








Posicionamiento RESCOP sobre el alto al fuego en Palestina (enlace al PDF) (20/2/2025)
El pasado 19 de enero, tras 15 meses de ataques masivos y planificados por Israel que han dejado cientos de miles de víctimas palestinas entre personas asesinadas y heridas, Israel aceptó un alto al fuego con las mismas condiciones que 9 meses antes había bloqueado. El precio pagado por el pueblo palestino ha sido altísimo. Según expertos en Derechos Humanos, el nivel de brutalidad y deshumanización de la destrucción llevada a cabo por Israel en estos últimos 15 meses no tiene precedentes en la historia moderna por su intensidad y unilateralidad. Pero la resistencia del pueblo palestino, apoyada por una presión popular movilizada a nivel internacional en muchas ciudades del mundo, han forzado a Israel a aceptar este alto al fuego.
Sin embargo, el alto al fuego no pone fin a la política de limpieza étnica y brutal represión de Israel sobre el pueblo palestino. No pone fin a las décadas de colonización, ocupación y apartheid sobre Palestina. Y desde luego no borra los crímenes cometidos durante décadas por Israel, crímenes denunciados por numerosas resoluciones de la ONU.
Se trata de un acuerdo frágil, sin garantías de permanencia y cuyo cumplimiento se está negociando fase por fase. A pesar de la tregua, los ataques del ejército israelí han continuado en Cisjordania con asesinatos, desplazamiento de miles de personas, principalmente en Jenin e impidiendo que la ayuda humanitaria llegue a la población palestina. Tal y como ha hecho con el Líbano, Israel utilizará cualquier excusa para volver a bombardear la Franja de Gaza. Israel vulnera los acuerdos de alto al fuego sistemáticamente y esta ocasión no ha sido una excepción.
A esto se suma la llegada de Trump a la presidencia de EEUU y su plan para convertir Gaza en “la riviera de Oriente Medio”, continuando la limpieza étnica iniciada por su socio sionista para hacerse con el control del territorio. Un plan que requiere de la complicidad de países de la región como Egipto y Jordania, a quienes el mandatario norteamericano está presionando para que acepten la entrada masiva de gazatíes a cambio de mantener las ayudas millonarias que reciben del gobierno estadounidense. Un nuevo contexto que no solo tendrá consecuencias en la lucha del pueblo palestino por su liberación, sino que modificará sustancialmente las actuales relaciones de fuerza en la región y en el mundo.
La Unión Europea, ha quedado completamente relegada, bloqueada, silenciada e incluso paralizada, especialmente desde la llegada de la nueva Alta Representante y Vicepresidenta, Katia Kallas. La Unión Europea debe poner fin a su complicidad con los crímenes de Israel y el apoyo que brinda Estados Unidos, y debe cancelar el acuerdo de asociación con Israel, tal como estipula su artículo 2.
Lo que parece indudable es que este cese de hostilidades ha puesto de manifiesto las dificultades de Israel para alcanzar sus objetivos y desmonta nuevamente el mito de su invulnerabilidad como potencia. Israel no ha podido conseguir ninguno de los objetivos que se había marcado, y por primera vez en la historia estamos viendo a miles de personas palestinas volviendo a sus hogares en el norte de la Franja de Gaza de los que se les había expulsado, en una demostración de resistencia y resiliencia sin precedentes.
También estamos viendo estos días cómo baja el foco hacia Palestina en los medios de comunicación. Seguimos con atención lo qué está pasando en la Franja de Gaza, pero no podemos caer en la fragmentación del relato, es toda Palestina la que está siendo atacada y, desde luego, no debemos creer que todo ha terminado, porque, ahora más que nunca, tenemos que apoyar al pueblo palestino en su lucha por la liberación y seguir denunciando la nueva operación fascista que se cierne sobre Palestina.
Por todo ello, seguimos exigiendo al gobierno de España y a todas las instituciones, que rompan todo tipo de relaciones con Israel, que le apliquen las sanciones pertinentes y que aplique un embargo de armas integral al estado genocida. Solo con hechos, el gobierno español podrá demostrar que se opone al nuevo plan trumpista de limpieza étnica. Mientras sigan los crímenes de Israel y no se hayan rendido cuentas por estos, siguen más vigentes que nunca los motivos para un embargo integral de armas y el fin de todas las relaciones con Israel.
Desde RESCOP queremos una vez más reiterar que no dejaremos de movilizarnos hasta acabar con toda la complicidad del estado español con el régimen de apartheid israelí y hasta que Palestina sea libre del río hasta el mar. Debemos exigir la reconstrucción de toda la destrucción causada por Israel.
Animamos a toda la sociedad civil, con conciencia y corazón, a que continúe inundando las calles con su solidaridad y organizándose efectivamente, para acabar con la complicidad de nuestros gobiernos, exigiendo justicia para el pueblo palestino con la imposición del fin del colonialismo, el genocidio, el apartheid y la ocupación israelí sobre Palestina.