortunadamente, tanto los israelíes como los palestinos ya han elaborado planes detallados para garantizar la seguridad mutua tras la retirada israelí. De hecho, la Autoridad Palestina ya utiliza esos planes para mantener la seguridad en Cisjordania y, con ayuda israelí, prevenir ataques a Israel desde los territorios que controla.
Protocolos similares se deberían elaborar con las autoridades de Hamas en Gaza. Hamas ha afirmado repetidamente que aceptaría los términos de cualquier acuerdo con Israel elaborado por la Autoridad Palestina y aprobado por el pueblo palestino en referéndum.
¿A qué está esperando Israel?
¿Honestamente puede ver la manera en que Oriente Medio ha evolucionado en 2011 y creer que la ocupación durará para siempre? ¿Puede tener tan poco respeto por los palestinos como para considerarlos incapaces de hacer lo mismo que los egipcios, los libios y los tunecinos?
¿O es que Netanyahu simplemente cuenta con que Estados Unidos vendrá en su ayuda cuando llegue lo inevitable? Eso sería un grave error. Una cosa es pensar que Estados Unidos sea presionado por el lobby israelí para que vete una resolución sobre los asentamientos. Otra muy distinta es pensar que cualquier cosa que hagan los EE.UU. pueda preservar la ocupación.
La protección de EE.UU.
De hecho, tras las votaciones de la semana pasada, es dudoso que el pueblo palestino (aparte de algunos peces gordos) se preocupe ya de lo que piense EE.UU.
No, es cosa de Israel defender a Israel. Y eso significa acabar con la ocupación, en términos acordados con los palestinos, más que permitir que finalice con violencia, una violencia que cruzaría la frontera y amenazaría la propia supervivencia de Israel.
¿Por qué Israel no puede ver esto? ¿Los fanáticos del gobierno israelí (los colonos y los partidos religiosos) han decidido que más vale que no haya ningún Israel que no tener un Israel sin Cisjordania y sus asentamientos?
Porque esta es la forma en que Israel se está comportando: como si Ariel, Hebrón y Maale Adumim valieran más que Tel Aviv, Haifa, y las partes judías de Jerusalén.
Es una especie de locura.
MJ Rosenberg es miembro senior de política exterior en Media Matters Action Network. Este artículo apareció primero en Foreign Policy Matters, parte de Media Matters Action Network. Se puede seguir el trabajo de MJ en Facebook o en Twitter.
Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no reflejan necesariamente la línea editorial de Al Yazira.
Fuente: Al Yazira: http://english.aljazeera.net/indepth/opinion/2011/02/2011222211617377989.html
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¡Detengan una nueva masacre israelí en Gaza! ¡Únanse ya al boicot contra Israel!
Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo.Palestina ocupada, 15 de noviembre de 2012.El 8 de noviembre, Israel lanzó un ataque contra la población civil en la Franja de Gaza ocupada y sitiada, matando al niño de trece años Ahmad Abu Daqca cuando jugaba al fútbol con sus amigos. Para el 14 de noviembre, Israel había intensificado sus ataques sobre Gaza y comenzado a ejecutar un plan intensivo de agresiones que, en el momento de escribir esta información, había matado al menos a 15 palestinos, entre ellos 6 niños, y herido a otras 150 personas, en su mayoría civiles.
A pesar de las informaciones sesgadas de los medios occidentales que afirman lo contrario, es evidente que Israel ha iniciado e intensificado este nuevo ataque [1] en vísperas de sus próximas elecciones parlamentarias, haciendo honor a la tradicional fórmula israelí de “cadáveres palestinos por votos” [2].
Vale la pena recordar que la gran mayoría de la población de Gaza está formada por refugiados de la limpieza étnica llevada a cabo por las milicias sionistas y posteriormente por el Estado de Israel durante la Nakba de 1948. Israel sigue impidiendo el regreso a sus lugares de origen, a pesar de que la ONU ha reconocido su derecho a hacerlo.
Esta agresión beligerante es el ataque israelí más asesino e inhumano sobre población palestina desde la masacre de Gaza de 2008-2009, cuando murieron más de 1.500 palestinos y más de 5.000 resultaron heridos, en su mayor parte civiles. Hasta ahora, Europa y Estados Unidos han conseguido impedir el recurso palestino ante los mecanismos internacionales de justicia para que Israel responda por los crímenes contra la humanidad que se cometieron durante la masacre y que fueron documentados por una Misión de Investigación de la ONU así como por un equipo de expertos juristas internacionales enviados por la Liga Árabe. Es preciso adoptar medidas urgentes para evitar que Israel vuelva a actuar con la misma impunidad.
Los millón seiscientos mil palestinos de Gaza han soportado lo peor de la impunidad y la violencia israelí. Están sometidos a un asedio medieval, sufriendo una inseguridad alimentaria creada deliberadamente y frecuentes episodios de terrorismo de Estado israelí. Es el deber de todo aquel que apoye el derecho internacional y los derechos humanos universales exigir a Israel que responda por sus crímenes mediante una serie de medidas efectivas como las que propone el movimiento global propalestino por el Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS).
El Comité Nacional Palestino para el Boicot, la Desinversión y las Sanciones (BNC), la coalición más amplia de la sociedad civil palestina, de la que forman parte todos los principales partidos políticos, sindicatos, movimientos sociales y redes de ONG hace un llamamiento:
– A las personas conscientes de todo el mundo, para que intensifiquen la campaña de BDS que obligue a Israel a responder de sus actos, y a que presionen a sus gobiernos para que suspendan inmediatamente la venta de armas a Israel, pongan en marcha sanciones al comercio y lleven ante la justicia a las autoridades y personal militar israelí que participaron en los crímenes contra los palestinos de Gaza, en todos los niveles.
– A las organizaciones de la sociedad civil, incluyendo sindicatos, universidades, grupos de estudiantes y ONG, para que boicoteen los productos israelíes, se desvinculen de todas las empresas israelíes e internacionales que sean cómplices con la ocupación israelí y su régimen de apartheid, y pidan a sus gobiernos que impongan embargos militares y sanciones comerciales a Israel.
– A los gobiernos, especialmente a los gobiernos árabes y amigos, para que cumplan con su obligación legal de proteger el derecho palestino a la vida y a la autodeterminación e impongan sanciones a Israel para que acabe inmediatamente con este ataque e interrumpa su asedio ilegal a la Franja de Gaza ocupada, así como las políticas de colonialismo y apartheid que oprimen al pueblo palestino.
Tal y como demuestra este nuevo ataque sobre la población de Gaza, Israel continuará con su beligerancia, sus agresiones y su terrorismo de Estado a menos que se vea obligado a pagar por sus crímenes contra los palestinos, libaneses y otras poblaciones árabes. Tal y como lo demuestran los siete años de movimiento global BDS y la larga historia de la solidaridad internacional con la lucha contra el apartheid en Sudáfrica, la forma de solidaridad más eficaz, sostenible y moralmente consistente con el oprimido es la que desarrolla la sociedad civil internacional y las personas de conciencia de todo el mundo mediante la aplicación de boicots, desinversiones y sanciones contra el opresor y contra todas las instituciones que conspiran para mantener y justificar su opresión.
Es hora de apoyar activamente la campaña de Boicot, desinversiones y sanciones (BDS) contra Israel. Es el camino más llano para lograr la libertad, la justicia y la igualdad de los palestinos y de toda la región.
Notas
[1] Para una explicación detallada de cómo Israel inició este nuevo ataque, véase http://imeu.net/news/article0023227.shtml
[2] http://www.thedailybeast.com/articles/2012/11/15/bodies-for-ballots.html
Fuente original: http://www.bdsmovement.net/2012/stop-a-new-israeli-massacre-in-gaza-boycott-israel-now-10030
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Cinco formas efectivas de apoyar a Gaza por medio de Boicot, Desinversiones y Sanciones
Cinco formas efectivas de apoyar a Gaza por medio de Boicot, Desinversiones y SancionesMovimiento BDSComo bien lo demuestra la nueva agresión sobre el pueblo de Gaza, Israel continuará con su beligerancia y terrorismo de Estado a menos que se le haga pagar un fuerte precio por sus crímenes en contra de los palestinos, los libaneses y otros ciudadanos árabes.
La sociedad civil palestina ha llamado a hacer una campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) como la manera más efectiva de para que la sociedad civil internacional y la gente consciente en el mundo muestre su solidaridad con la lucha palestina, y haga responsable a Israel -y a sus cómplices- de la ocupación, colonización y apartheid que realizan. El movimiento global, liderado por el movimiento BDS desde Palestina, ha logrado un inspirador y espectacular éxito, causando daño económico a las compañías que apoyan los crímenes israelíes, persuadiendo artistas para que no se presenten en Israel, ganando el apoyo de muchas iglesias, sindicatos y movimientos sociales, así como presionando a los gobiernos a que tomen acciones. Aquí presentamos 5 formas para expresar solidaridad efectiva con el pueblo palestino en Gaza y en el resto del mundo: 1. Boicotea a Israel! No compres productos israelíes.
Las ganancias por las exportaciones realizadas desde Israel ayudan a financiar al gobierno israelí y por lo tanto a sus crímenes contra el pueblo palestino. Niégate a comprar productos israelíes y dile a los vendedores que lo estás haciendo. Persuade a tus amigos y familia para que también paren de comprar productos israelíes.2. Súmate a una campaña activa de BDS o empieza una nueva.
Inicia acciones en tu institución, sindicato, grupo, etc… contra las compañías y organizaciones que apoyan y se enriquecen con el sistema de opresión que los israelíes mantienen sobre el pueblo palestino.Por ejemplo, en los Estados Unidos muchos de los que han iniciado campañas han presionado a varios fondos de pensiones a que dejen de invertir en Caterpillar, una compañía que produce buldóceres que se usan para destruir casas palestinas.
Entidades estatales alrededor del mundo han sido presionadas satisfactoriamente para detener la concesión de contratos para los servicios públicos de Veolia, una compañía que provee de infraestructura a las colonias ilegales israelíes. Veolia ha perdido contratos que suman alrededor de 14 Billones de dólares resultado de las campañas BDS.
Algunos/as que realizaron la campaña de BDS persuadieron a un gran banco para que dejara de invertir en G4S, una firma privada de seguridad que está involucrada en Israel con crímenes contra prisioneros palestinos, algunos de ellos niños.
Puedes encontrar más información acerca de las campañas que se están llevando a cabo en tu área contactando a las organizaciones locales de solidaridad con Palestina. Hay una gran base de grupos solidarios con Palestina acá, o puedes escribirnos para aconsejarte a quien contactar o como empezar una nueva campaña de BDS.
3. Organiza una acción de protesta BDS
Manifestaciones, pancartas públicas, hacer un flashmob (baile colectivo llamando inesperadamente la atención), son excelentes maneras para incrementar la atención hacia el boicot a Israel. Algunas acciones están orientadas hacia productos particulares, como las acciones en contra de la compañía de cosméticos israelí Ahava, mientras que otras se desarrollan en supermercados y les recuerda a los compradores que no consuman productos israelíes o apuntando a compañías cómplices.
Puedes encontrar una guía útil para planear acciones que promuevan el BDS aquí (está en inglés). La guía está escrita específicamente para la campaña contra Ahava, pero está llena de ideas útiles para campañas similares.
4. Pide a las organizaciones a las que perteneces para que desinviertan en Israel.
Sindicatos, organizaciones estudiantiles, grupos religiosos y otras organizaciones alrededor del mundo han tomado resoluciones relacionadas con el BDS llamando a detener la inversión en compañías que se enriquecen gracias a la ocupación israelí.
La entidad que controla las inversiones de los cuáqueros en los Estados Unidos recientemente vendió sus acciones en Hewlett Packard y Veolia, dos compañías que se benefician de las violaciones a las leyes internacionales por parte de Israel, después de haber también desinvertido de Caterpillar unos meses antes por las mismas razones.
Organizaciones estudiantiles alrededor del mundo han votado por el apoyo a la desinversión y han desarrollado campañas de forma satisfactoria contra compañías como Sabra Hummus y Eden Springs haciéndolas salir de sus campus.
Sindicatos pueden participar en campañas BDS vendiendo cualquier inversión que tengan en empresas israelíes o señalando públicamente la atención sobre productos israelíes a boicotear.
Pídele a las organizaciones a las que perteneces que sostengan reuniones para reflexionar y apoyar las campañas de BDS e identifica si es posible emitir resoluciones apoyando el BDS cuando el tiempo sea propicio.
5. Presiona a tus representantes electos para que impongan un embargo militar a Israel.
Los lazos militares con Israel alimentan y promueven la violencia israelí. Israel sería incapaz de mantener su ocupación y el sistema de apartheid sobre el pueblo palestino si no fuera por la ayuda militar que recibe de los estados Unidos o el comercio militar que mantiene con países alrededor del mundo. Pide a tu gobierno y a los representantes electos que apoyen un embargo militar a Israel.
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[1] Traducido del original por la iniciativa de Boicot a Israel en Colombia. El original se puede consultar en: http://www.bdsmovement.net/
2012/five-ways-to-effectively- support-gaza-through-boycotts- divestment-and-sanctions-10051 -

Hacia el momento Mubarak de Palestina
La Autoridad Palestina debe disolverse ya que está actuando según los intereses de Israel, dice el autor.
Ali Abunimah: 24 Feb 2011
El lento colapso del conjunto de instituciones de gobierno en los últimos años ha llevado a una crisis en medio de las revoluciones árabes en curso, las revelaciones de los Papeles Palestinos, y la ausencia de un proceso de paz creíble.
La Autoridad Palestina (AP), con sede en Ramallah, y liderada por Mahmoud Abbas y su facción de Fatah ha intentado responder a esta crisis con la convocatoria de elecciones al Consejo Legislativo Palestino (CLP) y a la presidencia de la AP.
Abbas espera que las elecciones puedan devolver la legitimidad a su mandato. Hamas ha rechazado unas elecciones mientras no exista un acuerdo de reconciliación que acabe con la división que se produjo cuando Fatah (junto con Israel y los patrocinadores occidentales de la AP, especialmente EEUU) se negó a aceptar el resultado de las últimas elecciones de 2006 en las que Hamas ganó contundentemente.
Sin embargo, incluso si se celebraran unas elecciones de este tipo en Cisjordania y la Franja de Gaza, no se resolvería la crisis del conjunto de líderes frente al pueblo palestino en su totalidad, unos diez millones distribuidos entre los que viven en la Franja de Gaza y Cisjordania, en el interior de Israel, y la diáspora por todo el mundo.
Una casa dividida
Hay muchas razones para oponerse a unas nuevas elecciones a la AP, incluso si Hamas y Fatah solucionaran sus diferencias. La experiencia desde 2006 ha demostrado que la democracia, la gobernanza y la política normal son imposibles bajo la brutal ocupación militar de Israel.
El cuerpo político palestino no se dividió en dos grandes corrientes políticas con argumentos contrapuestos, como ocurre en otras democracias electivas, sino en una corriente que está alineada con, apoyada por y depende de la ocupación y sus patrocinadoresextranjeros, y otra que continúa comprometida, al menos nominalmente, con la resistencia. Estas contradicciones no se pueden resolver mediante unas elecciones.
La AP de Ramallah bajo el liderazgo de Abbas funciona hoy como una sección de la ocupación israelí, mientras que Hamas, con sus cuadros políticos presos, torturados y reprimidos en Cisjordania por Israel y las fuerzas de Abbas, está asediado en Gaza, donde intenta gobernar. Mientras tanto, Hamas no ha ofrecido ninguna visión política coherente para sacar a los palestinos del punto muerto en el que se encuentran y su gobierno en Gaza cada vez se parece más al de sus homólogos de Fatah en Cisjordania.
La AP se creó por un acuerdo entre la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) e Israel según los Acuerdos de Oslo. La “Declaración de Principios” del 13 de septiembre de 1993, firmada por las partes establece que:
“El objetivo de las negociaciones israelo-palestinas dentro del actual proceso de paz del Oriente Medio es, entre otras cosas, establecer un gobierno autónomo provisional palestino, vale decir, un Consejo elegido (“el Consejo”) para la población palestina de la Ribera Occidental y la Faja de Gaza, durante un período de transición de no más de cinco años, que desemboque en una solución permanente basada en las resoluciones 242 (1967) y 338 (1973) del Consejo de Seguridad”.
Según el acuerdo, las elecciones a la AP “constituirán una importante medida preparatoria provisional de la realización de los derechos legítimos del pueblo palestino y de la satisfacción de sus justas reclamaciones”.
Un mandato corto
Así, solo estaba previsto que la AP fuera temporal, transitoria, y con un mandato limitado a una mera fracción del pueblo palestino, aquellos que viven en Cisjordania y la Franja de Gaza. Los Acuerdos de Oslo limitan específicamente los poderes de la AP a las funciones delegadas por Israel según dicho acuerdo.
Por ello, las elecciones al CLP no resolverán la cuestión de la representación, para el pueblo palestino en su totalidad. La mayoría no va a tener voto. Como ha ocurrido en elecciones anteriores, es problable que Israel intervenga, en particular en Jerusalén Este para intentar prohibir el voto incluso a algunos palestinos que viven bajo la ocupación.
Dadas estas condiciones, un nuevo CLP electo solo serviría para afianzar todavía más las divisiones entre palestinos creando a su vez la ilusión de que existe un gobierno palestino autónomo –y que puede prosperar- bajo la ocupación israelí.
Después de una década y media desde su creación, la Autoridad Palestina ha demostrado que no es un paso hacia “los derechos legítimos del pueblo palestino”, sino más bien un obstáculo importante en el camino hacia su consecución.
La AP no ofrece un auténtico gobierno autónomo o protección para los palestinos bajo la ocupación, quienes continúan siendo discriminados, asesinados, mutilados y asediados con impunidad por Israel, mientras Israel confisca y coloniza su tierra.
La AP nunca fue, ni podrá ser, la sustituta de un liderazgo colectivo para el pueblo palestino en su totalidad, y las elecciones a la AP no sustituyen a la autodeterminación.
Disolver la AP
Con el colapso completo de “proceso de paz”- que ha recibido su golpe de gracia por las revelaciones de los Papeles Palestinos- es hora de que la AP tenga su momento Mubarak. Cuando finalmente el tirano egipcio dejó su cargo el 11 de febrero, entregó el poder a las fuerzas armadas.
La AP debe disolverse de la misma manera anunciando que las responsabilidades que le habían sido delegadas por Israel están siendo devueltas al poder de la ocupación, que debe cumplir sus obligaciones según la Cuarta Convención de Ginebra de 1949.
Ésto no sería una rendición. Al contrario, sería un reconocimiento de la realidad y un acto de resistencia por parte de los palestinos que de forma colectiva se negarían a seguir ayudando al ocupante en su propia ocupación. Quitando la el velo del gobierno autónomo que enmascara y protege de examen a la tiranía colonial y militar de Israel, el fin de la AP pondría al descubierto el apartheid israelí para que todo el mundo lo viera.
El mismo mensaje debería dirigirse a la Unión Europea y a los Estados Unidos que han estado subvencionando directamente la ocupación y la colonización israelí a través de la artimaña de la “ayuda” a los palestinos y la formación de las fuerzas de seguridad que actúan como delegados de Israel. Si la Unión Europea quiere seguir financiando la ocupación israelí, debe de tener la honradez de hacerlo abiertamente y no usar como fachada a los palestinos o al proceso de paz.
La disolución de la AP puede causar dificultades e inseguridad para las decenas de cientos de palestinos y quienes están a su cargo, que dependen de salarios pagados por la Unión Europea a través de la AP. Pero el pueblo palestino en su totalidad –los millones que han sido víctimas y han sido marginalizados por Oslo- podría beneficiarse mucho más.Devolver los poderes delegados de la AP al ocupante daría libertad a los palestinos para centrarse en la reconstrucción de su cuerpo político colectivo y poner en marcha estrategias que realmente les liberen del poder colonial de Israel.
Un nuevo liderazgo
¿Cómo podría ser un liderazgo palestino real y colectivo? Si ninguna duda éste es un desafío difícil. Puede que algunos palestinos mayores recuerden con cariño los buenos tiempos de la OLP. La OLP sigue existiendo, por supuesto, pero hace tiempo que sus órganos han perdido cualquier legitimidad o función representativa. En la actualidad no son más que meros sellos en manos de Abbas y su reducido círculo.
¿La OLP podría reconstituirse como un cuerpo realmente representativo mediante, por ejemplo, la elección de un nuevo Consejo Nacional Palestino (CNP)- el “parlamento en el exilio” de la OLP? Aunque supuesta el CNP debía ser elegido por el pueblo palestino, la realidad es que eso nunca ha ocurrido- debido en parte a la dificultad práctica de celebrar elecciones en la diáspora palestina. Los miembros siempre han sido elegidos mediante negociaciones entre las diferentes facciones políticas y el CNP incluía escaños para independientes y representantes de los estudiantes, mujeres y otras organizaciones afiliadas a la OLP.
Uno de los puntos clave de discrepancia entre Fatah y Hamas ha sido la reforma de la OLP por la que Hamas pasaría a ser miembro y recibiría un número proporcional de escaños en los diferentes cuerpos de gobierno de la organización. Pero incluso si esto ocurriera, no sería equivalente a que los palestinos eligieran a sus representantes de forma directa.Sin embargo, si los países árabes que albergan a un gran número de refugiados palestinos llevan a cabo transformaciones democráticas, se abrirán nuevas posibilidades para la política palestina.
En los últimos años, se ha facilitado el “voto fuera del país” a amplias poblaciones de refugiados y exiliados iraquíes y afganos, para elecciones patrocinadas por las potencias ocupantes de esos países. En teoría, debería ser posible para todos los palestinos celebrar elecciones, quizás con la asistencia de la ONU- incluyendo la amplia diáspora palestina en las Américas y Europa.
El problema es que cualquier elección de este tipo probablemente necesitaría contar con la voluntad y la cooperación de la “comunidad internacional” (EEUU y sus aliados), que han sido implacables en su oposición a permitir que los palestinos elijan a sus propios líderes.
¿Merece la pena la energía y el gasto del funcionamiento de una burocracia palestina transnacional? ¿Estos nuevos cuerpos serían vulnerables a las clases de subversión, cooptación, y corrupción que transformaron la OLP original de un movimiento de liberación nacional en su triste estado actual en el que ha sido secuestrada por una camarilla de colaboracionistas?
No tengo las respuestas definitivas a estas preguntas, pero me parece que son las que los palestinos deben debatir ahora.
Boicot inspirador
A la luz de las revoluciones árabes que no han tenido líderes, otra posibilidad interesante es que en esta etapa los palestinos no tengan que preocuparse sobre la creación de cuerpos representativos.
En vez de esto, deben centrarse en la poderosa resistencia descentralizada, particularmente en el boicot, desinversión y sanciones (BDS) a nivel internacional, y a la lucha popular dentro de la Palestina histórica.
El movimiento BDS tiene un liderazgo colectivo en la forma del Comité Nacional de Boicot (BNC, en inglés). Sin embargo, éste no es un liderazgo que dicta órdenes e instrucciones a los palestinos o a las organizaciones de solidaridad por todo el mundo. Más bien, diseña una agenda que refleja un amplio consenso palestino, e implementa campañas para que se trabaje de acuerdo con esta agenda, en gran parte mediante persuasión moral.
La agenda engloba las necesidades y derechos de todos los palestinos: el fin de la ocupación y colonización de todos los territorios árabes ocupados en 1967; en fin de todas las formas de discriminación contra los ciudadanos palestinos en Israel; y el respeto, la promoción y la implementación de los derechos de los refugiados palestinos.La campaña por el BDS es poderosa y cada vez más grande porque está descentralizada y aquellos que trabajan por el boicot a Israel alrededor del mundo- siguiendo el precedente del apartheid en Sudáfrica- están trabajando de forma independiente. No hay un cuerpo central que Israel y sus aliados puedan sabotear y atacar.
Éste debe ser el modelo a seguir: continuemos construyendo nuestra fortaleza a través de campañas, la resistencia civil y el activismo. Hace dos meses, pocos podrían haberse imaginado que los antiguos regímenes de Zine el Abidine Ben Ali en Túnez y de Hosni Mubarak en Egipto, que llevaban décadas en el poder, caerían- pero han caído bajo el peso de protestas populares masivas y amplias. En efecto, estos movimientos son mucho más prometedores para acabar con el régimen de apartheid de Israel y producir un liderazgo palestino auténtico, representativo y democrático, que ese tipo de instituciones engorrosas creadas por los Acuerdos de Oslo. El fin del proceso de paz es sólo el comienzo.
Ali Abunimah es cofundador de The Electronic Intifada, asesor politico de Palestinian Policy Network, y autor de One Country: A Bold Proposal to End the Israeli-Palestinian Impasse .
http://english.aljazeera.net/indepth/opinion/2011/02/2011224141158174266.html
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Declaración de la I Conferencia Estatal por el BDS contra el Estado de Israel
Declaración de la Iª Conferencia Estatal por el Boicot, Desinversiones y Sanciones contra el estado de Israel
AYER SUDÁFRICA, HOY PALESTINA
La Conferencia, celebrada en Barcelona entre los días 19-21 de Octubre del 2012, asume la llamada de la sociedad civil Palestina a sumarse a la campaña internacional de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra el estado de Israel y emplaza a la sociedad civil del estado a sumarse a ella.
Reunidas en Barcelona más de 500 activistas y 50 organizaciones de la sociedad civil del Estado español nos reafirmamos en nuestro compromiso con la lucha del pueblo palestino durante la celebración, este fin de semana, en Barcelona de la Iª Conferencia Estatal por el boicot, desinversiones y sanciones (BDS) y contra el apartheid israelí: “Ayer Sudáfrica, hoy Palestina”.
Constatamos el avance de la campaña BDS como eje central de todas las acciones y actividades de solidaridad con el pueblo palestino. Así mismo, la Conferencia decidió, en sus conclusiones, trabajar para que la campaña por el BDS trascienda más allá del movimiento de solidaridad con el pueblo Palestino. Con estos objetivos, manifestamos nuestra voluntad de coordinación con el Comité Nacional Palestino (BNC), que lidera e impulsa el movimiento internacional de apoyo a la campaña BDS.
El boicot al Estado de Israel es una campaña que surge del propio pueblo palestino en el año 2005. Entre las demandas de este llamamiento están el fin de la ocupación de todos los territorios árabes por Israel en el 67, el derecho al retorno de todos los refugiados, y la igualdad de derechos para toda la ciudadanía del Estado Israelí.
Constatamos, de la misma manera, la necesidad de apoyar esta campaña no-violenta para poner fin a la violación sistemática de los derechos humanos y la legalidad internacional por parte de Israel. Violaciones que han quedado constatadas de nuevo con el secuestro en aguas internacionales de la última Flotilla a Gaza durante la celebración de la Conferencia. Por lo que exigimos a nuestros gobiernos garantizar la libertad de circulación en aguas mediterráneas, poner fin al bloqueo a Gaza, así como la liberación inmediata de las personas que a día de hoy Israel mantiene presas.
Como organizaciones de la sociedad civil, y activistas por la causa internacionalista, hacemos un llamamiento a la sociedad civil Internacional (y a todas las personas de buena voluntad) a sumarse a este movimiento del pueblo palestino basado en los fundamentos éticos de justicia, libertad e igualdad, para poner fin a la impunidad del Estado de Israel.
Barcelona, a 21 de Octubre de 2012.
Declaració de la Iª Conferència Estatal pel Boicot, Desinversions i Sancions contra l’estat d’Israel.
Declaration I Spanish State Conference on BDS against the state of Israel.
Déclaration de la première conférence étatique pour le Boycott, Desinvestissement et Sanctions contre l’Etat d’Israël. -

La lucha contra el apartheid: Ayer Sudáfrica, hoy Palestina
Lidón Soriano.
El 9 de julio de 2005 se conmemoró el primer aniversario de la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia de la Haya en la que quedaba patente la ilegalidad del muro construido por Israel en Cisjordania, instando a su demolición y a la indemnización de las personas perjudicadas durante su construcción. Sin embargo, el Estado de Israel, acostumbrado a implementar una política de hechos, no sólo prosiguió con su construcción, sino que aumentó su altura a 8 ó 9 metros y lo rodeó de alambradas de espino y electrificadas a modo de sistema de seguridad carcelario.

Fotografía: Sandra Barrilaro Ante la absoluta pasividad de los diferentes gobiernos del mundo frente a tamaño atentado al Derecho Internacional, una coalición de 171 organizaciones de la Sociedad Civil Palestina que incluía asociaciones de mujeres, de estudiantes, de profesorado, de agricultores, de pescadores, partidos políticos, organizaciones de Derechos Humanos, asociaciones de presos y presas, organizaciones ecologistas, de salud y ONG de todo tipo e inclinación política, hizo un llamamiento para la puesta en marcha de una campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) a Israel hasta que éste cumpla con el derecho internacional y los principios universales de los Derechos Humanos.
Los poderes fácticos y gubernamentales de la comunidad internacional no sólo han vulnerado sus obligaciones democráticas de cumplir y hacer cumplir el Derecho Internacional vigente, sino que han sido cómplices, por omisión o acción, de las violaciones de dicha legalidad internacional cometidas por el Estado sionista. De hecho, desde su establecimiento en Palestina en 1948, Israel lleva configurando un sistema de apartheid sobre la población no judía en diferentes formatos según la localización geográfica de dicha población, a la que separa no sólo por muros, sino también por diferentes sistemas administrativos y legales que intentan, y en algunos casos consiguen, segregarles para inducirles a perder su identidad colectiva como pueblo. De esa forma, el sionismo promueve la configuración de subgrupos con una nueva identidad que, con el tiempo, pueden terminar por no reconocerse y a los que, además, bajo pretexto religioso o de colaboracionismo, quiere enfrentar entre sí para de, esa forma, cumplir el sueño israelí de acabar con la unidad del pueblo palestino, que ha sido la base de su fuerza en estos 64 años de lucha y ocupación.
Los formatos del sistema de apartheid, término afrikáner que significa “separación”, utilizados por Israel son diferentes e incluyen:
- Al millón doscientos mil palestinos y palestinas que viven en Israel les aplican todo tipo de medidas discriminatorias: sociales (negación de ayudas estatales), educativas (negación de becas), administrativas (negación de compra de tierras a los no judíos), legales (menos recursos para la población árabe), etc.
- A los más de doscientos mil palestinos y palestinas que viven en Jerusalén les aplican todo tipo de políticas, principalmente administrativas (negación del estatus de ciudadanía, considerándoles exclusivamente como residentes), que persiguen la expulsión de su tierra para “desarabizar” la ciudad y posteriormente judaizarla.
- A los tres millones de personos y palestinas que viven en Cisjordania les están aprisionando en guetos eliminando la libertad de movimiento e impidiendo cualquier posibilidad de auto-supervivencia.
- Al millón y medio de palestinos y palestinas que viven en Gaza, Israel les mantiene en unas condiciones de miseria y reclusión absolutamente inhumanas, cerrando todos los pasos fronterizos e impidiendo el tránsito tanto de personas como de materiales básicos como harina, leche, lápices, hormigón o jabón.
- A los casi seis millones de palestinos y palestinas que viven como refugiados en la diáspora les impide volver a pesar de la Resolución 194 de la ONU aprobada por mayoría desde 1948 que reconoce su derecho a regresar.
Todas estas acciones, que suponen claras violaciones del Derecho Internacional, no han sido sancionadas nunca por la comunidad internacional. Por ello, el pueblo palestino, emulando la lucha por los derechos civiles llevada a cabo en Sudáfrica durante la época del apartheid, decidió en 2005 comenzar a diseñar una campaña de resistencia civil organizada. Esta campaña, que recoge algunas experiencias previas como el boicot académico a Israel (PACBI), supone la regulación, organización y coordinación de diferentes frentes de lucha, incluyendo a todos los estratos sociales y abarcando diferentes ámbitos de actuación. Busca alianzas a nivel internacional para tejer unas redes de solidaridad que acaben convirtiéndose en la tela de araña en la que el sionismo, materializado en el Estado de Israel, sea atrapado y desestructurado.
Los objetivos que la campaña establece son tres: primero, la finalización de su ocupación y colonización de todas las tierras árabes y el desmantelamiento del muro. Segundo, el reconocimiento de los derechos fundamentales de los ciudadanos árabepalestinos de Israel para una igualdad completa. Tercero, el reconocimiento del derecho del pueblo palestino refugiado a retornar a sus hogares y propiedades como lo estipuló la resolución 194.
Los ejes de la campaña
Los ejes fundamentales de trabajo que la campaña BDS marca son:
- Sanciones: Los gobiernos, en base al Derecho Público Internacional, tienen la obligación de cumplir y hacer cumplir sus principios básicos. Aquellos Estados que incumplen dicha legalidad deben ser objeto de sanciones aplicadas por organismos internacionales y por los diferentes gobiernos como herramienta de disuasión a la aplicación de las políticas que vulneren la legalidad vigente establecida. Consecuentemente, la campaña BDS insta a los movimientos de solidaridad internacional a presionar a sus gobiernos para que apliquen las sanciones pertinentes al Estado de Israel hasta que las acciones de éste se ajusten a derecho. De todas las acciones que deberían llevarse a cabo en este ámbito, la ruptura del acuerdo comercial preferencial de la Unión Europea (UE) con Israel es el principal objetivo de esta vía de trabajo.
- Desinversiones: Este eje de trabajo implica tanto a las empresas israelíes que no denuncian las políticas de limpieza étnica que su Estado realiza, como a las empresas nacionales de cada país que comercian con Israel, a las que invierten en empresas israelíes o a las que participan con fondos o proyectos en la realización de infraestructuras para Israel que son de manera más o menos abierta instrumentos de la colonización y el apartheid. Por ejemplo, la empresa Caterpillar que construye los bulldozers con los que se destruyen los hogares palestinos.
- Boicot: Este llamamiento se concreta en 4 bloques:
- Boicot institucional: Con él se persigue la ruptura de cualquier tipo de relación institucional de nuestros gobiernos locales, autonómicos y estatales con Israel en tanto que éste no cumpla con el Derecho Internacional.
- Boicot económico y comercial: Por un lado, pretende convertirse en un elemento de sensibilización para el resto de consumidores que desconocen el origen del producto o las actividades ilegales de Israel. Por otro, persigue dañar los resultados económicos de dichas empresas intentando su cierre o quiebra como sucedió este mismo año con la compañía Agrexco, responsable de la venta de productos (principalmente frutas y verduras) que en un 60 por ciento provienen de las colonias en territorio ocupado.
- Boicot cultural y deportivo: La normalización del Estado de Israel pasa por su participación en festivales culturales y en actividades deportivas que representan la cara amable de Israel. El caso más evidente, por insólito, es la participación de Israel en Eurovisión, es decir, un país asiático que participa en un evento exclusivamente europeo.
El Estado sionista, en sus esfuerzos frenéticos por blanquear sus violaciones continuas del Derecho Internacional intenta mostrarse al mundo, gracias a sus artistas y deportistas, como un Estado moderno. - Boicot académico: Con él se apela al conjunto de la comunidad académica a hacer campañas encaminadas a romper los vínculos de hermanamiento y cooperación entre las universidades israelíes y las de los diferentes estados a nivel internacional. El principal objetivo es la suspensión del actual acceso preferente que las universidades y centros de investigación israelíes tienen al Espacio Europeo de Investigación en virtud del Acuerdo de Asociación Euro-Mediterráneo UE-Israel.
La campaña BDS, en sus escasos 7 años de vida, ha acumulado numerosas victorias, algunas de las cuales son: llamamiento al boicot académico en universidades noruegas como la de Bergein o Trondheim; aprobación de una moción a favor del boicot académico a Israel por parte de los trabajadores universitarios miembros del Sindicato Canadiense de Funcionarios Públicos; más de 400 profesores y profesoras universitarias apoyan la campaña BDS en Gran Bretaña; desinversión noruega estatal en Elbit Systems por su relación directa en la construcción del muro del apartheid que Israel construye en Cisjordania, etc.
Israel contraataca
Una clara muestra del miedo que la campaña BDS como herramienta de lucha civil ha creado en Israel ha sido la aprobación en la Knesset (parlamento israelí) de la Ley Antiboicot en julio de 2011. Esta ley, presentada por el diputado del Likud (derecha israelí) Zeev Elkin, persigue y penaliza a todo aquel que dentro y fuera de Israel llame al boicot contra el Estado sionista, con el agravante de convertir a cualquier ciudadano en potencial investigador y acusador, socializando una medida a todas luces antidemocrática y fascista criticada por políticos de diferentes partidos dentro y fuera de Israel y por organizaciones de solidaridad con el pueblo palestino dentro y fuera de la Palestina histórica, incluyendo grupos israelíes. Este hecho debería hacernos conscientes de la importancia de la implementación de la campaña BDS por parte de los movimientos de solidaridad con el pueblo palestino.
Unos meses más tarde, y siguiendo la misma tónica, el que fuera embajador israelí en Sudáfrica entre 1992 y 1994 y director general en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, Alon Liel, críticamente declaró lo siguiente en el diario El País (21-12-2011): “Nuestros políticos israelíes justifican sus actos con idénticos temores. El fundamento de la Ley Kirshenbaum-Akunis es que ‘unas organizaciones que suelen calificarse a sí mismas de organizaciones de Derechos Humanos’, en realidad, tienen ‘el único propósito de hacer daño y alterar el discurso político de Israel desde dentro’. Sin embargo, la verdad es que las organizaciones que se verán más afectadas son las que luchan para preservar lo que queda de la democracia israelí y la interpretación progresista de la declaración de independencia”. Esta ley aprobada por la Knesset fue inspirada por la Comisión Schlebusch, creada en los años duros del apartheid sudafricano con el objetivo de controlar y anular a las organizaciones de Derechos Humanos que denunciaran las políticas de apartheid y sus consecuencias criminales sobre la población segregada. La diputada israelí Kirshenbaum propuso en 2011 la creación de una comisión similar para atacar a los grupos de defensa de Derechos Humanos en Israel. La propuesta de esta comisión acabó convirtiéndose en ley.
Estas leyes, aprobadas el año pasado, no hacen sino aumentar la larga lista de actos políticos antidemocráticos y de violación del Derecho Internacional cometidos por Israel que le afianzan en su definición de Estado de apartheid que practica la limpieza étnica sobre el pueblo palestino. Esta situación requiere una respuesta política contundente y, es por ello por lo que en el movimiento de solidaridad internacional, siguiendo las premisas establecidas por los propios palestinos y palestinas, tiene que mantener y fortalecer la campaña de sanciones, desinversiones y boicot (BDS) al Estado sionista de Israel hasta que éste cumpla con la legislación internacional vigente y respete los derechos inalienables del pueblo palestino.
Lidón Soriano es coordinadora de las brigadas a Palestina de Komite Internazionalistak (KI) y miembro de la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP).
Este artículo ha sido publicado en el nº 52 de Pueblos – Revista de Información y Debate – Especial junio 2012: Palestina.
Fuente: Revista Pueblos.
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Boicot académico: ¿Quién boicotea a quién?
Boicot académico israelí: el ‘caso Tantura’
Ilan Pappe 6 FEB 2012
A finales de 1980 decidí dar un curso sobre el conflicto israelo-palestino en la Universidad de Haifa. Al finalizar, y de acuerdo con sus preferencias, los estudiantes presentaron sus conclusiones en forma de proyectos o trabajos de investigación. Algún tiempo después, uno de aquellos estudiantes -Teddy Katz-, nacido en Haifa y miembro del kibutz Magal, decidió seguir investigando la suerte que corrieron varias aldeas palestinas -en particular la de Tantura- durante la guerra de 1948, y en 1998 presentó su tesis de maestría ante la Universidad de Haifa obteniendo como calificación un altísimo 97% (yo le hubiera dado un 100%). De las pruebas reunidas, Katz sacó una serie de conclusiones, entre otras que durante la ocupación de Tantura por las tropas judías unos 225 palestinos habían sido asesinados: 20 habrían muerto durante la batalla y el resto, civiles y no civiles desarmados, habrían sido ejecutados después de la rendición de la aldea. Meses después, a finales de enero de 2000, Teddy Katz fue entrevistado por Amir Gilat, un periodista del diario Ma’ariv; la reacción entre los veteranos de la Brigada Alexandroni responsable de la captura de Tantura fue casi inmediata: algunos de entre ellos se negaron a admitir la masacre pero otros, junto con los propios testigos palestinos, confirmaron los datos recogidos por Katz. No pasaría mucho tiempo antes de que los veteranos de la Alexandroni afectados por los resultados de esta investigación interpusieran contra Katz una denuncia por calumnias, demandándole por libelo y reclamando un millón de shekels como compensación.
Si se investiga la historia de Israel contradiciendo la narrativa sionista se sufren represalias
Fuertemente presionado por la Universidad e incluso por su familia, en un momento de depresión que estuvo a punto de costarle la vida, Katz aceptó firmar una carta de disculpa donde se retractaba de lo publicado y donde admitía que en Tantura no había tenido lugar ninguna masacre, aunque enseguida se arrepintió. La juez Pilpel dio por cerrado el caso. La Universidad, sin embargo, ya había decidido lo que tenía que hacer y sus directores pidieron la anulación de la calificación obtenida acusando no solo a Katz de haber inventado muchas de las pruebas, sino también a mí por haberlo apoyado. Y es que después de pasar tres días y sus correspondientes noches escuchando las grabaciones que había realizado Katz con los testimonios y pruebas recogidos, no quedaba sino aceptar la heladora realidad de los monstruosos hechos sucedidos en Tantura. A partir de ese instante, comprendí claramente que mi obligación era defenderlos y darlos a conocer de todas las maneras posibles, así que hice un resumen y lo colgué en la página web de la Universidad para que todo el mundo pudiese leerlos. Propuse también que se convocara un panel de expertos para discutir el tema y averiguar si hubo o no una masacre, pero la Universidad lo rechazó, medida que terminaría provocando un boicot en su contra en lugar de un motivo más para enlucir su reputación en el mundo académico.
La investigación puso al descubierto la limpieza étnica realizada en 1948
Desgraciadamente, Ben Artzi y especialmente Yoav Gelber consideraron que su única obligación era defender el sionismo olvidando la historia, de manera que al descalificar la tesis de Teddy fue como si enviaran un mensaje a cada estudiante de investigación y a cada profesor sin titularidad diciéndoles que si investigaban la historia de 1948 de un modo que contradijera la narrativa sionista no llegarían a ninguna parte. Fue entonces cuando descubrí con horror hasta qué punto mi propia Universidad había manipulado la historia al hacer desaparecer no solo los testimonios de los supervivientes de las aldeas palestinas arrasadas, sino también la evidencia de los crímenes cometidos durante la guerra de 1948. En aquella época -que coincidió con el inicio de la Segunda Intifada- mis críticas a la Universidad se sumaron a mi abierta oposición a las insensibles políticas de Israel en los territorios ocupados: restricción de alimentos a comunidades enteras, demolición de viviendas, asesinato de ciudadanos inocentes -muchos de ellos niños-, hostigamiento continuo en los checkpoints y, en general, la destrucción programada del entramado económico y social de la vida en los territorios.
Fue así como, sometido a un boicot de facto, me convertí en un paria dentro de mi propia Universidad. Amigos y colegas cancelaron las invitaciones a los cursos y seminarios que me habían enviado antes de que estallara el affaire Tantura, unos hechos que ponían al descubierto la brutal naturaleza de la limpieza étnica realizada por Israel en 1948 y -lo que todavía era más importante- su estrecha conexión con el proceso de paz y cualquier posible solución del conflicto. Fue mi compromiso y mi empeño en difundir estos hechos por lo que, seis meses después de acabarse con el tema Katz, me gané la declaración de persona non grata en mi propia Universidad y -como consecuencia- la primera respuesta de boicot académico a Israel por parte de la Asociación de Profesores Universitarios de Gran Bretaña (AUT por sus siglas en inglés) no solo en mi defensa -aunque también-.
Pienso, sinceramente, que un boicot general es necesario porque existe el imperativo moral de terminar con la ocupación y solo una presión exterior similar a la que en su tiempo se ejercía sobre el régimen de apartheid en Suráfrica podría tal vez lograrlo. El juicio en mi contra fue un intento de utilizar un procedimiento legal para librarse de mi persona y solo fracasó por el apoyo internacional que obtuve. En ese sentido, el boicot a las universidades israelíes forma parte de un creciente boicot del que no se habla y que afecta desde los productos a los cantantes israelíes, y que si se abatió sobre nuestras universidades fue porque ellas decidieron formar parte de la propaganda oficial, de esa elaborada publicidad que vende a Israel como la única democracia de Oriente Próximo y que en lugar de ejercer su papel de guardianas de la democracia se han convertido en las refrendarias de la ideología gobernante. No, no es posible ignorar todo eso, sobre todo cuando se hace en tu nombre.
Ilan Pappe es profesor del Instituto de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Exeter, director del Centro Europeo de Estudios Palestinos y codirector del Centro de Estudios Etno-Políticos (Exeter). Out of Frame (2010) es su biografía intelectual, y este texto es una síntesis de dos de sus capítulos. Traducción de Pilar Salamanca.
http://elpais.com/diario/2012/02/06/opinion/1328482804_850215.html
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Desmond Tutu: Lo mejor que podemos hacer es apoyar la retirada de inversiones en Israel
24 de abril 2010
Carta del arzobispo Desmond Tutu a la Universidad de Berkeley (California).
Salem-News.com
Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández.Queridos dirigentes estudiantiles de la Universidad de Berkeley (California):
Me llevé una gran alegría al saber el resultado de vuestra reciente votación, favorable, por 16 votos frente a 4, a que se retire el dinero de vuestra universidad de las compañías que posibilitan y sacan beneficio de las injusticias de la ocupación israelí de la tierra palestina y de la violación de los derechos humanos palestinos. Posturas de principios como ésta, apoyadas por un número cada vez mayor de organizaciones de la sociedad civil estadounidense y por gente de conciencia, incluidos importantes grupos judíos, son esenciales para un mundo futuro mejor, y siempre es una inspiración ver cómo los jóvenes van por delante y se enfrentan al poder con la verdad.Os estoy escribiendo para deciros que, a pesar de lo que los detractores puedan alegar, estáis haciendo lo correcto. Estáis actuando con moral. Estáis haciendo lo que os incumbe como seres humanos que creen que todos los pueblos tienen dignidad y derechos, y que todos aquellos a los que se niega su dignidad y derechos se merecen la solidaridad de sus compañeros seres humanos. He estado en el Territorio Palestino Ocupado y he visto las carreteras de segregación racial y las viviendas de los asentamientos, que tanto me hicieron recordar las condiciones que tuvimos que soportar en Sudáfrica bajo el sistema racista del Apartheid. He presenciado la humillación de hombres, mujeres y niños palestinos a los que rutinariamente se hace esperar durante horas en los controles del ejército israelí cuando intentar llevar a cabo los desplazamientos más elementales, como visitar a un familiar o asistir al colegio o a la universidad, y esa humillación me resulta muy familiar, a mí y a los muchos sudafricanos negros que vivieron acorralados e insultados de forma cotidiana por las fuerzas de seguridad del gobierno del Apartheid.
En Sudáfrica no hubiéramos podido conseguir nuestra libertad y justa paz sin la ayuda de todos los pueblos del mundo, que a través de medios no violentos, como boicots y retirada de inversiones, animaron a sus gobiernos y a otros actores corporativos a cambiar radicalmente décadas de apoyo permanente al régimen del Apartheid. Los estudiantes jugaron un papel principal en esa lucha, y escribo esta carta con una especial deuda hacia vuestra universidad, Berkeley, por su papel pionero en defender la igualdad en Sudáfrica y promover la responsabilidad social y ética corporativa para poner fin a la complicidad con el Apartheid. Visité vuestro campus durante los años de la década de 1980 y me emocionó mucho encontrarme con los estudiantes haciendo sentadas y manifestándose bajo el sol abrasador para que la Universidad retirase las inversiones de las compañías que apoyaban al régimen sudafricano.
La misma cuestión, la búsqueda de la igualdad es lo que motiva el movimiento de desinversión actual, que intenta poner fin a la ocupación de Israel de 43 años de duración y al desigual trato que el gobierno israelí exhibe con el pueblo palestino. Los abusos a los que tienen que hacer frente son auténticos y ninguna persona debería sentirse ofendida por los actos de principios no violentos y moralmente consecuentes que se oponen a ellos. Es tan fundamental denunciar a Israel por sus abusos como lo fue denunciar al régimen del Apartheid por los suyos.
Para aquellos que puedan equivocadamente acusaros de injusticia o de hacerles daño por este llamamiento a la desinversión, les indicaría, humildemente, que tales daños palidecen en comparación con el daño perpetrado a lo largo de toda una vida vivida bajo ocupación y denegación diaria de los derechos básicos y de la dignidad. No criticamos al gobierno israelí desde el rencor, sino desde la esperanza, una esperanza en un futuro mejor tanto para israelíes como para palestinos, un futuro en el que se acaben tanto la violencia del ocupante como la resistencia violenta resultante del ocupado, y en el que un pueblo no necesite dominar a otro engendrando sufrimiento, humillación y represalias. La paz verdadera debe enraizarse en la justicia y en el inquebrantable compromiso con los derechos universales para todos los seres humanos, sin importar etnia, religión, género, nacionalidad o cualquier otro atributo de la identidad. Vosotros, los estudiantes, estáis ayudando a pavimentar ese sendero hacia una paz justa. Endoso con todo corazón vuestro voto en apoyo de la retirada de inversiones y os animo a manteneros firmes del lado de la justicia.
Que Dios os colme de bendiciones.
Desmond Tutu, arzobispo emérito de Cape Town.




