Campaña de solidaridad con Khalida Jarrar. / Samidoun
Con firmeza y resistencia, y gracias a la campaña de miles de personas en Palestina y en todo el mundo que se han solidarizado con Khalida Jarrar, miembro del Consejo Legislativo Palestino, Jarrar ha logrado hoy mismo la victoria y el final de la orden de expulsión a Jericó que impusieron sobre ella las autoridades de ocupación israelíes.
Anunciado en Ramallah el 16 de septiembre, los tribunales militares de ocupación declararon que la decisión de expulsión fue revisada a un plazo de un mes (que fue emitida inicialmente por un período de seis meses) y, dado que el mes expiró el 15 de septiembre, inmediatamente dejó de estar en vigor contra Jarrar, una prominente líder política feminista y de izquierdas que representa al Frente Popular para la Liberación de Palestina.
La orden fue entregada a Jarrar el 20 de agosto en su casa de Ramallah por un ejército de ocupación de 50 soldados. Jarrar se negó a aceptar la orden y estableció una protesta permanente y un puesto solidario frente al edificio del Consejo Legislativo Palestino en Ramallah, que se convirtió en un centro para las organizaciones palestinas, las delegaciones de activistas y parlamentarios/as internacionales. En Palestina, Khalida y sus compañeros trabajaron incansablemente no sólo para poner fin a la orden de expulsión, sino para luchar contra la opresión continua de la ocupación israelí contra los líderes políticos palestinos, miembros del parlamento, y los y las miles de presos/as políticas palestinos.
Miles de personas y organizaciones de todo el mundo firmaron la carta abierta en apoyo a Khalida Jarrar, y enviaron cartas y mensajes a las autoridades de ocupación israelíes, exigiendo el fin de la orden de expulsión. Entre ellos se encontraban partidos políticos, organizaciones sindicales, grupos de abogados, organizaciones de derechos humanos, grupos de solidaridad, parlamentarios de todo el mundo, escritores y activistas.
La Campaña de Solidaridad con Khalida Jarrar dice que este es «un triunfo de la posición nacional palestina, de la firmeza y la fuerza de voluntad de personas en todos los sectores y en todas partes… Se nota que el rechazo y la resistencia pueden hacer caer la ocupación y frustrar sus planes».
Felicitaciones a Khalida Jarrar, a su familia y al pueblo palestino en este momento de victoria.
Gracias a todas las organizaciones y personas simpatizantes, palestinas e internacionales, que se han posicionado con Khalida Jarrar. ¡Adelante, a seguir resistiendo la ocupación, por la libertad de todas los personas presas políticas palestinos y de todo el pueblo palestino!
Desde las ruinas de nuestras ciudades y pueblos en Gaza enviamos nuestro más sentido aprecio por todas las personas que se alzaron y se movilizaron con nosotros durante la última matanza israelí. En la Cisjordania ocupada, Israel se ha embarcado en la mayor confiscación ilegal de tierra palestina de las últimas décadas, confiscando más de 400 hectáreas para expandir sus colonias. A partir de este momento comienza nuestro combate para que Israel rinda cuentas por sus recientes crímenes de guerra y de lesa la humanidad. El resultado de esta batalla para acabar con la impunidad israelí determinará si el último asalto sobre Gaza es una fase del “genocidio incremental” que perpetra contra el pueblo palestino o, si por el contrario, se trata del momento de inflexión decisivo para poner punto final a la impunidad de Israel como una entidad al margen de la ley, como el estado “paria” más peligroso del planeta. El resultado de esta batalla depende de vosotros y vosotras.
Dos meses después de la masacre sobre Gaza de 2008-2009, la Unión Europea premió a Israel incrementando sus relaciones comerciales. En 2012, las potencias occidentales en colaboración con el Secretario General de Naciones Unidas paralizaron toda investigación de la Corte Penal Internacional (ICC) sobre los crímenes de guerra y contra la humanidad que Israel había cometido durante aquella operación.
El 2 de agosto de 2014, en medio de la última masacre, y tres días después de que las fuerzas de ocupación bombardearan un refugio de Naciones Unidas en el campamento de refugiados de Jabalia, matando a 20 civiles e hiriendo a otras 150 personas, el Congreso de los EEUU aprobó 225 millones de dólares adicionales en ayuda militar a Israel. Al día siguiente, las fuerzas de ocupación bombardearon otro refugio de Naciones Unidas en Rafah asesinando a otros diez civiles e hiriendo a docenas más. Durante la matanza de julio y agosto, Alemania vendió también un submarino de ataque con capacidad nuclear a Israel, y Gran Bretaña rechazó congelar sus ventas de armas a la entidad sionista. Estas y otras formas de complicidad criminal de los gobiernos mundiales y sus instituciones preparan el terreno para seguir con más ataques genocidas. Dependerá de las personas con conciencia y de todas aquellas que buscan la paz y la justicia mundial, que se ponga fin a dicha complicidad.
Os pedimos apoyo al pueblo palestino, y que pidamos que Israel sea imputado por los crímenes de guerra y contra la humanidad que cometió y sigue cometiendo contra nuestro pueblo, en todas partes. Os llamamos a intensificar el boicot y apoyar la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones para aislar económicamente a Israel, para aislarlo en el campo académico y cultural, y también militarmente. Intensificad la campaña BDS contra Israel en todos los campos, incluyendo las siguientes acciones:
Denunciando a los criminales de guerra israelíes para garantizar su arresto e intentar llevarlos ante los tribunales.
Presionando a los gobiernos para lograr el embargo militar a Israel.
Presionando a los gobiernos para que suspendan todos los acuerdos bilaterales de libre comercio con Israel hasta que cumpla con el derecho internacional.
Llevando a efecto la acción directa contra Israel y las empresas israelíes, como las llevadas a cabo por la campaña “Block the Boat” (Bloque el barco) que impidieron a barcos israelíes descargar en los puertos norteamericanos de Oakland, en California y en Seattle, y como las ocupaciones de fábricas como la empresa fabricante de armas israelí Elbyt Systems en el Reino Unido y Australia.
Trabajando entre los sindicatos para concienciarlos sobre el régimen de opresión israelí, renunciando a colaboraciones económicas procedentes de Israel y de sus empresas cómplices, poniendo en marcha medidas eficaces de BDS como dejar de comprar productos israelíes, y boicoteando a los sindicatos israelíes cómplices. El movimiento sindical internacional posee una orgullosa historia de lucha contra el apartheid en Sudáfrica, y el Congreso de Sindicatos de Sudáfrica se ha unido a los sindicatos palestinos en su llamamiento a la acción de los sindicatos para poner fin a la impunidad de Israel.
Tomando nota de todas aquellas empresas y distribuidores que apoyan y sacan provecho del régimen de ocupación, colonialismo y apartheid de Israel, incluyendo el boicot de sus productos mediante iniciativas imaginativas de acción directa. El Comité Nacional Palestino de BDS (BNC) ha propuesto una lista de corporaciones: https://rescop.freepresshost.cloud/productos
La mayoría de la población mundial ha descubierto el régimen de opresión y racismo que representa Israel. En lo que resta de este año, que se supone es el Año Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, debemos exigir el final a la impunidad criminal de Israel.
¡Apoya a Gaza y participa a favor de la libertad, la justicia y la paz en Palestina!
Federación General Palestina de Sindicatos
Asociación de Profesores de Universidad de Palestina
Red Palestina de Organizaciones No gubernamentales
Asamblea Democrática de Medicina
Unión General de Trabajadores de Palestina
Unión General de Trabajadores de Servicios de la Salud
Unión General de Trabajadores de los Servicios Públicos
Unión General de Trabajadores del sector Petroquímico y del Gas
Unión General de Trabajadores Agrícolas
Unión de Comités de Mujeres Trabajadoras
Pal-Cinema, Cine Forum Palestina
Movimiento Juvenil Herat
Unión de Comités de Mujeres en Lucha
Unión de Sinergias-Mujeres Unidas
Unión de Comités de Mujeres Palestinas
Sociedad de Estudios de las Mujeres
Sociedad de Mujeres Trabajadoras
Campaña de los Estudiantes palestinos por el Boicot a Israel
Grupo de Trabajo por el BDS de Gaza
Grupo por Un Solo Estado Democrático
1. «El Zinemaldia no va a boicotear a ningún director por su nacionalidad. (…) El Festival no hará ningún boicot a los cineastas israelíes»
En ningún apartado de nuestra carta se pide el boicot a un director por su nacionalidad. Es más, nos gustaría encontrar en el Zinemaldia películas de directores de nacionalidad israelí como Udi Aloni o Eyal Sivan quienes, a pesar de ser israelíes, apoyan la campaña BDS. Y no son los únicos israelies que lo apoyan.
Pedimos boicot a la «marca Israel», al cine israelí que, independientemente de las intenciones y opiniones de sus directores, el Estado de Israel utiliza para mantener su fachada democrática y como cortina de humo que oculte sus crímenes. Porque, como afirmaba un ministro de cultura, Limor Livnat: «el cine israelí demuestra cada día que la cultura es la mejor embajadora del Estado».
La «marca Israel» contribuye decisivamente a normalizar a Israel, es decir, a que lo veamos y aceptemos como un país democrático y no como al Israel que viola diariamente los derechos humanos, se ríe de la legalidad internacional, boicotea el cine palestino, acaba de cometer, una vez mas, crímenes contra la humanidad en Gaza y mantiene el bloqueo ilegal y criminal de la franja.
No es posible separar ambas caras de Israel. Como afirma Illan Pappe, historiador israeli, el enfoque de la cultura y la vida académica israelí como entidades diferentes del ejército, la ocupación y la destrucción proporciona inmunidad a una de las mayores atrocidades de nuestro tiempo.
2. «Palestinarekiko Elkartasun Taldea ha pedido al Zinemaldia boicotear la proyección de Gett, el proceso de Viviane Amsalem, una película espléndida que pasó por el Festival de Cannes y que denuncia la situación de la mujer en Israel»
En ningún momento hemos solicitado que el Zinemaldia retire a Gett por la nacionalidad de sus directores, ni mucho menos por su contenido.
Pero sí consideramos que no debería participar en este festival por ser una de las películas elegidas y financiadas este año por el Estado de Israel para representarlo, y así lavar su imagen, en todo el mundo.
La campaña BDS no esta dirigida contra personas concretas sino contra los productos culturales financiados y promocionados por el Estado de Israel. Gett es una de las películas seleccionadas por el Israel Film Fund, encargado de promocionar la marca Israel en el cine. Con un presupuesto anual de 6 millones de dólares, Israel Film Fund apoya, ayuda, asesora y financia los proyectos cinematográficos seleccionados, incluyendo la comercialización y distribución. El Fondo promociona las películas y está presente en todos los grandes festivales internacionales que promueven el cine israelí en todo el mundo. Gracias al fondo, largometrajes israelíes se proyectan en las competiciones oficiales de los festivales internacionales de cine más célebres.
Katriel Schory, director ejecutivo de Israel Film Fund, afirmaba en Cannes, en una entrevista con Cineuropa a raíz de la participación de cinco películas israelíes, entre ellas Gett: «todos los filmes israelíes que tenemos reciben financiamiento gubernamental. (…) Tuvimos la película que ganó el premio principal en Tribeca y parece que definitivamente tendremos un filme israelí en Locarno y en Venecia, y también es probable que tengamos uno en San Sebastián y en Toronto. (…) Yo negocié la mayor parte de las coproducciones. (…) Esta estrategia está funcionando bien, pero, por supuesto, se requiere mucho trabajo y esfuerzo». «Israel Film Fund resulta de mucha ayuda. Somos una especie de ‘red de contactos’: creamos plataformas para los productores israelíes«.
Parece contradictorio que Israel apoye Gett, una película crítica que denuncia los matrimonios religiosos en Israel, los únicos válidos. No lo considera así el cineasta israelí Eyal Sivan, quien opina que al Estado de Israel le interesa financiar alguna película llamada «crítica». Silvan, que se niega a aceptar dinero israelí, asegura que «el gobierno israelí mediante los fondos de ayuda, utiliza las obras de oposición como una prueba de democracia».
¿Se puede invitar a escuelas de cine y proyectar películas israelíes cuando sabemos que están financiadas por un estado que practica el apartheid y la limpieza étnica, es responsable de crímenes contra la humanidad y utiliza los productos culturales, como el cine, como arma política?
3. «El Zinemaldia defiende la libertad de expresión»
¿De quiénes? Depende… Nunca le hemos oído denunciar los ataques permanentes y diarios por parte de Israel a la libertad de expresión de los y las palestinas. Tampoco protestar porque desde el año 2008 Annemarie Jacir tenga prohibida por Israel la entrada en Cisjordania, tras el rodaje de “La sal de este mar” (película que pudo salvar gracias a que la Embajada francesa sacó las grabaciones en maletas diplomáticas). Ninguna muestra de apoyo a Mohamed Barkri que aún sufre persecución, acoso y dos juicios debido a su película «Jenin, Jenin».
4. «Respeto la postura de quienes creen que el boicot es la mejor manera de solucionar el problema entre Israel y Palestina, pero pienso que es mucho mejor el intercambio de opiniones»
¿Nos puede contar algún mínimo cambio en la política de Israel tras años de «intercambio de opiniones»? Incluso con la escasa información que nos llega, cualquiera puede constatar que sus agresiones son cada vez más amplias y brutales.
Porque nos negamos a ser cómplices y no queremos ser neutrales. Porque, ante la complicidad de nuestros gobiernos con Israel, ante la inoperancia de la justicia y de los organismos internacionales, alguien debe actuar para defender la legalidad internacional.
5. «Cualquier cineasta tendrá derecho a proyectar su película»
¿También incluye a los cineastas palestinos? Llama mucho la atención la ausencia de cine palestino en el Zinemaldia. ¿Nos podría explicar por qué en todas las ediciones encontramos películas israelíes, mientras no se ha proyectado ninguna película palestina desde que es director del festival y apenas ninguna en las anteriores ediciones?
¿No es una decisión política tratar a Israel como un país democrático cuando no lo es? Elegir continuar considerando el cine israelí como algo separado de la política genocida de Israel, es una opción política. Ignorar el cine palestino es también una opción política, no cultural.
«No creo que un Estado que mantiene una ocupación, que comete a diario crímenes contra civiles, merezca ser invitado a algún (evento) cultural». Aharon Shabtai, poeta israelí.
Ante la llegada a Uruguay del cantautor Joaquín Sabina para una serie de conciertos en octubre, el grupo BDS Uruguay le declara persona non grata por su complicidad directa y repetida en la normalización del régimen de apartheid y ocupación israelí.
Joaquín Sabina es declarado persona non grata en Uruguay. / BDS Uruguay
Como personas comprometidas con la causa palestina, declaramos públicamente nuestro repudio a las presentaciones que el cantautor español Joaquín Sabina realizará durante el próximo mes de octubre en Montevideo, ya que entendemos que no deben ser bien recibidos en nuestro país artistas o personalidades de la cultura que contribuyen a normalizar y limpiar la imagen internacional del estado criminal de Israel, que ha demostrado sistemáticamente su intención de exterminar al pueblo palestino.
En 2012, Sabina actuó en Israel junto a Joan Manuel Serrat, desconociendo el llamado de activistas palestinas, internacionales y del estado español para que se sumaran al boicot cultural al Estado de Israel. En junio de 2014, en vísperas del brutal ataque a la Franja de Gaza que duró 50 días y dejó más de 2100 muertos, y mientras Israel llevaba adelante una brutal ofensiva sobre Cisjordania, multiplicando los asesinatos, las detenciones arbitrarias y las demoliciones de hogares que dejan a familias enteras en la calle, Sabina regresó a cantar en Israel, desoyendo tanto el reclamo internacional como los pedidos de auxilio del propio pueblo palestino, ferozmente asediado.
La campaña de boicot, desinversión y sanciones (BDS) busca presionar a Israel por medios pacíficos para que cumpla las numerosas resoluciones de Naciones Unidas, el derecho internacional humanitario y los derechos humanos del pueblo palestino. La campaña busca exponer a Israel como lo que realmente es: no un país democrático sino un estado que mantiene la ocupación colonial y militar más prolongada de la época moderna, sometiendo al pueblo palestino a un régimen de apartheid.
No se puede considerar normal ni tener relaciones normales con un estado que comete sistemáticamente crímenes de guerra y de lesa humanidad con total impunidad. En toda la historia de Israel no ha habido un solo gobierno que haya respetado los derechos del pueblo palestino; todos han profundizado la confiscación y colonización de las tierras y el exterminio de sus habitantes árabes originarios. El BDS, que se inspira en la exitosa lucha para derribar el apartheid sudafricano, en su dimensión cultural ha recibido importantes adhesiones de figuras como Stephen Hawking, Roger Waters, The Pixies, Elvis Costello, Ken Loach, Judith Butler, Alice Walker y Carlos Santana, entre muchas otras que, a diferencia de Sabina, se han comprometido con los derechos humanos, oponiéndose a las prácticas genocidas de Israel.
Los palestinos y palestinas viven confinados en bantustanes en Cisjordania, bloqueados en situación de gueto en la Franja de Gaza o exiliadas y sometidas a duras condiciones en los campos de refugiados de países vecinos. Sabina conoce perfectamente esta situación, aunque dice que va a cantar a Israel porque busca tender puentes. Pero ¿acaso ha pisado Cisjordania, o la Franja de Gaza, o los campos de refugiados? ¿Cuáles son los puentes para ayudar a los palestinos a salir de la situación de gueto y acoso constante? ¿Colaborar con la supuesta normalidad del Estado de Israel? ¿Se puede ser neutral ante semejante injusticia?
Defender a Israel es tan grave como defender a la Sudáfrica del apartheid. Nos preguntamos si Sabina habría ido a cantarle a la población blanca afrikáner que sostenía ideológica y políticamente el régimen sudafricano, en el que también se celebraba elecciones y se elegía mandatarios y miembros de un parlamento, y al que Estados Unidos, Israel y otros países insistían en llamar “democracia”.
Por todo esto, decimos a Joaquín Sabina que no es bienvenido en Uruguay y que no vamos a asistir a su recital, y exhortamos a manifestar el repudio en la puerta del Auditorio del SODRE durante su actuación. Como dijeron los más de 300 sobrevivientes del holocausto nazi que publicaron una carta en el New York Times durante esta última agresión a Gaza, en la que condenaban las prácticas genocidas llevadas adelante por Israel contra el pueblo palestino: “Nunca más debe significar ¡nunca más para nadie!”.
Tras diversos intentos de tregua, el pasado 28 de agosto se declara un alto el fuego permanente entre Palestina e Israel. Las siguientes líneas son otro modesto análisis de la operación «Margen Protector» y de la situación actual y futura en Oriente Medio.
Margen protector
Margen Protector, de los ataques israelíes más destructivos y sangrientos.
«Si yo tuviera en mi ejército la resistencia que Yenin tuvo en su campo, ya hubiera conquistado el mundo». (Ariel Sharón, primer ministro israelí 2001-2006)
En abril de 2002, tras ocho días de asedio a Yenin, Cisjordania-Palestina, el ejército israelí tomó el control del campo de refugiados dejando 631 muertos, de los cuales sólo 15 eran miembros de la legítima resistencia palestina. Ocho días fue capaz un campo de refugiados de plantar cara a gran número de helicópteros Apache, cazabombarderos F-16 y tanques y, en especial, al más rotundo silencio internacional.
El pasado 12 de Junio de 2014, con la excusa de la desaparición de 3 colonos en Hebrón pero con la única intención de castigar al pueblo palestino por alcanzar un gobierno de unidad nacional Hamas-Fatah, el ejército israelí irrumpió de nuevo en los pueblos y campos de refugiados en Cisjordania-Palestina secuestrando a cientos de jóvenes (en el momento de escribir estas notas se habla de más de 2.000 palestinos desaparecidos) mediante la habitual detención administrativa con el pretexto de ser miembros del partido islamista Hamas. Tras varias semanas y al menos 8 palestinos asesinados, Benjamin Netanyahu, actual primer ministro israelí, se vio obligado a reconocer que Hamas no estaba relacionado con la desaparición y muerte de los 3 colonos israelíes.
Casi paralelamente, el gobierno israelí, presionado por sus sectores de la ultraderecha y “animado” por la carta blanca ofrecida por el parlamento europeo, da comienzo en Gaza-Palestina a la operación “Margen Defensivo”. Una vez más el ejército israelí se encuentra con la sorpresa de una resistencia palestina organizada capaz de responder a la embestida del cuarto ejército más poderoso del mundo.
Tras las primeras semanas de ataque y la destrucción del perímetro fronterizo de Gaza, Israel tiene que reconocer que no ha podido cumplir sus objetivos militares en la franja y, ante la incapacidad de desarticular a la resistencia, intensifica el asesinato de población civil palestina para generar presión social por parte de la población en Gaza que exija la rendición de la resistencia. Esta jugada no les funciona porque la población palestina está decidida a morir antes de continuar viviendo bajo el bloqueo al que está sometida.
Tras varios intentos de alto el fuego fallido y ante las presiones internacionales, comienza en El Cairo una ronda de negociaciones en la que Israel exige el desarme de la resistencia mientras Hamas impone el levantamiento del bloqueo sobre Gaza.
Israel se ve en una encrucijada: no consigue reducir a la resistencia palestina pero su población exige resultados en una operación militar que les ha supuesto un importante desgaste social. Esta tensión se dispara con el error de gestión del gabinete de Netanyahu que ordena el regreso a sus casas a la población israelí del sur en la frontera con Gaza sin conseguir una tregua en las negociaciones. La continuación de los ataques palestinos les obliga a huir de nuevo al llegar a sus hogares y se cobra la vida de un menor israelí.
Israel cambia entonces su política de agresión a ataques selectivos para presionar directamente a Hamas como coordinador de las facciones de la resistencia.
Benjamin Netanyahu, Primer Ministro de Israel.
Netanyahu se ve finalmente obligado a aceptar un alto el fuego permanente sin conseguir ninguno de sus objetivos en Gaza: el desarme de la resistencia y la ruptura del gobierno de unidad nacional. Su popularidad cae en picado y comienza a recibir críticas de todos los partidos políticos israelíes.
El gobierno israelí tampoco ha conseguido hundir la moral de la castigada población palestina aunque nadie duda de que Israel no cumplirá una palabra de lo acordado como siempre ha hecho.
El pueblo palestino siente que percibirá un alivio al bloqueo por la ampliación de la zona de pesca de 3 a 6 millas náuticas, la propuesta de apertura de la frontera para permitir la llegada de ayuda humanitaria y material para la reconstrucción de la franja (en la fecha de este artículo aún no ha comenzado a ingresar esta ayuda en Gaza) y la reanudación de las negociaciones este 29 de septiembre para la construcción de un puerto y un aeropuerto en Gaza.
Se le olvidó a Netanyahu la experiencia de su predecesor Ariel Sharon y salió escaldado de esta. Por no reconocer a tiempo que “nunca tendrá en su ejército la resistencia que Palestina tiene en sus campos”.
Cortinas de humo
Abbas, presidente de la Autoridad Palestina.
«Netanyahu afirmó delante de mí que acepta el Estado palestino y que sólo queda precisar los límites de las fronteras» (Mahmoud Abbas, líder de la Autoridad Palestina, 29 de Agosto de 2014)
Al día siguiente del anuncio de la tregua permanente, la Autoridad Palestina (AP) anunció su intención de declarar el Estado Palestino de acuerdo a las fronteras del 67 en un intento de afianzarse en su posición de representante (legal) del pueblo palestino.
En el tema palestino, como en todos, el debate y sus opciones vienen marcados por el poder dominante, en este caso, la ocupación israelí. La ocupación arrastra a la autoridad palestina y a la opinión pública internacional a debatir sobre dos opciones clásicas –solución de dos Estados o solución de un único Estado– como si en ese debate estuviera la solución a los problemas en Palestina o, más aún, como si alguna de las opciones fuera factible por sí misma. El objetivo de este debate impuesto es desviar la atención de los verdaderos y diarios problemas del pueblo palestino: el bloqueo, la ocupación, el apartheid, los abusos constantes contra la población palestina de cualquier género y edad, los secuestros mediante detención administrativa incluido a menores, el robo de recursos naturales, la adquisición de nuevo territorio por la fuerza…
La declaración de Estado Palestino con las fronteras del 67, comúnmente conocido como solución de dos Estados, es claramente injusto para el pueblo palestino que pierde el 78% de su territorio original, queda dividido en dos zonas inconexas (Gaza y Cisjordania) y deja parte de su población en el otro Estado: los árabes de Israel.
En cualquier caso, este planteamiento del mapa palestino es incompatible con el crecimiento y expansión de colonias hebreas en Cisjordania: actualmente hay alrededor de medio millón de colonos, carreteras de uso exclusivo para judíos y desvío de recursos naturales hacia las colonias en perjuicio del pueblo originario.
En contraposición aparece la otra opción, la solución de un único Estado palestino, más como respuesta al garrafal error de las Naciones Unidas (resolución 181 de la Asamblea General, 29 de noviembre de 1947, Partición de Palestina) que como resultado del análisis de la situación real y actual: un pueblo judío que se cree con legitimidad de ocupar con derecho exclusivo esa tierra con el apoyo explícito de todos los organismos internacionales.
Pero es que además el sionismo, el estado de Israel, no oculta que no tiene la menor intención de conformarse con ocupar sólo la Palestina histórica. Con independencia de si las dos líneas azules de la bandera israelí corresponden al Nilo y al Tigris indicando que toda la tierra entre esos dos ríos corresponde a ese “pueblo judío”, numerosas declaraciones de políticos israelíes apuntan a que Jordania también corresponde al “estado israelí” ya que perteneció al mandato británico de Palestina. Véase la intervención de Danny Ayalon, viceministro de asuntos exteriores de Israel.
Ninguna de estas opciones aporta una salida a la situación de los más de 5,7 millones de refugiados palestinos ni una solución real a los problemas de Palestina. Son otro instrumento más introducido por Israel para dividir al pueblo palestino y a la solidaridad internacional con Palestina.
Se escribe sionismo pero se lee fascismo
Se escribe sionismo pero se lee fascismo.
«No hay espacio para los dos pueblos en este país. No hay otra salida que transferir a los árabes a países vecinos, transferirlos a todos, que no quede ni una aldea, ni una tribu, ni un solo palestino, nadie.» (Jaim Weizman, primer presidente de Israel)
El sionismo político diseñó la creación de un Estado exclusivamente judío en Palestina. Años antes de declararse la independencia de Israel, los judíos que llegaron a Palestina se organizaron en bandas que compraron la mayor propiedad posible y cometieron atentados contra objetivos británicos y árabes. La emigración judía a “Tierra Santa” (aliyah) fue promovida por la burguesía europea desde finales del siglo XIX como una alternativa más para librar a Europa de judíos. Holocausto y sionismo son curiosamente dos caras de la misma moneda: el hacinamiento de los incómodos judíos allá donde no se les vea.
Las comunidades judías dispersas por el planeta fueron convocadas al llamado de la creación de un estado en el que sentirse seguros, un estado en el que pudieran vivir con otros judíos del mundo con los que no tenían nada en común más que el hecho de haber aceptado este reclamo.
Como todo proyecto fascista, el sionismo se implanta en todas las clases sociales. La “Tierra Santa” ofrece propiedad y privilegios pero también vendió la promesa de los kibutz (comunas agrícolas). Bajo todas estas formas de convocatoria hay un proyecto de limpieza étnica del pueblo indígena.
Lo único que convierte en “pueblo” a la población judía en Israel es la construcción de un enemigo común: el pueblo palestino. No en vano la mayoría de las crisis internas en Israel acaban pagándose sobre la espalda del pueblo palestino.
Bajo este sistema capitalista colonial, el pueblo, en su sentido más amplio, no se divide en buenos y malos, se divide en víctimas y otras víctimas. Los cientos de civiles asesinados en Gaza, los abusos en los checkpoints en Cisjordania, las políticas de apartheid en Israel, no son más que el reflejo de los y las jóvenes israelíes recibiendo entrenamiento militar y ensalzados socialmente por sus crímenes contra “el enemigo”.
En este sentido, los llamados movimientos pacifistas en Israel se han ido reduciendo hasta ser casi inapreciables desde el asesinato de Isaac Rabin (primer ministro israelí asesinado en 1995 por un ortodoxo radical) y el aumento de la ultraderecha ha sido vertiginoso ante el temor a un cisma en una sociedad que ya de por sí no tiene ninguna cohesión.
La firma de los acuerdos de Oslo en 1993 entre el gobierno israelí y la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) descargó de responsabilidad militar a la sociedad israelí al relegar el control de las zonas ocupadas a la constituida ANP (Autoridad Nacional Palestina).
Israel es víctima como tantos otros países de una crisis económica que afecta a la clase trabajadora y que la enfrenta con la burguesía. La burguesía utiliza también ese enemigo común, el pueblo palestino, para ganarse al pueblo judío y cortocircuitar la lucha de clases en Israel.
En Palestina, como pueblo ocupado, no existe burguesía propietaria de los medios de producción porque Palestina sencillamente no tiene medios de producción. Los únicos sectores sociales privilegiados en Palestina son los que han hecho tratos con la ocupación o negocios mafiosos aprovechando el bloqueo de Gaza. El pueblo palestino, en su mayoría desplazados internos, sobrevive con las ayudas de la ONU, la AP y organismos internacionales y apenas puede trabajar, ya que los medios de producción están en manos israelíes y tras la segunda intifada (año 2000) la población palestina no tiene libertad de circulación.
Socialismo o barbarie
Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU.
La mayor parte de las resoluciones de las Naciones Unidas tratan sobre la cuestión palestina con el fin de “mantener el orden” en Oriente Medio. En contraposición, prácticamente ninguna de ellas ha sido cumplida por Israel que también incumple en su totalidad el derecho humanitario, en concreto la IV Convención de Ginebra, que trata sobre “la protección de la población civil en tiempo de guerra”. Sin embargo, ningún organismo oficial internacional, ni nacional ni supranacional, ha tomado ninguna acción contra el estado de Israel. Fuera de meras palabras de “condena”, Israel mantiene no sólo relaciones diplomáticas con la práctica totalidad de los gobiernos occidentales sino que además goza de acuerdos preferenciales con la Comunidad Económica Europea.
La falta de respuesta de EEUU y Europa a los delitos del estado de Israel denota que los supuestos esfuerzos que se dedican desde las Naciones Unidas y sus estados miembros a la “resolución del conflicto palestino” es un puro ejercicio de hipocresía.
Lo que es más, el mantenimiento de lo que ellos llaman “el orden internacional” bajo este sistema internacional capitalista y neocolonial trae consigo de manera inevitable la violación sistemática de los derechos humanos, por más resoluciones que se generen como cortina de humo. Socialismo o barbarie nunca fue tan evidente. El régimen burgués que llevó a Europa a generar 2 guerras mundiales en menos de 30 años no está dispuesto a ceder ni ápice de sus privilegios. La masacre del pueblo palestino es una muestra de lo que este sistema es capaz de hacerle a cualquiera que “sobre” a los intereses burgueses tal y como el pueblo palestino “sobra” al proyecto sionista. Más aún, la masacre del pueblo palestino por parte del pueblo judío en Israel, es un buen ejemplo de lo que este sistema es capaz de “hacer que nos hagamos unos a otros”.
El gueto de Tel Aviv
Gueto de Varsovia en 1941 y víctimas palestinas tras la masacre israelí del verano de 2014.
«Escribe que soy árabe; que robaste las viñas de mi abuelo y una tierra que araba, yo, con todos mis hijos. Que sólo nos dejaste estas rocas… ¿No va a quitármelas tu gobierno también, como se dice? Escribe, pues… Escribe en el comienzo de la primera página que no aborrezco a nadie, ni a nadie robo nada. Más, que si tengo hambre, devoraré la carne de quien a mí me robe. ¡Cuidado, pues!… ¡Cuidado con mi hambre, y con mi ira!» (Carné de identidad, Mahmoud Darwish, poeta palestino)
Israel es hoy en día un “fuerte con cañones apuntando en todas las direcciones”. El origen de su existencia, como decíamos, es la confección de enemigos comunes. No sólo el pueblo palestino, Líbano, Siria, Jordania, Egipto, todos sus vecinos, son o han sido en algún momento en estos últimos años enemigos directos de Israel.
EEUU dedica constantes partidas de sus presupuestos al sistema de “defensa” de Israel como manera de contentar al voto judío. Europa ofrece privilegios económicos a Israel a través de un Acuerdo Preferencial. Los gobiernos de los países árabes permanecen en silencio mientras Israel masacra al pueblo palestino ya que sus acuerdos con Israel les permiten garantizar su propia represión social.
La historia ha dado muestras sobradas de que el orden internacional cambia pero también de que el régimen que un día controla a todo un pueblo puede caer como un castillo de naipes el día siguiente. El sionismo es tan débil como efímeros son cada uno de sus aliados y el día en que ese fuerte ya no pueda mantener “sus cañones cargados”, el pueblo judío en Israel dejará de estar en un fuerte y pasará a estar en un gueto.
Esa derecha burguesa que asedió el gueto de Varsovia es la que ahora financia el exterminio del gueto de Gaza y es la misma que está tejiendo ese futuro gueto de Tel Aviv.
Construyendo el futuro. Ayer Sudáfrica, hoy Palestina
«Si eres neutral en situaciones de injusticia has elegido el lado del opresor» (Desmond Tutu, clérigo y pacifista sudafricano que adquirió fama internacional durante la década de 1980 a causa de su lucha contra el Apartheid)
En 2005, 190 organizaciones de la sociedad civil palestina, siguiendo el ejemplo de la lucha en Sudáfrica contra el apartheid, lanzaron un llamamiento a las organizaciones de la sociedad civil internacional llamado BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel).
La campaña BDS persigue 3 objetivos fundamentales:
Acabar con el régimen de apartheid en Israel.
Proteger y promover el derecho al retorno de los refugiados.
Poner fin a las colonias en Cisjordania y desmantelar el Muro.
El boicot, los embargos y sanciones pretenden aislar a las instituciones y empresas israelíes pero también pretenden hacer reaccionar a los ciudadanos israelíes que se prestan a limpiar la marca Israel bien sea a través de la cultura, el arte, el deporte… dando una imagen de falsa normalidad, de prototipo de modernismo y de multiculturalidad mientras se practica la limpieza étnica del pueblo indígena.
No en vano después de cada operación sobre Gaza Israel lanza una nueva operación de lavado de imagen mediante la promoción y gira de artistas, la exhibición de películas y documentales, etc. Es en estos momentos cuando el boicot es más necesario que nunca. El propio Meir Sheetrit, miembro de la Knesset (Parlamento israelí) por el partido Hatnuah dijo sobre la hasbará (instrumento de propaganda para fomentar la imagen de Israel): “vemos la cultura y la hasbará como herramientas de propaganda. No diferencio cultura de hasbará”.
La resistencia palestina sólo puede lanzar cohetes caseros para sobrepasar esos muros con los que son encerrados. El BDS es la herramienta que tiene la sociedad civil internacional para saltar esos muros y nuestros muros, nuestras propias instituciones, que están colaborando con la masare contra nuestra voluntad.
La lucha contra el sionismo no puede escapar a ningún proyecto transformador de la sociedad. Negarse a apoyar el boicot porque perjudica al pueblo israelí es una excusa equivalente a negarse a hacer huelga porque perjudica a los trabajadores, es decir, significa no comprender que los intereses de las élites están reñidos con los intereses de los pueblos. Del mismo modo, muchos trabajadores de empresas israelíes boicoteadas son palestinos y son ellos mismos los que han reclamado el boicot internacional.
BDS es la única solución real a la situación del pueblo palestino. Sólo el pueblo salva al pueblo. El hundimiento del sionismo derivará naturalmente en la constitución de un único Estado Palestino en el que judíos y palestinos puedan convivir, pero no como solución, sino como culminación de un proceso de lucha social internacional. El derecho al retorno de los refugiados también se garantizará como resultado del desbordamiento del régimen internacional que permitió su expulsión y el robo de sus propiedades.
Funcionó en Sudáfrica y funcionará en Palestina. La vida no se puede separar en compartimentos estancos y ninguno de ellos es neutro: la música no es neutra, la ciencia no es neutra, la educación no es neutra… Si cualquiera se define como neutral, ya ha elegido su lado: el de los genocidios pasados y futuros y el del actual, el genocidio del pueblo palestino. Contra todos ellos, boicot al sionismo, boicot al estado de Israel.
El presidente de la UEFA Michel Platini se enfrenta a presiones para excluir la candidatura israelí para albergar la Eurocopa de fútbol 2020. La decisión sobre las 12 ciudades en las que se disputará este torneo se tomará el próximo 19 de septiembre.
No a la Eurocopa de fútbol 2020 de la UEFA en israel. #RedCardIsrael
Equipos de fútbol palestinos y ONG han escrito una carta abierta a Platini argumentando que albergar el torneo de la UEFA en 2020 en Jerusalén sería el equivalente a «recompensar» a Israel por su masacre de más de 2.100 palestinas y palestinos, incluyendo a más de 500 niños, durante su reciente ataque de 52 días sobre Gaza.
«Conceder a Israel el privilegio de acoger un torneo deportivo internacional de esta envergadura tan sólo unas semanas después de haber llevado a cabo una sangrienta masacre al pueblo palestino en la sitiada Franja de Gaza daría la luz verde a futuros crímenes de guerra», dijo Abdulrahman Abunahel, coordinador en Gaza del Comité Nacional Palestino de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BNC, por sus siglas en inglés).
«Los y las palestinas en Gaza disfrutan este bonito deporte tanto como cualquier otra persona, pero Israel ha lanzado una guerra contra el fútbol, asesinando jugadores, bombardeando estadios y rechazando permisos para viajar a deportistas para disputar partidos. La UEFA debe cumplir con su compromiso declarado con los Derechos Humanos y sacar a Israel la tarjeta roja«, añade Abunahel.
Entre las personas asesinadas por Israel en su última masacre estaban Ahmad Muhammad al-Qatar y Uday Caber, dos jugadores de fútbol de 19 años en el principio de sus carreras, y Ahed Zaqout, de 49 años, leyenda del fútbol palestino conocido como «la voz del fútbol» por sus comentarios en directo. 32 instalaciones deportivas y alrededor de 500 casas de deportistas fueron también dañadas.
La carta a Platini también advierte a la UEFA que permitir a la Asociación de Fútbol de Israel (IFA) albergar la Eurocopa 2020 en Jerusalén legitimaría los desplazamientos forzosos de población palestina de Jerusalén Este, reconocida como territorio palestino ocupado por la Unión Europea y la ONU.
Recientemente Israel ha anunciado planes para ampliar sus colonias ilegales en Jerusalén Este, una acción que la ONU y otros organismos han advertido que ocasionará más expulsiones y desalojos forzosos de población palestina de sus casas.
Prácticamente no hay instalaciones de fútbol en Jerusalén Este y es casi imposible para las y los palestinos jugar a este deporte, debido a las severas restricciones de Israel hacia el espacio y el desarrollo palestino.
«Las políticas israelíes en Jerusalén están explícitamente diseñadas para desplazar por la fuerza al pueblo palestino de la ciudad y dar paso a la expansión cada vez mayor de colonias ilegales israelíes. Precisamente el jueves pasado, la municipalidad israelí de Jerusalén dio luz verde a un plan para construir 2.200 apartamentos en la ocupada Jerusalén Este». «Si la UEFA decide celebrar parte del torneo en Jerusalén, lo hará prestando un apoyo tácito a serias violaciones del derecho internacional que Israel comete en la ciudad«, declaró Abunahel.
La Federación de Fútbol de Palestina (PFA) ha hecho llamamientos previamente para expulsar a la Asociación de Fútbol de Israel de la FIFA por no haber protestado por los ataques israelíes al deporte palestino.
Las fuerzas militares israelíes atacan habitualmente a futbolistas palestinos y les impiden viajar a partidos y entrenamientos. Dos jóvenes aspirantes a profesionales fueron disparados deliberadamente en los pies por fuerzas israelíes a principios de año mientras volvían a sus casas tras su entrenamiento.
En 2010, el presidente de la UEFA Michel Platini dijo: «Israel debe elegir entre permitir que el deporte palestino continúe y prospere o ser forzado a enfrentar las consecuencias de su comportamiento».
Platini y la UEFA se enfrentarán a meses de intensas protestas y polémica si deciden premiar a Israel con el derecho de acoger la Eurocopa en 2020.
En una carta abierta protestando por la decisión de la UEFA de permitir a Israel celebrar la Eurocopa Sub-21 de 2013, más de 50 futbolistas incluyendo Didier Drogba y Frédéric Kanouté llamaron al torneo disputado en Israel «un premio por actuaciones contrarias a los valores deportivos».
Un importante acto de la UEFA en Londres fue interrumpido y hubo invasiones del terreno de juego a lo largo de Europa en el periodo previo al torneo.
Desde diversos colectivos sociales, sindicatos y partidos se ha dirigido esta carta a Mariano Rajoy y a José Manuel García-Margallo solicitándoles el cese de todo comercio armamentístico con Israel, Estado que comete graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario y de Derechos Humanos.
La campaña #StopArmingIsrael del BNC (Palestinian BDS National Committee) solicita un embargo militar a Israel.
Desde hace tiempo las organizaciones de la sociedad civil han reclamado a los gobiernos que sean más coherentes en su defensa del derecho internacional y que, ante la ocupación ilegal de Palestina que se remonta a varias décadas, impulsen medidas de diversa índole que traduzcan sus declaraciones de principios en actos concretos que demuestren su voluntad de impedir la razón de la fuerza de la potencia ocupante israelí.
Como se ha venido demostrando a lo largo de las últimas décadas, la estrategia colonial israelí consiste en anexionar ilegalmente el territorio palestino sin hacerse responsable de la población autóctona palestina que lo habita. Ante las continuas expropiaciones y confiscaciones de tierras árabes y palestinas por el estado israelí y sus esfuerzos por deshacerse de la población palestina, empobrecerla y arrojarla a la caridad internacional, es necesario y urgente que los gobiernos de la Comunidad Internacional velen por la defensa del derecho internacional. Deben asumir sus responsabilidades como estados partes de las Convenciones de Ginebra y suspender toda clase de acuerdos que beneficien estas políticas israelíes, que lejos de ser coyunturales, forman parte de un ideario colonial fundamentalista y supremacista, compartido por la mayor parte del espectro político israelí.
En julio y agosto 2014, Israel ha asesinado a más de 2.100 personas palestinas en la asediada Franja de Gaza. De estas víctimas, más de 500 eran niños y niñas, y la gran mayoría murieron sepultados bajo los escombros de sus casas. Hay más de 10 mil personas heridas con gravedad. Más de 108.000 personas han perdido su casa. Escuelas, hospitales y lugares de culto han sido demolidos. Israel ha demostrado una vez más cómo experimenta las armas que fabrica contra población civil palestina, y que el material de uso militar que importa de otros países, incluyendo el nuestro, es usado para cometer crímenes de guerra.
Asimismo, no hay que olvidar la violencia cotidiana que ejerce la potencia ocupante israelí en todo el territorio palestino ocupado. Este verano, mientras caían toneladas de bombas en Gaza, Israel ha agudizado la represión contra la población palestina. Ha asesinado a decenas de personas en este territorio. Ha multiplicado las detenciones administrativas (sin cargo ni juicio) y arrestado a más de 2.000 personas en vulneración de sus derechos procesales, incluyendo a varias personas del Consejo Legislativo Palestino.
Han continuado las deportaciones, el drama de los refugiados y las expropiaciones ilegales. Así, pocos días después de alcanzar una tregua con las facciones palestinas, Israel ha anunciado una de sus mayores confiscaciones de territorio palestino ocupado, con la anexión de más de 400 hectáreas al lado de Belén para su actividad colonial ilegal.
En el transcurso de este último cruento episodio del genocidio contra el pueblo palestino, el gobierno español ha mostrado su interés por respetar la posición común del Consejo de Seguridad y Asuntos Exteriores de la Unión Europea 2008/944CFSP del 8 de diciembre 2008 que define las reglas comunes de control de exportación de tecnología y equipamiento militar. La suspensión temporal de venta de armas a Israel es una señal de coherencia con la posición europea expresada en la última conferencia de Naciones Unidas sobre Tratado de Comercio de Armas, según la cual las transacciones de armas deberían ser denegadas cuando existe un riesgo claro de que estas armas sean utilizadas para cometer graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario y del Derecho Internacional de los Derechos humanos.
Por eso, expresamos nuestro firme respaldo a su decisión de suspender temporalmente la venta de armas a la potencia responsable de la matanza de civiles en Gaza. Sin embargo, para ser coherente y eficaz, esta medida deber mantener y profundizarse. No cabe la menor duda de que, en caso de reanudar sus transacciones armamentísticas con Israel, las armas exportadas a ese país serán utilizadas para cometer graves violaciones del derecho internacional. También es evidente que las armas que el gobierno compra a Israel son armas que han sido testadas contra civiles palestinos, en vulneración del Derecho Humanitario Internacional. Por ello, esa decisión de suspender temporalmente la venta de armas tiene que convertirse en una suspensión indefinida de cualquier compra venta de armas con esta potencia ocupante hasta que respete la legalidad internacional, en especial la IV Convención de Ginebra.
Si el gobierno español, como ha manifestado en varias ocasiones, quiere contribuir al alcance de una paz justa y sostenible en Palestina, es necesario que ponga los medios para ello, y que adopte medidas que rompan la espiral de violencia armada institucional que desestabiliza la región, arranca la vida a miles de víctimas inocentes e indigna a millones de personas alrededor del mundo, como se ha evidenciado este verano en las calles de más de cuarenta ciudades del estado. La suspensión indefinida de las transacciones de armas con Israel es el comienzo de este camino.
Atentamente,
Organizaciones firmantes:
Alternativa Republicana
Asociación Hispano-Palestina
Ateneo Popular de Solidaridad entre los Pueblos
Coordinadora de ONG para el Desarrollo de España
Coordinadora 25S
Corriente Roja
CGT
Equo
Izquierda Unida
Palestina Toma la Calle
Podemos
Red Judía Internacional Antisionista (IJAN)
Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina – RESCOP:
Acsur-Las Segovias,
Asociación Al-Quds de Solidaridad con los Pueblos del Mundo Árabe
Asociación Andaluza por la Solidaridad y la Paz – ASPA
Asociación de Amistad Palestina-Granada «Turab»
Asociación Hispano Palestina Jerusalén
Asociación Unadikum
BDS Catalunya
BDS Madrid
BDS País Valenciá
Castelló per Palestina
Comité de Solidaridad con la Causa Árabe
Comité de Solidaridad con los Pueblos – Interpueblos
Comunidad Palestina en Canarias
Comunitat Palestina de Catalunya
Coordinadora de apoyo a Palestina de La Rioja
Fundación IEPALA
Fundación Mundubat
Gipuzkoako palestinaren aldeko plataforma
Grupo de Cooperación Universitario Sevilla-Palestina
Izquierda Anticapitalista
Komite Internazionalistak
MEWANDO
Movimiento Solidaridad Internacional Catalunya
Mujeres en Zona de Conflicto – M.Z.C.
Mujeres por la Paz – Acción Solidaria con Palestina de Canarias
Palestinarekin Elkartasuna
Paz Ahora
Paz con Dignidad
Plataforma de Solidaridad con Palestina de Sevilla
Este verano, Israel llevó a cabo otra masacre brutal de palestinos. Más de 2.100 palestinos en la Franja de Gaza sitiada murieron y cientos de miles más se quedaron desplazadas ya que Israel deliberadamente atacó hogares, escuelas y hospitales. Ahora Israel se ofrece para albergar en Jerusalén los partidos de la Eurocopa de fútbol 2020 de la UEFA.
Solidaridad con Palestina y carteles de boicot a Israel en Bilbao en un partido contra el Hapoel.
Israel ha lanzado una guerra contra el fútbol en Palestina: los futbolistas han sido asesinados, estadios bombardeados y se ha negado el permiso a los jugadores para viajar a los partidos.
Entre los muertos en la reciente masacre de Israel están Ahmad Muhammad al-Qatar y Uday Caber, dos jugadores de fútbol de 19 años de edad en el inicio de sus carreras.
Israel espera ser anfitrión de la UEFA 2020 en Jerusalén. Sin embargo, Israel continúa ocupando brutalmente Jerusalén Este, que es reconocido internacionalmente como territorio palestino. El gobierno israelí anunció recientemente 2.220 asentamientos en Jerusalén Este como parte de su continua limpieza étnica de palestinos en la ciudad.
Como ha explicado una carta escrita por equipos deportivos palestinos y organizaciones de la sociedad civil y enviada al presidente de la UEFA Michel Platini: «Con la concesión a la Asociación de Fútbol de Israel del privilegio de acoger en Jerusalén los juegos de 2020, la UEFA estaría enviando un mensaje moralmente preocupante de aprobación —o incluso de recompensa— por las graves violaciones de Israel de los derechos humanos en Gaza, Jerusalén Este y en otros lugares».
Dile a Platini que la UEFA debe excluir a Israel de la licitación cuando se reúna para decidir quien será el anfitrión de los juegos de la UEFA 2020 el 19 de septiembre.
En una carta abierta, grupos de solidaridad con Palestina solicitan de nuevo la adhesión del Donostia Zinemaldia al BDS, para rechazar así la normalización de Israel a través de este tipo de eventos y para no contribuir a silenciar el cine y la cultura palestinos bajo ocupación.
Ayuntamiento de Donostia, señor Juan Karlos Izagirre.
Diputación Foral de Gipuzkoa, señor Martin Garitano.
Gobierno Vasco, señora Cristina Uriarte.
Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, señor José Ignacio Wert.
La ONU proclamó 2014 Año Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino e Israel lo ha celebrado con una brutal masacre, arrasando Gaza, matando a más de 2.000 palestinos —muchos de ellos mujeres y niñ@s— e hiriendo a más de 10.000 habitantes de la ciudad, además de demoler 40.000 viviendas así como los nuevos asentamientos, y practicar, además, detenciones arbitrarias y asesinatos en Cisjordania. Nada nuevo, aunque esta vez ha ido más lejos que nunca en su barbarie.
Nada nuevo, tampoco, en el Zinemaldia de Donostia. No esperábamos que la llamada de la ONU se tradujera en una retrospectiva sobre el cine palestino, aunque hubiera sido bastante lógico, pero sí confiábamos en encontrar alguna presencia testimonial del mismo en esta edición. Pero nada de nada.
Entendemos que es más difícil de encontrar, pero existe el cine palestino, a pesar del boicot permanente y bastante efectivo de Israel. Hay cineastas palestinos, pero carecen de medios, debido a la ocupación israelí. No hay escuelas de cine, no hay estudios, es muy difícil encontrar productores y distribuidores y, más difícil aún, conseguir permiso de Israel.
Todos y todas sabemos que el Zinemaldia de Donostia no apoya el boicot a Israel, pero nunca ha denunciado ni se opone al boicot que Israel ejerce sobre la cultura palestina y en concreto sobre el cine palestino. Su ausencia en la gran mayoría de ediciones del festival supone en la práctica la realización de un boicot no declarado al cine palestino.
Israel es el responsable de los crímenes contra la humanidad que hemos podido ver en directo estos 50 días, pero no pasa nada. A pesar de todo ello, el cine israelí continua siendo bien recibido en este festival, porque, según algunos interesados, «la cultura no tiene nada que ver con la política» y su papel es el de «tender puentes» entre las diferentes sensibilidades. Llevamos más de 60 años «tendiendo puentes » a quien sí tiene muy clara la relación entre cultura y política , y por eso dedica un abultado presupuesto a la promoción de la cultura israelí, y especialmente del cine israelí, al tiempo que promueve la destrucción sistemática de la cultura e historia palestina, impidiendo, con todo tipo de obstáculos, su desarrollo y, especialmente, su difusión.
¿Se preguntarán por qué nos centramos en Israel cuando existen tantos países que violan los derechos humanos? Simplemente porque el caso de Israel es diferente: a ningún otro país del mundo se le permitiría bombardear instalaciones de la ONU, usar armas prohibidas, lanzar toneladas de bombas sobre la población civil, incumplir todas las resoluciones de la ONU, mantener la ocupación, encarcelar a niñas y niños… Por mucho menos, Europa sancionó a Irak y ahora a Rusia. Pero Israel nunca ha sido sancionado, ni aislado o expulsado de organismos internacionales. Europa considera a Israel un estado «democrático» —a pesar de ser un estado colonial que practica el apartheid y ser responsable de crímenes contra la humanidad—, y mantiene por tanto sus relaciones preferentes en todos los campos (comerciales, culturales, académicas, científicas, deportivas).
Como respuesta ante la impunidad absoluta de Israel por la complicidad de los Gobiernos nació la campaña internacional BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) con el objetivo de obligar a Israel a acatar la legalidad internacional —poniendo fin a la ocupación y el apartheid, y permitiendo el regreso de los refugiados—, y a respetar los derechos humanos.
Por todo ello, el cine israelí no es bienvenido a este Zinemaldia de Donostia.
¿Cómo se puede disfrutar con lo que nos cuenta el cine israelí cuando aún permanecen ante nuestros ojos las imágenes de las más de 2.000 personas asesinadas —más de 500 menores entre ellas—, y de 10.000 heridas, muchas de ellas inválidas? ¿Cómo no reaccionar ante el bloqueo ilegal y criminal de Gaza que mantiene Israel que les condena a una muerte lenta?
Solicitamos por ello que:
Se retiren del Festival de Cine las películas israelíes ya que su proyección, lejos de promover una solución justa para los y las palestinas, pretende ser un gesto normalizador y cómplice con el Estado de apartheid que Israel mantiene en Palestina.
Mientras perdure la política de apartheid a la que Israel somete a la población palestina, el Zinemaldia se adhiera a la campaña BDS (boicot, desinversiones y sanciones) a través de medidas que garanticen la no participación de Israel en este Festival.
Palestinarekiko Elkartasun Taldea
Donostia, septiembre de 2014
Tras el rechazo de una mayoría de los artistas participantes a que su trabajo se asocie con financiación estatal israelí en la 31 edición de la Bienal de São Paulo, la exhibición desvinculará los fondos israelíes de los patrocinadores generales de la muestra.
Los y las artistas de la Bienal São Paulo rechazaron el patrocinio del Estado israelí. / Tony Chakar
El los últimos días de agosto, 55 de los 68 aristas participantes en la exposición (incluida la vídeoartista israelí Yael Bartana) escribieron una carta abierta a la organización, Fundacão Bienal Sao Paulo, declarando que «en este momento en que el pueblo de Gaza retorna a los escombros que son ya sus hogares, destruidos por el ejército Israelí, no creemos que sea aceptable recibir patrocinio cultural de Israel. Aceptar esta financiación socava nuestro trabajo artístico en esta Bienal y lo utiliza de manera implícita para lavar la cara a las agresiones y violaciones del derecho internacional y los derechos humanos por parte de Israel. Rechazamos el intento de Israel de normalizar su presencia en el contexto de este importante evento cultural en Brasil».
La voces de la organización boliviana feminista Mujeres Creando también se alzaron en contra este y otros patrocinios en solidaridad y respeto a la integridad ética de las y los artistas árabes, que rechazaban ser financiados por el estado israelí: «el conjunto de artistas presentes, o al menos una amplia mayoría, no sólo entendíamos perfectamente esta visión, sino que compartíamos el límite ético planteado por ellos y ellas».
Los abajo firmantes, artistas participantes en la 31 Bienal, hemos sido confrontados, cuando el exposición está a punto de inaugurarse, con el hecho de que la Fundação Bienal de São Paulo ha aceptado dinero del Estado de Israel y de que el logotipo del Consulado de Israel aparece en el pabellón de la Bienal además de en sus publicaciones y sitio web.
En este momento en que el pueblo de Gaza retorna a los escombros que son ya sus hogares, destruidos por el ejército Israelí, no creemos que sea aceptable recibir patrocinio cultural de Israel. Aceptar esta financiación socava nuestro trabajo artístico en esta Bienal y lo utiliza de manera implícita para lavar la cara a las agresiones y violaciones del derecho internacional y los derechos humanos por parte de Israel. Rechazamos el intento de Israel de normalizar su presencia en el contexto de este importante evento cultural en Brasil.
Mediante esta declaración, llamamos a la Fundação Bienal de São Paulo a rechazar este patrocinio y a actuar con respecto a este hecho antes de la inauguración de la exposición.
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São Paulo Bienal artists disassociate from Israeli funds
We, the majority of artists and participants of the 31st São Paulo Bienal who have opposed any association of our work with Israeli State funding, today had our appeal heard by the Fundação Bienal São Paulo.
Just one week ago we were confronted by the fact that the Israeli state is contributing to the funding of the exhibition as a whole, which for a majority of us is unacceptable. Following collective negotiations the Fundação Bienal de São Paulo has committed to clearly disassociate Israeli funding from the general funding of the exhibition. The logo of the Israeli Consulate, which was presented as a general sponsor of the event, will now only be related to those Israeli artists who received that specific financial support. This transparency will be applied to all state funding for artists in the Bienal.
We the artists and participants of the 31st São Paulo Bienal refuse to support the normalization of Israel’s ongoing occupation of the Palestinian people. We believe Israeli state cultural funding directly contributes to maintaining, defending and whitewashing their violation of international law and human rights.
The artists in this event have shown that they have agency in demanding transparency concerning the sponsorship of cultural events and they have raised the fundamental issue of how funding can compromise and undermine their work.
the struggle for self-determination of the Palestinian people is reflected in the work of many artists and participants in this Bienal that are involved with human rights and people’s struggles worldwide including Brazil. The oppression of one concerns that of all.
La Bienal de Arte de São Paulo, como todos los grandes eventos de arte, tienen detrás, encima y por debajo una serie larga y pesada de auspicios empresariales que representan el núcleo del poder de las oligarquías, de los intereses de las empresas transnacionales y de las representaciones diplomáticas coloniales. Auspicios que expresan las redes de poder de la clase dominante en Brasil, como también del núcleo de los intereses capitalistas y coloniales en América Latina. Digo representaciones coloniales porque solo aparecen las de los países capitalistas del norte, que suelen dar dinero para la presencia de sus artistas asegurándose de esta manera la visibilidad permanente y fácil de los artistas europeos y norteamericanos.
Sin embargo, y a pesar de ello la Bienal de Arte de São Paulo no ha constituido una prolongación del imaginario de esta élite, sino que ha ido adquiriendo a lo largo de su historia la condición de novelesca sucesión de plataformas moldeadas más bien por la historia, por los contextos y las circunstancias. Una vez rota la lógica de las representaciones nacionales la curaduría se ha convertido en un escenario definitorio de los contenidos y propuestas de las bienales.
En ese contexto «la rebelión», «el paréntesis abierto», «el debate» ocurrido esta pasada semana frente a la presencia del Logo del Estado de Israel como auspiciante gracias a una suma ridícula de dinero que es necesario subrayar: cerca de 40.000 dólares de un conjunto de 10.000.000 que es el costo de la Bienal, ha supuesto la puesta en cuestión de la relación entre auspiciantes y arte.
Los y las artistas árabes, palestinas, libaneses afincados en la región en conflicto sentían afectada la integridad ética del sentido de su obra si ésta figuraba como auspiciada por un Estado genocida. Al mismo tiempo el conjunto de artistas presentes o al menos una amplia mayoría no sólo entendíamos perfectamente esta visión, sino que compartíamos el límite ético planteado por ellos y ellas. Se llegó a una solución con sabor a triunfo que supone la suspensión del link del logo del Estado de Israel con la web del consulado de Israel y la asociación del auspicio de manera directa y exclusiva con los artistas de origen israelí.
Para mi gusto una sugerencia que hubiera tenido un impacto político mayor, colocar de manera generalizada por parte de todos y todas quienes lo quisieran un logo específico de repudio del auspicio del Estado de Israel en la Bienal, quedó desechada por propia voluntad de los y las artistas de la región que tuvieron, por la implicancia directa, un poder especial de decisión sobre el conjunto.
Sin embargo, más allá de esta discusión permanece por debajo la cuestión de los auspicios en una larga serie de cuestiones que permanecen en el aire y que me gustaría repasar.
Si el logo del Estado de Israel es repudiable y afecta el contenido en cuanto a la consistencia ética de una obra, lo mismo acontece con el logo de Petrobras, de la Coca Cola (que hoy no está presente, pero que en un pasado cercano censuró como empresa una obra), el de Itau o del gobierno de la ciudad de São Paulo. Si como «artistas» ponemos en cuestión uno de esos logos deberíamos tener la capacidad de ponerlos a todos en cuestión.
Bajo esa lógica deberíamos preguntarnos si tiene sentido venir a una Bienal que está de antemano planteada en esos términos. Unos términos que no son excepcionales dentro el mundo de las instituciones de arte.
Son las clases dominantes que adoran auspiciar arte o porque les prestigia, o porque les purga las culpa, porque resulta otro campo de inversión, porque les permite deducir impuestos y poner dinero en sus propios hijos e hijas (los artistas), porque les otorga contenidos a sus desesperantes vidas, porque finalmente les divierte o por todas estas razones combinadas de diferentes maneras.
La negociación con el directorio de la fundación de la Bienal fue muy interesante porque textualmente ellos nos dijeron: «nosotros les ofrecemos 25.000 metros cuadrados (la cifra puede ser inexacta) de libertad de expresión que respetamos» y frente a eso ninguno dijo nada porque no teníamos nada que decir. Los 25.000 metros cuadrados de la Bienal no suponen el conjunto de la sociedad, sino un espacio limitado auspiciado y reglado. Cuando vinimos todos y todas lo sabíamos de antemano.
Los contenidos de las obras pueden ser afectadas por los auspiciantes de las obras y parece que no así los contenidos de las obras pueden ser afectantes de los auspiciantes de las obras. Aunque la verdad es que me divierte muchísimo a mí personalmente ver de forma directa cómo cada uno de esos logos empresariales que se encuentran en la planta baja deberán nomás ser asociados con el “Espacio para Abortar” creado por Mujeres Creando para esta ocasión.
Hay un tercer actor que a mis ojos supone el sentido real, al menos de mi presencia acá e inclusive de mi deseo de venir, y es el público. La cantidad de gente que viene, la cantidad de gente joven que viene, los debates que venimos a generar. Las condiciones de expansión en las cuales puedes expresarte en este inmenso pabellón. Grafiteo hace 20 años 4 ciudades de mi país y hago acciones en la calle sabiendo que seré jaloneada por la policía una y otra vez. Sustituir esas circunstancias por otras para de forma más reposada abrir un espacio en la Bienal me hace bien de forma directa, me desafía y al mismo tiempo me permite recoger una cantidad de información que en mi continua acción callejera resulta imposible.
Agradezco al equipo curatorial por su coherencia con nuestro trabajo y no lo hago por llunku (eso quiere decir «arrastrada» en jerga popular boliviana) sino porque todas y cada una de nuestras propuestas fueron respetadas, enriquecidas y dialogadas. Agradezco al equipo de producción por su compromiso y su profesionalidad. Por el respeto que hemos recibido tanto Esther Argollo como yo en todo momento.
La falta de cordialidad de miembros de la fundación, la mirada arrogante, la sonrisa socarrona y el desprecio con el que fueron recibidos mis reclamos durante la fiesta que la fundación nos hizo a los y las artistas para mí no es ninguna novedad, es el mismo desprecio con el que en mi país me tratan los banqueros, los empresarios, los policías y los gobernantes. Un desprecio por otro lado muy bien ganado de mi parte. Lo que piensen de nuestra obra los integrantes de esa élite, lo que piensen de mi persona no me interesa. No estoy haciendo carrera, ni he venido a vender nada. Que las élites se rían y se sigan riendo, su risa es compulsiva y nerviosa y su supuesto control de la creatividad a través del auspicio de la Bienal creo que está siendo puesto en cuestión de manera genial precisamente en esta Bienal.
Como sobrevivientes y descendientes de sobrevivientes y víctimas judías del genocidio a manos de los nazis, condenamos rotundamente la masacre de palestinos en Gaza y la ocupación y colonización de la Palestina histórica en curso. Condenamos además a EEUU por proveer los fondos para que Israel lleve a cabo los ataques, y a los Estados occidentales en general por usar su diplomacia para proteger a Israel. Los genocidios comienzan con el silencio del mundo.
Además, estamos indignados y repugnados por el abuso que Elie Wiesel ha hecho de nuestra historia en estas páginas para justificar lo injustificable: el brutal esfuerzo de Israel para destruir Gaza y el asesinato de más de 2.000 palestinos, incluyendo muchos cientos de niños. Nada puede justificar el bombardeo de refugios de la ONU, hogares, hospitales y universidades. Nada puede justificar que se deje a un pueblo sin electricidad ni agua.
Debemos levantar nuestras voces colectivas y usar nuestro poder colectivo para poner fin a todas las formas de racismo, incluyendo el genocidio del pueblo palestino en curso. Hacemos un llamado para un inmediato levantamiento del sitio a Gaza. Hacemos un llamado para un total boicot económico, cultural y académico a Israel. “Nunca más” debe significar ¡NUNCA MÁS PARA NADIE!
Firmado,
Hajo Meyer, sobreviviente de Auschwitz, vive en Holanda.
Henri Wajnblum, sobreviviente e hijo de víctima de Auschwitz de Lodz, Polonia. Vive en Bélgica.
Renate Bridenthal, niña refugiada de Hitler, nieta de víctima de Auschwitz, Estados Unidos.
Marianka Ehrlich Ross, sobreviviente de la limpieza étnica nazi en Viena, Austria. Ahora vive en Estados Unidos.
Irena Klepfisz, niña sobreviviente del Gueto de Varsovia, Polonia. Ahora vive en Estados Unidos.
Hedy Epstein, sus padres y otros miembros de la familia fueron deportados al campo de Gurs y subsecuentemente todos murieron en Auschwitz. Ahora vive en Estados Unidos.
Lillian Rosengarten, sobreviviente del Holocausto nazi, Estados Unidos.
Suzanne Weiss, sobrevivió en un escondite en Francia; su madre fue asesinada en Auschwitz. Ahora vive en Canadá.
H. Richard Leuchtag, sobreviviente, Estados Unidos.
Ervin Somogyi, sobreviviente e hijo de sobrevivientes, Estados Unidos.
Ilse Hadda, sobreviviente del Kindertransport a Inglaterra. Ahora vive en Estados Unidos.
Jacques Glaser, sobreviviente, Francia.
Eva Naylor, sobreviviente, Nueva Zelandia.
Suzanne Ross, niña refugiada de la ocupación nazi en Bélgica, dos tercios de su familia murieron en el Gueto de Lodz, en Auschwitz, y otros Campos, Estados Unidos.
Bernard Swierszcz, polaco sobreviviente, perdió sus parientes en el Campo de Concentración de Majdanek Ahora vive en Estados Unidos.
Joseph Klinkov, niña escondida en Polonia. Vive en Estados Unidos.
Nicole Milner, sobreviviente de Bélgica. Ahora vive in Estados Unidos.
Hedi Saraf, niña sobreviviente e hija de sobreviviente de Dachau, Estados Unidos.
Michael Rice, niña sobreviviente, hijo y nieto de sobrevivientes, tía y prima asesinadas, TODOS sus 14 niños compañeros judíos de su escuela danesa fueron asesinados en los campos de concentración, vive en Estados Unidos.
Barbara Roose, sobreviviente de Alemania, media hermana asesinada en Auschwitz, Estados Unidos.
Sonia Herzbrun, sobreviviente del genocidio nazi, Francia.
Ivan Huber, sobreviviente con mis padres, pero 3 de mis 4 abuelos asesinados, Estados Unidos.
Altman Janina, sobreviviente del campo de concentración Jaahoraski, Lvov. Vive in Israel.
Leibu Strul Zalman, sobreviviente de Vaslui Romania. Vive en Jerusalén, Palestina.
Miriam Almeleh, sobreviviente, Estados Unidos.
George Bartenieff, niña sobreviviente de Alemania e hijo de sobrevivientes, Estados Unidos.
Margarete Liebstaedter, sobreviviente, escondida por cristianos en Holly. Vive in Bélgica.
Edith Bell, sobreviviente de Westerbork, Theresienstadt, Auschwitz y Kurzbach. Vive in Estados Unidos.
Janine Euvrard, sobreviviente, Francia.
Harry Halbreich, sobreviviente, Alemania.
Ruth Kupferschmidt, sobreviviente, estuvo cinco años escondida, Países Bajos
Annette Herskovits, niña escondida e hija de víctimas deportadas a Auschwitz desde Francia. Vive en Estados Unidos
Felicia Langer, sobreviviente de Alemania. Vive in Alemania.
Moshe Langer, sobreviviente de Alemania, Moshe sobrevivió 5 campos de concentración, los miembros de su familia fueron exterminados. Vive in Alemania.
Adam Policzer, niña escondida de Hungría. Ahora vive en Canadá.
Juliane Biro, sobreviviente vía el Kindertransport a Inglaterra, hija de sobrevivientes, sobrina de víctimas, Estados Unidos.
Edith Rubinstein, niña refugiada, nieta de 3 víctimas, muchos otros de los miembros de su familia fueron víctimas, Bélgica.
Jacques Bude, sobreviviente, madre y padre asesinados en Auschwitz, Bélgica.
Nicole Kahn, sobreviviente, Francia.
Shimon Schwarzsniña, sobreviviente de Alemania, Estados Unidos.
George Winston, sobreviviente, Australia.
Marietta Elliott-Kleerkoper, niña sobreviviente, escondida desde 1942 hasta 1945 en el campo de Holanda con cristianos, Australia.
Susan Varga, sobreviviente, Australia.
Gilles Cocos, sobreviviente y hermano de niños sobrevivientes, perdió a muchos familiares en los campos, Estados Unidos.
La lista sigue con hijos, nietos, bisnietos y otros familiares de víctimas y sobrevivientes del genocidio llevado a cabo por los nazis. En total son 359 firmas.
La Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) quiere manifestar su apoyo y solidaridad con todas las personas del mundo de la cultura que han denunciado públicamente el genocidio perpetrado por Israel en la Franja de Gaza, así como el bloqueo impuesto a su 1.8 millón de habitantes desde hace más de siete años.
Acogimos con mucha satisfacción el manifiesto en el que a finales de julio, un centenar de actor@s, director@s, dramaturg@s y escritor@s del Estado español se desmarcaron con coherencia y valentía, de la macabra equidistancia que la comunidad internacional y muchos medios de comunicación guardaron en relación a esta masacre despiadada de civiles palestinos, en la que ya han sido asesinados más de 450 niñas y niños.
Con posterioridad, hemos asistido con indignación a la vergonzosa campaña de difamación, acoso y amenazas que sufrieron Javier Bardem y Penélope Cruz en respuesta a esta digna muestra de solidaridad con el pueblo palestino y compromiso con los derechos humanos. Queremos denunciar la manipulación de aquellos que forman parte del lobby sionista y de los portavoces de la propaganda proisraelí que acusan injustamente de antisemitas a todas las personas que alzamos nuestra voz en contra de los crímenes de guerra y violaciones del derecho internacional humanitario cometidas por Israel.
El mundo de la cultura en múltiples ocasiones ha denunciado las agresiones militares perpetradas por los poderosos de este mundo contra pueblos indefensos. Como pasó con el régimen racista de los Boers en Sudáfrica, miles de artistas se han ido sumando al boicot contra Israel, negándose a legitimar un régimen institucionalizado de Apartheid y un estado que ocupa un territorio que no le pertenece.
Hoy, volvemos a alentar a los representantes del mundo de la cultura a seguir expresando su solidaridad con el pueblo palestino y a denunciar los crímenes israelíes. Su voz, en medio del silencio cómplice, es imprescindible.
Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina.
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The Spanish Network of Solidarity against Occupation of Palestine (RESCOP) shows its support and solidarity with artists who have denounced publicly the genocide perpetrated by Israel in the Gaza Strip, and the siege it has imposed for seven years on 1,8 millon inhabitants of this small territory.
We very wellcomed the statement published on 28th July by 100 Spanish artists, actors, directors, theatre players and writers who courageously broke away from the macabre equidistant position adopted by the international community and most of medias despite the cruel massacre of palestinian civilians, which has already killed more than 450 children.
The ashaming smear campaign that subsequently targetted Javier Bardem and Penélope Cruz in the United States for their dignifying declaration of solidarity with the Palestinian people and for their defense of human rights. We condemn the diffamation lead by spokepersons of the zionist lobby and pro-Israel propagandists, who wrongly accuse of antisemitism all people who raise their voice against war crimes and international law violations commited by Israel.
Artists have often denounced military aggressions by powerfull armies against oppressed people. Just like many of them refused to play in South Africa under Boers’ racist regime, today thousands have already endorsed the call for BDS against Israeli Apartheid, refusing to legitimate an institutionnalized regime of Apartheid and an occupying country.
Under this context, we call artists and representants of cultural circle to continue claming their solidarity with Palestinian people and condeming israeli crimes. Thier voice, among complicit silence, is necessary.
Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (Network of Solidarity Against Occupation of Palestine)
Ramallah Ocupada, 20 de agosto 2014 – El Gobernador Militar Israelí en Cisjordania ha firmado una orden militar expulsando la parlamentaria palestina y miembro de la Junta de Addameer, Khalida Jarrar, a Jericó por un período de seis meses, con efecto inmediato.
Khalida Jarrar
A la 1:30 de la mañana del 20 de agosto de 2014, unos 50 soldados de las fuerzas de ocupación israelíes rodearon la casa de Jarrar en Ramallah. Un capitán israelí procedió a entregarle una orden que establece que Jarrar no debe abandonar el distrito de Jericó durante los próximos seis meses y sólo puede salir con la autorización expresa del comandante militar israelí en Cisjordania. Acompañando a la orden se encontraba un mapa delineando los límites del distrito de Jericó. La orden establece que, en base a una información secreta, Jarrar es una amenaza para la seguridad de la zona. Le dieron 24 horas para abandonar Ramallah. Jarrar se negó a firmar la orden.
Khalida Jarrar fue elegida miembro del Consejo Legislativo Palestino en enero de 2006 y ha actuado como representante electa desde entonces. Asimismo es representante palestina en el Consejo de Europa y en el Comité de Presos del Consejo Legislativo Palestino.
Jarrar ha sido una destacada activista por los derechos humanos desde hace muchos años. Desde 1993 a 2005 fue la Directora de Addameer y continúa vinculada a la misma como miembro de la Junta. Anteriormente trabajó en la UNRWA y ha participado activamente en el movimiento de mujeres palestinas.
Desde 1998 a Khalida Jarrar se le ha prohibido abandonar el territorio palestino ocupado, excepto en 2010 cuando viajó a Jordania para recibir tratamiento médico. Jarrar está casada y tiene dos hijos, es licenciada y ha recibido su maestría en Derechos Humanos y Democracia por la Universidad de Bir Zeit.
La orden emitida contra Jarrar se basa en la Orden Militar israelí 1651 Artículo 297 (2009) y se fundamenta en la acusación de que Jarrar es «peligrosa para la seguridad general de la zona». Como es práctica común en este tipo de órdenes militares y en las decisiones del Comandante General Nitzan Alon, Mando Central, la orden no explica o aclara el peligro que supone Jarrar.
Khalida Jarrar vive en Ramallah que, en virtud de los Acuerdos de Oslo entre la Organización para la Liberación de Palestina y la Potencia ocupante, se considera «zona A» y por lo tanto bajo completo control palestino. Al permitir que las fuerzas de ocupación israelíes entrasen en Ramallah, la llamada «coordinación de seguridad» entre las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina y las fuerzas de ocupación israelíes, permitió la expulsión de una representante electa del pueblo palestino, una representante que ha venido llamando de manera continua al fin de esa ‘coordinación’.
La orden de expulsar a Jarrar a Jericó viola el artículo 42 de la IV Convención de Ginebra, que se aplica al territorio palestino ocupado, y que afirma que «el internamiento o la residencia forzosa de las personas protegidas no podrá ordenarse más que si la seguridad de la Potencia en cuyo poder estén lo hace absolutamente necesario».
La decisión del Comandante General también viola el artículo 49 de dicha Convención que prohíbe los traslados en masa o individuales, de índole forzosa, así como las deportaciones de personas protegidas del territorio ocupado al territorio de la Potencia ocupante, sea cual fuere el motivo.
Esta no es la primera ocasión en la que la Potencia Ocupante ha transferido de manera forzosa a miembros del Parlamento Palestino que han sido elegidos democráticamente. En 2010, tres miembros del Consejo Legislativo Palestino, Mohammad Abu Teer, Ahmad ‘Atoun y Mohammad Totah, así como el ministro para Asuntos de Jerusalén Khalid Abu Arafeh fueron deportados de sus hogares en Jerusalén a Ramallah. Poco después, los cuatro fueron arrestados y puestos bajo detención administrativa, que es la detención sin cargos ni juicio.
Actúa
Puedes ayudar a Khalida Jarrar de varias maneras:
Escribiendo al gobierno israelí, el ejército y a las autoridades legales exigiendo la revocación inmediata de la orden militar de su expulsión a Jericó
Brigadier General Danny Efroni Military Judge Advocate General 6 David Elazar Street Harkiya, Tel Aviv Israel Fax: +972 3 608 0366; +972 3 569 4526 Email: arbel@mail.idf.il; avimn@idf.gov.il
Maj. Gen. Nitzan Alon OC Central Command Nehemia Base, Central Command Neveh Yaacov, Jerusalam Fax: +972 2 530 5741
Deputy Prime Minister and Minister of Defense Moshe Ya’alon Ministry of Defense 37 Kaplan Street, Hakirya Tel Aviv 61909, Israel Fax: +972 3 691 6940 / 696 2757
Col. Doron Ben Barak Legal Advisor of Judea and Samaria PO Box 5 Beth El 90631 Fax: +972 2 9977326
Escribiendo a sus propios representantes elegidos instándolos a presionar a Israel para revocar la orden militar.
Ocho aficiones de distintos equipos de baloncesto de la ACB presentaron ante la Euroliga un comunicado bajo el lema No jugaremos con una pelota manchada de sangre en el que muestran su rechazo a las políticas israelíes contra el pueblo palestino y exigen la expulsión del Maccabi Tel Aviv de la Euroliga.
No jugaremos con una pelota manchada de sangre
Hay veces en que te tienes que parar un momento, mirar, pensar y reaccionar. Hay veces en que tienes que olvidarte del día a día que te mantiene ocupado y reaccionar. Hay veces que el juego se tiene que detener, dejar la pelota en el suelo, callar los cánticos y los tambores y reaccionar.
Son muchas nuestras diferencias, es grande nuestra rivalidad, cada grupo tenemos un nombre, unos colores, una expresión, una forma diferente de vivir los partidos… pero una misma pasión por las gradas. Y las gradas deben reaccionar. Desde el respeto a esa pasión que nos une y con la esperanza de que nuestro deporte levante la voz ante la dramática situación que se está viviendo en Gaza.
Llevamos años mostrando nuestra disconformidad en las visitas del Maccabi de Tel Aviv a nuestros pabellones. Tenemos un campeón de la Euroliga que es bandera y estandarte de un país que está cometiendo una atrocidad ante las miradas perdidas de las grandes potencias mundiales.
Las gradas de baloncesto somos pequeñas para un conflicto de esta magnitud pero no queremos que cuenten con nuestro silencio. Os invitamos a reaccionar. Os invitamos a transmitir vuestro rechazo, queremos hacer llegar a nuestros clubes nuestra disconformidad a la participación del Maccabi de Tel Aviv en la competición de la Euroliga hasta que se detenga el genocidio de Gaza. Queremos transmitir a nuestros socios, abonados y simpatizantes la opinión de todas nuestras gradas. Vamos a reaccionar de una forma coordinada, presentando un frente común de miles de supporters, hinchas… el nombre es lo de menos, enamorados de las gradas, de la animación y del baloncesto.
Firmamos este manifiesto de rechazo a la guerra de exterminio que se está viviendo en Palestina. No hay pelota de baloncesto que pueda tapar el genocidio que se está produciendo en Gaza. No hay deporte que pueda tapar una masacre así. Y si Israel no cambia su hoja de ruta, su máximo representante en nuestro deporte no debe jugar la Euroliga. Alguien tiene que decir basta y esta vez nos toca a nosotros, a todos los grupos de animación que nos dejamos el alma y la vida por nuestros colores.
No jugaremos con una pelota manchada de sangre.
Dracs 1991 • Impresentables • Indar Baskonia • Demencia • Sang Culé • Zona Norte •
Fuenlabrada Blues • Zona Roja
Comunicado «Stop Genocidio» firmado por las aficiones de baloncesto de la ACB.
En representación de ocho grupos de aficionados de la Liga, Dracs 1991 han presentó el miércoles 6 de agosto en Barcelona la solicitud par que la Euroliga excluya al Maccabi Electra de Tel Aviv de la competición: «El deporte no debe ser el disfraz de un negocio», dice el texto firmado por Toni Valle. «No jugaremos con una pelota manchada de sangre», concluye el documento.
Además, Dracs 1991 han pedido el apoyo del Barça para expulsar al Maccabi Electra Tel Aviv de la Eurolliga y han hecho llegar una carta a Josep Maria Bartomeu, Joan Bladé y Manolo Flores.
Carta entregada a la Euroliga en nombre de 8 aficiones de baloncesto. / Dracs 1991